*Notas al final del capítulo
καλωσορίσατε
Le tomó dos días más recuperarse por completo. Fue más lento de lo normal pero también fue mucho mejor que en ocasiones anteriores. Tenía la sospecha de que era debido a que tenía tres comidas al día, estaba cálido y en un lugar seguro, además de los atentos cuidados médicos de Kagome.
Le dolía el pecho, un dolor que no era puramente físico, pero no podía aplazarlo más.
Hoy se iría.
Ya había permanecido más tiempo del necesario. Estaba sano y era completamente autosuficiente, lo había sido casi la totalidad de su vida.
Pero el saber que el tiempo se le había acabado era mortificante, lo que lo hacía aún peor es que se estaba acostumbrando a la comodidad y la compañía.
Los días en que Kagome se iba a trabajar eran aburridos y cuando olía su dulce aroma acercándose por las noches prácticamente corria rumbo a los escalones del santuario para recibirla.
Cada vez más como una mascota.
Un perro atento y bien entrenado esperando que su dueño regrese a casa.
Ella no lo trataba como tal, pero así se sentía…
Ella siempre lo saludaba, preguntaba sobre su día y que le apetecía comer. Preguntaba cuales eran los pensamientos que lo rondaban cuando se perdía en sí mismo.
Siempre sonriendo feliz al verlo.
Inuyasha creía que eso era lo que más le dolía, tener que desaparecer de su vida y no verla nunca más.
Pero era necesario, se lo repetía constantemente. Al final ella se cansaría y lo expulsaría de su casa… y sería mucho más doloroso que irse por propia voluntad.
Cuando ella se fue, despidiéndose con su enorme sonrisa y prometiendo regresar con más panecillos dulces, él solo la observó detenidamente sin decir nada, quería absorber todo de ella, todo lo que pudiera para grabarla en su memoria y recordar que no había sido un sueño o una ilusión de su mente desesperada por pertenecer a un lugar.
Quería decirle que se quedará en casa…
Pero solo estaba aplazando lo inevitable.
Cuando ella desapareció de su vista a lo largo del camino de piedra se dió la vuelta y miró con nostalgia su refugio seguro… vagó por toda la casa deseando ser alguien normal para pertenecer aquí con ella.
Su habitación fue lo último, todo su olor rodeándolo y haciéndolo vacilar, dudando de su decisión por un breve momento.
Apretando los puños con fuerza para sentir el mordisco de sus garras, respiró hondo y saltó por la ventana.
Saltó entre árboles y le dirigió una última mirada a la solitaria casa.
— Adiós Kagome.
Corrió entre los árboles, evitando todo indicio de civilización. Dejando atrás la sensación de seguridad, un nuevo miedo lo estaba carcomiendo, este era un mundo desconocido para él, tenía que aprender a sobrevivir de nuevo, buscar nuevas formas de esconderse.
No sabía cuánto tiempo corrió, pero los nuevos olores eran aún más desconocidos y extraños a lo poco que se había acostumbrado en el santuario, debería estar lo suficientemente lejos.
Cuando cayó la noche y se refugió en lo alto de un árbol con el estómago vacío gruñendo de hambre, se sintió culpable. Debería haberse despedido, agradecer por todo lo que había hecho ella por él. Pero pensar en sus enormes ojos grises mirándolo con tristeza sería su perdición. Kagome tenía algo que lo hacía querer permanecer, aún no lo entendía pero no estaba dispuesto a arriesgarse.
No tenía energía para buscar algo de comida, dormir sería lo mejor por el momento.
Con el pecho adolorido se dispuso a dormir. No fue fácil, pero en el transcurso de la noche su mente cansada por fin cedió…
Tan pronto como se desconecto de la vigilia cabello negro, piel pálida y ojos alegres llenaron sus pensamientos.
Dolía tanto…
Sin darse cuenta sus labios se movieron en una sola súplica llena de anhelo inconsciente…
"Kagome"
...
Lamento la tardanza en la actualización, al parecer mi lesión en la espalda era más seria de lo que esperaba. Tuve un nuevo partido de tenis que la empeoro y tuve que ver a un especialista e ir a algunas sesiones de terapia física. Todo eso junto con la universidad hizo que mis planes en general explotaran en la cara.
Afortunadamente ya me siento mejor, regrese a mis entrenamientos y prometo publicar mi nueva historia en el transcurso de la semana.
Lamento la actualización tan corta pero nos leemos la próxima semana!
