Midoriya Izuku, su historia podría resumirse con una simple palabra "tragedia". Izuku comenzó siendo un niño inocente con una clara obsesión por los héroes, su favorito, el proheroe número 1 "All Might". Siento el único hijo y con un padre ausente que lo dejo, su madre fue la única figura que tuvo y ella tuvo que esforzarse el doble para sacar adelante a su pequeño hijo.

Los años pasaron y la vida del joven de pelo verde no hacía más que empeorar. Al llegar a la edad de 4 años todos los niños a su alrededor comenzaron a manifestar sus poderes, desde hacía ya años se dejó implícito que los quirks se manifestaban en los niños hasta la edad de 4 años con normalidad con raros casos de retrasos hasta lo años.

Izuku: Mami... —El pequeño de pelo verde miro a su madre, ella estaba sentada en el sofá al lado de él. Ambos miraban el noticiero, una de las actividades favoritas del niño ya que así podía observar a los héroes que tanto admiraba—. Mi...mi don s-solo se retrasó...¿verdad? Yo a-aún tengo oportunidad de ser un héroe ¿no?

Inko: —La madre de 31 años sintió como su pecho se oprimía ante la voz quebradiza de su único hijo. Tenía que ser fuerte, no podía mostrarse frágil, no frente a él—. P-por supuesto cariño, no te preocupes mi niño —Ella lo atrajo hacia si misma para rodearlo con sus brazos mientras depositaba un suave beso en su frente—. Se que mi pequeño Izuku será un gran héroe, y tú vas a iluminar este mundo al igual que iluminaste el mío —Volvió a besar la frente de su hijo haciéndolo reír—.

Izuku: jajaja, mamá...m-me haces cosquillas —El niño se retorcía intentando liberarse de su madre—.

Inko: Un héroe debe saber adaptarse a cualquier situación, debes encontrar la salida de cualquier situación —Movió sus manos a las costillas de su hijo para causarle aún más cosquillas incrementando sus risas—. Vamos hijo, tú puedes hacerlo

Izuku: ¡jajaja! ¡mamá deja de hacerme tantas cosquillas! —Controlando sus risas logro zafarse del agarre de su madre mostrando una gran sonrisa—. ¡Soy el gran héroe Izuku! ¡Y no caeré ante ningún villano! —El niño tomo la clásica pose de victoria del héroe número uno—.

Inko: —Una sonrisa de genuina felicidad se dibujó en su rostro, nuevamente había logrado despejar todas esas dudas de su hijo—. Así es hijo, tú serás el mejor héroe de todos, el que iluminara al mundo con su sonrisa —Volvió a abrazarlo mientras besaba su mejilla—. Recuerda que siempre serás mi lucky star

El tiempo transcurrió y la falta de un quirk dejo de ser un simple retraso para Izuku. Inko lo sabía y eso no hacia más que estresarla. ¿Como le dices a tu hijo que nunca tendrá un poder? ¿Que nunca podrá ser un héroe?

Mientras más días pasaba más difícil se le hacía, no se le ocurria nada mejor que animarlo y mentirle, dejar que su pequeña ilusión se mantenga y esperar que algún día él...simplemente logre aceptarlo. Claro que la situación en la que se encontraban no ayudaba nada, Izuku no renunciaba a su sueño, ella no paraba de jugar con él a ser héroe y sumado al acoso de cierto niño de cabello rubio simplemente...empeoraba todo.

Hasta que un día el niño se acercó a su madre y le pidió que visiten un médico, lo peor se hizo presente, Inko no estaba lista pero su hijo no aceptaría un no por respuesta. Sin más opciones la mujer acepto, una decisión de la que se arrepintió rápidamente.

Doctor: Deberías rendirte —El medico fue rápido y conciso dejando en shock al pequeño que dejo caer un muñeco de su héroe favorito—.

Inko: ¿Q-que quiere decir doctor? —En el fondo sabia la respuesta a su pregunta, pero aún tenía una pequeña luz de esperanza, debía tenerla por él

Doctor: Cuando los poderes se hicieron presente, rápidamente los científicos se dieron cuenta que también hubo otro cambio en los humanos...una evolución, la perdida de esta articulación del pie —El hombre señalo el meñique del pie en una radiografía del niño—. Hoy en día es raro ver a un joven niño de esta generación con ella, pero como podrán ver el pequeño aun la tiene...en resumen... —Se giro para ver al niño y a su madre—. Tú nunca tendrás un poder o quirk como se les ha denominado hoy en día, esta es una clara y contundente señal de ello

Inko se derrumbó ahí mismo, no pudo contener las lágrimas al ver a su pequeño hijo llorar descontroladamente en completo estado de shock mientras todos sus sueños se hacían añicos frente a él. No pudo decirle nada, las palabras estaban estancadas en su boca temblorosa, siendo un abrazo tembloroso la única acción que pudo hacer. Unos minutos después el medico les pidió que se retiraran ya que tenia más pacientes que ver.

Ninguno de los dos dijo nada durante el camino, la noche empezaba a caer pero la joven madre aun quería animar a su hijo. Mientras caminaban visualizo una pequeña tienda de helados, le pregunto con la mejor sonrisa que pudo poner si tenía hambre a lo que el niño solo asintió con la cabeza. Después de pedir dos helados para comer en el camino continuaron en dirección a su hogar. El ambiente seguía frio y silencioso, la joven madre no sabía que decir, como podría superar esto ¿tendría la fuerza de superarlo? Los pensamientos de ambos fueron interrumpidos cuando una fuerte explosión hizo eco por las calles seguida de gritos lo que los alerto del peligro.

Era un villano y algún héroe peleando en plena calle, Inko no dudo dos veces antes de tomar a su hijo entre sus brazos y correr en dirección al edificio más cercano que vio abierto, era un lugar más seguro estar dentro que fuera donde ocurria la pelea principal. Entraron dentro de un pequeño edificio de apenas tres pisos de alto, al parecer muchos otros tuvieron la misma idea ya que instantáneamente fueron empujados al segundo piso por la gran cantidad de civiles que entraron dentro del edificio. La batalla parecía seguir escalando en magnitud pues las explosiones y pequeños temblores no hacían más que aumentar con cada segundo que pasaba.

Izuku: Me pregunto que héroe esta peleando

Inko: No lo sé, debimos volver a casa lo antes posible hice que nos retrasemos por comer ese helado —La madre se sentía culpable por estar en esta situación, sabía que los héroes siempre hacían lo posible por salvar a los civiles pero no quitaba el hecho de estar preocupada por su hijo—.

Izuku: Descuida mami, sé que...lo hiciste por animarme —Ahora el pequeño agachaba la cabeza apenado—. Gracias... —Abrazo sus piernas con fuerza causando que algunas lágrimas corran por las mejillas de su madre—. Y descuida, el héroe nos protegerá, nos salvará a to-...

De repente una gran explosión destrozo una parte de las paredes y el techo del edificio, el golpe dejo inconsciente a los dos integrantes de la familia Midoriya. Inko fue la primera en despertar, estaba adolorida y sentía mucho calor, al abrir bien sus ojos descubrió que estaba atrapada por algunos escombros y las otras partes del edificio que no se había derrumbado empezaban a incendiarse con fuego.

Inko: ¡Izuku! ¡Izuku! —Grito a todo pulmón, pero sus gritos eran amortiguados por otros gritos de los demás civiles y las aun constantes explosiones de la pelea—. ¡Izuku!

Por otro lado, en el primer piso, el pequeño niño de cabello verde recobraba los sentidos adoloridos. Sintió un fino hilo de líquido rojo bajar desde su cabeza a su frente y mejilla, también se dio cuenta que su pie estaba atrapado entre algunos escombros y que sus oídos no paraban de escuchar un zumbido que no le permitía oír lo demás que pasaba cerca de él. Miro hacia arriba y vio un gran hoyo que atravesaba el techo del edificio y seguir hasta estar en el primer piso donde él se encontraba, parecía que algo lo traspaso y luego volvió a salir por el mismo agujero ¿fue el villano?

Dejo de mirar arriba para revisar sus alrededores y entonces su sentido de la audición regreso golpeándolo violentamente con los gritos de desesperación y dolor de todos los civiles atrapados entre los escombros. Pero eso no fue todo pues de repente vio los cuerpos sin vida de algunas personas aplastadas en los escombros, la escena le helo la piel y causo nauseas en su estómago.

Izuku: ¡Mami! ¡Mami! —El niño asustado comenzó a gritar con fuerza mientras se retorcía para liberar su pierna atrapada—.

Civil: Shh...esta bien pequeño, todo está bien —Un joven hombre con tres ojos apareció delante del niño con una sonrisa dulce—. Encontraremos a tu mamá ¿ok? Solo déjame liberarte primero

Usando toda la fuerza que podía logro levantar lo suficiente los escombros como para poder liberar al niño. Cuando lo logro intento guiarlo a una salida para ponerlo a salvo pero el pequeño se negaba a irse sin su madre, el civil no tuvo más opción que acompañarlo a través del edifico casi en ruinas mientras continuaba incendiándose.

Izuku: ¡mamá! ¡mamá! —Grito a todo pulmón mientras intentaba subir las escaleras que estaban destrozadas—.

Civil: No podremos subir por aquí, debemos salir antes que el humo nos desmaye. Ya llegaran los demás héroes, ellos salvaran a tu madre, debo ponerte a salvo

Izuku: ¡No! Debo econtrarla...por favor... —Las lágrimas inundaron sus ojos—.

Civil: —Intento hablar pero otra explosión causo que más escombros caigan del techo asustándolo—. L-lo siento...debo irme de aquí, lo lamento niño...

El hombre salió corriendo del edificio dejando al niño solo, Izuku no perdió tiempo y escalando como pudo subio las escaleras con dificultad. Cuando llego al segundo piso escucho más gritos de personas pero esta vez eran de alegría.

Mujer: ¡Esta aquí, él está aquí!

Niño: ¡All Might! ¡Aquí estamos, sálvanos!

Muchos: ¡All Might! ¡All Might!

Los gritos de alegría no hacían más que aumentar mientras una característica risa inundaba el ambiente. Izuku sonrió con entusiasmo, su héroe estaba aquí, aunque aún no lo había visto pero esa risa no le mentía. rápidamente dejo su fanatismo para seguir buscando a su madre, ahora que sabía que All Might estaba aquí no tenía dudas que saldrían a salvo pero no quitaba su preocupación por buscarla y estar junto a ella.

No tardo mucho hasta que escucho su voz, cuando la vio ella estaba aún atrapada entre los escombros. No dudo en correr hasta ella y abrazarla con todas sus fuerzas.

Izuku: ¡Mami descuida, All Might ya está aquí! ¡Él nos rescatara!

Inko: ¡Qué bueno que estes bien! —La madre abrazo a su hijo con fuerza—. ¡E-estaba tan preocupada! —Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras besaba a su hijo en la frente—.

Izuku: No llores mami, él nos salvara, ya vendrán los otros héroes también todo estará bien —El niño intento levantar los escombros pero no tenía la fuerza—.

Las llamas incrementaban y el edifico continuaba debilitándose, parecía que la estructura colapsaría en cualquier momento. Y aun no llegaba nadie, era extraño pues las demás personas dejaron de oírse hace mucho tiempo, ¿ellos estaban aislados? ¿Tal vez estaban en otro segmento del edifico que los héroes pensaban que estaba vacío?

Inko: Izuku...d-debes irte —La mujer vio a su hijo a los ojos mientras acariciaba sus mejillas—. N-no creo que él llegue a tiempo...

Izuku: ¡No! ¡No te dejare! —Abrazo a su madre con todas sus fuerzas—. ¡Él llegara, llegara, siempre llega, él siempre salva a todos! —Las lágrimas corrían con fuerza por sus ojos—.

Inko: A-a veces un héroe no llega siempre a tiempo...esta bien, estaré bien. Ahora todo lo que quiero es que estes a salvo, corre y escapa

Izuku: Ya llegara...él...

Joven Héroe: ¡Hay alguien aquí! —De pronto un héroe con cuatro brazos entro a través de un hueco de la pared llenando de alivio al niño que lo miraba con felicidad—. Descuiden, ya estamos aquí —El héroe intento levantar los escombros que retienen a Inko sin éxito—. M-maldición...esta pesado... —Continúo intentándolo aun sin éxito—. L-lo siento no tengo la fuerza...

Inko: ¡Saca a mi hijo! —Grito con fuerza al notar que el joven héroe no lograba nada—. ¡Llama a alguien más pero primero ponlo a salvo!

El joven héroe asintió decidido tomando entre sus brazos al niño que grito desesperado por su madre mientras se retorcía entre los brazos del joven. De repente todo el ruido a su alrededor se hizo casi inaudible mientras gritaba con fuerza, todas esas noches jugando con ella le permitieron encontrar la abertura entre los brazos del héroe tomando una posición que le permitió dar una patada con fuerza en su cara liberándose y cayendo al suelo.

Antes que el héroe pudiera hacer algo, el niño se levantó y corrió hacia su madre sin oír sus gritos de súplica para que él saliera del allí. Izuku no escucho, no podía intentar levantar los escombros por si mismo ya lo había intentado, en cambio corrió a una columna de la estructura que mostraba una barra de metal saliendo de ella. Con todas sus fuerzas la tomo y jalo de ella sacándola.

Inko: ¡Izuku! —Grito con desesperación—.

Joven Héroe: ¡Niño estúpido harás que el edificio colap-...! —Un segundo después de sacar la barra de metal el edificio colapso violentamente—.

[Una hora después]

?: ¡Tienes suerte que aun este con vida! —Una voz desconocida llego a los oídos de un Izuku inconsciente—.

?: ¡No fue mi culpa, él me pateo y corrió hacia la columna! —Esa voz si la reconoció claramente, era el Héroe que llego a rescatarlos—.

?: ¡Podemos aguantar una muerte de un civil adulto, pero la de un infante es un tema serio! Debería quitarte tu licencia ahora mismo

Los ojos de Izuku se abrieron lentamente siendo golpeados por la luz de una lampara encima de él. Todo su cuerpo le dolía, y sentía algunas partes oprimidas por alguna especia de tela. ¿Dónde estaba? ¿Dónde estaba su madre?

Joven Héroe: ¿¡Y que me dicen de él?! ¡Técnicamente esta fue su pelea, el tipo pelea como si no tuviera civiles alrededor!

?: ¡Él salvo a 90 personas y venció al villano que las puso en peligro!

Joven Héroe: Salvo a la gente del tercer y segundo piso de ese edificio ¡Y aun así no se dio cuenta que dentro del segundo piso todavía quedaban dos personas atrapadas! —El héroe aumento la voz con rabia—. ¡Si yo no hubiera decidido revisar por si acaso ahora mismo los dos estarían muertos!

"¿Los dos? ¿Hablan de mí y mi mamá?" Fue el pensamiento del niño al escuchar la discusión. Mejorando su visión se dio cuenta que estaba dentro de una ambulancia, las puertas estaban abiertas, intento levantar la cabeza pero no pudo al notar que tenía una férula cervical en su cuello.

?: Háblame con más respeto jovencito, que no se te olvide que soy el presidente de seguridad pública —El hombre hablo con severidad—.

Joven Héroe: ¡Me importa una mierda! ¡Hice mi trabajo y lo hubiera logrado si ese niño no hubiera jugado al héroe haciendo que el edificio colapse matando a su madre!

"Mamá..." Las lágrimas no tardaron en llegar, el niño intento moverse violentamente pero no tenía las fuerzas, intento gritar con todo lo que sus pulmones le permitieran pero ni si quiera la voz salía de él. "¡Mamá!" solo dentro de su cabeza salían los gritos.

Presidente de S.P: Quedaras suspendido dos meses —Declaro cortante dejando en silencio al héroe—. Por insubordinación a un superior, y no hablaras nada sobre este accidente

Joven Héroe: ¡¿Qué?! ¿¡D-dejaran en secreto la muerte de su madre?!

Presidente de S.P: Y la de los otros 12 civiles que fallecieron hoy, nuestro símbolo de la paz se hace viejo. No podemos dejar que los villanos lo sepan, que el público lo sepa —El presidente vio con severidad al joven que tenía delante—. Y por tu bien, espero que mantengas la boca cerrada. Para el resto del mundo All Might gano y salvo a todos, y nuevamente demostró ser el símbolo de paz que ahuyenta a los villanos y no deja que ¡ni una vida se apague! ¡¿Entendido?!

Joven Héroe: ... —Desvió la mirada a la ambulancia. Izuku seguía llorando en silencio sin poder gritar ni moverse por el dolor por lo que nadie se dio cuenta que estaba despierto—. ¿Que...que harán con él?

Presidente S.P: Haremos que lo atiendan, estará sano si eso te preocupa. Y por los demás que le pase no es de tu incumbencia... —Se acerco a la ambulancia cerrando las puertas—. Ahora vete

Poco después la ambulancia comenzó a moverse mientras el pequeño niño continuaba desconsolado repitiendo toda la conversación una y otra vez dentro de su cabeza...

[10 años después]

Un fuerte golpe en la cabeza saco a Izuku de sus recuerdos. El mismo se lo había dado al darse cuenta que otra vez se perdía en sus recuerdos, era algo que odiaba de él, solo quería olvidarlo todo y seguir adelante en su nueva vida.

Izuku: Que fastidio... —De nuevo se dio un golpe, esta vez en el abdomen sacándose el aire a si mismo—. Deja de recordar toda esta mierda...concéntrate en tu misión

El joven de cabello verde salto de la azotea de una casa a la siguiente con gran habilidad mientras revisaba con la mirada las calles y callejones de la ciudad. Este era uno de sus trabajos más rutinarios, buscar personas civiles o pequeños pandilleros con dones interesantes para ser robados por su maestro y padre adoptivo. Con los años se volvió de las tareas más aburridas, él tenía la habilidad, tenía el poder, fue entrenando y aún era entrenado para acabar con los héroes más poderosos de este país y aun así aun recibía la orden de no meterse en peleas con ellos. Según su padre no era el momento de revelarse al mundo, aun no.

Claro que todo eso no impidió que algunas veces el decidiera "tropezarse" por accidente con un héroe menor, siempre fue bueno para analizar a su enemigo, su don y sus habilidades en combate así que no le era difícil identificar a héroes débiles. Mayormente siempre elegia a los más jóvenes y sin experiencia en combate real. y se divertía torturándolos hasta acabarlos. Claro que siempre lo hacía en secreto sin que nadie lo vea, aunque luego en las noticias salían reportajes sobre un villano desconocido que cazaba a héroes inexpertos. Cuando su padre se enteraba el fingía demencia. Pero en el fondo sabía que para alguien como el hombre que lo crio nada se le escapaba, pero mientras no le diga nada sabía que tenía el permiso silencioso de seguir haciéndolo.

Héroes...esa palabra había dejado de significar lo que antes sentía desde hace muchos años. Ahora tenía los ojos abiertos, entendía el mundo envenenado en él que vivía. Debía purificarlo, necesitaba sanarlo de esas despreciables personas que solo se beneficiaban de falsos actos altruistas. Y si para eso tenía que matar, si para eso debía ser considerado un villano...pues digamos que desde hace mucho ya lo había aceptado.

Izuku: Creo que eso es todo por hoy, parece que lloverá y no quiero mojarme otra vez, estos trajes son muy costosos —El joven se desvío para ir en dirección a su hogar. Los gustos de su padre siempre fueron elegantes, quien pensaría eso de alguien que era considerado el mayor villano en la historia de la humanidad. Y esos gustos fueron transferidos a él, a diferencia de su hermano mayor, así que siempre se vestía con un elegante traje negro, con camisa blanca o gris y una corbata negra o roja, todo dependía de que le apetecía ese día—. La última vez que arruine uno de mis trajes Kurogiri me regaño por días...

Mientras continuaba saltando de techo en techo la lluvia comenzó, el chico soltó un gruñido frustrado mientras aumentaba su velocidad. Todo parecía tranquilo hasta que un grito femenino se escuchó llamando su atención. Se quedo quieto sobre una casa mientras buscaba con la mirada hasta que la encontró, una joven castaña retrocediendo lentamente asustada de dos hombres con un mal aspecto.

El chico negó con la cabeza, no era la primera vez que veía dos malditos bastardos intentar atacar a jóvenes chicas indefensas. Busco con la mirada algún héroe cercano y lo encontró a uno abriendo la puerta de su casa a más o menos medio kilómetro de la chica, usando su velocidad y agilidad aterrizo en unos segundos delante del héroe.

Izuku: Disculpe señor, hay una chica escapando de dos hombres sospechosos a más o menos medio kilómetro de aquí —Señalo con su mano donde vio a la chica castaña—.

Héroe adulto: Oh...p-pues...d-disculpa pero tengo algo muy importante que hacer —El héroe mayor se disculpó intentando abrir su casa rápidamente—. Además ya acabo mi turno jovencito, pero descuida sé que en cualquier momento llegara otro héroe, después de todo somos mu-...

El hombre no pudo terminar de hablar pues sintió como violentamente algo atravesó su pulmón y su estómago en un abrir y cerrar de ojos. Con dificultad movió su cabeza hacia abajo encontrándose con la escena de su cuerpo siendo atravesado por una especie de dos tubos negros con líneas rojas.

Izuku: Incluso dándoles la oportunidad de ser un héroe de verdad...aunque sea ¡una sola vez en sus miserables vidas! Ustedes se niegan —Izuku hablo con un tono seco mientras de su dedo salía una tercera espina negra atravesando la cabeza del héroe en estado de shock que no pudo hacer ni decir nada más—.

El joven villano retrajo Remaches, dejando caer el cuerpo del viejo hombre ya sin vida. Negó con la cabeza furioso antes de abrir la puerta de su caza con una patada y luego lanzar el cuerpo del héroe dentro de esta y cerrar la puerta. No quería que alguien lo viera y llamara un héroe antes de tiempo.

Izuku: Mierda...que estoy haciendo —Se regaño a si mismo antes de recordar a la castaña que dejo atrás, ya había pasado al menos tres minutos desde que la dejo—. Estoy perdiendo el tiempo... —El chico dio un salto hacia el techo y empezó a correr—.

Cuando llego de nuevo a la escena, encontró a la castaña cerrando los ojos con fuerza mientras gritaba desesperada esperando el ataque de esos dos hombres que ahora tenían dos navajas en sus manos. Izuku no perdió tiempo y aterrizo detrás de ambos hombres, antes que hicieran algún movimiento uso Remaches para atravesar sus hombros y arrastrarlos a la fuerza hacia él mientras estos gritaban por el repentino dolor que sintieron.

Izuku: ¿No se les enseño a tratar mal a una dama? —Pregunto con una mirada fría retrayendo los remaches de ellos—.

?: ¡Desgraciado! —El hombre barbón lo insulto mientras intentaba levantarse—.

?: ¡¿Q-quién eres?! —El otro hombre grito asustado pues a pesar de ver a un niño, sentía que en realidad había un monstruo delante de él—.

Izuku: Nadie importante, pero para su mala suerte he decidido que mi acción de buena calidad sea salvar a esa chica de allí —Señalo a la joven que seguía con los ojos cerrados repitiéndose algo que no podía escuchar con claridad—. Pero también tengo mucha pereza soportar a alguien como ustedes, así que seremos rápido ¿Ok? —Puso una sonrisa sádica mientras volvía a usar Remaches atravesando por muchos puntos el cuerpo de los dos hombres—.

El joven de ojos verdes se decepciono por los débiles que fueron, no soportaron casi nada. Se alejo de sus cuerpos y camino hasta la joven chica.

?: Un héroe no tiene miedo...un héroe no tiene miedo... —La castaña repetía en voz baja la misma frase, algo que le pareció extraño a Izuku—.

Izuku la vio atentamente un segundo, su rostro, su cabello, esas mejillas que parecían sonrojadas. Sin duda era alguien diferente, ¿era una aspirante a Héroe?

Izuku: Hasta un héroe puede tener miedo —No quería asustarla, aunque no entendía el porque. Así que uso la voz más amable que pudo— Ya paso, todo está bien. Vamos, abre tus ojos. Te prometo que no soy tan feo —Soltó una pequeña risa, que para él funciono pues noto que la ella relajaba los músculos lentamente y abrió los ojos con la misma lentitud—. ¿Lo ves? Ya está todo bien. Ya me encargué de ellos, no volverán a molestarte nunca más —Lo dijo con una sonrisa mientras daba una mirada rápida a los cuerpos sin vida por el rabillo del ojo—

?: T-tu...los mataste... —Después de la impresión inicial, ahora la realidad golpeaba a la joven castaña. Comenzando a asustarse, pues si él los mato significaba que no era mejor que los dos hombres que intentaron atacarla— N-no me hagas nada...p-por favor

Izuku: —Su sonrisa se borró por un breve segundo, acababa de salvarla y ahora ¿se asustaba de él? ¿qué le pasaba a esta chica?—. No te hará nada, si quisiera hacerlo ya lo habría hecho —Se froto la cien con algo de molestia.— Deberías estar agradecida por tomarme la molestia de salvar tu vida —Su tono paso de uno gentil a uno más irritado y seco, no fue su intención pero de verdad le había molestado sentirse rechazado a pesar de que la salvo de una muerte segura o algo peor—.

?: ¿Por qué me salvaste? —Su pregunta lo golpeo de lleno, dejándolo helado por un segundo—.

Izuku: Hmmm... —Se llevo el dedo índice a la barbilla pensativo, no tenía una respuesta clara, ¿por qué la salvo?.— Digamos que no estoy de acuerdo que dañen a alguien indefenso, además...si puedo borrar a dos basuras de esta sociedad con gusto lo hare —Esa respuesta parecía bastar, aunque dentro de él sabía que era mentira—.

?: Tú no eres un héroe...

Izuku: jajaja veo que tu cabecita trabaja algo lenta ¿eh? —él acaricio con suavidad su cabeza desordenando un poco su cabello.— Pero si, no soy un héroe, soy un villano —Lo dijo como si no tuviera importancia mientras su rostro era adornado por una sonrisa orgullosa.—

?: U-un...¿villano? —Si antes estaba sorprendida, esto la dejo en shock.—

Izuku: —Mantuvo su sonrisa, la reacción de la chica al enterarse de que no era un héroe fue más que divertida—. Sera mejor que te vayas, no creas que mi buena acción del día se repetirá dos veces —El chico se encogió de hombros y le dio la espalda mientras caminaba con tranquilidad.— Olvida que me viste, adiós

?: —Ella se quedó congelada viendo como se alejaba, hasta que finalmente reacciono y corrió un poco mientras gritaba— ¡Espera! —Su grito hizo que los pasos lentos del chico se detuvieran.— S-solo...q-quiero darte las gracias...

Izuku: —"¿Las gracias?" Fue su pensamiento pero negó con la cabeza—. No necesito tu agradecimiento, no lo hice por ti, solo vi una buena oportunidad de matar a dos bastardos...nada más

?: Aunque s-sea así...yo...n-necesito agradecerte correctamente. D-después de todo salvaste mi vida. ¿C-como te llamas?

Izuku: ... —¿Por qué se mostraba tan amable? No necesitaba el agradecimiento de nadie, se dio la vuelta para repetirle que no. Pero entonces él conecto sus ojos verdes con los castaños de ella. Esa pequeña e inocente sonrisa dibujada en el rostro de la chica trajo a él antiguos recuerdos que creía casi perdidos en el tiempo o mejor dicho él trataba de olvidarlos. Por un segundo sintió un pequeño dolor en su corazón .— Dime...Shigaraki, Shigaraki Izuku

?: S-shigaraki, gracias p-por salvarme —Ella se inclinó en una reverencia mientras sonreía alegre al saber el nombre de su salvador.—

Izuku: Si, si, de nada...supongo —Se encogió de hombros para darse la vuelta de nuevo.— Ahora vete a tu casa y no vuelvas a caminar sola por estas calles —Y así él desapareció de su vista dejándola nuevamente sola.—

Salto con agilidad de nuevo a los tejados de las casas y comenzó a correr a gran velocidad. Se regaño internamente por lo que hizo, ¿qué le paso?

Izuku: ¿Acaso...un villano salvo a un aspirante a héroe? —Se golpeo internamente mientras se maldecía. Sin duda esto no podía saberlo su padre, ni su hermano, ni nadie. Hoy había cometido los errores que desde niño le enseñaron a no cometer y lo que más le molestaba es que ni si quiera él mismo entendía porque. Entonces por un momento se detuvo en seco mientras miraba hacia atrás—. Ni si quiera se como se llama...


Hasta aquí este capitulo, espero que les haya gustado, si fue así dejen su comentario y díganme que les parece la historia hasta ahora, los estaré leyendo.

Tengo algunos capitulos más que los estaré publicando en los próximos días de esta semana. Sin mas que decir me despido y nos vemos en la siguiente.