Notas: Si un día alguien dice que la relación de Hiro y Makima es forzada, recuerden que estos dos tardaron casi 10 capítulos en conocerse. He visto un chingo de fanfics donde la pareja principal ya se gusta desde el primer capítulo y eso ya me tiene hasta la madre. En mis historias siempre trataré de no usar nada ya generalizado por otros. Asique pueden estar seguros de que verán desarrollo tanto de pareja, como de personajes.
Ups creo que acabo de dar un spoiler bien grande, pero no mamen esto se veía a leguas.
Pequeño resumen del capítulo anterior: Kishibe llevó a Hiro a el Centro de Investigación de demonios y Entnamiento de Cazadores de demonios, todo con el fin de enseñarle a Hiro algunas cosas básicas del mundo de los cazadores antes de ir a su reunión con la Dra. Yuna. Después de terminar el pequeño tour, Kishibe va a la reunión con Yuna Nishimura, por lo que deja afuera de la oficina al niño con la pequeña esperanza de que no le pase nada. Sin embargo Makima encuentra a Hiro y le pide que vaya con él a un lugar que podría interesarle.
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Capítulo 10: Esa niña da miedo pero no me importa.
Lo único que él podía sentir en estos momentos era la extraña sensación cuando un ascensor se mueve y la extrema incomodidad que había en el lugar, o al menos la incomodidad que estaba sintiendo él porque ella parecía estar feliz con su vida.
¿Porqué había aceptado a hacer esto? Ahora mismo se estaba arrepintiendo de su decisión de dejar el lugar donde esperaría a Kishibe. Pero ya era demasiado tarde, estaban como 3 pisos más arriba del lugar y si se iba corriendo quien sabe lo que está niña podría hacerle. Hiro podía ser aún un niño, pero sabía muy bien que había algo malo con Makima, algo siniestro y extraño que no podía entender, y eso lo aterraba pero de alguna forma también lo ponía curioso de una forma perturbadora, ya que lo estaba llevando a tomar esta clase de riesgos. A parte de que se le apareció de la nada, ella denotaba un aura diferente al resto, era algo combinado con misterio, oscuridad y malas o buenas intenciones.
La posibilidad de que ella podría ser algo completamente diferente al resto lo ponía nervioso, por no decir que asustado. Hiro estaba tan nervioso, que incluso empezó a temblar un poco, algo que fue notado y sentido por Makima ya que ella aún no había soltado su mano y él tampoco porque al mismo tiempo era una forma de sentirse menos asustado por lo suave y cálida que se estaba volviendo, ¿porqué la ironía siempre estaba presente en su vida?
Makima miró a Hiro con una mirada curiosa y fascinada, era la primera vez que veía tan de cerca a otro niño de su edad, siempre los veía en la televisión o en la calle desde lo alto del edificio, pero ahora tenía a uno tan de cerca, incluso había llegado a interactuar con él.
¿Qué pensaría la Doctora Yuna de ella? No podía saberlo con certeza pero pensaba que no había nada de malo en hablar con otros humanos, en especial con uno que tenía su misma edad.
Básicamente ella estaba emocionada, desde que vio a Hiro salir del auto de ese cazador se sintió atraída, era la primera vez que otro niño pisaba estas instalaciones desde hace mucho tiempo. Probablemente no tendrían mucho tiempo antes de que se fueran, asique le mostraría a Hiro algunas cosas que a ella le entretenían, y él podría decirle a ella las cosas que le gustan hacer.
¿Porqué eso no es lo que hacen los niños pequeños en las películas?
El ambiente para ella se sentía cómodo y normal, todo el lugar estaba completamente tranquilo con ellos dos tomados de la mano y con ella sintiendo su olor a pesar de que no tenía su nariz en su cuello.
Hablando de su olor, el aroma que Hiro emanaba no era algo con lo que se hubiera topado alguna vez, muchos aromas que olía siempre tenían esa extraña sensación de que ya los había olido antes. Eso se debía a que debió haberse topado con ese olor antes en el pasado en una de sus muchas vidas pasadas.
Pero Hiro era uno de esos casos especiales que la ponían curiosa y emocionada, su aroma era algo que nunca había experimentado antes y eso le atrajo de él, era algo que la ponía nerviosa porque era la primera vez que se topaba con algo así. Y no solo eso sino que había algo extraño en su aroma, y es que por alguna razón a diferencia de la doctora Yuna y otras personas, el aroma de Hiro era mucho más fuerte de lo que normalmente debería ser para un humano.
Se puso a pensar el porqué pero no se le ocurría nada, ningún humano debería tener un olor tan fuerte como el de Hiro, probablemente podría olerlo a más de un kilómetro pero tendría que probarlo alguna vez.
Al principio se sintió muy reacia al acercarse a él, Yuna le había comentado ayer que vendría un cazador al edificio asique tendría que esconderse mientras hablaba con el cazador. Makima obedeció pero grande fue su sorpresa cuando se dio cuenta que el cazador no vino solo.
Varios minutos antes
Makima estaba sentada en una de las sillas de la oficina de la Dra. Yuna, estaba leyendo un libro de historia japonesa sobre la era feudal, mientras más leía más se daba cuenta que probablemente vivió durante esos años porque cada acontecimiento trágico que se mencionaba sentía que lo había vivido o que lo había provocado ella. Era como un deja vu pero mucho más fuerte.
"Será mejor que te escondas ya" mencionó Yuna quién estaba sentada en su escritorio escribiendo en algunos documentos sin mirar siquiera a Makima.
Makima bajó el libro de su rostro y miró a Yuna con sus ojos amarillos por el borde del libro "Creí que tu reunión empezaba a las 8:30"
"Si pero conociendo a ese idiota lo más probable es que venga antes de lo acordado" Yuna sintió un tick en su ojo al pensar en Kishibe y en su problemática visita a este lugar.
Makima dio un pequeño suspiro antes de dejar el libro en una de las estanterías y salir por la puerta de la oficina, sus piernas la llevaron hasta el elevador y presionó el botón que la llevaría hasta la biblioteca.
Pasaron unos minutos antes que las puertas se abrieran para revelar un enorme pasillo casi idéntico que el anterior solo que este tenía una temática más oscura con cero lámparas de electricidad que fueron reemplazadas con antorchas que estaban pegadas a la pared.
Yuna le dijo que fue ella quien mandó a remodelar esta parte del edificio, eso daba a entender que se tomaba muy enserio su trabajo como demologa.
Makima estaba a punto de entrar a la biblioteca pero se detuvo antes de tocar la puerta, sintiéndose reacia y con una extraña curiosidad infantil, retrocedió y se acercó a las enormes ventanas, quería ver si tenía la oportunidad de ver al cazador que estaba a punto de llegar.
Finalmente pudo ver como un auto se estacionaba en un puesto libre del estacionamiento, primero bajó un hombre quien Makima supo al instante que era el cazador por su forma de vestir. Una alarma de peligro se activó en su cerebro cuando vio al hombre, eso ya podía decir mucho de él para ella.
Era probable que se hubiera topado con este cazador en el pasado y estaba muy segura de que su encuentro no fue amistoso. Makima sintió una especie de rencor y odio hacia este hombre, no sabía el porqué ya que sus recuerdos de sus vidas pasadas estaban bloqueados pero sabía muy en el fondo que este cazador era un peligro potencial del cual debía tener cuidado.
También la asustaba un poco el hecho de que probablemente en su estado actual no pudiera defenderse contra él si intentaba algo, sentía que a diferencia de la cazadora que le tomó la foto aquella vez, este cazador no podía ser fácil de matar, tal vez si tuviera una edad más avanzada pero aún era muy joven y podía sentir una gran ira y maldad dirigida hacia los demonios irradiando de él a pesar de que estaban muy lejos.
"Siento que debo cuidarme de él, es como si tuviera la palabra peligro escrita en todo su cuerpo y solo yo pudiera verlo"
Makima lo miró intensamente desde su posición intentado de alguna manera quemarlo con sus ojos pero al hacerlo el hombre volvió su mirada a la ventana por la que ella estaba viéndolo. Eso la sorprendió, no esperaba que pudiera sentir su mirada a pesar de que el polarizado de los vidrios la estuviera camuflando. Ella simplemente siguió mirándolo pensando si él realmente sabía que ella estaba aquí o que solo miraba por casualidad al edificio. Sus sospechas se hicieron reales cuando el hombre obtuvo una mirada que ella solo pudo describir como hostilidad, los ojos de él se entrecerraron y los de ella también. Era como si dos depredadores potenciales se miraran a muerte esperando a que uno de ellos atacara primero. Vio que sus labios se movieron un poco, como si estuviera hablando, eso solo significaba algo, tenía demonios con él, asique ellos también podían sentirla.
Sin embargo el cazador dejó de ver hacia la ventana por alguien más que había captado su atención, alguien que Makima no había notado hasta ahora y cuando Makima vio quien era sus ojos se abrieron de par en par y toda la hostilidad desapareció de ella siendo reemplazada por asombro y fascinación.
Su boca se abrió un poco por la enorme sorpresa que obtuvo cuando vio que un niño bajaba del mismo auto del cazador. Era un niño, igual a ella, su cabello era negro pero podía ver desde aquí que sus ojos eran de color azul.
Makima no podía creerlo, el cazador venía acompañado de un niño, nunca había visto a un niño de su edad entrando a estas instalaciones y mucho menos con un cazador.
Era alguien con quien podía hablar si su intención era llegar hasta aquí, una sensación de emoción y nerviosismo creció en Makima al darse cuenta de que finalmente tendría la oportunidad de interactuar con alguien igual a ella, además Makima no podía decirlo con certeza pero había algo en él que la hacía sentir una extraña sensación en su estómago.
Inmediatamente lo tomó como parte de una alegría que desconocía hasta ahora y que probablemente no había sentido hasta ahora ya que todo esto se sentía como una nueva y alegre sensación además de que por ahora se le era muy difícil de describir. Pensó por un momento que solo era una felicidad momentánea de la niñez pero no se quitaba, pensar que podía hablar sobre diferentes cosas con este niño la regocijaba de una forma inexplicable, probablemente era por el hecho de que era una persona nueva pero antes había visto al resto del personal y no la impresionaron del todo, pero ahora que veía a ese niño la hacia hasta sonreír.
Era como si este niño hubiera estado destinado a emocionarla desde el principio.
O probablemente solo era porque había visto muchas películas y ver a un niño de su edad era como ver a un espécimen raro tan de cerca.
Tendría en cuenta ambas teorías a la hora de hablar con él.
Ella perdió de vista a ambos cuando se adentraron adentro del edificio, Makima sintió como su corazón se hundía un poco cuando perdió de vista al niño, pero instantáneamente sintió un olor provenir de alguna parte del edificio.
Fue rápido y fuerte, teorizaba que el olor podía provenir de alguna parte de abajo porque el aroma era demasiado fuerte, tanto así que tuvo que taparse la nariz por un momento por lo fuerte que se estaba volviendo, pero mientras más pasaban los segundos más se iba acostumbrando a este olor incluso le estaba gustando.
Makima pensó por un momento que el olor probablemente provenía del niño que entró al edificio, eso explicaba porque lo empezó a sentir justo después de que él y el cazador entraron al edificio. Makima le dio un pequeño vistazo al reloj de pared que estaba colgado en la entrada de la biblioteca, eran las 7:50 por el momento, aun faltaban 40 minutos antes de que el cazador con cara de amargado se reuniera con Yuna, podía esperar hasta ese momento para hablar con el niño que la estaba intrigando más y más.
Aunque luego se preguntó el porqué un niño entraría a estas instalaciones, Yuna le dijo que se dejó de experimentar con menores de edad hace muchos años y que ella no contaba porque prácticamente no era del todo humana, además solo Yuna y algunas personas con rango superior sabían que ella se encontraba aquí. Se le hizo raro que un cazador de demonios entrara con un niño sino era para arrojarlo al infierno como un sacrificio, por el momento estaba lejos de tener una respuesta a eso, solo tendría que esperar hasta el momento indicado y esperar a que ambos no entraran en la oficina de Yuna.
"Tenía razón, este día iba a volverse muy divertido"
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Makima tuvo suerte cuando se encontró al niño completamente solo sentado en una de las sillas de espera aparentemente aburrido, ella había logrado colarse por los conductos de ventilación para llegar hasta aquí y bajó silenciosamente por una rendija, solo tuvo que guiarse por el olor y finalmente pudo dar con su objetivo, tuvo que admitir que ver a otro niño de su edad era más impresionante de cerca.
Lo decía enserio porque ella solo estaba a unos dos asientos de donde estaba él, aparentemente no la había notado por estar más ocupado en quejarse sobre lo aburrido que era este lugar, o quizá ella solo era muy buena siendo sigilosa.
Ella se rio en sus adentros por los pucheros que él estaba haciendo, le parecieron lindos.
"Literalmente no hay nada que hacer aquí" lo escuchó decir.
Ella tomó esto como una oportunidad para entablar una conversación. Ella ya estaba sentada directamente a la par suya mirándolo con una tranquila sonrisa con sus ojos amarillos brillando un poco con un sentimiento extraño. Probablemente era emoción, o quizá algo más que aún no entendía.
"Oh pero hay muchas cosas maravillosas para ver en este lugar"
Presente
Makima no pudo evitar sonreír dulcemente por saber que se había salido de la suya, aunque sabía muy bien que sus acciones tendrían consecuencias, ese sería un problema del cual se ocuparía en el futuro.
Por el momento iba a disfrutar todo el tiempo que tendría con Hiro, ya sea que él quisiera o no. Aunque por el momento parecía que estaba dispuesto a todo.
Mientras tanto Hiro seguía diciéndose así mismo que esto se había convertido en uno de los muchos errores que había cometido en su vida, sin duda lo agregaría a su lista de cosas sobre qué no volver hacer.
'Tal vez pueda declinar su oferta y no ir a donde sea que ella me lleve, pero...' Hiro le dio una breve mirada a Makima, ella al parecer estaba feliz, en realidad no estaba seguro si ella siempre era feliz o si solo era feliz hasta este día. Se puso a razonar y pensó que casi nadie podía ser feliz viviendo en esta clase de lugar. Especialmente cuando eres un demonio.
Hiro no estaba 100% seguro de eso último, pero nada más explicaba el comportamiento extraño de Makima y la inexplicable razón de cómo logró llegar a él sin que la sintiera. Además, había algo extraño en sus ojos y Hiro lo notó la primera vez que la vio y de vez en cuando en el ascensor; sus ojos eran amarillos, un color no tan recurrente en las personas, sabía a la perfección de que la posibilidad de que alguien naciera con ojos amarillos era muy poco probable.
Quizá lo más raro y escalofriante de sus ojos era el hecho de que no tenía pupilas, en lugar de eso tenía espirales en sus ojos que le recordaban mucho a las ruedas de hipnotización.
Hiro no podía decir con exactitud qué era Makima, no sabía si era un demonio pero estaba seguro que tampoco era humana, al menos no del todo.
"Umm, disculpa" Hiro empezó a hablar tratando de iniciar una conversación, en parte porque quería saber dónde lo iba a llevar y porque el ambiente se estaba volviendo incómodo "¿A dónde vamos exactamente?"
Makima sonrió más, contenta de que estuviera dispuesto a hablar con ella una vez más "Bueno es solo un lugar donde me gusta pasar el rato, ya lo verás"
"Está bien..." eso no lo hacía sentir más seguro, probablemente lo llevaría a algún calabozo oscuro lleno de instrumentos de tortura hechos para hacerlo sufrir.
Hiro se estremeció de nuevo cuando se dio cuenta de algo, ¿Cuándo terminaría la reunión de Kishibe? No tenía absolutamente idea de cuándo sería que Kishibe saldría de esa oficina para darse cuenta que él no estaba. Probablemente serían horas pero también existía la posibilidad de que fueran solo minutos.
Si fueran horas entonces para ese momento él ya estaría cortado en padazos o sería cualquier cosa dependiendo de lo que esta niña fuera a hacerle; pero si fueran minutos entonces Kishibe ya hubiera salido de la oficina para este punto.
Hiro tuvo que resistir el impulso de reírse por la cara que tendría Kishibe al ver que él se había escapado cuando solo segundos antes le dijo que se quedara en su lugar, era algo bizarro pensarlo ahora sabiendo que probablemente estaba siendo llevado a su propia muerte.
'Kishibe dónde sea que estés espero que des prisa'
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Oficina de la Dra. Yuna Nishimura.
Kishibe sabía que había escogido bien sus palabras porque incluso la mirada de Yuna se había vuelto sombría y cautelosa con un toque de irritación, había visto esa mirada antes, le recordaba siempre que se acercaba a Quanxi con intenciones de pedirle una cita.
Ella ya se lo estaba diciendo todo con solo mirarlo, al hacer eso no tenía que estar divagando todo el rato con ella sobre qué cosas hacía ella en esta instalación, solo quería que ella lo dijera con sus propias palabras, el hecho escalofriante que él muchas veces deseó que no fuera real, quería pensar que en realidad el gobierno no era tan estúpido como para entrenar al demonio del control para usarlo como un arma.
Lamentablemente todo era verdad, tristemente así era, incluso sus propios demonios la podían sentir. Ella estaba en este lugar, ya no había dudas.
"Imagino que también encontraste inútil estar divagando sobre esto ¿no?" dijo Yuna, su mirada no cambió.
Kishibe asintió "Sí, quiero que tú también seas directa conmigo, porque a decir verdad hacer eso me aburriría demasiado"
"La biblia dice: 'Y la verdad os hará libres' Pero dime Kishibe, ¿Cómo crees que te hará sentir la verdad realmente?"
"No lo sé, tal vez esté aterrorizado, decepcionado y con ganas de emborracharme hasta que mi mente se rompa"
Yuna sonrió pero con frialdad "Sigues siendo el mismo hombre que dejó el campo de entretenimiento hace muchos años, a pesar de que tu mente y tu forma de pensar han cambiado conforme pasaban los años, tu amor por la bebida sigue igual"
"Y tú sigues siendo la misma loca que le gusta hacer todo tipo de experimentos" Kishibe frunció más el ceño mostrando su enojo "No me importa lo que me cause la verdad, estoy aquí para descubrirla de todos modos, quiero que me digas Yuna... ¿Tienes en tu poder al demonio del control no es así?"
A pesar de que sabía que Kishibe le iba a hacer esa pregunta, de igual forma se sintió como si la hubiera tomado por sorpresa. Yuna apretó el puño sintiéndose enojada e impotente de que no haya logrado mantener esto en secreto, sabía que este día llegaría pero no esperaba que fuera tan temprano, el gobierno le había dicho que mantuviera el secreto a los demás cazadores hasta que Makima fuera mayor, pero ella solo tenía 10 años, ni siquiera tenía la edad suficiente para que se le considerara una adolescente.
Aunque mucho antes sabía que iba a ser difícil mantener este proyecto en secreto para gente como Kishibe, le enojaba mucho que él se metiera en los asuntos que no le incumbian. Conocía muy bien el pasado de Kishibe y como se había involucrado con el demonio del control, pero no era una excusa para que se metiera en los asuntos del gobierno y en sus asuntos personales.
¿Porqué simplemente no podía dejarlo pasar como el resto de cosas que hacían en este lugar? Él siempre había sido una astilla en su dedo, siempre creía tener la razón en todo y siempre fue un irrespetuoso con ella y con casi todo el personal.
Yuna hizo un gruñido audible, sus dientes estaban apretados "Eres despreciable ¿Lo sabías?" ella dejó salir un gran suspiro, para este punto iba a ser inútil decir una mentira.
"Sí, tenemos al demonio del control en estas instalaciones, es una niña. Y le puse de nombre Makima" ella sonrió diciendo eso último.
"Oh mierda, de verdad no mentían"
"Te lo dije"
Los ojos de Kishibe ahora no brillaban con ningún tipo de emoción, realmente oírlo de las palabras de Yuna fue mucho peor de lo que imaginaba. No estaba asustado, ese miedo se le fue hace hace mucho, ahora solo estaba decepcionado. Decepcionado de que a pesar de todo lo que había hecho el demonio del control todos estaban dispuestos a estudiarlo y a convertirlo en un arma. Pero también estaba decepcionado de sí mismo, porque esto también demostraba que él fue débil, porque no acabó completamente con el demonio del control hace muchos años cuando tuvo la oportunidad; quedaría escrito como una de las cosas de las que Kishibe se avergonzaba o arrepentía.
Esto solo demostraba que la estupidez humana no tenía límites, porque una cosa era estudiar a los demonios que tenían encerrados en bóvedas y a 20 metros bajo tierra, pero otra cosa era estudiar a un demonio que puede hacer lo que sea con solo mirarte a los ojos.
Muchos no lo ven de esa manera, muchos creen que hay demonios mucho más peligrosos pero es porque nunca se han enfrentado al demonio del control cuando está en todo su potencial.
Probablemente Makima ahora solo sea un vestigio de lo que es en realidad, ¿porqué Yuna no podía verlo? Ella y los demás estaban locos, un día todo esto acabaría de la peor manera posible porque no tienen idea de cómo es ella en realidad.
Estaban condenados, eso era un hecho irrefutable.
"Son unos idiotas"
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Las puertas del ascensor finalmente se abrieron con un ding indicando que habían llegado al piso deseado. Hiro sintió que el tiempo en ese ascensor fue como una eternidad, probablemente se debía al extremo silencio que hubo la mayor parte del tiempo, pero al parecer solo lo afectaba a él ya que la niña que sostenía su mano seguía sonriendo como si estuvieran jugando en un parque.
El pasillo en el que entraron era uno completamente diferente a los que Hiro había visto hasta ahora, habían antorchas colocadas a los lados de las paredes, daban una luz lo suficientemente fuerte para que se pudiera ver pero no lo suficiente para iluminar por completo todo el lugar. Y a pesar de que había fuego se sentía un poco de frío, era un frío escalofriante que hizo que Hiro se estremeciera de miedo y de lo helado que estaba.
Al final del pasillo había una gran puerta de madera de dos entradas, en ella estaba grabado el dibujo de una estrella de 9 puntas con cada una de las puntas más oscura que la otra. Abajo del dibujo estaban algunos garabatos que Hiro no pudo entender.
"¿Qué es este lugar?" Hiro cuestionó mirando todo con sus ojos azules.
Makima lo guió estando ella al frente pero aún sosteniendo su mano, Hiro consideró que quizá ella lo hacía para que él no sintiera miedo, funcionaría...si su mano no estuviera tan helada.
"Este es solo el pasillo que conduce a la biblioteca de demologia" respondió Makima.
Hiro ya había escuchado esa palabra antes, la había mencionado la recepcionista cuando entraron en el edificio.
"¿Qué es la demología?"
Makima lo miró como si estuviera loco, con una ceja levantada y sus ojos un poco más abiertos "¿No sabes qué es la demología?"
"eh, lo siento creo que no, no estoy tan familiarizado con estas cosas" Hiro se frotó la parte trasera de su cabeza estando un poco avergonzado, sus mejillas estaban un poco rosadas y Makima no pudo evitar verlo asombrada
'Bueno eso es lindo'
"Bueno básicamente es el estudio y
práctica de las artes satánicas o demoníacas, así como el estudio de los demonios, sus relaciones y sus orígenes" le dijo con calma como si estuvieran hablando del clima.
Hiro sintió su cerebro morir cuando escuchó la explicación de Makima "¿Qué demonios...?" dijo mientras se le salía una mala palabra.
Makima se encogió de hombros "De cualquier clase, ya sea aquellos que vienen a la tierra o de los cuales aún se siguen estudiando a pesar de que no se les tiene constancia"
'Creo que mal interpretó mis palabras' pensó Hiro con una gota de sudor mientras llegaban hasta el final del pasillo.
Al final del pasillo había una gran puerta de madera de dos entradas, en ella estaba grabado el dibujo de una estrella de 9 puntas con cada una de las puntas más oscuras que la otra. Abajo del dibujo estaban escritas unas palabras que Hiro interpretó como simples garabatos ya que no entendía que idioma eran.
"wow" fue lo único que dijo Hiro.
Makima le sonrió de lado "Es hermoso ¿no?"
Hiro tuvo que estar de acuerdo, la forma en que la estrella estaba dibujada parecía muy profesional, como si un pintor experimentado la hubiera hecho.
"Lo es, ¿pero porque dibujar algo así en este lugar?, ¿Y que son esos garabatos escritos abajo?" dijo apuntando con su mano libre al montón de letras que no podía entender "No se parecen en nada al Kanji"
אלוהים יברך את הנשמות התמימות שעוברות על פני הדלתות הללו. כי צעדיהם ידרסו
ארצות ארורות הרחק מאור הישועה.
'Sí, estoy seguro que nunca en mi vida me he topado con esa clase de dibujos'
Makima se rio y Hiro de nuevo no pudo evitar mirarla como un idiota 'Oh no...definitivamente ella me está haciendo algo'
"No mentias cuando dijiste que no estabas tan familiarizado con esta clase de cosas como yo. Bueno Hiro esa estrella de 9 puntas fue dibujada y pintada por un sacerdote, las puntas de la estrella representan los 9 circulos del infierno descritos en la Divina Comedia de Dante. Y lo que está escrito abajo no son garabatos, son unas palabras escritas en hebreo y dicen: Dios bendiga a aquellas almas inocentes que pasen estas puertas. Pues sus pasos estarán pisando tierras malditas lejos de la luz de la salvación"
Makima dejó salir un suspiró después de su explicación, miró a Hiro y se dio cuenta que estaba más quieto que una estatua, sino fuera porque tenía sujeta su mano y podía sentir su pulso, hubiera pensado que él ya estaba muerto
Pero podía ver que su boca se movía murmurando unas cosas.
"Círculos del infierno...Dante...¿Almas inocentes? ¿Luz de la salvación?" decía Hiro.
Su mente estaba sobrecargada en estos momentos y no sabía que pensar con claridad, ¿A qué se refería con que tierras malditas? ¿Acaso todo lo que había allí era perjudicial para él?
Con ese pensamiento Hiro se sintió aún más reacio a entrar a esa biblioteca, pensó por un momento a lo que se refería con 'almas inocentes' probablemente era una forma de decir que solo aquellos que no eran del todo normales tenían posibilidades de salir de este lugar con la mente cuerda. Seguía considerando que Makima podía ser algo más que una humana asique eso explicaría porque el mensaje no le afectaba.
Porque ella no parecía ser un alma inocente.
Y él tampoco si se ponía a pensar en su pasado y por el hecho de que vive con un hombre de más de treinta años que mata demonios todas las noches.
Aún así ni de loco iba a entrar a esa habita-
Un momento...
"¡Oye espera! ¿¡Es aquí donde tenías pensado traerme porque dijiste que era un lugar que me podría interesar!?" exclamó Hiro cayendo en cuenta del lugar que le gustaba visitar a Makima.
Ella asintió fervientemente pasando de lado el miedo e incredulidad de su nuevo amigo "¡Así es! Vamos no hay tiempo que perder"
Hiro por puro instinto de supervivencia intentó safarse del agarre de Makima pero descubrió que ella lo estaba sujetando con una gran fuerza, se sentía como si su mano estuviera atrapada en cemento ya que ni por sus movimientos el brazo de Makima se movía '¿¡Qué díablos pasa con esta niña!?'
Makima abrió la puerta con su mano libre y el sonido del chirrido de la puerta resonó en todo el lugar, instantáneamente una ráfaga de viento salió de la habitación lo que provocó un escalofrío en Hiro. Vio que toda la habitación estaba completamente bañada en oscuridad, no había luz, eso le daba más sentido a la frase final de la puerta.
Hiro se puso a imaginar en su mente como era la biblioteca de demología, se imaginó antorchas con fuego colocadas en la pared junto con sillas y mesas antiguas, pinturas de demonios pegadas en las paredes junto con signos de demonios que él seguramente no entendería pero sabía que eran un mal augurio.
"Normalmente me gusta leer en la oscuridad y con una vela encendida, pero encenderé las luces por esta vez" dijo Makima y con su mano libre sacó de su bolsillo un control remoto con unos cuantos botones, presionó uno e instantáneamente las luces de la biblioteca se encendieron con una brillante luz blanca.
Cuando la luz finalmente se acentuó Hiro pudo ver con claridad toda la habitación. No era para nada como la había imaginado, al menos no al 100%.
El techo era de color blanco huezo y arriba estaban pegadas luces de tubo blancas lo que proporcionaba la gran cantidad de luz. El piso tenía una hermosa cerámica blanca que reflejaba la luz del techo, los estantes de los libros eran de un color gris oscuro, en medio había una mesa larga rectangular de color blanca con sillas con diseño victoriano de color dorado con un respaldo de almohadas de color blanco puro.
Sin embargo lo único que parecía estar fuera de lugar era el contenido de los estantes, los libros que estaban puestos allí se veían viejos y muy desgastados.
"Oh" dejó salir el niño, todo su miedo pareció esfumarse en parpadeo, porque no era así como imaginaba que sería una biblioteca llena de libros diabólicos.
"¿Mm?" Makima miró a Hiro por su extraña reacción.
"Eeeeh no es nada" hizo un movimiento con la mano indicándole que no le prestará atención.
Makima lo dejó pasar y se adentró con él en la biblioteca. Hiro miró todo el lugar apreciando lo bonito y elegante que era, también notó que en las paredes había pequeñas máquinas de aire acondicionado, eso explicaba el porqué hacía frío y la repentina ráfaga de viento.
Makima guió a Hiro hacia la mesa "Siéntate, iré por unos libros para que podamos leer" ella señaló una silla y por primera vez en todo el tiempo que habían estado ella soltó su mano, dejándolo con su mano helada.
Hiro se sentó en una de las sillas con algo de escepticismo pero a fin de cuentas obedeció porque no estaba seguro como es que Makima aceptaría la desobediencia.
"Ahora vuelvo" con eso dicho ella desapareció más adentro de la biblioteca y dejándolo solo con un silencio estremecedor.
Hiro volvió a ver la puerta y se dio cuenta que aún estaba abierta... Consideró sus posibilidades de salir vivo de esta y con todos sus miembros pegados a su cuerpo. Si era rápido podría salir por la puerta y llegar al ascensor y bajar hasta donde estaba Kishibe, solo así estaría a salvo.
Pero estaban los contras que podían evitar que logre llegar hasta un lugar seguro, y ese era el hecho de que no era tan rápido y atlético para llegar al ascensor de forma segura y rápida. Y lo otro era que Makima podría intentar algo si veía que se estaba escapando, no sabría que le haría pero de seguro no sería bonito.
La segunda opción también era fiable pero muy arriesgada: consistía en seguir tal cual como hasta ahora. Solo tenía que seguirle el juego a Makima y hacer todo lo que ella quisiera hacer con él, si era bueno y se ganaba su confianza entonces lo dejaría con vida, porque hasta ahora lo había tratado bien y no había intentado nada malo además de causarle un poco de miedo.
Pero los contra de esta opción era que también habían muchas posibilidades de que ella a fin de cuentas lo matara, porque no podía leerla con exactitud, todo en ella era un misterio y eso no le ayudaba para que se diera una idea de sus verdaderas intenciones.
Solo debía tener mucha suerte en esto... Y tal vez saldría con vida.
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Yuna puso los ojos en blanco, uno de sus dedos estaba picoteando la mesa en una demostración de impaciencia, solo quería que Kishibe se fuera de una vez de su oficina.
"Llamanos como quieras, de todos modos tenemos mejores cosas que estar escuchando tus opiniones. Aunque claro eso solo aplica para mí"
Kishibe la miraba tan fijamente con sus ojos oscuros y vacíos "Realmente no puedo creer que estuvieras de acuerdo con este proyecto Yuna. Pero para decepcionarme más, dime de qué trata exactamente el plan de entrenar al demonio del control"
Yuna suspiró estando aburrida del tono en que se estaba convirtiendo esta conversación "¿Porqué debería decírtelo en primer lugar?"
"Tengo derecho a saber, después de todo tenemos un pasado que he querido borrar de mi memoria, y también quiero saber el porqué los llevó a tomar una decisión tan precipitada y estúpida"
Si las miradas pudieran matar, de seguro Yuna ya estuviera en la cárcel. La forma en la que miraba a Kishibe era de pura ira, este hombre siempre la puso de malas e incluso hoy en día cuando había pasado mucho desde que no se veían.
"Está bien te lo diré" ella dijo con un gruñido, se enderezó en su asiento antes de hablar con un tono serio y profesional.
"Hoy en día las personas le tienen miedo a muchas cosas, ese miedo como ya sabes se convierte en lo que conocemos como demonios. Nuestra arma más útil contra esos seres son los cazadores que se entrenan especialmente para erradicar a esa plaga. Sin embargo el Consejo de Cazadores ha llegado a una conclusión, y no solo nosotros, también el consejo de otras naciones como Estados Unidos y Rusia"
Kishibe sentía que los nervios recorrían todo su cuerpo "¿Y esa es?"
Yuna ya no miraba a Kishibe sino que ahora sus ojos se posaron en la mesa de su oficina "Que los humanos ya no son suficiente para deshacerse de los demonios"
Kishibe frunció el ceño "Por supuesto que no, nunca lo fueron si me preguntas. Pero por algo hacemos contratos con demonios todos los días, usamos sus fuerzas a cambio de lo que ellos quieran"
El ojo izquierdo de Yuna estaba temblando de irritación, cerró los ojos y suspiró intentando calmarse "Déjame terminar. Es por eso que el gobierno nos ordenó crear planes de contingencia para evitar catástrofes masivas, porque estoy muy segura de que llegará el día en que todos los cazadores morirán y no habrá nadie que pueda encargarse de los demonios..."
"Estás divagando" le dijo Kishibe tomando un sorbo de su petaca.
"¡Cállate!" ella se aclaró la garganta "Asique propuse un proyecto que se realizaría en secreto... Aunque al final no fue de todo un secreto ya que incluso Rusia está intentando lo mismo. De todos modos, el proyecto consistía en combinar la fuerza humana, con el poder de los demonios"
Los ojos de Kishibe se estaban abriendo ligeramente entendiendo a donde iba toda la explicación de Yuna, ¿No harían tal cosa verdad?
"Queremos crear Híbridos"
"Okeyyyy, eso es nuevo" Kishibe no estaba muy seguro de cómo representar lo que sentía por esta revelación. Estaba sorprendido de que estuvieran dispuestos a hacer tales cosas con las personas, si se ponía a pensarlo con claridad, no parecía una mala idea, lo único a lo que no le encontraba sentido era como encajaba Makima en todo eso, ella no era un híbrido, era un demonio en la forma de un humano y estaba seguro que no eran la misma cosa.
"¿Y qué tiene que ver el demonio del control en todo esto?"
"Makima es solo el inicio, no es exactamente con lo que deberíamos empezar ya que no es un híbrido. Para que se le considere un híbrido su mente debería ser la de un humano y sus poderes los de un demonio, pero ya que no es así no puedo catalogarla como nuestro primer Híbrido, pero la tenemos para usar algunas referencias que nos servirán en el futuro cuando iniciemos oficialmente con los experimentos en humanos"
"¿Y?"
Yuna sonrió "No sé de dónde sacas tu información, pero sí, también pensamos usarla cómo un arma. Cuando Makima cumpla una edad adecuada, se unirá a las secciones de cazadores de demonios"
"¿Edad adecuada? ¿Entonces puede envejecer como un humano normal?"
"Sí, fascinante ¿no?, aunque no lo creas ella puede llegar a ser muy dócil, se le puede enseñar lo que sea y ella lo aprenderá enseguida, aunque eso se atribuye a todos sus conocimientos que obtuvo en el pasado en anteriores vidas.
Kishibe estaba reacio a preguntar una duda que lo tenía inquieto desde hace mucho, pero aunque se confirmara de igual manera le plantaria cara al peligro como siempre lo ha hecho.
"Dime, ¿Ella tiene sus recuerdo intactos?"
Yuna negó con la cabeza "No, sus recuerdos no han aparecido, la primera vez que vino aquí ni siquiera sabía lo que era el infierno. Dijo que ni siquiera podía imaginarselo lo que demuestra que no tiene ni destellos de sus vidas pasadas. Lamentable"
Kishibe suspiró estando aliviado, no estaba de humor ni con las ganas para pelear con un demonio este día, ya tenía mucho en que pensar.
"Sin embargo, su nariz no le ha fallado. Al parecer puede reconocer los aromas de las cosas y las personas, dice que siempre tiene la sensación de que olfateó eso en el pasado. Asique sí, es probable pueda reconocer tu olor, si es que no lo ha hecho ya" Yuna sonrió con una diversión retorcida por la mala suerte de Kishibe.
"Ooooooh, estás jodido"
"Solo despiertenme si vamos a matar a alguien"
Kishibe sentía que había alguien en el cielo, en el cosmos o en algún universo que disfrutaba verlo sufrir (xd) porque si Makima podía reconocer su olor entonces estaría preparado para lo que sea que ella haría, aunque también existía la posibilidad de que ella al final no hiciera nada, pero sabía que era malo confiarse mucho de las mujeres.
0O0O
Con Hiro y Makima.
"Entonces... ¿Te gusta leer?" Hiro preguntó sacando su cabeza del enorme libro que Makima le había dado para que leyera, no lo podía leer ya que estaba escrito en inglés y él aún no estaba recibiendo esas clases en su escuela. Pero al parecer Makima si sabía ese idioma ya que estaba leyendo otro libro a la par de él y parecía muy concentrada.
Pero cuando escuchó su pregunta inmediatamente se volteó su cabeza hacia él a una velocidad que a Hiro le pareció inhumana.
"Sí, hay lecturas muy interesantes en estos libros que de seguro te interesarían"
"¿Cómo cuáles?" Hiro preguntó para que ella misma le enseñara porque no podía entender absolutamente nada del libro que tenía en sus manos. Además le estaba pesando demasiado.
"Bueno... Como este libro por ejemplo" ella le enseñó la portada, era un libro medianamente grande, con una pasta negra pero desgastada, desde afuera de podía ver que las hojas estaban amarillas demostrando el desgaste del tiempo. La portada en si era simple, solo unas palabras escritas en blanco y para suerte de Hiro, en Kanji.
"Los demonios que acechan en nuestro mundo y en el infierno"
XIV
No tenía el nombre del autor pero sí lo que parecía ser el año en que se empezó a escribir. Hiro también pensó que el nombre era bastante simple para ser un libro que trataba de demonios y cosas sobrenaturales.
(Se me acabaron las ideas)
"Este libro habla de todos los demonios de los que se tiene más constancia, se podría decir que también habla de los más populares que han venido a la tierra y con los que pocos cazadores se han topado y vivido para contarlo"
'¿Qué debería decir ahora?' Hiro pensó, tenía que seguir una conversación casual con Makima para que se sintiera cómoda y para que al final lo dejara vivir.
"¿Y... Cual es tu favorito?" dijo como si estuvieran hablando sobre superheroes, aunque de seguro Makima veía a los demonios de esa forma.
Makima sonrió aún más mostrando un poco sus dientes blancos, ella puso el libro en la mesa de nuevo y avanzó algunas páginas hasta detenerse a más de la mitad del libro.
"Este" ella señaló una página, Hiro se inclinó un poco para ver y sus ojos se abrieron por el asombró.
Allí, representado en un dibujo antiguo estaba la forma humanoide de un demonio robusto, que probablemente media más de 2 metros, con varios picos en su cabeza y espalda, sus dientes eran enormes picos afilados, lo más destacable de él eran sus 4 brazos y en cada uno una motosierra sobresalía, también había una sobresaliendo de la parte delantera de su cabeza
-El Demonio Motosierra-
-El demonio al que todos los demonios le temen. También conocido como el héroe del infierno-
"Demonio motosierra..." Hiro dijo el nombre y se sentía apropiado si veía sus características.
Makima sonrió feliz al ver que Hiro también se fascinó con el demonio más fuerte del infierno "Es impresionante lo sé"
"Lo es, ¿pero que lo hace tan especial? digo a simple vista da miedo ¿pero porque te gusta tanto?"
Makima lo seguía mirando con una sonrisa, Hiro se preguntó si a Makima no le dolían los músculos de la cara por sonreír tanto.
"Verás, el demonio motosierra es muy conocido y temido en todo el infierno por una razón, tiene una fuerza descomunal que va más allá de cualquier otro demonio. Pero lo que lo hace realmente especial es que cuando se come a un demonio, este desaparece de la fas de la existencia, no reencarna en la tierra ni en el infierno, y en consecuencia también desaparece de los recuerdos de aquellos que alguna vez lo vieron y hablaron de él" Makima miraba el dibujo del demonio con fascinación y lo que Hiro pudo deducir como admiración.
"Por eso es impresionante" terminó mientras se recostaba en su asiento.
Hiro estaba más que asombrado por el poder que un solo demonio podía poseer, esto demostraba que el poder de los demonios llegaba más allá de la existencia humana. Comerte algo y que por consecuencia desaparezca de la fas de la tierra y de los recuerdos de los demás era sin duda algo extraordinario.
Con eso Hiro empezó a reconsiderar, por primera vez en 3 años, la opción de volverse cazador. Había algo más allá afuera, o quizás habría, que le impediría lograr sus objetivos; probablemente moriría en su primera misión y sin poder salvar a alguien. Los demonios no tenían límites y este demonio se lo desmotraba.
El hecho de podían existir fuerzas de la oscuridad que lo superaran a pesar de que podría entrenar por años lo aterraba muchísimo, no por el hecho de morir, sino porque no podría lograr lo que él quería en primer lugar.
"Oye" Makima cortó su línea de pensamientos, Hiro la miró y se dio cuenta con una gran sorpresa de que no estaba sonriendo. Su rostro estaba serio, su labio era una fina línea delgada.
Ella bajó de su asiento y Hiro sintió que debía hacer lo mismo, ambos estaban parados ahora viéndose fijamente. Hiro se estaba sintiendo cada vez más y más incómodo conforme Makima lo veía, realmente era más fácil mirarla cuando le estaba sonriendo.
"¿Qu-Que ocurre?" le preguntó.
Su expresión no cambió "Tu y yo...¿Somos amigos?" fue su pregunta, Makima quería sacarse esa pregunta de la cabeza. Lo estaba intentando, realmente quería hacer sentir a Hiro que ella podía ser un amigo para él.
Pero a pesar de todo sentía que faltaba algo, no podía explicarlo pero ella podía sentirse feliz por tenerlo aquí, pero sentía que él no se sentía feliz. Eso la preocupaba, no quería que él se sintiera mal, asique le hizo esa pregunta para tratar de descubrir si él lo estaba pasando bien.
Hiro por otro lado no se esperaba para nada la pregunta de Makima, lo tomó desprevenido, ¿Qué podía decirle? Sabía muy que dependiendo de la pregunta él saldría vivo de esta. Asique tenía que decirlo, aún cuando él no estuviera tan seguro de la respuesta.
Pero si al final lo dejaba con vida entonces tal vez... Tal vez podría hacer una excepción.
"Bueno... Sí, supongo que somos amigos" le dijo y reunió todas sus fuerzas para formar una sonrisa.
Los ojos de Makima se abrieron más con sorpresa por la respuesta de Hiro, sus ojos empezaron a tener otra vez ese brillo que parecía caracterizarla, y el fantasma de un a sonrisa se estaba asomando en su rostro. Y finalmente se convirtió en una cálida sonrisa que casi podía iluminar a un solo cuarto oscuro. O eso fue lo que pensaba Hiro mientras la veía fascinado.
Si corazón estaba dando saltos un poco más apresurados y una cálida sensación la lleno en su ser, tanto así que la hizo sonreír. Entonces no había fracasado, había hecho bien las cosas al final, si Hiro decía que eran amigos entonces él se había divertido con ella a pesar de que fueron unos pocos momentos, y gracias a eso obtuvo su premio...
Su primer amigo.
"Gracias" fue lo único que le dijo ignorando completamente el rastro de una lágrima que caía en su mejilla.
Hiro se sonrojó por la escena frente a él, Makima tenía una hermosa sonrisa y si se ponía a pensarlo bien, quizás está si era una sonrisa sincera, ella lo estaba demostrando ahora mismo. Demostraba que sus sentimientos de ser su amigo eran auténticos, probablemente no había nada malo en ella, o simplemente ella no quería hacerle nada malo. Él podía tranquilizarse un poco con ese pensamiento.
Tal vez... No podía importar lo que Makima fuera en realidad, ella solo quería ser su amigo. Él, con toda su valentía que un niño de 10 años podía ofrecerle, podía serlo.
"Oye... ¿Porqué lloras?" Hiro preguntó preocupado viendo cómo más lágrimas salían de la niña.
Makima inmediatamente se llevó una mano a su mejilla y efectivamente, estaba llorando "¿Eh?" expresó confundida.
¿Porqué estaba llorando? No lo podía entender, algo malo le estaba pasando...
'Oh' luego lo entendió recordando uno de sus mayores deseos desde que tenía conciencia propia. Un deseo que se arraigó en ella y que se hizo más fuerte cuando veía esas películas.
Uno que probablemente nunca llegaría a experimentar.
"Yo... Es solo que... Simplemente no sé qué se siente" ella dijo, su voz sonaba quebrada.
Hiro para este punto empezó a preocuparse mucho más "¿Eh? ¿A qué te refieres?"
"Todo esto es nuevo para mí... Nunca creo haber experimentado algo así, la mayoría de los lazos que creo siempre son por el miedo... Pero ahora que me has dicho que soy tu amiga..." un sollozo se le escapó y Hiro sintió que se le rompía el corazón.
'¿Lazos de miedo?'
"N-No puedo evitar sentirme feliz, siempre he deseado algo así. Una familia... Alguien con quien pueda entenderme, alguien igual a mí" ella se sentía patética, no se suponía que debía llorar, eso la hacía parecer débil ante alguien, o al menos eso fue lo que Yuna le dijo. Demostrar sentimientos ante los demás solo la volvería vulnerable.
Sin embargo, sus labios se seguían moviendo.
"He visto en las películas que muchas personas viven felices con los que quieren, viven así hasta que mueren, hacen todo tipo de cosas, como abrazarse... Nunca he sentido eso esa clase de cosas, lo que es tener una madre, un padre, un hermano... Pero ahora que tengo un amigo siento que ahora todo se está desbordando" Makima sostuvo su mano derecha con su mano izquierda en un intento de consolarse así misma, los sollozos y las lágrimas no paraban de salir de ella aún cuando se ordenaba así misma a parar.
Hiro estaba escuchando todo lo que decía, no pudo evitar sentir triztesa por ella. Él pudo haber vivido cosas difíciles a temprana edad, pero al menos tuvo a sus padres, y cuando los perdió pudo encontrar una pequeña familia con Kishibe y Quanxi.
Pero Makima no tuvo nada de eso según ella, eso lo ponía muy triste, nadie debería vivir con esa clase de cosas. Hiro pensó que Makima debía ser huérfana, quizás nunca tuvo otro amigo con el que interactuar, por eso este tema la ponía tan triste como lo estaba haciendo ahora.
Él miró a Makima, ya no parecía ser la niña que se acercó a él con una encantadora sonrisa e invitándolo a pasar un rato con ella. No, ahora él veía a una niña completamente destrozada, alguien que no recibió nada de afecto en quien sabe cuanto tiempo, alguien que denotaba un aura de tristeza. Mientras más la miraba no pudo evitar verse así mismo, en esos días cuando sus padres murieron él estaba de la misma forma, triste y con ganas de escapar de la dura realidad.
Ella era alguien a quien Hiro estaba dispuesto a ayudar, y si ser su amigo la haría feliz, entonces definitivamente lo sería.
Hiro dio un paso, Makima no se movió de su lugar, entonces Hiro avanzó más hasta que estuvo más cerca de ella y reuniendo toda la valentía que pudo en ese momento... Abrió sus brazos, cerró los ojos.
Y la abrazó.
0O0O
"¿Hm? Extraño..."
"¿Qué te sucede rarito?"
"Siento un cambio en el ambiente, y en mí, es como si todo mi ser se estremeciera por si solo"
"¿Qué? Oye espera... ¡YO TAMBIÉN PUEDO SENTIRLO!"
"Es realmente extraño"
"Kishibe... Algo malo está pasando, es como si algo perturbara mis sentidos, es como si una explosión de algo desconocido se hubiera desatado en todo el lugar"
"Ugh, ¿en serio? Estoy un asunto de suma importancia...aunque ahora me estoy aburriendo y mi petaca ya está vacía"
"Tienes que...¿oh? Se detuvo"
"Mira probablemente solo sea un demonio de las profundidades que está causando un alboroto en sus sentidos. Calmense de todos modo esto está a punto de terminar"
0O0O
Makima miraba al techo de la biblioteca, las luces eran tan blancas que parecían ser el paraíso del cual los religiosos siempre hablan. Sumado a eso, la sensación cálida y acogedora que sentía ahora mismo era como estar en el verdadero paraíso.
La estaban abrazando, ¿era así como se sentía realmente? Era hermoso... Amoroso y realmente cómodo. Sus ojos empezaron a sentirse humedos de nuevo, todas las emociones reprimidas hasta ahora estaban saliendo de ella.
Vacilante, ella levantó sus brazos y devolvió el abrazo enterrando su rostro en el cuello de Hiro. Empezó a llorar de nuevo con sus sollozos siendo amortiguados por el cuello de Hiro.
Esto era lo que siempre anhelaba, lo anheló en diferentes vidas, y lo que estaba sintiendo ahora. Finalmente obtuvo su deseo, estaba recibiendo amor, algo que muchos demonios siempre desearon pero que siempre se les negó. Ahora ella podía darse el lujo de disfrutarlo.
Todo gracias a Hiro, su amigo.
Hiro sostuvo a Makima mientras ella lloraba, realmente necesitaba un abrazo y pensó que hizo bien en proporcionarselo cuando estaba llorando frente a él.
Nadie debería vivir una vida así, lejos de todos los deseos de amor que envuelven al ser humano y que crean a las personas que serán en el futuro. Si nadie estaba allí para ella, entonces él podría estar con ella, ayudándola en todo lo que pudiera para que no fue infeliz.
Él acarició su cabello en un intento de calmarla, se sentía muy suave y fue allí cuando Hiro pudo olerla y confirmó que ella olía a vainilla, uno de sus olores favoritos.
'Abrazarla se siente muy bien, podría acostumbrarme a esto'
Hiro pensó que de hecho solo había pasado casi una hora desde que conoció a Makima y ya se había vuelto su amigo, era extraño, el tiempo que pasó con ella se sintió como mucho más.
"Gracias Hiro" dijo Makima de repente cuando sus sollozos pararon "Realmente lo necesitaba, quería algo así desde hace mucho tiempo"
Hiro se permitió sonreír "No hay de qué, es lo que los amigos hacen, se ayudan mutuamente"
"Sí, supongo que sí" ella dejó salir una suave risa "Tus abrazos son los mejores a pesar de que es el primero que recibo"
Hiro no sabía si debía reírse o sentir más pena por ella, asique solo le acarició más el cabello a lo que ella respondió con un suspiro de satisfacción.
Hiro levantó una de sus manos que tenía su reloj digital, miró la hora y eran las 9:39, realmente el tiempo se va volando, pero a veces se siente como una eternidad para otros.
"Eeem, ¿Makima?" empezó Hiro y Makima se estremeció cuando dijo su nombre, era la primera vez que lo decía, y se sentía muy bien cuando el nombre salía de su boca. Por alguna razón la hacía sentir especial.
"¿Hm?"
"Creo que tengo que irme a casa"
0O0O
"¿Entonces básicamente lo que quieren hacer es crear demonios híbridos para usarlos como cazadores para que maten demonios y así mantener los índices de seguridad más altos?"
"Sí"
"Y adicionalmente están entrenando al demonio del control para usarla como un arma"
"Sí"
Kishibe suspiró estando cansado de esta conversación pero sabía que debía sacarle más información a esta mujer.
"¿Y sino funciona?"
"Funcionará" dijo Yuna con determinación.
Kishibe frunció el ceño, se sentía como si estuviera hablando con un niño sobre lo que estaba mal hacer.
"Estás jugando con fuego Yuna, el demonio del control es algo mucho peor de lo que te imaginas. Si fallas en tan solo algo insignificante, entonces nos condenarás a todos"
Yuna estaba empezando a perder la paciencia "Es por esta razón que decidimos guardar el secreto de los demás cazadores, para que no estuvieran haciendo preguntas en cada momento. Escucha Kishibe, conozco cada una las variantes de este proyecto, estoy totalmente consciente de todo el mal que podría provocar un simple error. Es por eso que me pusieron como líder de este proyecto, porque soy la persona mejor capacitada del país, si hay alguien que sabe mejor de demonios...esa soy yo"
Kishibe y Yuna se miraron fijamente con ojos asesinos y calculadores, cada uno intentando formular una respuesta para destruir la del otro.
Kishibe fue el primero en romper el hielo "Si lo arruinas... Entonces serás la primera en morir y lamentablemente no seré yo quien tenga ese placer de matarte, morirás por las consecuencias de tus actos"
Con eso dicho Kishibe se levantó de su asiento caminó hacia la entrada listo para irse.
Yuna dio un suspiro de cansansio, feliz de que está reunión haya terminado "Creo que es de más decir que debes mantener esto en secreto, aunque claro para este punto es probable que ya se lo hayas dicho a Quanxi o que ella lo haya descubierto antes que tú, sé cómo funcionan ustedes dos" le dijo mientras se levantaba de su asiento.
"Creo que debería acompañarte a la salida, ya sabes para mantener las apariencias de que nuestra reunión salió bien"
Kishibe puso los ojos en blanco irritado por las cosas que Yuna haría solo para mantener las apariencias "Haz lo que quieras, no me importa"
Kishibe abrió la puerta y salió con Yuna atrás de él.
"Está bien niño es hora de irn-" Kishibe no pudo terminar su frase cuando se dio cuenta de un pequeño detalle.
Hiro no estaba en su asiento.
No estaba allí sentado, Kishibe no recordaba mal, él trajo consigo a un niño pequeño y lo dejó sentado afuera de la oficina, pero no estaba.
Miró a ambos lados del pasillo, no había nada, ni un alma circulaba por el lugar.
"¿Niño?" volvió a decir Kishibe como si decir su nombre lo traería de vuelta por arte de magia.
"¿Espera un segundo trajiste a alguien más contigo?" escuchó la pregunta incrédula de Yuna pero Kishibe no le prestó atención.
'Esto está mal, está muy mal'
El miedo empezó a nacer en Kishibe una vez que aceptó que Hiro no estaba aquí, se fue... O se lo llevaron.
Cada uno de los escenarios cruzaron su mente sobre a dónde podría haber ido Hiro. Tal vez salió por el ascensor para ver más lugares pero el niño aún era muy cobarde para hacerlo por sí solo. Otra opción fue que probablemente Hiro nunca existió y fue solo su imaginación.
"No, el niño sí existió"
'Entonces eso significa que...'
Kishibe ahora estaba empezando a sentir pánico, no podía suceder ¿verdad? Se suponía que esta parte del edificio debía ser seguro para cualquiera ya que era un ambiente de oficina, por eso dejó a Hiro aquí, solo apartó su vista por una hora y él ya no estaba.
De todos los escenarios posibles... El más terrorífico se hizo realidad.
Yuna estaba a punto de hacerle más preguntas a Kishibe pero luego escucharon que las puertas del ascensor de la izquierda se abrían, ambos se giraron para ver quien era el que bajaba, cuando el ascensor se abrió por completo los ojos de ambos adultos se abrieron tanto que casi se salen de sus órbitas por la escena que estaban viendo.
Los que bajaron del ascensor eran Hiro Takahashi y Makima, los dos estaban tomados de la mano y uno de ellos estaba sonriendo mientras que el otro (Hiro) se veía avergonzado.
Hiro miró el pasillo y pudo ver a Kishibe y a una mujer quienes lo veía en estado de shock por lo que estaban presenciando. Los ojos de Hiro también se abrieron con sorpresa dándose cuenta que llegó tarde, Kishibe se dio cuenta que se escapó.
"Oh, eeeh jeje, hola" trató de decir con una sonrisa forzada.
"¿¡HIRO!?" gritó Kishibe.
"¿¡MAKIMA!?" gritó Yuna.
"AJAJAJAJAJAJA OH AMIGO LA IRONÍA ME ESTÁ MATANDO JAJAJAJA"
"Esto es una sátira, Kishibe no quería que Makima se acercara a Hiro pero al final si sucedió... Y se están tomando de la mano, interesante"
"Entonces... ¿Vamos a matar a alguien? Porque siento que este tipo está listo para matar a esa niña"
Hiro se estremeció visiblemente cuando Kishibe gritó su nombre, nunca lo había escuchado gritar de esa forma pero podía decir que no estaba enojado, pero si muy sorprendido.
¿Era por Makima? ¿Él sabía que era ella en realidad? Hiro sintió como el agarre de Makima en su mano se apretaba más, la miró y se dio cuenta que su mirada ahora se había oscurecido y miraba a Kishibe con una mirada de muerte, sus ojos parecían mirarlo con dagas, ella estaba enojada, muy enojada, y no se tenía que ser listo para saber que estaba lista para matar a cualquiera que se acercara a ella.
Por otro lado Kishibe seguía sin creer lo que sus ojos veían, Hiro estaba con Makima... Con el demonio del control... Tomados de la mano... Y él seguía vivo...¿QUÉ MIERDA?
Este era un escenario de pesadilla, no podía creerlo, Hiro estaba con el demonio del control como si fueran amigos de toda la vida, tan solo se descuidó unos momentos y él ya había cometido una estupidez. Tuvo que ser más cuidadoso, nunca debió haber traido a Hiro a este lugar, ahora estaba a la merced de uno de los demonios más poderosos del mundo y todo por su culpa.
Se dio cuenta también que Makima lo veía con mala cara, Kishibe le devolvió la mirada e instintivamente su mano izquierda se dirigió su cuchillo que estaba colocado en abrigo. Debía pensarlo con calma, debía idear un plan para sacar a Hiro de esta, quizá podía usar toda su velocidad y tomar a Hiro para alejarlo lo más posible de ella. Makima no debía ser tan fuerte en este punto, o al menos eso quería imaginar.
"Hiro..." Kishibe le dijo lentamente llamando su atención "Ven aquí ahora mismo"
Hiro obedeció y logró zafarse del agarre de Makima para su sorpresa, solo para sentir como lo sostenían de su suéter. Hiro miró hacia atrás y se dio cuenta que era Makima quien lo sostenía de nuevo, su mirada se suavizó un poco cuando miró a Hiro, eso hizo que la Dra. Yuna se quedara estupefacta.
"¿Todo bien?" le preguntó Hiro en un susurro.
Makima lo miró con sus brillantes ojos amarillos que a Hiro le estaban gustando "¿Estarás bien?"
Hiro asintió con una sonrisa tratando de calmar su preocupación "Por supuesto, Kishibe es mi guardián después de todo"
Yuna jadeó cuando escuchó eso y miró a Kishibe con la boca abierta incrédula de que Kishibe sea el guardian de un niño.
Makima suspiró pero volvió a ver Kishibe con una mirada fulminante.
Hiro estaba viendo toda esta batalla de miradas con preocupación asique hizo lo más sensato posible "Um Makima, realmente me tengo que Ir, Kishibe terminó su reunión asique ya es hora de que ambos nos vayamos"
Con un poco de vacilación y tristeza, Makima finalmente soltó a Hiro para que pudiera ser libre e irse con su maldito guardian que no le estaba cayendo bien. Hiro caminó con normalidad hasta llegar donde Kishibe no sin antes inclinarse para un saludo cuando pasó a Yuna quien parecía que se iba a desmayar.
Hiro miró a Kishibe con ojos llenos de culpa "Yo... Puedo explicarlo"
"Nos vamos" Kishibe rápidamente y con una última mirada oscura dirigida a Makima, tomó a Hiro por sus caderas y lo levantó hasta ponerlo sobre su hombre y lo cargó como si fuera un costal de papas.
"OW, ¿¡oye espera que haces!?" Hiro se sonrojó de vergüenza por lo que Kishibe estaba haciendo, lo estaba avergonzando frente a Makima y eso... No le gustaba, por alguna razón sentía que debía darle una buena impresión.
"Nos veremos luego Dra. Yuna" Kishibe dijo sin ver a Yuna y dirigiendose al ascensor.
Hiro intentó ver a Makima desde su vergonzosa posición "M-Makima, espero v-verte de nuevo" él se despidió moviendo su man y Makima le devolvió el saludo.
Kishibe sintió que iba a escupir sangre por lo que dijo Hiro.
Finalmente llegó al ascensor, bajó al niño presionó el botón que los llevaría a abajo. Las puertas se cerraron dejando en el pasillo a una muy confundida Yuna y a una melancolica Makima.
Yuna miró a Makima con sus ojos muy abiertos "¿Quién era ese niño?"
Makima sonrió, pero era una sonrisa sincera que salió de su corazón "Es mi amigo"
0O0O
Notas: La reputisima madre que me recontra shegua parió, esto se volvió demasiado largo.
OK ok, lamento la tardanza pero ya vieron que este capítulo se volvió muy largo, en total fueron 10557 sin contar las notas finales. No había escrito tanto desde el tercer capítulo.
Joder creo que me superé a mí mismo.
Espero que este capítulo les haya encantado, no puedo creer que finalmente haya llegado a 10 capítulos. La idea de esta historia nació por la pregunta ¿que hubiera pasado si alguien hubiera abrazo a a Makima? Y finalmente sucedió.
Nuestro querido protagonista Hiro logró abrazar a Makima y desde ahora los eventos de Chainsaw Man han cambiado drásticamente.
¿Qué consecuencias tendrá esto? Ya lo veremos.
Después de casi un año de haber creado esta historia finalmente llegué a este punto. Se siente bien, espero que las ideas no se me acaben.
Makima y Hiro tienen mucho por lo que recorrer y de seguro su historia será interesante. También cabe agregar que la historia actualmente se basa en 1980, asique por esas fechas nació Denji, solo para que lo tengan en cuenta.
Yo fui abusamadres, nos vemos.
