Hola!
Finalmente logro subir un cap mas. Confieso que estuve a punto de dejar la historia en pausa porque la pagina me ha estado mostrando problemas: desde hace dias me muestra las visitas en 0, y asumi que la historia no estaba llegando a los lectores. Gracias a Dios recibi el review de SunflowerNH y Myri Weasley28, por lo que asumi que a pesar de tener 0 visitas desde hace dias, la gente si lo esta encontrando. A ustedes les ha ocurrido algo similar?
En fin, dejando el rollo aparte, espero que les guste este cap. Feliz lectura :)
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El salón estaba perfectamente iluminado, música suave se escuchaba al fondo, interpretada majestuosamente por los músicos del evento. La comida y la bebida no faltaban. Todo gritaba lujo, celebración…fiesta. Gaara lo odiaba desde el fondo de su ser.
Por supuesto ya no era aquel chico dark capaz de matar al primer pobre diablo que le cayera mal, de ser así la mitad de los asistentes ya no existirían. Sin embargo, todo aquél ritual en honor al pobre logro de cumplir 21 años lo tenía un poco fuera de sus límites. No entendía en qué momento se había dejado convencer por Temari, quien por supuesto era la culpable de todo ese numerito.
Cuando Sasuke Uchiha se reunió con él para explicarle los peligros que corrían sus invitados, secretamente le dio gracias al cielo. Tenía una excusa para perderse de vez en cuando, salirse de todo ese circo, alegando que haría él mismo rondas de vigilia. Que no se dijera nunca que el Kazekage no se preocupaba por sus huéspedes. Además, el solo hecho de pensar en la adrenalina de atrapar un posible asesino, de tener tal vez una batalla, hacían que se sintiera como un niño esperando a santa durante nochebuena. Eso sí que era entretenimiento!
Pero la noche apenas empezaba y estaba seguro que era demasiado obvio hacer en ese momento su primer acto de escape, así que se consoló analizando en detalle cada una de las personas que le rodeaba, tratando de descifrar comportamientos sospechosos, o algo que valiera la pena ser presenciado.
A pesar de ser temprano, tanto Haruno como Uchiha se encontraban presentes. La primera entre un grupo de amigas que lideraba Temari, el segundo, agazapado en un rincón, vigilante pero sin socializar. OH lo que Gaara daría por tener la suerte de Sasuke. El portador del sharingan era visitado solo por dos personas, la misma señorita Haruno (era impresión suya o esos dos tenían algo?) Y por un clon de Naruto que se había transformado en un regordete bigotón.
Todos los demás clones de Naruto, unos veinte aproximadamente, se esparcian por el salón, algunos socializando con los invitados, otros simplemente callados, vigilando a su diplomático asignado. Gaara no pudo más que sentir una enorme curiosidad cuando notó que el Naruto real se transformaba en una rubia espectacular enfundada en un sugestivo vestido rojo, y se dirigía directamente a la mesa donde se encontraba el hijo del jefe Oz.
Ok esto valía la pena ser presenciado.
No es que fuera una persona chismosa, y definitivamente jamás se involucraría en la vida personal de su mejor amigo, sin embargo Naruto había dado los últimos días algunas señales de no estar en paz consigo mismo, además que había notado la creciente cercanía entre una hermosa princesa Hyuga y el mencionado hijo del líder del viento. Al Kazekague le preocupó la interacción que esos dos podrían tener y se convenció a sí mismo que lo mejor era prestar algo de atención.
Se posicionó cerca de la mesa donde Ronin ya había entablado conversación con la rubia. Para ese momento pudo distinguir un Naruto que tiraba frases bastante subidas de tono al hombre. Qué demonios estaba tratando de hacer ese cabeza hueca? (Era la primera vez que Gaara coincidía con los otros amigos de Naruto en usar ese adjetivo). Estaba tratando de llevar a la cama a Ronin?
Los ojos de Kazekage se abrieron como platos al escuchar la serie de obscenidades que la rubia se dejaba detallar a Ronin. Incluso Gaara que se consideraba bastante ajeno a mantener relaciones casuales (bueno, una que otra vez para liberar estrés se permitía visitar a alguna chica) se sintió muy tentado en probar las habilidades que la rubia proclamaba.
Que estúpido soy, es Naruto! Al menos Ronin no tiene idea de que quien lo está seduciendo es un hombre.
-Agradezco su interés en mi madamme, y créame que en otras épocas habría sido muy feliz de disfrutar de su compañía. Sin embargo hace ya unos meses que me encuentro muy enamorado de una señorita, y mi deseo es pasar con ella toda la noche, así como el resto de mi vida- escuchó Ronin responder a la rubia
Esa fue la señal para Gaara para acercarse a la mesa.
-Buenas noches Ronin-san, espero que esté pasando una buena velada con tan…encantadora compañía- le saludó Gaara mientras veía directamente a Naruto con las cejas levantadas en una indiscutible mueca de ¿a qué carajos estás jugando?
-una excelente noche, en efecto Kazekage-samma, admiro la grandeza de la aldea de la arena. Y pues justamente le comentaba a la señorita que tengo planes de hacer esta noche aún más especial- Sacó entre su bolsillo una cajita negra, revelando su contenido, un anillo de compromiso.
-y podría saber quién es la afortunada señorita que se ha robado mis esperanzas con usted?- comentó la rubia, que había tomado el anillo para observarlo detenidamente. Su corazón latía furiosamente, la presencia de ese objeto había empezado a ponerlo sumamente nervioso.
-puedo mostrarsela, justamente viene entrando-
La mirada de Naruto se dirigió de inmediato a la puerta y la imagen de la mujer de la entrada lo sumió en la peor de sus pesadillas…
"Si tan solo fuera alguien más cercano, como Ronin, tal vez podría intentar ser feliz"
El recuerdo de esas palabras taladraba su corazón, destrozando hasta la más pequeña porción de él. Porque en la entrada del salón una mujer brillaba con una belleza espectacular. Su vestido largo y plateado reflejaba ciertos tonos lavanda, ajustándose perfectamente a la figura de la muchacha. El escote en v llegaba justo al inicio de sus pechos, evitando ser vulgar, de hecho las mangas largas que llevaba le daban un aire de recato propio de la chica, pero cuando se volteó para saludar a uno de los hombres que entraba al mismo tiempo que ella, dejó a la vista el escote trasero, que permitía una maravillosa vista de su espalda, desde el cuello (gracias a que llevaba su cabello recogido en un moño despeinado) hasta la base de sus caderas.
Naruto nunca se había imaginado a Hinata usando algo tan provocador. La vista le permitió recordar cuando durmió encima de él gloriosamente desnuda. El recuerdo hizo que su chakra se desestabilizara, y los ojos depredadores del kyubi se apoderaron de los azules por un momento.
Tal fluctuación de poder no fue desapercibida dentro de los shinobis presentes. Hinata volteó preocupada en su dirección, encontrándose los ojos rojizos. Por supuesto el disfraz de rubia no la engañaba, ella tenía claro que aquel no sólo era Naruto, sino que era el original.
Naruto observó las orbes lila con una mezcla de emociones que iban de la fascinación a la miseria. Ella sin duda hacía perfecto honor a su nombre, en verdad transmitía el calor acogedor de un lugar cerca del sol. Al mismo tiempo, la caja que sostenía en su mano le recordaba la decidida determinación con que Ronin hablaba de hacer a Hinata su mujer y eso provocaba que su sangre hirviera. Mientras detallaba las hermosas facciones de ella posó su mirada un poco más abajo y sintió un leve alivio. Brillando sobre su pecho Hinata exhibía el collar que él le había regalado, logrando que el rubio controlara su ira y su chakra.
Hinata lo miraba atentamente. ¿Qué había causado el violento cambio de chakra en Naruto? Concentrándose en sus habilidades sensoriales pudo distinguir la presencia de Sakura muy cerca de Sasuke Uchiha. ¡Claro, eso era! Al parecer Naruto iba a pasar una noche difícil embargado por los celos por la peli rosa. Dirigió por una fracción de segundo su mirada a la ninja médica, notando que en efecto hablaba con Sasuke. Hinata podía leer muy bien la expresión de Sakura, definitivamente era una mujer enamorada. Devolvió su atención al rubio, notando que volvía a ver los amados ojos azules. Sintió una enorme pena por él.
-Si me permite la imprudente pregunta, ¿cómo planea casarse con la señorita Hyuga, cuando ella está a menos de dos días de su matrimonio? - comentó Gaara mientras sus ojos no dejaban de observar a Naruto, por supuesto que él había notado el cambio en el rubio (ah los deliciosos viejos tiempos cuando el kazekage se dejaba explotar en ira con la ayuda del Ichibi!)
-Parecerá imposible, pero Hinata-san y yo tenemos un plan. Si ella me acepta partiré mañana a Konoha. Sé que lo que hemos decidido será suficiente para convencer al clan Hyuga-
Naruto se sentía perdido en un pozo cada vez más profundo. Originalmente se había transformado en mujer para alejar al tarado de Ronin de la fiesta, noquearlo y no tener que preocuparse de que hiciera algún avance inadecuado con Hinata y así concentrarse en lo que era su verdadera misión. Además que el hecho de poder llevarse al joven a un lugar privado convertido en rubia reafirmaria su hipótesis de que Ronin no era de fiar.
Sabía que estaba siendo hipócrita hasta la mierda, él mismo se había perdido montones de veces con desconocidas. OK, tenía que admitirlo, simplemente no quería que el enclenque pasara más tiempo con Hinata. Pero ahora, tenía que verlo diferente:
Ahora Ronin era un hombre que le estaba ofreciendo a Hinata amor, y con ello tal vez felicidad. En ese momento Ronin parecía mucho más hombre de lo que él había sido en su vida, entendiendo sus sentimientos por Hinata, y actuando acorde a ellos honorablemente. Él no le estaba ofreciendo a la chica unas cuantas caricias incompletas.. le estaba ofreciendo su vida! Y Naruto se sentía insignificante ante aquel gesto.
Sintió como Ronin tomaba la caja de sus manos y la guardaba en su bolsillo, al momento en que Hinata llegaba a la mesa donde se encontraban.
-Buenas noches Gaara-samma, Ronin-kun…mmm señorita- dijo Hinata sin saber exactamente cómo referirse a Naruto en esa forma. Estaba segura que su transformación tenía que ver con la misión de escolta, y por supuesto no lo iba a dejar al descubierto.
-Hinata-san, luce usted espléndida- saludo Ronin tan completamente embelesado, que Naruto sintió deseos de vomitar.
-Oh Hinata-san qué maravilla encontrarla después de tanto tiempo- Naruto aprovechándose de su condición femenina se interpuso entre Ronin y Hinata, dándole a la última un fuerte abrazo que hizo que ambas jóvenes se ruborizaran, la rubia, porque el contacto con Hinata le recordaba toda esa maraña de sentimientos que aún no lograba descifrar por ella, Hinata porque la conciencia de que quien la abrazaba con tanta urgencia no era más que Naruto, y por más decisión que tenía a olvidarle, su cercanía después de todo lo que había pasado entre ellos, le producía una electricidad adictiva, la llama de un fuego anhelante que no podía ser saciado.
-Necesito hablar contigo, a solas- susurro la joven rubia a la morena en su oído.
Se separaron viéndose perdidamente los ojos, cuando la rubia fue tirada del brazo por Sakura. - Buenas noches, disculpen que interrumpa, señorita Namikaze, necesito que venga conmigo inmediatamente- Una vena se marcaba en la frente de la pelirosa, por lo que Naruto no se atrevió a llevarle la contraria, sin embargo no quito la mirada de los ojos lavanda, hasta que estuvo a varios metros de distancia. Maldita sea, la estaba dejando a merced de Ronin…
"De qué te preocupas? Lo peor que va a hacer el pelele es proponerle matrimonio, al menos ya no tienes que preocuparte, sus intenciones con la Hyuga no son viles"
"Yo…yo ya no se que pensar" se dejó decirle a su biju "siento que me estoy volviendo loco, siento que todo lo que sabía de mi no es cierto ahora"
Sintió que Sakura le empujaba a un pequeño rincón privado, pero antes de dejarse arrastrar miró nuevamente a la mujer que había dejado en la mesa de lo que él sentía era un maldito depredador. La vio con los ojos clavados en él, con un inmenso aire de tristeza, pero reaccionó justo cuando noto que él la observaba. Sonrió y levantó su dedo en señal de apoyo, al mejor estilo de Gai Sensei, de nuevo ella le daba ánimos en sus encuentros con Sakura.
-Naruto hazme el favor de volver a tu forma real y explicame qué clase de ridículo has estado haciendo transformado en semejante cosa y tratando de seducir a ese hombre?! Dios te necesitamos concentrado en esto! Este no es el momento para distraerse explorando tus preferencias sexuales!-
-Ese hombre - le dijo el rubio ahora en su forma real - está a punto de proponerle matrimonio a Hinata- Se sentía decaído, como si hubiera perdido una enorme batalla
-Naruto por favor despierta, Hinata SE VA A CASAR. Ya sea con ese hombre de allá o con el príncipe de la Luna, tu ya sabias que le aguardaba el matrimonio y parece que hasta ahora estabas muy bien con la idea. ¿Qué diferencia hace que sea con uno o con el otro?-
-Que Ronin si me va a robar su amor- De nuevo su chakra subía de nivel, alertando a los ninjas de los alrededores. Sakura se molesto, no era posible que además de lidiar con una banda de terroristas, tuvieran que preocuparse por un ataque del Kyubi descontrolado. -Se que estoy siendo un maldito egoísta, pero ella es la única mujer que se con certeza que me ama, que siempre lo ha hecho, y desde el ataque de Pain, cuando ella me confeso sus sentimientos, ese amor me ha hecho sentir especial, aun cuando no he estado dispuesto a corresponderlo-
Los ojos de Sakura se llenaron de una fiereza que Naruto pocas veces había visto, y por primera vez sintió verdadero terror de lo que ella le pudiera hacer. -Entonces lo que te duele es el ego? Te molesta perder a tu fan número uno? Si esa es la única razón por la que no soportas que Hinata se case….si solo es un maldito acto de vanidad, SI Naruto, eres un puerco egoísta- sus palabras salían envenenadas con desprecio, porque en la inocente Hinata se vio a ella misma, entregando dulcemente sus sentimientos a un hombre que no era capaz de reconocerla. Cuánto había tenido que aguantar, perdonar y olvidar para tratar de rehacer su corazón, y justo cuando lo estaba medio logrando, al lado del mismo Naruto, Sasuke había aparecido, con la culpa a cuestas, rogando una oportunidad que sabía que estaba casi perdida. Había llegado a jugarse el todo por el todo y le ponía sobre la mesa una vida juntos, él había aprendido la lección y nunca más iba a hacer la más mínima acción que la alejara de su lado.
- Ve y habla con ella, ten un cierre, o robatela de la maldita fiesta y cásate con ella, pero por favor DECÍDETE. Y si en serio no sientes nada por ella, Naruto DEJALA IR, no es momento para juegos, es su futuro lo que se está decidiendo-
Salieron al salón principal de nuevo, tomando cada uno direcciones distintas. -Esto tiene que acabar de una vez, deja de jugar, y compórtate como un hombre- fue lo último que alcanzó a decirle la pelirosa, antes de dirigirse directamente al lugar donde Sasuke había permanecido en guardia toda la noche.
