Hola!
Un cap mas, y a partir de aqui vamos a ver como Hinata se empieza a desarrollar como personaje, demostrando la fuerte mujer que es, pero tambien mostrando miedos, ansiedades y desiciones propias. Espero que de verdad disfruten su lectura. Y muchas gracias a quienes han dejado reviews, los he tratado de tomar muy en cuenta cada vez que escribo un nuevo capitulo. Confieso que en mi borrador la historia va mucho mas adelantada que esto, asi que pueden esperar unoc uantos capitulos extra pronto.
Feliz lectura :)
Cinco días llevaban en Suna. Cinco días de tediosas reuniones, de mucha diplomacia. Cinco días que habían sido agonizantes para Naruto.
Justo cuando Temari lo llevaba a conocer su habitación, que ella indicó estaría al lado de la recámara de Hinata, vieron salir del cuarto de la chica a un hombre. Naruto no tuvo que esforzarse para escuchar la conversación que sucedía entre él y la joven, que se mantenía dentro del cuarto.
-En verdad, es un placer verte de nuevo. Nos vemos en un rato- le decía el muchacho.
-Lo veré más tarde Ronin-san- respondía ella mientras cerraba la puerta.
¿Qué diablos estaba haciendo ÉL en el cuarto de Hinata?. Naruto sintió de nuevo la desagradable presión en el pecho, y la sonrisa estúpida que traía Ronin mientras se acercaba a ellos no le ayuda a eliminar los deseos que tenía de reventar un rasengan en su cara.
Esa misma tarde, una vez que se había llamado de nuevo a la mesa de negociaciones, Naruto vió entrar a la sala la más hermosa criatura que sus ojos habían visto… vestía en un extraño kimono de seda azul marino, mucho más ligero que el tradicional, y con extraños detalles de piedras que parecían destellar, con el cabello amarrado en una trenza y portando un collar que caía delicadamente entre el escote del kimono
cuando la vió directamente a los ojos para saludarla se dio cuenta que era Hinata. Era como si la tímida muchacha que él había tenido entre sus brazos esa mañana se hubiera transformado en una diosa, que tenía bajo su hechizo a todos los presentes en esa habitación. Naruto se dio cuenta que nunca la había visto en misiones diplomáticas, si esta era ella representando la líder de los Hyuga no entendía como los viejos del clan aún dudaban de su capacidad. Hinata podía ser más que una líder, una reina.
-señores, ella es Hinata Hyuga, heredera del clan Hyuga de Konoha, muy pronto Hinata Otsutsuki, princesa de la aldea de la Luna- comentó Gara llamando la atención de todos.
-es un placer conocerlos- dijo ella con una leve reverencia -mi prometido me ha solicitado representar a la aldea de la Luna durante esta negociación, así que en estas reuniones cumpliré mi deber para con él y su aldea, pero al mismo tiempo seré asesora del señor Uzumaki, quien es el emisario de la aldea de Konoha-
Eso fue un nuevo golpe bajo para Naruto. Las negociaciones aún no eran su fuerte, y durante esta misión había contado con que Hinata le ayudaría a procurar el mejor balance entre las concesiones que haría Konoha y los beneficios que obtendría. Ahora ella lo dejaba a medias, por cumplir su deber con otro hombre, y no sabía hasta qué punto iba a poder contar con ella. Se sintió abandonado.
Así fueron pasando un par de días entre reuniones súper complicadas, proyecciones y decisiones aún mas complicadas. Que si ceder porcentajes de la ganancia de la producción a cambio de acceso a vías, que sí implantar impuesto de paso entre fronteras para aldeas fuera de esa negociación. Naruto se perdía entre una y otra nota, y de cuando en cuando, divagaba aún más al poner atención a las bromas y miradas que Ronin mantenía con la Hyuga.
Hinata había mantenido su porte sumamente profesional, incluso en su trato con el mismo Naruto, pero Ronin aprovechaba cada que podía pedirle audiencias privadas, para aclarar según él, temas de la negociación que sólo atañían a las aldeas de viento y la luna. La insistencia del hombre por pasar tiempo a solas con Hinata estaba volviendo loco al rubio.
Pero así como ella dedicaba tiempo para Ronin, lo hacía con cada miembro presente. Se reunía con frecuencia con Gara (que le había aclarado a Naruto su intención de bromear con pedirle matrimonio a Hinata, y que Naruto no encontró para nada gracioso) y con el mismo Naruto.
Durante los tiempos a solas con ella, Naruto ponía de su parte para estar atento, tomar las mejores decisiones o al menos hacer los comentarios adecuados. Una parte muy primitiva de sí mismo le quería demostrar a la chica que era un hombre inteligente, confiable y que sería un buen líder.
Hinata por su parte trataba de la mejor manera de revisar los acuerdos que el rubio hacía con las otras aldeas, y le presentaba sugerencias al chico para tratar de mejorar las condiciones acordadas en favor de Konoha.
-Lograr que la aldea del viento nos conceda una parte del uso de suelo para agricultura es un tema complicado, pero si gustas Naruto-kun yo puedo encargarme de negociar con Ronin-san este punto- le dijo ella
-De ninguna manera Hinata, podría ponerte en una posición comprometedora con los del viento, y eso es lo que menos quiero. Hablaré con Ronin yo mismo, y de ser necesario le haré llegar nuestra oferta al jefe Oz-
-me parece razonable, lo dejo en tus manos entonces- Hinata caminó a la ventana del estudio donde se encontraban en ese momento, permitiéndole a Naruto la vista de su espalda, adornada con el mismo símbolo del collar que llevaba ahora.
-Ya no llevas el símbolo de tu clan-
-No, es mi deber llevar estas ropas, Toneri las ha enviado desde la aldea de la Luna para representarle. Probablemente cuando esté allá pediré que le añadan el bordado del clan, así como el símbolo de Konoha-
-Iba a decir que me gusta como se te ven, pero dada la información de que son un regalo de tu prometido, creo que lo que más me gustaría de ellos es ver como te los quito y caen al suelo-
-agradezco el cumplido Naruto-kun, y aunque he de admitir que me siento más cómoda con otras prendas..-
-otras prendas como mi camisa por ejemplo?- dijo mientras se acercaba lentamente a la chica, a una distancia poco prudente.
-otras prendas en general…te recuerdo que de mutuo acuerdo, el trato que teníamos está terminado, por favor, no vuelvas a insinuar algo así. Sakura llegará pronto, y yo en este momento represento a mi prometido.- suavemente colocó una mano en el pecho del rubio para hacerlo retroceder. El dócilmente se dejó hacer, mientras que sentía, como un extraño rubor se apoderaba de él.
-por favor discúlpame, mi comentario estuvo fuera de lugar- su corazón latía rápidamente. Se sentía muy apenado ante la merecida reprimenda que le daba Hinata.
-Parece que alguien te puso en su lugar chico, punto para la Hyuga-
El comentario burlón de Kurama solo sirvió para aumentar los nervios de Naruto, que no se atrevía por primera vez a verla a la cara.
-descuida, no eres el primero al que le he tenido que recordar que soy una mujer comprometida- dijo ella viendo distraídamente la ventana.-
¿Qué estaba escuchando? Naruto sintió de nuevo la presión familiar en su pecho, acompañada de ira. Acaso alguno de ellos le había insinuado cosas?...podría matar al que se hubiera atrevido…
-Y qué es lo que te da derecho a ti de insuniarte a la Hyuga chico? Ella misma lo ha dicho, te has comportado igual que los demás.
Eso había sido una bofetada para Naruto, que absorto en esos pensamientos no miró a su compañera, hasta que la escuchó hablar
-es grande este símbolo en mi espalda- dijo ella -la Luna es mi futuro, es lógico que abarque la mayor parte de mí… pero…mandare bordar en cada pieza el símbolo de Konoha, porque siempre recordaré con cariño todo lo que tuve ahí.- dijo lo último perdida en los ojos azules. Durante unos eternos segundos se miraron fijamente, hasta que ella despertó de la ensoñación de ambos y decidió que la audiencia entre ellos había durado lo suficiente.
Viéndola partir, Naruto empezó a darse cuenta que el símbolo de Konoha en la espalda de Hinata era un pequeño consuelo, pero no calmaba su ansias…porque el símbolo que él empezaba a desear fervientemente para ella, el que imaginaba que llenaba su futuro de forma brillante, era el de los Uzumaki.
