Hola! Confieso que escribir me ha sido un poco dificil estos dias y no he posteado tan frecuentemente como quisiera. Tratar de imaginar el camino que lleva a estos dos a estar juntos es complicado, al final hace que uno mismo se pregunte que es el amor, y como sabemos cuando estamos enamorados. Asi que, aun falta un pedacito de ese camino :) Por ahora espero que les guste como se va desarrollando esta historia.

Feliz lectura

La mano de Hinata lo despertó de su ensoñación, retirando suavemente la mano del chico de la zona donde se posaba.

-Me siento mucho mejor, te lo agradezco Naruto-kun.

-Me alegra haber sido de ayuda. Deberías descansar un poco-

-Aunque ya hemos terminado las negociaciones importantes, no quisiera ser descortés con nuestros amigos, lo mejor para todos es que baje pronto. Y pues en realidad, me siento como nueva. El chakra de Kurama es maravilloso! Recuerdo que en la guerra también sentí esta enorme cantidad de energía-

-Eso fue porque en la guerra puse extra empeño en cuidarla a ella. Por ella mocoso fue que aprendiste a compartir mi chakra con los demás-

-Estás bien Naruto?-

-esteeee si, perdona. Kurama no deja de echarse flores por darte su chakra-

-Muchas gracias Kurama-samma- dijo ella al tiempo que hacía una reverencia, dejando a la vista del muchacho el escote de su pijama abierto.

Naruto quitó su mirada de inmediato, no se sentía digno de verla después de que el mismo amenazara a otro hombre si le faltaba el respeto. Posó su mirada en la mesa de la habitación, donde una enorme pila de prendas y bolsas se amontonaba desordenadamente. El chico pudo distinguir una interesante mezcla de encajes, colores, algunos elementos de cuero, todas prendas sumamente sugestivas. No pudo controlar las palabras que salieron de su boca

-Vaya pila de lencería tienes, vas a poner una tienda erótica o algo así?

En otras circunstancias el comentario le habría subido a Hinata los colores al rostro, o tal vez causado gracia, pero la verdad la pila de ropa le provocaba una enorme ansiedad, y sentía la necesidad de conversar con alguien de su confianza

-Temari-san, pues ella ha insistido en llevarme de compras ayer, después de que le expresé mis temores sobre la noche de bodas y el matrimonio en general-

-Tienes miedo de tu primera vez?- el corazón de Naruto volvió a dar señales velocidad alarmantes. Se sentía clavado al piso que lo sostenía, y por nada del mundo se movería, hasta entender lo que le pasaba a Hinata -digo, no es como que vaya a ser muy diferente de lo que ya sabes, simplemente vas a poder, ejem…llegar hasta el final- un latido doloroso se sintió en su pecho,Hinata iba a estar con alguien…y ese alguien no era él.

Hinata se acercó a la mesa, viendo cada uno de los elementos en ella. Sin quitar su mirada de las prendas comenzó a hablar -voy a ser la esposa del príncipe de una aldea tan grande como nuestro país entero. Voy a dejar a mi gente por mucho tiempo para ir a este país lejano, de costumbres que me son ajenas. Sabrás, que en este país a los hombres de cierto rango se les permite tener un harem para ellos. Yo…necesito satisfacer a mi marido, para que de alguna forma desee volver a mi cada noche. No me complace la idea de tener que compartirlo con otras mujeres, es algo que mi orgullo no me permite. Pero, me pregunto si todo esto- dijo tomando un látigo- será en realidad necesario, o suficiente para mantenerlo interesado.

-¿tanto interés tienes por él?- la pregunta le quemó la garganta al rubio, de repente hablar era sumamente difícil

-aún no. Pero quiero darme una oportunidad de enamorarme de él. He visto su fotografía es apuesto. Pero…más allá de eso no sé nada de él. Eso también me pone nerviosa. No sé si soy una pieza en su rompecabezas, o si está dispuesto a quererme...ahhh, si tan solo en vez de Toneri-san fuera…-

-si fuera?- le dijo él mientras se preparaba para escuchar una respuesta que no quería escuchar.

-Si tan solo fuera alguien más…cercano. Alguien que no fuera un misterio, no sé si me entiendes. Si fuera alguien como Ronin-kun, no tendría tanto miedo-

Naruto sintió que la sangre le hervía, pensó que debía irse en ese momento, porque una poderosa furia amenazaba con desatarse, pero creyó que debía ayudarla a recordar de quién hablaba

-Hinata, no es posible que estés diciéndome que prefieres ser esposa de un hombre que intentó meterte en la cama por las malas-

Hinata observó el rostro sombrío del hombre que tanto amaba. Tal vez si aún fuera una chiquilla, esa mirada penetrante la habría hecho sucumbir en un desmayo, pero ahora, tantas experiencias compartidas con él, y la forma en la que se expresaba de Ronin, un hombre al que en realidad él no conocía, le hacían sentir que quería enfrentarlo, justo como cuando entrenaron en el viaje a Suna.

-Naruto, sé que es difícil de creer, pero…al final de nuestro encuentro en la aldea del viento…yo fui a ver los fuegos artificiales con él-

Desde cuándo las palabras podían sentirse como un chidori? Naruto sentía como si Sasuke hubiera dado perfectamente en el blanco y en este momento le estuviera atravesando el corazón. Hinata observó cómo el rostro de Naruto cambiaba de una expresión a otra, de la confusión al dolor.

-Quería poner a prueba lo que me habías dicho sobre él, y no podía dejar la misión diplomática de lado, un desaire podría haber costado caro. Estuve atenta en todo momento, claro! Pero, él se comportó como un caballero siempre. Al final de la noche, él mismo me pidió disculpas, confesándome que se había pasado de bravucón hablando con unos amigos, y les había dado a entender que usaría mil métodos para acostarse conmigo. También me comentó su aventura espiandome. Yo lo perdoné, porque me había demostrado que era confiable.

-pudiste haberte metido en un gran problema, pudiste…-

-Naruto-kun, se te olvida que yo también soy shinobi, y que debo cumplir mi deber-

-y esa escueta disculpa que te pidió ahora lo convierte en buen material para ser tu esposo?-

-Naruto-kun los viejos de mi clan han decidido que un hombre desconocido, que vive a kilómetros de acá, que no me promete fidelidad y que tiene costumbres que no conozco ni entiendo es buen material para ser mi esposo! Por supuesto que preferiría a Ronin sobre Toneri, al menos a él lo conozco! Al menos con él tengo la leve sensación de ser de su agrado y podría de alguna forma soñar con un poco de felicidad en mi vida, sin tener que de costumbre luchar por merecer la atención del hombre que me interesa!-

Su voz había subido un poco más allá del dulce todo que siempre usaba con él. Se dejó caer en la silla frente a la mesa, agregando un leve susurro -Aún no sé exactamente cómo complacer a un hombre en la cama, no sé si la primera vez dolerá, no sé si me voy a sentir bien. Si mi marido fuera Ronin, al menos podría intentar disfrutarlo sin tener la maldita duda de que seré correspondida.

El segundo chidori fue peor que el primero. Porque este nacía de ver la triste desesperación de Hinata. El alma, el cuerpo, la mente de Naruto le gritaban por hacer algo, por decir algo, pero su corazón no le dejaba aún descifrar el mensaje. Solo sabía que sentía que con cada palabra de ella, él moría poco a poco. Se acercó a la mesa y examinó rápidamente las prendas, buscó entre ellas hasta tomar una entre sus manos, una bata de seda blanca, bastante ligera como para no dejar nada a la imaginación, sin ser completamente transparente.

-usa esta- dijo sintiendo la suavidad de la tela- esa noche con sólo ver tu rostro, y verte en esto, él quedará fascinado contigo. Deja que sea él quien suelte el lazo de tu cintura, y que te despoje de la prenda. Besalo, despacio, para conocer sus gustos. Tendrás toda la noche para hacerlo. Guía sus manos a tus caderas, de ahí él decidirá que prefiere. Gime en su oído cuando haga algo que te gusta. -con cada frase Naruto podía imaginar lo que pasaba, y con cada una sufría intensamente. Tomó aire, para poder seguir con su explicación- Sí, dolerá cuando te penetre, pero si él tiene un mínimo de decencia esperará a que el dolor ceda para moverse de nuevo. Di su nombre cuando entre en ti, entierra tus uñas en él cuando tengas un orgasmo…volverá a la noche siguiente, te lo aseguro.-

Estaba aturdido…por que le estaba diciendo todo aquello? Sentía que se estaba automutilando, pero quería darle a ella confianza en sí misma.

-Así es como sueles tener relaciones con todas tus mujeres-

Naruto apretó la tela entre sus manos, que aún no se había atrevido a soltar. De alguna forma, dejarla ir de sus manos era dejar ir a Hinata. Cerró los ojos para hablar í es como me habría gustado hacerte el amor, si fuera nuestra noche de bodas- soltó la tela y se dirigió a la puerta, necesitaba pensar. Antes de abrir agregó algo más

-ya que me has confesado algo, te devolveré la cortesía…durante el tiempo que no te vi antes de venir acá, siempre estuve pendiente de ti. Aprendí a usar el modo sabio para leerte a ti, solo a ti. Sé cuando estás bien, cuando estás mal, cuando estás excitada…te juro que en tu noche de bodas, te seguiré a donde estés, así sean mil kilómetros de distancia. Si llego a percibir que te sientes en peligro o desdichada o que el maldito te hace pasar algún dolor, iré hasta allí…y lo mataré sin piedad.-

Hinata agradeció en ese momento estar sentada, pues sus piernas habían perdido toda la capacidad de sostenerla. Naruto le había descrito su noche de bodas? Desde cuando el rubio se permitía pensar en un escenario en donde se casara con alguien diferente a Sakura?

La cabeza de Hinata no dejó de procesar todo aquello mientras se bañaba y vestía. Ers posible soñar con que Naruto se planteara algo con ella? La esperanza, difícil de extinguir, empezó a hacerse presente. Estaba decidida a buscar a Naruto y aclararlo todo. Tal vez, solo tal vez el corazón del rubio podía abrirse a ella. Mil consecuencias se asomaban en su cabeza, temores que querían hacerla desistir, pero decidió no escuchar tales alarmas. Quería arriesgarse por su felicidad, por la de Naruto.

Salió de la habitación de prisa, pensó en activar el Byakugan para encontrar lo antes posible a Naruto…no fue necesario. Lo vió al final del pasillo, fundido en un tierno abrazo con una chica.

Sakura por fin había llegado.