Capítulo 5: Hermoso y peligroso

Habían pasado dos meses desde que Hiro se mudó con Kishibe, si le preguntaban quién parecía estar a cargo de todo lo que sucedía en la casa, entonces Hiro respondería que él mismo se ocupaba de todo.

Kishibe siempre trabajaba mucho, llegaba tarde a casa a veces tan tarde que ni siquiera cenaba, Hiro pensó que ocupaba gran parte de la noche en emborracharse puesto que muchas veces lo había encontrado tirado en el sofa con una o dos botellas de alcohol.

Hiro decidió que era mejor no molestarse en esperar a Kishibe toda la noche, pero aún así se sentía algo solo, Kishibe no se molestaba en hacer alguna clase de actividad con él, bueno no era como que Hiro le hubiera pedido alguna vez que jugara con él pero siempre parecía que el hombre quería hacer todo menos jugar con un niño pequeño.

Esto hizo que Hiro desarrollara el sentimiento de aburrimiento, literalmente no había nada divertido por hacer en esta casa. Tenia la televisión pero ahora la programación Japonesa no lo atraía del todo, ni siquiera los dibujos animados, quizas vivir con Kishibe lo había convertido en un amargado que no disfrutaba de lo bonito de las cosas.

Se negó a convertirse en alguien frio como Kishibe, ¿Pero que más podia hacer? Recordó que no había hablado con Kishibe del tema de volverse un cazador de demonios desde aquella vez; pero parecía que queria evitar el tema, Hiro por alguna razón también lo estaba evitando, quizas era porque los demonios aún lo aterraban muchísimo.

Algún día tendría que quitarse el miedo a los demonios.

Sino no podría ayudar a las personas que son atacadas por esos monstruos, no podría salvar a nadie sino reprimía sus miedos de alguna forma. Quería volverse fuerte, sabía que debía...pero no ahora, un día empezaría con su entrenamiento.

0O0O

"¿Otra escuela? La pregunta de Hiro pareció hacer eco en toda la cocina como si fuera una gran revelación. No lo era, al menos para Kishibe.

El hombre que tenía en frente asintió, en sus manos estaban los papeles de los tramites de la escuela a la que asistiría Hiro, con suerte esperaba que aprendiera muchas cosas, pero parecía siempre tener la habilidad de aprender lo que sea, asique no tenía de que preocuparse.

"Has faltado a la escuela desde hace dos meses, tu escuela anterior entendió el fallecimiento de tus padres pero solo te dieron dos semanas para que te recuperaras, pero empezaste a faltar más de la cuenta asique te expulsaron por tu inasistencia a clases. Además debido a que no han recibido ningún mensaje de ti o de algún otro familiar, consideraron que solo abandonaste la escuela" Kishibe explicó y el niño frente a él tenía una mirada avergonzada.

"Yo eeeh...perdón, olvidé mencionar eso hace algún tiempo, yo solo queria...um" Hiro se detuvo incapaz de terminar sus palabras.

Kishibe rodó los ojos "Solo querías más tiempo libre ¿no?"

Hiro asintió mirando al suelo incapaz de ver a la persona encargada de él. De hecho había considerado volver a la escuela, pero de alguna manera un sentimiento extraño surgió en él, como si el mero pensamiento de volver a su escuela lo haría sentir solitario, como si se hubiera desconectado de ese lugar.

Fue extraño por decir lo menos.

"A veces es buena idea empezar de nuevo" Kishibe volvió a hablar y Hiro levantó un poco la cabeza para verlo, curioso de lo que iba a decir "Dejas todo tu pasado atrás y te adentras en un mundo nuevo donde nadie te conoce, lo cual ayuda mucho porque puedes empezar diferente con otras personas e incluso puedes volverte una diferente persona. Funciona si solo quieres un nuevo cambio y escapar de algún lugar. Dejar atrás un pasado tan doloroso y desagradable nos ayuda a ver nuevas fronteras que podemos alcanzar y tomar con nuestras manos, tu vida se vuelve más facil de llevar, puedes incluso dejar de arrepentirte de todo cuando has hecho un gran progreso"

Hiro estaba asombrado por el discurso de Kishibe, este hombre podía ser aterrador en ciertos aspectos, aburrido y un borracho pero también era alguien que podía hablar como un sabio. Una de esas personas que saben como describir los sentimientos con palabras tan simples pero perfectas que su pequeño cerebro podía entender.

Era eso o quizas podía leer la mente.

"¿Cómo te suena eso?" Le preguntó.

Hiro se quedó en silencio asimilando todas las palabras de Kishibe, ¿Dejar el pasado eh? Habían tantas cosas de las que padecia, dolor angustia, impotencia y sobre todo miedo. No podía entender como algunas personas lograban quitarse todo esto de encima pero luego miró al cazador que tenia adelante y si esas palabras salían de alguien como Kishibe quien quizas también tuvo una vida muy turbulenta, entonces podía intentar darle una oportunidad a esto de una nueva escuela y dejar todo en el pasado.

Podía intentar empezar de nuevo a pesar de solo tener 7 años.

"...Me suena bien"

0O0O

Kishibe estaba apoyado en el auto con los brazos cruzados y los ojos cerrados, totalmente tranquilo y siendo paciente. Hoy fue el primer día de Hiro en su nueva escuela y él se había ofrecido a llevarlo de regreso a casa, se preguntó como le habia ido en un nuevo entorno con personas que desconocía. Estaba afuera con el auto estacionado y en frente de la salida de la escuela, varias personas y niños entraban y salían del lugar.

Sin saberlo él recibía miradas curiosas de algunos padres que pasaban a recoger a sus propios hijos junto con miradas de temor de algunos niños. Era inusual ver a alguien que parecía ser tan oscuro, solitario, aterrador y con una cicatriz cocida en la mejilla izquierda esperando pacientemente en una escuela para niños.

Este hombre podía ser un padre anormal o un pederasta en acción.

"Allí viene"

Kishibe abrió uno de sus ojos para ver el entorno y no solo vió a los demás niños saliendo, sino que también pudo ver que Hiro estaba saliendo de la escuela acompañado de otro niño de su edad, ellos compartieron unas palabras antes de que el otro niño se despidiera con un saludo. Luego Hiro captó con sus ojos a Kishibe, un poco nervioso caminó hacia él y se dio cuenta que algunos niños lo miraban con miedo, solo suspiró pensando que se necesitaría mucho trabajo para que pudiera acostumbrarse a esta nueva vida.

"¿Qué te pareció la escuela?" Le preguntó Kishibe cuando ambos ya estaban en el auto, el motor del auto se encendió y Hiro se puso el cinturón de seguridad. A Hiro le sorprendió la pregunta, no esperaba que a Kishibe le interesara saber sobre su primer día, generalmente solo se preocupaba por el trabajo, beber y las mujeres.

"Supongo que me fue bien" respondió Hiro algo inseguro "Fue difícil presentarme a la clase pero todos me recibieron bien, creo" eso último lo susurró pero Kishibe igual pudo oírlo "Incluso creo que hice un amigo"

"¿Entonces ese niño con el que estabas hablando es tu nuevo amigo?" Preguntó Kishibe sin apartar la vista de la carretera.

"Así es" Hiro se permitió sonreir un poco "Se llama Kenji y es muy agradable" luego se quedó en silencio por unos minutos mientras veía las calles pasar por la ventana del auto "De hecho es mi primer amigo"

Kishibe nunca quitó sus ojos de la carretera "Ya veo" ambos quedaron en un silencio que no era incómodo pero tampoco cómodo.

"Es un comienzo"

0O0O

Hiro se encontraba lavando los platos llenos de comida, abajo de él estaba un banco que lo ayudaba a llegar al fregadero, el agua acasionalmente lo salpicaba y mojaba su camisa haciéndolo enojar. Eran alrededor de las ocho de la noche y Kishibe se encontraba trabajando.

Después de llevarlo de regreso a casa Kishibe le habia dicho que tenía que volver al trabajo y que era problable que llegaría tarde otra vez, asique Hiro cocinó solo para él, no era un excelente cocinero pero tampoco el peor, hace unas semanas había encontrado un libro con recetas de comida en él, habia estado practicando desde entonces y ahora podía preparar uno o dos platillos de comida japonesa. Era lo suficientemente buena para ir a domir tranquilo.

Estaba a punto de terminar de lavar el último plato cuando escuchó que el timbre en la puerta sonaba, se sintió curioso e inquieto, Kishibe probablemente no volvería hasta más tarde además nadie tocaba el timbre de la puerta de su propio apartamento, eso solo significaba que debía ser un desconocido que conocía donde vive Kishibe.

Cerró la llave del agua y se bajó de su pequeño banco para ir a la puerta. Se estremeció un poco cuando el timbre volvió a sonar y con pasos temerosos llegó hasta la puerta.

Con un suspiro y reuniendo toda la valentía que tenía, giró la cerradura de la puerta para abrirla por completo y revelar al desconocido.

Pensó que se iba a encontrar con alguien parecido a Kishibe que quizas era otro cazador igual de deprimido y oscuramente frio. Pero se llevó una sorpresa cuando lo que vió fue una mujer con cabello blanco recogido en una coleta, tenia un parche en el ojo derecho y su único ojo visible parecia ser de color gris, ella estaba vestida formalmente con el traje negro que todos los cazadores de seguridad pública portaban.

Hiro estaba desconcertado en este momento, si mal no recordaba ella era la compañera de Kishibe, Quanxi, Kishibe le habia dicho que ella estaba de vacaciones pero eso fue hace meses por lo que ella debió haber vuelto hace unos días. Hiro la miró fijamente con la boca ligeramente abierta y el único ojo visible de Quanxi estaba un poco más abierto de lo normal demostrando que ella también estaba sorprendida, ella esperaba encontrarse con un Kishibe borracho o adormilado, pero no con un niño y mucho menos con el niño que él había rescatado hace meses y el cual se suponia que Kishibe llevaria en persona a un orfanato.

Hiro salió de su estupor para obligarse a decir una palabra "Oh eeeh h-hola señorita Quanxi" dijo con una sonrisa nerviosa.

Quanxi siguió viendo fijamente al niño pero también se obligó a hablar "Tú eres el niño de aquella vez, ¿Porqué estás en el departamento de Kishibe" interrogó Quanxi muy curiosa.

Hiro por alguna razón sintió que estaba siendo interrogado como en esas películas de policias del cine americano "Bueno...y-yo vivo con Kishibe"

Quanxi entrecerró los ojos por un momento antes de volver a su forma estoica que la caracterizaba "Ya veo..."

Ambos volvieron a quedar en un silencio incómodo, nadie sabía que decir o que hacer pero Hiro luego se dio cuenta que ella estaba en el pasillo por mucho tiempo.

"Oh uh disculpe puede pasar" Hiro se apartó de la puerta para permitirle la entrada a Quanxi. Ella no dijo nada mientras entraba al bonito apartamento.

Quanxi inmediatamente fue hacia la cocina y sacó de la alacena una botella de alcohol sin destapar, ella la destapó y vertió el líquido en unbaso antes de beberlo de un solo tragó.

Hiro vió todo esto aún cerca de la puerta y gimió de frustración, ¿Acaso era una regla que todos los cazadores fueran alcohólicos? Vió de nuevo como Quanxi tomaba otro trago y se llevaba la botella y el vaso a la mesa. No le importaba si Quanxi se terminaba todo el alcohol, probablemente a Kishibe sí y eso haría que él estuviera mucho más triste de lo habitual.

Hiro cerró la puerta y se secó las manos que aun estaban mojadas en su camisa, luego volvió la vista a Quanxi y ella lo miraba fijamente con su único ojo estudiándolo. Hiro se estremeció, esta no parecía ser la cariñosa mujer que lo había consolado cuando murieron sus padres. Al parecer Kishibe tenía razón, las mujeres podían cambiar su apariencia drásticamente, de ser amables, a ser más frias que la Unión Soviética.

Quanxi hiso un gesto con la cabeza para indicarle que se sentara en la silla opuesta, Hiro con pasos vacilantes fue hacia la mesa y se sentó en la silla para quedar en frente de la cazadora. Quanxi no dejó de mirarlo incluso cuando se llevó otro trago de alcohol a la boca ella siguió mirándolo como si esperara algo de él.

Finalmente ella se dispuso a hablar "¿Cuánto tiempo llevas viviendo con Kishibe?"

"Uum, creo que por dos meses" dijo Hiro.

Quanxi frunció el ceño y parecía enojada, eso provocó un estremecimiento en Hiro, pero ella siguió interrogandolo.

"¿Porqué sigues con él"

La pregunta confundió a Hiro, realmente no podía ver la razón de la pregunta porque la respuesta debía ser obvia, ¿verdad?

"Eeeh bueno yo no tengo otro lugar a donde ir, asique me quedo en este lugar"

"¿Kishibe no te llevó a un orfanato?" el rostro de Quanxi parecía seguir estando entre frustrado y enojado pero Hiro podía escuchar la incredulidad en su voz.

"Bueno...sí, sí lo hiso" Hiro bajó la cabeza.

"Entonces porqué sigues aquí?" Quanxi realmente no podía creer que Kishibe de todas las personas haya decidido quedarse con un niño pequeño.

"Yo..." Hiro se quedó callado por unos momentos pero luego tomó una respiración profunda para calmarse "Le pedí que me dejara quedarme con él para convertirme en cazador de demonios de seguridad pública" su mirada era decidida.

El ojo de Quanxi se abrió de sorpresa pero luego poco a poco se fue relajando hasta volver a ese modo impasible y frio que parecía tener al principio.

"Oh"

Por solo un momento Hiro pudo ver como la expresión de Quanxi se volvía más sombría, ella miró a las grandes ventanas que estaban a la par de la mesa y que mostraban a toda la ciudad de Tokio.

Una sola cosa cruzó por su mente:

"Este niño se condenará"

Ella volvió a ver al niño, él pareció encogerse con su mirada y esa mirada decidida que tenía antes había sido reemplazada por un niño que le tenía miedo a ella.

"¿Porqué quieres-" Quanxi fue interrumpida cuando escuchó el sonido de la puerta abriéndose, ella y Hiro se giraron para ver que por la puerta entraba Kishibe con su traje de trabajo y con sus ojos cansados.

Sin embargo sus ojos parecieron cobrar vida, pero no en el buen sentido, cuando se dio cuenta que Quanxi también estaba en su casa. Por unos momentos él entró en pánico y en su mente estaba tratando de idear un guión lo suficientemente bueno para explicar toda esta situación.

Quanxi solo lo miró con una expresión fría y su rostro no mostraba ninguna emoción, pero por la forma en que lo miraba tan fijamente solo significaba que tenían mucho de que hablar. En especial con el niño que estaba en frente de ella para colmo de Kishibe.

Hiro solo vió el intercambio de miradas con un rostro preocupante preguntándose de donde venía toda la tensión que podía sentir en el aire.

"Quanxi" empezó Kishibe "No sabía que habías vuelto" esa última parte lo dijo con un gruñido que Hiro no notó.

Quanxi no cambió su mirada penetrante mientras hablaba "Volví ayer por la mañana" fue lo único que dijo y aun así sonó cortante.

"Ya veo"

De nuevo el silencio reinó en el lugar y Hiro empezaba a sentirse muy incómodo con todo lo que estaba sintiendo.

"Hiro" dijo Kishine posando su mirada en el niño "Se está haciendo tarde y es mejor que vayas a dormir, no querrás faltar a tu segundo día de escuela" Kishibe pudo ver por el rabillo del ojo que Quanxi se estremecía pero Hiro no lo notó, esa clase de cambios solo los notarías con un ojo entrenado.

"Eeeh supongo que tienes razón" Hiro se levantó de la silla pero antes volvió a mirar a Quanxi "B-buenas noches señorita Quanxi" dijo y ella solo lo despidió con un gesto desinteresado.

Hiro fue a su habitación y se tumbó en la cama y suspiró, esos momentos que tuvo con Quanxi provocaron que la noche se sintiera más larga de lo habitual. Lo único que queria ahora era dormir y prepararse para su segundo día en la escuela.

Le dio una mirada a la foto de sus padres antes de cubrirse con las mantas, cerró los ojos no sin antes apagar la luz de la mesa.

"Buenas noches mamá y papá" fue lo último que dijo antes de dormir esa noche.

0O0O

Se dio cuenta que empezar a explicar esta situación no era del todo fácil, en especial cuando tienes a alguien que te mira tan fijamente con frustración y con ganas de que respondan a todas sus preguntas.

La existencia de Hiro en su apartamento era de hecho un secreto, no había nadie más en la agencia a parte de él (y al parecer ahora Quanxi) que supieran que se había quedado con el niño.

No era algo que necesariamente tenía que ocultar, pero preferiría mantenerlo como un secreto para el resto de personas en su círculo de trabajo porque preferiría que todos lo siguieran viendo como el cazador frío, extremadamente fuerte y alcohólico, a el cazador que se había convertido en una especie de padre para arreglar errores del pasado. Aunque en realidad no muchos podían conectar eso ultimo con algo.

Además había otra razón oculta...

Pero preferiría no pensar en ello y lo primordial en estos momentos era la mujer que tenía en frente.

Sabía que eventualmente lo descubrirían, bueno en realidad sabía que Quanxi lo descubriría primero porque ella es la que suele meterse en sus asuntos más que el resto de personas.

Pero no esperaba que encontraría a Quanxi y Hiro sentados en la mesa en una especie de interrogatorio, pudo deducir que Quanxi lo estaba bombardeando con preguntas porque tenía la botella de alcohol a la mano.

"Entonces..." Quanxi fue la que decidió romper el silencio que había entre ellos "Ahora eres un padre"

Kishibe suspiró, iba a ser una larga noche.

0O0O

Notas: yyyy corte. 3001 palabras sin contar las notas finales.

Eso fue todo por hoy, oh cierto no puedo irme antes sin una explicación.

Ya pasaron dos meses desde una actualización y lamento la tardanza. Les cuento:

A finales de Julio me diagnosticaron una infección en mis riñones lo que provocaba que orinara sangre, ojo no sangre completamente roja, solo...un poco más amarilla de lo normal xd

Pero bueno, esa infección le dio un fuerte golpe a mi sistema inmunológico, ya que me sentía muy debil, tenía dolor de cabeza, no podía caminar incluso mi mamá me tenía que tomar del brazo para ayudarme a caminar. Fue horrible, incluso eso me provocó anemia y durante una noche sentí demasiado frío en todo mi cuerpo, producto de la anemia, no importaba cuantas mantas me pusiera el frio no se iba. También estaba el hecho de que casi toda la comida me sabía salada y eso me provocaba ganas de vomitar, por lo que no comía mucho.

En resumen, me hicieron mierda durante casi todo Agosto, pasé todas las vacaciones en cama y tomando medicamentos y fue solo a casi finales de Agosto que me sentí completamente bien y pude publicar un fanfic de Evangelion.

Pero con este fanfic tuve un bajón de inspiración y me impidió subirlo cuando ya me sentía mejor. Pero ahora ya volví con un nuevo capítulo

Ahora ya estoy mucho mejor, sigo tomando unos medicamentos pero me siento como el mismo antes de la infección, espero que no me vuelva a pasar porque es una experiencia que no le recomiendo a nadie.

Bueno eso fue todo, nos vemos en el siguiente capítulo.