Dos horas con Shinnosuke pasaron rápidamente entre sus mil inusuales anécdotas, mis risas constantes y el helado que se nos derretía dentro del vasito blanco.
-Me alegra tanto que estés aquí hoy-dije apoyándome en su hombro izquierdo, igual a cuando éramos niños
-Sí, cuando me invitaste a la boda preferí viajar con suficiente tiempo. Llegué en la mañana y cuando vi tu mensaje, vine de inmediato.-me explicó acariciando mi cabello corto.
Volví a sentarme correctamente y cuando miré el reloj del local ya era hora de regresar a casa para el ensayo, entonces nos dispusimos a volver sin mucha prisa.
Al cruzar la entrada, saludamos a los padrinos y novios que estaban platicando en el jardín mientras la maestra de ceremonia, Nabiki, probaba el sistema de audio y ordenaba los últimos detalles.
Aunque aún faltaban cosas aquí y allá todo se veía muy hermoso.
Por supuesto, nada más llegar, Ranma empezó a comportarse como el tonto que siempre ha sido.
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Existen un millón de cosas en su forma de ser que me desesperan, me sacan de quicio y me dejan sin saber cómo actuar con ella!.
Es que Akane no es como la mayoría de las chicas, no es delicada, no llora con facilidad, tiene la fuerza de un gorila y lo peor es que: ella es una torpe y despistada que no se entera de nada!
Por eso, cuando se marchó abrazada a él y luego la vi llegar con el tonto de Shinnosuke, la sangre en mis venas ardió sin control.
O tal vez fue el alcohol que bebí sin tener costumbre lo que estaba ardiendo.
Como sea, estaba decidido a provocarla cuando se sentó con ese idiota en la mesa de enfrente. Después de todo, yo conocía muy bien el modo de fastidiarla hasta hacerla perder el control.
Me levanté decidido y el mareo casi me hizo irme de espaldas. Afortunadamente, la mesa en donde estaba Ukyo estaba justo junto a la mía.
Me dejé caer en la silla y pasé mi brazo derecho sobre el hombro de la chica de largo cabello castaño atrayéndola hacia mí.
-Oye, Ukyo, te ves muy linda hoy-le dije sin perder de vista la reacción de Akane.
-No seas tonto!-Ukyo me dio un golpe con una de sus espátulas, pero casi de inmediato me abrazó efusiva- Lo dices en serio, Ranma?
-Claro, hasta pareces una modelo-respondí alejándome tanto como podía de ella.
Devolví mi atención a la mesa de enfrente solo para encontrarme con la tonta de Akane bebiendo muy tranquila y hablando con él imbécil que la acompañaba.
Ella me estaba ignorando a propósito? Es debido a que está con él que no le importa que yo esté "avergonzando a su hermana" al permitir tanto contacto con mi otra prometida?.
Debe ser eso porque por menos y en cualquier otro momento ella ya me habría reclamado.
Maldición, y entonces que debía hacer?!-me cuestioné- Tal vez coquetear con Ukyo no sería suficiente, necesitaba algo más, algo cómo...
Justo en ese instante vi regresar a la mesa a Shampoo y una sonrisa tonta se me dibujó en los labios. Me levanté y fui hacia ella a pesar de los reclamos de Ukyo.
Era tiempo de aumentarle la presión a la boba de Akane.
-Shampoo, te he estado buscando, a dónde te habías metido?-pregunté con coquetería suficientemente alto como para que Akane me escuchara
-Salí para hablar con la abuela, airen me necesitaba?-ronroneó ella pegándose a mi pecho como una lapa-Quieres bailar con Shampoo?
Bingo! Ni siquiera yo lo hubiera planeado tan bien. Seguro que está vez, Akane si se molestaba y venía a separarme de Shampoo.
Recibí emocionado el golpe que me dieron en la cabeza, pero no venía de un mazo sino de una espátula de metal enorme.
Medio aturdido y en el suelo, distinguí las burlas de la amazona a la cocinera y en ese momento, creo que escuché a Ukyo azotando la puerta entre sollozos pero no le di importancia, porque no podía dudar está vez y me levanté como si nada para seguir con mi plan.
Es que una cosa es abrazar a Ukyo fraternalmente y otra muy distinta dejar que Shampoo mueva sus caderas al compás de la música junto a mí, verdad?.
-Airen bailar con Shampoo?-preguntó la chica sacudiendo el polvo de mi ropa
-Yo, ah... sí-Alcancé a responder dándole la vuelta para poder ver la reacción de Akane.
A decir verdad, al estar atontado por el alcohol aquella me pareció una muy buena estrategia.
Y un carajo! Todo me salió al revés!!
Akane arrugó el gesto, mirándome desaprobatoriamente y yo me creí vencedor, pero eso solo duró un segundo.
Aquel bueno para nada seguía acaparando su atención y por lo tanto ella seguía ignorándome, bebiendo muy feliz con él.
Luego, cuando cambió la canción, se levantó tomada de la mano con ese remedo de hombre y, de espaldas a mí, empezaron a bailar demasiado cerca uno del otro.
Las manos de ese desgraciado puestas en su cintura o tocando su espalda... y los brazos de ella rodeándole el cuello...de no ser porque Shampoo seguía colgando de mí habría ido a golpear a ese imbécil!.
Es que ellos se miraban a los ojos, él le susurraba cosas al oído y ella reía con complicidad mientras a mí, me llevaba el diablo.
-Airen desea que Shampoo enseñar secreto amazona?-ella me ronroneo al oído y no fue hasta ese momento que fui consciente de que tan pegados estábamos ella y yo.
Podía sentir el calor de su cuerpo unido al mío y sin embargo, la sola idea de que Akane y el aprovechado ese tuvieran algo me hacía sentir como si estuviera desnudo en plena nevada...
No, no, no eso no podía ser!! Ella no podía porque yo...
-Yo, solo quería...yo, ya tengo a alguien...- balbuceé apartándola de mí-Disculpamé pero iré a buscar a Nabiki.-dije soltándome de su agarre.
Ella se sorprendió ante la mención de la mediana de las Tendo, pero casi de inmediato su rostro muto a enfado y salió hecha una furia de ahí.
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La primera de esas dos en marcharse fue Ukyo. No pensé decir algo así alguna vez, pero sentí pena por ella. Cuando el tonto de Ranma le hizo un cumplido pude ver su genuina felicidad y cuando la dejó para ir tras de Shampoo también pude percibir su profunda tristeza.
Debo admitir que me sorprendió mucho cuando la amazona china se marchó hechando humo, pero más me sorprendió la calma con la que yo me estaba tomando el comportamiento tan descarado de Ranma, ya que en otra circunstancia yo hubiera protagonizado una escena.
Claramente el alcohol era la razón por la que seguía de pie y riéndome de todo en la improvisada pista de baile en la cual Shinno me sostenía.
En un movimiento en el que mi cuerpo giró lentamente, vi a Ranma arrastrando a Nabiki detrás del biombo blanco y entonces sí, a pesar de todo lo que había bebido, sentí mi corazón contraerse dolorosamente.
Pero no sabía el por qué, ellos estaban comprometidos desde hacía tiempo y quizás durante este último año habían hecho de aquel compromiso una realidad.
Dejé de bailar y me disculpé con Shinnosuke alegando cansancio y él se despidió de mí dejando un beso en mi mejilla y la promesa de acompañarme durante la boda el siguiente día.
Mientras se reproducía la canción elegida por el Doctor, yo subí a mi habitación y me metí a la cama, cubriéndome con las sábanas y almohadas la cabeza.
No quería pensar en él. No quería sentirme así. Me sentía tan tonta.
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-Quieres soltar el maldito micrófono y ponerme atención un minuto!-le reclamé más que harto quitándole el bendito aparato de las manos.
-Oye!-se quejó ella, pero mi paciencia estaba en gotas y Nabiki debió notarlo porque se limitó a cruzarse de brazos con fingida indignación.
-Quiero que se lo digas ya a tu padre!-le exigí señalándola con el micrófono.
-Sabes, deberías callarte-dijo en tono de advertencia- además eso no fue lo que acordamos, Ranma.
-Escucha, tú tramposa, dijiste que ella no se había reunido con ese tipo en todo este tiempo!
-Eso es verdad, no se habían visto, lo juro.-me aseguró levantando el dedo índice
-Pues yo llevo un año trabajando sin descanso, haciendo todo lo que me pides solo para que tú te quedes con todo el dinero así que le dirás a tu padre que te has enamorado, o embarazado de alguien más hoy mismo, entendido?
-En serio, deberías callarte-Nabiki suspiró masajeandose la frente y luego añadió casi en un susurro- Y qué hay de las fotos? Lo prometiste.
-Bien!-casi chillé desesperado- toma todas las fotos que quieras pero quiero que tu padre concluya este compromiso con Akane pronto, entiendes?!
-De acuerdo-aceptó ella-pero cumple tu promesa.
No tenía ganas de volver al jardín y verla ahí con él bailando una canción de amor, así que me fui directo a mi habitación rumiando entre maldiciones mi desdicha después de actualizar el trato con Nabiki..
Mi plan de ser rechazado (liberado) por ella a cambio de dinero para que Soun me comprometiera con Akane estaba en crisis. En la peor de las crisis.
Yo esperaba que Akane se opusiera al compromiso, naturalmente, pero también quería tener la oportunidad de decirle lo que sentía sin la presión de estar comprometido con una de sus hermanas.
Si tan solo yo hubiera regresado al jardín, habría visto la cara de todos después de escuchar mi discusión con Nabiki.
Es que no me di cuenta de que el micrófono seguía encendido porque Nabiki no lo había logrado apagar antes de que yo se lo quitara de las manos.
