Capitulo 21: Amistades extrañas a largo plazo.

Notas: Hola, sin ofender.

No, no estaba muerto, solo estaba de parranda... Y deprimido, pero no tan deprimido como para ser grave y me auto elimine de la vida, es más, hasta me dieron más razones para seguir aquí. Terminen de leer el capítulo y les paso contexto informativo.

Y por si se te olvidó en donde nos quedamos, Hiro y Makima aún tienen que resolver sus diferencias en la biblioteca.

¿Querían más interacciones entre Hiro y Makima? Pues a la mierda, aquí tienen un capitulo con mucha interacción entre unos niños con muchos problemas.

Y lore.

Y quieres un consejo opcional? Cuando creas que estás llegando a la parte más emocional, pon la canción livingroom o sweet dreams que usaron en el anime.

No soy de los que ponen canciones entre medio de las historia asique les digo desde ahora, y esta es la primera vez que les recomiendo una canción para el ambiente... Asique ya te puedes imaginar lo que te puedes encontrar aquí.

0O0O

El sonido sutil pero poco audible del aire acondicionado se escuchaba claramente cuando ninguno de los involucrados se atrevió a decir otra palabra. El aire frío pasaba por la piel de Hiro dándole escalofríos y algunos temblores haciéndole saber que hubiera sido buena idea traer un suéter, pero por otra parte no importa qué tan frío llegara a ser, no podría ayudarlo a calmar el calor en sus mejillas.

Hiro en general no era taaaaaaan malo para socializar con otras personas, aunque en realidad eso era muy debatible porque en la escuela solo hablaba con otro chico de su edad, aunque eso ya era cuestión de él si quería conseguir más amigos o no adentro de la escuela, ¿Por qué mejorar algo que no es malo en primer lugar? Eso se había dicho así mismo cuando se dio cuenta que tener solo un amigo en toda su vida no era tan malo como todo el mundo pensaba, aunque no estaría mal tener más de uno eso sí...

Hiro se dio cuenta que se estaba contradiciendo mucho así mismo en este momento, Kenji era un buen amigo pero se preguntaba porque en estos tres años no había socializado con otros niños en su escuela, sentía que una parte de él estaba algo reacia a conseguir otros amigos por su cuenta, asique simplemente decidió que el tiempo ayudaría con eso, solo se quedaría a esperar como eventualmente más personas de buen carácter llegaban a su vida por su cuenta.

No funcionó, o al menos no de la forma que él esperaba.

Realmente esperar a que pase algo sin la necesidad de hacer nada no es una buena forma de lograr lo que quieres, supuso que esa era la idea de trabajar arduamente para conseguir lo que quieres.

En su caso no debió quedarse sentado en las horas del almuerzo esperando a que otros niños se acercaran para hablar con él en lugar de que él les hablara primero, si ahora mismo no estuviera entrenando para ser cazador definitivamente le hubiera costado obtener un empleo cuando fuera un adulto.

En estos tres años... ¿Cuántos amigos había conseguido él? Solo consiguió dos: a Kenji quien se hizo su amigo desde el primer día de clases, solo se necesitó de un "Hola" y un simple apretón de manos..

Y a Makima...

Sí, definitivamente fue una mala idea no conseguir más experiencia con la socialización de personas por su cuenta, le hubiera servido mucho a la hora de hablar con Makima.

Aunque claro, nadie te puede preparar en la vida para hacerte amigo de una niña demonio.

Pero ella también tenía la culpa, ¿Quién le dijo que se hiciera amiga de un chico que ni si quiera él sabe como conseguir amigos?

Pensó que nadie de aquí la preparó para hacerse amigo de alguien como él, no es como si estaba previsto que eso pasara, ¿O sí?

No, definitivamente no, Yuna se lo había demostrado hace solo unos minutos. Ahora que lo pensaba todo el mundo parecía estar bien conque él y Makima fueran amigos, pero dejando al mismo tiempo varias líneas que ninguno de los dos tenía permitido sobrepasar, si uno de ellos lo hiciera estarían en serios problemas.

Si Hiro llevaba esto demasiado lejos las consecuencias para él sería algo macabro que Yuna le tuviera preparado con antelación. Aunque ni él mismo podía definir exactamente que significaba ir demasiado lejos con ella.

Básicamente le haría la vida imposible, o en el peor de los casos lo intentaría matar.

Por otro lado no estaba tan seguro de las cosas que Yuna le haría a Makima si hiciera algo que a ella no le gustara, pero sí estaba seguro de lo que Kishibe le haría.

La mataría sin duda, él había sido capaz de lanzarle uno de sus cuchillos a su cabeza y Hiro estaba muy seguro de que Kishibe disfrutaría acabar el trabajo una vez que ella hiciera algo malo.

¿Cómo qué cosas? Hiro no quería pensarlo con mucho detalle por el bien de su mentalidad, pero sabía a ciencia cierta que si hubiera una razón para volver a matar al demonio del control, Kishibe usaría esa oportunidad para acabar con ella, sin importar sus protestas iniciales.

¿Pero para qué servían todos estos pensamientos y conclusiones? Para darse cuenta que ahora mismo no podía pronunciar ninguna otra palabra para seguir con la conversación.

Literalmente, no sabía qué decir, las palabras no se estaban formulando por la vergüenza y porque no podía pensar en algo que sirviera, Quanxi no lo preparó para lo que vendría después, solo le dijo que dijera la frase y todo se arreglaría.

Pero Hiro podía jurar que había un tono subyacente de broma en todo esto...

Vaya, de ser así los consejos de sus dos maestros no funcionaron en absoluto, solo le trajeron problemas en todo el día.

El primer día de entrenamiento quedaría como el peor de todos sin duda.

¿Qué podía hacer ahora? No estaba seguro de cual era el protocolo de un hombre después de decirle a una chica lo linda que es.

Y definitivamente no usaría ningún consejo que Kishibe le diera en el futuro sobre ese tema, no quería acabar con golpes de otras mujeres.

Hiro no supo si fue un regalo del cielo o por ser muy paciente, pero Makima fue la primera en volver a hablar. Hiro se lo agradecería a ella algún día por tener más agallas que él.

"¿Tú... Qué dijiste?" Makima preguntó lentamente aún manteniendo ese sonrojo que no desaparecía de sus mejillas, no es como si ella estuviera al tanto de que se estaba sonrojando, solo Hiro lo sabía, ella estaba más ocupada pensando en lo que él dijo.

Hiro tenía mirada tranquila y una pequeña sonrisa, pero por dentro estaba gritando '¡Nooooooooo, no me hagas decirlo otra vez!'

¿Por qué Makima, por qué tienes que ser tan cruel?

Hiro tosió en su puño tratando de recomponerse y poner una fachada confiable, esto se estaba alargando más de lo que él hubiera querido.

"Quise decir... Que te ves muy linda el día de hoy" el tener que volverlo a recalcar había sido mucho para él, tanto así que su propio sonrojo se hizo presente esta vez.

Makima se sobresaltó y su vista se distorsionó por un segundo, ella apartó la mirada aunque su rostro esta vez no la delató con ninguna emoción, era así cada vez que se inquietaba por algo, le habían enseñado que mantener la compostura en momentos angustiantes era vital para el desarrollo del trabajo.

Sim embargo ahora se dio cuenta que simplemente no podía.

"Me... Me refería a cómo sabes que soy el Demonio del control" ella frotó su brazo izquierdo en un intento de calmar sus nervios.

Si bien ambos niños habían demostrado un coeficiente más que decente para su edad, en especial Makima, no los excluía a ambos de volverse algo torpes en ocasiones.

Era algo que estaba ligado a la mente humana, la estupidez humana no tenía límites, y Hiro se dio cuenta ahora.

El chico resistió el impulso de estrellar su cara contra la mesa 'No estoy hecho para esto'

0O0O

"Creo que el niño no está hecho para eso" Kishibe argumentó mientras Quanxi le recordaba el consejo que le dio a Hiro en caso de que las cosas se salieran de control con Makima.

(N/A: ¿Entendieron? ¿Si entendieron? En caso de que las cosas se salieran de 'control' con Makima, xdxdxdxd. Nah cuidado que ando matando gente con mi humor)

Quanxi se recostó en el asiento del copiloto mientras se tocaba la barbilla, era raro, la mandíbula le estaba doliendo más últimamente, quizás se debía a que estaba empezando a sonreír más a menudo.

"¿Vas a decir que tú sí? Personalmente, espero que al chico no se le suba a la cabeza como a ti, sería el peor escenario posible" Quanxi tuvo un escalofrío al pensar en eso.

No, Hiro no tenía el porte para volverse un mujeriego, en todo caso parecía que él no sería el que tuviera los pantalones en una relación, si es que lograra obtener alguna para variar.

Kishibe no apartó la vista de la carretera, sus ojos mostraban un anhelo desconocido "Algún día... Algún día..."

Tal vez Kishibe estaba destinado a no tener a Quanxi, pero una parte más humana de él apreciaba estos pequeños momentos de calma y comodidad, si los comparaban con los años de la adolescencia, maldita sea, la adultez para ellos era como la infancia que se les fue negada por todos.

No sabía si Hiro se estaba negando así mismo disfrutar de su propia infancia o probablemente su concepto de "infancia" era muy diferente al resto.

Que irónico.

Kishibe y Quanxi odiaron su infancia y su adolescencia, pero parecía que Hiro las disfrutaría más que ellos a pesar de que va tomar el mismo camino que les impusieron.

El chico era un ser humano muy extraño, los conceptos por los que se rige suelen cambiar con el pasar de los años o por algunos eventos aleatorios y Kishibe no puede seguirle el ritmo para entenderlo a la perfección. Un día piensa que los juguetes son la cosa más divertida del mundo y que la televisión educativa es de hecho aburrida, y un día para otro pide de cumpleaños la Divina Comedia de Dante...

Hiro era un bicho raro para Kishibe, uno que se obliga así mismo a cambiar de parecer cuando las cosas solo tienen un único rumbo de acción, cuando no tiene más opciones en la vida o simplemente quiere ayudar a alguien.

Pero era su bicho raro a fin de cuentas, uno que la vida le pidió que velara por él a su manera.

Kishibe se preguntó que pensarían los padres biológicos de Hiro si vieran todo lo que ha hecho por él, no estaba seguro si estarían complacidos al ver que su único hijo estaba destinado a ser un cazador de demonios.

Hablando de los padres de Hiro, a Kishibe le vinieron recuerdos algo vividos del día en que buscó información relacionada al padre de Hiro, no lo recordaba a la perfección porque estaba medio borracho ese día, pero podía recordar algunas incongruencias que había con respecto a su información personal. Para no hacer el cuento tan largo para sus propios pensamientos, y para sus demonios también, el padre de Hiro tenía un pasado... Muy extraño que captó el interés de Kishibe en ese momento.

"No soy quien para decir esto pero, ¿Si sabes que guardar secretos está mal verdad? Pensé que los humanos eran mucho más moralistas hmm, ¿Cuánto tiempo crees que pase antes de que la gran doctora Nishimura... O mejor aun esos asquerosos altos mandos de Japón se enteren de la verdad? Tan solo de imaginar sus caras me hace retorcerme de risa jajaja"

'Eso no importa, de todos modos es solo una especulación mía'

"Si buscas en lo más recóndito de su mente, sabrás que mentirle a los altos mandos no es algo tan difícil para él"

En realidad el padre de Hiro no era tan especial, al menos eso creía por ahora, era el resto de sus antepasados lo que le interesaba, su padre solo fue otro pobre hombre víctima de un ataque de demonio que le quitó a sus padres (los abuelos paternos de Hiro), pero había algo entre sus archivos ciudadanos que le llamó la atención y hasta el día de hoy no ha podido sacárselo de la mente.

Si las cosas eran tal como las imaginaba entonces Hideki, y por lo tanto Hiro eran más especiales de lo que creía al principio. Uno de ellos estaba muerto asique no valía la pena pensar en él, pero su hijo estaba vivo y lleno de energías asique eso era una ventaja.

Su apellido lo decía todo pero...

Habían muchos Takahashis en el mundo, especialmente en Japón, era más que obvio que podría ser una simple coincidencia en el vasto mundo en el que vive, aún así estaba dispuesto a llegar hasta el final y descubrir por si mismo todas las incongruencias y ver si al final solo se trataba de una teoría loca.

Takahashi.

Takahashi.

Takahashi.

¿De verdad podría ser qué..?

Tal vez sí, tal vez no.

En cualquier caso, era algo que mantendría en secreto hasta demostrar su veracidad, y definitivamente se lo mantendría oculto tanto a Yuna como a Hiro. No estaba seguro si decírselo a Quanxi o no... No, era mejor mantenérselo para sí mismo por ahora, llegaría el momento adecuado para decírselo a Hiro.

¿Pero por dónde empezar? Los archivos de Hideki no decían mucho

"En el lugar donde todo esto empezó"

La casa... Por supuesto, la antigua casa de la familia Takahashi, el lugar donde encontró a Hiro. Tanto la residencia como el vecindario estaban abandonadas a día de hoy, después de la muerte de los padres del niño, varias familias decidieron mudarse de allí por miedo a sufrir el mismo destino que esas personas. Eso era algo que pasaba con normalidad, generalmente las personas deciden no correr el riesgo cuando un demonio ataca tal zona, nada les aseguraba que otro demonio no volvería a atacar, y si tienen la oportunidad prefieren mudarse a un lugar más lejano y seguro donde los demonios nunca los encontrarán.

Eso pasó con el lugar donde vivía Hiro, varias familias se fueron de allí hasta que prácticamente el lugar quedó desprovisto de vida humana, era un pueblo fantasma en todos los sentidos, algunos atribuían a que el lugar estaba maldito y que por eso nadie se atrevía a vivir allí, tal vez era verdad, pero la vez que Kishibe volvió a esa casa para traerle un recuerdo a Hiro él no había sentido ninguna presencia extraña, más sin embargo no se dio la tarea de investigar más a fondo en su casa, especialmente las cosas de su padre.

Esto era un tema algo complicado, según sus archivos, durante parte de su vida, Hideki Takahashi había estado viajando por el mundo a lugares que coincidían con zonas prohibidas que seguridad pública marcó para que ningún habitante se acercara, ya sea porque estaban en proceso de investigación o porque la zona estaba llena de una energía siniestra que era prácticamente imposible quedarse allí.

¿Por qué el padre de Hiro había hecho esos viajes? Fácilmente podía dejarlo pasar por otra coincidencia, quizás a su padre simplemente le gustaba viajar mucho, pero luego de ver dos, luego tres, luego cuatro, y al final cinco lugares que coincidían con zonas prohibidas que habían sido marcadas hace mucho tiempo, y en las cuales Hideki se había embarcado sin razón aparente, Kishibe sabía que había algo extraño con todo esto.

Esto lo hizo exasperarse, ¿Por qué los Takahashi eran unos bichos raros?

De todas formas, un día de estos tendría que volver a esa cada y ver que podía encontrar, si había algo que podría darle una pista sobre la teoría que tenía en mente entonces valía la pena echar un vistazo.

Pero no ahora.

Por más curiosidad que tuviera en estos momentos su prioridad era entrenar a Hiro y su trabajo, no había prisa, además estaba considerando contárselo a Hiro primero, sería bueno que ambos se embarcaran en una aventura en esa casa y revivir recuerdos hermosos.

"Muy hermosos sin duda"

Algún día, tal vez cuando Hiro ya esté un poco más avanzado con su entrenamiento.

Por el momento era mejor que el chico disfrutara de su infancia a su manera.

Porque fácilmente todos podían morir mañana y nunca se darían cuenta, era mejor disfrutar estos tiempos de paz mientras tanto.

0O0O

Hiro miró su reflejo en la mesa, estaba tratando de parecer inexpresivo pero fallando en el intento, al mismo tiempo se estaba llamando estúpido por su anterior declaración. Pero si lo pensaba a detalle, lo que dijo no era mentira, era la verdad y no sabía si la propia Makima estaba consciente de ello.

Ella era bonita, dejando de lado el tema de que ella es un demonio, Makima era probablemente la niña más bonita que jamás había visto, no sabía si se debía a que los demonios creaban estas formas para atraer a su presas humanas, Kishibe le dijo que existían algunos casos de demonios transformados en humanos seduciendo a hombres y mujeres para luego comérselos, si era así entonces ellos sabían exactamente cómo hacer que sus presas cayeran en la trampa, creando cuerpos que fueran atractivos a la vista.

O al menos eso explicó Kishibe en una noche que él llegó borracho y golpeado a muerte por Quanxi.

Hiro casi se rio pensando en su propio caso, Makima había tenido mucho éxito en el intento de llamar su atención, luego cayó en su trampa cuando se lo llevó a esta misma biblioteca, por suerte no se lo comió.

Aún...

Hiro se preguntó con un escalofrío si Makima comía carne humana, por Dios esperaba que no; ya tenía suficiente con saber que ella podría asesinar a alguien en un parpadeo, o quizás ordenarle a alguien que lo hiciera por ella con sus poderes.

Por suerte Makima no era el caso de un demonio haciéndose pasar por un humano, bueno en realidad sí, pero de otra forma que parecía mucho más real, y una en la que ella no se come a las personas... Probablemente.

Kishibe tenía razón, la reencarnación es un tema fantástico, tal vez podría aprender eso de Makima cuando le haga más preguntas.

De cualquier modo, si el demonio del control había tomado esta forma para cautivar a los humanos y llevarlos a su trampa, entonces ella había escogido sabiamente esta vez.

Siguiendo con ella, en otras ocasiones Hiro no le había prestado tanta atención a las chicas de su clase, claro sabía reconocer entre lo bonito y lo feo, pero ninguna de sus compañeras le llamó tanto la atención en clases, como lo hizo Makima en menos de un día. Eso ya decía mucho para él, lo mucho que ella le llamó la atención, y al mismo tiempo causándole tanto miedo.

También siendo la responsable de que su empatía se hiciera cargo de él mientras la consolaba.

Makima sin duda era especial en muchos sentidos, a Hiro le gustaban muchas cosas de ella; sus ojos dorados con múltiples anillos en ellos, él pensó que eran hipnotizantes y fantásticos de ver, su cabello marrón que fácilmente se podía confundir con uno pelirrojo a no ser que le prestaras más atención, las pocas veces que Hiro tocó su cabello no pudo evitar notar que era muy suave al tacto, probablemente ella lo cuidaba muy bien para que estuviera así de suave.

Siguiendo con su cabello, su estilo de peinado también le gustó mucho, los dos mechones que caían al lado de su rostro y su coleta fueron una combinación interesante, pero cautivadora. No estaba seguro si ese estilo era muy usado por otras chicas.

Hiro ponía en duda si debía agregar su personalidad, fácilmente eso era muy cuestionable y complicado, Hiro lo notó apenas hace unos días, sin embargo para Hiro el tener a alguien como Makima a su lado era un arma de doble filo, o como tener un cambio de aire repentino en su ambiente, ella no se dejaba llevar por una sola emoción en su vida como Hiro hacía a veces, y para bien o para mal, ella haría que él coincidiera con sus emociones haciendo que ambos se sintieran cómodos o incómodos.

Makima era curiosidad, felicidad, y anhelo; algo que rápidamente la convertía en alguien fácil con quien comunicarse.

Sin embargo ella también era oscuridad, tristeza y soledad, lo cual chocaba con sus otras cualidades y la obligaba a buscar desesperadamente el cariño que tanto deseó por quien sabe cuántas vidas.

Tal vez era por eso que ella lo abrazaba con mucha fuerza como sino hubiera un mañana, porque ella nunca tuvo nada de esto en el pasado o se le fue negado por varias razones. O simplemente los demonios eran malos comunicándose.

En cualquier caso, era más claro para él ahora que Makima estaba muy perdida.

"Deja de hacer eso"

Hiro levantó la mirada para ver a Makima quien le devolvió una mirada penetrante.

"¿Qué cosa?" cuestionó.

"Tu rostro" ella explicó mirando fijamente a sus ojos, como si con solo parpadear él se esfumaría "Cuando se queda estático por mucho tiempo incluso sin parpadear, es porque estás pensando en algo que no tiene respuesta, lo sé porque te he visto hacerlo más de una vez"

"Oh..."

Sus ojos miraron su propio reflejo en la mesa, eran un recordatorio de lo único que la delataba de no ser humana, y una forma de hacerle saber una vez más que ella no podía estar con Hiro por lo que era en realidad, solo por ese pensamiento casi miraba con odio a su propio reflejo.

"Y porque al parecer yo también hago lo mismo" ella miró a Hiro otra vez con el ceño fruncido "Pero esta vez por alguna razón me desespera no saber lo que estás pensando, todas las cosas que pueden ser dichas en voz alta... Todas las conclusiones a las que llegas... ¿Por qué no las compartes conmigo?"

Para su disgusto, él solo sonrió, algo que le agradó porque le gustaba su sonrisa, y al mismo tiempo la desesperó porque seguía sin decir mucho sobre sus verdaderas intenciones en esta conversación.

¿Qué estaría pasando por la mente de Hiro ahora mismo? ¿Qué estaría pensando de ella ahora mismo?

¿La odiaba?

¿Aún la consideraba una amiga?

¿Siquiera estaba cómodo con ella aquí?

¿Cómo supo él su secreto?

Tantas preguntas y el único lugar donde se encontraban las repuestas era la mente de Hiro, un lugar al que ella no podía acceder con facilidad.

"Depende"

Por alguna razón ella sintió un escalofrío venir de su espalda, esto se sintió extrañamente familiar, asique las palabras salieron automáticamente unos segundos después.

"¿De qué?"

"¿De qué tanto quieres saber?"

Makima se quedó en silencio mientras estaba confundida con toda la situación, trató de pensar en las palabras de Hiro y su significado, trató de ver más allá de él, más allá de su pequeño teatro de misterio y entendió a donde quería llegar con todo esto, y al entenderlo solo la confundió aún más.

Makima estaba inexpresiva mientras miraba a Hiro con una mirada que se podía describir con '¿De verdad, vamos a hacer esto otra vez?'

Definitivamente no era el momento más adecuado para hacer este tipo de juegos.

Y tal como lo esperaba, él levantó los cinco dedos de su mano "Puedes hacerme 5 preguntas, tal vez así puedas llegar a mis conclusiones"

Bueno, eso definitivamente no era la forma en que esperaba que esta conversación se desarrollara.

"¿Tengo que hacerlo?"

"Sí"

"No nos fue muy bien la última vez"

"E-eso fue por tu culpa"

"Tal vez no debiste haber llegado tan lejos con tus preguntas"

"T-tal vez no debiste haberte escapado..."

"... Sí... Tal vez"

Makima suspiró mientras miraba frustrada a Hiro "Preferiría hacerlo de otra manera"

Hiro apoyó su cabeza en su mano "Yo también hubiera preferido hacerte esas preguntas sin otras limitantes, pero solo me ofreciste esta forma para saber más de ti"

"Y de todas formas llegaste demasiado lejos para mi gusto..." sus labios se curvaron en una sonrisa agridulce, siendo la primera vez en toda esta conversación, algo que no pasó desapercibido por Hiro quien se alegró de verla sonreír, le hacía saber que ella también se estaba tomando las cosas con calma, o al menos eso quería creer.

"¿No podemos hablarlo de una manera más tradicional?" ella trató de razonar con él.

"No, pero míralo de esta manera, puedes hacerme 5 preguntas directas al igual que yo lo hice contigo y así iremos eventualmente directo al punto que nos concierne" explicó Hiro tratando de ser razonable en su aspecto.

Makima lo pensó por unos segundos, la forma en que él quería seguir esta conversación con un simple juego no era diferente a la forma tradicional de hablar sobre cierto tema con otras personas, porque eventualmente todos llegarían al tema que les concierne.

La única diferencia que ella pudo notar aquí es que tendría que ser mucho más directa en sus preguntas, en lugar de dejarse llevar por la conversación como lo haría en circunstancias normales. Y él también tendría que ser directo en sus respuestas.

Por lo que tendría que hacer preguntas que automáticamente le dieran más de una respuesta y que al mismo tiempo respondieran otras preguntas subyacentes.

Ella dio un último suspiro y miró a Hiro con ojos derrotados "Bien..."

La sonrisa de Hiro se hizo más grande al ver que logró convencerla, eso provocó una reacción en cadena que hizo que la propia sonrisa de Makima también apareciera como por arte de magia, el hecho de que él quisiera imponerle las mismas reglas de su pequeño juego en estas circunstancias le pareció divertido y la avergonzó al mismo tiempo, porque sentía que él tenía un efecto en ella en el que no podía resistirse a sus peticiones, y estaba segura que él lo sabía.

Por esa razón ambos no se dejaron de ver a los ojos mientras se sonreían con la misma intensidad.

Solo por ese corto momento, Makima se tragó sus propias preocupaciones y miedos para disfrutar de este agradable momento con él, quien sabe, quizás podría ser el último recuerdo agradable que le quede de él.

Y Hiro se dio cuenta que había logrado calmar la situación, Quanxi estaría orgullosa sin duda.

"Muy bien entonces" Hiro se acomodó en su silla, desde el punto de vista de Makima se parecía mucho a un hombre de negocios que estaba a punto de tener una reunión muy importante.

"Haz tu primera pregunta" la incitó con calma a iniciar con todo esto.

Makima hizo su primera pregunta, salió de forma inmediata y clara porque ella ya la tenía en la punta de la lengua desde el principio "¿Cómo descubriste que soy el demonio del control?"

Hiro también respondió con rapidez, la respuesta se había formado hace tiempo en su cabeza "Kishibe me lo dijo, me lo contó el sábado por la noche, me contó toda la historia que seguridad pública tiene acerca del demonio del control, también me dijo que fue él quien te asesinó hace 10 años"

Makima ya esperaba que esta fuera su respuesta, parecía que por más permisos que le diera ese cazador no le iba asegurar que él mantendría su secreto para ella, no valía la pena para él al parecer. Una parte de ella no pudo evitar burlarse de si misma, pero es que por supuesto que a Kishibe le importaría poco guardar su secreto a Hiro, ¿Por qué habría de pensar diferente? si él tenía la oportunidad haría lo que fuera para que ella se alejara del chico.

Tal vez lo hizo a propósito sabiendo las consecuencias, o quizás Hiro lo presionó para decir la verdad. No le encontraba sentido a algo, ¿Por qué le diría a Hiro la verdad sobre ella si antes de eso le dio permiso para acercarse a él?

¿Tal vez había algo más aquí que ella no estaba viendo? O tal vez Kishibe era un bastardo al que simplemente no le importaban las consecuencias de sus actos.

Y el hecho de saber ahora que fue él el responsable de matarla hace 10 años le dio una nueva perspectiva de las cosas. Eso explicaba porque la primera vez sintió una enorme animosidad hacia él sin razón aparente; el porque la simple acción de compartir unas cuantas palabras con él era muy complicada de mantener porque siempre estaba pensando en varias formas de deshacerse de él sin importar si fueran moralmente correctas.

Ese día que ella y Hiro bajaron por el ascensor y Makima pudo estar casi cara cara con Kishibe, no pudo evitar pensar lo bien que se vería su cuerpo con un agujero enorme sobresaliendo de su pecho mientras la sangre se salía del cuerpo de él sin parar. Ella automáticamente se sintió amenazada por él como si su instinto le dijera que en algún momento él la atacaría, si eso pasaba era porque ya lo había intentado en el pasado.

Ella quería matarlo, realmente quiso hacerlo en ese momento. Probablemente hubiera manchado el piso de sangre ese día de no ser porque Hiro estaba allí literalmente a su lado y lo hubiera visto todo, también tenía a la doctora Yuna observando quien fácilmente hubiera ordenado acabar con su vida si la hubiera visto dejarse llevar por un simple enojo.

Pero de igual forma ella hubiera atacado, sin importarle las advertencias de la doctora ella de todas maneras hubiera intentado asesinar a Kishibe, una parte de ella lo sabía con claridad. Si Hiro no hubiera estado allí para ver y retenerla con su mano, esta no sería la misma historia.

Ella rápidamente aprendió a controlar sus propias emociones hacia ese cazador, trataría de resistir el impulso de arrancarle la cabeza cada vez que se lo encontrara, pero eso no significaba que al instante le caería bien.

Ahora todo tenía mucho sentido, eso también explicaba porque su olor lo catalogaba como repulsivo, muy diferente al de Hiro que era como una sinfonía cautivadora, un baile suave y armonioso de notas fragantes. Cada esencia que se desprendía de la piel de su cuello donde había llegado a sentirlo, era como un lienzo de emociones, entrelazando cariño, compasión y seguridad en un abrazo que solo él podía transmitirle

"Entiendo..." Makima dejó de pensar después de eso, Hiro podía provocar que ella se perdiera en el extenso mar de sus pensamientos y emociones por más tiempo de lo que se podía permitir, incluso si no estaba pensando precisamente en él.

Podía considerarse como algo satisfactorio o perjudicial, probablemente dependía de la situación. En este momento lo correcto era seguir con la conversación.

"Mi segunda pregunta..." ella anunció con rapidez pero trató de no verlo a los ojos "¿Qué tanto te dijo?"

Hiro solo se tardó un segundo en responder "Lo suficiente" respondió y Makima sintió un pequeño tic nervioso en su ojo, la repulsión hacia Kishibe estaba volviendo.

Sin embargo Hiro continuó, hablando lentamente pero con claridad para que ella pudiera escucharlo y analizar los tonos subyacentes de su voz.

"Me contó como en tus vidas pasadas usaste tus poderes para asesinar personas, devastar civilizaciones enteras, como hiciste que varios imperios se destruyeran desde adentro, romper tratados de paz para iniciar guerras... Y un largo Etc que preferiría ahorrarme por ahora" ella pudo notar lo incómodo que él se estaba sintiendo mientras le recalcaba todo lo que había hecho, o lo que supuestamente había hecho en este caso.

Escuchó en silencio y con una mirada de piedra, pero al mismo tiempo pensó con mucho análisis y severidad.

La primera vez que ella escuchó todas las cosas que hizo en sus vidas pasadas, realmente no supo que decir, fue como si simplemente su mente hubiera absorbido todo el nuevo conocimiento y lo hubiera aceptado sin sentir alguna otra emoción, ya sea la sorpresa, tristeza, felicidad o enojo.

No hubo nada, solo un simple 'Ah' se escapó de sus labios en esa ocasión, como si una parte de ella ya esperara esta revelación.

En ese entonces no hubo remordimiento, o alguna otra emoción que la hubiera hecho culparse así misma por las supuestas cosas horribles que hizo en el pasado. No sintió nada, tal vez como demonio no era ajena al sufrimiento humano y por eso no podía empatizar con nadie para siquiera querer pedir perdón o arrepentirse de las cosas que hizo. La doctora Yuna le dijo que realmente no valía la pena pedir perdón por cosas que sucedieron hace siglos, y de cosas que ella apenas se iba enterando, al final todo quedaba en el pasado.

Se preguntó si así es como ella también se sentía en sus vidas pasadas mientras era la responsable de que muchas personas murieran, no sentir nada, pero de igual forma teniendo la necesidad de causar caos y destrucción por donde sea que iba, probablemente sí, probablemente no.

En todo caso ella solía ser indiferente la mayor parte del tiempo, todos a su alrededor parecían serlo también sobre ese tema en especifico. La doctora le dijo que los altos mandos de Japón estaban al tanto de su historia pero que aún estaban dispuestos a seguir con su estudio y preparación. Entonces era como si todos tuvieran un acuerdo tácito de que no valía la pena pensar mucho en las cosas que ella le hizo a la humanidad en el pasado, porque en realidad parecía que lo que más les importaba ahora a estas personas, era saber lo que ella le haría a las personas en el futuro.

Por eso no sintió nada, no pensó en nada, no se arrepintió o se felicitó así misma de sus acciones que llevó acabo hace muchos años.

Las personas murieron: pues que mal por los que estaban en el fuego cruzado, debieron haberlo hecho mejor, así tal vez sus experiencias hubieran sido menos agobiantes de lo que ya eran.

Las naciones perdieron la paz que tanto les costó construir: pues entonces debieron haber creado una sociedad mucho más sostenible y preventiva a varios desastres, si tu mundo se destruye por un solo error entonces haz hecho algo malo desde el principio.

Las guerras iniciaron: eventualmente era algo que tenía que pasar, no hay un mundo que no saque nada bueno de las guerras al final de todo, y la vida vuelve a nacer independientemente de si esa vida será perjudicial o no para el resto del mundo en el futuro.

Si esta fuera una conversación con otra persona diferente, tal vez con la doctora Yuna o incluso con Kishibe, ella hubiera dicho esas cosas en voz alta sin ninguna vacilación. Pero ahora no pudo... Y la razón estaba frente a ella.

Había visto esa mirada en los ojos de Hiro mientras hablaba, incluso ahora él estaba teniendo problemas para no pensar en todo el desastre que ella causó y probablemente ahora su mera presencia lo estaba poniendo nervioso porque sabía de lo que ella era capaz, de lo que ella era capaz de hacerle a él.

Por una vez Makima sintió arrepentimiento de sus actos, y se sintió avergonzada de que Hiro supiera todo esto; pero si era realista realmente no había mucho o nada que podría hacer para cambiar las cosas ahora mismo. No era como si mágicamente pudiera ir al pasado y cambiar sus actos solo para que esta conversación tuviera un resultado diferente al esperado.

Makima sabía que en teoría ella había hecho esas cosas en el pasado, luego la asesinaron y volvió al infierno, solo para morir allí y reencarnar en la tierra sin ninguno de sus recuerdos. Ella se había vuelto casi como otra humana, no sentía el peso que sus actos deberían haber tenido en ella, y nadie le había reprochado eso hasta el día de hoy. La doctora Yuna le había explicado que era mejor considerarse así misma como una nueva consciencia, como una nueva versión del demonio del control, una que era ajena a los acontecimientos del pasado y que solo se concentraría en los sucesos de su tiempo.

Tal vez por eso es que nunca le sorprendió o le afectó saber todo su pasado, porque no se consideraba así misma como la responsable de dichos actos, fue su anterior versión la que tuvo la culpa, ella ahora mismo no tenía nada que ver con el pasado y solo se concentraría en el futuro.

Habían excepciones como ese cazador que aún le reprochaban su pasado pero ella los ignoraría con rapidez e indiferencia. No le importaba lo que su anterior versión le había hecho a la humanidad, ella no lo recordaba y no podía sentir empatía por los demás en ese aspecto.

Ella era alguien más.

Alguien indiferente al pasado.

Alguien que preferiría creer que eso nunca pasó en primer lugar.

¿Pero entonces..?

Cuando Hiro dijo lentamente todas las cosas que ella había hecho hace mucho tiempo, allí realmente se sintió como si de verdad se lo estuvieran diciendo a ella misma en esta época y no a su versión del pasado como ella siempre había querido pensar, se sintió tan profundo y cortó lentamente a través de ella con dureza como si de tijeras se trataran. Sonó hasta personal pero no podía decirlo con certeza, daba igual, porque a ella de verdad le dolió.

Le dolió tanto que hasta deseo irse corriendo en ese momento, a algún lugar donde Hiro no podría encontrarla, pero no pudo en ese momento, sabía que huir solo empeoraría las cosas.

Por esta vez ella se arrepintió, y deseó que sus versiones pasadas lo hubieran pensado dos veces antes de actuar, así tal vez ahora no se estaría arriesgando a perder algo valioso, algo que estaba muy segura que siempre deseó durante toda su existencia. Ahora que lo pensaba, tal vez este era el verdadero castigo de sus actos, perder el tesoro que tanto quiso encontrar por sus acciones pasadas, las cuales por intentar encontrar una respuesta a su existencia le quitaron lo que más apreciaba ahora.

Podían llamarlo Karma, probablemente lo era.

A fin de cuentas, se podía decir que indirectamente ella se lo había buscado. Tal vez se hubiera resuelto si hubiera sido mejor guardando secretos.

Ya para este punto no valía la pena seguir pensando más, tendría que soportar el dolor y la angustia que vendrían después de esto. Hiro probablemente la odiaba ahora mismo, le había mentido y trató de ocultarle su verdadero ser que demostraba ser más horrible de lo que él pudo haberse imaginado.

Ella se odiaba así mismo por todo ahora, no había nadie más a quien culpar por todo lo que le estaba pasando actualmente, solo ella y solamente ella era la culpable de arruinar su mejor vida hasta ahora.

Era la culpable de arruinar la primera y verdadera amistad que siempre soñó tener.

Makima sin darse cuenta había estado callada por unos minutos y ya no miraba a Hiro sino a un punto detrás de él, desde el otro lado de la mesa Hiro pudo ver como su mirada se volvía más y más distante, llegando hasta parecer sombría. Podía jurar que ella pasó por varias etapas de sentimientos que desconocía. Él ya estaba esperando que algo como esto sucedería eventualmente, asique para seguir avanzando al punto que les concierne decidió seguir respondiendo sus preguntas.

"¿Tienes... Una tercera pregunta?"

Notó como Makima dirigió sus ojos hacia él con rapidez, como si no esperara que él le dirigiera la palabra de nuevo, o como si hubiera olvidado que él estaba allí en primer lugar.

"..." ella no dijo nada, pero su mirada seguía siendo distante, Hiro pensó por un segundo que ella tal vez estaba enojada con él, aunque fácilmente podría equivocarse, después de todo, la mente de Makima era mucho más compleja de lo que él imaginaba.

"Vamos Makima, aún no terminamos" él incitó a continuar una vez más, recordándole que esto seguía siendo una conversación y no un concurso de silencio... O lo que sea.

La mirada en Makima vaciló, y sus ojos se movieron de un lado a otro mientras trataba de formular las palabras en su mente.

Hiro fue paciente con ella, siempre trataría de serlo a partir de ahora.

Makima se quedó callada por quien sabe cuanto tiempo, para ella fueron horas para intentar formular otra pregunta, pero para Hiro fue otro minuto más, pero finalmente logró decir algo "¿Tú... Sabes de lo que soy capaz?"

Hiro parpadeó por un momento sintiéndose confundido por la pregunta pero rápidamente cayó en cuenta de a lo que la pelirroja se refería, aún así se sentía curioso, pensó que Makima ya había caído en cuenta de que él ya estaba al tanto de sus poderes cuando le contó todas las cosas que hizo en el pasado.

"Sí... Bueno más o menos, no lo he visto todo con mis propios ojos, a excepción de lo que le hiciste a esa diana, pero también me contaron algunas cosas sobre eso" Hiro ladeó la cabeza con algo de diversión en sus rasgos "Ahora que lo pienso, esa rata que apareció de repente en la mesa y se quedó sobre tu hombro... ¿Tú la estabas controlando?"

Makima abrió más los ojos con clara sorpresa reflejándose en ellos, al parecer él se había dado cuenta de su pequeño truco hace tiempo, o quizá solo tuvo una idea vaga de lo que estaba pasando con esa rata. No pudo evitarlo, tuvo miedo de acercarse a él más temprano esta tarde asique envió a uno de sus roedores para vigilarlo, tal vez no podía hablar con él pero al menos podía saber que estaba haciendo, la mera acción de observarlo ya era suficiente para ella incluso si no era a través de sus propios ojos.

Luego la doctora Yuna apareció y tuvo que retirar a su diminuto espía de la escena.

Hiro vio como ella asentía lentamente, y él solo juntó las manos pensando para sí mismo. Bueno eso explicaba porque esa rata actuaba tan sobrenatural, mentiría sino dijera que le perturbó la idea de que ella lo vigilara a través de un animal, sería muy difícil interactuar con ellos en ese caso.

Si un día él paseaba por el parque y se encontraba con un perro al que no pudo resistir acariciar, y de repente descubre que Makima lo estaba observando y oyendo a través de ese mismo perro probablemente se hubiera espantado como nunca antes, sería peor si el perro dijera algo como: 'Nadie nunca te va a creer' eso le dejaría pesadillas.

Makima no sería capaz de hacerle eso... Probablemente.

Hiro se recompuso así mismo retirándose de pensamientos irrelevantes, probablemente debería alejarse de los cuentos de terror por un tiempo.

Ambos se quedaron callados esta vez, los dos estaban pensando en cosas diferentes pero que al mismo tiempo los relacionaba a ambos.

Makima sentía que ya no podía seguir con esto, quería irse pero sus piernas no le respondían, tal vez se debía a que su mente estaba más ocupada tratando de mantener sus emociones en orden. Ella estaba enojada consigo misma, quería llorar por todos los giros de acontecimientos que la condujeron a esto y por lo que se estaba arriesgando a perder... O quizás ya lo perdió hace tiempo, y tenía miedo de lo que él pensaría de ella o quizá ya lo estaba pensando.

No quería que Hiro la odiara o la despreciara por ser un demonio, pero no había nada que ella pudiera hacer para arreglarlo, sombríamente se dio cuenta que lo único que podía hacer era empeorarlo, pero de mejorar las cosas ya ni se diga.

Todo se había arruinado.

Ella lo había arruinado.

Asique llegó a la conclusión de que era mejor dejarlo así, no valía la pena intentar arreglar esto porque ella podía predecir con facilidad que él la iba a rechazar.

Su especie nació para eso, ¿O no? Durante tantos años los demonios despreciaron a la raza humana y los humanos les devolvieron el odio multiplicado por dos, la mera existencia de esas criaturas era criticada a más no poder y muchos se preguntaban porque no se podían deshacer de ellos para siempre. Parecía que solo nacieron para recibir odio y desprecio.

¿Por qué ella sería diferente al resto? Hiro ahora sabía que ella hizo cosas horribles y que probablemente no estaba seguro si ella las seguiría haciendo en el futuro, lo cual le daría a entender que era mala idea estar cerca de ella, lo mejor sería alejarse... Para siempre.

Para siempre...

Maldita sea.

Maldita sea su existencia.

Maldita sea su naturaleza.

Y Maldita sea la existencia de los demonios.

¿Por qué no pudo venir a este mundo de otra manera?

¿Por qué no nacer como una humana común y corriente en lugar de una reencarnación que al final del día seguía siendo un monstruo?

¿Por qué el mundo no le dio ese privilegio como a muchos otros humanos?

¿Por qué ella no lo pensó dos veces antes de actuar en el pasado?

¿Qué había pasado por su propia mente al momento de arruinarle la vida a otras personas?

¿Qué benefició encontró en todo eso? ¿Por lo menos pensó que le iba a ayudar en el futuro?

¿Por lo menos valió la pena?

Por culpa de varias variantes ahora estaba perdiendo algo que siempre quiso.

Amor...

Hiro sabía más que nadie que ella lo necesitaba, que ella lo anhelaba. Ella siempre quiso a alguien con quien convivir de cualquier manera, alguien a quien podía llamar amigo o familia.

Hiro por un tiempo se había convertido en eso pero... Rápidamente se debió haber arrepentido al saber la verdad, Makima lo sabía con certeza, cualquier humano lo haría ¿O no? Nadie sería el amigo de un demonio, y mucho menos cuando quieres ser un cazador de demonios en el futuro, no puedes hacer dos cosas al mismo tiempo y es muy contraproducente.

La única razón por la que Hiro se hizo su amigo en primer lugar era porque él pensaba que ella era humana, en ningún momento se le debió haber cruzado por la mente que ella era un demonio peligroso, eso probablemente lo hubiera asustado e iría en contra de sus ideales de asesinar demonios, ¿Por qué te harías amigo de un demonio si tu principal objetivo es asesinar demonios?

Makima podía entender que Hiro apoyaría más sus ideales, después de todo no querría estar al lado de un ser tan siniestro como ella.

¿Verdad?

Sí... Él de seguro estaba de acuerdo con eso, ella era un monstruo, y él era un humano de buen corazón que solo quería ayudarla pero que terminó ayudando a una bestia en su lugar.

Ella entendería...

Entendería que él le pidiera que se mantuviera alejado de él, que nunca le dirigiera la palabra de nuevo, que nunca lo mirara a los ojos o lo mirara en absoluto, que nunca intentara tocarlo aunque sea con un dedo y cualquier cosa que implicara relacionarse con él.

Makima ya no podía más, su corazón martillaba con dolor mientras se sumergía más y más en la realidad que tenía afrontar, pero que al mismo tiempo le aterraba porque no quería pasar de nuevo por todo el dolor que conllevaba. Todo se había acabado, ya no habrían más saludos, más caricias, más charlas, más sonrisas compartidas... Y ya no habrían más abrazos.

Hiro haría lo mismo que otros humanos, la odiaría por mentirle, la despreciaría por ser un demonio, y le tendría miedo a tal punto de pensar que la única forma de deshacerse de ella sería acabando con su existencia.

Ella tendría que aprender a vivir con esto, como siempre lo había hecho, solo que ahora podía experimentar en carne propia el dolor de una perdida, el dolor de cometer un error, un error que la llevaría a perder... Todo.

Su primer y único amigo...

Su primera amistad...

Todo había terminado.

Fue allí cuando volvió a suceder, tal como la primera vez en esta misma biblioteca, la primera lagrima que se derramó provino de ella, y cayó con lentitud por su mejilla en un rostro que no denotaba más que dolor.

0O0O

Hiro podía recordar todas las fases por las que pasó su charla con Makima hasta ahora.

Pasaron de verse muy confundidos y con algo de confianza, a verse muy incómodos con comentarios que poco tenían que ver con el tema que querían tratar.

Luego de eso él pensó que las cosas estaban mejorando un poco, durante un corto lapso de tiempo Makima sonrió con sinceridad pero Hiro no pudo explicar porqué, pero con cada pregunta que ella hacia su autoestima bajaba a niveles drásticos y preocupantes.

Sus expresiones no decían mucho sobre lo que estaba pensando, la mayor parte del tiempo parecían estoicas con uno que otro desliz que era algo fugaz para la vista, a no ser que vieras atentamente cosa que Hiro había intentado todo este tiempo.

Pero de algo estaba seguro, ella estaba en un conflicto, uno en el que él estaba muy involucrado.

Lo que él quería todo este tiempo era que ella intentara deshacer sus dudas a través de sus preguntas hacia él, pero el problema surgía cuando con cada respuesta que él le daba más parecía que ella quería irse de este lugar, o desaparecer.

No era su intención que ella pensara diferente, lo que menos necesitaban ahora era que alguien saliera con una idea errónea de la situación actual.

Pero al parecer no había funcionado como él esperaba, se dio cuenta ahora mientras miraba a Makima que ella probablemente estaba llegando a conclusiones apresuradas.

Aun quedaban dos preguntas más, aún tenía que haber algo que él podía hacer con eso, se le estaba acabando el tiempo porque temía que en cualquier momento ella desapareciera como la ultima vez, por eso no apartó la mirada de ella, sentía que incluso por alejar sus ojos por un segundo ella se esfumaría.

De repente observó como una lagrima perdida se deslizaba por su mejilla, oh no.

Esto era malo... Makima estaba pensando en cosas para nada buenas y probablemente se había hecho ideas erróneas hace mucho, maldición.

Hiro no quería verla llorar otra vez, tenía que haber algo que podía hacer, algo que la haría darse una idea de sus verdaderas intenciones con ella...

¿Pero cómo?

¿Cómo abordar directamente este tema de forma tranquila para los dos?

'Agh, rayos esto no salió tan bien como imaginé, este juego no me ayudó del todo'

Un momento...

Eso es.

El juego.

Puede que Makima sea la que haga las preguntas ahora y él sea el que diga las respuestas, pero justo ahora se le vino a la mente el recuerdo del intercambio de preguntas y respuestas que él y ella hicieron el sábado respectivamente.

Y Hiro recordó un pequeño pero importante detalle.

A él aún le faltaba hacerle una pregunta a Makima.

En efecto, Makima le dijo que podía hacerle 5 preguntas pero solo llegó a hacerle 4, porque la cuarta pregunta provocó todo este malentendido en primer lugar y se quedaron estancados en esa hasta el día de hoy.

Podía usar eso a su favor para calmarla, las palabras ya se estaban formando en el fondo de su mente como una estrategia sana e inteligente y estaba muy seguro de que podría funcionar, y sino entonces de igual manera se lo explicaría a más detalle.

Si solo había una forma de hacer cambiar a Makima y volverla alguien inofensiva para todos entonces este era el plan ideal para seguir con el proceso de amistad entre ella y él.

Pero más que todo, esto era necesario para calmarla...

Y hacerle saber que todo estaría bien.

"Makima" Hiro habló con su voz tratando de ser lo más serena posible, el mundo alrededor de ellos parecía volverse casi inexistente como si lo único que existiera entre ellos era la mesa y las sillas, lo demás era descartado con facilidad.

"..." Ella no dijo nada mientras seguía sin mirarlo a los ojos, solo miraba a la mesa y sus manos estaban formadas en puños.

¿Finalmente le iba a decir todo lo que pensaba de ella y todas las condiciones a las que se debía someter? Que sea rápido, mientras más tiempo pasaba aquí más doloroso era.

"Nunca llegué a hacer mi última pregunta, ¿Recuerdas?"

¿Eh?

Sus palabras salieron muy claras para que ella lo escuchara a la perfección, y a pesar de eso no pudo entenderlo.

Makima finalmente levantó su cabeza para mirarlo a los ojos, la sorpresa era visible en su rostro con un toque de confusión.

"... ¿Que?" ella preguntó casi en un susurro, de no ser porque estaban en un lugar tranquilo, Hiro probablemente no la hubiera escuchado.

Sin embargo lo hizo esta vez, y él solo la miró directamente a sus ojos amarillos mientras volvía a repetir sus palabras "Dije que nunca llegué a hacer mi última pregunta en este juego, recuerda, la primera vez que jugamos este juego nos detuvimos en la cuarta pregunta... Porque en realidad no querías responderla hasta ahora"

Hiro tuvo una especie de epifanía en ese momento, era como si todo por lo que habían estado hablando era todo el proceso para que Makima finalmente admitiera que ella era un demonio.

Era probablemente la repuesta más larga de la historia, ¿De verdad era tan difícil decir un simple sí? Tal vez así se hubieran ahorrado todo esto.

Makima parpadeó confundida y sin comprender porque estaba sacando ese tema en este momento, pensó que esto terminaría más temprano que tarde pero al parecer Hiro quería seguir hablando.

Él tenía razón, nunca llegó a hacer su última pregunta, y aún así no podía ver porque esto debía ser importante en este momento.

"Sí... No la hiciste" Makima se quedó tranquila en su silla, casi como una estatua mientras trataba de ver como proseguirían las cosas a partir de aquí.

"¿Puedo hacerla?" Hiro preguntó con algo de inocencia, como si estuviera emocionado de preguntarle lo que sea que tuviera en mente.

Ella lo miró con intensidad con sus ojos amarillos y llenos de anillos en ellos, si esta era la última vez que podría estar cerca de Hiro entonces apreciaría esta imagen de él para todo lo que restara de su vida. Él con un rostro sereno con unos ojos azules como el mar, que podían reflejar la calidez y cariño que solo una persona como él podía demostrarle a los demás.

"Sí..." ella dijo en un modo automático, sea lo que fuera probablemente solo seria algo para confirmar algo que él ya sabía de antemano. De todos modos ya no importaba lo que sea que pasara a continuación.

Tal vez había gente allí afuera que era más merecedora de la amistad y cariño de Hiro, un humano, no un demonio como ella.

No un monstruo como ella.

"¿Qué quieres saber?" sus ojos estaban apagados, como si en algún momento hubieran perdido luz y vida.

Quién sea que fuera la persona en el futuro, Makima esperaba que pudiera aprovechar todo lo que Hiro tenía para ofrecer.

Hiro movió los labios para hablar y hacer su pregunta, y Makima por ese milisegundo le volvió a dar toda su atención como si fuera la última vez que lo mirara.

Porque él era alguien muy valioso como para vivir en un mundo que era tan injusto y cruel.

Y sería tan injusto que alguien como él no viviera una vida llena de armonía...

"¿Quieres que sigamos siendo amigos?"

Fue como si todo el sonido del mundo se hubiera esfumado de repente, ni siquiera las corrientes de viento eran perceptibles en ese momento, o cualquier otro sonido que se hubiera producido en ese momento no llegó a sus oídos, todo se quedó en silencio después de esa pregunta. Era como si ninguno de los dos la hubiera esperado...

O quizás era porque su mente se reinició en ese instante y todo lo que había pensando hasta ahora se había sentido como una falsedad que su mente creó para jugarle una broma.

Habían cosas en el mundo de las que ella estaba segura: estaba segura que tanto humanos como demonios eran horribles en muchos aspectos, y de que este mundo necesitaba un cambio de cara en algún punto de su vida.

Pero no de esto, definitivamente no estaba segura de haber oído bien, su confianza estaba resbalando cada segundo como si estuviera caminando en hielo. Sus ojos se abrieron con la mayor sorpresa de sus vidas reflejándose en ellos, un jadeo se escapó de ella haciendo que su respiración se detuviera por instante y su boca se abrió para volver a recalcar su asombro.

Miró a la causa de todo esto, Hiro seguía tan imperturbable como se lo podía permitir, como si lo que dijo anteriormente no fue un error causado por su mente que había estado divagando todo este tiempo mientras esperaba su pregunta.

Y de repente, como si estuviera repitiendo sus palabras en silencio, él esbozó nuevamente una sonrisa. Aquella sonrisa irradiaba un grado de alegría y ternura que hasta entonces era desconocido para ella, mientras dejaba a la vista sus dientes blancos. Sus ojos compartieron esa misma calma y serenidad, como si transmitieran el mensaje tranquilizador de que todo iba a estar bien... Que no había motivo para tener miedo.

Makima se quedó sin palabras, su mente aun procesando lo que había pasado hace apenas unos segundos. Sus ojos miraron a Hiro con tanta incredulidad, pero había algo más allá de ellos, algo que ni siquiera ella había captado aún, esperanza.

Hiro estaba en lo correcto, había adivinado los pensamientos de Makima y hacia donde se estaban dirigiendo, ella estaba desistiendo de la idea de seguir siendo su amigo, por lo que hacer directamente la pregunta era mejor ahora que nunca.

Necesitaba mantener esta amistad.

Por el bien de todos.

Por que ella lo necesitaba.

...Y porque él también lo necesitaba.

A pesar de todo, Makima seguía siendo un misterio para él, uno que estaba dispuesto a resolver por su cuenta. Unos simples malentendidos y unas cuantas creencias populares no le iban a impedir eso.

Asique era hora de ir con todo, era hora de hacerle saber a Makima todo lo que él pensaba.

"Makima..." él se levantó de su asiento "Quiero preguntarte algo más, solo para asegurarme" caminó hacia donde ella estaba sentada deteniéndose a una distancia segura para que ella lo escuchara.

Ella seguía en silencio, no sabía sí era porque la pregunta aun la tenía afectada o porque solo se ofreció a escuchar lo que tenia que decir.

Él la miró con ojos analíticos y con su cabeza estando un poco inclinada "¿Qué consideras que eres en este momento?"

No supo si la pregunta llegó algo tarde a sus oídos o no, pero ella se quedó estática y aun guardando silencio.

"¿Eh?" logró decir finalmente pero sin entender a lo que se refería "No comprendo..."

Hiro miró al suelo por un momento "Quiero decir, ¿Te consideras a ti misma como el demonio del control... O solo como Makima?" vio como la confusión se apoderaba de su rostro en una contorsión que incluía una ceja levantada y ojos que iban de un lado a otro en el suelo.

"Yo..." Ella lo pensó por un buen segundo y su ceño se frunció en un pensamiento corto pero profundo "Creo que al final del día soy ambas cosas"

Hiro asintió rascándose la cabeza "Bueno eso es cierto, pero a lo que quiero llegar es... ¿Qué es lo que quieres ser al final del día? ¿El demonio del control?" él dio un paso hacia adelante, su mirada intensa solo en ella "¿O solo Makima?"

Ella abrió la boca para decir algo pero las palabras no salieron mientras volvía a analizar su pregunta "¿Acaso... Hay alguna diferencia para ti?" ella tenía curiosidad.

Él volvió a sonreír pero era una sonrisa nerviosa "Esperaba que dijeras eso, pero sí, para mí hay una clara diferencia, pero lo que me importa ahora mismo es saber tu respuesta, ¿Quién prefieres ser? ¿Solo el demonio del control? ¿O solo la chica que se volvió mi amiga más cercana?" terminó con un comentario audaz que a él mismo se le ocurrió.

Ella abrió más los ojos con asombro, sus mejillas se pusieron rojas de nuevo pero esta vez ella se dio cuenta, pero lo ignoró por el momento.

Lo único que hizo ahora fue pensar en su pregunta.

El demonio del control...

O Makima...

Hasta ahora nunca había considerado la idea de que ella podría ser dos formas diferentes gracias a dos simples nombres, incluso cuando le pusieron otro nombre no hacía mucha diferencia, ya que ella siempre seguía siendo un demonio al final del día, y la trataban como tal.

Por lo que el nombre Makima para ella era insignificante porque no aportaba casi en nada, solo era una forma más para clasificarla o para darle alguna identidad en este plano terrenal. Nunca hubo diferencia, ella siempre ha sido el demonio del control en ambos nombres, no sentía que hubieran diferencias notables.

¿O quizá sí? Esto era un tema complicado ahora, ¿Cómo era sentirse el demonio del control en primer lugar? Por todo lo que sabía, el demonio del control era un ser manipulador y cruel que solo velaba por sus propios objetivos, ella hasta ahora no había sentido la necesidad de hacer eso, o al menos no del modo en que todos pensaban.

A ella ya le habían impuesto un objetivo en la vida, convertirse en una cazadora, pero a final de cuentas era un objetivo a alcanzar, y ella iba a hacer todo lo posible para alcanzarlo, porque después de todo no es como si tuviera muchas opciones aquí.

No había nada más en este mundo que le interesara hacer, el mundo era algo apagado por no decir aburrido como para que ella intentara algo nuevo, sentía que no valía la pena seguir adelante como lo hizo en el pasado, después de todo este mundo ya estaba muy podrido.

¿Qué le quedaría a ella para destruir? Nada, esa era la respuesta, asique ella tomó esta vida porque no habían más opciones a elegir, no podía ni siquiera volver a ser lo que las personas habían oído de ella, no podía volver a ser el demonio que peleó contra Kishibe hace 10 años... Porque ya no valía la pena, ¿Verdad? Estaba enfrascada en esta nueva vida lo quiera o no, y no es como si tuviera el poder o la autoridad suficiente para decidir, aún no al menos.

No se sentía precisamente como el demonio del control a pesar que de igual forma lo seguía siendo. Era como una estafa hacia si misma.

De nuevo, este tema era muy complicado incluso para ella.

Probablemente su versión pasada no coincidiría con ella ahora mismo pero como no tenía sus recuerdos intactos no se molestó en pensar mucho en esa parte, porque ni siquiera podía adivinar como era su versión pasada en cuanto a personalidad. Lo olvidó todo, sus vidas, sus objetivos o sus razones para seguir en este mundo, ¿Pero qué más da ahora? Volvió a morir y renació aquí por una razón, porque falló. Entonces si ya había fallado antes, esto era por completo un asunto perdido.

Pero aún había algo que no entendía, ¿Qué era Makima entonces? Para ella nunca hubo diferencia de la una y la otra porque eran la misma maldita cosa, un demonio, solo era un nombre más de una probable lista de varios nombres que los demás le pusieron alrededor de los años, ¿Pero entonces porque Hiro se jactaba de saber que había diferencias?

"Creo que no puedo darte una respuesta" admitió cabizbaja "Porque para mí no hay una diferencia significativa"

Hiro se quedó en silencio y de nuevo Makima sintió una gran necesidad de saber lo que estaba pensando.

"Mmmh" tarareó como si estuviera analizando algo o como si estuviera probando cuales serían sus próximas palabras a elegir.

Hiro se quedó allí a unos cuantos pasos de Makima quien seguía sin atreverse a levantarse de su silla para acercarse a él, sentía como si ya no tuviera permitido acercarse a él, solo observarlo.

Hiro respiró hondo antes de hablar y decir unas palabras, que en el fondo, sabía que harían un gran cambio "Entonces, déjame decirte las diferencias que yo encontré, así tal vez tu puedas llegar una respuesta" su pecho se llenó de confianza, la misma confianza que usó contra Kishibe, Quanxi y la doctora Yuna.

Y la misma que usó para dar un paso adelante y abrazarla la primera vez que se conocieron.

"Para mí, el demonio del control es un ser maligno, alguien que solo vela por si mismo y que no le importa para nada el desastre que deje a su paso, manipuló a los demás sin importarle las consecuencias que eso conllevaba. No tiene ningún cariño o aprecio por la vida misma que no sea la suya, es un ser horrible que solo le importa ver como el mundo se quema a sus pies sin tener un objetivo claro en la vida, solo mira a los demás como sus inferiores como si fuera la cúspide de todo lo que existe" Todo lo que dijo Hiro lo dijo con severidad y sin dudar en ningún momento, era perjudicial decirlo frente a Makima pero era la verdad a fin de cuentas, y era necesario dejar en claro que él no apreciaba para nada esa clase actos. Pensó que se arrepentiría con las primeras palabras, por un momento lo hizo al ver como la expresión de Makima se volvía más y más dolorosa de ver.

Pero aun así continuó.

"Es alguien que simplemente no merecía existir en primer lugar" por un instante su ceño se frunció en una mueca de desprecio.

Y a Makima solo le confirmaron algo que ya había anticipado.

Pero Hiro no había terminado, y todo rasgo de odio se perdió para siempre cuando expresó sus siguientes palabras, cada una siendo más sincera que la otra.

"Y luego tenemos a Makima, o al menos la Makima que yo conocí" la chica en cuestión dejó atrás sus pensamientos y le prestó toda su atención "Ella es... Algo difícil de comprender, pero no imposible, puedes llegar a saber mucho de ella incluso sino han tenido muchas interacciones" él sonrió un poco avergonzado "Se siente como si ya la conocieras de toda la vida"

Sus mejillas se pusieron rojas esta vez "Es muy cariñosa, puede llegar a abrazarte con tanta fuerza que te sofocas, pero eso está bien, es agradable hacerlo de todos modos, tiene unos pasatiempos y gustos un cuanto peculiares, pero eso solo la hace más especial, supongo"

Lo siguiente era probablemente... No, era lo más importante.

"Pero más que todo, a diferencia de lo que todos piensan, ella es frágil" su mirara era seria y llena de comprensión "Ella nunca ha tenido a nadie a su lado que le enseñe lo que es el cariño y aprecio, nunca tuvo a una madre, a un padre, hermanas o hermanos que le demostraran amor, y mucho menos tuvo a un amigo allí para apoyarla y enseñarle lo que es la amistad"

"Es alguien que ha anhelado toda su vida tener a un igual, alguien que la entienda o pueda comprenderla para así sacar a relucir todo el dolor que tiene adentro de ella, es alguien que ha perdido el camino y que tuvo la mala suerte de terminar en las manos de personas que no les importa lo que ella desee"

Los ojos de Makima estaban muy abiertos mientras escuchaba a Hiro, sin saberlo ella había empezado a llorar y sus ojos estaban comenzando a mostrar tonos rojos, cada palabra que él decía se incrustaba en su subconsciente para guardarla para toda la eternidad, para no olvidar este momento.

"Creo muy en el fondo que Makima puede llegar a ser mejor" Continuó "Porque incluso si a primera vista ella se viera muy aterradora, en el fondo solo es alguien que quiere la otra persona se sienta cómoda con ella a su lado, puede tener problemas para lograr eso pero el mero hecho de intentarlo es algo que vale la pena mencionar, porque demuestra muy en el fondo..."

Él dio la sonrisa más sincera de toda su vida "Que ella sí tiene un corazón, y que merece una oportunidad de tener lo que siempre deseó, aunque sea una vez, ella merece tener una familia"

"Por eso sigo aquí, porque quiero decirte que yo puedo estar a tu lado, que quiero estar a tu lado" podía sentir como se sonrojaba pero eso no le importó para nada.

Makima jadeó audiblemente mientras sus emociones se derramaban con cada segundo que pasaba, su corazón latía a mil por hora o algo así con cada palabra sincera que expresaba Hiro, antes su corazón solo latía por miedo por el inminente rechazó que tendría que afrontar.

Pero ahora era diferente, su corazón estaba demostrando tener vida por la simple razón sentirse feliz y conmovida, y lo hacia aún mejor el hecho de que era Hiro quien le decía todo. Asique por esta vez se dio la libertad de pensar diferente, de sentirse diferente.

Y por una vez realmente lo sintió, la suave calidez de la esperanza.

"Siento que realmente valdrá la pena estar a tu lado, algunos lo pueden llamar una apuesta arriesgada pero el que no arriesga no gana. Pero no puedo ser el único que esté de acuerdo con esto" él finalmente se acercó más a ella y en un movimiento que ni él esperaba, tomó su mano entre las suyas manteniéndola allí y sintiendo su suavidad.

"Ahora te vuelvo a preguntar" ella sentía que él podía ve a través de todo su ser, sus ojos reflejando todo lo que quería expresar "¿Te consideras el Demonio del Control... o Makima?"

Ella aún no podía encontrar las palabras, no después de todo lo que él había dicho.

Pero él no había terminado, y ella esperaba que nunca lo hiciera "Porque si me lo preguntan..."

Hiro sonrió como nunca antes "Yo prefiero quedarme con Makima"

No habían palabras para describir lo que ella estaba sintiendo, después de todos los pensamientos deplorables y de rechazo que ella misma había creado, escuchar esto era como la más grande de las felicidades, su pecho se estaba llenando de calidez, una calidez que estaba más segura ahora que nunca, que solo Hiro podía proveerle.

Él la miro y supo que había funcionado, decir la verdad siempre le ha funcionado, y esta vez no fue diferente.

"Makima, quiero que sigamos siendo amigos" admitió finalmente, haciendo la declaración que él luchó tanto por decir, y que ella tenía tanto miedo de no escuchar.

Esas fueron las palabras de las cuales ya había perdido las esperanzas de escuchar en esta conversación, pero volvieron, como si de un salvavidas se tratara.

Makima miró sus manos juntas mientras las lagrimas se seguían derramando, a pesar de todo aún había algo que la tenía carcomiendo su interior, fácilmente podía descartarlo ahora con todo lo que Hiro dijo de ella pero... Realmente quería asegurarse, quería estar totalmente segura de que todo iba a estar bien a partir de ahora, de que ya no tendría que estar sola nunca más, que ser un demonio no era un impedimento para sentirse amada.

"Tengo una cuarta pregunta..." ella dijo de repente tomando a Hiro con la guardia baja "Y quiero que me respondas con total sinceridad" ella no lo estaba mirando a los ojos, su mirada solo estaba puesta en sus manos que no se habían soltado, como si representara el vinculo que ambos tenían.

Hiro no dijo nada pero la miró con atención y ella tomó esto como una señal para seguir.

Respiró temblorosamente antes de hacer la pregunta del millón, que ella tenía tanto miedo de hacer y que los había llevado a esta situación en primer lugar.

"¿No me odias por ser un demonio?"

Sus ojos se movieron a él a una velocidad más que considerable esperando su respuesta con ansias, y Hiro solo necesitó de unos segundos para dar su respuesta.

"No Makima" dijo con un tono serio pero siendo muy sincero en sus palabras "No te odio por ser un demonio... Y creo que jamás podría odiarte"

Eso fue lo único que ella necesito para saltar de su silla y tirar de él para enterrar su rostro en su pecho mientras que una vez más, se veían envueltos en un abrazo reconfortante y llenó de seguridad.

Makima solo lloró en su pecho, sus sollozos intentando ser amortiguados por la ropa de Hiro pero siendo muy fuertes como para silenciarlos.

Ambos finalmente lo sintieron.

Sabían que todo estaba bien.

Que todo iba a estar bien.

0O0O

Capitulo publicado en wattpad el 10 de agosto de 2023.

Notas: AAAAAAAAAAAAAAAAH

¡La reconciliación fue mejor de lo que yo mismo imaginé!

Este capítulo es increíble, Hiro y Makima finalmente dejaron de lado todos sus malentendidos y solo hicieron que el vínculo de su amistad se hiciera más fuerte.

Esto si es romper el Internet y no pendejadas como el Gear 5.

Aprendan de Hiro muchachos, asique es como conquistas a la chica ideal.

Ahora perdonen mucho que me haya tardado DOS meses en sacar este capítulo, pero oigan hice que fuera más largo de lo que yo mismo anticipé, y creanme que esperaba escribir más pero me sobrepasé y justo ahora tengo un capítulo de 12k palabras.

Es justo? Ustedes díganme, creo que depende mucho de la calidad del capitulo.

La cosa es que como algunos ya sabrán, a finales de Mayo mi ps4 finalmente dio su último respiro y la tuve que dormir... Por 150 dólares y algunos juegos de ps3.

Verán en este mundo existen personas que ya tienen una rutina establecida, y para bien o para mal, tienen que seguirla.

Mi rutina consistía en escribir, jugar videojuegos y hacer otra cosa extra. Pero ahora que mi ps4 murió esa rutina se rompió y me provocó desconcentración y preocupación durante todo Junio y Julio porque era algo que ya era típico en mi vida.

Era como si me hubieran quitado una parte de mí por así decirlo xd, además de que todo se volvía muy aburrido sino tenía videojuegos, que pudo decir? Es mi otra pasión aparte de escribir.

Pero no es tiempo de lamentos... Porque ya tengo en la mira un ps5...

En cuotas... Peor es nada.

Y es mejor que estarse arriesgando en una venta en marketplace.

Realmente lo siento chicos, pero entiendan lo que puede provocar el simple hecho de perder algo que haces todos los días para entreternete, quiero decir, luego es muy difícil encontrar algo que te divierta al mismo nivel.

Que querían que hiciera? Jugar ajedrez? No mamen.

Si hasta el día de hoy no sacan ajedrez dos.

Dejando eso de lado este capítulo se empezó a escribir en Junio, asique tenía esperanzas de estrenarlo ese mes, cosa que no pasó pero si quiero decir las notas que tenía preparado para ese entonces.

Spiderman Across The Spiderverse es cine 🚬 y nadie puede decir lo contrario.

Justo ahora la tengo en mi pc en digital para verla en mi pantalla de 55 pulgadas cuando quiera.

Ya saben que siempre pueden dejar sus comentarios sobre que les pareció este capítulo, hablando de eso les voy a hacer una pregunta.

¿Para ustedes cual es su capítulo favorito hasta ahora de esta historia?

En lo personal nunca he sido bueno para decidirme en estas cosas, pero estoy entre este y el 10.

El próximo capítulo probablemente sea algo corto, solo será para continuar por donde nos quedamos y para dar paso al último capítulo antes del salto temporal de 4 años.

Que sí ya sé puede sonar muy forzoso saltarse 4 años de repente pero lo vamos a hacer diferente esta vez, a diferencia del salto temporal de 3 años.

Pero necesito que Hiro crezca, necesito que esta historia de un paso más en cuanto a su narrativa, ustedes entienden, y creo que ya he desarrolado mucho al Hiro niño, y ahora será mucho más fácil y divertido con un Hiro adolescente... Con hormonas recién descubiertas.

Hmmm se vienen cosas realmente divertidas entre Hiro y Makima.

Nos vemos chicos, cuídense, yo fui abusamadres y nos vemos hasta la próxima.