N/A:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 31
Narcissa Malfoy jamás había cocinado para ella misma o los suyos. Su vida siempre había estado rodeada de lujos y nunca tuvo que aprender hechizos domésticos… y sin varita sería más complicado; Hacerlo del método muggle estaba totalmente descartado. Así que recogió unas uvas que había en el viñedo de la casa y unas ciruelas de los árboles de alrededor.
Los puso en la mesa de manera que parecieran ordenados y sacó los platos. Se sentó en la mesa a esperar que bajase alguno de los chicos, o los dos a la vez. Estaba segura que había algo entre ellos; Nunca había visto su hijo mirar a nadie de esa forma. Si Lucius estuviese vivo pondría el grito en el cielo al ver cómo su hijo miraba a esa joven…pero ella ya había perdido suficiente, la vida le había enseñado duramente que la pureza de la sangre no importaba nada.
-Madre…- Draco se acercó a la mujer y la abrazó -.
- Buenos días querido- Draco nunca le había mostrado mucho afecto en los últimos años y Narcissa se aferró a esa muestra de cariño con toda su alma- ¿Has dormido bien?
- No mucho. Estoy hambriento – Draco miró la fruta que estaba en la mesa y con un ligero toque de varita la transformó en huevos y bacon-
- Creo que la fruta era algo más sano que eso- Narcissa le miró con cariño-.
- Necesito recuperar energía- Draco dejó escapar una sonrisita al recordar su encuentro con Granger-
-Buenos días Hermione- la chica acaba de entrar en la cocina-.
- Buenos días Narcissa- Hermione se sonrojó un poco sintiéndose totalmente vulnerable por lo que acaba de pasar en la habitación- Buenos días Malfoy.
- ¿Otra vez soy Malfoy?- Draco río divertido y le hizo un movimiento con la cabeza para que se sentase- sírvete, tú también necesitas recuperar energía – .
Hermione se sentó a su lado totalmente apabullada. Sintió como Draco apretaba su pierna por debajo de la mesa y esto hizo que se sonrojase aún más. Narcissa la miraba con intriga mientras el chico le servía en un plato un poco de sus huevos y su bacon.
· Para mí está bien la fruta, gracias.- Hermione no quería que el compartiese su comida con ella...no quería que Narcissa se llevase una idea equivocada de ellos dos. Aún estaba dándole vueltas a los sentimientos que habían aflorado en su interior hacia unos momentos y estaba totalmente aterrada.
· Como quieras- el chico se encogió de hombros y se dirigió a su madre- Madre qué es eso que tenías que contarnos.
· Es algo que escuché durante mi encierro. Nadie reparaba en que yo estaba allí y podía escuchar todo. Sólo me buscaban para torturarme – Narcissa cerró los ojos un momento y Draco apretó los dientes- el resto del tiempo se olvidaban de mí y claro, escuchaba cosas.
· Pagarán por ello, te lo juro- Los ojos de Draco parecían estar perdidos en algún lugar de su mente-.
· Draco…hijo…ya estoy aquí, estamos juntos. Vamos a olvidar todo e intentar vivir.
· ¡No puedo olvidar lo que le han hecho a mí padre ni lo que te hicieron a ti!- Draco se levantó de y dio un puñetazo en la mesa haciendo que las dos mujeres se sobresaltaran. Se pasó la mano por el flequillo y más calmado, susurró- quiero verlo muerto.
· Tenemos que contactar con la Orden en cuanto pasen unos días y sea seguro. Tú solo no vas a ir a matarlo…- Narcissa miraba con horror a Hermione por lo acaba de decir –
· ¿Quién te ha dicho a ti que yo necesito a tus amigos?- Draco la fulminó con la mirada –
· No seas estúpido – Hermione se levantó de la mesa y lo miró a los ojos- lo único que conseguirás es que te maten y nos maten a todos.
· Hijo…no necesitas hacer nada. Yo estoy bien. Estamos juntos…-Narcissa no podía dejar de pensar en lo que había escuchado en los pasillos. Draco y Hermione debían permanecer escondidos…y separados-
· No. Madre…debo hacerlo, ese Potter no es capaz de matarlo y estoy harto de estar escondiéndome; si muero en el intento, al menos me lo llevaré al mismísimo infierno conmigo.
· ¿Y crees que tú si lo harás? ¡Harry es un gran mago y tiene el respaldo de toda La Orden!¡ Tú estás solo! – Hermione pareció ver un reflejo de decepción en la cara del chico-.
· No esperaba que confiases en mí…Potter siempre será mejor en todo ¿No?.- Hermione lo miraba confundida- un mortifago como yo no es capaz de nada al lado de tu querida Orden. ¡Te recuerdo que te salvé yo! ¿Dónde estaban tus amigos?- Hermione empezó a respirar fuerte, estaba intentando contenerse por Narcissa pero Draco la había sacado de sus casillas.
· ¡Claro que me sacaste de allí! Tú mismo me metiste en esa celda y…- pero Draco no la dejó continuar-
· ¡Vete a la mierda Granger! Nunca quise que fueras, tú y tu estúpidas ganas de salvar a todo el mundo. ¡Yo te quería en casa a salvo! ¡En cuanto supiste el objetivo de la misión y que Potter se enfrentaría al Señor Tenebroso casi te encierras tú misma!
Hermione se quedó callada. Él tenía razón, ella había querido ir pero el coraje que sentía le había hecho decirle esas cosas. Intentó pensar con claridad, no podía convencer a Malfoy de que contactasen con la Orden discutiendo, ella tenía que ser más lista y buscar la manera de que él accediera.
· Chicos…- Narcissa los miraba con preocupación; esa pequeña pelea confirmó todas sus sospechas. La manera en que su hijo quería protegerla y cómo celaba que ella no confiase en él para hacerlo; la cara de decepción que su hijo había reflejado cuando ella le dijo que estaba solo…era el momento de hablar. La profecía no se podía cumplir…
· Chicos…- volvió a repetir Narcissa mientras ellos la miraban aún alterados por la discusión – esto que tenéis tiene que acabar. Hermione debe volver con La Orden.
Hermione agachó la cabeza. Narcissa se había dado cuenta de todo y siendo ella una hija de muggles querría alejarla cuanto antes de allí.
· Lo entiendo. Es lo mejor, tengo que volver con los míos – dijo Hermione abatida-.
· ¡No! – Draco miró a su madre con dureza- tú no te vas de aquí. Aquí no podrán encontrarte, estás más segura conmigo.
· Draco…ella estará en peligro siempre que esté a tu lado.- Narcissa no quería hacer daño a su hijo pero tenía que decírselo-
· ¿No confías en mi capacidad para cuidarla?- Draco la miraba dolido mientras Hermione dejaba escapar una lágrima por su mejilla. No quería llorar pero se sintió conmovida de la manera en que el chico quería mantenerla a su lado-
· No es eso hijo…hay otras razones más fuertes. Os veo a los dos y me doy cuenta de lo que está pasando y eso no puede ser.
· No lo entiendo madre…después de todo lo que ha pasado…¿ sigues creyendo lo de la pureza de la sangre? No esperaba eso de tí, de padre sí….pero ¿Tú?- Draco comenzó a ponerse muy nervioso al descubrir que quería estar junto a Granger aunque tuviera que ir en contra de su madre- no pienso dejar que se vaya, ella ahora está conmigo.
Hermione no podía creer lo que acaba de escuchar. Draco le había dicho a su madre que estaban juntos. Un halo de sorpresa se reflejó en sus ojos, el chico la cogió de la mano y la atrajo hacia su lado.
· No sabéis lo que estáis haciendo…
· ¿Y qué es lo que estamos haciendo madre? ¡Habla ya!
Narcissa cerró un momento los ojos. Suspiró y al abrirlos los miró con toda la tristeza del mundo.
· El Señor Tenebroso necesita sacrificar a tu heredero Draco. Esa es su obsesión en este momento, incluso más que matar a Potter…necesita un bebé mestizo.
