Descargo de responsabilidades: Chainsaw Man no me pertenece, le pertenece a su unico creador y dibujante Tatsuki Fujimoto. Mi trabajo solo consiste en crear este fanfic para entretener a los fans como yo.
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Capítulo 4: Viviendo con un cazador
A pesar de que el señor Kishibe era un hombre imponente, y lo era, Hiro no pensaba que él podía ser la figura paterna que podía reemplazar a su padre; no era solo por el amor que aún tenía por su padre ya fallecido, también era porque Kishibe parecía no querer intentarlo en absoluto.
Kishibe era frío, distante y algo cortante, y se puso a pensar que la vez que lo vió hablar más fue en aquél restaurante cuando le estuvo explicando todo. Se preguntó que clase de vida había tenido él para llegar a ser como es ahora.
Hiro también había descubierto en su primera semana que la cocina de Kishibe era...decente, pero aún parecía faltarle algún toque, a veces cocinaba las mismas comidas que hacia su madre pero las de él parecían tan...tristes.
Además Kishibe solía pedir comida de vez en cuando, algunas veces comida chatarra como pizza, alguna carne con diferentes tipos de salsas, hamburguesas que aunque a Hiro le gustaban no era excusa para comerlas dos veces a la semana en el desayuno. Estaba también la comida del Hotel que era mejor que consumir comida alta en grasas pero muy pocas veces solía pedir comida a los trabajadores, quizas era un costo mayor porque la comida era muy buena y elegante. Pero aún parecía faltarle un toque que Hiro no podía averiguar que era.
"Entonces...¿Qué harás hoy?" Preguntó Hiro mientras sostenía con su mano derecha la cuchara de metal que estaba mojada con gotas de leche.
Estaban desayunando cereal, un desayuno no muy típico en Japón y que Hiro encontró en los cajones de la cocina y que sospechaba que tenia meses, pero era mejor que desayunar pizza dos veces consecutivas, ¿Cómo hacia Kishibe para no engordar?
Kishibe también estaba desayunando cereal, más bien se vió obligado a desayunar esto para dejar de escuchar las quejas del niño. Pero aún así le respondió.
"Lo de siempre, cazar demonios o tratar de conseguir algunas chicas lindas, o simplemente beber hasta que mi cuerpo se desmorone..." dijo.
"Nunca he visto un demonio" dijo Hiro ignorando el arrepentimiento en la voz de Kishibe "Bueno estaba el de mi casa pero...casi no recuerdo mucho de eso, solo que mamá gritaba y papá estaba asustado, luego...todo se volvió borroso, no recuerdo nada más" Hiro miró intensamente el plato de leche con cereal, perdido por completo en sus pensamientos.
Kishibe también ignoró la tristeza en Hiro "Bueno es probable que algún día veas uno, muchos atacan la ciudad con regularidad"
"Pero aunque vivamos aquí nunca he visto a uno"
"Eso es porque Japón goza de buena seguridad en estos días, algunos demonios suelen esconderse para luego atacar con sorpresa, es allí cuando la ciudad se ve involucrada. Pero en estos últimos meses no han habido grandes avistamientos como demonios del tamaño de un edificio, solamente los regulares de tamaño humano o muy débiles como los demonios de fruta" respondió Kishibe mientras sorbia su cereal.
Hiro tragó saliva, aunque la ciudad estuviera segura por ahora, el saber que los demonios pueden esconderse y atacar en cualquier lugar lo ponía nervioso, ¿Qué tal si había un demonio debajo de la casa? ¿Quizás los vecinos eran demonios? ¿Quizás él era un demonio?
"Deja de temblar y desayuna, el tiempo se te irá volando" le dijo Kishibe con un gruñido, Hiro era muy facil de asustar, justo ahora su mano temblaba con la cuchara que tenia en su mano.
Hiro asintió y decidió que lo mejor era dejar de pensar en sus teorías que lo ponían muy alerta y seguir comiendo.
Ahora ambos se habían quedado en silencio, así era todas las mañanas, Hiro era el que empezaba las conversaciones y Kishibe respondía con una pequeña respuesta, no se le ocurría nada más que decir y no era como si se conocieran mucho para hablar de cosas triviales en el desayuno, en especial porque Kishibe siempre tenía cara de que preferia el silencio, cosa con la que Hiro estaba de acuerdo.
Hiro miró por la ventana, el cielo estaba como siempre, nublado y las ventanas tenían algunas gotas de agua por el vapor. Esta era la vista de casi todos los días, no servía de nada vivir tan alto en un apartamento de lujo si la vista desde aquí era tan triste.
"¿Es triste no?" Escuchó la voz de Kishibe hablarle, aún así siguió viendo las enormes ventanas que estaban a la par de la mesa de comer.
"Es como si el cielo copiara las emociones de las personas, en este caso las emociones de los cazadores de demonios" dijo Kishibe, y eso fue todo lo que dijo en el desayuno.
Eso dejó a Hiro reflexionando, ¿De verdad la vida de un cazador de demonios era tan triste y estresante? Le dio una pequeña mirada a Kishibe, eso respondía a sus preguntas.
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Ahora había pasado un mes desde que Kishibe lo había aceptado en su departamento, durante el transcurso del primer mes Hiro había estado durmiendo en el cuarto de Kishibe, por lo que usaba su enorme cama para dormir.
Kishibe le dijo que estaba bien que él usara su cama, pues Kishibe muchas veces regresaba cansado o borracho del exterior y no tenía las fuerzas suficientes para llegar a su habitación y veía al sofa más cercano como su cama. Al menos era algo considerado.
Pero Hiro empezó a sentirse algo mal por usar una cama ajena a pesar de que le habían dicho que estaba bien dormir aquí. Por lo que tuvo que convencer a Kishibe de comprar una cama extra para él.
Había una habitación extra en el departamento que podían usar para la habitación de Hiro, Kishibe dijo que solo la usaba para guardar chucherías que no cabían en otros lugares.
Después de limpiar todo y sacar todas las cosas, se podía ver como iba a ser su nueva habitación. Era del mismo tamaño que la de Kishibe, tenía dos ventanas en las que se podía ver la entrada del edificio y un techo completamente blanco. Ahora solo faltaban las cosas que pondrían aquí.
Su cama la posicionó cerca de las ventanas para que los rayos del sol le indicaran cuando debía despertarse, a la par también estaba una mesita de noche con una lámpara que alumbraba casi todo el cuarto cuando era de noche.
No tenía suficiente ropa para poner un armario, por lo que sus pocas prendas irían en los cajones de su mesita.
Cuando todo estaba terminado, ya era de noche y Hiro estaba listo para dormir y estrenar su habitación.
Estaba en su cama listo para apagar la lámpara cuando unos toques en su puerta lo llamaron. Kishibe estaba en la puerta y sostenía algo en sus manos que Hiro no podía reconocer.
El hombre mayor se sentó en la cama, y fue justo allí que se dio cuenta de lo que estaba sosteniendo Kishibe.
"Hoy cuando salí del trabajo me pasé por tu antigua casa, te traje algo de ropa pero...pensé que esto te podía interesar más" Kishibe le entregó el marco de fotos a Hiro quién lo tomó con cuidado.
Hiro miró la foto por varios segundos, en ella estaban dos adultos que sonreían a la camara, su padre sonreía tranquilamente, Hiro había heredado sus ojos azules y su cabello color negro se dio cuenta, pero esperaba no heredar su miopía; su madre tenía una sonrisa alegre en su rostro, sus ojos eran verdes claros que se veían muy hermosos en el día, su cabello era corto y llegaba hasta sus hombros. Y en medio de los dos adultos había un pequeño niño de 6 años que sonreía alegremente a la cámara al igual que su madre con los ojos y cabellos de su padre.
"Esto..." Hiro trató de encontrar las palabras "Gracias por traerme esto señor Kishibe" le dio una sonrisa forzada mostrando su agradecimiento.
Kishibe solo asintió "De nada, ahora duerme" con eso Kishibe se levantó de la cama y sin voltear atrás salió del cuarto dejando solo a Hiro.
Hiro puso la foto en su mesa, apagó la luz para estar en la oscuridad. Extrañaba mucho a sus padres, aún tenía pesadillas por ese día pero para evitar tenerlas trataba de no pensar en ello, pero siempre había algo que le recordaba a sus padres. Y ahora esta foto.
Dio un respiro tembloroso mientras se envolvía con su manta; esperaba que toda la tristeza se fuera de un dia para otro, pero ya había pasado un mes y seguía sintiendo muy solo, solo queria ver a sus padres una vez más, abrazarlos una última vez y decirles cuanto los quería. Pero eso no era posible.
Solo tenía sus sueños en los que no tenía control para crear a sus padres y hablar con ellos. Solo quería tener felicidad de nuevo.
¿Era tanto pedir?
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Ella miró con asombro la televisión en frente de ella, era grande y abajo de ella estaba un reproductor DVD, en el suelo estaban tirados muchos cajas de películas que la habían obligado a ver. Muchas eran interesantes, otras aburridas y otras solían tener las mismas ideas que en otras películas por lo que fácilmente podía saber como iba a terminar todo.
Pero había algo que la asombraba de todas estas películas, y es que en muchas de ellas donde se tiene a un gran conjunto de personas suelen tener un final donde todos se relacionan como personas muy cercanas. En especial en esas películas que denomiban como de romance o trágicas, en ellas muchas veces la mujer y el hombre terminan juntos por todos los acontecimientos vividos en sus vidas.
Ellos viven felices para siempre como decían allí, ellos solían tener felicidad.
Hacían muchas cosas como besarse...abrazarse...y después tener una familia completa.
Por alguna razón siempre que veía eso en estas películas la hacia añorar eso...no sabía porque pero ella lo quería, lo quería más que nada en esos momentos, pero no había nadie con quién hacerlo. O más bien no había nadie que quisiera hacerlo con ella.
"¿Puedes verlo Makima?" Esa era la voz de esa doctora que había estado con ella durante este mes, siempre estaba cerca de ella en algún lado cuando veía éstas películas, su voz se escuchaba por todos lados "Este es un comportamiento humano, uno muy generalizado en todos los seres humanos, este es el comportamiento que no te sirve, que no te funciona, el que no te llevará a la cima, y el que no te ayudará a lograr tus objetivos".
¿Eso era verdad, tener estas cosas la obstaculizarian de lograr grandes cosas? Pero esas personas lograron sus objetivos de vivir felices, ¿Qué era eso sino un logro?
"Cree en mis palabras Makima, esto no te servirá, solo el poder te llevará a grandes cosas, tu poder". La voz de la doctora ya no se escuchó.
Makima seguía viendo la tele mientras susurraba "¿Mi poder?"
¿Esto era tan inútil? Pero había algo en ella que pensaba que no era del todo malo tener algo así en su vida. Solo esperaba que este sentimiento no fuera pasajero.
Realmente quería algo así, aunque no lo gritara, ella quería una familia, quería a alguien con quién convivir como lo hacían esas personas, querían a alguien que fuera igual a ella.
Y por encima de todo en estos momentos, quería un abrazo. Eso se veía muy bueno.
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Notas: espero que hayas disfrutado del capítulo, volvemos a la cantidad de palabras minimas, 1940 palabras escritas, espero poder escribir más en el futuro.
Es probable que en el proximo capítulo haya un pequeño time skip, pero antes debo escribir algunas cosas importantes. Pero no se preocupen que muy pronto Hiro y Makima se encontrarán ;) pero para eso faltan dos o tres capítulos.
Nos vemos.
Notas 15/9/2021: Lamento no actualizar en esta plataforma pero por sino sabían actualizo más seguido en Wattpad. Allí es donde salen primero todos mis fanfics y luego (si quiero) los subo aquí también en Fanfiction.
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