Kisspril

Day 8: Último beso/ despedida

Había conseguido salvar a Wolfram, fue inmensamente feliz al ver que ese hermoso corazón regresaba a su dueño. Por lo menos, había logrado cumplir con esa promesa.

Pero, después de una lucha con Shinou y de descubrir la verdad por parte de Murata, simplemente no podía creer en cómo debían terminar las cosas.

¿Regresar a la Tierra? ¿Así sin más? ¿Esa era su última misión? ¿Lo trajeron solo para eso y ahora querían arrebatárselo? ¿Por qué? ¿Por qué le hacían esto?

Escuchó las palabras de despedida de todos los presentes, pero tenía el corazón en la garganta y no podía comprenderlas.

Lo único que podía pensar era…Wolfram.

¿Tenía que irse y dejarlo atrás? ¿Por qué? ¿Acaso no había prometido que tendrían ese primer beso cuando despertara? ¿Entonces, por qué pasaba esto ahora?

Se iba para no volver más…

El corazón le dolía, no podía hacer eso, no podía irse y dejar todo atrás, ¿qué pasaría con Greta? ¿No podía acaso llevárselos consigo? Pero…este era su hogar, el lugar dónde ellos han vivido por décadas y en la Tierra, está su otra familia…tampoco podía desaparecer y nunca volver…

¿Por qué no podía tener ambos?

Ese futuro, que apenas empezaba a imaginar junto a Wolfram, jamás se haría realidad.

De repente, algo le hizo volver a la realidad, escuchó la voz de Wolfram llamarlo y eso le partió aún más el corazón. Wolfram estaba llorando… Wolfram no quería que él se fuera. Ni siquiera dijo ninguna palabra de despedida…solo estaba llorando…

No podía dejar las cosas así, tenía que hacer algo, pero Murata no tenía soluciones para él.

Con el corazón destrozado, caminó hacía el portal que lo llevaría a la Tierra por última vez…

Un sollozo perforó su audición y su propio llanto se atoró en su garganta…

No lo soportó más, se dio la vuelta y corrió hasta llegar frente a Wolfram.

Sabía que iba a ser mucho más difícil irse, ahora que lo había visto llorar.

—Vete.

A pesar de las lágrimas, la voz de Wolfram era autoritaria.

—Vete ahora.

Yuuri ya no lo pensó más, cumpliría con la promesa de aquel beso.

Tomó con fuerza su rostro mojado y lo besó con mucho miedo y dolor. Ese no podía ser el último… Sabía tan bien como recordaba, pero a la vez, era muy doloroso y salado por las lágrimas en el rostro de su amado.

Sin esperar la respuesta de Wolfram, regresó junto a Murata y su hermano y cruzó el portal.

.

Habían pasado meses desde su partida y ahora que estaba de regreso sin esperárselo, pero si después de haberlo deseado todos y cada uno de los días de su ausencia, no sabía que debía decirle a Wolfram ahora que lo tenía en frente, especialmente después de la forma inesperado con la que se despidió.

—Ummmm, ¿qué hiciste en mi ausencia, Wolf?

—Pensar en ti, por supuesto.

Yuuri se puso rojo, Wolfram era muy directo.

—¿Y tú?

—Exactamente lo mismo.

Se miraron incómodos por unos momentos.

—Entonces…

—Entonces…

Wolfram solo sonrió.

—¿Qué esperas, Yuuri? Ven aquí y recibe un beso de bienvenida, novato.