Shigaraki: El Maestro no te dio ninguna misión para hoy, ¿a dónde vas, hermanito? —El hombre de cabello azulado lo vio entrecerrando los ojos—.

Izuku: —Dio un suspiro mientras lo veía por el rabillo de ojos—. No es de tu incumbencia, atiente a tus propios asuntos y yo atenderé los míos, ¿te parece, hermano? —Ante su falta de respuesta no dijo nada más y salió del escondite—.

Kurogiri: Esta en una edad controversial para cualquiera, tú también pasaste por lo mismo en su momento —La sombra dijo con un tono de voz tranquilo mientras limpiaba algunos vasos—.

Shigaraki: Yo no fui un estúpido adolescente rebelde que no obedece a su hermano mayor...

Kurogiri: Pero si escapabas de nosotros cada que podías —El hombre intento no reír al recordar al joven villano—. Y hacías muchos berrinches cuando tu don destruia tus consolas de videojuegos

Shigaraki: —Su parpado izquierdo tembló por un segundo—. ¡Ya deja de recordar esas cosas! ¡No soy como ese niño! Ahora ven y abre un portal, va siendo hora de reclutar a más gente...para nuestra liga de villanos —Puso una pequeña sonrisa mientras colocaba en su rostro una mano de color blanco—.

La luz del día iluminaba con alegría todo Japón, junto a un hermoso cielo azul totalmente despejado, sería un día perfecto para cualquiera pero no para el joven villano que caminaba con pereza entre las calles de la ciudad. No tenía problemas para pasar desapercibido entre la multitud, después de todo aún no había hecho su debut como villano, aunque siempre quiso hacerlo.

Según su padre y maestro aun no era el momento, por lo que cada misión y fechoría que cometió desde niño siempre fue hecha con la más alta discreción y sin atacar a un héroe profesional de alto nivel. A veces le molestaba las ordenes de Él, sentía que lo menospreciaba.

Izuku: ¿Por qué no dejas que libere todo mi potencial? Sabes que tengo la habilidad para pelear con los más grandes —Susurro para sí mismo mientras veía su mano izquierda—. Me salvaste y criaste como un padre, me entrenaste y guiaste por el camino correcto, el camino para borrar una sociedad tan podrida y vil —La punta de sus dedos se colorearon de un tono negro con algunas líneas rojas mostrando que su don Remaches estaba siendo activado—. Me diste el poder que no tuve ese día, para poder cumplir mis sueños...nuestros sueños —En un instante su don se desactivo y la punta de sus dedos volvió a la normalidad—. No importa, ya llegara el momento, como tú dijiste hermano mayor...apenas estamos terminando el tutorial

Sin darse cuenta estaba parado frente a la puerta principal de la escuela de Ochako. Parpadeo un par de veces incrédulo, el trayecto se le hizo demasiado corto. Reviso el reloj que tenía en su muñeca izquierda, faltaba 10 minutos, sintió un estremecimiento a lo largo de la columna. "¿Que hago aquí?" pensó para sí mismo mientras se arreglaba el cabello con la mano.

Izuku: Esto es una tontería, no debería estar aquí, ni si quiera debí aceptar la idea —Se regaño a si mismo mientras sacudía la cabeza estresado—. ¿Por qué no le dije no? —Un destello de su sonrisa apareció en su mente dejándolo paralizado un segundo—. Esa sonrisa es...

La campana resonó anunciando el final de las clases, todos los estudiantes salían de la escuela, algunos iban solos, otros con amigos y otros en pareja. Izuku los miraba a todos con cierta curiosidad, desde que tiene memoria solo vivió con su maestro y hermano, nunca fue a la escuela después del...accidente. Claro que recibió educación en su hogar y de hecho su padre siempre resaltaba su inteligencia, aun así se preguntaba algunas cosas, lo único que recordaba sobre la escuela fue el constante abuso y burla de sus compañeros sobre todo de cierto rubio de ojos escarlata.

Ochako: ¡Izuku, si viniste! —La castaña mostro una gran sonrisa mientras saludaba con la mano con alegría—. N-no es que pensara que no vendrías...

Izuku: Si quieres la verdad...no planeaba venir —Lo dicho borro ligeramente la gran sonrisa de la castaña pero se mantuvo firme—. Pero pasaba por aqui y me dije que podría ver que clase de juego tienes entre manos...héroe —Dijo con un tono burlón mientras se acercaba peligrosamente a su compañera—.

Ochako: —Sus mejillas se sonrojaron suavemente al sentir su cercanía—. B-bueno...yo... —Retrocedió un paso para aumentar la distancia—. Y-yo...¿te dije una cena?

Izuku: —Dejo de avanzar y se quedó confundido—. ¿Que?

Ochako: ¡Una cena, dije una cena! —Lo apunto con su dedo índice de forma acusadora, este era su momento de girar las cosas—. ¿Por qué estas aquí? Es medio día, Izuku. ¿Acaso los villanos son tan malos recordando algo tan simple? —Con una sonrisa se acercó a él y toco su pecho con la punta de su dedo. A pesar de tener su piel protegida por su traje formal de color negro, Izuku sintió que su piel se quemaba—. No me digas que este villano tenía tantas ganas de ver a una heroína como yo —Puso una sonrisa coqueta. No estaba segura porque estaba actuando de esta forma, pero él se había burlado de ella así que era justo que intente algo igual. Aunque admitía que nunca pensó que sería capaz de jugar de esta forma con alguien.

Izuku: —Por un segundo sintió su ojo izquierdo temblar pero no se dejó llevar y tomo la muñeca de Ochako, la alejo de él mientras susurraba con enojo—. ¡¿Estas loca?! No menciones esas cosas en público, tonta, ¿no ves que estamos alrededor de tantas personas? —Señalo rápidamente a todos los estudiantes que aun caminaban cerca de ellos—.

Ochako: L-lo olvide...jeje, l-lo siento...como tú me llamaste héroe...

Izuku: Si, pero todas las personas normales quieren ser héroes. La próxima vez recuérdalo o me iré de aquí antes que puedas decir que no. ¿Entendido? —Dijo con una voz firme, Uraraka solo contesto asintiendo con la cabeza mientras sonreía de forma nerviosa—. No importa. Volviendo al tema de antes, no tengo tiempo esta noche me surgió algo, así que pensé en venir ahora

Ochako: Ya veo... —Intento no sonreír mucho, sentía algo muy extraño al escuchar esas palabras. Se preocupo por encontrarla para no dejarla plantada esta noche, eso...eso era algo lindo—. Supongo que...puedo perdonarte

Izuku: ¡¿Disculpa?!

Ochako: ¡Shh! —Lo silenció, mientras comenzaba a caminar y hacia un gesto para que la siguiera—. Como decía, supongo que puedo perdonarte y cambiar la cena por...un almuerzo

Izuku: —Le tembló un parpado por un segundo, esta chica sin duda era muy peculiar—. Está bien, que sea un almuerzo. ¿A dónde quieres ir?

Ochako: N-no lo sé, hay tantos lugares... —No lo pensó en su momento, pero ella no conocía muchos lugares, debido a los pocos recursos que su familia tenía no acostumbraban a comer afuera y casi todo el año comían en su hogar—.

Izuku: Elige uno, tengo suficiente para pagar donde se te ocurra —Puso una pequeña sonrisa mientras se felicitaba así mismo por robar esa tienda anoche—.

Ochako: ¿D-donde quiera? —Jugo con sus dedos de forma tímida—. Siempre vi un puesto de Takoyaki cerca de aquí..

Izuku: Suena bien para mí, puedes guiarme...héroe —Se inclino en una especie de reverencia mientras mostraba una sonrisa burlona. Ochako no pudo evitar reír mientras tomaba el brazo del chico y lo jalaba entre risas—. O-oye no tan rápido

Llegaron a una pequeña casa, no era muy grande y tenía algunos toques tradicionales adornando las paredes, Izuku se preguntó si este era el lugar dentro de su cabeza pensó que la castaña elegiría un lugar un poco más elegante o algo por el estilo. Por otro lado Ochako mostraba una enorme sonrisa, parecía casi como una niña en una juguetería, inspiraba con fuerza para dejar que el delicioso olor entre dentro de sus fosas nasales, con tan solo ese olor se le hacía agua la boca.

Izuku: Parece que si te gusta mucho el Takoyaki, ¿eh? —Dijo con una sonrisa al ver la cara cómica que tenía ella, son los ojos cerrados y la boca abierta en una enorme sonrisa mientras un poco de saliva se le escurría por el costado de la boca—.

Ochako: —Abrió los ojos al instante mientras se limpiaba la boca con el dorso de la mano—. jaja s-solo...siempre quise probar la comida de este lugar —Se rasco la parte trasera de la cabeza mientras soltaba una risa nerviosa—.

Izuku: —Esa actitud tan infantil e inocente, era sin duda una chica que vivía en su burbuja una que por alguna razón él no tenía el deseo de romper—. Eres algo extraña, pero si tanto quieres probar vamos a sentarnos en una mesa, ¿si?

Ochako: ¡Claro! —Con una sonrisa camino junto al peli verde y tomaron asiento en una mesa vacía—.

Izuku pidió dos Takoyaki y tomo asiento junto a la castaña. El camarero fue muy amable con él, siempre tratándolo con una sonrisa, era un hombre mayor de unos 62 años; al peli verde le pareció curioso el trato, seguramente seria diferente si supieran quien era en realidad.

Ochako: ¿Esta todo bien, Izuku? —La castaña lo miro a los ojos, desde hace un momento noto que su mente estaba bastante lejos de la realidad—.

Izuku: Estoy bien, Uraraka. Solo pensaba en algunas cosas —Trato de sonar lo más tranquilo posible—. Espero que tu estomago aguante un poco más, ese señor me dijo que tardaría unos quince minutos

Ochako: ¡Oye! —Frunció el ceño ofendida, pero rápidamente comenzó a reír divertida. Nunca había tenido una conversación tan amigable con alguien—. Por cierto, tú...p-puedes llamarme Ochako...e-es decir si tú quieres...

Izuku: —Por un segundo la miro sorprendido, ¿acaso ella estaba teniendo tanta confianza con un...villano?—. Uraraka, tu...¿en serio estas dándome tanta confianza? ya te lo dije, no deberías confiar en mí, ni si quiera deberíamos estar juntos aquí comiendo como si fuéramos...

Ochako: Amigos... —Ella susurro pero Izuku la escucho atentamente y dejo de hablar dirigiendo su mirada hacia ella—. Y-yo sé que no...no es correcto, pero nunca antes tuve a alguien con quien hablar como lo hago contigo, nunca tuve un amigo que me dejara ser yo misma o que... —Recordó las dos ocasiones que la protegio, contra esos matones y contra esas chicas de su escuela—. me protegiera...t-tal vez suene estúpido pero dentro de mi pensé que tal vez...p-pudiéramos ser...amigos —Lo miro directamente a sus ojos de color esmeralda, la última palabra lo había dicho con tanta determinación que sorprendió al peli verde—.

"Ser amigo de una heroína, una futura heroína..." Izuku se dijo dentro de si, esto era una locura, no tenía lógica, no podía. Si Él lo supiera...acabaría con él o incluso algo peor, todas las enseñanzas de su maestro...pero tal vez...

Izuku: Se que esto acabara muy mal, es lo más probable... —Se froto el entrecejo cansado, el rostro de Ochako se fue oscureciendo a medida que salían sus palabras—. Y es por eso que yo, el villano, esta más preocupado que tú...Ochako... —Una pequeña sonrisa se dibujó en su boca mientras Uraraka abría los ojos poco a poco con sorpresa—.

Ochako: E-entonces...

Izuku: Si, si... —Agito su cabeza de un lado a otro, dentro de él sabía que se arrepentiría de esto—. Pero promete una cosa, que si llega a pasar algo te alejes de mí y nunca vuelvas a buscarme, ¿trato? —Levanto su mano hacia ella para estrecharla—.

Ochako: —Estaba absorta en el shock, ¿escucho bien? Si, escucho bien, esto no podía ser mejor—. ¡Te prometo que no te arrepentirás! —Se lanzo hacia él, rodeando su cuerpo con sus brazos uniéndolos en un abrazo que dejo estoico al joven de ojos verdes—.

Camarero: Disculpen, sé que el amor joven es muy hermoso —El hombre mayor tenía una pequeña sonrisa—. Pero ya tengo sus órdenes, que lo disfruten —Dejo sus platos en la mesa y se retiró—.

Ochako: ¡¿A-amor?! N-nosotros no... —Tenía los ojos girando y su rostro se tiño de un rojo brillante—.

Izuku: —Soltó una pequeña risa por la reacción cómica de la castaña—. Solo se equivocó, déjalo. Mejor empecemos a comer, Ochako

Ochako: —Puso una pequeña pero muy sincera sonrisa—. Claro, Izuku

Después de su charla decidieron empezar a comer, para Izuku estaba bastante bueno en sabor pero parecía que para ella era cinco veces más sabroso. Ochako prácticamente devoro su plato en cuestión de algunos minutos, mientras que el joven de ojos verdes comía tranquilamente. Él la miro con una media sonrisa, tenía que admitir que le parecía gracioso.

Ochako: D-disculpa, creo que si tenía algo de hambre jeje —Puso una sonrisa nerviosa mientras jugaba con su cabello—.

Izuku: Puedo pedir otro más —Uraraka dio un pequeño grito negando con sus manos y cabeza casi de inmediato pero su estómago la traicionaría rugiendo en ese momento. Izuku solo la vería con una media sonrisa—. Ordenare otro, mientras yo termino el mío

Ochako: —"Que vergüenza...maldito estomago traidor" se regañó en sus pensamientos mientras agachaba la cabeza incapaz de ver al chico—. E-está bien...

Izuku: Por cierto, falta meses para tú examen de admisión —Uraraka levanto la cabeza y lo miro, fue una sorpresa que decidiera hablar sobre ese tema—. ¿Lista para seguir un camino sin sentido?

Ochako: —Se rio en voz baja, aunque lo dijo de forma tan seria sabía que estaba bromeando—. No es un camino sin sentido, cuando logre ser un héroe rescatare a todos, cuidare esas sonrisas —Por el rabillo del ojo vio a un niño sonriendo de oreja a oreja junto a sus padres—.

Izuku: Ja...¿sonrisas? ¿ A pesar de todo lo que este mundo te dio? —La castaña lo vio confundida, él continuo con una voz más seria—. Este mundo te escupió a la cara, solo por tu sueño te rechazaron y abusaron por años. Aun después de tanto dolor...¿quieres ser alguien que los salve?

Ochako: Si no lo hago yo, entonces quien —Su voz era fuerte y decidida, algo que sorprendió al peli verde. Ella se veía tan decidida—. No toda la gente es mala, algunos simplemente se preocupan por otros, aunque no tenía que hacerlo —Ella lo miro con una sonrisa cálida, el villano entendió que quiso decirle y soltó un gruñido mientras desviaba la mirada—. Pero si te reconforta algo...es probable que no logre ingresar

Izuku: —Comenzó a reír en voz alta, dejándola en silencio y confundida—. ¿A dónde se fue toda esa decisión?

Ochako: El examen de admisión se divide en dos partes, una prueba escrita y otra práctica. Para la parte escrita estudie mucho desde hace unos meses, estoy segura que me ira bien...pero por otro lado —Entrelazo sus dos manos riendo de forma nerviosa—. N-no creo estar preparada para la parte práctica, dicen que deberemos pelear y...digamos que yo no soy buena para el combate

Izuku: Oh, así que era eso —Estiro su cuerpo y brazos mientras se levantaba de la mesa. Hizo crujir su cuello y sonrió de manera arrogante—. Suena terrible, que lástima que...no lo sé, no conozcas a alguien con experiencia en combate

Ochako: —En un instante abrió los ojos de par a par y salto de su asiento con una sonrisa—. ¡¿Quieres ayudarme?!

Izuku: Ya que insistes tanto...supongo que no tengo otra opción

Ochako: ¡Eres increíble! —Lo abrazo una vez más, esta vez el cuerpo del muchacho no se tensó tanto como en las anteriores ocasiones—.

[Una hora después]

Izuku y Ochako caminaban con calma a través de la suave arena, las nubes empezaban a llenar el cielo pero el sol se mantiene igual de brillante. El mar se veía esplendido y las olas eran suaves como la brisa que soplaba. Sería un paisaje perfecto para cualquiera, lastimosamente para la castaña la hermosa playa con cada paso que daba se convertía en un apestoso basurero.

Ochako: Me recuerdas la razón por la que nos alejamos de una hermosa playa y nos acercamos a este...¿basurero?

Izuku: ¿Cual dijiste que era tu don, Ochako? —Se sentó sobre una nevera vieja y oxidada—.

Ochako: Es Zero Gravity, me permite quitar el peso de las cosas y hacer que floten —Con las yemas de sus dedos toco un cubo de basura haciéndolo flotar varios metros del suelo—. En teoría el efecto dura hasta que yo decida eliminarlo, lo hago juntando las yemas de los dedos de mis dos manos —Le mostro de cerca su mano izquierda—.

El peli verde lo vio por primera vez atentamente, hasta ese momento no había notado esas pequeñas almohadillas redondas, se veían tan fascinantes, sin dudar levanto su propia mano y la toco con ella. Al tacto se sentía extraño pero a la vez cálido, eran suaves. Aprovecho en mirarla al rostro, tampoco lo había notado antes pero Ochako tenía en ambas mejillas dos pequeños círculos colorados dándole una apariencia sonrojada perpetua.

Ochako: C-creo que estas muy cerca... —Susurro en voz baja intentando no sonrojarse, no ayudaba mucho sentir como tocaba la yema de sus dedos con su mano—.

Izuku: O-oh si...lo siento, solo me...pareció curioso las almohadillas que tienes en los dedos —Se alejo con cuidado siempre sin dejar de mirarla—.

Ochako: —ya estando más relajada tosió levemente y continuo con su explicación—. Como te decía, en teoría el efecto no pasara pero mientras más tiempo mantengo algo en el aire más energía me consume y me causa un terrible efecto de mareos. Todo esto varía dependiendo del tamaño y la cantidad de las cosas que hago flotar.

Izuku: Entonces ahora mismo ¿te sientes algo mareada?

Ochako: Un poco, pero en este momento es muy leve. Liberar. —Junto sus dedos y dejo caer el cubo de basura—. Esta cosa no es demasiado pesada o grande, así que tardaría un poco más en causarme esos efectos

Izuku: —Se llevo la mano al mentón pensando—. Sin duda en un poder interesante y bastante poderoso

Ochako: ¿Lo crees? —Sonrió de forma orgullosa—.

Izuku: Pero se está desperdiciando bastante contigo —Ese comentario hizo que la postura de la chica se torciera y algunas lágrimas cómicas surgieran de sus ojos—. Al menos por ahora, con el entrenamiento adecuado tu poder será prácticamente infinito. Solo imagina hacer flotar a cien personas a la vez, levitar un edificio completo, dejar inmovilizado a tus enemigos con tan solo un toque y dirigirlos hacia el cielo completamente indefensos —Se oía emocionado, lo que animaba mucho a la joven castaña—.

Ochako: ¡Wow, c-creo que nunca pensé en posibilidades tan grandes! —Se rasco la nuca algo insegura de poder hacer todas esas grandes hazañas—.

Izuku: Y por eso te traje aquí, esta playa llena de basura es ideal para ti —Dio un giro mientras señalaba a todas partes—. Tan solo mira, hay muchos objetos de diferentes tamaños y pesos, ¡aquí es donde entrenaremos a partir de ahora!

Ochako: Tienes razón, nunca entrene mucho mi quirk porque no tenía tantos objetos para practicar. Pero aquí son prácticamente infinitos —Estaba emocionada de entrenar, y también de tener un tiempo asegurado con su nuevo amigo—. Por cierto...¿cómo conocías este lugar?

Izuku: —Su mirada se hizo sombría un segundo pero se recompuso en un instante—. Yo vivía cerca de aqui, antes de...perder a mis padres. Recuerdo que tomábamos este rumbo con mi madre para llegar al lado más limpio de la playa y siempre que pasábamos notaba la pila de basura aquí. Veo que ha crecido bastante con los años

Ochako: Lo siento, no quería hacerte recordar eso —Apoyo su mano en su hombro—.

Izuku: No te preocupes. Deja eso y ahora... —Tomo entre sus manos la nevera en la que se sentó antes y la levanto como si nada por encima de su cabeza, haciendo sudar en frio a la castaña que lo veía algo asustada—. ¡Entrenamos!

Ochako: ¡I-izuku e-espera! ¡aah! —Salto a un costado esquivando por un pelo la nevera oxidada—. ¡¿Q-que fue eso?!

Izuku: ¿El...entrenamiento? —Se cruzo de brazos levantando una de sus cejas—. Ya sabes, también vamos a prepararte físicamente

Ochako: Esta bien...pero ¡no puedes lanzarme una cosa tan peligrosa de la nada! —Grito molesta mientras señalaba donde la nevera impacto que ahora no había más que los restos de esta y un cráter de mediano tamaño—. ¿Pudiste matarme!

Izuku: —Vio el cráter que había dejado, una pequeña gota de sudor rodo por el costado de su frente y se rio de forma nerviosa—. Admito que sobrepase un poco jaja

Ochako: ¿Sobre pasar? —Puso los ojos en blanco—. ¡Creaste un maldito cráter con solo lanzar una nevera! ¿C-cuanta fuerza tienes?

Izuku: Digamos...que bastante —Se rasco la parte trasera de la nuca algo inseguro de seguir su explicación—.

Ochako: Pensé que tu quirk era esas espinas negras que salían de tus dedos

Izuku: Remaches, es un poder que tengo sí. Pero...también tengo un quirk que se llama Resorte de Extremidades, multiplica mi fuerza bastante al tensar mis músculos

Ochako: ¡¿T-tienes más de un quirk?! —Retrocedió asustada mientras le temblaba la voz con cada palabra—. E-eso no es posible...n-nadie en la historia tuvo más de un poder

Izuku: —Suspiro mientras se daba un masaje en el cuello—. Escucha, sé que suena loco ¿ok? Pero es la verdad, y no, no puedo explicártelo como. Sería peligroso para ti saberlo...

Ochako: O-oh... —Quedo en silencio un momento. El peli verde estuvo a punto de hablar pero ella lo interrumpió soltando una risilla—. A veces olvido que tú eres un villano, quiero decir no lo pareces

Izuku: —Negó con su cabeza—. Es porque solo ves mi mejor lado, mejor dejemos el tema. Debemos empezar tu entrenamiento, prometo que esta vez seré más cuidado —Levando dos cubos de basura, uno en cada mano—.

Ochako: ¡Bien, esta vez estaré lista!

[Cinco meses después]

Kurogiri: Cada mes estamos más cerca del gran día y aun no encontramos buenos reclutas... —El hombre sombra hablo cansado mientras servía un vaso de licor para su protegido—.

Shigaraki: No me culpes, Kurogiri, hasta ahora todas las personas que me mostraste son tristes aspirantes a villanos —Tomo el vaso y bebió el líquido en seco—. Para vencer al jefe final debemos tener los mejores guerreros. Tal vez...lograríamos algo si alguien ayudara más a la reciente fundada Liga de Villanos —Miro por el rabillo del ojo al peli verde que comía unos bocadillos—.

Izuku: ¿Hablas de mí? —Lo miro con aburrimiento—. Te recuerdo que hace tres meses me ofrecí y tú te negaste completamente, dijiste que esta misión te la dio nuestro padre específicamente a ti. Así que... —Se encogió de hombros mientras continuaba comiendo—. Mientras no me den una misión yo seguiré viviendo en paz —Miro el reloj que colgaba en una pared, ya era hora—. Y hablando de eso, ya me voy

Shigaraki: Desde hace varios meses sales de aquí a la misma hora —Lo miro frunciendo el ceño, estas nuevas salidas sin razón alguna de su hermano lo molestaba demasiado—. Si dices que nuestro Maestro no te dio ninguna misión, ¿A dónde vas con tanta prisa?

Izuku: —Se levanto y coloco su chaleco de su traje. Se giro un segundo hacia su hermano y sonrió de forma arrogante—. Tal vez estoy cumpliendo una misión que padre no quiere que sepas, nunca lo sabremos. Mejor acaba de una vez con la misión que se te asigno, hermano mayor —Con eso dicho salió del lugar—.

Kurogiri: —Sintió como el joven hombre de cabello azulado lo miraba con intenciones asesinas, no se dejó intimidar—. Si piensas que yo se algo, estas equivocado, Shigaraki Tomura —Tomo el vaso vacio de su protegido y lo lleno—. Tu Maestro no me cuenta todos sus planes, se lo mismo que tú. Y se me asigno para cuidar de ti, no te Shigaraki Izuku.

Shigaraki: Ese maldito mocoso, que se trae entre manos...me irrita tanto —Hablo con molestia mientras se rascaba el cuello con fuerza—. Después de todo lo que hice por él. No puede decirme la verdad...¡maldito mocoso! —Grito con rabia, su cuello comenzaba a enrojecerse y mostrar algunas heridas hechas por sus uñas—.

Kurogiri: Me alegra ver que en el fondo te preocupas por él, a pesar que no son hermanos de sangre siempre lo cuidas

Shigaraki: —Miro al hombre sombra por un segundo, desvió su mirada y soltó un gruñido—. Aunque lo odie y no sea de mi sangre...el Maestro dijo que sería mi hermano menor. —Recordó por un instante como un hombre alto y con traje formal entraba a su habitación cuando él era un niño, y junto a su maestro, entraba un pequeño niño de ojos verdes—. Y lo que hace un hermano mayor es proteger a sus menores, no lo dejare solo...no como e-ella... —El destello de una niña con coletas se hizo presente en su cabeza—.

En otra parte de Japón, Uraraka comía a toda prisa, con la atenta mirada de sus padres. Mientras continuaba comiendo por el rabillo del ojo miraba el reloj de su sala, estaba tarde ¡Izuku la iba a matar!. Cuando termino golpeo el plato contra la mesa y dio un gran suspiro de felicidad al estar llena, entonces noto la atenta mirada de sus padres que tenía unas pequeñas pero claras sonrisas en sus bocas.

Ochako: ¿Q-que pasa? —Se preocupo un poco por la inquebrantable mirada de sus dos padres—. ¿Tengo algo en la cara?

Sr. Uraraka: ¡Si!

Sra. Uraraka: ¡No!

Ochako: —Alzo una ceja confundida por la contra indicadora respuesta—. ¿Entonces si o no?

Sra. Uraraka: —Le dio un suave codazo a su esposo—. No es nada querida. Es solo que tu padre y yo notamos...un pequeño cambio en ti —La madre del hogar noto la mirada aun confundida de su hija—. Te ves más radiante, más alegre. Y solo... —Abrazo el brazo de su esposo mientras apoyaba su cabeza en su hombro—. Estamos muy felices

Ochako: O-oh...¿e-en serio? Yo...me noto normal —Se miro las manos y el resto de su cuerpo—.

Sr. Uraraka: No nos hagas caso, hija —Sonrió de forma cálida—. Se te hace tarde, ya te sueles ir a esta hora

Ochako: Cierto, debo ir... —Miro a sus padres que seguían con la misma sonrisa, empezaba a sentirse algo incomoda—. ¿Se dieron cuenta?

Sra. Uraraka: Jojo, claro que sí. Hace muchos meses que siempre te vas a esta hora y siempre te vas con una clara emoción en tu rostro —Dijo con un tono pícaro—. Dime, ¿se trata de un chico?

Sr. Uraraka: —Golpeo la mesa con firmeza—. ¡Espero que no sea un delincuente! ¡Dile que no permite que nadie le haga daño a mi niña!

La castaña se quedó estoica mientras su corazón se detenía en shock. Escuchar las palabras de sus padres no ayudaban en nada y su rostro tampoco, que casi de inmediato se coloreo de un rojo brillante mientras algo de vapor salía de sus orejas.

Ochako: ¡P-pero que d-dicen! —Negó con su cabeza y sus manos avergonzada—. ¡N-no se trata de algo así, e-es solo un amigo!

Sr. Uraraka: ¡Entonces si es un chico! —Grito a todo pulmón, mientras que su esposa también gritaba pero de emoción—.

Ochako: ¡E-es un amigo! —Sus ojos comenzaron a girar sin control incapaz de controlarse—. ¡Y-ya me voy, los veo más tarde! —Salió corriendo de su hogar incapaz de seguir con el tema—.

Sra. Uraraka: ¡Dile que venga a cenar uno de estos días, queremos conocerlo! —Grito la madre de la familia desde la puerta. Lo único que logro fue hacer que su hija corra más rápido—.

Sus padres siempre exageraban las cosas, por esa razón no les conto sobre Izuku, y también jugaba un papel importante el hecho de que era un villano. Debió pensarlo antes, desde que empezó a entrenar nunca les dio explicaciones a donde iba o con quien, ni que hacía o planeaba; simplemente sale de su hogar a la hora acordada y llegaba con el peli verde a la playa. Entrenaba el resto de la tarde con él, a veces se divertían con algunos juegos o decidían comer algo...él siempre terminaba pagando por los dos.

Si era sincera, estos últimos meses fueron los más divertidos de su vida y los más felices. No decía que antes no era feliz, siempre lo fue con sus padres pero esta felicidad se sentía...diferente. Izuku era un gran chico, rayos, ¡a veces le costaba recordar que tenía al lado un villano! Él era atento con ella, se preocupaba cuando se lastimaba y le curaba las pequeñas heridas que se hacía por el entrenamiento. Le invitaba un montón de comidas que nunca pensó que comería con regularidad. Era un sueño hecho realidad, tenía un amigo, un verdadero amigo.

Y fuera de lo bien que se la pasaba, su entrenamiento de verdad estaba dando buenos resultados. Controlaba mejor su don, sobre todo en la desventaja de las náuseas que fue lo primero que Izuku dijo que debían mejorar. Y físicamente estaba mucho mejor, había adelgazado un poco, sus músculos estaban tonificándose y sus habilidades de lucha mejoraban con la tutela del peli verde. Tuvo que suponerlo, quien mejor para peleas cuerpo a cuerpo que un villano con experiencia en combates. Y aún tenía cinco meses más por entrenar, tenía mucho margen de mejora y eso la emocionaba, sin duda aprobaría ese examen de admisión.

Ochako: ¡Izuku! —Saludo al chico de ojos verdes que se encontraba sentado sobre una montaña de basura—. Perdón por la tardanza, ¿te hice esperar mucho?

Izuku: No fue mucho, llegue hace poco —Salto de la montaña de basura y aterrizo a su lado—. El cabello te creció

Ochako: Me gusta tenerlo hasta los hombros, ¿crees que moleste durante un combate?

Izuku: Sin duda, pero no quita el hecho de que te queda bien —Se acerco un poco más a ella, podía sentir como su cuerpo se tensaba ante su cercanía—. Te hace ver linda

Ochako: ¿I-izuku? —Su rostro se calentó de inmediato, con la charla previa con sus padres estos juegos no ayudaban ¡en nada!—.

Izuku: —Se acerco un poco más, mientras tomaba con sus manos sus caderas con suavidad. La castaña se paralizo al instante mientras algo parecido a vapor salía de su cabeza. Él sonrió ante la respuesta y apretó un poco más fuerte con sus manos—. Ochako... —Se inclino hacia su rostro lentamente, ella sentía que su corazón se detendría en cualquier momento. Entonces él puso una sonrisa burlona—. ¡Piensa rápido!

Ochako: Espera qu- —Antes de poder terminar su frase fue lanzada con fuerza al cielo, volando varios metros—. ¡Ahhhh!

Izuku: Es tan fácil de provocar —El peli verde comenzó a reír mientras veía como la chica comenzaba a caer en picada—.

Uraraka toco su cuerpo con su mano izquierda antes de chocar contra el suelo y activo su poder salvándose justo a tiempo, comenzando a flotar unos cinco metros del suelo. Desde la anterior semana a su entrenador, el peli verde, se le ocurrió una nueva estrategia usar su poder en ella misma. Y funcionaba con éxito, usar Zero Gravity le permitió no solo prácticamente volar...o algo así, sino también le permitía correr más rápido al ser más ligera, saltar grandes distancias sin lastimarse o como ahora evitar caídas mortales.

Ochako: ¡Te dije que dejas de hacer eso! —Grito molesta mientras veía con enojo al chico que continuaba en un ataque de risa—. Eres tan... —Hablo con frustración mientras desactivaba su don y aterrizaba en el suelo—.

Izuku: jajaja...l-lo siento, es que... —Soltó otra carcajada—. Debiste ver tu cara

Ochako: Dos pueden jugar ese juego —Con una sonrisa maliciosa toco una nevera y la levanto como si no pesara nada—. ¡Piensa rápido! —Lanzo el refrigerador con fuerza hacia él—.

Algo que aprendieron de su poder fue que la fuerza del objeto y el peso se mantenía intacto al usarlo contra alguien más. Es decir, ella podía alzar una roca gigante con facilitad al no tener un peso aparente, pero al usarlo como arma el peso real de la roca seguía allí y por lo tanto haría un gran daño a cualquiera aunque no aparente tener un peso real, era aún más la velocidad agregada por la cero gravedad le daba un plus a la fuerza con la que el objeto podía chocar contra alguien. Tal como dijo Izuku, su poder era muy fuerte.

Izuku: —Con una sonrisa activo Resorte de Extremidades y golpeo la nevera con fuerza, destrozándola y enviándola en la dirección de Uraraka. La nevera choco y creo una nube de tierra y arena que nublo la visión del peli verde—. Usar objetos en efectivo, pero la velocidad con la que puedes lanzarlos no es mucha, recuerda que solo tienes la fuerza promedio de un humano. —Camino con tranquilidad hacia la nube de arena—. Creo que puede serte más efectivo manejar la gravedad a tu favor, tirándolos desde lo alto dejando que caigan a gran velocidad, eso compensaría la falta de fuerza y velocidad, sin mencionar que puede llegar a ser un ataque a gran escala si usas múltiples objetos...seria como una lluvia de meteoros —Cuando la nube se disipo vio que no estaba ella, sus ojos la buscaron a gran velocidad—. ¿O-ochako? Creo que esta vez si me pase...

Ochako: Gracias, tomare nota de lo que dijiste —Su voz apareció de repente detrás del villano de ojos verdes—. Como anote esto, "siempre mantén los ojos en tu rival" —Toco la espalda del chico y lo mando flotando hacia el cielo—. ¡Te dije que dos pueden jugar ese juego!

Izuku: ¡Uraraka Ochako! —Grito molesto mientras se anclaba al suelo con Remaches—.

Ochako: ¿Comenzamos el entrenamiento? —Puso una sonrisa burlona. Izuku solo negó con la cabeza mientras ponía una sonrisa orgullosa, esta chica si que era especial—.


Hasta aquí este capítulo, ¿les esta gustando? Espero que si, pues aun queda un largo camino para esta pareja. Si tienen alguna reseña o critica la aceptare con gusto para poder mejorar y darles una mejor experiencia. Sin mas que decir me despido y nos vemos en un siguiente capitulo.