Capitulo 22: El camino que hay que trazar.
Descargo de responsabilidades: Chainsaw Man no me pertenece, ya tu sabe baby.
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Yuna estaba saliendo de la oficina hacia el estacionamiento cuando sus ojos captaron el auto de Kishibe aproximándose y buscando algún lugar libre, ella solo puso los ojos en blanco agradeciendo por una vez que estaba muy ocupada con una reunión para no tener que lidiar con él.
Solo se propuso a caminar hacia su propio auto y entró con todas las cosas que tenía en mano, documentos de suma importancia ocultos en sobres finos listos para ser presentados en las oficinas de seguridad pública de Tokio y eventualmente transmitidos al resto de las oficinas del país.
Sin embargo mientras organizaba sus cosas se dio cuenta de algo que no coincidía con los artículos que comúnmente llevaría, ella sin darse cuenta se había llevado el libro de la biblioteca que le había arrebatado de las manos al mocoso de Takahashi.
Con un suspiro cansando se obligó a salir de su propio vehículo y volver a la biblioteca, ella siempre había sido responsable con las cosas que eventualmente se tenían que devolver, y esto fue solo un error causado por su distracción. No importaba, solo tenía que devolver esto a su lugar correspondiente, nadie aquí podía permitirse el lujo de perder un libro, y mucho menos uno tan importante como este.
Por supuesto, casi nadie afuera de esta oficina estaba consciente de qué tan importante era este libro. Adentro solo ella y Makima lo sabían, dudaba mucho que Takahashi pudiera entender lo verdaderamente importante que era.
En su camino apenas notó como Kishibe y Quanxi se bajaron del auto y comenzaron a caminar hacia la misma dirección que ella, la doctora solo los ignoró y prefirió concentrarse en su propio camino. Si ambos estaban curiosos de porque ella entró y salió de su propio vehículo no lo expresaron, y solo se mantuvieron a una distancia segura de ella.
Nadie quería hablar.
Y no había necesidad de hacerlo.
Yuna fue la primera en pasar la recepción y cuando llegó a las primeras celdas de contención se dio cuenta con interés que ninguno de los demonios estaba emitiendo algún ruido, no como normalmente lo harían con cualquier presencia humana.
Cuando salió y pasó por aquí habían hecho ruido, gritos de rabia y lamentos sobre querer salir de aquí, lo usual.
Pero ahora no estaba pasando.
'Hm' ella solo se detuvo un momento a examinar este extraño fenómeno. Descartó rápidamente que los demonios hubieran escapado, por lo que ellos tenían sus razones personales para quedarse callados. Pero eso no lo volvía menos curioso.
Ella ya estaba llegando a la puerta cuando escuchó que la otra puerta del fondo atrás de ella ya se estaba abriendo; tal vez otro día le echaría un mejor vistazo a lo que sea que le pasara a estos demonios, pero por ahora necesitaba devolver este libro rápido e irse de aquí.
"Oh no, está volviendo a suceder, Quanxi yo protegeré tu retaguardia, no temas" apenas escuchó decir a Kishibe antes de cerrar la puerta y dejar ese lugar.
Kishibe se ganó otro golpe de parte de su compañera "Pensé que habías dejado de hacer esa clase de bromas cuando llegaste a los treinta"
"No... ¿Quieres que continúe?"
"Solo si quieres morir a golpes"
"Buen punto... Pero déjame pensarlo con más detalle"
Kishibe no pudo pensar en nada antes de que uno de sus demonios expresara su frustración.
"¡Agh carajo, esta repugnante sensación de opresión en todo mi ser está volviendo, alguien deténgalo!"
'¿Mmh?'
"Es justamente igual que la primera vez... algo está cambiando en el ambiente y me hace sentir sometido a la influencia ominosa de una fuerza misteriosa, impregnada de un sentimiento adicional pero desconocido, y poder que se cierne sobre este lugar"
'Mmm' las facciones de Kishibe se pusieron en alerta de nuevo. Sus instintos diciéndole que esto muy probablemente tenía que ver con cierta niña demonio que también residía en este lugar.
Quanxi notó esto pero no expresó nada, aún así mantuvo su propio ojo fijo monitoreando el lugar.
"Puaj, si tuviera una boca probablemente vomitaría ahora mismo, que esta clase de poder se desate tan abruptamente es ridículo y sofocante. Aunque por otro lado, al menos no nos afecta tanto como a esos pobres diablos que están encerrados"
Kishibe y Quanxi compartieron una mirada antes de decidir acelerar el paso, queriendo llegar rápido hacia donde estaba Hiro. Aunque sin saberlo Yuna ya les había ganado el ascensor.
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¿Cuánto tiempo habían estado así?
Se sentían como horas pero una vista rápida a su reloj digital le dijeron que solo habían pasado unos 10 minutos, 10 minutos en donde ninguno de ellos se atrevió separarse del abrazo.
Eran solo dos individuos entrelazados en un abrazo cariñoso, perdidos en un mundo donde el tiempo se torna caprichoso. Como si fueran estrellas en una danza cósmica, ellos mismos crean una burbuja donde el tiempo se rinde ante su conexión. Hace un tiempo Hiro había leído en una revista relacionada a la ciencia y al espacio sobre la teoría de la relatividad, que revela cómo el tiempo puede dilatarse en los momentos más intensos, o como el tiempo se puede sentir diferente para otras personas, en este caso, se estaba convirtiendo en el cómplice de que esto se sintiera como una eternidad, una eternidad muy agradable.
Aunque solo hubieran transcurrido unos minutos en el reloj del mundo exterior, ellos habían compartido un universo de emociones en los pocos minutos que estuvieron conversando, y ahora estaban haciendo que esos minutos sean eternos en el cosmos de su amistad, que era más sólida que nunca.
A él le agradaba esto... Realmente abrazar a Makima se sentía bien, tal vez no con la misma intensidad que ella le devolvía pero de igual forma le gustaba.
Volvió a acariciar su cabello de una manera que pensó que era reconfortante, eso parecía calmarla con cada sollozo que se desvanecía de ella y con cada minuto que transcurrían así.
Supuso que ahora de verdad todo estaba arreglado, Hiro sabía que ella era un demonio, y Makima sabía a la perfección que él no la odiaba. Todos ganaron.
Todos estaban bien
Todo estaba bien.
...
...
¿Pero ahora qué?
¿Qué iban a hacer exactamente a partir de ahora? Bueno la respuesta para él era obvia y lo golpeó como si fuera un palo en su cabeza. Continuaría entrenando con lo que sea que Kishibe y Quanxi le tuvieran preparado, con pesar volvió a recordar que estos 4 años serían solo aprenderse la teoría, más lo que sea que ambos querían que hiciera, tenía mucha curiosidad por saber de que se trataba.
Pero definitivamente no podían crear algo mucho más aburrido que leer todo el día, esperaba que no se lo tomaran como reto.
Por otro lado no estaba seguro de lo que haría Makima a partir de ahora, por supuesto que seguirían siendo amigos pero no sabía a ciencia cierta lo que ella haría ahora que todo estaba arreglado entre ellos, tal vez solo seguir con su vida pero ahora con una nueva incorporación en su mundo, él haría lo mismo.
Wow, si Hiro lo pensaba detenidamente esta fue la forma más difícil y extensa de volverte amigo de una persona. Por lo menos ahora no tendrían nada que ocultar.
Sí, definitivamente ya no habrían más cosas que ocultar.
La vida sería más fácil a partir de ahora, tanto para él como para ella.
¿Así era como se formaban las mejores amistades? Tal vez solo el tiempo se lo diría.
Pudo sentir como la niña que estaba sosteniendo en sus brazos se empezó a calmar por completo, sus sollozos finalmente habían parado con uno que otro temblor de parte de ella, pero en su mayor parte ya estaba tranquila.
Ella tenía sus manos en su pecho agarrando su camisa con tanta fuerza que Hiro teorizó que con un poco más, ella sería capaz de levantarlo en el aire con una ridícula facilidad.
No se sorprendería si hiciera eso, ella era mucho más fuerte que él en varios sentidos, supuso que incluso si se propusiera a entrenar mucho durante los próximos 10 años, aún no le llegaría ni a los talones a la niña que estaba abrazando.
Para él ella era una liga completamente diferente y una a la que nunca alcanzaría.
"Makima"
Él se sobresaltó un poco cuando por fin ella se animó a decir algo después de varios minutos "¿Mmh?" pronunció inquisitivo.
Su voz era suave, casi en un susurro, y al mismo tiempo mostraba un tono de vulnerabilidad que solo ella pudo sentir "Esa es mi respuesta para ti..."
Oh.
"Supongo que solo quiero ser Makima, no sé cómo es ser el Demonio del Control, no he manipulado a nadie, iniciado guerras, matado personas, ni nada por el estilo en estos 10 años de vida... Lo más destacable que he hecho es acercarme a ti..."
Estaba feliz de que ella no lo estuviera mirando a la cara ahora mismo, cualquiera se reiría de su rostro avergonzado. No estaba seguro si eso era un cumplido, o si debería sentir más lástima por ella.
"Si dices que Makima y el demonio del control son existencias completamente diferentes para ti, entonces te tomaré la palabra... Por ahora. Trataré de ser siempre Makima... Tu amiga"
Hiro tenía una sonrisa que demostraba que estaba de acuerdo con su idea.
"Makima..." ella probó el nombre una vez más "Para mí siempre fue un nombre sin importancia, uno del montón que el mundo creó para clasificarme, pensé que solo era una forma más de ocultarme en la sociedad humana. Si lo piensas bien, no sería la primera vez que me pongo un nombre humano, probablemente hacía lo mismo en el pasado para ocultarme en este mundo"
Bueno ella tenía razón, no había pensando en eso, quizás Makima tuvo más nombres con los cuales logró pasar desapercibida entre la gente durante muchos años y en diferentes épocas. Aún así, estaba muy seguro que ella actualmente se alejaba por completo de lo que era en el pasado, este nuevo nombre era mucho más especial y diferente que del resto.
Probablemente representaba su lado más humano, era algo gracioso pensar eso, pero cuando lo veían con mejor detalle Makima podía demostrar que es capaz de manifestar uno de los mejores lados que tiene la humanidad.
La resiliencia.
El querer cambiar su entorno, tratar de encontrar una salida de ese pozo que no parece tener fondo y solo busca traerle dolor. Estar dispuesto a dar lo que sea para ser feliz sin importar las adversidades.
Al menos esta vez ella tenía el deseo de cambiar, Hiro estaba muy seguro de eso, sino fuera así entonces nada de esto tendría sentido.
Fue como si ella hubiera leído sus pensamientos.
"Quiero ser algo diferente esta vez, quiero encontrar la felicidad por una vez y sentir que realmente lo he hecho todo, así tal vez la próxima vez que muera ya no tendré deseos de volver a reencarnar, porque el mundo ya me habrá ofrecido todo lo que siempre quise" su agarre en él se hizo más fuerte como si quisiera recalcar lo que dijo de alguna manera.
Hiro solo se quedó en silencio llegando a su segunda epifanía en el día.
¿En serio sería suficiente para ella ser feliz en esta vida para no tener que volver aquí de alguna manera? Hiro lo pensó con mucho cuidado, si manejaba todo esto de la mejor manera no solo lograría que Makima fuera feliz, sino que al mismo tiempo lograría evitar otra aparición del demonio del control en el futuro.
Makima finalmente dejaría de sufrir y se iría de este mundo con la mejor experiencia que jamás hubiera probado, y el resto del mundo tendría un demonio menos del que preocuparse.
Era un ganar-ganar para todos.
No sabía si así funcionaba la reencarnación... Pero estaba dispuesto a intentarlo de todos modos.
La vida también se trata de apuestas después de todo, si alguien le depositaba la suficiente fe a algo se incrementaban las posibilidades de que eso tuviera más éxito.
Pero para que Makima sea capaz de vivir con una buena experiencia en el mundo de los humanos, él tendría que interferir siempre que pueda. Estaría allí para ella en cualquier cosa que ella necesitara, no le fallaría, estaría condenado si lo hiciera.
Harían falta muchas cosas por hacer pero la mayoría de ellas las descubriría en el futuro.
Pero en general, él siempre tendría que interferir, porque para eso fue por lo que tomó esta misión en primer lugar. Ser amigo de Makima implicaría más trabajo del que muchos se imaginan.
'Porque una acción siempre conlleva una reacción, ¿Verdad?' pensó.
Eso también lo sacó de la revista de ciencia.
Hiro se cuestionó si Makima había despertado el poder de leer la mente recientemente, porque lo que dijo después le levantó sospechas.
"Pero nada de eso podría suceder si tú no estás allí" ella enterró más su rostro en su pecho, la camisa de Hiro estaba quedando húmeda "Eres el primer amigo que tengo, pero tienes todo lo que siempre quise en uno, eres tal como los veía en las películas y siempre envidiaba la forma en que todos convivían, se veían felices y sin preocupaciones... Pero yo no podía tener eso, ¿Por qué? ¿Por qué no podía crear los mismos lazos que ellos? ¿Qué me hacía falta para tener lo mismo que ellos tienen? ¿Por qué nadie nunca me ofrecía un espacio en su vida?"
"¿Por qué tuve que nacer como un demonio? Es por esa razón que nadie nunca quiso acercarse a mí y preguntarme si quería ser parte de sus vidas... Ni siquiera se molestaron en intentarlo"
Ella paró antes de sumergirse en pensamientos que no la llevarían a ningún lado, era mejor así, de todos modos ya no importaba para este punto, todo eso eran preocupaciones pasadas que se vieron abrumadas por la llegada de Hiro en su vida, y no podía estar más contenta por eso.
Ella respiró hondo apreciando como siempre el olor de Hiro, eso hizo que se calmara a niveles que solo ella podía entender.
"Pero luego llegaste tú" la más leve de las sonrisas se registró en los labios de Makima, el mero hecho de recordarlo y decirlo era suficiente para inundarla de alegría "Tú si lo intentaste, lograste ver a través de mí como nadie nunca había hecho, viste que era lo que más quería en este mundo y tú te ofreciste a dármelo, incluso si era algo trivial entre mortales pero para mí era la primera vez que alguien aceptaba ser mi amigo, me hizo tan feliz como no tienes idea... E incluso después de que descubrieras quien era en realidad, tú no te echaste para atrás, estuviste dispuesto a arreglar las cosas entre nosotros, de esa forma me dejaste en claro que a pesar de todo aun estás dispuesto a ser mi amigo, porque crees que puedo llegar a transcender de lo que fui en el pasado, ¿Verdad?"
No le dio tiempo de responder "Realmente quiero intentarlo, incluso si el mundo en el que vivimos está podrido, contigo a mi lado siento que puedo llegar a donde sea..." ella movió su cabeza en su pecho mientras sonreía satisfecha, como si él fuera la almohada más cómoda del mundo.
Hiro sintió que su rostro viajó entre diferentes tonalidades de rojo mientras escuchaba el discurso de Makima, ¿Así es como ella se sintió antes cuando él le aseguró que no la odiaba? Pues maldición, se siente bien y muy vergonzoso al mismo tiempo.
Pero algo de eso lo dejó intrigado.
'¿Makima piensa que el mundo está podrido?'
Bueno, duh.
Ella misma intentó destruirlo antes, pero le parecía curioso que aún pensara eso, ¿Acaso es un pensamiento determinado en los demonios? Trató de encontrar una razón de como Makima había llegado a esa clase de conclusiones.
El mundo no estaba podrido, o al menos él no lo veía así.
Claro hay cosas horribles pero al mismo tiempo hay cosas muy agradables.
'Ah por supuesto'
Supuso que Makima pensaba que el mundo era horrible porque solo pudo permitirse apreciar las cosas horribles que ofrece, probablemente esta era la primera vez que experimentaba algo genuinamente hermoso.
No quería imaginarse el resto de cosas por las que tuvo que pasar.
Sí, definitivamente esa debía ser la razón.
¿Verdad?
De ser el caso tendría que esforzarse más en mostrarle todo lo bueno que el mundo tiene que ofrecer, tal vez así pueda darle una diferente perspectiva.
Hiro sonrió con vergüenza alejándose de esos pensamientos por ahora "Yo... Realmente no tengo mucho más que decir, creo que la mayoría de mis palabras se fueron hace varios minutos" trató de darle una respuesta, siempre se le hizo difícil responder a los halagos.
Pudo sentir como ella sonreía "Ya no es necesario, pero esa es mi respuesta, ahora lo entiendo mejor. Solo seré Makima, me gustaría ser solo Makima si eso implica seguir siendo tu amiga"
Hiro también sonreía feliz "Eso sería lo mejor. Yo también estaré a tu lado cuando más lo necesites, después de todo, eso es lo que hacen los amigos" dijo con sinceridad, que nacía directo de su corazón.
Makima tardó unos momentos en responder, pero cuando lo hizo finalmente su rostro estaba a la misma altura que la de Hiro, el chico no pudo evitar sentirse cohibido ante la semejante proximidad que estaban teniendo ahora mismo.
"Gracias" agradeció Makima con la sonrisa más brillante que Hiro alguna vez vio en ella, casi era como un foco extra para la habitación.
Al menos así era desde su perspectiva.
"Gracias por ser mi amigo Hiro, muchas gracias" las palabras de Makima eran tan genuinas que Hiro no pudo evitar que su propia sonrisa se apareciera también.
"No hay de que"
En un acto que él no esperaba y lo tomó con la guardia baja, Makima conectó su frente con la de él. Se sentía tan relajada con él ahora más que nunca, tan segura como si él pudiera protegerla del mal más grande del universo. La conexión que sentía con él era tan especial que supuso que si alguien más llegaba a su vida, nadie pero absolutamente nadie podría compararse con Hiro, solo él era el único que podía leerla como un libro abierto.
Después de todo se lo demostró hoy mismo y el día que se conocieron. Casi se sentía como un poder que él mismo desarrollo.
Él era tan especial para ella en estos momentos.
Hiro era probablemente el mejor humano que este mundo pudo haber creado en milenios.
Solo por esta vez estaba agradecida con este mundo, por haber creado a alguien como Hiro que estaba destinado a ser solo para ella sin importar las limitantes.
Hiro Takahashi era un chico maravilloso que denotaba la más pura de las bondades, todas sus buenas intenciones fueron dirigidas solo para ella.
Y era suyo.
Era su Hiro.
Ese pensamiento era muy agradable.
Hiro seguía congelado en su lugar aún por la proximidad, el cabello de Makima le estaba empezando a hacer cosquillas en la mejilla.
Pero aún así no se apartó, no supo porqué pero esto se sentía muy reconfortante. Era como la representación de la cercanía de su amistad, como si finalmente culminaran con todas las dificultades que casi los llevó a un punto de no retorno entre ambos. Pero ahora podían decir con orgullo que ellos estaban bien, que su amistad iba a ser más duradera de lo que ambos pensaron al inicio.
Ahora ambos estaban sonriendo, los dos tenían los ojos cerrados disfrutando de este apacible momento entre ellos, como sino hubiera nada más alrededor, como si ellos fueran lo único que compusiera al mundo.
Y Hiro obtuvo su respuesta a su pregunta, sí, así es como se formaban las mejores amistades.
Sin embargo todo lo bueno tiene que terminar en algún momento, pero Hiro tardó un poco en darse cuenta.
Sintió un segundo agarre en su hombro izquierdo, era fuerte y casi que podía sentir los sentimientos que quería transmitir.
Enojo.
Y del bueno.
Los ojos de Hiro se abrieron de golpe y movió sus ojos lentamente a su hombro para encontrarse con una mano que supuso que era femenina, lo decía por las uñas un poco más largas.
Y a no ser que Makima tuviera una segunda extremidad de la que apenas se iba enterando, estaba muy seguro de a quien podría pertenecer esa mano. El pensamiento lo hizo entrar en pánico.
La mano en su hombro lo apretó con más fuerza que lo hizo estremecerse de dolor cuando algunas uñas se enterraron en su piel apenas siendo amortiguadas por su ropa.
Podía jurar que una vena se estaba formando en la mano.
Hiro finalmente tuvo la valentía de apartarse de Makima y girar su rostro para encarar a la persona, sus ojos estaban llenos de miedo y lo estuvieron aún más cuando sus sospechas se volvieron una realidad.
"..."
"..."
Hiro y la doctora Yuna se miraron sin decir nada, en los ojos de ambos se reflejaban sus propias emociones e intenciones. Uno sentía pavor y ganas de salir corriendo para que no lo mataran, y la otra tenía una ira apenas reprimida en su interior con ganas de arrancarle la cabeza a alguien, de preferencia a un niño metiche.
"¿Qué crees que estás haciendo mocoso" Yuna habló lentamente con un gruñido y su ojo izquierdo con un tic.
Fue solo allí que Makima se dio cuenta de su presencia y dio un paso hacia atrás alejándose de Hiro. La parte de ella que le alertaba del peligro le sugería que en estos momentos no era buena idea acercarse a Hiro por más que su ser lo deseaba, simplemente no era un buen momento y el aura de la doctora Yuna lo decía todo.
Hiro ni se dio cuenta cuando Makima lo soltó, estaba tan aterrorizado por la mirada que la mujer le estaba dando que lo hizo temblar. Ella definitivamente sabía cómo infundirle miedo a los demás.
"Y-y-yo" creyó que finalmente había logrado encarar con valentía a la directora pero esto se sentía muy diferente esta vez.
No estaban hablando acerca de ideales como lo hicieron hace unos días donde ambos no se contuvieron en sus respuestas y argumentos, ahora ambos estaban en una situación en la que él había jurado tácitamente no hacer esa clase de acercamientos a Makima mientras ella estuviera presente.
El instinto de supervivencia de Hiro se lo dijo más temprano, si no quería que la directora se enojara con él y lo asesine con sus propias manos, lo mejor era acercarse a Makima cuando ella no estuviera viendo.
Era mejor así, así tal vez no terminaría en una zanja.
Sin embargo justo ahora había hecho todo lo contrario.
Yuna gruñó mientras miraba a Hiro con odio y con lo que supuso que era desagrado "Asique es por esta razón que los demonios de abajo no estaban haciendo ruido" miró a Makima con la misma intensidad "Tus emociones se salieron de control y crearon un aura de opresión sobre los demás" volvió a ver a Hiro.
"Todo esto es tu culpa, estúpido niño"
Ambos jóvenes no sabían a lo que ella se refería.
Las palabras de Hiro salieron automáticamente "E-eh... ¿Lo siento?" realmente no sabía que decir a eso.
Yuna solo lo miraba con ojos fríos esta vez, no podía creer que este chico aun tuviera el descaro de acercarse a Makima de esa manera. Quien sabe qué cosas le metió en la cabeza para que se estuvieran abrazando de esa manera.
La escena le dio náuseas.
"¿Realmente eres una molestia, te lo han dicho alguna vez?" preguntó retóricamente, a ella nunca le agradó este niño y probablemente nunca lo haría.
"¿Y a ti?"
Los ojos de la doctora se abrieron aun más por la sorpresa cuando sintió que una mano se apoyaba en su hombro con mucha más fuerza. Giró la cabeza solo para encontrarse con los ojos fríos como el hielo de Kishibe, tenía un ceño fruncido apenas perceptible.
El aura que él denotaba podía competir con la misma que ella le estaba dando a Hiro, solo que la de él estaba dirigida completamente a ella.
Su agarre en su hombro era tan fuerte como una especie de advertencia que le decía que se alejara del niño en este instante, solo si apreciaba su vida lo suficiente.
Yuna le devolvió la mirada al cazador intentando no sentir temor por su presencia amenazadora, lo cual iba a ser muy difícil. Yuna sabía perfectamente que Kishibe si lo quería podía infundir miedo en los demás, tanto miedo como un asesino como él podía expresar.
Porque eso fue una de las cosas que le enseñaron aquí, y una de las cosas a las que fácilmente supo adaptarse.
Solo le demostraba una vez más lo comprometido que estaba el hombre con el chico, ¿Por qué Kishibe llegaría tan lejos como para amenazar a un director que técnicamente tiene un rango mayor que él?
Él vio algo más en Hiro Takahashi, Yuna estaba muy segura de eso, algo que ni ella había visto aún. Eso la exasperaba.
Eventualmente ella quitó su mano del hombro de Hiro para su gran alivio. Kishibe hizo lo mismo con ella unos momentos después. Era el mejor curso de acción, se abstenían de asesinar a alguien hoy.
Solo por hoy.
Los ojos del cazador se dirigieron rápida y acusadoramente a Makima y ambos hicieron contacto visual, solo para que los dos se miraran con enojo y apartaran la vista con una mueca.
"Tch"
"Tch"
Seguían sin agradarse. No era algo nuevo.
Tanto Yuna como Kishibe se pusieron protectoramente con Makima y Hiro a sus lados respectivamente, no queriendo que el otro se acercara a su responsabilidad.
Era como como dos personas no queriendo que sus perros se conozcan.
Aunque para Hiro y Makima la situación se sentía al revés, era como si ambos sintieran la necesidad de alejar a Yuna y Kishibe para evitar que alguien asesine al otro.
Aunque Makima con gusto podía dejar que eso pasara si Yuna se lo permitía.
"..."
"..."
"..."
Kishibe, Yuna y Makima no dijeron nada mientras las dos féminas miraban con dagas al hombre mayor, quien también las miró con su mejor cara.
"Eeeh, n-no creí que usted volvería aquí" Hiro habló rompiendo el silencio y sintiéndose más aprensivo que nunca.
El ambiente se sentía como si fuera a estallar una guerra, y él estaba entre medio de todo eso mientras ambos bandos abrían fuego.
Yuna le dirigió una breve mirada "Vine a devolver algo que me llevé sin querer" miró a Makima con una ceja levantada "Pero luego me encuentro con una escena para nada agradable"
La chica solo le sonrió tranquilamente y Yuna solo puso los ojos en blanco.
Kishibe miró a Hiro inquisitivamente "¿Ahora que hiciste?" preguntó con un tono cansado no queriendo meterse en más problemas. Los niños eran una molestia sin duda.
Hiro solo miró a Kishibe por un considerable momento, su mirada fácilmente podía ser leída por alguien experimentado como él y después de unos momentos pudo entenderlo.
"Oh..." suspiró "No puedo creer que esa mierda de plan de verdad haya funcionado"
Quanxi tomó ese momento para aparecer detrás de todos, al parecer estuvo todo este tiempo escuchando pero nadie la notó, Makima la miró con curiosidad, por una vez se dio la libertad de pensar más sobre esta peculiar mujer.
La cazadora sintió su mirada y Makima le dio una sonrisa de complicidad, como si le dijera 'A ti te conozco' con una simple mirada, era como si se estuviera burlando de ella pero al mismo tiempo infundiéndole miedo.
Quanxi sintió un escalofrío recorrer su espalda y decidió que lo mejor era solo ignorarla.
'Mocosa espeluznante'
Quanxi miró a la directora con condescendencia sin molestarse en saludarla o algo, estaba más interesada en Hiro.
Ella lo miró, su único ojo lleno de curiosidad y algo de ansiedad "¿Funcionó?" su pregunta no tuvo ningún sentido para los demás presentes excepto para Hiro y Kishibe.
Hiro asintió con una sonrisa, el miedo se desvaneció rápidamente cuando finalmente pudo tener la presencia de Kishibe y Quanxi a su alrededor, ellos eran los únicos que podían protegerlo de... Bueno de cualquiera que intentara matarlo, simplemente se sentía a salvo entre medio de ellos, como si fueran montañas impenetrables.
"Sí" confirmó con orgullo.
Parecía como si a Quanxi le hubieran quitado un peso de los hombros cuando puso su mano en la cabeza de Hiro "Bien hecho niño" le dio unas pequeñas palmaditas.
Hiro se sentía como si le estuvieran dando una medalla al valor, probablemente deberían darle una por haber estado jugando con el peligro durante los últimos días.
"¿De qué carajos están hablando ustedes?" la pregunta confundida de Nishimura lo sacó se sus pensamientos.
"¿Qué te importa?" dijeron tanto Kishibe como Quanxi.
Una vena de enojo creció en su frente "¡Irrespetuosos de mierda!"
Eso hizo que Hiro recordara algo que había tenido en la mente desde hace un tiempo, miró a Quanxi con algo de vergüenza.
"Tía Quanxi, tu consejo realmente funcionó, gracias" agradeció recordando que decirle a Makima lo linda que se veía este día de alguna manera había ayudado a mejorar el ambiente, solo un poco, pero pudo haber salido peor.
Quanxi asintió con sabiduría "Sabía que te funcionaría, de nada"
Hiro ahora miró a Kishibe con una mirada indescifrable "Y en cuanto a ti..."
"¿Mmh?" Kishibe levantó una ceja ante la repentina animosidad de Hiro.
Hiro tenía una ventaja que tenía que aprovechar ahora que tenía 10 años y le llegaba a las piernas a Kishibe, asique levantó un puño recogiendo toda la fuerza que pudo en ese momento...
Y lo golpeó en las bolas.
Kishibe no gritó, pero su rostro se contrajo de dolor por unos instantes antes de agacharse en el suelo mientras se sostenía las joyas de la familia. Ligeros temblores se escaparon de él.
"¡TU ESTÚPIDO CONSEJO CASI HACE QUE ME MATEN!" Hiro gritó enojado recordando como se burló de la directora como un 'consejo' que Kishibe le dio alegando que ella se lo tomaría con gracia.
Pero lo único que logró fue acortar sus posibilidades de vida aún más.
Kishibe seguía sosteniendo sus bolas como un modo de calmar el dolor, no importaba si era un niño de 10 años el que lo golpeaba, ese lugar siempre había sido la debilidad de todo hombre.
Sin embargo se permitió sonreír "Estoy... Muy seguro que valió la pena" lo que sea por burlarse de Nishimura.
Todos miraron este acto con aturdimiento y extrañeza.
Makima no pudo evitar sonreír con clara diversión en sus rasgos mientras disfrutaba del sufrimiento de Kishibe. Una parte de ella, por no decir toda, se sentía muy orgullosa de Hiro.
Yuna no traicionó ninguna emoción pero por dentro estaba muy satisfecha por como terminó el día para el cazador más fuerte de Japón. Con un golpe bajo, como debe ser.
Quanxi seguía perpleja mientras miraba entre Hiro y Kishibe (aún seguía adolorido) el niño definitivamente estaba creciendo con cada día que pasaba, literalmente era el primer día de entrenamiento y ya tenía las agallas para golpear a Kishibe en las bolas.
Tanto Quanxi como Makima estaban orgullosas de él.
"Bueno por más que me gusten tus acciones de hoy, se hace tarde, es hora de irnos a casa niño" anunció Quanxi.
Yuna tomó ese momento para meterse en el fondo de la biblioteca y devolver el libro, esperaba por Dios que Makima dejara de prestar esta cosa.
Makima sabía que le quedaba poco tiempo asique decidió dejar en claro algunas cosas con Hiro "Antes de que te vayas creo que debes tomar algo en cuenta" dijo ella tomando la atención de Hiro.
"¿Sobre qué?"
Makima no sabía cómo explicárselo "Verás hemos estado teniendo esta clase de conversaciones largas durante los últimos días, pero antes de eso yo solía estar en todos lados al mismo tiempo, a veces no salgo de mi habitación porque me ponen a estudiar ciertos temas, algunas veces estoy todo el día en el campo de entrenamiento, otros días no salgo de la biblioteca, en general puede variar..."
Hiro estaba entendiendo, más o menos " Eeem, ¿Ok? ¿Qué estás intentando decirme?"
Makima suspiró con tristeza "Que es probable que no nos veamos todos los días como piensas" por más que el pensamiento no le gustara tenía que aceptar que su vida seguiría siendo un completo examen durante los próximos diez años, ella no tendría el suficiente tiempo para estar con él todos los días debido a su constante monitoreo y estudio.
Era algo que ella había querido enterrar en su mente pero sabía que eventualmente saldría a la luz, y no quería desilucionar a Hiro de ninguna manera.
"Oh" fue la simple respuesta de Hiro, una parte de él se sentía decepcionado por el giro de los acontecimientos. Pero la otra parte de él se sentía como un tonto por no considerar eso, era más que obvio que Makima al igual que él estarían muy ocupados con sus propios entrenamientos que no tendrían tiempo de verse o hablarse.
Probablemente terminarían muy exhaustos que ni tendrían el tiempo para verse. Era un pensamiento nada agradable tenía que admitir, a él le hubiera gustado pasar más tiempo con ella, todos los días si hubiera sido posible pero a la final el mundo le trae mala suerte como siempre.
"¡Pero!" Makima volvió a decir con algo más de entusiasmo "Siempre trataré de verte, cuando terminé mis estudios del día siempre puedo pasar a verte si me queda tiempo" ella sonrió más como una forma de convencerse así misma que podía lograrlo.
En el fondo Yuna escuchó eso último y tomó nota mental de alargar las clases de Makima un poco más de lo acordado. No se lo iba a dejar tan fácil a ambos.
Hiro también sonrió con alivio "Me parece bien, siempre será agradable hablar contigo, en especial ahora que todo está arreglado"
Makima asintió "Sí, definitivamente lo será"
Ella se acercó a él para atraparlo en otro abrazo que él devolvió rápidamente, era solo uno de despedida pero para Makima cualquier abrazo de parte de Hiro se sentía como uno lleno de miles de emociones danzantes.
"Nos vemos, Hiro"
"Hasta luego, Makima"
Lentamente se separaron sin dejar de mirarse. Este día había sido perfecto para ambos, los dos estuvieron envueltos en un océano de emociones del que casi no hubo retorno, pero gracias a la persistencia de uno de ellos lograron salir de ese tenebroso abismo que los hubiera dejado en malos términos para toda la vida.
Hiro no se arrepentía de lo que hizo, incluso si hubieran repercusiones a largo plazo él aún estaba contento de que logró ayudar a Makima. Ella se lo merecía, ella también merecía ser feliz. Este día probablemente quedaría para el recuerdo, se quemaría en la mente de ambos para recordarles la razón de porque habían llegado tan lejos en su amistad, y una forma para consolarlos.
Eso último aplicaba más a Makima, quien no se arrepentía de haber sido la primera quien entablara una conversación con él, lo que luego conllevó a una amistad más fuerte y sincera entre ambos. Al parecer todo esfuerzo siempre conlleva su recompensa, y la recompensa de Makima fue haber conseguido un amigo tan maravilloso como Hiro, simplemente se ganó la lotería con él.
Ambos coincidieron en sus pensamientos.
'Hoy fue un buen día para estar vivo'
Hiro siguió a Quanxi antes de darle una última mirada a su amiga, la mujer de un parche lideraba el camino esta vez hacia la salida. Kishibe logró levantarse en ese momento con algo de dificultad pero se las arregló para hacerle una seña de pistolas a Makima con los dedos.
"No te sobrepases" advirtió con dureza hacia ella, recordándole las consecuencias de hacerle daño a Hiro.
Makima le devolvió la mirada solo que esta vez ella le sacó el dedo de en medio en represalia.
¿Por qué este tipo siempre tenía que arruinar los buenos momentos que pasaba con su Hiro?
Kishibe casi quería reír en ese momento 'Parece que Hiro no es el único que está creciendo' él había coincidido con los pensamientos de Quanxi, los niños estaban creciendo a ritmos acelerados.
No supo si eso en realidad era algo bueno o malo.
Kishibe finalmente se fue de allí caminando con algo de dificultad.
Makima miró con una mirada en blanco como todos se iban de la biblioteca, en ese momento la doctora Yuna apareció a la par de ella.
"Él no dejará de meterse en nuestros asuntos" le dijo pero Makima no sabía sobre a quien se refería, ¿A Hiro? ¿A Kishibe?
"Incluso si te preguntara que pasó mientras yo no estaba, creo que no lo entendería, y no aportaría en nada a lo que quiero lograr contigo" Yuna cayó en cuenta que en realidad no valía tanto la pena pensar en las cosas que estos dos discutían.
Ya ni siquiera tenían nada que ocultar, ya le había advertido al mocoso lo fina que es la línea entre Makima y él, pero él siempre parecía dispuesto a sobrepasarla.
Ese niño es demasiado frustrante incluso sino tenía la intensión de serlo.
Le recordaba mucho a Kishibe.
Yuna caminó lentamente hacia la salida dándole tiempo a los demás para que se fueran de aquí de inmediato.
"Me iré, mañana tendremos más pruebas, pero de nuevo serán cortas. Levántate temprano. Haz lo que quieras mientras no estoy aquí" ella miró a Makima sobre su hombro "Y trata de controlarte mientras estás junto a ese chico" con eso dicho ella salió por la puerta.
Makima se quedó allí sola pensando en lo que dijo su maestra.
Pero rápidamente se vio interrumpida por un pequeño chillido que vino de parte de un roedor que estaba a sus pies, el ratón que usó para espiar a Hiro seguía aquí al parecer, aún no era muy buena para controlar el futuro comportamiento de los animales pero mejoraba día con día.
Ella se agachó para tomar a la rata en su mano, el animal subió a su palma con tranquilidad, no es como si pudiera safarze de su control después de todo.
Makima sonrió con tranquilidad mientras miraba a su pequeño espía. Una pequeña e inocente pregunta se formó en su mente.
'¿Existe una diferencia entre el ratón de campo y el ratón de ciudad?'
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Mientras iban en el ascensor, Hiro miró a Kishibe y a Quanxi como si fueran las personas más locas que alguna vez hubiera conocido.
Hoy definitivamente se lo estaban confirmando.
"¿Qué ustedes quieren que haga qué?" preguntó con mucha incredulidad no sabiendo si escuchó bien.
Quanxi le sonrió "Tal como escuchaste, mañana nos acompañarás al trabajo"
Oh sí, su entrenamiento apenas estaba empezando.
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Capitulo publicado en wattpad el 3 de septiembre de 2023.
Notas: Bueno eso fue divertido.
El plan original qué tenía para este capítulo era hacer toda la escena de la biblioteca, y la parte donde Hiro acompañaba a Kishibe y a Quanxi a chambear.
Desafortunadamente tuve que cortar esa última parte, tendrá que ser en el próximo capítulo.
Esto significa que si todo va como lo pienso en realidad faltarían dos capítulos antes del time skip.
El próximo y en el que relataré con pequeños escenarios lo que pasó entre lo que quedaba de 1980 y 1984.
Si así es como lo voy a hacer, en lugar de comerme 3 años sin contar nada al respecto, esta vez quiero mostrar un poco de lo que Hiro y compañía hicieron en ese lapso de tiempo, principalmente porque en todo eso pudieron haber interacciones interesantes entre Makima y Hiro.
Pero lo mejor entre ellos me lo estoy guardando para cuando tengan 14 años no se alarmen.
La escena de la biblioteca estaba planeada también para el anterior capítulo pero si lo hubiera hecho tendría un capítulo de 18k palabras.
Creo que los mal acostumbré a capítulos de 10k palabras, lo siento.
Ah y finalmente tengo mi ps5, ahuevo.
Mi rutina ha vuelto y más potente que nunca, Resident evil 4 remake y Genshin impact se ven hermosos a 60 fps y el ssd es verdaderamente muy útil.
Bueno volviendo a la historia estoy algo dudoso de como pueda terminar el próximo capítulo, no tengo mucha experiencia escribiendo escenas de acción pero haré lo mejor que pueda, además me siento emocionado por intentarlo.
Nos vemos, yo fui abusamadres y hasta la próxima.
