Hola de nuevo….perdón por la enorme tardanza, pero me paso el terror de los escritores, perdí el archivo….no saben lo desesperada que estuve durante tres días, incluso comencé a escribirlo de nuevo, acordándome las frases y palabras claves, pero de tanto y tanto buscar, pude recuperar el archivo, en alguno momento se había transformado en un archivo temporal en otro formato…así que voilá….disfruten este nuevo capítulo.
Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen, la obra es original
Capitulo cinco
"De Club literario y Básquetbol"
- SAKURA ¿Qué haces con un mocoso? ¡Ay no! Touya…TOUYA y Yukito nos observaban desde la puerta de la librería.
Yukito siempre con una sonrisa en sus labios y Touya…mirando a Shaoran Li con cara de pocos amigos…tramando de qué manera lo podría asesinar…
La tensión se podía cortar con un cuchillo, no podría decir que pasaron segundos o minutos, pero las miradas que lanzaba Touya a Shaoran, eran intimidantes, por otro lado, Shaoran solo lo miraba con curiosidad, había fruncido algo el ceño, pero permanecieron mirándose mutuamente, midiéndose, quien sería el que apartara la vista del otro
Estaba paralizada, no sabía que decir o hacer…hasta que mire los bondadosos ojos de Yukito, quien entendió mi suplica.
- Hola, soy Yukito Tsukishiro – interrumpió Yukito, extendiéndole una mano a Shaoran a modo de saludo, mientras colocaba sutilmente su otro mano en el hombro de Touya, acción que hizo reaccionar a mi hermano y lo desconcentro por un momento.
- Eh… - Shaoran carraspeo, también siendo tomado por sorpresa – Li Shaoran, se presentó ante Yukito, tomando su mano y cortando el contacto visual con mi hermano.
- Yukito, her…hermano – trate de decir, mientras salía de mi turbación – eh, que coincidencia encontrarlos por acá, yo…yo viene a retirar unos libros…si…eso, y bueno, ya me los entregaron…así que…eso…bueno…y mi compañero de clases...si, por cierto, se llama Shaoran Li, eh…bueno, lo encontré por acá…y…ya, ya tengo todo, así…eso, nos vemos más tarde…adiós – dije atropelladamente, tome del brazo a Shaoran y lo arrastre fuera de la librería. Dejando a un divertido Yukito y un Touya perplejo sosteniendo la puerta mientras procesaba todo lo que había dicho.
- ¿Sakura? Sakura… ¡Sakura! – escuchaba que Shaoran me llamaba, pero yo no estaba en condiciones de contestarle, necesita armar una buena excusa, en casa sin el favor de Yukito, ardería troya…o Touya…
- Ey! – sentí que Shaoran detenía mis pasos colocándose frente de mi – detente, ¿Qué sucede? ¿por qué huimos así de tu hermano?
- eh!...
- ¿no te deja tener amigos? – volvió a preguntar Shaoran.
- ¿qué?¡Claro que sí!... solo, es que mi hermano es algo "celoso" y no quería que se armara una bronca, es todo – dije con pesadez. – Sabes, creo que vamos a tener que dejar para otro día nuestra tarde de cine…te veo en el instituto – añadí mientras corría rápidamente hasta la parada de buses, pero no abordé ninguno y seguí corriendo. A lo lejos sentí el llamado de Shaoran, pero no me detuve.
Cuando llegue a casa…me di cuenta lo estúpida que había sido, porque sentía que estaba haciendo algo malo, solo estaba en una librería con un compañero de clases, con un amigo…pero…por qué se sentí que fuera algo malo, Shaoran…era un amigo, sí. Amigo, grábatela la estúpida palabra en tu cabeza, mientras ignoraba como mi corazón bombeaba rápidamente…apartando pensamientos nada propios, me dispuse a hacer mis deberes y armar mi estrategia para enfrentar a Touya ya que no contaría con el apoyo de Yukito….si, Yukito, un momento…Yukito…Yukito estaba con Touya….se habrán reconciliado?...Yukito al menos se veía feliz, si…podría llamarlo y saber más de la reacción posterior de Touya…así podría estar más preparada, estaba sacando mi teléfono, cuando oí la puerta abrirse…Touya había llegado, suspire y me dirigí a su encuentro.
- ¡Monstruo! ... ¿estás haciendo la cena? – pregunto extrañado al verme con el delantal de cocina.
- Si, estoy haciendo una lasaña – dije obviando como me había llamado.
- entonces no leíste el panel – dijo mientras sus ojos se dirigían a la pizarra de anuncios que teníamos en la cocina. Seguí su mirada, y ahí estaba con su pulcra caligrafía "Llevaré pizza para la cena, T" … rayos!, había estado tan enfrascada preparándome para la "conversación" con Touya, que ni había reparado en la pizarra.
- eh!...no lo vi – respondí algo avergonzada.
- últimamente andas en la luna…no estarás… ¿enamorada? – preguntó serio
- ¿qué? – respondí enfadada.
- Por cierto, Yukito me conto sobre el mocoso.
- ¿cómo? – no entendía que le había dicho Yukito sobre Shaoran, ellos no se conocían
- Si, me conto lo que hiciste por él, en el asalto – dijo, mientras estudiaba mi reacción.
Enrojecí, y Touya se dio cuenta, ya que sonrió victorioso.
- eh…bueno... en realidad – trate de explicarme
- Sakura – dijo mientras me tomaba por los hombros – no me molestare porque deliberadamente te metiste en un asalto, sé que tus intenciones eran honorables, y gracias a ti, a ese mocoso no le paso nada grave, además que me quedo más tranquilo, al saber que tus lecciones dieron frutos, eres todo una ninja asesina.
- ¿Qué? ¿cómo... como lo sabes?
- Yukito – dijo mientras dejaba sobre la mesa de la cocina la caja de pizza.
- ¿ah?
- bueno, en realidad fue por el Dr. Tsukishiro; el mocoso fue su paciente – continúo hablando Touya, mientras colocaba los platos sobre la mesa.
Claro, así se había enterado mi hermano, salí de mi estupor y me dirigí a la mesa.
- entonces… ¿lasaña o pizza? – pregunté
- Mmm…y no pueden ser ambas
- eres un glotón.
- y tu una ninja asesina. No dije nada, pero no pude evitar esbozar una pequeña sonrisa.
Mientras disfrutamos en silencio, no dejaba de pensar en lo bizarro de la situación, huyendo de Touya, llevándome a rastras a Shaoran, mañana me disculparía con él, pero mañana era sábado y no tenía su número, así que la disculpas serian el lunes.
- Estas muy callada – pregunto Touya aun masticando la pizza.
- Touya! – lo regañé – no hables con la boca llena.
- Sakura estoy en mi casa y en mi cocina, puedo comer como quiera
Bufé enojada, y de pronto caí en cuenta que Touya estaba con Yukito.
- ¿hermano…que? estabas con Yukito ¿cierto? – me atreví a preguntar, moría de curiosidad en saber que había pasado.
- ¿Qué quieres saber?
- Touya, sé de los sentimientos que tiene Yukito por ti – dije sinceramente.
Touya me miro sorprendido un momento, dejo de comer y tomo un gran sorbo de la gaseosa que tenía.
- Pensé…que estabas enamorada de él – me respondió
- no – de nada me valía mentir en frente de Touya, de alguna manera siempre terminaba descubriéndome.
- Yukito es mi amigo, y esto no cambia las cosas entre nosotros – dijo – aún estoy asimilando lo que siente por mi…pero, pero en estos momentos no puedo corresponderle… lo hablamos y él lo entendió.
- Me alegro a que vuelvan a ser amigos – dije con una sonrisa.
Touya no agrego nada más, y tampoco iba a preguntar, el solía ser muy reservado en cuanto a sus cosas, termino de comer y llevo los platos al lavado.
- Mañana nos iremos muy temprano…pero te dejare el desayuno preparado. Monstruo. Le sonreí de vuelta, sabía que a mi hermano le costaba demostrar cariño, pero el hecho que tuviera estos gestos era su manera de decirme te quiero. – así me aseguro de que no quemes la casa – termino de añadir, y claro ahí se acabó toda la ternura de su parte. Lo miré feo, y me fui a mi dormitorio a descansar.
A la mañana siguiente, sentí el coche salir del garaje, mire la hora en reloj de la mesita, eran las 7:30 de la mañana, trate de seguir durmiendo, pero fue en vano, aprovecharía la madrugada para hacer el aseo en casa, mis padres llegarían el domingo por la noche. Tomando un chaleco grande sobre mi pijama, que consistía en una camisita de tirantes y un short, me calce mi pantuflas de conejito y baje a la cocina. En la mesa tapada con el mantel, se encontraban 4 hotcakes y fruta picada, el desayuno que me había prometido mi hermano, había una nota, donde me recordaba que debía portarme bien y que ni se me ocurriera hacer una fiesta…como si, mi círculo de amigos era tan grande como para hacer algo así. Estaba por sentarme a tomar el desayuno, cuando sentí el timbre de la casa…seguramente algo había olvidado Touya, y regresaba por ello.
Abrí la puerta con la broma en la boca para fastidiarlo…pero quedé muda de la impresión, porque jamás de los jamases hubiera imaginado que la persona que se encontraba de pie en el umbral de mi casa.
Shaoran Li, quien me miraba divertido, mientras pasaba sus ojos desde mi camiseta de tirantes hasta llegar a mis pies calzados por mi pantuflas de conejito, enrojecí de inmediato bajo su escrutinio.
¿Shaoran? ¿qué haces en mi casa? – pregunte mientras me tapaba con mi chaleco.
- No deberías abrir la puerta vestida de esa manera – me respondió divertido.
- se defenderme sola – bufe molesta. Shaoran se acercó a mí, tomo uno de mi brazos y me jalo con fuerza hacía el y en un sorpresivo ataque me desestabilizó, y un abrir y cerrar de ojos, me había derribado…estaba en el suelo, y encima de mi bloqueando mi huida estaba Shaoran…pero ¿Qué?...estaba perpleja…Shaoran sin duda sabia de artes marciales.
- permite dudarlo un minuto, Sakura – me dijo divertido, mientras se apartaba y me ayudaba a incorporarme.
- ¡Oye!...solo me pillaste desprevenida – dije completamente roja de la vergüenza – no pensé que sabias artes marciales….¿por qué no te defendiste de la golpiza? – pregunte tratando de desviar la conversación, mientras me acomodaba bien nuevamente el chaleco y cubría mi pijama.
- "Atentado" querrás decir, pero al igual que tú, me tomaron desprevenido; y el primer golpe fue en las costillas…y bueno ya sabes el resto…
- entonces… ¿Qué estás haciendo en mi casa? y… ¿cómo sabes dónde vivo? – pregunte algo intrigada.
- me dejas pasar…la mañana está un poco fresca…y dudo mucho que sea bien visto que una señorita este en la entrada de su casa luciendo tan poca ropa – añadió risueño. Mi rostro volvió a tornarse completamente rojo, mientras me apartaba para que entrara, y escuchaba su suave risa.
- bien, responderé a tu primera pregunta – dijo, mientras ingresaba en mi living y me entrega una bolsa, cuando la tome caí en cuenta que se trataban de mis libros…los que había ido a buscar ayer.
- Oh!, son mis libros, muchas gracias, no debiste molestarte, me los hubieras entregado el lunes en el instituto.
- eso iba a hacer, hasta que vi esta nota entre los libros – dijo Shaoran, mientras me extendía la nota.
Claro, la señorita Maki me había pasado un libro extra, para que lo pudiera presentar en el club literario.
- Así que…Club Literario.
- en realidad es un grupo pequeño aun, la Señora Maki nos facilita una de las salitas de lectura de la librería, somos solo 6 personas por ahora – dije orgullosa, porque la creación del club era de mi autoría, había 2 personas del instituto, Naoko entre ellas, las otras eran dos vecinas, con una de sus hijas y mi madre. Estábamos organizando una lectura para niños los fines de semanas en la librería.
- Ya entiendo
- y… ¿cómo sabías donde vivo? – pregunte curiosa.
- claro, la segunda pregunta…- añadió divertido – bueno, ayer luego de tu retirada algo extraña…te seguí, debo añadir que corres como el demonio, pero logre alcanzar a ver la casa donde ingresabas…en realidad me intrigo por tu extraña reacción…y bueno – Shaoran se rasco la cabeza algo incomodo – me preocupe, es todo.
De verdad me conmovió…
- No…debiste hacerlo…pero si te debo una disculpa por mi reacción, mi hermano…es algo molesto con algunos temas…y creo que exageré un poco – dije apenada.
Se hizo el silencio algo incomodo, porque Shaoran ya me había entregado la bolsa con los libros, pero aun portaba otra bolsa, se notaba algo incomodo y no daba señales de querer marcharse.
- entonces… - trate de romper el silencio.
- ¿vas al juego de hoy? – preguntó de improviso
-¿qué juego? – pregunté extrañada
- Hoy nuestro equipo de Basquetball se enfrenta al instituto Shin-Okubo
- Oh!...no lo sabía, te deseo las mejor de las suertes y que logren la victoria – le respondí
- ¿no irás? – volvió a preguntar
- lo dudo….no me gusta el basquetball – dije sincera.
Shaoran me miro anonadado…incrédulo, y luego algo decepcionado.
- Oh!...entiendo – dijo al final, mientras apretaba con fuerza la bolsa que tenía en la mano.
- pero…si quieres ¿puedo ir? – no sé porque dije eso…pero no me había gustado la mirada de decepción.
- irías, de verdad?
- bueno… ¿somos amigos, cierto?
Su rostro se ilumino, y me regalo una hermosa sonrisa, que hizo que mi corazón diera un brinco.
- entonces…toma esto – dijo mientras me pasaba la bolsa.
La abrí algo insegura, y dentro había una camiseta de Basquetball con el numero 5 y el nombre "Li", la camiseta era blanca y el numero era de color celeste; los colores de nuestro instituto.
- eh…gracias – dije mientras la sacaba, era bastante larga, era obvio, Shaoran era bastante alto.
- si vas al juego, me gustaría que la llevases puesta, así me das el apoyo, es mi primer juego luego de mi "asalto"
- lo pensaré – dije, no prometiendo nada…estar rodeada de mucha gente, gritando y viendo un juego que no entendía completamente, no era mi panorama de un sábado.
- ¿a qué hora es el juego?
- a medio día – dijo mientras miraba su reloj. – por cierto, ya debo irme a la práctica.
Se encamino a la salida de mi casa
- nos vemos Sakura – dijo, mientras bajaba los escalones de dos en dos – al llegar a la verja, se giró y saludo con la mano.
Cerre la puerta, mientras volvía a la cocina, aun algo extrañada por todo lo que había sucedido, ¿tendría que ir al juego? Se había tomado la molestia de venir hasta mi casa y entregarme los libros, porque sabia que eran importantes para mi, además había prometido ir a mi pequeño club…si, como buena amiga; debía devolverle la mano, aunque siguiera pensando que el Basquetball era un juego demasiado aburrido. Volví a la mesa y me dispuse a tomar mi desayuno, luego de ordenar un poco, llamaría a Tomoyo para que me acompañara. Tomoyo, como parte del periódico escolar; tenia que estar para reportar y sacar las fotografías pertinentes, quedamos de encontrarnos en el acceso del gimnasio principal.
Me vestí con unos jeans azueles, me puse una camiseta blanca de mangas largas y encima de esta me calcé la camiseta de basquetball, que como había intuido me quedaba demasiado larga, así que me la puse dentro del pantalón, y me cubrí con una chaqueta, peine mi cabello en una coleta alta, y me dispuse a salir.
Tomoyo, ya me esperaba en el acceso al gimnasio, había mucha gente, con pompones y pancartas por doquier.
- Hola Tomoyo – la salude
- Sakura…pero que lindas estas – dijo mientras enfocaba su lente y me hacia una fotografía.
- por favor, Tomoyo me avergüenzas – dije algo cohibida, aun no me acostumbraba a los elogios de ella.
- ¿Siempre viene mucha gente a los partidos? – pregunté, cambiando el tema.
- Generalmente cuando juego Li si, pero hoy es un partido especial, ya que esta en juego la clasificación para los interestatales.
- entiendo, ¿tendrás que hacer muchas fotos hoy? – pregunté, ya que, si la respuesta era afirmativa, me tendría que quedar sentada sola por largo rato.
- no, hoy solo superviso el trabajo de nuestros fotógrafos, así que no temas, no te dejare sola, aunque las chicas también vinieron hoy – me indico con la mirada a las gradas, donde pude ver a Chiharu y Naoko con pancartas en apoyo a nuestro instituto y la cara pintada, sonreí, y nos dirigimos donde estaban sentadas, ya que al parecer había espacio para nosotras.
- Sakura! – saludaron al unísono las dos. – qué bueno que viniste.
- hola, chicas, no tenia muchas ganas…pero, heme aquí
Mientras tomaba asiento, me dispuse a ver la cancha, las porristas ya estaban haciendo su rutina para animar al público, mientras observaba la rutina, me percate que Akiho me estaba dando una mira de pocos amigas, se la sostuve impávida, no me iba a dejar intimidar por ella, luego descaradamente alce el rostro en señal de desprecio y me dedique a mirar el gimnasio; el equipo contrario había comenzado a hacer el calentamiento con su entrenador, aún no había rastros del nuestro equipo.
El lugar estaba bastante lleno, y aun seguía llegando gente al juego, estaba mirando al público, cuando un grito ensordecedor lleno el ambiente, el equipo de nuestro instituto ingresaba a la cancha para el entrenamiento, las porristas comenzaron su rutina, mientras veía como Shaoran lanzaba algunos pases al aro, y debía decir que era bastante bueno.
- que bueno, que tu amigo se recuperó Sakura – dijo a mi lado Tomoyo, queriéndome picar
- Si, aunque no estoy segura si debiese estar jugando tan pronto luego de su lesión – comenté algo preocupada.
- puede ser, pero Li entiende que es fundamental en este partido; es la última oportunidad para clasificar.
El gimnasio ya estaba a su máxima capacidad, y empezaba a aumentar la temperatura, por lo que me saque la chaqueta mientras la acomodaba en la gradas, luego me gire para volver a poner mi atención en el juego…pero sentía que el bullicio general comenzaba a transformarse en bajos susurros y la mayoría de los ojos de los asistentes estaban puestos en mi…pero qué diablos
¡Oh, Por Dios! ...¡Sakura…don…de donde sacaste esa camiseta! – pregunto asombrada Tomoyo, haciendo que el resto de las chicas me mirasen con los ojos como platos mientras ahogaban exclamaciones.
Levante mi mirada hacia la cancha y puede ver casi en cámara lenta, como las facciones de Akiho cambiaban de alegría por el juego, primero a asombro, turbación, negación…y por último…ira y odio, todo en una milésima de segundo, mientras el resto de las porristas dejaban de hacer las piruetas y miraban extrañadas a su capitana que se había detenido en mitad de la rutina, hasta que una de ella siguió su mirada y me vieron; la cara de asombro y desagrado que me dieron, me daba a entender que algo estaba mal conmigo. Luego desvié mi mirada hasta el campo, donde Shaoran seguía dando pases descuidadamente a sus compañeros, pero con una sonrisa socarrona en el rostro, como un niño pequeño que acaba de hacer una gran travesura.
Volví mi mirada a Tomoyo, y simplemente le respondí – Shaoran me la dio esta mañana, y me pidió que la usara hoy en el juego, es todo.
- ¿estas segura que solo son amigos? – pregunto Tomoyo, ya recuperada del asombro inicial.
- ¡por supuesto que sí! lo sabes Tomoyo – respondí algo enfadada
- esta bien, no te enojes…pero, es que esto es demasiado raro.
- ¿por qué?
- La camiseta de Li no esta a la venta, él tiene todas las de su número – respondió a mi lado Chiharu.
- eso... eso no lo sabía – respondí sorprendida
- Si, nadie jamás ha usado una camiseta suya, ni siquiera Akiho, que fue su novia por bastante tiempo – termino de señalar Naoko.
- bueno…quizás ahora…ha cambiado de opinión – dije algo incomoda, ahora estaba completamente arrepentida de haber ido al estúpido juego, y terriblemente molesta con Shaoran por su pequeña travesura.
El ingreso del arbitro, calmo un poco los murmullos y las miradas que se dirigían a mi, y así sin mas el juego comenzó, debo confesar que no lo entendía mucho, Shaoran había encestado varias veces y al parecer íbamos ganando, termine por colocarme nuevamente la chaqueta; y entre tanto sentía la mirada de Shaoran a la gradas, desde esta distancia no lograba distinguir si me estaba mirando a mi o al cuenta reloj que estaba sobre mi cabeza, pero creo haber visto su ceño fruncido cuando me vio con la chaqueta puesta, si la juzgada era yo, y el terminaba molestándose, me daba igual, solo quería que acabara luego el estúpido juego y poder irme a mi casa lo más rápido posible.
Los gritos ensordecedores de Chiharu y Naoko ya me tenia mareada, por otro lado, el flash de la cámara de Tomoyo me tenia algo ciega…un momento, podría decir que iba al baño y así lograba mi huida.
- eh…Tomoyo – dije para captar su atención – necesito ir a los servicios ¿me dejas pasar?
- claro…eh, sabes dónde están
- si, no te preocupes – respondí mientras bajaba de las gradas y me perdía entre la multitud. Al salir del Gimnasio respire profundamente…me sentía completamente fuera de lugar, definitivamente los lugares llenos de gente no era lo mío.
Emprendí mi marcha hacia la salida, mientras escuchaba los vítores y el nombre del "Li" a coro, al parecer había anotado otro punto.
Cuando ya había llegado a la parada de buses, tomé mi celular y me dispuse a enviarle un mensaje a Tomoyo, a modo de disculpa.
Al revisar mi celular, tenia cuatro llamadas perdidas de Tomoyo, sabia que se iba a enfadar conmigo después
"Tomoyo, no me sentí bien, y me regrese a mi casa, hablamos mañana" – textee y le di enviar.
Inmediatamente mi celular vibro en mi mano; me subí al autobús y respondí
- ¿Sakura…que pasó? – dije Tomoyo entre el griterío y algarabía
- no te preocupes, estoy bien
- ¿cómo? – se notaba que Tomoyo estaba tratando de oírme entre el bullicio.
- ¿Llámame cuando este en casa? – le dije y le corté, no tenía sentido seguir hablando entre gritos.
Cuando llegué a casa, ya había pasado la hora del almuerzo, cogí el trozo de pizza que había quedado y lo calenté, mientras subía a mi dormitorio, a sacarme la estúpida camiseta - estúpido Shaoran – bufé molesta
Comí mientras leía uno de mis libros, y no me percate del paso del tiempo, solo cuando mi alarma sonó anunciando las seis de la tarde, me debía preparar para asistir a unas de las reuniones del club de lectura; sin mi madre y Naoko, que asumía estarían celebrando el triunfo, hoy seriamos poquitos.
Decidí dejarme el cabello suelto, me puse una nueva camiseta, y volví a colocarme la chaqueta, tomé la bolsa con los libros y salí de casa camino a la Librería de la Srta. Maki; esta vez quise ir a pie, la tarde esta tranquila y el clima estaba agradable.
Al llegar a la Librería, me encontré que había bastante gente en ella entre ellas varias familias, divise rápidamente a la señorita Maki tras el mostrador, quien al verme me hizo señas para que me acercara
- Sakura, que bueno que llegas, el muchacho que enviaste lo ha hecho muy bien – me dijo alegremente.
- Hola…¿Qué muchacho? – respondí extrañada.
- El joven que esta relatando el cuento infantil – dijo, mientras me instaba a mirar al fondo de la librería, donde estaba el pequeño escenario que usábamos para nuestras jornadas literarias
Me giré a mirar, y grande fue mi sorpresa al ver una cabeza castaña desordenada…Sharon Li, ¡estaba ahí…pero que rayos!,, estaba concentradísimo leyendo a los niños que se habían sentado a su alrededor, llevaba un bigote falso de cartón, mientras leía apasionadamente una escena, que debía ser de acción, porque tomando una espada hacia fintas al aire, mientras los niños reían entusiasmados, y los padres escuchaban atentamente su relato.
- Es muy bueno, ahora esta leyendo un cuento de piratas – escuche decir a mi lado a la señorita Maki.
Me había quedado sin palabras…porque, en primer lugar, que estaba haciendo Shaoran Li en la librería…se suponía que debería estar festejando con su equipo ¿no?, y leyendo a los niños; hoy teníamos lectura de discusión sobre las hermanas Brontë.
- Hoy nuestra librería esta bastante concurrida, y varios de los niños estaban algo descontrolados, tu amigo, se ofreció a leerle unos cuentos mientras te esperaba – dijo la señorita Maki, al parecer se había percatado de mi turbación.
- eh, si…es bueno narrando – atiné a decir
En ese momento, vi que Shaoran levantaba la lista del libro y miraba en mi dirección, dándome una linda sonrisa, que hice que me sonrojara un poco, cosa que no paso desapercibida por la señorita Maki.
- es muy guapo, cierto Sakura? – dijo coqueta.
- eh…si, algo – conteste apresurada
- que suerte tienes niña
-¿Cómo dice?
- no me hagas caso, cosas de señoras – dijo riendo, mientras regresaba al mostrador a atender a algunos clientes.
Me acerque al fondo de la librería donde estaban los niños junto Shaoran, y tome asiento en unos de lo taburetes disponibles; y me concentre en la historia de piratas que estaba relatando, debo confesar que en verdad trate de concentrarme en su relato pero, prontamente me distraje mirándolo, observando cada uno de sus movimientos, me percate que tenia el pelo húmedo, vestía unos jeans rasgados de color negro y llevaba una camiseta verde que se ajustaba muy bien a su anatomía, estaba ensimismada observándola, que no me percate que la lectura había terminado y los niños regresaban con sus padres, por ende, fui pillada en plena observación, lo que no pasó desapercibido por él.
- disfrutando de la vista – dijo engreído.
- ¿qué haces aquí? – pregunte, evadiendo su indirecta.
- prometí venir ¿no?
- ¿qué?
- si, te dije que si venias al juego, te iba a acompañar a tu club literario.
- eh, no…no lo recuerdo ¿pero, no deberías estar festejando? – dije mientras me alejaba a tomar la bolsa con los libros y me dirigía al segundo piso, al saloncito que ocupábamos para la lectura.
- Si, pero esas celebraciones son siempre las mismas, además me había comprometido contigo.
- ¿no tendrás problemas?
- no, saben que estoy haciendo algo importante.
- Ahh, bueno, entonces gracias por venir – dije mientras lo invitaba a pasar, en la salita donde ya estaban mis vecinas.
- Hola a todas, les presento a Shaoran Li, el…el es compañero de mi instituto, y hoy a querido acompañarnos en el club de lecturas.
Shaoran galantemente saludo a todas, las que estaban muy encantadas con tener a un joven tan guapo en nuestra pequeña tertulia, entorne los ojos, al parecer ser el centro de atención no le era para nada desagradable, es más, parecía disfrutar en demasía todas las atenciones del público femenino, engreído.
- Muchas gracias por acompañarnos hoy – dije, mientras volví a guardar los textos en la bolsa, no me debías nada.
- estas molesta ¿cierto?
- ¿qué? no, no lo estoy
- si, si lo estas, debí decirte eso de la camiseta – respondió mientras rascaba su cabeza algo incomodo.
- bueno…si un poco molesta, no tenía idea, de esa estúpida regla – respondí ahora si algo enfadada, ya que me había recordado el bochornoso episodio.
- lamento que todos hayan quedado viéndote, pero, no lamento habértela regalado, como te dije, me gusta que seamos amigos…es enserio.
Lo mire sin decir nada, sus palabras eran bien sinceras, y no debía darles otro significado, las veces que habíamos interactuado, el siempre me había dicho que quería que fuéramos amigos, y se había comportado hasta el momento como uno, eso hacían los amigos, ¿cierto?, se apoyaban en los gustos del otro, se preocupaban por el otro, y pasaban tiempo juntos agradables…si, amigos, no debía pensar en otra etiqueta para lo que teníamos, éramos amigos…y eso no me desagradaba en los absoluto.
- Si, Shaoran, somos amigos – dije mientras le extendía mi mano, la cual no dudo en estrechar.
Me acompaño a la parada de buses y antes de despedirnos, me pidió mi teléfono celular para grabar su número.
Llegue a casa pasadas las ocho de la noche, tome algo del refrigerador y estaba caminando a la sala a ver un poco de televisión, cuando sentí que la puerta de entrada era abierta.
Algo temerosa me asome y las personas que estaban en la entrada eran mis padres. Mi papa sujetaba por los hombros a mi madre, quien se sostenía apenas y tenía un gran turbante que cubría su cabeza.
- ¿Mamá? ¿Papá? – han regresado antes….
- hija, por favor ayúdame.
Listo, terminado y editado el quinto capitulo, como les comente, había perdido el archivo fueron días de angustias, pero acá esta, espero lo disfruten, nuestros protagonista se han acercado mucho más…esperemos que depara el futuro, los leo.
Saludos,
Lily
