Llegaron a Suna después del mediodía. Naruto sentía una creciente desesperación en el pecho. Estaban a punto de entrar en una ciudad donde ambos eran bien conocidos (sabía que algunos otros shinobi de la hoja tenían invitación para celebrar con el kazekage, tal como Shikamaru), por lo que, a razón de guardar las apariencias y no poner en riesgo el compromiso de Hinata, estos eran los últimos segundos de su juego, esto tenía que acabar.

Había desechado la idea de tratar de evitar el compromiso de la chica, al final lo que estaba buscando eran unos días extra para disfrutarla, pero no era como que él estuviera dispuesto a tomar el lugar de su prometido. Al menos eso creía.

-Hinata….sabes lo que significa entrar por las puertas de Suna verdad?

Hinata sintió el corazón estrujarse. Era obvio que una vez que entraran a la ciudad Naruto dejaría de mirarla a ella, teniendo a Sakura cerca.

-por supuesto que lo sé…fue - suspiro- …muy agradable, me refiero ...a todo lo que hicimos. Gracias por todo. No te preocupes que a partir de ahora, no ha pasado nada-

Naruto respiró profundamente. En verdad esta era una despedida. Una para la cual él no estaba listo. Su mano acarició el rostro de ella, para verla a los bellos ojos lavanda.

-También me divertí, gracias- besó sus labios una última vez, tratando de memorizar su sabor, el ritmo de su corazón, su suave aroma. Y justo después del beso, soltó su mano para no volver a tomarla en lo que restaba del camino.

Estar dentro de Suna era parecido a Konoha. Apenas se supo de la presencia del rubio una horda de jovencitas les cerraron el paso, tratando de llamar la atención del joven, que incómodamente trataba de hacerse paso entre ellas. Hinata simplemente se mantuvo al margen, avanzando de a pocos según su compañero lo iba logrando.

Llegar al palacio del Kazekage fue un respiro para ambos, donde Gara los recibió con cordialidad y Temari con gran emoción. Había llegado a la aldea de la arena la información de que la princesa Hyuga finalmente iba a casarse, y Temari moría por saber los detalles.

-Temari les mostrará sus aposentos para que puedan tomar un baño y unirse luego a nuestra mesa de negociaciones. Han de saber que he reunido a varios jefes y representantes de las aldeas de la roca, del viento y de la lluvia, en busca de unificar nuestros esfuerzos y crear una sola ruta comercial para el arroz. Tengo entendido que Konoha hace poco también negoció con el jefe Oz, sin embargo en esta ocasión es su hijo quien nos acompaña-

Los ojos de Naruto de inmediato se desviaron para estudiar la reacción de su compañera ante esta información. Su rostro demostraba algo de sorpresa, y un leve color carmesí adornó sus mejillas. Maldita sea! Ronin aún tenía algún efecto en ella.

-Será un placer Kazekage-samma, poder trabajar en equipo para crear las alianzas que unan a todas nuestras naciones- agregó Hinata con una reverencia. -si me disculpan voy a aceptar el baño que me ha ofrecido. Estará bien si para nuestra reunión utilizo ropa civil? Me parece que la etiqueta amerita más formalidad que el uniforme shinobi-

-no podría esperar menos de la distinguida princesa Hyuga- Gara sonrió levemente -por favor asiste como te sientas a gusto, de hecho en su habitación espera un paquete, que creo le será conveniente y mi hermana tiene muchas ansias de mostrárselo-

Temari aprovechó para desaparecer con ella, dejando a ambos hombres sin más compañía. Viendo a las mujeres partir, y notando como los ojos de su mejor amigo quedaban clavados en la chica peliazul, Gara aprovechó la oportunidad para sacar una enorme duda que tenía.

-La señorita Hyuga, es una mujer deslumbrante-

-sí, es realmente especial- dijo el rubio mientras aún veía el sitio por donde ella se había perdido

-Mis consejeros, llegaron a darme la sugerencia de hacer una oferta de matrimonio a la casa Hyuga. Sin duda una unión así fortalecería los lazos de nuestras aldeas, y no está de más el hecho de que la muchacha es hermosa y una buena persona.

Naruto le dio una mirada de desconcierto. ¿Sería Gara el nuevo prometido de Hinata?

-sin embargo- agregó el pelirrojo -no fui capaz de hacer tal oferta. No tenía intenciones de rivalizar con mi mejor amigo. Pero, me dicen que tú nunca te acercaste a los Hyuga con una proposición, lo cual he de confesar me ha dejado algo consternado. ¿Por qué no hiciste una oferta?-

-Gara, no sé que te imaginas entre Hinata y yo…¿por qué creíste que yo le propondría matrimonio?-

-pues…mi padre nunca fue demasiado cercano a nosotros, pero siempre lo consideré un hombre sabio. Tengo muy pocos recuerdos con él porque casi nunca estaba presente, pero cuando lo estaba trataba de darnos consejos que nos ayudaran a mí y a mis hermanos. Sólo una vez nos habló del amor, sus palabras fueron exactamente "el día que una mujer te haga sacar fuerzas para levantarte de tu caída más profunda, ese día habrás encontrado a la mujer que amas"-

-eso suena muy bien Gara, pero aún no veo como lo relacionaste conmigo y Hinata-

-Naruto, en la guerra todos caímos en algún momento, pero ninguno de esos momentos fue tan crucial como la muerte de Neji Hyuga…Te perdiste en el dolor…durante todos esos instantes en los que no hiciste más que abrazar el cuerpo de nuestro compañero,me preparé para lo peor. Tú eras el único que podía dar batalla al enemigo, pero te habíamos perdido. Juré que te habías vuelto loco…En ese momento, cuando lo daba todo por perdido, vi a una mujer que con el toque de su mano fue capaz de devolverte la cordura, la fuerza, la esperanza.

Mientras que yo traté de infundir valor a nuestros soldados con un enorme discurso para enfrentar la batalla, ella con unas cuantas palabras y su mirada nos estaba salvando a todos. Yo sabía que ella te amaba, lo confirmé cuando estuvo dispuesta a morir por ti al tratar de recibir el mismo ataque que acabó con la vida de Neji…pero, no tuve dudas de que tú la amabas también, al ver como ella mágicamente te traía a la vida. Ese día entendí la profundidad de las palabras de mi padre-

-te has confundido Gara, esa es simplemente la habilidad de Hinata de infundir valor. Sabrás, la he visto usar esa misma cualidad otras veces. Recuerdo como me alentó para derrotar a Neji en los exámenes chunin, y cuando enfrenté a Pain vaya que su presencia fue crucial para ganar esa batalla…pero, estoy seguro que ha ayudado a otros compañeros como a mí…no es que la ame ni nada, es más que ella inspira a quien rodea a dar lo mejor de sí-

En el interior de Naruto Kurama reventaba su cabeza contra las paredes. Quería al menos provocarle una fuerte migraña a su jinchuriki por ser tan imbécil.

La expresión de Gara se suavizó en una leve sonrisa -en verdad espero ser yo el equivocado amigo. Y asumo que no te importará entonces que envíe hoy mismo a los Hyuga los papeles para pedir su mano-

-pero ella ya está comprometida-

-Toneri Otsutsuki es su pretendiente electo, pero estoy seguro que los ancianos del clan valorarán con buenos ojos la oferta del kazekage de la arena-

-Si te eligen…prométeme que la harás feliz, que cuidarás de ella- Naruto no se dio cuenta que su mirada mostraba una feroz aura rojiza mientras pedía aquello.

-Tienes mi palabra-

-Bien…ahora discúlpame, buscaré a Temari para que me muestre mi habitación- y salió de inmediato en busca de la rubia.

Gara sintió una enorme pena por su amigo. No, claro que él no iba a proponerle matrimonio a Hinata, sólo lo había dicho para tratar de que Naruto entrara en razón con los sentimientos que se reflejaban claros como el agua. No había logrado más que molestar al rubio (tendría más adelante que disculparse) pero había actuado en pos de otro consejo de su sabio padre "la persona que amas debe ser cuidada, porque si la pierdes, despertarás cada mañana sufriendo por lo que no hiciste para mantenerla a tu lado".

Gara lamentablemente veía un futuro de sufrimiento para su mejor amigo.