Aun después de caer la noche sobre Japón, la lluvia continua con más fuerza. Gracias a la ayuda de su inesperado salvador la joven de cabello castaño pudo llegar a tiempo a su hogar antes que empeorara el clima aun más.
Cuando Uraraka entro dentro de su casa fue recibida rápidamente por sus dos padres en un amoroso abrazo mientras ambos le preguntaban al mismo tiempo donde estuvo confundiendo y mareando a la chica.
Ochako: C-cálmense...n-no los entiendo —La joven tenía los ojos girando mientras intentaba separarse de sus padres—.
Sr. Uraraka: ¡Perdóname, hija, soy tan mal padre! —El padre de familia abrazo con más fuerza a su niña mientras soltaba lagrimas sin parar—. ¡Si tan solo fuera más fuerte!
Sra. Uraraka: ¡Debimos pelear desde un principio contra esa escuela! —Ahora la madre de la familia alzaba la voz mientras sollozaba—. ¡Pero no teníamos los suficientes recursos para cambiarte de escuela, no considerando tus sueños a futuro! Perdóname mi Ochako...te hicimos pasar por tantas cosas...
Ochako: P-por favor, ustedes no tienen l-la c-culpa de nada —Al entender lo que pasaba la joven chica no pudo evitar soltar lágrimas, lo que menos le gustaba era ver que sus padres se culpaban por las cosas que pasaban en sus vidas—. Ustedes son los mejores padres que una niña puede pedir, siempre intentaron darme lo mejor —Uraraka tomo las mejillas de sus padres con cariño mientras les mostraba una pequeña sonrisa que conmovió el corazón de sus padres al instante—.
Después de respirar un momento los tres integrantes de la familia Uraraka se sentaron en la mesa para cenar y hablar sobre el tema.
Sra. Uraraka: Entonces fue esa chica de nuevo... —Hablo con un tono mezclado entre odio y aburrimiento, para ella ya era bastante conocida la clase de persona que era esa estudiante popular que atormento por tantos años a su pequeña—.
Sr. Uraraka: ¡No podemos quedarnos de brazos cruzados! —Golpeo la mesa con sus puños asustando un poco a su familia—. Esa jovencita te ha torturado el tiempo suficiente y nosotros lo permitimos por mucho tiempo. Esta vez será diferente hija, no planeo dejar que se salga con la suya
Uraraka: —Levanto la mano para hacer que su padre guarde silencio, después de esto soltó un suspiro pesado negando suavemente con la cabeza—. Papá, no permitiré que hagas eso... —Sus palabras dejaron sorprendidos a sus padres y antes que el hombre adulto pudiera interponerse en lo dicho, Uraraka continuo—. Como dije antes, mamá, papá, no es su culpa. Nada de lo que paso es su culpa. Entiendo porque no lucharon más en contra de esa...chica —Su mirada se desvió un segundo mientras fruncia el ceño, pero rápidamente se recompuso—. Además estoy a pocos meses de terminar la escuela, ¡después de eso entrare a U.A y me convertiré en una heroína! —Se levanto de la silla con una sonrisa con el puño en alto—.
Los padres de la chica de ojos castaños sonrieron con alegría, no podían pedir mejor bendición que ella. Sin duda estaban orgullosos en la mujer que se estaba convirtiendo y eso los alentaba a seguir esforzándose para verla feliz con su sueño cumplido.
Después de la cena, como casi todos los días, Uraraka ayudaba lavando los platos junto a su madre. Ambas se encontraban repartiendo la tarea entre lavar los platos y secarlos, mientras una suave música llenaba el ambiente. Ochako bailaba con simples pasos pero que demostraba lo feliz que era al vivir esos pequeños momentos junto a su familia, mientras que su madre con una sonrisa de vez en cuando miraba a su hija a través del rabillo del ojo.
Sra. Uraraka: Hija, de verdad me llenaste de orgullo con lo que dijiste —La mujer giro su rostro para verla mientras que la joven chica solo dibujaba una sonrisa en su rostro mientras continuaba lavando al ritmo de la música—. Eres una chica muy buena...a veces me pregunto porque nadie ve eso en ti...
Ochako: ... —La chica de ojos castaños quedo en silencio un segundo, no se esperaba esa clase de comentario de su madre. Era verdad, nunca se juntaba con alguien ya sea otra chica o un chico de su edad, era clara la razón pues desde ese día donde toda la escuela se burló de ella nunca tuvo un amigo, ¿pero, por que después de tanto tiempo ese tema resurgía?—. Bueno...t-tampoco es que me interese hacer amigos, mamá. Después de ese día todos actuaron muy mal conmigo, no creo que haya alguien bueno en ese lugar...
Sra. Uraraka: ¿De verdad no hay nadie bueno que hayas conocido?
Ochako: —"¿Alguien bueno?" Uraraka quedo pensativa, nunca antes se cuestionó eso—. N-no...creo que no —Su vista estaba fija en los platos pero su madre sabía que su mente estaba más lejos, mucho más—.
El tiempo paso y ya casi a medianoche, ella aún estaba despierta. No estaba recostada más bien sentada al borde de la cama, mientras sus ojos intentaban descifrar las múltiples estrellas que adornaban el cielo después de que la lluvia cesó.
"¿De verdad no hay nadie bueno que hayas conocido?" Se repetía en su cabeza sin parar desde el momento que su madre lo dijo. En toda su niñez, en su adolescencia, nunca conoció a un amigo. Nadie fue bueno con ella, nadie se preocupaba por ella, dejando de lado a sus padres claro esta.
Entonces una imagen apareció en su mente, un rostro amable con una sonrisa tranquilizadora. Unos ojos apagados de color verde, pero que en ese momento brillaron como unas pequeñas estrellas moribundas. Aún estaba confundida, no sabía que pensar, primero la atacaron dos extraños y luego...un villano la salvo.
Ochako: ¿De verdad era un villano? Es decir...me salvo... —En su mente se repetía el momento donde sus ojos se conectaron—. Si fuera un villano no tendría razón para intervenir, ni si quiera se molestaría en salvar a alguien como yo —Su mente estaba alejándose de la realidad, repitiendo el momento donde ese chico se alejó saltando entre los tejados—. Se...veía de mi edad, Shigaraki Izuku...¿quién eres?
A la madia noche, en algún lugar por la ciudad de Kamino, dentro de un bar abandonado, las luces aun seguían encendidas. Dos hombres se encontraban allí, uno se veía más estresado que el otro.
?: dame otro igual —puso sus manos encima de la barra de bebidas, golpeaba la madera con los dedos en una clara señal de estrés, siempre evitando que sus cinco dedos toquen al mismo tiempo la madera—. ¡Donde esta ese mocoso, ya se hizo tarde! —Golpeo la mesa con el puño mientras una copa se deslizaba en la mesa hasta él—.
?: Dale algo de tiempo, lo más probable es que se distrajo con algunos matones de tercera otra vez —El hombre detrás de la barra hablo con una voz tranquila, este desempeñaba el rol de bartender en ese lugar—.
?: Siempre dices lo mismo, Kurogiri —Lo miro con sus ojos de iris rojizos, tenía el ceño fruncido. Siempre estaba molesto, siempre sentía un picor dentro de él. Pero lo que provocaba ese mocoso acrecentaba aun más su ira. Sin darse cuenta tomo la copa con todos sus dedos convirtiéndola en polvo al instante derramando el líquido en toda la mesa—. Mierda...siempre han sido muy permisivos con él. Consintiéndolo en todo...—. Su voz se llenó de veneno y envidia mientras recordaba estos últimos años—.
Kurogiri: Si es así, es porque el chico se lo ha ganado por mérito propio. —El hombre se mantuvo con su tono calmado mientras tomaba un paño para secar la bebida derramada—. No debes tener envidia de tu hermano, sino alegrarte de sus logros que también son nuestros. Y que su avance sea el motivo para mejorarte a ti mismo con tal de alcanzarlo, Shigaraki Tomura —Sus ojos amarillos se posaron en él, mientras depositaba una nueva copa esperando que esta vez no la rompa—.
Shigaraki: Me esforcé por años, pero maestro solo ve los logros del mocoso. A pesar de que empecé mi camino antes que él...se adelanta... —Tomo la copa en su mano, esta vez con cautela y bebió el líquido en seco hasta acabarlo—. Yo empecé en nivel cero pero ese chico cuando inicio su partida comenzó con nivel 10, es un tramposo...
Izuku: ¿Quién es el tramposo, hermano? —Ambos hombres se sorprendieron al escuchar la repentina voz del chico. Siempre lograba impresionarlos con su nivel de sigilo—. Adivinaré, Kurogiri. Mi querido hermano estuvo preocupado por mi toda la noche —Su tono era burlón mientras veía a su hermano con una sonrisa burlona—.
Shigaraki: —Lo miro con rabia, se levantó de su asiento y se acercó al chico de ojos verdes—. Además de no reportarte, te burlas de tu superior. Si continuas así debe darte una lección y recordar a tu cabeza hueca quien es el personaje principal aquí
Izuku: Adelante, hermanito... —Se acerco sin temor quedando cara a cara con el hombre de pelo azulado—. Si quieres repetir la humillación que te di no soy quien para negártelo
Shigaraki: ... —Se quedo viéndolo mientras abría sus dos manos en posición para agarrar algo pero no hizo ningún movimiento, al contrario se dio la vuelta volviendo a la barra del bar—. Eres un presumido, Izuku. Solo por ser el favorito del Maestro no te da el derecho de ser tan irrespetuoso con tu hermano mayor.
Izuku: Padre no tiene favoritos —Se sentó al lado de su hermano recibiendo una bebida por parte de Kurogiri—. Y si los tuviera, yo seria el líder en todo esto
Kurogiri: Aunque admito que seria...interesante ver al joven Izuku liderar este proyecto... —La sombra con cuerpo tomo asiento frente a ellos, siempre estoico y con voz serena—. No podemos quitar el hecho que Tomura fue elegido, inculcado y entrenado para ser el líder —Lo dicho puso una pequeña sonrisa de victoria en Tomura quien continúo tomando su bebida—. Aun así, si dejan que su servidor de una humilde opinión...para mí, ambos son los lideres en todo esto, los dos se complementan y su Maestro lo sabe. Es por eso que la operación saldrá tal como se planea, siempre y cuando trabajen juntos.
Izuku: No me importa trabajar con el señor manos —Su tono era burlón mientras mantenía una sonrisa en su rostro—.
Shigaraki: ¡Vuelve a llamarme señor manos, una vez más! —Intento agarrar el cuello del chico con su mano, pero antes de poder hacerlo un portal de color negro con tonos violetas se materializo entre ambos. La mano de Tomura desapareció en el portal, casi de inmediato Shigaraki saco su mano y miro con molestia a su bartender—. Kurogiri...deja de entrometerte en mis asuntos
Kurogiri: Shigaraki Tomura, debo volver a repetirte que tu Maestro ha señalado específicamente que en estos meses tu estas a cargo del cuidado de Shigaraki Izuku —Su tono siempre tranquilo había sido reemplazado por un tono más severo—. Cualquier cosa que le pase será tu responsabilidad y responderás por lo tal ante Él.
El hombre de cabello azulado soltó un gruñido exasperado mientras se levantaba de su asiento y cruzando la puerta de salida del bar. Siempre era lo mismo, siempre igual. ¿Por qué su Maestro mostraba tanta preferencia a este chico? ¿Que tenia de especial?
Kurogiri: Y...¿por qué se debió tu retraso? —El hombre sombra pregunto mientras limpiaba algunos vasos y copas—.
Izuku: P-pues... —Las imágenes de su encuentro con esa joven castaña inundaron su mente—. S-solo tuve un breve encuentro con dos buenos para nada.
Kurogiri: A pesar que admiro tu perspectiva de asesinar a héroes y matones sin honor ni sin sentido... —Le dio la espalda para acomodar los vasos recién secados—. Esos matones de tercera podrían ser de utilidad para nosotros. Después de todo necesitamos carne de cañón para diezmar las fuerzas de los héroes más profesionales.
Izuku: ... —No estaba escuchando, su mente estaba en otro lado. Ahora que recordó a la chica castaña no podía sacarla de su cabeza. ¿Por qué la rescato? Ni él lo sabía y eso lo irritaba más que ninguna otra cosa—.
Kurogiri: Joven Izuku, ¿estas escuchándome? —El hombre portal se materializo a su costado sacándolo de sus pensamientos—. Te noto algo...distraído. ¿Paso algo en tu misión de hoy?
Izuku: No...solo fue otro día en la monotonía. Tal vez estoy algo cansado, necesito descansar —Se levanto de su asiento esperando que su compañero no continuara indagando más el tema—. Cuando vuelva Tomura dile que saldré temprano por la mañana, aun debo continuar con mi misión.
Kurogiri: —Entrecerró los ojos levemente mientras lo veía irse—. Si, le dire.
No tardo mucho hasta que llego a su habitación, se quitó la ropa con desgano hasta tirarse encima de su cama. Llevo su mano hasta su cabeza y se arregló el cabello mientras exhalaba con cansancio.
Ese día fue extraño, esa chica de cabello castaño...¿por qué la ayudo? ¿por qué le dio su nombre? En ese instante sus ojos se abrieron como platos mientras se sentaba de golpe y apretaba sus puños con fuerza.
Izuku: ¡mierda, mierda! ¡Le dije mi nombre! —Se levanto de la cama y camino hasta una venta—. Y ella ni si quiera me dijo su nombre... —Inmediatamente después de decir eso se abofeteo a si mismo con fuerza—. Pero que estoy diciendo...eso no importa. Le dije que era un villano y le di mi nombre, ¡es literalmente lo que padre me enseño que no debo hacer! —Golpeo la pared de su habitación con fuerza creando una grieta en ella—. No pueden saberlo...d-debo asegurarme que ella no diga nada. Si, debo encontrarla otra vez
En un nuevo día, tal como quedo con sus padres, ellos no se interpusieron en lo ocurrida con esa chica popular. Dejando que den un pequeño castigo a la castaña para no crear más problemas. Después de ello el resto de la mañana transcurrió como todos los días, la joven Ochako se encontraba comiendo un refrigerio en la azotea de su escuela, desde hace un par de años que acostumbraba a comer allí.
Estaba sola, algo que no era nuevo para ella, era por esa razón que siempre comía en la azotea para estar sola. Pero esta vez se sentía diferente. "¿De verdad no hay nadie bueno que hayas conocido?" Esa pregunta se arraigó fuertemente en su cabeza, le recordaba que estaba sola.
La demonio: ¿Otra vez sola, Ochako? —Su voz llena de veneno saco a la castaña de sus pensamientos, se quedó sorprendida al ver a la chica popular delante de ella y no estaba sola tenia a un grupo de otras tres con ella—.
Ochako: —La castaña la miro a los ojos y frunció el ceño molesta—. No estoy de humor hoy, ya tuviste lo que querías, el director me dio un castigo y tu saliste ganando. ¿Puedes dejarme en paz?
Estudiante: —Soltó una risilla—. Tenías razón, ella es muy cobarde
La demonio: Y a pesar de eso todavía quiere ser un héroe, patético, ¿verdad? —La sonrisa burlona adornaba su rostro mientras se acercaba de forma amenazante—. Me das asco, no cabe en mi mente que alguien que solo quiere ser héroe por dinero algun día podría tener en sus manos la vida de mis padres o mi propia vida
Ochako: —Apreto los puños hasta que sus palmas se pusieron blancas—. Y-ya te dije que es para ayudar ¡a mis padres! —Sin pensárselo dos veces asesto su puño derecho en el rostro de la chica popular dejándola en el suelo—. ¡Y aunque eso sea mi principal motivo, no quita el hecho que haré todo lo que pueda para salvar a todos los que vea en problemas!
La demonio: —Era apoyada por sus compañeras para ponerse de pie—. ¡¿Un héroe que golpea a una chica indefensa?! ¡Ahora sí, Uraraka Ochako, tu futuro esta arruinado! —Ordeno a sus compañeras para que sujetaran a la joven castaña dejándola indefensa—. Aun mejor, creo que le ahorraremos la molestia al mundo y acabaremos contigo aquí...¡y ahora!—. Tomo impulso para golpear el abdomen de la castaña sacándole el aire de sus pulmones—.
Ochako: ¡Argh!... —Se retorció intentando zafarse del agarre de las otras tres chicas, antes de poder lograrlo recibio otro golpe igual de intenso. Esta vez soltó algo de saliva mientras intentaba ponerse de rodillas—. D-déjame...e-en paz...por favor... —Algunas lágrimas se asomaban en sus ojos—.
La demonio: —Soltó una risa divertida por el escenario que tenía delante—. Está bien, lo hare. Si tu... —Tomo su cabeza por la barbilla y la obligo a levantarla para mirarla a los ojos—. Juras no ser una heroína
Uraraka abrió los ojos sorprendida, ¿de verdad tanto odiaban la idea que ella se vuelva...? Negó con la cabeza mirándola furiosa, se retorcía buscando una forma de salir del agarre de las otras chicas pero le era inútil. Continúo negando con la cabeza, no haría eso, jamás diría esas palabras. Nadie decidiría sobre sus metas y sueños, ella no dejaría que los pisoteen meramente por alguna clase de envidia contra ella.
?: ¿Tú quién eres para juzgar los sentimientos y sueños de una persona? —Una voz masculina alarmo a todas las chicas presentes—. ¿Tú quién eres para destruirlos y también privarlos de ellos? —La figura apareció a un costado de todo el grupo, era un chico de ojos verdes—.
La demonio: ¿Y t-tú quién eres? —Intento sonar molesta pero su voz se quebró a medio camino al sentirse intimidada por la simple mirada de ese extraño—. N-no eres de esta escuela
Ochako: ¿S-shigaraki? —Sus ojos no podía creer lo que veían, el chico de ayer...estaba allí, de verdad estaba allí—.
La demonio: ¡¿Lo conoces?! —La chica se giró un segundo para mirar a la castaña con molestia. Ya entendió todo, seguramente esa inútil se buscó a alguien que la defendiera, probablemente era algún familiar suyo—. Debí suponerlo, eres tan patética que buscas otra persona ¿para pelear tus batallas? Lo siento chico, pero tu plan fallo, puedes retirarte o sufrir las consecuencias. Después de todo somos más que tú —Intento asustarlo pero aquel joven simplemente seguía de pie mirándola fijamente sin decir nada—. Bien...como quieras —Transformando su mano en un puño se movió para volver a golpear a Uraraka, pero su puño nunca hizo contacto—.
Izuku: La verdad no tengo ningún plan —Todas las chicas se quedaron congeladas al notar que el ojos verdes estaba justo enfrente de la líder sosteniendo su muñeca evitando que su puño avance más—. Lo diré una sola vez, espero que todas presten atención —Miro a las otras tres chicas por el rabillo del ojo, causando un escalofrío en ellas—. Dejaran a esta chica en paz, no la volverán si quiera a dirigir la mirada y no hablaran nada sobre esto a nadie —Aunque su voz era tranquila podían sentir la severidad en cada una de sus palabras
La demonio: —Intento quitar su mano de su agarre pero ni si quiera pudo moverla un milímetro, ese chico no era normal—. ¿Y si nos negamos, que vas a ha...?
En menos de un segundo Izuku tomo a la líder del cuello elevándola lo suficiente como para que sus pies no tocaran el suelo. La chica intento liberarse de su agarre pero no podía hacer nada, empezaba a faltarle el aire. Las otras jóvenes soltaron un grito de terror mientras liberaban de inmediato a la castaña.
Izuku: —Las chicas intentaron escapar pero Izuku usaría Remaches para bloquear la puerta de salida—. Si se niegan, no saldrán de aquí y sus padres nunca encontrarán sus cuerpos —Giro su cabeza hacia la chica que tenía entre sus manos suplicando por aire—. ¿Me entendiste? —Una sonrisa sádica se dibujó en su rostro, las tres chicas solo pudieron asentir con la cabeza entre lágrimas—.
El joven de pelo verde cedió su agarre liberando a su víctima, esta quedo de rodillas en el suelo dando grandes bocanadas de aire para recuperarse. Ochako estaba en un estado de shock, no se dio cuenta en que momento el chico se movió hasta estar frente a ella y tomarla entre sus brazos.
Izuku: Si escucho que dijeron una sola palabra...volveré y las matare —Amenazo por último antes de dar un salto hacia la siguiente azotea llevándose a la castaña consigo—.
[...]
Cuando Ochako salió del trance en el que se había sumergido noto como la brisa helada chocaba con su cara. Parpadeo un par de veces antes de darse cuenta que dos brazos la sostenían al estilo nupcial mientras se desplazaban con saltos de tejado en tejado. Antes de poder decir algo sus ojos se movieron hacia arriba y lo vio, era él.
Su corazón dio un pequeño salto al descubrir que estaba entre los brazos de aquel chico que la salvo. No pudo evitar teñir sus mejillas de un tono rojizo mientras sus ojos daban vueltas entendiendo la posición en la que se encontraba.
Ochako: ¡a-aah!...
Izuku: Oh, al fin despertaste. Comenzaba a preocuparme, parecía que tu mente estaba en otro lugar muy, muy lejos de aquí —Trato de poner una sonrisa para no asustarla pero antes de lograrlo fue abofeteado con fuerza haciéndole perder el equilibrio. Tropezó contra el suelo soltando a la chica y cayendo ambos en una azotea de un edificio—. ¡o-oye que te...! ¿pasa? —"¿No debería estar en el suelo?" pensó el joven de cabello verde, pues justo en ese momento se encontraba flotando a casi un metro del suelo y parecía que se alejaba un poco más a cada segundo que pasaba—.
Ochako: ¡t-tu...pervertido! —La joven castaña grito a todo pulmón mientras se cubría con sus brazos aun sin poder controlar su salvaje sonrojo—. ¡¿Q-que planeabas hacer c-conmigo?!
Izuku: —"Este don no es mío...y ella no parece confundida al verme flotar. Claro, es su quirk"—. ¡Si quisiera hacerte algo lo hubiera hecho ahí mismo en tu escuela! Ahora bájame de aquí, sé que este es tu poder
Ochako: C-claro que no, ¿c-como me encontraste? ¡¿Eres un acosador?! —Finalmente saco una conclusión apresurada que no hizo más que irritar al peli verde—.
Izuku: ¡¿Pero que carajos dices?! —Activo su quirk de Remaches para perforar la azotea y anclarse al suelo—. Escucha, no estoy acosándote ni nada por el estilo
Ochako: ¡¿Entonces por qué llegaste a mi escuela y por qué me secuestraste hasta aquí?! —La chica no mostraba indicios de calmarse a corto plazo. La situación empezaba a molestar al villano—.
El peli verde estuvo a punto de responder hasta que se dio cuenta que sus gritos empezaron a alertar a los vecinos cercanos, viendo incluso a uno que los veía desde la ventana de un edifico adjunto y tenía un teléfono pegado al oído.
Izuku: Maldición esto no es bueno... —Susurro molesto notando que la fuerza de gravedad invertida aumentaba poco a poco. Dio un suspiro, tenía que pensar en algo que tranquilice a la adolescente—. Está bien, está bien...me atrapaste... —Dijo con un tono tranquilo llamando la atención de la chica que lo veía con curiosidad—. La verdad es que yo...quería verte otra vez —Ya lo había dicho, no tenía vuelta atrás, era un recurso desesperado pero tenía que salir de allí antes que la policía llegue—. ¿Es todo, feliz?
Ochako: T-tu...¿querías verme? —La joven Uraraka quedo en silencio un segundo procesando lo que acababa de escuchar—. ¿L-lo dices en serio?
Izuku: Si, no sé porque quise hacerlo pero es verdad. Además...t-tu...no me dijiste tu nombre —Puso una sonrisa tensa al poder escuchar las sirenas de las patrullas acercándose. "Anotare en mi mente a ese viejo chismo" se dijo en sus adentros mientras veía por el rabillo del ojo al mismo hombre que seguía viéndolos desde la ventana—. ¿Ya puedes...bajarme?
Ochako: —"Él, quería verme..."—. O-oh s-sí, enseguida. Liberar. —La castaña junto sus dedos de ambas manos creando un leve brillo rosa y de inmediato él cayó al suelo—. Te pido perdón, no fue mi intención usar mi quirk en ti
Izuku: —Se recompuso rápidamente y la volvió a tomar entre sus brazos—. No te preocupes, solo...intenta no hacerlo otra vez ¿ok? —La chica dio un chillido ahogado al sentirse de nuevo entre los brazos de Izuku—. Creo que armamos mucho ruido aquí, nos moveré a un lugar más tranquilo —Él recibio solo un movimiento de cabeza de la muchacha mostrando que estaba de acuerdo con lo dicho—.
No tuvieron que moverse demasiado, cruzar un par de edificios para alejarse lo suficiente. Con los dos más calmados se sentaron en una azotea de un edificio alto mientras observaban el cielo azul. Nadie dijo nada por un par de minutos, ambos no sabían que decir. Mientras que Izuku se golpeaba internamente por volver meter la pata y seguir agrandando el problema con esa chica; Uraraka peleaba internamente tratando de entender cuál era el fin de todo esto.
Ochako: Entonces... —Rompió el silencio entre ambos, Izuku solo se giró para verla directamente a la cara—. M-me llamo Uraraka Ochako, perdón por no decírtelo ayer.
Izuku: —"Ochako, es...un lindo nombre, tiene un significado peculiar"—. Es un gusto conocerte Uraraka
Ochako: Lo mismo digo Shigaraki —Puso una pequeña sonrisa, era la primera vez en bastante tiempo que tenía una conversación amena con otro chico de su edad, al menos ella lo veía como alguien muy cercano a su edad—.
Izuku: Prefiero que me llames Izuku, si no te molesta —Esperaba no tener que dar una explicación sobre su petición, ¿en primer lugar porque tenía esa preocupación?—.
Ochako: ¿Izuku? No te molesta que te llame...¿por tu nombre? Es decir...apenas nos estamos conociendo y...
Izuku: Estoy bien, Uraraka —La interrumpió pero siempre con un tono calmado y gentil. Lo que menos quería era asustarla y que intente escapar—. Se que es extraño, pero estoy acostumbrado a que solo a...m-mi padre lo llamen así
Ochako: Oh, entiendo. ¿Tu padre también es...un villano?
Izuku: —La miro por un segundo y soltó una suave risa, algo que le pareció tierno a la chica castaña—. Oh no, no. Él falleció hace mucho, al igual que...mi madre... —Su mirada se hizo sombría por un segundo e hizo que Ochako sintiera culpa por tocar un tema sensible para él—. Soy hijo único, ambos se fueron cuando era pequeño, tuve que criarme solo. No fue fácil, pero creo que me fue bien
Ochako: Si dejamos de lado que eres un villano —A pesar que todo ese asunto debió ser angustiante para Ochako, o incluso hacerla sentir insegura por alguna extraña razón no sentía que el chico de ojos verdes fuera un peligro para ella—. ¿Si lo eres, verdad?
Izuku: Lastimosamente para ti, si, si lo soy. Supongo que es el destino que le espera a un pequeño niño abandonado a su suerte que nunca recibió la ayuda de un poderoso héroe, como cuentan los comics —Apartó la mirada mientras fruncia el ceño, no le gustaba recordar su niñez pero eso hacía que sus objetivos cobren más fuerza—. Cuanto estas a tu suerte en las calles, te das cuenta que los héroes...no son más que figuras falsas. Solo imagina pedir ayuda, llorar por la pérdida de tus padres y que nadie decida darte su mano. Cualquiera podría caer en un mal camino por eso, y solo cuando estas en lo más profundo te das cuenta que la sociedad no está más que... —Se quedo en silencio al sentir repentinamente como su torso era atrapado entre dos brazos delgados. Su cuerpo se tensó y puso rígido al instante, ¿que era esto? Jamás lo había sentido o...no recordaba haberlo sentido—.
Ochako: —Ella no sabía como se lo tomaria pero no pudo evitar que su cuerpo se mueva directamente a él para abrazarlo, sentía que era lo correcto, nadie merecía sufrir algo así...ni si quiera un villano—. Seguro estuviste muy asustado, solo e indefenso...b-buscando alguien que te de la mano... —A pesar que sentía su cuerpo rígido no vacilo ni un segundo en continuar con el gesto—. Lo lamento mucho Izuku, ningún niño merece pasar por lo que tu pasaste...
Izuku: Uraraka... —Su mirada se volvió sombría—. Suéltame, por favor...
Ochako: Me hubiera gustado estar allí, y-yo te hubiera ayudado Izuku, yo... —Dejo de hablar al sentir las manos del joven sobre sus hombros, su agarre era fuerte pero no la lastimaba—. ¿Izuku?
Izuku: —La aparto de él, mientras su respiración se tornó a la frecuencia normal—. No...no necesito tu lastima, Uraraka...
Ochako: No es lastima, yo solo q-quise animarte —A pesar de por un momento sentir miedo, ella puso una sonrisa sincera—. Ayer me dijiste que hasta los héroes tienen miedo, bueno...yo hoy te digo que hasta los villanos necesitan alguien en quien apoyarse para llorar
Izuku: —Puso una pequeña sonrisa, esta chica si que era peculiar—. Gracias, eso fue algo muy inspirador...para ser una simple heroína
Ochako: ¡oye! Lo dice el villano que salvo a una aspirante a heroína, dos veces —Dijo de forma burlona mientras hacia un dos con sus dedos—.
Izuku: Sigo siendo un villano, solo fue...mi obra buena del día —Puso los ojos en blanco mientras tomo con su mano la mejilla derecha de la castaña pellizcándola con algo de fuerza—. No tientes a tu suerte niña
Ochako: ¡auch! E-entendí, no hagas eso jaja —Aunque le dolía un poco le pareció gracioso—. Recuerda que hablas con una futura heroína
Izuku: —La soltó mientras giraba los ojos de forma aburrida—. Creo que estas a tiempo de dejar ese sueño, los héroes no son lo que parecen, la mayoría solo busca su propia gloria no arriesgan sus vidas por los demás de forma desinteresada —Ochako bajo su cabeza con tristeza—. Eso me recuerda otra de las razones por la que vine —Eso llamo la atención de ella que levanto la cabeza para prestar atención—. Uraraka, no debes hablar a nadie sobre mi
Ochako: Oh, no creo que debas preocuparte por eso —Ella se rio de forma nerviosa, cosa que dejo extrañado al peli verde—. Aunque quisiera no tengo a nadie con quien hablar. No tengo amigos...y no preocuparía a mis padres hablando sobre ti Izuku, sin ofender
Izuku: Esta bien, creo que eso está bien. En ese caso... —Se levanto y camino un poco apartándose de ella—. Fue un placer conocerte, Uraraka Ochako. Tal vez algún día nos encontremos, pero ya sabes...serán otras circunstancias jaja
Ochako: —En el instante que escucho eso se levantó de golpe y corrió hacia él—. ¡E-espera! —El peli verde dejo de caminar y se giró en su dirección—. Estas diciendo que ¿nunca más nos volveremos a ver?
Izuku: —Por alguna razón la expresión de tristeza en ella causaba una especie de opresión dentro de él—. Si, me refiero a que no es probable que nos volvamos a ver
Ochako: Pero dijiste que viniste porque querías verme...
Izuku: Si, así es. Pero... —Cerro los ojos un segundo y suspiro. Estaba dejándose llevar mucho con esto—. Uraraka, soy un villano ¿lo entiendes? Soy el malo, hice cosas horribles, asesiné personas entre otras cosas igual de espantosas.
Ochako: Yo l-lo sé...lo sé... —Bajo la mirada por un segundo pero de inmediato la levanto para mirarlo directamente a esos ojos verdosos—. Pero yo...
Izuku: Pondrías en riesgo todo tu sueño solo por hablar conmigo, eres una chica con futuro y no podría arruinar tus sueños de esa forma —"A pesar que algún día tal vez debamos enfrentarnos"—.
Ochako: Nadie tiene que saberlo —Hablo en un tono bajo, ni si quiera ella sabía lo que decía—. Tú lo dijiste, no diré a nadie que te conozco, si nadie se entera que eres un villano...podemos...
Izuku: No es correcto, te meterías en grandes problemas si alguien sabe que estas en contacto con un villano —¿Por qué le estaba dando tanta importancia? Podría irse y acabar la conversación, pero no lo hacía—.
Ochako: —Agacho la cabeza—. Me debes una...
Izuku: ¿Disculpa?
Ochako: ¡Me debes una! —Levanto la cabeza y lo señalo de forma acusante con el dedo—. Por no decirle a nadie que te conozco y que eres un villano.
Izuku: E-espera, no creo que esto funcione así...
Ochako: Y lo pagaras con...eh... —Jugo con sus dedos de forma tímida, él estaba más que confundido—. ¿con una cena? —Antes que el peli verde pudiera responder ella continúo alzando la voz decidida—. ¡Y no aceptare un no por respuesta, Izuku!
Izuku: —Puso una sonrisa divertida, la castaña tenía valor y estar tan decidida la hacía ver...atractiva—. Está bien, supongo que tienes razón. ¿Tienes algún lugar en mente?
Ochako: Encontrémonos en mi escuela, a las 7pm y después veremos a donde ir ¿te parece? —Se sentía nerviosa, sabía que se sobrepasó con su petición era un milagro que él aceptara—.
Izuku: Ok, nos veremos en tu escuela—Camino hasta estar al filo del edificio—. No llegues tarde, héroe —Puso una sonrisa pícara mientras saltaba del edificio y desapareció de la vista de la chica en un parpadeo—.
Ochako: —Soltó un gran suspiro y dio una gran bocanada de aire, había estado aguantando la respiración todo este tiempo—. No puedo creer que funciono... —Puso una gran sonrisa y dio un pequeño salto alegre. Entonces noto algo—. U-un momento...¡¿como bajo de aquí?!
Y un capitulo más termina aquí. Espero que se hayan entretenido leyéndolo.
Seguiré adelante con esta historia un poco más, se que esta clase de fanfics ya están algo quemados, pero mientras vea un poco de apoyo continuaremos. Sin mas que decir nos vemos en el siguiente.
