Bienvenidos a una nueva actualización para el #MartesRosa.

Antes que nada quiero agradecer a todas las personas que se estan sumando y dejando lindos comentarios ¡Son un sol!


Bun venit


No podía dormir. Lo intentaba pero era simplemente un caso perdido.

Inuyasha le contó todo lo que había pasado. Por lo menos lo que él consideraba más importante.

Como había sido atacado por robar unos vegetales marchitos. Como se había escondido en el pozo seco y cuando despertó, como había salido con dificultad para que al final cayera desplomado cerca de su casa.

Hablaron durante mucho tiempo tratando de entender qué es lo que había pasado.

Ella le explicó que sabía de maldiciones y sellos en Yokai, pero nunca había escuchado de viajes en el tiempo.

Acordaron revisar el pozo durante la mañana.

Además ella le dijo que tendría que consultarlo con algunos amigos. Mencionó que si bien los Yokai eran raros, aún existían, viviendo escondidos por ahí. Una de sus ex compañeras en la universidad era una chica mitad murciélago Yokai. Un amigo que vivía en un pueblo vecino era un enorme caballo hanyo que le había ayudado a aprender mucho sobre hierbas medicinales. Tenía un amigo kitsune en la ciudad que a veces venía a visitarla y era muy bueno con la magia. Conocía a algunos lobos Yokai nómadas que solían pasar por el pueblo y su primo tenía formación de monje budista por lo que conocía mucho sobre el tema de los yokai y las leyendas antiguas. Además de su tía abuela que al parecer era sacerdotisa en su juventud.

Simplemente era demasiado… Todo era abrumador.

Nunca había hablado con nadie durante tanto tiempo y todo se volvía aún más extraño conforme seguía pasando tiempo a su lado. Era reconfortante al igual que intimidante. Quería quedarse pero también quería correr lo más lejos posible. Sus instintos querían hacerse cargo antes de que lo lastimaran irremediablemente.

Seguía repasando en su mente todo lo que había pasado en los últimos días.

Primero había sido perseguido y casi asesinado. Después de alguna extraña manera viajó en el tiempo para encontrarse con una sacerdotisa que lo estaba cuidando y alimentando.

Sentía una extraña sensación en el pecho y un nudo en la garganta. Se sentía completamente confundido… más bien, perdido se adecuaba aún mejor.

Pero más que nada la extraña era ella, Kagome, y la forma en que se empeñaba en tratarlo todo el tiempo, con tanta calidez. Era simplemente raro sentirse bienvenido en algún lado.

...


Quería avisar que la próxima semana no habra actualización ya que saldré de vacaciones, pero nos leemos pronto y en estos días de descanso prometo trabajar en otra historia que estoy editando.

Disfruten también de sus vacaciones.

Y de nuevo gracias por todos sus hermosos comentarios.