Entró en su habitación y colocó a la desvanecida chica en su cama. Por una vez en todos sus años de amistad Naruto agradeció ese hábito de Hinata de desmayarse en los momentos donde se cruzaba con él. Por supuesto, dicho hábito había desaparecido por completo desde hacía mucho tiempo, pero estaba seguro que la conmoción que le había causado al alejarse como lo hizo, y las pocas y duras palabras que le dijo esa noche, habían sido lo suficientemente impactantes para que ella se desvaneciera en el acto.
-¿Esta sería tu primera vez?- preguntó al instante de haberse separado del cuerpo femenino. Hinata no sabía que ocurría, así que simplemente asintió despacio. Naruto se veía enfadado, muuy enfadado
Puso una mano sobre sus sienes para tratar de apaciguar el inminente dolor de cabeza que empezaba a llegarle. No recordaba que una borrachera se le hubiera bajado tan rápido como en ese momento. A su mente llegaba todo lo que había discutido con Hiroki, había hecho el papel de un imbécil enfrentado al Hyuga sin haberse dedicado a corroborar sus fuentes, y el bastardo no se había dignado en sacarlo de su error. Probablemente se estaría riendo de él todavía.
-Es que acaso, mmm, te desagrada que sea virgen?- preguntó dudosa la chica, que ahora cubría su cuerpo con pena. Podía ver la completa aversión que Naruto mostraba por ella, y eso la estaba poniendo sumamente nerviosa. Sumado al cambio intenso de emociones, el licor parecía estarle jugando una mala pasada. Se sentía muy mareada
-Esto es un maldito error- dijo encarandola no pudiendo ocultar su frustración - debiste habérmelo dicho- apretó los puños y retiró la mirada de los ojos de la chica - Yo jamas te habria puesto un mano encima de saber que eras virgen-
Eso había sido suficiente para que Hinata colapsara. Naruto no lo pensó dos veces y tomó el cuerpo de la joven para llevarla a un lugar seguro. Por un enorme golpe de suerte, había evitado cometer un error imperdonable con ella, y estaba comprometido a no dejarla a merced de absolutamente nadie más para que la dañara. Pensó primero en dejarla en su apartamento, pero este se encontraba muy cerca de la casa principal Hyuga, lleno de poseedores de Byakugan que podrían ver cómo llevaba a la muchacha en brazos a altas horas de la noche. No iba a arriesgarse a ello, así que decidió que lo mejor sería llevarla a su propio apartamento.
Una vez que la depositó en su cama, se dedicó a quitar el pesado kimono que llevaba puesto, estaba seguro que tratar de dormir con tal cantidad de prendas puestas habria de ser una tortura y penso en prestarle al menos una de sus camisas. Naruto no quería ser irrespetuoso con ella, mucho menos cuando Hinata se encontraba completamente indefensa, así que hizo su mejor esfuerzo para cambiar su ropa, poniendo la mirada en otra dirección. Sin embargo, durante la faena de vestirla, una textura extraña en la piel de una costilla le hizo dirigir su mirada nuevamente hacia ella.
La vista de Naruto se vio empañada, pues ahí donde sentía el cambio de textura, se observaba la marca de una cicatriz a causa de una herida fácilmente mortal. El joven cerró los ojos dejando unas pesadas lágrimas correr en libertad. Ahí estaba, en el cuerpo de la chica, la prueba del amor que valientemente le había confesado y que él sin reparos había rechazado, esa marca demostraba cuánto estaba dispuesta ella a sacrificar por él, al punto de enfrentarse a un adversario como Pain
Se arrodilló cerca del cuerpo de la joven y beso la marca mientras mentalmente le pedia perdon:
Perdón porque esta noche mientras probablemente Hinata estaba dispuesta a entregarsele como una mujer enamorada, él simplemente buscaba saciar las necesidades acumuladas de unos cuantos días.
Perdon porque ella le estaba dando acceso a su cuerpo, dándole un privilegio que le había negado incluso a su propio prometido, aun sin importarle que pudiera pasar con su futuro, mientras que para él esa iba a ser una más de tantas noches, mientras esperaba la resolución que Sakura le daría a su regreso.
Perdón, porque por más que había jurado protegerla y asegurar su futuro como líder, la mayor amenaza esa noche había sido el mismo. Porque egoístamente quiso poseerla, sin estar dispuesto nunca a honrarla. Menos a comprometerse con ella.
Salió del apartamento y se dirigió a un árbol cercano. Bien sabía que no podría dormir, pero no se sentía digno siquiera de pasar la noche bajo el mismo techo que ella.
Hinata despertó algo desorientada, en un lugar que le era poco familiar. Poco a poco fue recordando los eventos de la noche anterior y sintió una enorme vergüenza. Acercó las sábanas que la cubrían a su pecho, y noto que sobre la cama yacia un ramo de flores lila con una nota:
Hinata
Cuando te sientas lista, te espero en el campo de entrenamiento donde comimos rollos de canela. Estaré allí todo el día. Tenemos que hablar.
Naruto
El corazón de Hinata se debatía entre el dolor y la vergüenza. Sabía perfectamente que Naruto nunca la había visto como mujer y la noche anterior había tratado de aprovecharse de su estado para lograr un objetivo egoísta. El rechazo abrupto de su amado no era más que un merecido castigo que le daba la vida por su atrevimiento.
Se dejó salir de la cama tan rápido como pudo para dirigirse a su vez allí se dedicó a tomar un largo baño, quería de alguna forma lavarse del cuerpo el sentirse tan insignificante, quería olvidar los ojos que la veían con repudio, como si de repente se hubiera convertido en una aberración para el hombre que tanto amaba.
Se vistió con su uniforme de ninja, odiando especialmente ese día el hecho de que dejara tanto de su piel expuesta (oh los problemas que podía traer el escuchar los consejos de Ino!). Por último lavó y secó la camisa con la que se había despertado. El solo pensar que tuvo que hacer pasar a Naruto por la incomodidad de cambiarle la ropa, a sabiendas de lo poco grato que le era su cuerpo al rubio le daba mucho más remordimiento.
Se miró en el espejo con una mirada de autodesprecio y salió en camino a encontrarse con él. No deseaba hacerlo esperar demasiado tiempo, eso le causaría aún más pena.
Llevaba un par de horas esperando pero por nada del mundo iba a moverse de ahí. Había dado su palabra a Hinata de permanecer todo el día de ser necesario, y él siempre cumplía su palabra.
Observó la pequeña figura de Hinata aproximarse a lo lejos. A medida que se acercaba pudo notar un fuerte sonrojo extenderse sobre el rostro de la chica, acompañado por unos ojos que se esforzaban por no mirarlo directamente. Naruto podía leer perfectamente sus emociones, ella se sentía profundamente avergonzada. Al momento de llegar frente a él, Hinata bajó inmediatamente su cabeza y con una reverencia se dirigió a él.
-Naruto-kun deseo ofrecerte mis más sinceras disculpas. Ayer no solo fui descuidada e irresponsable, sino que me dejé llevar por deseos egoístas, poniéndote en una posición muy comprometedora y convirtiéndome en una carga para ti. Honestamente no esperaba el beso que me diste, pero una vez que ocurrió quise hacer todo lo posible por llegar a más, aun sabiendo claramente que nunca has deseado tener nada conmigo. Mi comportamiento fue irrespetuoso contigo y con Sakura que es mi amiga. En verdad lo lamento mucho.
-Hinata, no recuerdo en ningún momento que me hayas obligado a beber como lo hice, ni a tocarte como te toqué,si lo hice fue porque me apetecía, así que en todo caso el que te debe una disculpa soy yo. En la época que te mudaste de la mansión Hyuga todos en la aldea daban por un hecho que te habías entregado a tu prometido y que la mudanza no era más que un castigo. Yo creí esos comentarios a la primera, y solo ahora que sé que no eran más que chismes malintencionados me pongo a pensar en el mal rato que debiste pasar por ellos. Ayer cuando te acercaste a mi, quise llenar el vacío que cargaba utilizandote. Fui yo el egoísta porque no me importó jugar contigo para saciar mi frustración-
-Pero yo sabía que estabas pasando un mal momento Naruto-kun, y en cierta forma sabía que podía usarlo en mi beneficio. Siendote honesta, el licor que había tomado me dio valor y tenía en mis planes- agachó su mirada y su sonrojo fue aún más fuerte- mmm tratar de seducirte. Pero yo debería de entender de una vez que tus intereses son por mujeres más atractivas y experimentadas. En verdad lamento el disgusto que te provoque.
-un momento, acaso crees que sentí repulsión porque fueras virgen, crees que te considere inadecuada o poco atractiva?-
-¿Es que acaso lei mal tus ojos cuando te separaste de mi? Parecía que acababas de encontrarte con un monstruo-
-Desgraciadamente si acababa de descubir un monstruo Hinata, pero no eras tú, sino yo. Yo y las malditas ganas de un sexo casual y sin compromisos, que habría podido arruinarte la vida.- se acercó a la joven y estrechandola en un abrazo susurró en su oído sus siguientes palabras -voy a ser sincero contigo Hinata, no recuerdo haber tenido más deseos de penetrar a una mujer como los que tuve contigo. Un segundo necesité para tomar la decisión de hacer lo correcto, pero la fantasía de tomarte, de tu calor, de hacerte gemir por primera vez se me hizo exquisita y necesité todo mi autocontrol para no hacerte mía. Puedes comprobar que no te miento, porque el solo recuerdo me excita todavía- dijo con un tono ronco, mientras sus manos estrecharon aun mas el abrazo, de modo que sus cuerpos chocaron y ella fue consciente de su dureza.
Hinata sentía que podía desmayarse de nuevo, la sensación del aliento de Naruto en su cuello, la cercanía de su cuerpo y esas palabras que decía estaban creando un incendio en todo su ser.
-si es así, por qué te detuviste?-
-Porque sé perfectamente las consecuencias que habrías tenido si ayer hubiéramos continuado. Sé del sello de castidad de tu clan, sé que acostarme contigo nos habría llevado a dos escenarios:casarnos o dejar que te destierren de la familia Hyuga, y por más deseo que te tengo, no puedo casarme contigo.-
-No me importaría el destierro y el castigo Naruto, y aun si ayer pasaba algo más, sé perfectamente que eso es lo único que podría esperar de ti. No estaba buscando tu amor ni un compromiso, solo quería una noche.-
-sacrificando el resto de tu vida? ¿Tu futuro como líder? La promesa a Neji de hacer el clan mejor?. Hinata estás en todo tu derecho de renunciar a todo ello, pero no puedes esperar que yo me convierta en el monstruo que te traiga tales consecuencias-
Hinata se separo de el y se sentó en el cesped,seguida por el muchacho. Ella Miraba ensimismada en sus pensamientos la vista de los campos de entrenamiento, era temprano y no se veía a nadie alrededor. Quiso aprovechar la oportunidad para sincerarse con el rubio
-El día de ayer los ancianos del clan decidieron que durante los próximos 3 meses evaluarán de nuevo candidatos para casarme. Esta vez ya no podré rechazar al candidato como pasó con Hiroki, así que mi boda es inminente. Una vez que me case se que estaré condenada a cumplir con mi marido y con el clan, aunque nunca llegue a amar al hombre, y lo haré devotamente. Pero hasta entonces, tengo estos 3 meses de libertad y quiero vivirlos para mi. Tengo entendido que además de mmm penetracion, en el sexo hay otras cosas, no es asi?-
En el rostro de Naruto aparecía una sonrisa maliciosa, él había experimentado tantas cosas con tantas mujeres, que el viejo Jiraya habría tenido varios libros extra - en efecto, hay mucho más por hacer- contestó.
-estarías dispuesto, a hacer conmigo todo eso demás?-
-queee?!-
-puedo guardar mi virginidad y el sello para mi marido, pero Naruto quiero entregarte todo el resto a ti, por supuesto, si es que te interesa tomarlo, y sin condiciones o compromisos de por medio-
Él estaba convencido que Hinata aún seguía ebria o se había vuelto loca. Ella le estaba ofreciendo acceso a su cuerpo, para realizar con él casi todo lo que quisiera (pobre niña que no se imaginaba las perversiones que guardaba el en su imaginación). La idea sonaba muy tentadora, pero Naruto desconfiaba de que algo pudiera salir mal durante ese tiempo, en especial dudaba de su propia capacidad de mantener las cosas dentro de los límites permitidos
-me honras con esa invitación, y créeme que hay mucho que podría hacerte Hinata- Naruto se dejó pasear la vista por el magnífico cuerpo de la joven, dandose permiso de saborear sus curvas. Ella vió un brillo depredador en sus ojos y se sintió al mismo tiempo ansiosa por saber e intimidada.
-sin embargo, es un plan sumamente arriesgado, y no se hasta que punto podría controlarme contigo. No me malentiendas, ante todo soy un caballero y te respetaría, sin embargo, muy pocas personas saben que hay una parte instintiva, casi animal que despierta con mis deseos sexuales, ligado al chakra de kurama, cuando eso ocurre simplemente me dejo llevar en esa necesidad, hasta satisfacerla por completo-
Hinata no pudo esconder su sorpresa ante tal información, sin embargo la advertencia de Naruto acerca de su descontrol haciéndole el amor salvajemente le provocaba mucha más excitación que miedo, y le hacía en ese momento sentir un placentero hormigueo entre las piernas.
-el chakra del zorro no solo me permite tener acceso a una fuerza descomunal Hinata, también me une a sus instintos animales y así como el zorro olfatea el aroma de una hembra en celo, yo puedo ahora percibir el aroma de lo jodidamente mojada que estás, y créeme que me está volviendo loco-
Hinata apretó con fuerza sus piernas y puso sus manos tratando de cubrirse. De nuevo se sentía apenada pero al mismo tiempo una fuerza extremadamente poderosa la mantenía ahí sentada, con cada palabra que Naruto decía, más a su merced se sentía, y más le gustaba a ella.
-es por eso que no se si puedo acceder a tu petición,resistir es a veces dificil, y las cosas podrían salirse de control-
Esas últimas palabras hicieron entrar en razón a la chica, que poniéndose de pie hizo una reverencia de despedida. -Te agradezco que fueras honesto Naruto-kun, de verdad lo entiendo. Por cierto, muchas gracias por la ropa- le extendió la camisa al joven, que la tomó para olfatear mientras la veía alejarse a toda prisa, pensó que tal vez la había asustado, sin embargo sabía que era … Hinata olía demasiado bien.
