Cuando Hyuga Hyashi recibió el comunicado de Hiroshi una sonrisa apareció en su rostro. Y eso que el hombre no solía dejarse llevar por esas emociones.
¿Sería que finalmente el joven muchacho se había dado cuenta de lo que era una verdad evidente para el resto del mundo?
Esperaba que ese fuera el caso
Hyashi había contado los días desde que el Rokudaime le había pedido el favor de dejar a Naruto visitar la casa principal del clan, para el líder Hyuga estaba más que claro que la verdadera intención del chico era simplemente pasar el tiempo con Hinata.
1 dia
2 dias
7 dias
2 semanas
El tiempo pasaba y Hyashi veía al chico llegar casi cada tarde, se sentaba con él, recibía todas las lecciones con atención (al menos la atención que podía esperarse de un ninja tan despistado como Naruto) y después dedicaba un rato nada despreciable a conversar con la mayor de las Hyugas. Notaba la obsesión del chico con las reglas matrimoniales del clan, ok si eran algo estrictas, pero representaban obstáculos mínimos, nada que una propuesta decente de parte del próximo Hokage, héroe del mundo ninja, no pudiera superar.
Tenía que ser cuestión de tiempo, él lo sabía.
Por la brillante mirada que el joven le daba a su hija cada vez que ella era incluída dentro de las sesiones de entrenamiento, por la forma en que sus ojos no se despegaban de ella cuando preparaba el té. Por el incesante (y a veces molesto) intento de hacerla sonreír bajo cualquier excusa. Era seguro, Naruto Uzumaki estaba perdidamente enamorado de la heredera Hyuga. Y eso hacía feliz el corazón del patriarca de la familia, al pensar en la merecida dicha que Hinata podría obtener al lado del rubio.
Y así le fue tomando, sin darse cuenta, el cariño de un hijo. Nada le daba más tranquilidad que saber que a partir de ahora sus seres más preciados podían contar con la protección del hombre más fuerte del mundo ninja.
Porque sí, el clan Hyuga era poderoso y respetado, pero era absurdo tratar de compararse al abrumante poder del portador del Kyubi. Hyashi sabía perfectamente que si por alguna razón el clan se opusiera a la unión entre Hinata y Naruto, el rubio podría fácilmente borrar la existencia del clan entero con tal de conseguir a Hinata, y no habría poder humano que se lo impidiera.
Hinata estaría siempre en buenas manos, y su descendencia, como puntos adicionales, sería la generación más poderosa que el clan hubiera podido soñar en años.
1 mes
Era cuestión de tiempo, de tener paciencia para que el rubio pudiera poner en orden sus sentimientos y notar el amor que guardaba por su hija,
2 meses
Naruto había empezado una relación con la joven Haruno. Algo que sacó un poco de sus casillas al viejo líder del clan, no tanto porque se hubiera equivocado en sus predicciones, estaba más que seguro de los sentimientos de Naruto por Hinata, pero aquella situación hacía que mantener el estatus de soltera de Hinata fuera complicado. Hasta ese momento, los ancianos del clan habían mantenido las mismas esperanzas de Hyashi de recibir dentro de la familia al futuro Hokage, pero con la noticia del noviazgo de éste, aquellas esperanzas quedaban enterradas.
Ahora no tenía excusa para no buscar un prometido para Hinata, lo cual lo fastidiaba.
La presión por parte de los ancianos no se hizo esperar, y Hyashi se vio en la penosa situación de imponer a su hija un prometido seleccionado al dedillo de los viejos del clan. Le sorprendió la fría respuesta que recibió en el momento en que notificó a Hinata de la selección Hiroki como su prometido, pero podía entenderla perfectamente, desde el dia que Naruto había iniciado su relación con la médico el corazón de su hija se había envuelto en una tristeza muy amarga.
Y de nuevo a Hyashi sólo le quedó por consuelo que Hiroki parecía un buen hombre, y tal vez con algo de esfuerzo podría ganarse el afecto de su hija.
Pero vaya destino que quisiera que esos dos decidieran castrar a Hiroki para salirse de tal compromiso. Porque el par podría pensarse muy sabelotodo haciendo creer al resto del clan que todo aquello había sido un accidente de entrenamiento, una mentira que el clan entero creyó por completo sin cuestionamiento, a excepción de Hyashi, que conocía perfectamente el honor y estilo de combate de su hija, y sabía que bajo ninguna circunstancia ella atacaría deshonrosamente a un oponente durante un entrenamiento, por lo que la probabilidad de un accidente de tal índole estaba descartada.
Por supuesto, entender las razones de tal acción estaban más allá de su ser, y Hyashi como padre amoroso (por lo menos en los últimos años), había decidido dejar pasar por alto sus sospechas, en favor de que Hinata pudiera recuperar la felicidad… ¡Si tan solo el joven Uzumaki supiera diferenciar una calentura del amor verdadero!
Pero era pedirle peras al olmo! Cuánto había deseado el patriarca Hyuga partirle la dura cabeza al rubio, especialmente cuando éste se había puesto a jugar de don Juan, haciendo que la depresión de Hinata tocara fondo.
Finalmente, toda aquella agonía tenía pinta de estar por terminar, al menos ese era el rezo interno de Hyashi mientras veía cara a cara al eterno amor de su hija.
-Muchas gracias por atender a mi llamado tan prontamente Hyuga-samma, y de paso quiero agradecer todo el apoyo que el clan Hyuga ha brindado en el cumplimiento de esta misión, y…especialmente por salvar mi vida- inclinó la cabeza con un profundo respeto.
-para nuestra familia el cumplimiento del deber siempre ha sido un honor, su agradecimiento joven Naruto, es bien recibido, mas no es necesario.-
-tengo entendido que el cumplimiento de tal deber ha ocasionado daños en la imagen del clan y el cumplimiento de otros…ejem…compromisos-
Hyashi suspiró por un momento, iba a disfrutar un rato poner en agonía al hombre que tanta pena había ocasionado a Hinata.
-si, ciertamente hemos tenido algunas consecuencias. El señor Otsuki ha declinado su compromiso con mi hija mayor, aludiendo la desobediencia de ella al llamado que le hicieron de partir a la aldea de la Luna hace dos días-
-en verdad lo lamento, todo es mi culpa. Si el veneno no me hubiera alcanzado, tal vez…-
-en ese caso el veneno habría llegado al joven Oz, y si por milagro hubiera resistido el golpe inicial del veneno, las habilidades de mi hija habrían sido requeridas de igual manera. Conociendo a Hinata, y tomando en cuenta la cercana amistad que mantiene con el caballero, estoy seguro que habría actuado de la misma manera con el joven Oz como lo ha hecho con usted.-
La cara de Naruto mostró una mueca de celos que regocijo a Hyashi. Quién dice que los viejos no saben como divertirse?
-Además, si bien Hinata ha perdido un pretendiente, el mismo joven Oz ha presentado una solicitud de matrimonio que el consejo del clan va a ver con muy buenos ojos, por lo que al final, la situación no es terrible-
Una nueva mueca de Naruto hacía que el júbilo del líder Hyuga fuera extremo. Gracias a Dios por la cara estoica que tantos años de liderato le habían proporcionado y que evitaba que en ese momento Naruto se diera cuenta que le tomaba el pelo, porque si bien la propuesta del Ronin había sido recibida justo a su llegada a Suna, aún no se le había dado respuesta, en consideración de la delicada situación de Hinata.
-es cierto, justo antes de recibir el ataque del enemigo yo tuve la oportunidad de escuchar al señor Oz pedir la mano de Hinata, pero…ella no tuvo tiempo de responder entonces. Supongo - agregó con un suspiro mientras su mano se enredaba en su cabello en señal de frustración - que para este momento ella ya ha aceptado tal propuesta-
Hyashi decidió dejar de jugar con el corazón del chico y evitó andarse por las ramas
-el caballero no ha recibido ninguna respuesta, ni de parte del clan, ni de parte de Hinata. Es claro que su propuesta sería considerada, siempre que no aparezca una mejor opción, especialmente si el interesado es un shinobi respetable como el Kazekague o el señor Uchiha, que a pesar de su historial podría indudablemente generar herederos Hyuga extraordinarios.
-en ese caso, la decisión de Hinata no cuenta en absoluto? Y si ella quiere casarse con Ronin?-
-Joven Naruto, la pregunta que me hace tiene muchos matices. Como padre quisiera la felicidad de mi hija a toda costa, pero como líder de los Hyuga debo considerar que si ella elige casarse con un civil es prácticamente imposible que ella siga siendo la heredera del título, sus hijos desgraciadamente no tendrían las aptitudes suficientes para continuar el fortalecimiento de los genes de la rama principal.-
-En ese caso Hyuga-samma permítame ayudar un poco a decidir sobre todo el asunto-
A pesar de que el rostro del mayor no mostraba una pizca de asombro, internamente no lograba entender el plan que tramaba el muchacho.
-como sabe ya no existe ningún vástago del clan Uzumaki que pueda tomar mi lugar como portador del Kurama en el momento de mi muerte, lo cual me hace emprender la búsqueda de un heredero. He de comentarle también que Kurama mismo tiene cierto afecto por su hija y juntos hemos llegado a un acuerdo: heredar el poder de Kurama a uno de los hijos que tenga Hinata. Como puede comprender, el hecho de que Kurama mismo elija a su contenedor hace que la futura relación entre ambos se fundamente en el compañerismo, y esa persona contará con todo el poder que yo poseo actualmente.-
Los ojos de Hyashi se abrieron como platos y ni todo el entrenamiento que tenía le salvó de mostrar su sorpresa. Para todos se daba por sentado que a la muerte de Naruto el Kyubi decidiría andar libre por el mundo como sus otros compañeros. Ahora pensar que el portador de tal poder sería un Hyuga era un sueño desde los inicios mismos de la familia, un sueño que podría volverse realidad en los hijos de Hinata.
-sin embargo Hyuga-samma tenemos una condición para hacer este trato…Este heredero debe formar parte de la línea se sucesión del liderazgo del clan, lo cual hace como requisito..-
-que Hinata se convierta en mi sucesora- agregó Hyashi
-sin importar con quién se case- por un segundo ambos hombres se miraron fijamente a los ojos.
-muchacho, no querrían tú y el Kyubi heredar tal poder, y dicho sea de paso tal responsabilidad a alguno de tus propios hijos?-
El rostro de Naruto se dejó iluminar por una sonrisa con la que Hyashi no necesitó mayor explicación. Por fin!
-Hyuga-samma toda mi vida había mantenido un solo sueño: ser Hokague. Ahora es momento de mirar más allá de mi propia existencia y pensar en mi legado. Le he dado mi palabra que un miembro de la familia Hyuga será el heredero de mi poder, pero nada me haría más feliz que ese heredero lleve también mi sangre. Por ello, quiero pedirle que considere mi petición oficial por la mano de Hinata en matrimonio-
-Hijo, será un honor entregarte la mano de Hinata, estoy seguro que el consejo aprobará la unión de inmediato-
-Huyga-samma tengo una última petición, ya que es mi promesa heredarles a Kurama aún si Hinata se casa con Ronin, quiero pedirle…que permita a Hinata decidir con quién se quiere casar-
