N/A: Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 7
Había pasado una semana desde que Hermione llegó a La Hilandera. No tenía noticias de Harry ni de Ron, había sido una de las condiciones de Snape. Nada de correo.
Se había pasado la semana entera intentando evitar encontrarse con Draco, escondiéndose en su habitación y bajando solo a buscar comida.
Esa mañana, cansada de las cuatro paredes de su habitación decidió bajar al pequeño jardín.
Se puso unos shorts de jeans y una camiseta de algodón blanca de tirantes. Se recogió sus indomables rizos en una coleta alta y cogió un libro sobre magia ancestral celta.
El tiempo en Londres en Junio empezaba a ser agradable y Hermione pudo sentir la luz del sol acariciándole el rostro. Cerró los ojos para disfrutar ese momento de paz cuando escuchó una rama crujir entre los árboles del jardín.
Inmediatamente se puso en alerta fijando su vista donde había escuchado el ruido. Lo primero que vio fue un brazo haciéndose paso entre la maleza.
Se fijó en lo fuerte y musculado que era. En menos de un segundo, el dueño del brazo apareció ante ella. Estaba sin camiseta, sudoroso y con el pelo rubio platino alborotado, dándole una aspecto de salvaje. Hermione se quedó parada ante tal imagen, a pesar de todo Draco Malfoy era un chico muy atractivo. Los años de quidditch habían hecho que tuviera un cuerpo fibrado. Hermione se sonrojó al descubrir que él la miraba con una media sonrisa entre sus labios,unos labios carnosos… jamás se había fijado de esa manera en la boca de un hombre... Se ha dado cuenta que lo estaba mirando como una tonta…por Merlín ¡Es Draco Malfoy! ¿Qué estás haciendo Hermione?
Se regañó mentalmente a si misma y bajó la mirada. Sus ojos se posaron en su antebrazo izquierdo; la marca tenebrosa.
Un escalofrío le recorrió la espalda
Retrocedió poco a poco hasta que tropezó y cayó de culo.
Draco río.
- Granger si llego a saber que te vas a caer de culo la primera vez que me vieras sin camiseta te habría enseñado mis encantos hace años.
- No seas estúpido Malfoy- Hermione se levantó apresuradamente-
-Yo no tengo culpa de ser irresistible y tú solo tengas como comparación a cara rajada y esa comadreja…por cierto, ¿ Es tu novio o algo así, no?
- ¡No voy a permitir que insultes a mis amigos! – Hermione estaba furiosa, echaba mucho de menos a Harry y Ron y encima ese imbécil de Malfoy se atrevía a reírse de ellos- y para tu información Ron es mi amigo. No sé si tú conoces el significado de esa palabra- fulminó a Malfoy con la mirada , cogió el libro del suelo y salió dando zancadas de allí.
Estúpido de Malfoy…¿Qué se habrá creído? Jamás podrá tener una amistad como la que nos une a Harry, Ron y a mí. ¿Irresistible? Bah…irresistible para esa serpiente de Parkinson que no ve más allá de un cuerpo...Hermione Jane Granger está por encima de todo eso y para nada unos brazos fuertes, un torso fibrado, unos labios que incitan al pecado...
Hermione no se había dado cuenta que había dejado de andar y se había quedado inmóvil en la primera escalera, con el libro agarrado contra el pecho absorta en sus pensamientos.
· Granger ¿Pensando en mí?- Dio un respingo y esa interrupción fue todo lo necesario para que su mente se aclarase-
· Piérdete Malfoy – escupió las palabras con tanto odio que hasta ella misma se sorprendió. subió las escaleras sin detenerse a escuchar lo que Malfoy le replicaba y entró en su habitación cerrando la puerta tras de sí con un portazo.
Eso está mejor. Empezabas a asustarme Hermione Jane Granger…
A los cinco segundos se escuchó otro portazo en el piso de arriba.
Draco entró enfurecido en su habitación y se puso a patear los libros que había dejado en el suelo esparcidos. Había estado toda la noche buscando la manera de acallar las pesadillas que le visitaban cada noche pero ninguno de los libros que había cogido sirvieron para nada .
Estúpida de Granger. A un Malfoy no se le deja con la palabra en la boca. La perfecta Granger, siempre defendiendo a San Potter y a esa comadreja que solo sabe babear como un tonto detrás de ella. Ridícula. Eso es lo que es, una ridícula con esos pantalones muggles tan cortos...¡Mierda!
Draco se maldijo a si mismo cuando se descubrió pensando en esas piernas torneadas que esos pantalones dejaban a la vista. Relájate. Sólo es el encierro este que va a volverte loco. Tan loco como para pensar en las piernas de esa sangre sucia…
