Descargo de responsabilidades: Chainsaw Man no me pertenece, le pertenece a Tatsuki Fujimoto. Todos los personajes a excepción de mis OC y algunos escenarios pertenecen a él.
0O0O
Capítulo 8: Viejos miedos y sueños rotos
Habían pasado 3 años desde aquel accidente en 1977 en la residencia Takahashi, donde Aiko y su esposo Hideki Takahashi murieron por el ataque de un demonio que se metió en su casa sin que ellos lo supieran. La pareja murió por el ataque pero su hijo Hiro Takahashi fue el único sobreviviente de ese ataque ya que un cazador de demonios llegó antes de que fuera demasiado tarde.
El niño quedó sin padres y sin un hogar pero el mismo cazador que lo salvó decidió quedarse con él. El niño vivió por mucho tiempo con miedo a los demonios aún cuando soñaba ser en el futuro cazador de demonios, algo que contrastaba mucho con su temor. Aún así nunca dejó de tener ese sueño como meta.
El pequeño Hiro estaba ansioso por empezar su entrenamiento, quería cazar demonios por una simple pero noble razón. Él quería acabar con la maldad y trizteza que crean los demonios, él sabía lo que era perder a sus padres por culpa de un demonio y no quería que más niños o personas sufrieran el mismo destino. Esa era su gran motivación y la única cosa que apartaba su miedo a los demonios, si quería lograr sus metas necesitaba entrenarse lo más que podía, quería que Kishibe lo entrenara, así el mundo lograría ser más seguro y varias tragedias se evitarían, varios niños se quedarían con sus padres y no sufrirían lo mismo que él.
Estaba determinado a lograrlo, nada lo detendría, nada.
0O0O
Japón Tokio, 1980.
La puerta del departamento se abrió como siempre pasaba a esta hora de la tarde, entraron dos personas, un niño de cabello azabache de ojos azules con un uniforme escolar que consistía en una camisa blanca con un pantalón corto que llegaba a sus rodilla y zapatos negros de vestir. Atrás de él y cerrando la puerta estaba un hombre de aspecto cansado con treinta y tantos años de edad y con una mirada seria, vestía un traje de vestir con un enorme saco que llegaba un poco más abajo de su espalda y en su pecho se notaba un sujetador que servían para sostener en su espalda dos catanas, sin embargo lo único que portaba ahora era un arma y dos cuchillos.
Kishibe y Hiro venían de traer de la escuela a este último, Hiro terminaba sus estudios a la 1 PM y Kishibe tenía que hacer tiempo libre para traer al niño de la escuela en donde todos sospechaban que era un pedofilo o un secuestrador de niños, todo por su aspecto.
De todos modos, la vida de ambos ya se había ajustado lo suficiente para sentirse cómodos el uno con el otro, tanto así que ya estaban acostumbrados a hacer las mismas cosas de todos los días, desayunar en silencio o hablar de vez en cuando sobre algún asunto. Kishibe seguía siendo frío con Hiro pero ahora ya no era tan distante como lo fue durante los primeros meses, ahora él le hablaba más de lo que hubiera hecho antes, a veces hablaban de como le había ido a Hiro en la escuela, y Hiro le preguntaba cómo iba él en el trabajo, Kishibe le contaba algunas cosas pero no entraba en detalles para no perturbar al niño, después de todo solo tiene 10 años y ya ha tenido suficientes traumas.
Hiro ya se sentía más cómodo viviendo con kishibe, ahora él veía al cansado y frío cazador como un guardián que en el fondo parecía preocuparse por él, bueno esa era la visión que tenía de él, no sabía que pensaba Kishibe en realidad. De todos modos, Hiro también empezó a admirar las habilidades y disciplinas en las que se especializaba Kishibe, todas tenían que ver con ser cazador de demonios pero a Hiro le fascinó como Kishibe se desempeñaba tan naturalmente en todo. Quanxi le contó una vez que Kishibe era considerado el cazador de demonios más fuerte de Japón, o del mundo, eso explicaba muchas cosas. Hiro se sintió incrédulo y fascinado al mismo tiempo, sabía que Kishibe era fuerte pero no pensaba que sería tan fuerte.
Predijo que si era Kishibe quien lo entrenaba entonces él podría llegar a ser muy fuerte y podría salvar a muchas personas de los demonios, salvaría a varios niños al igual que Kishibe lo hizo con él. Hasta el día de hoy, Hiro no sabe cómo agradecerle a Kishibe por haberlo salvado hace tres años, algún día se le ocurrirá algo.
"Estaré en mi cuarto" dijo Hiro haciendo la misma rutina de todos los días. Kishibe no dijo nada pero no esperaba una respuesta del hombre asique solo siguió su camino a su cuarto sin mirar atrás, sí, así funcionaban ellos y lo peor es que no les importaba ya que se sentía tan natural para ellos.
Mientras Kishibe veía como Hiro se iba a su cuarto, él se quitó su enorme sacó y lo colgó el perchero junto a la puerta, se dirigió hacia las enormes ventanas de su apartamento y miró hacia el exterior. Afuera se veían los típicos edificios que rodeaban la zona, sin embargo algunos estaban siendo remodelados, por lo que escuchó ahora serían modificados con varias pantallas de gran tamaño, así como estaba pasando en Time Square en Estados Unidos. Si que se notaba la originalidad.
Pero esos eran pensamientos en segundo plano, el teléfono de la cocina sonó y Kishibe sin estar sorprendido fue a contestar, en el fondo esperaba que esta llamada llegara en cualquier momento del día.
Tomó el teléfono y lo puso en su oreja y pudo escuchar el suave susurro de la voz de Quanxi. "Reunete conmigo hoy a las 9 en el techo de tu apartamento como acordamos. No llegues tarde" la llamada terminó cuando Quanxi colgó, Kishibe volvió a poner el teléfono en su lugar.
Últimamente Quanxi ha sido la que ha estado dándole información acerca de todo lo importante que pasa en la sociedad de cazadores, en especial todos los secretos oscuros que ocultan, justo ahora le iba dar uno muy interesante. Iba a darle más información acerca del estado del demonio del control.
Lo poco que han reunido ha sido muy valioso ya que prácticamente nadie en las divisiones de cazadores sabían sobre el estado del demonio del control. Solo lo sabían ciertas personas del gobierno, las personas a cargo de ella y ahora él y Quanxi, aunque de forma muy poco legal.
Kishibe recordó como hace tres años Quanxi le había revelado algo grande acerca de este demonio, exactamente el mismo día que ella conoció a Hiro.
Hace tres años, departamento de Kishibe.
"Sabes me alegra que vinieras a verme, aunque estoy triste porque ya te vas pero déjame preguntarte... ¿Porqué viniste aquí en primer lugar?" Kishibe dijo cuando Quanxi ya estaba en la puerta y él la estaba acompañando a la salida, sin embargo decidió hacerle esta pregunta. Quanxi no visitaría a nadie sino fuera por algo importante, a no ser que seas una mujer atractiva. Kishibe tenía sospechas...
Quanxi paró en seco mientras se ponía su saco y su ojo se abrió ligeramente en sorpresa, resistió el impulso de palmearse la cara por su estupidez. Con todo lo que había pasado con el niño, había olvidado por completo la razón de porque había venido aquí en primer lugar."
Bueno...me alivia saber que no pensaste que solo te vine a visitar porque me caes bien" ella adoptó una mirada seria mientras se ponía por completo su saco y lo ajustaba "Vine para darte nueva información acerca del domio del control"
Kishibe se tensó visiblemente ante eso, con todo lo que había pasado con Hiro había olvidado por completo que el demonio del control ya se encontraba en Japón. Por Dios debió estar más atento a eso. Al parecer prefirió centrarse más en el niño que en los demonios, interesante."
Mierda, me había olvidado de eso" murmuró Kishibe pero Quanxi lo escuchó y solo puso los ojos en blanco. (bueno el ojo, ustedes entienden) "
Lo que vine a decirte lo saqué de los expedientes del centro de investigación, sólo pude darles una mirada antes de escabullirme" dijo Quanxi.
Los ojos de Kishibe se abrieron con asombro y con una pizca de terror para satisfacción de Quanxi "¿¡Acaso estás loca!? ¡Si te hubieran descubierto husmeando en su información de seguro te hubieran ejecutado en el acto!" Kishibe no era de esas personas que gritaban, de hecho muy pocas veces elevaba la voz y menos a una persona, pero oír lo que hizo Quanxi e imaginarse lo que le hubieran hecho lo aterrorizó.
Quanxi soltó una pequeña sonrisa "No te preocupes por eso, lo he estado haciendo por dos años y nunca me han atrapado. Digamos que su seguridad es muy fácil de penetrar para alguien como yo"
Kishibe seguía estando loco con la posibilidad de que Quanxi hubiera sido atrapada, pero se obligó a calmarse por su propio bien."¿Qué descubriste?" dijo más calmado y con su típica mirada sería.
"No mucho, pero lo poco que sé es demasiado valioso para ser verdad, y demasiado malo para tenerle miedo" Quanxi hizo una pequeña pausa mientras ordenaba sus pensamientos "En el documento y en los informes que vi decía que el nombre que se le asignó al demonio del control es Makima"
Kishibe levantó una ceja "¿Makima? Que nombre tan extraño y peculiar" de hecho él esperaba otra clase nombre, pensó que sería algo más japonés. A veces los del gobierno eran muy extraños.
"Y eso no es lo peor, también leí que la persona encargada de su cuidado e investigación es la bruja de Yuna Nishimura" dijo Quanxi diciendo el nombre con disgusto, un chasquido salió de ella mientras se enojaba.
Kishibe dejó escapar un suspiro profundo. Pero por supuesto, quien más para cuidar a un demonio loco que otro demonio loco. Yuna Nishimura, de todas las personas en el mundo ¿Enserio tenía que ser ella quién se encargara del demonio del control?
Ella era conocida por ser una gran investigadora, científica, doctora y por ser experta en demonología más que otra persona humana. Aunque los cazadores la conocen más por ser una loca obsesionada con los demonios, también una perra arrogante para algunas personas, entre esas personas estaba Kishibe. También otros la odiaban por sus métodos de enseñanza. Entre esas pocas personas estaba Quanxi, antes y en la actualidad los cazadores que deseaban ser más fuertes necesitaban pasar por una serie de entrenamientos que van más allá del límite humano, era eso o experimentar con otro demonio para crear un híbrido, un cazador humano mitad demonio. Todo esto era supervisado y dirigido por Yuna.
Quanxi optó por la segunda opción y su experiencia con Yuna fue muy desagradable, tanto así que le dejó ciertos traumas que aún le son difíciles de superar. Desde entonces Quanxi ha odiado a esa loca.
Oscuramente se preguntó qué cosas le haría a la mente de Makima, la influencia en ella de seguro la afectaría demasiado, después de todo los niños necesitan una figura de inspiración para que puedan elegir que quieren hacer con sus vidas. La imagen de Hiro llegó a su mente y no pudo evitar sentirse culpable por un momento.
"Lo que sea que pase a futuro" dijo Kishibe y Quanxi le dio toda su atención, algo que muy pocas veces hacía."Debemos estar preparados, por que tiempos muy oscuros se acercarán" Terminó Kishibe.
Actualidad.
Finalmente eran las 9 de la noche en el departamento de el cazador más fuerte del mundo. Kishibe se dirigía a la azotea del departamento para reunirse con su bella y letal compañera.
Antes de esto mandó a Hiro a la cama, prefería que no le preguntara a dónde iba estas horas de la noche. Y también porque últimamente el niño se ha vuelto muy preguntón al punto de irritarlo.
¿Cómo diablos iba a saber él si los demonios veían televisión? Tal vez un híbrido pero no un demonio normal.
Kishibe finalmente llegó al techo, el viento era muy fuerte en esta altura, hacía frío y la fuerza del viento movía su cabello y su saco del traje. Más adelante del edificio, cerca del borde, estaba Quanxi. Ella estaba viendo la vista que tenía desde esta altura, su postura era recta pero tranquila y mantenía sus manos en sus bolsillo, al parecer no le afectaba el frío.
Quanxi tenía su traje de vestir que todo cazador usa, a excepción de su saco que le serviría muy bien ahora por el frío, ella solo tenía su camiseta de manga larga. Quizás él tenía razón, Quanxi era más fría que la Unión Soviética y muy pocas veces es un hermoso sol en la mañana.
"Bueno ya estoy aquí, sino vas a darme un beso al menos dime lo que sabes" dijo Kishibe cuando finalmente estuvo a la par de Quanxi.
La cazadora de cabello gris no estaba afectado por chiste de Kishibe, en parte porque ya estaba acostumbrada y porque tenían asuntos más importantes que atender. Asique mantuvo su vista al frente mientras le entregaba un sobre delgado a Kishibe.
"Tienes que saber que arriesgué mi vida más que nunca para conseguir esta foto. Asique que espero que a partir de ahora tú hagas algún movimiento"
Kishibe abrió el sobre, adentro estaba una foto que media 7 cm de ancho y 5 cm largo. La foto fue tomada a color y en ella había una niña que parecía tener la misma edad de Hiro, tenía cabello color marrón claro que podía ser casi rojo. Vestía una camisa negra simple, una falda de color gris que llegaba hasta sus pequeñas rodilla, no se podía ver más abajo de ella ya que el ángulo en que la foto se tomó no lo permitía. Sin embargo eso no era importante, lo que sorprendió a Kishibe e hizo que su sangre se volviera helada era el color de sus ojos, el color amarillo que reconocía a la perfección, casi que podía ver los aros en sus ojos, de no ser por la calidad de la foto se verían mejores. Pero no había duda, era ella. Además algo muy tétrico que notó fue que en la foto la niña pareció girar la cabeza un poco y sonreír de lado, como si tratara de mirar a la cámara, como si supiera que le estaban tomando una foto.
"¿Sabes?" dijo Kishibe algo tranquilo pero por dentro estaba inquieto "Aún con toda las pruebas que teníamos, realmente esperaba que esto no se hiciera realidad"
Quanxi encendió un cigarro, le dio una inhalada y luego soltó el humo por su boca, el viento rápidamente se llevó el humo "Yo también, quería retirarme sin pasar por esta mierda de nuevo"
Kishibe guardó la foto de nuevo en el sobre y miró al frente a la impresionante vista que tenía de la ciudad desde esta altura. A su lado Quanxi continuó hablando.
"Tiene 10 años, eso es nueva información, sin embargo desconozco la clase de formación que está teniendo actualmente"
Kishibe suspiró "Eso no importa por ahora. Mira Quanxi agradezco esta información pero necesito descansar un rato" en otras circunstancias le gustaría pasar más tiempo con Quanxi aún cuando ella solo se dedique a insultarlo. Pero esta vez...simplemente sentía que no podía.
Quanxi se encogió de hombros "Has lo que quieras, solo espero que hagas algo a partir de ahora, ya hice mucho por ti estos últimos tres años y siento que necesito un descanso. A y puedes quedarte con la foto, no la necesito" Quanxi aun podía sentir los escalofríos en su cuerpo cada vez que veía esa foto, de verdad parecía que la niña estaba viendo a la cámara, o quizás la niña sabía que ella estuvo allí todo ese tiempo y solo quizo posar para la foto. De ser así ¿La habrá detectado antes en sus otros momentos de espionaje?
"Nos vemos Quanxi. A partir de ahora, cuida mejor tu espalda" con eso último Kishibe caminó hasta la salida de la azotea y dejó sola a Quanxi en el lugar. Cuando finalmente los únicos que quedaron allí fueron Quanxi y el sonido del viento, ella inhaló su cigarro y soltó el humo por su boca...
"Tú también" dijo, pero no había nadie para escucharla o para responderle.
0O0O
La mirada que él tenía en su rostro era de puro de asombro y desconcierto, pero Kishibe podía ver a través de las personas y ver a través de un niño era muy fácil, estaba herido por supuesto. Le prometió que lo entrenaria, no se lo dijo con palabras sino con un asentimiento silencioso. Pero ahora el niño abría sus ojos que poco a poco estaban poniéndose rojos.
"¿Q-q-q-qué estas diciendo?" habló Hiro con voz temblorosa negando en su mente las palabras que le dijo Kishibe, no no no esto no podía estar pasando. Su corazón estaba saltando de expectación y de temor.
Kishibe estaba sentada en el otro lado de la mesa, en frente de Hiro, tenía una buena vista del niño desde ahí y fácilmente él podía escucharlo. Simplemente lo estaba negando, esto va a tardar mucho.
Kishibe suspiró y cerró los ojos mientras le explicaba tranquilamente "Dije que no te entrenaré"
El silencio llenó el cuarto, Hiro estaba viendo a Kishibe con su rostro impactado y Kishibe miraba a Hiro con una mirada en blanco.
De repente, Hiro se paró en la silla y gritó con voz triste, sus ojos estaban llorosos "¡Pero hace tres años me prometiste que me entrenarias!" Kishibe no movió un musculo ante la rabieta del niño y solo lo dejó que se desahogara.
"¡Me prometiste que me ayudarías a convertirme en un cazador! " Hiro en este punto no pudo evitar derramar lágrimas, se las intentó secar con su camisa pero las gotas venían y venían.
Kishibe le respondió con tranquilidad "Yo no te dije eso, solo te dije que vinieras conmigo y tú aceptaste"
Hiro ahora no estaba llorando y después de secar sus lágrimas su rostro se contorsionó en ira, tanta ira como un niño de 10 años podría sacar.
"¿¡Entonces porque me trajiste contigo!? ¡Te dije lo que yo quería ser y tú igual me trajiste aquí! ¡Me explicaste muchas cosas pero al final ni siquiera quieres ayudarme a ser un cazador! " Hiro exclamó con furia y Kishibe miró hacia abajo para no ver a Hiro.
Era cierto, recordó hace tres años cuando Hiro se negó a entrar a ese orfanato, recordó como le dio toda esa conferencia de lo que sentía por los cazadores, como quería ser un cazador como él y Quanxi. También le dijo que quería ser un cazador de demonios de seguridad pública pero indirectamente le pidió que lo entrenara, nunca llegó el momento para hablar de eso porque ambos estaban más enfocados en acostumbrarse el uno y el otro. Aunque por dentro Kishibe sintió que Hiro y él estaban evitando el tema por alguna razón. No se había vuelto a hablar de eso hasta hoy.
Kishibe hubiera esperado el tiempo necesario para que Hiro decidiera cuando comenzar su entrenamiento. Sin embargo los eventos recientes le hicieron considerar su decisión. Por eso estaban aquí, ambos sentados en una mesa en medio de la noche. Kishibe lo que en realidad quería para Hiro ahora era evitar que se metiera en el mundo de los cazadores de demonios, al menos por ahora, la situación no era para nada buena, bueno nunca lo es pero ahora es peor. El demonio del control vuelve a estar entre ellos y en las manos de una loca, el caos que se desataria sería inimaginable, muchas personas saldrían mal parados y aquellos que inician como cazadores hoy, en el futuro serían asesinados por ese demonio manipulador.
Kishibe lo que quería era proteger a Hiro de ese mundo. No quería que terminará así, no quería que la vida del niño tuviera un final horrible por culpa de él.
"Niño, escuchame" Kishibe habló con voz fría y Hiro le dio toda su atención "A lo largo de mis años siendo cazador, he visto a tipos con la misma mentalidad que tú tienes. Tienen ese deseo de ser unos héroes quienes traen justicia al mundo al matar a los demonios, se entrenan por años para tener sus licencias de cazadores. Pero cuando finalmente están trabajando y cumpliendo sus sueños de ser unos héroes, no suelen pasar de los dos años" Hiro se petrificó por ese dato pero no dijo nada aún "Muchos terminan muriendo de forma horrible, ya sea cumpliendo su deber o por buscar venganza por sus amigos caídos"
Kishibe le lanzó una mirada fría a Hiro lo cual lo hizo estremecer "¿Sabes cuál es la razón de porque Quanxi y yo nos hemos mantenido tantos años en este trabajo? Es porque a nosotros no nos importa esa clase de cosas, nuestra mentalidad está enfocada en otras cosas a la hora de matar demonios, no nos importa si somos héroes, si salvamos a otras personas, si las hacemos felices, si muchas personas mueren, y tampoco nos importa si alguno de nuestros compañeros muere. En pocas palabras niño, nosotros estamos locos. Las personas cuerdas y con un sentido extremadamente moralista como tú morirían y no pasarían de los 25 años, mientras que las personas locas como yo nos hemos mantenido aquí por tantos años porque simplemente nos falta un tornillo"
Hiro ahora tenía una mirada perdida mientras escuchaba las palabras de Kishibe "Tú no sobrevirias ni un año como cazador, tienes que estar loco para eso" terminó Kishibe cruzandose de brazos y esperando algún argumento válido.
Hiro inclinó su cabeza un poco para que su flequillo cubriera sus ojos, respiraba por la boca ya que su nariz estaba tapada por el reciente llanto. Su mente estaba trabajando tan rápido como nunca, apretó los puños y sólo pudo decir unas palabras que salieron como un susurro.
"No me importa"
Kishibe frunció el ceño ya que no pudo distinguir muy bien lo que dijo "¿Hmm?"
"Dije que no me importa" esta vez su respuesta salió con un gruñido.
Esta vez fue el turno de Kishibe de gruñir porque está vez si había escuchado lo que dijo Hiro. ¿Estaba hablando enserio? Le dio una gran conferencia de porque no podía ser un cazador ¿pero el mocoso dice que no le importa?
"¿Cómo que no te importa? ¡Mira niño-"
"¡No me importa si muero!" gritó Hiro lo que hizo que Kishibe se detuviera en lo que sea que le iba a decir.
Hiro levantó la vista para enfrentarse a su guardián y Kishibe pudo ver que no estaba llorando, sino que en su mirada ahora sólo había enojo, frustración y determinación. Una gran determinación.
"¡No me importa si mi vida como cazador dura un año o 5 meses!" él apretó los puños con mucha fuerza "¡Te dije que lo que me importaba era salvar la vida de las personas y no me importa si solo salvo a unas cuantas, incluso me puedo conformar con salvar a una persona, pero yo podría morir feliz sabiendo que salvé la vida de alguien!" Hiro al parecer terminó, estaba respirando entre cortadamente por todas las emociones acumuladas.
Ahora a Kishibe le vino otro recuerdo, de esa noche cuando habló la primera vez con Hiro. En ese entonces el niño parecía estar consciente de lo que era la muerte cuando entendió que sus padres estaban muertos. Y ahora este niño, este niño de tan solo 10 años estaba diciendo que moriría feliz aún cuando solo salvara a una persona siendo cazador. Kishibe en este punto no sabía cómo estaba formada la mentalidad de Hiro, el niño ya no era normal, podía hacer otras cosas que niños de su edad hacen como ir a la escuela o jugar con otros niños en el recreo, pero con todo lo que sucedió pareció que se vio obligado a madurar muy temprano. O quizás el niño nació loco.
Entonces Kishibe tomó una decisión de la que seguro se arrepentiría en el futuro, pero si al final era lo que este niño quería...entonces estaba dispuesto a darle una oportunidad, pero de mala gana.
Kishibe soltó un gran suspiro mientras se levantaba "Está bien niño, ve a la cama" Hiro estaba a punto de negarse hasta que Kishibe lo paró levantando su mano "Porque mañana temprano te llevaré al centro de investigación y contención de demonios de Japón. Donde verás algunas cosas antes de iniciar con tu entrenamiento"
Los ojos de Hiro se abrieron por milésima vez esta noche pero ahora estaban llenos de felicidad "¿¡Enserio!? ¡Muchas gracias señor Kishibe, le aseguro que no se arrepentirá!" si Hiro no tuviera pena entonces hubiera abrazado a Kishibe en ese momento, en lugar de eso fue corriendo a su habitación para volver a dormir y esperar el gran día de mañana.
Kishibe se quedó allí, viendo como su responsabilidad se iba corriendo feliz a su habitación porque le cumplió su deseo de morir.
"Seguro que lo haré"
0O0O
Makima vagamente se preguntó qué harían con la foto que le tomaron, esa cazadora realmente fue escurridiza ya que sólo pudo detectarla momentos antes de que le tomara esa foto. Recordaba muy bien esa sensación, mejor dicho, ese olor que irradiaba, le pareció familiar como si ya lo hubiera olido antes, por eso le pareció curioso que ese olor se presentara de nuevo ante ella, si tan solo pudiera recordar. Aunque no era tan importante por el momento.
Una sensación de inquietud y de una expectación desconocida nació en ella, no sabía que era pero no la dejaba dormir. Aquí estaba ella en su cama desde hace una hora intentado dormir pero la extraña sensación simplemente no se iba.
Y ahora por alguna razón sintió que algo bueno vendría el día de mañana, tal vez eso era lo que la tenía tan inquieta y un poco emocionada. Todo eso lo descubriría mañana, claro solo si pasaba algo lo cual tenía muchas probabilidades de que no pasara y solo fuera otro día cualquiera de exámenes, estudios y de entrenar poderes recientemente descubiertos.
"Solo espero que mañana no sea tan aburrido" con ese pensamiento en mente Makima de diez años cerró los ojos para intentar dormir, le costó al principio pero finalmente logró conciliar el sueño.
En ese momento Makima no supo que su deseo se haría realidad.
0O0O
Notas: WTF tres capítulos en un solo mes? Estoy demente.En fin, finalmente el momento que toda latinoamerica unida ha estado esperando está muy cerca, el encuentro de Makima y Hiro pasará finalmente en el próximo capítulo, ya tengo el título y realmente pienso que es apropiado.Solo esperenlo, probablemente sea igual de largo que este capítulo o incluso más, he estado pensando mucho en este momento y solo quiero que salga lo suficientemente bien para que a ustedes les guste.
A y por cierto el recuerdo de la conversación que tuvo Kishibe con Quanxi originalmente iba a estar en el capítulo 6 pero por mi estupidez olvidé agregarlo pero me vi en la oportunidad de agregarlo en este capítulo.
Bueno eso sería todo por ahora nos vemos la próxima que se vienen cosas buenas.
Notas 1/12/2021: amigos de solo quería recordarles que siempre voy a actualizar esta historia primero en mi Wattpad, recuerden que pueden buscarme como Abusamadres_Sama. Es por esta razón que esta historia no se ha actualizado aquí y yo ya tenía 3 capítulos estrenados en Wattpad
