Del otro lado del rio en la montaña en forma de hongo, Akane y Akari habían ayudado a muchas amazonas que estaban lastimadas, lograron establecer un orden para atender a las mas graves primero y a las menos lastimadas al final, con ayuda de Mouse la situación estaba bajo control, cuando Li, la hermana menor de Mouse regresó de la aldea, les entregó las medicinas y lo que pudo conseguir a las chicas y ellas hicieron un buen uso de ello, Akari era muy buena organizando y fue de mucha ayuda a Akane, que se encargó de reducir fracturas, limpiar y suturas heridas y cosas por el estilo, asi que decidieron que ya era hora de descansar un poco, pues ya estaba anocheciendo. Mouse hablo con la amazona peliverde que parecía estar a cargo de las demás y le externó su preocupación de no saber nada de Cologne y Xiampu, por lo que entre los dos acordaron que debía ir a vigilar por si habían novedades en la aldea, asi que cambió a su forma de pato e inicio vuelos de reconocimiento, claro esto después de haberse golpeado con al menos tres arboles por no ponerse sus gafas...
Akane y akari estaban tomando un baño que amablemente habían preparado para ellas, en un baño comunitario que se había instalado en la parte posterior del refugio, asi que se pusieron a conversar animadamente
–Ah, esto es muy relajante–dijo Akane.
–Es verdad, después de un arduo trabajo, nada mejor que un baño caliente–respondió Akari.
–Me alegra mucho que estés aquí Akari, eres una persona muy organizada–sonrió Akane
–Ah, no es nada, estoy acostumbrada a esto, en mi casa yo soy la que organiza todo en los combates de sumo de cerdos, así que es fácil para mí–respondió la chica sonrojada
–Es verdad, a ti te gustan mucho los cerdos, jejeje–aseguró Akane.
–Si, amo a los cerdos, por eso es que estoy tan enamorada de Ryoga–respondió con ojos soñadores
–No entiendo ¿qué tiene que ver Ryoga con los cerdos?– preguntó Akane intrigada.
–Pues verás...inicio akari pero no pudo continuar ya que Link llegó a donde estaban ellas, entró sin querer a darse un baño y las sorprendió ahí dentro
–ah, perdón no sabia que estaba ocupado, volveré luego–dijo con la cara apenada
Las chicas estaban sorprendidas por la intromisión pero al ver que se trataba de Link, Akane sonrió y le dijo: –No te preocupes, puedes entrar, ya estábamos por salir–
–No quisiera molestar–respondió la pequeña amazona
–No es ninguna molestia, al contrario, todas han sido muy amables con nosotras que somos unas completas extrañas–respondió Akari.
–Es cierto, Link, todas se han portado muy bien con nosotras, asi que no te preocupes–acotó Akane con una calida sonrisa
–Pues ustedes también han sido de mucha ayuda, gracias–hizo una reverencia y entro al baño donde estaba Akane que es con la que tenía más confianza
Las chicas solo sonrieron entre si y después de unos momentos salieron y se vistieron
–Ah ese baño me abrió el apetito, me pregunto sin habrá algo de comer–dijo Akari
–Yo preparare la cena, como agradecimiento por todo lo que han hecho hoy por nosotras–dijo Link rápidamente
– ¿De verdad?, en vista de que ya hemos terminado, yo te ayudare–contestó animadamente Akane, mientras tomaba las manos de Link y sus ojos brillaban de emoción.
– ¿En serio?, ¡qué bien!, vamos te llevare a donde se preparan los alimentos–respondió Link muy feliz de poder hacer la cena, sin embargo esta chica solamente sabia de venenos y Akane... pues no era muy buena en la cocina, asi que esta unión estaba condenada al desastre, Akari que desconocía estos hechos las apoyaba fervientemente.
Cuando empezaron con la preparación de la cena, las dos se sentían inspiradas en la cocina, sin embargo las amazonas que estaban ahí las veían más bien como poseídas, mientras Link pasaba condimentos extraños y plantas raras a Akane, ella troceaba las verduras con tanta fuerza que su aura se expandía peligrosamente por la cocina. Pusieron todos los ingredientes en una olla y empezó a salir un olor extraño, pero ni asi se detuvieron, continuaron hasta que estuvieron satisfechas de su preparación.
Akari que se había quedado revisando a algunas amazonas para verificar que les bajara la fiebre, se acercó a donde estaban ellas, al sentir un extraño olor de lo que estaban cocinando.
–Akari que bueno que llegaste, ya terminamos, ten come un poco–le dijo Akane mientras extendia un cuenco con la extraña sopa que preparó
–Muchas gracias, Itadakimasu!–respondió ella y aunque dudaba de lo que iba a comer, por cortesía lo tomó, agarró una cuchara y al probar el primer bocado... se desmayó
–Oh no, Akari, ¿que tienes?!–preguntó Akane que corrió a agarrarla para que no se cayera al piso
–¡Akari, despierta!, oh no, seguramente hice algún veneno sin querer!–exclamó Link asustada
–Nooo, seguramente mi comida es tan mala que le hice daño a Akari–respondió Akane entre triste y preocupada de ver que su amiga estaba pálida.
Unos momentos despues Akari despertó...
–Ah, ¿que me pasó?–preguntó.
-¡Akari, estas bien, estas viva!–dijeron las otras dos
–Perdóname Akari, mi comida es horrible–dijo Akane llorando.
–A mi también perdóname, creí que te había envenenado–dijo Link en posición del tigre caído
–No se preocupen, no estaba tan mal–dijo apenada Akari sobándose la cabeza.
–Ah no? Entonces talvez debería probarla–respondió decidida Akane
–Nooo, es mejor que no lo comas–exclamó Akari, sin embargo fue demasiado tarde ya que Akane había metido una cucharada de la comida en su boca, nunca había sentido un sabor tan espantoso, saco la cuchara la devolvió a su lugar y salio corriendo con lagrimas en los ojos, a buscar agua para poder quitarse ese mal sabor de boca, se sintió muy mal por haberle dado a comer esa asquerosidad a Akari, nunca volveré a cocinar, con razón Ranma odia mi comida y yo que siempre lo obligo, incluso enferma por mi culpa, soy horrible pensaba la chica, bebió un litro de agua y se sentó detrás de un árbol con las rodillas flexionadas y se abrazó a si misma.
–Akane, estas bien?–preguntó Akari preocupada, la había seguido desde que salió corriendo del refugio.
–Si, estoy bien Akari, es solo que nunca he podido cocinar nada comestible, por mas que me esfuerzo nunca me sale bien, creo que ya no lo haré mas–estaba muy triste y decaída, por lo que Akari se acercó a ella y le acaricio la cabeza con ternura
–Nadie nace sabiendo, es cuestión de practicar, si te rindes ahora, nunca lo harás bien, pero si practicas mucho, con el tiempo lograras hacerlo, no te des por vencida–dijo con convicción.
–Es que llevo años practicando, pero solo logro hacer que todos huyan de mi comida, no sabia que estaba tan mal...
–Bueno, no estaba taaaan mal–contesto Akari desviando la mirada
–No tienes que fingir, yo misma la probé y nunca había sentido un sabor mas asqueroso en mi vida– replicó la peliazul
–Eso es porque no has probado lo que yo cocino–dijo Link que había llegado unos segundos despues de Akari
–¿Tu tampoco sabes cocinar?– preguntó Akane sorprendida–crei que las amazonas eran buenas cocineras–
–Si se trata de venenos soy la mejor, pero en otras cuestiones, la verdad no, mi hermana Pink es la que cocina, talvez no debí haberlo hecho sin su ayuda, creo que me deje llevar un poco jejeje– contestó rascándose la cabeza. Akane se sintió mejor de saber que no era la única que no sabia cocinar, sin embargo aun tenían que cenar, por lo que Akari propuso regresar al refugio y conseguir algo de comida. –Creo que tendremos que conformarnos con ramen instantáneo–comento Link. –¡Entonces yo puedo hervir el agua!–exclamo Akane entusiasmada–Eso si me sale bien– agregó con una sonrisa, las tres rieron a carcajadas.
Momentos mas tarde mientras se disponían a dormir, Mouse en su forma de llegó volando y chocó contra una pared– CUAC, CUAC, CUAC! Graznaba desesperado, por lo que Li se levantó rápidamente a ver porque hacía tanto alboroto, Akari y Akane también se levantaron, ésta última sacó una tetera con agua caliente y la echó encima del chico pato, pero procuró primero ponerle una manta encima para que no volviera a verlo desnudo.
–Mouse ¿que pasa?–preguntó su hermanita
–¡Estamos en problemas!– exclamó el chico...
