POBRES RIDER

Secuela de Kamen Rider Pegasus

Idea original de Ninja Britten 11

Guión de Yuzu Araki

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-Dokuro-san, ¿Puedo hablar de algo contigo?

La mencionada miró a su amiga rubia.

-¿De que quieres hablar, Candy?

La rubia hizo una mirada seria mientras hacía un recuento de lo que le contó Mitsuko.

-Dime, ¿Cuál fue la persona que intentaron salvar cuando pelearon con Tatsugoro y su pandilla yakuza?

La pelinegra pensó en el altercado que tuvieron contra Polaris y la Familia Osa Mayor.

-Creo que era un chico de cabello azul, piel blanca y mirada rasgada- En eso la nieta de Strnger fue a su mochila y sacó la medalla del Oso Grizzly tallado en ella- Esa medalla es la del Zodiart Osa Menor.

-¿Era el Zodiart Osa Menor?- En eso Candy tomó la medalla y luego aprovechó para sacar su celular de su costal de boxeo y buscó en su galería dando con la foto de un joven con las descripciones que dijo hace unos momentos- ¿Era ese sujeto?- Le mostró la imagen a Strongest la cual asintió.

-Sí, era él. Cuando Maki peleaba con uno de los miembros de la pandilla se tiró al acantilado.

La rubia quedó muda por unos segundos hasta mientras que su mirada estaba en shock.

-Pobre Mitsuko-chan...

-¿Mitsuko?- Preguntó Akari hasta que hizo memoria- Ah, ¿Acaso es la chica embarazada que salvamos del control mental de ese ninja de Black Satan?

-Sí, es ella y ese muchacho es su verdadero esposo, Heita. Él era un yakuza pero hasta su desaparición era un reformado por la palabra de Cristo. Ellos venían al pueblo a presentarse ante el motojime pero antes de eso, unas personas en el camino se encontraron con ellos y le dijeron a Heita que iban a tratar un asunto con él y desde entonces no se ha sabido nada.

-¿Entonces eso de que eres el esposo de la hija del motojime...?

-Es porque le prometí que fingieramos un matrimonio eso mientras investigo sobre el paradero de su esposo pero creo que...- De repente los listoncitos de Candy empezaron a moverse como si fueran su radar.

Pero no era la única, Akari se repente se puso de pie y se colocó bocabajo sobre el tatami mientras ubicaba su oído a una pequeña distancia del suelo, ella usaba el método que usan los indios para escuchar a la distancia.

-¿Tú también lo sientes, Akari-chan?

-Sí- asintió la pequeña ninja- Creo que a la distancia estoy escuchando algunos sonidos e incluso escucho a algo rugir.

-¿Rugir?- Preguntó Sachi luego de notar la sorpresiva actitud de sus dos compañeras sobretodo de la pelirroja menor- Espera, ¿No dirás que es una moto y varios vehículos?

-Si... Y por lo que siento...

-Ellos vienen para acá- murmuró la rubia.

Como si lo que dijo Arashi fuese una profecía se escuchaba a la distancia el sonido de una moto a lo que la pequeña peliverde de manera cautelosa abrió la ventana dando con que una moto roja toda terreno y una patrulla de policía llegaban al lugar donde estaba el humilde bar.

Dokuro no evitó ponerse de pie.

-Sachi...

-Ya conozco esas patrullas

-¿Precure o Shinsengumi?- Preguntó Candy

-Precures- Respondió la peliverde.

-Mierda, son esas malditas chicas mágicas- Refunfuñó Strongest- No solo hemos tenido a Black Satan y a los shinsengumi como piedras en los zapatos, también hemos tenido roce con esas chicas mágicas.

-Ya veo. Por ser el grupo con más número y presencia en Japón es obvio que siempre se meten en todo como ratas- Dijo Candy que junto Akari miraban de reojo a la patrulla y de ella bajaban varias chicas usando vestidos con faldas y de colores como si vinieran transformadas- Y creer que tienen una alianza con los Kamen Rider.

-¿En serio?- Preguntó Dokuro.

-Ah, creo que conozco a esa chica- Dijo Akari mientras señalaba con la mirada a una de las Precure que componían la fuerza policial de la daikan.

-¿Cuál ninja pasiva?

-La de cabello rubio y ojos como rosados.

-Ah, yo ya sé quién es- dijo Sachi mirando a la joven citada por su compañera ninja- Ella es una de las Ocho Generales Cure, Mana Aida, Cure Heart.

-Mana Aida, Cure Heart- Murmuró Arashi

-Pelos de moco, ¿Acaso fuiste una de esas perras de colores?- Preguntó la ex horóscopo de Leo.

-No, de hecho el grupo en el que estuve trabajábamos para una tal Oriko Mikuni. En más de una ocasión nos enfrentamos con Precures y de ahí conozco a unas de ellas y esa tal Mana es una de alto rango. Las Ocho Generales Cure son las primeras ocho cures líderes comenzando por su comandante, Nagisa Misumi, Cure Black.

-Ya veo. Con esa apariencia que tiene esa perra mágica se me hace que es una de esas idiotas que se meten en todo con eso de la no violencia y se las dan de Jesucristo. Con solo verle la carita puedo saberlo.- Murmuró la rubia del grupo.

En efecto, la que estaba liderando al escuadrón era una chica de cabello rubio, con dos pequeñas coletas en su cabeza, que se rizaba por debajo de la cabeza y una gran coleta sobre su cabeza. Tenía accesorios blancos y rosas en su cabeza, guantes rosas con corazones magenta en el canto de la mano. Vestía botas hasta las rodillas con un corazón en la parte superior. Llevaba pendientes en forma de corazón. Su traje era principalmente rosa con una falda con varias capas y un broche de corazón al lado izquierdo de la parte de arriba. Separando la parte de arriba y la de abajo, tenía un lazo rosa en el lado derecho de su cintura.

Esa era la apariencia de Cure Heart, el alter ego de Mana Aida... Una de las Ocho Generales Cure.

-Y no solo eso- Murmuró Akari- También hay una motorista entre ellas.

-¿Cuál?- Preguntó Dokuro a lo que la pequeña ninja señaló con la mirada.

-No... No puede ser- La pelinegra con mechones azules quedó en shock mientras veía a una persona que vestía una ropa conjunto de cuero, un casco rojo y un cinturón blanco parecido a una driver.

-¿Qué pasó Dokuro-san?

-Esa chica tiene un driver como el que tengo- Dijo Candy mientras se señalaba su cinturón.

-Kinjishi, ¿Crees que sea otro Kamen Rider como Sensei y tú?- Preguntó Akari a su amiga rubia.

-No lo sé cerecita, pero lo más probable es que lo sea.

Mana Aida, la motorista y las Precure a su mando emprendieron marcha hacia el pequeño bar y la algarabía de alerta no se hizo esperar.

-¡Llegó un yakunin!

-¡Un mensaje de la daikansho!

(Nota de la autora: Daikansho significa oficina del daikan, alcaldía o comisaría)

-No entren en pánico y apresúrense- Anunció el dueño del bar

Los presentes tuvieron que ordenar y limpiar todos los comensales como recoger y barrer el lugar para hacer que nunca existió un evento en el lugar a la par que otros sujetos se subieron al segundo piso para esconderse en los cuartos de posada.

De hecho, justamente cerca del cuarto donde estaban Dokuro y compañía se escondieron los tres que batieron duelo con la nieta de Stronger en los pulsos: Nakamura, Taikichi y Takuzo.

Mientras tanto en el primer piso, el dueño y los que se quedaron terminaron de ordenar todo lo que pudieron.

-Vamos, vamos. Bien, bien. Háganlo rápido. Bien. Bien.

Finalmente ya terminado el trabajo, dejaron entrar a Mana, la extraña motorista y las Precure de la daikan o alcaldesa del municipio. El dueño del bar habló mientras trataba con amabilidad a las chicas mágicas.

Mana miró a la motorista a su lado.

-Te lo encargo mucho. Yo estaré afuera con las demás.

La motorista asintió en silencio mientras que la alta Cure y sus subordinadas fueron a las afueras del bar mientras que la extraña chica de casco rojo miraba el lugar como si buscara algo.

-Muchas por su trabajo, señora daikan.

-No. Soy una persona cercana a la daikan- Aclaró la motorista.

En eso vino el hombre de cabello afro y bigote, era Jinbei el motojime de la aldea Kikuchi.

-¿Es usted un funcionario de la daikan?

-Sí, señor- Asintió la motorista.

En eso, de manera precavida, Dokuro y Candy bajaron las escaleras mientras estaban observando a la motorista y al motojime sobretodo a la motorista la cual llevaba un cinturón parecido a la driver que llevaban Honoka y Candy.

-Huele muy bien aquí- dijo la motorista mientras se quitaba el casco revelando a una persona encapuchada de ojos morados.

Dokuro estaba de piedra mientras que Candy notaba que su compañera estaba apretando los puños.

-Sí, mi hija consiguió esposo, así que mis parientes y amigos se reunieron en el bar y estamos comiendo verduras silvestres- dijo el motojime, sabía que en realidad hubo el evento de la lucha de pulsos de su yerno y su compañero Kamen Rider pero como estaban tratando con policías de la alcaldía pues hacía todo lo posible para mentirles y todo por salvar la vida de la aldea.

-¿A esto huelen las verduras silvestres? Pescado a la parrilla, huevos fritos y carne de faisán asada. Se parece a estos olores.

Jinbei palideció por segundos pero supo mantener la compostura

-De ninguna manera- Negó el hombre- No hay forma de que nosotros pudiera permitirnos este festín.

-Ya veo- La motorista se colocó su casco rojo y se dirigía hacia la entrada del lugar pero antes se detuvo como si quisiera hablar un poco más antes de irse- Lamento si mi presencia lo intimidó. Que un ronin se aproveche de las festividades de los demás para beber es una vergüenza.

La joven se fue del lugar dejando al motojime y al dueño del bar quienes soltaron un respiro de alivio.

Mientras con Dokuro y Candy... La rubia estaba comenzando a preocuparse ya que su compañera pelinegra de mechones azules bajó las escaleras, caminó hacia la salida y terminó de rodillas. La rubia no tardó en acercarse hacia su compañera la cual bajo la cabeza y colocó sus manos al suelo.

Akari y Sachi eran testigos de eso...

Alguien conocido de Dokuro era esa motorista.

¿Quién era esa persona?

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Más tarde, en la carretera Kitakyushu

A dirección hacia la comisaría de Hishikari.

Luego de investigar a la aldea de Kikuchi, una extraña motorista que era una funcionaria de la daikan estaba conduciendo su moto con total calma hasta que llegara a la oficina de la daikan y diera su investigación y luego, al final pensaría en muchas pero por mientras tanto debía concentrarse en su misión.

La joven desconocida portaba una ropa conjunto negra de cuero, ropa de motociclista y cuyo casco rojo era uno redondo con cuernos blancos. La joven conducía su motocicleta pero de pronto divisó algo a lo lejos.

Eran tres motos con dos tripulantes cada una.

Eran tipos encapuchados, seis para ser precisos, que conducían cada uno una moto ninja de color negro intenso. La joven de de moto roja decidió acelerar quizás para estar a la par de velocidad que empleaban los tres sicarios. Uno de los parrilleros se lanzó de frente lo mismo que uno de los tres vehículos.

Uno de los enmascarados se lanzó hacia ella con daga en mano pero lo despachó de una patada acrobática pero sin dejar de lado el volante de su motocicleta. La joven se fue de largo mientras que las otras dos motos de secuaces la seguían, era una persecución a toda maquina.

La motorista veía de reojo que sus perseguidores estaban a corta distancia de ella, uno de los matones logró dar con su persona levantando la rueda delantera con tal de arrollarla pero dio un puntapié derribando al piloto y su vehículo sobre la carretera, otra moto se le acercó a su izquierda, un puño fue bloqueado por la motorista, el parrillero hizo uso de una patada también bloqueada por la funcionaria de la daikan.

La motorista le respondió levantando y encestando su pierna izquierda mandando al parrillero sobre el asfalto, subió la velocidad y fue de largo hacia un atajo hacia una de las praderas que estaban cercanas a la carretera. Un bombillo se le prendió a la chica, se detuvo de golpe cortando el paso a su atacante.

Pulsó fuertemente los manublios y la palanca mientras que una gran cantidad de humo salía del tubo de escape, decidió ir en círculos para engañar lo bastante bien a su oponente hasta que decidió retornar a su labor de ir a la oficina de la daikan. El perseguidor fue de largo pero se dio de lleno contra el suelo del asfalto mientras que la moto faltante decidió ir por otro lado.

La motorista estaba en marcha cuando de pronto una especie de cosa encapuchada la tomó por la espalda en pleno trayecto, tomó el brazo del matón y lo sentó al frente suyo en pleno volante. Le propinó una serie de puñetazos pero el enmascarado fue más resistente y la lanzó de un fuerte puñetazo.

El casco fue destruido mientras que la hizo un salto acrobático hacia atrás ahora estando detrás de su vehículo. Sus manos sostenían la parte trasera de la moto mientras que sus pies firmes se arrastraban sobre el rápido pavimento de la vía. No le bastó segundos para pensarlo, se agarró bien fuerte de la parte trasera, se impulsó en plena velocidad estando acostada bocabajo en el aire y usó sus fuerzas para irse adelante contra el pecho del sicario con la cabeza contra el abdomen.

Ya hecho eso, volvió a sentarse para encarar de nuevo al hombre propinándole un fuerte puñetazo, el impacto fue tan fuerte que le destrozó el casco dejando ver a una persona encapuchada de ojos morados pero más brillantes que los suyos, posiblemente era una mujer.

La supuesta enmascarada fue lanzada hacia atrás chocando con una pared de una de las casas para caerse sobre la acera de la manzana así perdiendo su vida. La chica motorista respiró tranquila y emprendió marcha hacia la alcaldía de Hishikari pero ignoraba que otra moto, una de motocross con una cruz roja de ocho puntas, la estaba persiguiendo.

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En una gasolinera cercana en algún punto de la carretera.

La joven motorista de la cuya quien solamente se revelaba que tenía ojos violeta se estacionó en una gasolinera mientras sacaba de sus bolsillos su billetera, le pagó a uno de los cuidadores que le llenara el tanque mientras fue al sanitario. Luego de eso, el cuidador le dio el cambio y de ahí a una máquina expendedora para sacar una lata fría de gaseosa.

Mientras tanto, una moto roja de motocross vino rápidamente hacia la extraña motorista cuyos ojos quedaron sorprendidos eso porque el piloto de la moto roja usaba una prayera roja con una S grande de color negro, falda de jean con el dibujo de una rosa, pantimedias y tenis blancos.

La joven se quitó el casco dando con una joven pelinegra de mechones azules y mirada algo gatuna.

-¿Podrías quitarte la máscara?- Dijo la pelinegra de mechones pintados.

La persona se quitó la capucha dando con una pelirroja de ojos rojos, cabello hasta los hombros y hermosa mirada femenina. La joven estaba algo asustada mientras miraba a la otra chica.

-Blair...

-Maki...

La chica de mirada gatuna y ojos morados caminó directamente hacia la pelirroja hasta que tomó una mano y la llevó del brazo, la ronin escarlata quedó sonrojada mientras su maestra como compañera la llevaba directamente hacia el sanitario.

-Blair, ¿Que te pasa? ¿Por qué me llevas así?

La nieta de Stronger no dijo nada hasta que finalmente ambas féminas entraron en el baño, exactamente a uno de los dos o tres sanitarios que habían en el lugar. Y ya dentro del lugar, Maki fue empujada fuertemente a la pared mientras Dokuro la encaraba poniendo una mano a la pared, aquello era como una escena de insinuación donde una chica ponía contra la pared a otra chica para pedir explicaciones o demostrarle quien mandaba.

La pobre Beniyasha con ese rubor invadiendo su rostro preguntaba con una pequeña mirada seria a su compañera.

-Blair, ¿Necesitas algo?

-Sí...- Respondió la otra joven con una mirada seria interrogativa- ¿Me puedes decir que fue todo eso?

-¿De que estás hablando?

-No intentes negarlo. Cuando viniste al bar de la aldea con esas malditas Precure.

-...

-¿Por qué de repente trabajas para el daikan? ¿Que hiciste para que repente llamaras su atención?

La pelirroja luego de callar por unos momentos finalmente decidió decirlo todo.

-Tú también te diste cuenta, ¿No?

-¿De que estás hablando?

-La gente de la aldea Kikuchi se da sus lujos más allá de sus posibilidades. No hay forma de que lo hagan de forma decente. Debe haber algo detrás de esto.

-¿Te refieres al banquete que nos dieron? Entiendo que no es normal pero no es motivo para que los tachen de criminales- Dokuro no dejaba de mirar ferreamente a Maki- Sea lo que sea que investigues, esa gente no hace nada mal. Estás cometiendo un error si crees que estar con el daikan arreglará tu situación jurídica.

-No es mi situación, a ti también te tachan de criminal por lo de esas dos chicas mágicas.

-Eso me da igual, Maki. De nuevo, ¿Por que con la daikan?

-Ella es mi amiga de la infancia, Ryuko. Ella y yo estudiamos en Tokio pero luego de eso se fue hasta que recién me enteré que su familia se radicó aquí en Kagoshima y su padre es el actual alcalde de Hishikari.

-Ya veo, porque es tu amiguita te vendiste sin saber que ellos harán algo contra esa aldea y sin importarles si se manchan las manos de sangre. ¿Y luego que crees que harán después? Tú misma lo sabes, esa gente te va a desechar sin importarle que seas su amiga o lo que sea, solo le interesan ellos mismos.

-Blair...

-Así son los políticos. Si tanto quieres luchar por la justicia y tanto aprecias como quieres ver a Honoka luego de mucho tiempo entonces deja esa tontería de estar con la daikan y no meterte en lo que no te importa. Si te importan las vidas de la gente inocente, no hay necesidad de que te entrometas en esto. Hazlo por Honoka, por la aldea... Hazlo por mí.

La pelirroja no evitó mirar con un dejo de tristeza a su maestra pero no debía darse atrás.

-Lo siento, Blair. No puedo hacer eso.

-Maki...

-Pero tú me enseñaste que ante algo que marcha mal debo hacer algo, ¿no? Le hice una promesa a Ryuko de que la ayudaría y dí mi palabra. Y tengo que demostrar que soy una persona de palabra.

La otra chica apretó un puño, era cierto que le enseñó eso pero que de repente la daikan del pueblo hubiera sido su amiga y de repente necesitaba su ayuda y obviamente haber sabido que era una Kamen Rider no generaba buenas espinas.

-Está en mi naturaleza investigar cualquier irregularidad. No, soy alguien superior a muchas personas cuando se trata de hacer el bien por los demás.

-¿Superior a los demás?- Eso hizo que la furia y el descontento se acrecentaran en la pobre Dokuro.

-Además, la daikan de aquí es mi senpai de primaria. Si me dice que le ayude, no puedo negarme.

La pelinegra de repente relajó su mirada hasta que finalmente dibujó una sonrisa, cosa que extrañó a la pelirroja y más cuando ésta se puso a reír.

-Blair...

-Jajajajaja... Ya veo. A final de cuentas, terminaste siendo una ignorante.

Eso dejó en shock a Maki.

-¿Qué dijiste?

-Que después de todo, luego de que te entrené y te enseñé muchas cosas como de haber estado contigo todo este tiempo pasando muchas cosas y haber tenido momentos contigo y en medio de las broncas que me tienen mi puta familia y su maldita organización... Terminaste al igual que cualquier persona acomodada, solo te importa a ti misma mientras que a los demás, nada. Candy tenía la razón, toda la maldita razón.

-Blair...

-No digas nada... Al final todo terminó. Ya encontraste a Honoka y ya tienes resuelta tu situación por lo que es mejor un final feliz para ti...- La joven de mirada gatuna se volteó para irse mientras la pelirroja estaba comenzando a notar que la tristeza se apoderaba de su compañera.

Rápidamente Dokuro salió del sanitario mientras que Maki al mismo ritmo que su compañera.

-Blair, ¡Espera! ¡Espera Blair!

La mencionada se detuvo lo mismo que la pelirroja. Mientras tanto, el encargado de la gasolinera estaba de testigo y era evidente, dos jóvenes de repente van al baño y luego salen del baño para dar ahora una escena digna de una telenovela.

De nuevo, con las dos chicas... Dokuro se detuvo en seco mientras que Maki daba unos pasos hasta estar cerca de su compañera Rider que seguía de espaldas.

-Será mejor que vayas yendo, la daikan te espera

-No me iré sin ti,

-Vete, te está esperando -Sus hombros empezaron a temblar- Fue un placer haberte conocido, Maki. A partir de ahora, soy yo la que tiene su batalla.

-Blair.

-Lo logró lo que querías, encontrar a Honoka y curarla y regresar a casa. Ahora es el momento de decirnos adiós...-su voz se quebraba poco a poco

-Blair, yo no...

-¡¿No entiendes, Nishikino-san?- Se produjo un dolor en el pecho de la pelirroja al escuchar la forma en la forma que la pelinegra de mechas azules la llamó- Ve a casa, la que es tu amiga te está esperando en su oficina.

-¿Por qué?

-¿Por qué que?

-¿Por qué me dices Nishikino-san?

-Porque solo somos compañeras, nada más.

-¿Q-qué?- Sus lágrimas empezaron a bajar- Pe-pero, tú y yo…

-Debiste de pensar bien antes de hacer las cosas, Nishikino-san

-Pero...

-¡Ya vete de una vez! ¡A la hacienda o donde la daikan pero vete!

-¡No lo haré! - La ronin escarlata se empezó a desesperar.

-¡Si tanto la ayudas en su puta investigación deberías de ir con ella!

-¡Blair, no te voy a dejar!

-¿Y luego terminarán matando a esa aldea y quizás a mí, a Hikari y a las demás? No, gracias.

-¡No voy a hacer eso!

-¡No te creo, eres igual a toda la gente acomodada!

-Blair...

-Deja de mentir…

-No estoy mintiendo- Se acercó hasta ella para abrazarla con toda la fuerza que tenía- Yo no soy de esas personas, Ryuko puede ser la daikan pero si hablo con ella entonces lo entenderá. Ella no es alguien malvada.

-¿En serio crees que me voy a tragar eso?- Se volteó al instante haciendo quedar a la pelirroja de piedra.

Maki estaba helada al ver que Dokuro estaba con lagrimas en los ojos y mirándola seriamente.

-No solo me decepcionaste... Decepcionaste a Honoka, todo lo que te enseñó lo echaste a la basura.

-¡...!

-Todo lo que aprendiste de ser una Rider y de luchar por la justicia, lo desechaste como si fuera un papel, ¿Qué pasó con defender a los débiles y verlos sonreír? ¿No eres tú la que siempre era precavida con lo que hacía?- Se liberó de un manotazo- Piensa las cosas antes de hacerlas, Nishikino-san. No estoy para tus juegos.

-Blair... Tú eres mi amiga... Mi única amiga...

La mencionada calló unos segundos, se volteó y caminó hacia su moto pero se detuvo otra vez.

-Yo... Desde hace algún tiempo quería ser más que eso pero creo que al final solo era una tonta ilusión.

-...

-Adiós, Nishikino-san... Hasta nunca- Dijo aquello para, ésta vez, retirarse no sin antes subirse en su moto y emprender marcha dejando sola a la pelirroja quien sentía que estaba cayendo muy bajo.

Mientras tanto, Dokuro estaba derramando lagrimas que volaban y brillaban y para más dolor, eran buenas horas de la tarde. Justo en un bonito día soleado, su corazón se estaba haciendo pedazos.

-Soy una idiota- Sus lágrimas caían amargamente por su rostro- Soy una idiota… Una gran idiota...

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Más tarde, en la casa del motojime

En las horas de la noche, nuevamente Dokuro, Candy, Akari Sachi y Hikari fueron invitadas a otro banquete ofrecido por el motojime por el matrimonio de su hija con Kamen Rider Regulus a lo que aceptaron sin dudar pero justamente estaban dando un partido de beisbol donde el equipo más amado, más popular y más grande del beisbol japonés, los Gigantes de Yomiuri estaban disputando un partido de liga contra su eterno rival, los Hanshin Tigers.

El banquete del matrimonio pasó a segundo plano y todos incluyendo al motojime y su familia disfrutaban del encuentro de pelota caliente entre los dos grandes equipos del Japón aunque le iban totalmente a los "Kyojin" como les llaman a los Gigantes.

-¡Vamos Kyojin!

-¡Hagan mierda a esos putos Tigres!

-¡Si se puede, Gigantes!

Lo que no sabían es que la pobre Regulus y la pequeña Sachi eran hinchas de los Tigres y Dokuro sorprendentemente junto con Hikari eran hinchas de los Kyojin, de hecho, la nieta de Stronger llevaba puesto una gorra del grande equipo de Tokio.

-Estamos en la parte baja de la novena entrada. Hay dos outs, ¡Es el momento de la verdad!

-...

-Aquí está el lanzador... Impresiones cardíacas, ¡Creo que lo ha conseguido!

-¡...!

-La pelota se va, ¡SE VA, SE VA! ¡SE VA!... ¡Y LA PELOTA SE VA DEL CUADRANGULAR!

Y como pasó lo que tenía que pasar, los Gigantes ganaron el juego donde toda la aldea celebró el hecho mientras Candy y Sachi estaban con un nudo en la garganta por ver a su equipo perder mientras Strongest era la que estaba más feliz, sin duda alguna en medio de su tristeza tenía una pequeña racha de felicidad y ver un importante partido de beisbol era parte de eso.

La gente no faltó en chocar sus jarros de cerveza hasta uno de ellos cargó dos barriles de cerveza.

Y luego del partido, toda la aldea de Hishikari celebró el triunfo y bueno el alcohol no hizo falta y las personas que grababan para subirlo a sus redes sociales. Y uno de ellos con su celular fue hacia dónde estaba Dokuro celebrando junto con la pequeña Hikari que estaba sosteniendo su tridente de peluche.

En medio de la algarabía, había llegado Akari la cual estaba transformada en Arashi y fue rápidamente pensando en un alboroto o un monstruo metamórfico aterrorizaba a la aldea aunque le extrañaba que la gente celebraba con camisetas blancas y grises y gorras negras.

-¿Qué pasa? ¿Acaso están bien?- Preguntó la ninja metamórfica a uno de los aldeanos.

-¡Estamos bien! ¡Estamos bien alegres!- Exclamó emocionado el aldeano.

-¿Alegres?

-Arashi-sama, que bueno que usted vino- Era la mujer del motojime quien traía en una bandeja cinco jarros de cerveza- ¿Quiere una?

-Lo siento señora, no me gusta el alcohol- Respondió la ninja- ¿Me puede decir que está pasando?

-Es que estamos viendo otro partido de los Kyojin contra los Hanshin.

-¿Kyojin contra Hanshin?

-Arashi-sama, ¿Dónde ha estado?- Era el motojime Jinbei quien estaba alegre- Nosotros vamos a la cabeza.

-¿Qué?- La guerrera ninja seguía sin entender nada.

-Nosotros ganamos el partido

-¿Partido?

-Sí, el francotirador en el juego fue una verdadera bendición.

-¿Francotirador?

Conclusión: Arashi no sabía nada de deportes.

La ninja metamórfica fue hacia el comedor donde estaban buena parte de aldeanos mientras Candy y su "esposa" Mitsuko veían el juego, Sachi tumbada sobre la mesa llorando, Hikari alzando su tridente de peluche y la mejor o peor parte fue cuando...

-¡WOOOOOOW! ¡VAMOS KYOJIN!- Una chica pelinegra de mechones azules, vestida solamente con una camiseta blanca abierta dejando ver su ropa interior la cual consistían en un brassier y bragas rojas donde en esa última parte estaba el dibujo de una S estampada de negro. La chica usaba la famosa gorra negra y el guante gigante negro con el #1 de color naranja.

Arashi quedó de piedra al ver a Dokuro en ropas menores y posible estado de ebriedad ya que estaba sosteniendo un jarro vacío de cerveza mientras que uno de los entusiastas por el clásico japonés fue hacia la chica. El joven estaba grabando obviamente con su móvil.

-Bueno señores, tenemos a una ardiente...- Quedó en pausa y grabó de reojo la semidesnudez de Dokuro que parecía no tener sentido de la verguenza- Ardiente fanática... Señorita, nuestros amados Kyojin han demostrado una vez más que son lo más pro de los más pro de todos como lo serán siempre, ¿Algún comentario al respecto?

-Yo lo diré una y otra vez... Hic...- Evidentemente Strongest estaba ebria- Somos un gran equipo... Los Kyojin somos los mejores... ¿Puedo saludar?

-Claro.

-Primero quiero agradecer a Dios... Y a mi abuelito, ah no, ese se murió... Agradezco a mis amigas que están allá y quiero saludar a alguien que quiero mucho con todo mi corazón...- La pobre se puso a llorar estilo anime- ¡MAKI! ¡¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ! ¡¿POR QUÉ CON LA PUTA DAIKAN? ¿POR QUÉ?! ¡SI ESTUVIERAS CONMIGO ESTARÍA FELIZ PERO NO PUEDO SERLO! ¡NO SABES LO JODIDAMENTE DESTROZADA QUE ESTOY EN ESTOS MOMENTOS!

-...- El streamer quedó sin palabras.

-¿Qué?- Arashi nuevamente estaba sin entender nada de lo que pasaba.

El streamer se aclaró la garganta y dijo.

-Bueno, esas son las inspiradas palabras de una hermosa fanatica que apoyará a su equipo aunque pierda.

-¡SÍ! ¡WOOOOOOW!

Arashi no sabía que diablos estaba pasando, había gente con camisas y gorras celebrando, gente tomando cerveza por todas partes hasta que de repente, el sujeto que trajo los dos barriles de cerveza comenzó a agitar uno de las enormes garrafas hasta que disparó una rafaga de alcohol que fue directo a la ninja metámorfica mojandola en el proceso.

Sinceramente, ella no sabía que diablos estaba pasando.