Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen, la obra es original

Capitulo tres

"Amistades y malentendidos"

Estaba nerviosa, no lo niego y no porque lo volvería a ver, sino porque aún no terminaba de procesar todo lo que había pasado, me había topado por casualidad con el ataque a Li, y ahora era arrastrada literalmente al hospital por una Tomoyo empecinada en ir a visitar a mi "amigo", acaso Li ahora ¿era mi amigo?, tengo la cabeza hecha un revoltijo de pensamientos y no he podido sacar de mis pensamientos las palabras que siempre me dice mama: "Las casualidades no existen hija mía, solo lo inevitable" Acaso mi madre pensaba que el destino hizo que me cruzase con Li, bueno tarde o temprano nos íbamos a topar, estaba en varias clases con él, pero casi nunca reparaban en mi (hasta ahora), pero él sabía mi apellido, así al menos había recordado.

- ¿Sakura?

- Ah! – dije saliendo de mis pensamientos y viendo como estábamos frente a los ascensores que nos llevarían a medicina. Un escalofrío recorrió por mi espalda al estar frente a esa cajita metálica, no sabría decir que soy claustrofóbica pero los lugares cerrados me ponían nerviosa

- Mi prima me dijo que lo tienen en cuidados intermedios – dijo Tomoyo mientras ingresábamos al ascensor - es una zona algo restringida…pero tiene una muy buena amiga que trabaja ahí, y ella nos ayudara para llegar hasta Li.

- Tomoyo…estás segura de esto, no me quiero meter en problemas.

- descuida lo tengo todo controlado – dijo Tomoyo mientras presionaba el botón del quinto piso.

Sentí el típico sacudón del ascensor mientras éramos impulsadas hasta el quinto piso, descansé mi espalda en la pared posterior y cerre los ojos, hasta oír el pitido de la puerta que indicaba el quinto piso.

Salimos con Tomoyo al pasillo y mientras nos acercábamos a la estación de enfermerías, empezamos a oír voces acaloradas de una discusión. Tomoyo paro en seco y me indicó que guardara silencio con su dedo, y nos sentamos en la sala de espera, dándole la espalda a la discusión, mire de reojo disimuladamente, pero lo que no saben es que las personas que usamos lentes, perdemos todo el enfoque de nuestra vista periférica, solo distinguía un par de mujeres; una alta y rubia, la otra vestía un uniforme azul.

Es Akiho – escuche susurrar a Tomoyo, pero como lo supo si ni siquiera se había girado a mirar…Tomoyo, tenía un oído privilegiado

- Oye estúpida, te lo repito por tercera vez, quiero ver a mi novio- replicaba Akiho

- Señorita, le repito, solo personas autorizadas pueden acceder a ver al señor Li, el aun esta convaleciente y necesita descansar – le decía enojada enfermera

- y yo te repito que soy SU NOVIA, quien mejor que yo para darle los cuidados que se merece.

Tomoyo me indico que nos parasemos y nos pusimos detrás de uno de los pilares que nos ocultaba de ellas, pero podía apreciar la discusión.

La enfermera iba a replicar nuevamente, hasta que desde una habitación contigua salió una bella muchacha de largos cabellos castaños y ojos café.

- ¿Se puede saber que significa este escándalo? - pregunto bastante molesta

- Señorita Li, la niña quiere ver a su hermano – dijo la enfermera.

- ¿a quien le dices niña? – bufó enojada Akiho – y interponiéndose entre la enfermera – Hola, soy Akiho Shinomoto, la novia de tu hermano.

- Disculpa, pero mi hermano no tiene novia – le espeto

- Claro que sí, yo soy su novia

- Mmm recuerdo perfectamente que dijo que habían terminado – respondió con sorna la hermana de Li

- eh…no, nos dimos un tiempo, pero…- trataba de explicar Akiho

- no!, nada de peros, mi hermano necesita descansar y con tus berrinches de niña malcriada no lo dejas

Akiho enrojeció de pies a cabezas, estaba furiosa

- Akiho, ¿verdad? te doy un consejo, conozco a mi hermano, y cuando dice que termino con alguna novia, es porque se canso de ella, y jamás vuelve con la misma chica, así que no pierdas el tiempo, ten un poco de amor propio.

Vaya, la hermana de Li, si que era de armas tomar, a Akiho no le quedo de otra que dar media vuelta y salir del hospital.

-¿Sakura?

Di un respingo al escuchar mi nombre, al darme la vuelta vi que se trataba de… Yukito

- Yu..Yukito, eh…hola – dije algo avergonzada.

- ¿Qué haces acá? ¡Te sientes bien! – pregunto preocupado

- Eh si…solo…estábamos visitando…bueno en realidad…aun...

- Hola, soy Tomoyo Daidoji, amiga de Sakura – intervino Tomoyo, mientras hacia una leve reverencia a Yukito.

- Hola, Yukito Tsukishiro, amigo del hermano de Sakura – le respondió Yukito.

- Estamos visitando a nuestro compañero de clases, que sufrió un accidente – continuo Tomoyo, al verme algo contrariada con toda la situación.

- Ah entiendo… yo vengo a visitar a mi hermano que hace poco se trasladó a este hospital.

Claro, Yukito tenia un hermano mayor que era médico, y es por eso que influenciado por su hermano había decidido estudiar medicina, igual que el pesado de Touya, claro que las razones de Yukito eran más nobles que las de mi hermano, el quería ser pediatra, así me lo había contado en nuestras charlas.

-¡Yukito! – escuchamos a lo lejos y un guapo doctor muy parecido a Yukito venia acompañado de una hermosa dama de largos cabellos negros y ojos claros

El hermano de Yukito se acerco a nosotros y saludo efusivamente a Yukito, luego nos miro a ambas, y después a Yukito como pidiendo explicaciones.

- Hermano ellas son las señoritasTomoyo Daidoji y Sakura Kinomoto, la hermanita de Touya.

¿Sakura Kinomoto? - preguntó la Dama que se había quedado un poco atrás dándole espacio al doctor.

-¿Eh?

- tu eres Sakura Kinomoto – volvió a preguntar nuevamente

- Si, señora, soy yo – respondí algo tímida…sus ojos me recordaban a alguien

- mi querida niña, un placer conocerte – dijo haciendo una gran reverencia a mi persona.

- ¿eh? – enrojecí, pues no era acostumbrado que adultos reverenciaran a los niños, solo se hacía eso cuando admirabas y respetaras mucho a una persona, independiente de su edad.

- Soy Leran Li, la madre de Sharon – dijo mientras tomaba mis manos entre las suyas – me va a faltar vida para agradecerte todo lo que hiciste por mi hijo; gracias a ti, el se ha salvado, muchas gracias, señorita Kinomoto.

- eh…si, no…no fue nada – apenas podía articular palabra, la mirada de la señora Li, era bastante intimidante, y estaba muy avergonzada por toda la situación, y la mirada curiosa y divertida que me daban los hermanos Tsukishiro, y la señal de aprobación de Tomoyo, quien con su celular inmortalizaba la escena.

- Dr. Tsukishiro, favor le pido que agregue en la lista de personas autorizadas a la señorita Kinomoto.

- De inmediato , señora Li – enfermera Miyato – llamo enseguida a la enfermera que le había cerrado el paso a Akiho y que se encontraba conversando con la familia de Li.

- Si, Doctor.

- Favor agregue a la señorita Kinomoto, en la lista de personas autorizadas para visitar al joven Li – enseguida Doctor

- Mamá – dijo la hermanita de Li - ¿Qué sucede?, otras niñas vienen a perturbar a mi hermano.

- Fuutie – la regaño la Señora Li – no seas descortés, la joven de acá – dijo señalándome – es la señorita Sakura Kinomoto.

La tal Fuutie se sorprendió al escuchar mi nombre y prontamente me rodeo con sus brazos y me estrecho enérgicamente que llevo a levantarme del suelo

-¡Hoe! – se me escapo una exclamación y nuevamente la vergüenza invadió mi rostro.

- Fuutie, por favor, ten mas cuidado con la señorita Kinomoto – la regaño su madre.

- lo siento, de veras te agradezco hayas salvado al idiota de mi hermano, le he dicho hasta el cansancio que debe cuidarse.

- señorita Kinomoto, entrare a ver a mi hijo y luego puede pasar, aun no ha recuperado completamente la conciencia, pero estoy segura de que se alegrara saber que lo vino a visitar – dijo la señora Li, mientras se dirigía a la habitación de Li, en compañía de su hija.

- Bueno, Yukito tengo unos minutos libres, te apetece un café – pregunto el doctor.

- claro que si – contesto alegremente Yukito, luego me aparto un poco del grupo.

- Me alegra mucho Sakura, saber que tienes buenos amigos, y…que tus lecciones con Touya han dado fruto – comento divertido.

- por favor, Yukito, no quiero que nadie se entere de esto – suplique

- por supuesto Sakura, este secreto queda entre nosotros – añadió luego de dejar un beso en mi mejilla y desordenarme el cabello como siempre lo hace.

Luego de eso se alejo con su hermano y volví a los asientos de la sala de espera, y si aprovechaba y arrancaba de toda esta situación.

- vaya, amiga, te basto solo un par de segundos para ganarte a tu futura suegra y cuñada – dijo riendo Tomoyo.

- ¿que?, no lo digas ni en broma– bufe molesta.

- por cierto, no me habías hablado del apuesto joven Yukito – pregunto Tomoyo.

- es amigo de mi hermano Touya, comparten piso en Tokio – dije

- ah…así que amigo de tu hermano… - dijo pensativa

- Tomoyo, no saques conclusiones, es mi amigo también.

- si me di cuenta, que hay un cariño fraternal entre ustedes…pero…

- sí, si…lo admito…de acuerdo... me gustaba, pero…entendía que tiene afectos por otra persona, pero siempre seriamos amigos – contenta, replique molesta, no quería malentendidos ni absurdas suposiciones de Tomoyo, mejor cortar el tema de raíz.

- tranquila Sakura…era solo un comentario

- lo siento Tomoyo, es que toda esta situación me tiene estresada…ahora veré a Li, y ¿qué se supone que le diga?, quizás debe pensar que me invente toda esa historia para acercarme a él, capaz que ni me reconozca... la verdad estaba bastante oscuro.

- tranquila amiga; es sencillo entras, lo saludas, le preguntas como estas, y adiós

- claro como si fuera tan fácil, no te das cuentas que estoy nerviosa.

- ¿nerviosa por la situación? O ¿nerviosa porque veras a Li? – pregunto picarona

- ay! No empieces

- Sakura…relájate es una broma – dijo Tomoyo, mientras se levantaba de la silla y me aplicaba un leve masaje en mis hombros

En eso sentimos que la puerta de la habitación de Li volvía a abrirse y por ella salía la señora Li, con su hija.

- Señorita Kinomoto, ya puede pasar a ver a mí, aun sigue dormido, pero háblele, se pondrá contento al oír su voz, solo puede estar unos minutos.

- eh, si…claro – dije mientras me acercaba a la habitación 502 – tome una gran bocanada de aire, mire a Tomoyo, quien me alentaba con sus pulgares arriba – tome el pomo de la puerta y entre.

La habitación se encontraba iluminada solo con la lampara de la mesita de noche, las cortinas estaban cerradas, los monitores cardiacos marcaban la frecuencia y latidos del corazón de Li, que latía pausado y en calma, señal que aún estaba dormido.

Me acerque lentamente a la silla que se hallaba junto a su cama, me senté suavemente tratando de no hacer mucho ruido, era un alivio saber que estaba dormido, eso me ahorraría muchos problemas, solté un suspiro y me dedique a contemplarlo, tenía una de sus manos vendada, y se notaban los cortes y moretones, la herida de su ceja, estaba cerrada con una sutura pequeña, tenía un gran moretón en el ojo derecho y el parpado hinchado, y el corte del labio se veía menos grave…pero le iba a quedar una cicatriz, ya que el corte le llegaba hasta el mentón, sin duda era lo menos importante, según dijo Hiraguizagua, tenía tres costillas fracturadas. Sin duda alguna, la nueva cicatriz le aportaría un aire más misterioso, interesante y guapo, ¡rayos! que estaba pensando…verlo dormir tan tranquilo daban ganas de acariciarlo… ¡Por dios!, no seas tonta Sakura me reprendí mentalmente, pero aun así mi mano toco levemente su brazo y la deslice lentamente hasta su mano vendada.

- ¿Estoy en el cielo…eres un ángel? – escuche la voz rasposa de Li, quien me miraba divertido.

Di un tremendo brinco por el susto, mientras llevaba una mano a mi corazón desbocado – ¡cielos!…casi me matas del susto, pen...pensé que estabas dormido

- no, estoy despierto desde que se fue mi madre – dijo mientras presionaba los botones de la cama para sentarse mejor.

- y bien, ¿qué haces acá y como burlaste la seguridad? – pregunto Li.

- tu madre me autorizo a entrar – respondí

- ¿cómo? – preguntó asombrado

- bueno…ella sabe que fui quien te salvo del "asalto" – y me permitió visitarte.

- ahh..bueno, con respecto a eso, no he tenido tiempo de aclarar las cosas con todos, pero…ya no tiene caso, además es mas decente saber que la golpiza fue por un asalto que por un lio de faldas.

- pero para mí no tiene gracia – le replique algo molesta

- pero…si mal no recuerdo, fuiste tú, la que le dijo a la enfermera que me habían asaltado

- eh! lo hice para ahorrarte las explicaciones con la enfermera – dije de vuelta

- y estaré eternamente agradecido.

- bueno, en fin, ya veo que estas mejor…solo venía a asegurarme.

- acaso estabas preocupada por mi – pregunto coqueto.

- no te vayas por eso lado, quieres? – continue molesta – no tenia idea que estabas acá, ni menos que tus heridas eran graves…yo...

- Ahh, entonces si te preocupaste por mí – dijo divertido

- que no!, yo…no quería, pero…Tomoyo, Hiraguizagua…yo…uggghhh, bueno, en fin, que bueno que estas bien, recupérate Li – dije indignada mientras me dirigía a la puerta.

- Shaoran.

- ¿cómo dices?

- puedes llamarme Shaoran, recuerda que somos amigos – volvió a decir Li…entonces si recordaba el pacto que habíamos hecho en la enfermería.

- y…tu puedes…puedes llamarme Sakura – le respondí de vuelta.

- gracias por venir, Sakura

Que bien se escucha mi nombre en sus labios, eh…espabila, que cosas estás pensando.

- eh, ahora si me voy…que descanses Li...digo Shaoran – me corregí de inmediato.

Shaoran solo me sonrió y contemplo por largos segundos, donde me sentía algo intimidada por su escrutinio, ya que me estaba observando de pies a cabeza

Carraspee algo incomoda, y con una torpe reverencia, abandone la habitación, no sin antes escuchar su suave risa…claro, avergonzarme lo divertía en lo absoluto.

Cuando volví a la sala de espera, encontré a Tomoyo sentada con sus audífonos hojeando una revista, no había rastro de la mama de Li.

- Tomoyo – la llamé

- Sakura, y como te fue…te tardaste – comentó picarona

- no empieces…. Li estaba despierto

- en serio?, y dime de que hablaron.

- de nada importante, solo le desee una buena recuperación, es todo, ya nos vamos.

- Claro, déjame llamarle al chofer para que nos venga a buscar.

- ¿Chofer?

- Si, no eres la única que viene de una familia acomodada – dijo divertida

Nota mental, averiguar mas sobre la familia de Tomoyo, sabía que tenían dinero, ya que siempre andaba con dispositivos de ultima moda, pero no había indagado mas en ello, y ahora que lo pensaba, jamás había estado en su casa.

- y dime ¿qué harás este fin de semana?

- Tenía planeado asistir al cine con Yukito y el pesado de Touya, pero no nos decimos por la película aún.

- Ah, es que pensaba invitarte a mi casa, mi mama muere por conocerte.

- ¿en serio?

- si, ella es algo efusiva con mis amistades

- si se cancela lo del cine, voy a tu casa ¿te parece?

- excelente, tengo algo que mostrarte

- ¿Qué cosa?

- es una sorpresa, ya verás – dijo misteriosa

Llegamos a los estacionamientos, donde una van negra estaba estacionada con un tipo de casi dos metros, vestido completamente de negro, lentes oscuros que cubrían sus ojos, al acercarnos, abrió la puerta de la van.

- Buenas tardes, señoritas

- Hola Jean, por favor, nos lleva a casa de mi amiga

- con gusto.

Al llegar a mi habitación, me cambié el uniforme, y me preparaba a bajar para ayudar a mi madre a preparar la cena, cuando sentí dos golpes en mi puerta

- adelante – Era Yukito.

- Hola Sakura, ¿estas ocupada?

- no, pasa, Yukito.

- Que linda quedo tu habitación – dijo Yukito mientras miraba mi estante de libros, mi escritorio y las paredes de fotos, en donde también había una foto de nosotros de hace un par de años.

- Me acuerdo de esa foto, te habían entregado una medalla por ganar el campeonato de atletismo – no has pensado en retomar

- Aun no lo sé, hay varios clubes en el Instituto, pero atletismo esta entre mis opciones.

- deberías, eres buena…además ahora sé que también ayudas al prójimo.

- en realidad no fue para tanto…

- mi hermano me comento que Li tenia una grave lesión, pero afortunadamente no paso a mayores.

- si, pero eso le pasa por meterse con tres gorilas – dije sin pensar

- entonces?, ¿no fue un asalto? – quiso indagar – maldición había hablado demás.

- no, bueno si, en realidad hubo un malentendido con una compañera de curso, y su hermano no creyó las explicaciones de Li

- Ah, entiendo, pero que bueno que pasaste cerca y pudiste intervenir…ni ¿siquiera dudaste?

- No, es decir, ni lo pensé, - y eso era cierto, y me seguía dando vueltas por la cabeza.

- quieres que te ayude a… - continuó Yukito

- no…no quiero irme por ahí, aun no – dije sincera, echaba de menos las charlas con Yukito, me conocía tanto, que no era necesario explicar tanto con él.

- ya sabes, si necesitas consejos…

- lo tendré en cuenta, pero no creo que solo vengas por eso. ¿verdad?

Yukito sonrió, así como el me conocía, yo hacia lo mismo con él, se le notaba algo nervioso.

- quería saber si no habría inconveniente de postergar nuestra ida al cine.

- por supuesto que no.

- mañana quiero confesar mis sentimientos por tu hermano

Abrí mis ojos como platos – de ¿verdad? – porque una vez abras la boca, no hay vuelta atrás

- Lo sé, pero prefiero dar el paso, ya no puedo seguir ocultándolo.

- Tengo el presentimiento que te ira bien – dije animándolo, aunque sin poder evitar una pequeñita estocada en mi corazón, esta bien, dije que lo había dejado en el pasado, pero la esperanza es algo que nunca se pierde.

El sábado llego y me encontraba de camino a la casa de Tomoyo, digo casa, perdón "Mansión", estaba situada en un condominio exclusivo, en el sector más acomodado de Tomoeda. Tanto lujo no me traía buenos recuerdos.

- Sakura, bienvenida, vamos a mi habitación – exclamo Tomoyo

La casa era enorme, el vestíbulo era amplio y decorado con muebles blancos, el piso era totalmente de baldosas negras, limpie bien mi calzado antes de entrar, no quería dejar ensuciar nada.

Llegamos al segundo piso donde deberían encontrarse las habitaciones, seguidas por dos empleados que portaban uniformes, en el recorrido había visto un par más, ordenando y haciendo labores de limpiezas, la familia de Tomoyo debía tener mucho dinero.

- Llegamos, entra Sakura – dijo Tomoyo, mientras abría la puerta de la habitación para mi – Mimi nos traes jugos y dulces – pidió amablemente a la empleada

- Enseguida, señorita – dijo retirándose en reverencia

La habitación de Tomoyo era enorme, creo que, del porte de mi living y comedor juntos, estaba decorada en tonos pasteles, tenía una inmensa cama con dosel y un sector con sofás y una inmensa televisión.

- Ven, instalémonos acá en el sofá, estoy tan emocionada que hayas podido venir, no tengo muchos amigos, en verdad – y no he podido compartir con nadie mi mayor grande secreto.

- ¿secreto? – de que hablas Tomoyo

Tomoyo se dirigió a una puerta del armario misteriosamente me pidió que la siguiera, la puerta que pensé era del armario, me condujo a un pasillo donde al final había otra puerta con una clave electrónica, donde Tomoyo introdujo 6 dígitos, después de clic, la gran puerta se abrió, dude seguir avanzando, ya empezaba a dudar de las intenciones de mi amigo, y por un momento pensé que detrás de esa puerta encontraría un montón de artilugios dignos de las 50 sombras de grey, pero al ingresar encontré una habitación completamente pintada de blanco, rodeada por espejos, había una mesa grande de trabajo, varias máquinas de coser, un par de maniquís y un estante lleno de telas.

- ¿Qué es esto, Tomoyo? – pregunte anonadada.

- Bienvenida a mi taller, es aquí donde hago la magia – dijo mientras encendía todas las luces y podía apreciar más en detalle la habitación, uno de los maniquíes tenía un hermoso vestido de tul de color verde, me recordaba a un hada.

- ¿lo has hecho tu?

- Si – respondió orgullosa.

- Es bellísimo – dije mientras acariciaba la tela.

- lo hice para ti – respondió Tomoyo.

- ¿qué?

- sí, lo hice pensando en ti, y ese es el favor que deseo pedirte.

- ¿Qué favor? – pregunte algo temerosa

- puedes probártelo y posar para mi – dijo Tomoyo con sus ojos llenos de emoción.

- ¿quee?... no, como crees –

- Por favor, Sakura, ser diseñadora es mi sueño, mi madre aun no comprende que es mi vocación de vida, no estoy interesa en el negocio familiar.

- y que hace tu familia

- tienen una compañía de juguetes y mi madre quiere que continue con el legado de diseñar y crear nuevos juguetes, no entiende mi pasión por la moda – digo algo melancólica.

Al verla tan cabizbaja y dar un breve recorrido por la sala, en verdad tenia talento, los vestidos que estaban en exhibición eran bellísimos.

- Esta bien, Tomoyo – lo haré

- ¡Estupendo Sakura! – cámbiate en detrás de ese biombo, voy por mi cámara, ya regreso.

Y así paso la tarde del sábado, probándome uno que otro de vestido; y posando para la exigente cámara de Tomoyo, quien repetía una y otra vez las tomas, hasta estar satisfecha.

Llegué agotada a la casa, y al ingresar me encontré con la sorpresa de ver a mis padres reunidos en el living con sus rostros algo contrariados, un nervioso Yukito y un enfadado Touya. ¿de qué me había perdido?

Continuara….

Hola nuevamente a todos, acá les dejo el tercer capitulo de mi humilde historia, tenemos un nuevo acercamiento de Sakura y Shaoran, sabemos un poco mas de Tomoyo, y apareció la suegra y cuñada jejeje.

Prometo no demorarme tanto en la edición del cuarto capitulo

Disfrútenlo

Saludos,

Lily

Bueno, hasta aquí les dejo el capítulo, espero les haya gustado mucho, como les dije es una historia que tenia escrita hace bastante tiempo, la he ido editando y corrigiendo algunas escenas…

Nos leemos

Lily