Capítulo 2
Neslihan abrió los ojos de golpe. ¿Había tenido una pesadilla? Sintió que su cuerpo se estremecía y luego suspiró. Todo estaba bien ahora… tal vez no tan bien como ella hubiera querido… porque echaba de menos a su hijo, pero al menos él no estaba preso y si el precio a pagar era ese, no verlo, ella había decidido conformarse…
Pestañeó un par de veces, preguntándose qué hora era. Por la ventana vio que las luces de su jardín seguían encendidas, así que todavía era de noche…
Se removió entre las mantas buscando algo de calor… que por supuesto no encontró como hubiera querido y se desperezó un poco…
Vio su reloj en la mesa de noche 4:32 A.M. Inspiró hondo… si su mente no comenzaba a divagar como solía hacerlo, cosa que la desvelaba… podría dormir un poco más…
Su móvil vibró una vez y se fastidió, creyó que era una notificación de Instagram, pero no fue así… porque siguió vibrando y ella comprendió que era una llamada.
Se alteró un momento, creyendo que, por la hora, se trataba de alguna mala noticia… pero luego vio el nombre en el identificador y sintió una sensación algo rara…
-Diga…- contestó solamente, su voz aún gruesa porque recién se despertaba.
-Neslihan… soy Hakan…- dijo él, que parecía no haber dormido pero su voz seguía siendo ronca, como ella la recordaba.
-Señor Hakan… ¿sabe qué hora es? – dijo con tono serio y se mordió el labio.
-Yo… lo siento, no me di cuenta- mintió, había leído en algún lado que ella se pasaba noches enteras sin dormir cuando trabajaba.
-Bien…- dijo ella luego de un rato en el que él creyó que había cortado- ¿qué necesita?
-Estuve pensando en su propuesta…- de pronto él la sentía algo distante.
-Escucho…- dijo ella y él le propuso una cifra.
Neslihan se tomó un momento y Hakan estuvo a punto de chequear si aún estaba en línea…
-Es una cifra un poco más alta de lo que había imaginado…
-Es lo que considero que valen mis servicios, señora…- dijo él a la defensiva- si usted no cree que…
-Creo que usted se está aprovechando un poco de mi "bienestar" económico…
-Yo no lo creo así… pero si no está satisfecha…
-Acepto…- dijo ella cuando él comenzaba a pensar que tal vez podría bajar un poco el número, realmente necesitaba el trabajo- espero no arrepentirme…
-No quiero recordarle que usted es quien vino a buscarme…
-Así es… por eso espero no haber cometido errores… venga en tres horas…- le dijo mirando el reloj- desayunaremos y conversaremos sobre las condiciones, le prepararé el contrato… no quiero que después me quiera hacer un juicio laboral…
-Con todo respeto, Neslihan… usted no me conoce…
-Espero conocerlo y corroborar que no me equivoqué con mi primera impresión… y cuando él iba a decir algo más, cortó la comunicación.
Neslihan cerró los ojos y humedeció los labios. Las cosas eran lo suficientemente complicadas ahora y encima tenía que lidiar con ese hombre que se creía el rey de la política…
Frotó suavemente sus ojos y recordó su voz… y luego sus ojos cristalinos… se sintió algo fuera de lugar… ¿acaso estaba tan sola y desesperada como para sucumbir por alguien que recién conocía?
Se levantó, se duchó y trabajó en el contrato que Reyhan le había preparado esos días, en caso de que él aceptara la propuesta. Modificó la cifra y sacudió la cabeza mientras sonreía, ese hombre no tenía ni un ápice de tonto…
Cuando sentía el aroma de la comida que terminaba de cocinarse, él tocó timbre y ella sintió un nerviosismo repentino…
Se obligó a pensar que todavía no lo conocía lo suficiente y quizás por eso se alteraba, pero ella se conocía… y también conocía sus necesidades…
-Buenos días…- dijo él al verla en la puerta y como lo había hecho la primera vez, paseó sus ojos por ella sin avergonzarse.
-Buenos días…- contestó ella y se obligó a no sonreír demasiado- pase por favor…-le dijo y se hizo a un lado.
Hakan se sintió algo más desinhibido esta vez, con respecto a la primera y ella lo siguió hasta la cocina. Se quitó la chaqueta y cuando iba a dejarla sobre la silla, ella apareció por detrás de él y la tomó para colgarla en un perchero.
-¿Toma el café solo o con leche? - preguntó ella y él se quedó mirándola.
-Solo… tengo pocas horas de sueño…
-Me di cuenta…- dijo ella y se perdió en sus ojos.
Ella le extendió la taza y él hizo una mueca parecida a una sonrisa.
-Gracias…- dijo y Neslihan se sentó en una banqueta a su lado, luego de servirse su propia taza y colocar los platos con la comida para que pudieran desayunar.
Disfrutaron el café un momento en silencio y luego él se atrevió a probar los distintos platos que ella había preparado para el desayuno…
-¿No tiene gente que la ayude aquí? - preguntó él con curiosidad.
-Si… por supuesto… pero vienen de vez en cuando a darme una mano… no están permanentemente… me siento invadida si es así…
-Y… ¿vive sola en esta casa tan grande? - dijo y ella miró sus labios y eso lo hizo acercarse un poco más, casi inconscientemente.
-¿Lo pregunta por el tamaño de la casa o por la compañía?
-Ambas, yo vivo en un apartamento muy pequeño… tanto que casi no voy… para no deprimirme… siento que viviendo en un lugar así… no debería tener posibilidad de sentirse infeliz…
-Me siento sola…- dijo y él estuvo a punto de ofrecerle su compañía, pero supo que tal vez ella no lo aceptaría- supongo que echo de menos a mi hijo…
-Y a su marido…
-Mi matrimonio fue una mentira… quiero decir… supongo que no al principio, pero estos últimos años… la verdad es fueron muchos más años de lo que yo pensaba… él me engañaba y yo no me había dado cuenta…- dijo y se preguntó por qué estaba hablando con ese hombre de su vida sentimental.
-Entiendo…- dijo él y ella se perdió en sus ojos.
-Pero no estamos aquí para hablar de mí, ¿verdad?
-No… es cierto…- dijo y vio como ella levantaba una carpeta y se la entregaba.
Hakan se puso los lentes y ojeó el contrato, leyendo cada una de las referencias y los detalles. Una vez que lo hizo, tanteó en los bolsillos de su camisa, buscando una lapicera para firmar, ella le entregó una con sus iniciales y él la admiró antes de usarla.
-Me la regalaron cuando hice mi primer programa…
-Es hermosa…
-Muchas gracias…- dijo él y firmó.
Le entregó el contrato a Neslihan y ella esta vez sí, sonrió abiertamente…
-Mi tiempo le pertenece ahora…- dijo él y ella alzó las cejas.
-Me alegra…- dijo y extendió la mano, que él tomó suavemente y se la estrechó.
-Brindemos…- dijo él levantando la taza de café y ella frunció el entrecejo.
-Cenemos y allí podremos brindar…
-Pues… me da un poco de vergüenza decirlo… pero no tengo dinero para invitarla…
-No te pedía eso… te diré qué haremos…- dijo ella sintiéndose confiada y se inclinó sobre él. Hakan se quedó mirándola, expectante.
-Podrías quedarte al programa, para familiarizarte con lo que hacemos y luego, podemos comparar notas, pensar en algo y finalmente iríamos a cenar…
-¿Me pide que me quede todo el tiempo aquí?
-¿Tienes algo más importante que hacer? - preguntó ella y miró sus labios.
-No…- dijo él luego de pensarlo un poco.
-Bien… perfecto… porque dijiste que tu tiempo me pertenecía…- dijo ella y alzó las cejas.
-Así es…
-Me alegra… ponte cómodo…
-¿Cómodo?
-Ven…- le dijo y él la siguió hasta otra de las habitaciones en la planta baja y cuando abrió la puerta, él no se atrevió a entrar- esta habitación puede servirte si necesitas descansar… yo tengo que prepararme para el programa, que hacemos desde el jardín de mi casa… pero puedes relajarte y acercarte cuando estemos haciendo el programa…
-No se si será necesario…
-Créeme… deberías aprovechar los momentos de descanso, tenemos mucho trabajo que hacer...- le dijo ella y pasó a su lado, dejando una estela de perfume que lo hizo entrecerrar los ojos.
Hakan estuvo a punto de preguntarle si toda la energía que demostraba tener en el trabajo la tenía también en otros aspectos de su vida, pero eligió callarse y admiró la vista de ella alejándose hacia la puerta ventana que daba al jardín…
Cerró la puerta y miró hacia todos lados sorprendiéndose gratamente por el buen gusto en la decoración de la habitación. Nada demasiado exagerado, todo en su lugar.
Miró la cama y se preguntó si era tan cómoda como parecía. Se recostó y a los pocos minutos, dormía plácidamente, todo despatarrado…
Neslihan se dedicó a los preparativos del programa y cuando los técnicos la dejaron en libertad y decidió ir a cambiarse, se le ocurrió pasar para ver si Hakan había podido acomodarse…
Golpeó la puerta suavemente y al no escuchar respuesta, entró, creyendo que él se había ido…
Lo vio acostado, totalmente dormido. Inspiró hondo y aunque pensó en irse y dejarlo, no pudo evitar acercarse…
Él pareció presentir su presencia y se movió suavemente, su respiración suave, un poco más audible, aunque no roncaba…
Neslihan sonrió. ¿Cuándo había sido la última vez que había visto a un hombre dormir así?
Hakan protestó suavemente y se rascó la barba. Ella se sintió culpable y tuvo miedo, no quería que él despertara y la viera allí…
Se agachó y lo observó un momento de cerca antes de irse.
Cerró la puerta con cuidado y volvió a inspirar cuando salió. Tenía que prepararse para el programa.
Hakan abrió los ojos y miró hacia todos lados algo desorientado. Sonrió luego, cuando recordó donde estaba. Y sonrió más cuando advirtió la estela de ese perfume que ya había comenzado a reconocer y disfrutar.
Esto sigue y cada vez hay más interés entre ellos... espero que les siga gustando! Nos vemos en el próximo! Gracias por seguir leyendo!
