Hola de nuevo…perdón por la enorme tardanza, pero me vi muy agobiada por el estudio y el trabajo…si, les debo mucho tiempo, gracias por todos los reviews y seguidores a mi humilde historia, revise y edite mucho esta historia ya que quería plasmar los pensamientos de Shaoran

Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen, la obra es original

Capitulo siete

"Shaoran Li"

SHAORAN LI

Llegamos a Tokio cuando apenas tenía nueve años, mi papa había muerto trágicamente en un accidente automovilístico, y la querida familia Li, más bien los hermanos menores de mi padre encontraron la excusa perfecta para despojar a mi madre de todo poder en el directorio, yo era un crío sin posibilidad alguna de tomar posesión de la presidencia en la compañía familiar, asi que haciéndose con el poder nos habían desalojado de la mansión principal; mi madre solamente podía conservar los hoteles de menor envergadura que la compañía tenía en algunos países, entre ellos Japón, y ese era el motivo de que llegásemos aca. Una de mis hermanas mayores Feimei era la que administraba la división nipona y a pesar de la circunstancia era la más feliz de tener a la familia reunida. Tengo cuatro hermanas mayores; Sheifa, Feimei y las gemelas Fuutie y Fanren.

Nuestras estadía en la capital nipona no fue de los mejores, las circunstancias de perder a mi padre, y ser despojados de todas las comodidades a las que estaba acostumbrado hizo que mi comportamiento no fuera el mejor, discutía casi todos los días con mi madre y mis hermanas, me pelee varias veces en la secundaria, me cambiaron dos veces de escuela por mala conducta, me atrase en mis estudios por la misma razón, mi madre ya no sabía qué hacer con mi mala actitud, asi que por sugerencia de Feimei nos mudamos a la aplacible Tomoeda, donde hacia poco la compañía había adquirido un nuevo hotel y mi madre se encargaría de la administración, alejarme de las tentaciones de Tokio, y separarme de las malas juntas era el plan, si bien seguía siendo algo rebelde y tenía problemas de disciplina en el nuevo instituto; asi que mi madre tomo la drástica decisión de cambiarme al instituto estatal, la idea de mi madre era quitarme todas las comodidades y compartir con chicos de mi edad de mediana condición económica, se acabaron las regalías, se acabaron las mesadas, tenía que comportarme, era mi última oportunidad, sino el internado en el extranjero seria mi destino.

En el nuevo instituto era la atracción principal, chicas no me faltaban, aunque salía solo una vez con ellas, en realidad no estaba interesado, pero si aprovechaba los regalos y atenciones que me daban, hasta que conocí a Hiraguizawa y Yamazaki, y mi mundo cambio, eran las personas más sencillas y divertidas que había conocido, por ellos me inscribí en el equipo de Basquetball, la relación con mi madre había mejorado, además Wei quien había sido mi mayordomo por tanto tiempo había llegado a vivir con nosotros.

Hiraguizawa venía de Inglaterra, era algo enigmático y misterioso, y Yamazaki, bueno Yamazaki era el más divertido del grupo, siempre caía en sus mentiras y ocurrencias.

Estábamos en el patio sentados despreocupadamente en las bancas durante el descanso, cuando vi pasar a una chica que no reconocí, iba apresuradamente con un gran bolso, tenía una larga trenza, iba a darle mi mejor sonrisa, pero me ignoro completamente y siguió su camino.

- oye…Yamazaki - … ¿tú sabes cómo se llama aquella chica? – dije mientras la señalaba con el dedo.

Yamazaki dejo la merienda y entorno los ojos.

- no, pero dame un par de horas y te entregare mi reporte

- asi que el Lobo tiene en la mira a una nueva víctima – dijo Hiraguizawa sin despegar los ojos del libro que tenía en sus manos.

- te equivocas, solo es curiosidad – dije sincero

Hiraguizawa y Yamazaki se levantaron de inmediato y fueron donde me encontraba.

- Shaoran…te sientes bien – pregunto Hiraguizawa confundido.

- ¡claro que sí! – como dije es solo simple curiosidad.

Esa misma tarde, tal como lo prometió Yamazaki, llego con el reporte de la "nueva", Sakura Kinomoto era su nombre, tenía 14 años y venia de Tokio, y al parecer era un cerebrito porque iba a tomar algunos ramos superiores, y ya había hecho amistad con Daidoji, eso sería un problema si me quería acercar a ella; ya que Daidoji aun no perdonaba a Hiraguizawa, aunque le había dicho varias veces que él era inocente en ese "incidente", ella aun no lo perdonaba dejando en la miseria a mi pobre amigo

Pasaron varias semanas donde la casualidad hizo que nos cruzáramos en la biblioteca, y en qué momentos, estaba arrancando de Akiho otra vez, al parecer aun no entendía que ya no quería nada con ella, había sido mi primer error; repetir la cita, y ella no encontró nada mejor que autoproclamarse "mi novia"; como si me interesara tener novias aun, pero en realidad me aproveche de la confusión, ya que nadie me hostigaba con pedirme citas, puesto que todos asumían que estamos de novios y ya no estaba disponible.

Nuestro encuentro en la biblioteca fue circunstancial; pero a pesar de no conocerme, igual me ayudo desinteresadamente; fue valiente la manera en que se enfrentó a Akiho, y si, aproveche de apreciar sus torneadas piernas jejeje…y me enterneció su enfado por mi desfachatez.

El incidente con Kaoru Chiba y su intervención….ella realmente me salvo la vida, me dieron bien duro, no se si no logre defenderme bien porque me habían tomado desprevenido o porque fui un estúpido al caer en truco más barato del mundo… cuando ella hablo, al principio no la reconocí, al abrir mis ojos, la vi parada ahí sin inmutarse tan menuda e indefensa; que de inmediato me espabile y trate de controlar mi respiración y el dolor lacerante que sentía en mi pecho, sabía que algo no andaba bien conmigo, me costaba respirar, pero más me preocupaba que le hicieran algo malo a ella, pero…grande fue mi sorpresa; Kinomoto sabia defenderse y si, una chica me había salvado el pellejo y no me importaba que hubiera sido ella…. Por eso me deje guiar hasta la enfermería, atreviéndome a bromear con ella, no quería preocuparla más, no exagere la molestia que me causaba caminar y no abuse de su confianza al apoyarme en ella, porque la verdad si no lo hacía no llegaba. Su visita en el hospital y saber su preocupación por mí, hizo darme cuenta que podríamos ser buenos amigos…amigos tengo pocos, pero ella se había ganado su lugar, no era una chica más tras mi supuesta fama…incluso he pensado que hasta desaprueba mi conducta de don juan, además que con ella siento que puedo hablar de todo y contar con su compañía; además que he sabido devolverle la mano…claro que me anduve pasando con el tema de la camiseta, pero la verdad, que hasta el momento ha sido la única digna de llevarla.

Con todos esos detalles me propuse conocerla más, como dije sin ningún interés romántico de por medio, solo tener una grata amistad, además era una de las pocas que se reía con mis malos chistes.

Hoy Sakura no se presentó a clases, y ni cerca estuve de preguntarle a Daidoji por ella, porque apenas doblamos la esquina para ir a su encuentro, nos vio con mala cara, bueno más bien, vio con mala cara a Hiraguizawa y dio medio vuelta. En fin, espero que no le haya sucedido nada malo.

Estaba en el comedor, cuando Akiho y compañía hizo acto de presencia, y al ver que solo la mesa estaba compartida por Yamazaki y Hiraguizawa, se encamino hacia nosotros… ¡Dios! como extrañaba a Sakura, generalmente no se acercaba a nosotros cuando estaba con ella, era como mi escudo personal, me había dado cuenta, que tambien muchas chicas solo me miraban y no se acercaban cuando estamos juntos, sin duda su amistad me traía buenos dividendos.

- Shaoran, tanto tiempo – escuche decir melosamente Akiho mientras apartaba una silla

No le devolví el saludo, y mi limite a hacerle una seña con la mano, mientras seguía concentrado en la comida frente a mí, sin siquiera dedicarle una mirada

Sentí la risa ahogada de mis amigos, y sentí el resoplido enfadado de Akiho.

- Sabes, mañana es mi cumpleaños y haré una fiesta de disfraces, estas invitado junto con tus amigos.

Esto era nuevo, jamás había considerado a mis amigos en sus otras invitaciones, levante la vista y se notaba que le disgustaba el gesto.

- seguro, gracias por la invitación, iré con mis amigos y con Sakura – mencionándola y observando sus gestos, Akiho solo arrugo un poco el ceño, pero no dijo nada

- excelente, nos vemos mañana a las ocho de la noche – dijo mientras se levantaba y se iba con su grupito.

- eso…fue…raro – dijo Eriol

- Si…ella… jamás nos había invitado antes – completo Yamazaki – ¿tú crees que podré llevar a Chiharu?, dijo "amigos" y supongo que eso la incluye o no.

- ¿quieren ir? – pregunte atónito, había aceptado por cortesía, pero no estaba en mis planes aparecerme por ahí.

- ¿y por qué no?, como te dije jamás nos había invitado…será divertido – concluyo Yamazaki

- está bien, le preguntare a Sakura si quiere ir.

- si, por favor convéncela, de esa manera ira Chiharu…y quizás Daidoji – añadió Yamazaki, dando una mirada significativa a Eriol, quien había vuelto a su lectura.

La campana del cese del descanso sonó y volvimos a nuestras respectivas aulas, sentí mi celular vibrar y al revisar tenía un mensaje de mi madre, recordándome que debía comprar el regalo de cumpleaños de Sheifa, quien estaba de visitas en nuestra casa y hoy cumplía años, genial…odiaba ir al centro comercial, les preguntaría a los chicos si me acompañaban.

-Eh chicos! ¿algún panorama para después de clases? – les pregunte

- Tengo que juntarme a terminar un trabajo con Kiddo – dijo Yamazaki

- hoy es día de visita con papa – dijo Eriol seriamente.

- Oh!, entiendo, tendré que ir al centro comercial solo – dije acongojado.

- ¿podrías decirle a Akiho que te acompañe? – dijo Yamazaki, mientras la señalaba, ya que nos estaba mirando fijamente.

- no seas idiota, mejor solo que mal acompañado – tome mis cosas y me apresure a la salida, no quería que ninguna se me acercara ahora que iba sin mis guardespaldas y sin Sakura.

Me bajé del autobús, cuando sentí mi celular… Fuutie

- ¿Qué quieres? – dije apático

- ay hermanito…que humor llevas…respondió Fuutie.

- Si me llamas por el regalo de Sheifa…estoy en eso…

- Ay! Que pesado te pones, yo solo quería contarte que nos encontramos con Sakurita en el centro comercial. – dijo Fuutie

- Ah…si – respondí, aunque por dentro moría de la curiosidad, pero sabía muy bien a donde quería llegar Fuutie, llevaba varios meses molestándome por mi amistad con Sakura.

- Si, nos la encontramos con su mama, una mujer muy bella – continuó Fuutie como si nada

- Ya?, en serio solo me llamaste para eso, pensé que era por el regalo de Sheifa – respondí, mientras divisaba el centro comercial.

- uff que pesado, si asi lo prefieres, por favor cómprale cualquiera cosa menos joyas, ya sabes que no las usas… y me corto el teléfono.

Me pasee por el mural de las tiendas disponibles del centro comercial, hasta que di con la que andaba buscando, una tienda de accesorios, mi hermana no era de mucha opulencia, pero si era elegante, asi que una hermosa cartera sería mi elección.

Doble la esquina para dirigirme al segundo piso, cuando un cuerpo pequeño choco con fuerza conmigo, instintivamente tome de su brazo para que no se cayera, literalmente había rebotado contra mí, la muchacha hizo una torpe reverencia, pero fue cuando la note…era…Sakura…pero estaba con su cabello completamente corto.

Sak… Sakura... te…te ves…- fue lo único que atine a decir

Sakura me miraba con sorpresa, pero sin decir nada, fue ahí que me percate que estaba llorando, se avergonzó y agacho nuevamente la cabeza.

Sin decirle nada, la tome nuevamente del brazo, pero esta vez con suavidad, y divise a lo lejos una cafetería…Sakura se dejó conducir sin protestar, sin siquiera reclamarme nada…algo le había pasado, y era algo grave…muy grave.

Tomé la mesa más apartada del lugar para darnos mayor privacidad, y volví al mesón por unos cafés.

Mientras esperaba la orden, miraba de soslayo la mesa donde había dejado a Sakura, ella miraba distraía desde la ventana como paseaban los transeúntes, el nuevo corte de cabello le sentaba de maravillas, no me había percato de su esbelto cuello, hasta parecía más madura…será por eso que estaba triste, había sido uno de esos casos "solo las puntas" y la estilista no siguió la solicitud…no…Sakura era la mujer menos vanidosa que conocía, no lloraría por un mal corte de cabello, había algo más…

- Aquí tienes – dijo la vendedora, mientras me dejaba los cafés en el mesón – si necesitas algo más, no dudes en pedírmelo…y…mi turno termina a las siete de la tarde… me respondió coqueta mientras indicaba el dorso del recibo de compra, donde había anotado su número. Le hice una mueca despectiva y volví con Sakura, no estaba interesado en ligar mientras mi amiga me necesitaba.

Puse el café humeante frente a ella y me senté sin decir nada, ella tomo el vaso entre sus manos y tomo un sorbo, inmediatamente esbozo una breve sonrisa, al parecer me había acordado del café que le gustaba, aunque era difícil de olvidar, siempre pedía lo mismo.

Tomé mi americano y dando sorbos lentos le di su espacio, ella había dejado de llorar y ya no se notaba los ojos tan hinchados. Pasaron los minutos y ella aun no decía nada, ya estaba por terminar mi café cuando volteó a mirarme algo decidida.

- Mi…mi mama está enferma - fue lo que dijo…mientras esperaba que yo le dijera algo, pero la inste a continuar…

- ella… ella…- se notaba que era algo grave, porque ni siquiera podía terminar la frase

- Sak…no es necesario que me lo dig...

- tiene cáncer, y hoy vino a cortarse el cabello antes que este comience a caerse por el tratamiento de quimioterapia al que fue sometida….yo…yo no sé realmente en que estaba pensando, pero la estilista dijo que las pelucas eran muy costosas y que habían personas que donaban su cabello para la fabricación y yo…yo solo…me corte mi cabello – dijo mientras soltaba una risa nerviosa - y sé que solo es cabello, pero luego me sentí mal por cortarlo, lo había cuidado tanto – dijo mientras una lágrima resbalaba por su mejilla - y luego yo…yo me sentí mal por ser tan egoísta y vanidosa…es decir, es solo cabello y yo…. Y no sé porque estoy llorando de nuevo, de verdad yo no soy asi…

Dijo todo su discurso sin siquiera parar un momento pasando por todas las emociones, tristeza, alegría, fortaleza, debilidad…sin dudarlo, me pare de mi silla y la abrace fuertemente, y Sakura dejo de hablar, primero se puso rígida como una tabla, quizás sorprendida por traspasar su espacio personal, creo que no la había abrazo jamás tan intensamente; pero poco a poco la sentí rendirse al abrazo, el cual correspondió mientras hundía su cabeza en mi pecho, mientras tomaba una gran bocanada de aire, permanecimos asi por una par de minutos, mientras me aventuraba a darle algunas palmaditas en su espalda para reconfortarla, luego trate de apartarla para verla a la cara, pero Sakura me abrazo fuertemente, debía estar muy avergonzada…solté una risa a boca cerrada.

-Sak…déjame verte

-No quiero, debo tener la cara roja y los ojos hinchados, además moquee toda tu chaqueta

La volví a apartar y esta vez no opuso resistencia, me aleje un poco y con ambas manos tome su rostro para que me mirara…quede algo sorprendido, no me había percatado de las pequeñas pecas que adornaban su nariz.

- ya… no te burles, sé que me veo horrible – respondió alejándose de mí y tomando el resto de su café

Horrible no era precisamente la palabra que tenía en mi mente, pero no iba a decirle lo atractiva que se veía…asi que optaría por molestarla un poco más, porque sabía que se iba a animar.

- en realidad ahora estas un poco más pasable – le solté

- oye! – exclamo enfadada mientras me lanzaba un golpe en el brazo.

Me sobe el brazo fingiendo que me había hecho daño, mientras reíamos.

-gracias – musito luego de que paramos de reír.

-no hay de que…. Aunque si pudieras ayudarme con algo – dije

- ¿Qué necesitas?

- mi hermana Sheifa, a la cual creo que tuviste el placer de conocer, esta de cumpleaños y estaba por ir por su regalo… ¿me acompañas?

- por supuesto... Xiaolang – dijo divertida

-Ay no! Ya te enteraste de mi nombre real…debo huir del país, te enteraras de mis malos negocios- dije en forma dramática.

- es lindo…

- ¿en serio, lo crees? – pregunte curioso.

- si… ¿qué significa?

- te lo digo, solo si prometes no reírte – comente mientras caminábamos a la tienda de accesorios.

- Mmm…lo prometo – dijo Sakura colocando su mano en su corazón.

- significa "pequeño lobo"

Sakura junto sus labios reprimiendo la risa, la mire ceñudo, pero luego de un par de segundos, volvimos a reír. Me sentí bien conmigo mismo, la estaba haciendo reír y ya no quedaba rastro de tristezas en su hermoso rostro.

Sin duda Sakura fue de gran ayuda, sino le hubiera comprado esa horrible cartera naranja que había visto, pero gracias a dios Sakura tenía mejor gusto que el mío

La acompañe hasta la parada de buses; mientras conversamos de todo, el tiempo se me paso volando entre las anécdotas que le contaba sobre mis insufribles hermanas mayores, y los múltiples aprietos que me metían las gemelas cada vez que se intercambiaban.

El bus ya se acercaba y me acorde de la bendita fiesta.

- oye Sakura, ¿qué harás mañana?

- bueno, falte hoy a clases, supongo que revisar las materias ¿por qué?

- bueno…es que Akiho nos invitó a su fiesta de cumpleaños.

- lo dices en serio, me invito a mi – dijo algo incrédula

- bueno…no directamente, pero me dijo que podía llevar a mis amigos…pero, si no te interesa no importa, no iré – comente apresuradamente, porque el bus ya se acercaba.

- sí, porque no, será divertido verle la cara cuando me vea en su casa. Bien, esa era mi Sakura…dije "mi" … removí mi cabeza para ahuyentar mis pensamientos

El bus se detuvo en la parada, Sakura me hizo una seña con la mano, mientras se disponía a subir, y fue ahí donde espabile, y acercándome a ella, deposite un beso en su mejilla, Sakura enrojeció al instante, pero no dijo nada, subió al bus, mientras me sonreía por la ventana abierta.

- Es de disfraces – grite mientras el bus se alejaba, disfrutando como abría sus ojos por la sorpresa.

Si, esa fiesta prometía…y al parecer iba a hacer la primera en la que me iba a divertir con todos mis amigos.

Estaba por tomar mi celular para llamar a Wei, cuando lo vi parado frente al auto metros mas allá, y estaba con una linda sonrisa en sus labios, al parecer me había estado observando, con algo de vergüenza me subí al auto sin decir nada, ni el tampoco pregunto; era parte de nuestra complicidad.

Listo, costo pero salio, debo confesar que lo he editado un montón de veces, como tenía tanto tiempo escrito lo fui actualizado, y como dijo Shaoran la fiesta promete…¿de que ira disfrazada Sakura? Y ¿qué traje usara nuestro lobito preferido?

Nos Leemos

Saludos,

Lily