Lo vio.

Aquella mano extendiéndose, la forma en la que se le mostró una amabilidad que no le pertenecía, una oportunidad que había perdido.

Un intento que él mismo se había arrebatado.

―Issei-sama.

El llamado hizo que alzara la cabeza y viera a la mujer que lo estaba viendo desde arriba, de pie por encima de él quien se encontraba en el suelo llorando arrepentido de sus acciones.

Un ticket para una nueva oportunidad.

Una invitación y una sonrisa, una promesa y la promesa de grandeza, no fue una amenaza o una burla, fue una forma de mostrarle como estaban dispuestos de ir tan lejos para hacer algo por él.

Aquel fue un nuevo regalo que se le brindó para una nueva pelea, para una nueva oportunidad de mostrar su valor, para una nueva oportunidad de triunfar donde había caído.

Una nueva oportunidad de lograr lo que había conseguido.

―Se le dará la bienvenida en la fiesta y el hermano de Rias espera su participación activa.

Palabras que para Issei fueron un nuevo aire el cual respirar, algo nuevo por lo cual sujetarse y algo por lo cual levantarse.

No pudo decir nada más, al momento de tomar la carta de invitación la mujer le había sonreído para luego desaparecer.

Usualmente Issei hubiera opinado sobre el porte de la mujer, como la vista superior hizo que se resalte el pecho de aquella mujer que conoció bajo el nombre de Grayfia.

La mujer tenía uno de los mejores pechos que había visto de momento y fue algo que lo desconcertó la primera vez, pero en esta oportunidad en donde solo podía alzar su mano en duda de sus propias accione y el logro dado.

Solo se centró en lo que lograría próximamente con la venidera victoria que estaba no solo obligado a cumplir.

Si no que fue una imposición que estaba por encima de él.

"Se dice que la mayor fuerza de los héroes viene de aquí…"

Los ojos de Issei se agrandaron cuando llegaron palabras que se le había dedicado con anterioridad. Palabra dadas por aquella joven tan amable que vio a todos como iguales y como personas a las cuales tratar con amabilidad.

¿Cómo podría decepcionar a Mari Wyllt? Issei se preguntó al instante en que la imagen mental del rostro de la joven sonriente vino a su mente.

No había forma en la que no tomara aquel consejo dado para él, Issei lo pensó, lo que podría llegar a ser y las implicaciones que tendría, Ddraig había hablado de un brazo pero también expresó la posibilidad de entregar un corazón a cambio de un poder más inestable.

La diferencia era el tiempo y la forma en la que podría suprimirlo, no sería lo mismo que un brazo de dragón pero no importó.

―Usaré mí corazón para extraer la fuerza que crees que tengo Mari-senpai ―Issei se puso de pie y apretó el puño izquierdo libre, miró hacia el frente con una mirada seria y una sensación que no había experimentado hasta ahora.

Un deseo de superación absoluto más allá de lo que sintió en la pelea.

Llevó la mano libre a su corazón y lo pensó detenidamente.

No habría vuelta atrás.

Eso fue lo que dijo Ddraig.

No escuchó.

Accedió a un contrato que desconocía y apretó los dientes para comenzar con aquel movimiento que iba a ser el ganador después de su previa derrota.

Issei se preparó para ir hacia el frente sin pensar en nada más que la victoria.

―El día de la boda será mañana.

La voz de Merlín sonó desde lejos cuando escuchó la puerta de la habitación abrirse.

― ¿Hay algo que tengas planeado?

―No, solo disfrutaré del escenario ¿lo comprobaste? ―Merlín preguntó desde lo que sería el baño que había quedado con la puerta abierta mientras que Emiya no estaba.

―Ha cambiado su corazón.

Palabras que hicieron que una risa delicada y suave por parte de Merlín salieran. Emiya caminó hacia el baño y vio a la mujer en la bañera, estaba jugando con las burbujas que se habían formado y que estas estaban alrededor del cuerpo de la mujer.

―Es bueno escuchar que las cosas avanzaron apropiadamente~

La complacencia en Merlín fue mucho más que sonora.

―Lo que sea.

―Dime ¿qué tal el día?

―Pensé que mi espiarías.

―Sona ha estado bastante insistente en seguirme a pesador de todo.

―Es por el contrato de matrimonio anulado.

― ¿Es tan obvio? ―Merlín se rio con nerviosismo.

―De la noche a la mañana, la familia Glasya-Labolas pasó de ser la representante de los Asmodeus a ser una familia separada de los cuatro grandes, por supuesto que sería notorio.

Merlín suspiró ante ese hecho.

―No sé qué decir, no pensé que las cosas irían de esa forma, el que Sirzech haya hecho un movimiento como ese tampoco es acorde a su persona.

― ¿Entonces?

―Solo puedo pensar en que Grayfia-chan logró convencerlo.

―Es no es bueno para nosotros.

―A corto plazo.

―Lo sé ―Emiya caminó hasta donde estaba Merlín y se sentó en el banco bajo que estaba al lado de la bañera―. Que ella este haciendo movimientos poco planeados es tú culpa.

Merlín infló los cachetes ante esa acusación.

―No es cierto, incluso si no hubiera hecho algo ella hubiera reaccionado de la misma forma.

―Has dicho que has interferido con ella.

―No como crees ―Merlín alzó los brazos y se estiró, el pecho de la mujer subió brevemente y luego bajó―. Lo único que he hecho es poner un pequeño malestar al momento de pensamientos negativos.

―Como cuando amaestras un animal, relacionando el castigo con algo malo.

―Se podría decir ―Merlín miró el agua y luego bajó nuevamente las manos y jugó con el dedo índice sobre la superficie del agua―. El estado mental de ella no es el mejor, fue mi error no reconocerlo.

―Que humilde de tu parte ―Emiya se burló pero Merlín solo sonrió ante aquellas palabras.

―Por supuesto, soy alguien sumamente humilde en mis defectos ―Merlín mintió y Emiya lo sabía pero lo ignoraron ambos para seguir―, siguiendo a lo que iba, Grayfia tiene muchos problemas de antes de la guerra por cómo fue criada.

― ¿Ella es tan importante?

―Eh… ―Merlín entrecerró los ojos y luego sumergió la mano en el agua y sacó un cumulo de burbujas―, creí que estabas interesado en ella.

Fue raro para Emiya, el ver a la mujer que usualmente parecía que lo tenía todo medido y calculado en aquel mundo, fue raro el verla con un atisbe ligero de molestia cuando hablaba de aquella mujer.

―Es algo interesante ―Emiya mintió pero la expresión de Merlín no decepcionó, siendo que los ojos de la mujer se abrieron brevemente antes de retomar su estado anterior.

―Lo que sea ―Merlín cerró los ojos y miró a otro lado―, el que Sirzech haya hecho un movimiento opuesto al que usualmente haría considerando la familia Asmodeus hizo que el caos saliera.

―Y entre ese caos, la chica Sitri pensó que sería bueno tenerte de su lado.

―En todo caso sería la próxima cabeza de familia de los Asmodeus incluso si es a contrario de los que Creuserey quisiera, no tengo algún antecedente y no estoy siendo investigada como el hermano mayor Alanzer así que es obvio que algo así pasaría.

―Que te refieras a él de tal forma…

La sonrisa de Merlín volvió a emerger triunfante.

―He preparado las cosas desde hace mucho, incluso antes que ellos estén en este mundo ¿pasar por una hermanita que busca a su hermano? No fue el mayor de mis actos.

Una mirada contemplativa de parte de Emiya, observó detenidamente el rostro de Merlín, como si quisiera encontrar, algún pequeño rastro de negación a sus actos o cualquier atisbe de remordimiento.

Más solo vio aquella sonrisa coqueta y una mirada que solo parecía dirigirse hacia él, una mirada perdida con él como el único foco presente.

―Si me ves de esa forma en estas condiciones es obvio que piense que estás con ganas de tomarme ―Merlín alzó la mano que estaba en el agua, y tocó gentilmente la mejilla del hombre el cual estaba a su lado.

― ¿Acaso es esa la única actitud que pretendes mostrar?

― ¿Por qué? ―Merlín preguntó cerrando los ojos y en vez de darle un beso como Emiya previó, la mujer pegó su frente con la suya―. Ya me conoces, sabes como soy y lo que puedo llegar a ser ¿qué sentido tiene mostrar una cara con la que podrás compadecer en vez de la que tendrías que odiar?

―No te odio.

―No odias a nadie que no sea tu propia persona ―Merlín se separó un poco y volvió a recostarse dentro de la bañera, miró de reojo de Emiya en busca de algo pero ese mismo silencio fue lo que gustó.

El absoluto nada que había tras esa máscara humana.

― ¿Es algo de lo que debas preocuparte?

―Eh, usualmente lo hubieras negado ―el interés sonó en la voz de Merlín cuando escuchó aquella respuesta por parte de Emiya.

― ¿Qué sentido tiene mostrar una cara con la que podrás compadecer en vez de la que tendrías que odiar?

Ahí estaba. Una respuesta que complació en lo absoluto a Merlín por su forma de ser tan vaga y el uso de lo que ella misma había dado para dar aquella respuesta.

―Bien, es algo que ambos estamos dispuestos a dar para el otro.

―Lo tomaste como algo especial.

― ¿No lo soy para ti? ―Merlín se burló ante aquello.

―Si te refieres a ser especialmente molesta debo decir que sí vas por ese camino.

Un puchero se formó en el rostro de Merlín antes de moverse una vez más en el agua y acercarse a Emiya, esta vez no le importó la situación y alzó ambos brazos para rodear al hombre en un abrazo por detrás del cuello.

―Debes ser entonces una especie de masoquista para no alejarme si es que te soy tan molesta ―la sonrisa de Merlín había vuelto

―Incluso si intentara echarte no funcionaría ―al terminar aquellas palabras por parte de Emiya, Merlín se aproximó en la totalidad real y dio un beso al hombre.

Fue diferente que al principio y Merlín intento mucho no sonreír ante ese detalle, incluso si Emiya no lo supiera ella estaba haciendo que el hombre se acostumbre a su presencia y a su tacto.

Lo que en el pasado hubiera sido un beso rígido y para cumplir ahora fue uno suave y con un ligero toque de suavidad más allá de la lujuria inicial que ella presentó.

Merlín tuvo una ligera teoría sobre el peso del cuerpo al alma, había visto casos en los que un cuerpo recipiente influía de varias maneras al ser quien tomaba el cuerpo y había dejado que aquel cuerpo que usó para que Emiya vuelva desarrollase la mayor posibilidad de humanidad posible para este.

El que hubiera logrado nombrar a aquella mujer, Caren a pesar de todo fue uno de los inicios de idea que el peso del cuerpo de Shirou Emiya para el guardián Emiya eran superiores a la mayoría.

Una influencia casi humana que iba contrarrestada constantemente con la inhumanidad del guardián que ella conocía.

El beso que Merlín había dado escaló continuamente y ella buscó algo más que el simple deseo de cumplir con lo acordado que había planteado al inicio con el hombre.

Ella buscó encontrar el verdadero significado del que sería Emiya Shirou y por ende, el punto álgido de lo que ella consideró humano.

Lo que había obtenido fue meramente físico y Merlín no estaba conforme a pesar del buen tiempo que pasaba con Emiya. No fue lo mismo, no fue en lo absoluto lo mismo a comparación de lo que había visto cuando perseguía a aquella persona.

Ella deseaba ver la verdadera esencia de Emiya Shirou, no la simple limitante del guardián o aquel que lo abandonase todo.

Ella deseaba comprender a Emiya Shirou y verlo en su estado más puro solo para tenerlo ante ella.

Ella deseó verlo en su totalidad y poder reírse ante la verdad resuelta con la diversión proporcionada.

―Un paquete por parte de los demonios ha llegado.

Merlín se giró en la cama y abrió un ojo cuando vio a Emiya parado al lado de la cama. Ella había estado durmiendo después del día anterior.

― ¿Asmodeus?

―Lo es.

Ante la confirmación de Emiya, Merlín sonrió con paz como si lo que hubiera estado esperando hubiese llegado.

― ¿No se suponía que había una negativa por parte de los Asmodeus dado que no eras pura sangre? ―Emiya bajó la caja hacia un lado y caminó hasta quedarse de pie ante la mujer de pelo blanco quien estaba acostada aun dormitando.

―Eso fue antes de la aprobación de Sirzech, los Glasya-Labolas tenían a los Asmodeus como casa vasalla debido a que el actual rey de esa rama es de esa familia.

―…

―Parece que no entiendes algo ―Merlín se giró para sentarse en la cama, el cabello de la mujer estaba desordenado por todos lados.

― ¿Qué buscas con tantos juegos?

Los parpados de Merlín se abrieron un poco más por aquella pregunta pero luego los cerró y le dedicó una enorme sonrisa a Emiya.

―La mayor extracción de poder mágico posible.

― ¿No es lo mismo que terminarlo todo ahora? ―la pregunta de Emiya se ganó una ligera negación de la cabeza por parte de Merlín.

―Sabes de las limitantes que tengo en la interacción con el mundo.

―No cuento con esas limitantes ―la réplica de Emiya fue válida, al menos así lo tomó Merlín. Era obvio que el hombre había comenzado a cansarse de los juego de Merlín que parecían no llegar a nada.

―Lo haces en más de un sentido ―Merlín bostezó antes bajar los pies descalzos al suelo alfombrado para luego estirarse alzando los brazos―, aunque no lo creas tus acciones tienen un peso en el total no solo en este lugar.

La ceja de Emiya se levantó ante aquel comentario, información que desconocía de la Counter Force no era algo típico que se asomara para él.

― ¿Hay una interferencia conmigo? ―Merlín asintió ante la pregunta de Emiya.

―Quizá goces de una libertad inusual ahora, pero no elimina el hecho que respondes a tu Diosa ―Merlín miró por el rabillo del ojo para ver a Emiya al instante en que nombró a Alaya como "su diosa".

―Siempre fue así.

―Y esa es una de las razones por las que no puedo dejar que cumplas tú las muertes ―Merlín bajó los brazos y caminó para pararse frente a Emiya.

A pesar de la diferencia de altura la mujer que vestía un camisón ligero color blanco con intrínsecos bordados y que le llegaba un poco por encima de los muslos, se plantó cara cara como si estuviera de igual ante aquel hombre vestido ya formalmente.

― ¿Una fuga? ―Emiya preguntó llevando una mano bajo el mentón pensando en la posibilidad.

―Deberías saberlo ¿acaso no has intentado lo que estamos haciendo en el pasado?

Emiya se detuvo. Giró los ojos lentamente para ver a Merlín quien sonreía de forma inocente.

Como si lo que hubiera dicho no fuese información que "jamás existió" en primer lugar.

―…

―Se de tu impaciencia por terminar todo, pero si quieres cosechar lo suficiente de momento tendrás que pegarte a mis métodos ―Merlín dio un paso más cerca del hombre y solo dio un abrazo simple, uno el cual ella aprovechó para reposar su cabeza en el pecho del hombre con una sonrisa―. Solo tienes que seguir el camino que estoy dándote.

Las manos de Emiya subieron alrededor del cuerpo de Merlín, correspondiendo el abrazo más Merlín supo que la acción fue meramente de relleno y no algo hecho por instinto.

Emiya se agachó un poco para estar a la altura del oído de Merlín para poder susurrarle suavemente.

―Deberías tener cuidado con lo que sueltas de esa pequeña boca tuya ―un escalofrío recorrió el cuerpo de Merlín e hizo que un pequeño movimientos de sus orejas rosas se diera.

Emiya jamás admitiría que era bastante lindo ver esos lados de la mujer.

―Yo… ―la emoción en Merlín fue lo que le impidió hablar pero duró unos instantes antes que pudiera calmarse―, supongo que hablar un poco demás podría ser perjudicial.

El hombre se separó y Merlín sintió como el calor que había sentido por el contacto se fue. Incluso si ella no lo supiera o reflexionara sobre ello, también había estado formando un gusto inconsciente al tener a Emiya en contacto.

―Seguiremos tu juego ―la confirmación de Emiya hizo que Merlín sonriera.

Incluso con la aprobación del hombre o no, ella hubiera encontrado la forma de mover las cosas como quería, siempre fue así.

Ella siempre tuvo la posibilidad de salirse con la suya sin importar la situación y aquel momento…

No fue la excepción.

Una invitación a la boda de Rias. Merlín sabía que el paquete que había recibido con anterioridad fue por parte de Alanzer. Algo que parecía recién añadido pero ella ya había tenido toda la idea inicial de lo trato hacia él desde antes.

Había muchas cosas que le hubiera gustado que se resolvieron en este punto pero sabía que no era nada más que el principio de todo lo que ella había orquestado desde hace tiempo.

¿Qué sentido tenía apresurar tantas cosas que había dejado para los momentos más críticos? Ni siquiera había llegado al acto especial que había preparado para Emiya.

Lo de Momo había sido una ligera decepción pero aun así funcionó para recabar algunos datos que le fueron útiles.

No necesitaba presionar las cosas de momento y tampoco hubo una necesidad de llevarlo todo al extremo, simplemente quería disfrutar del momento.

¿Por qué debería molestarse por cosas que aún no habían pasado?

Viendo la caja de la entrega supo de qué se trataba y no pudo evitar reírse un poco al pensar en Creuserey, probablemente aquella persona había esperado toda su vida a un lado, conteniendo las ganas de ir directamente a presentarse como alguien de la vieja facción para terminar siendo desplazado por una medio demonio.

Alanzer tenía favoritismo hacia ella a pesar de su condición, Merlín pasó mucho tiempo construyendo su identidad y dejando los huecos suficientes como puentes necesarios, y la relación con aquel demonio fue algo que tuvo que buscar desde el principio por lo que podría obtener al acercarse a los demonios.

La vieja facción fue algo que se consideró un enemigo natural del gobierno actual, pero no por ello quienes formaban parte de esta daban su desacuerdo a los aires o mostraban su negativa a este.

Alanzer a pesar de todo había decidido operar bajo sombra para la toma de un mejor momento y Merlín no podía estar más agradecida con aquella decisión.

Para Merlín el que tanto la facción vieja y nueva estén en una guerra de inteligencia fue solo un pase libre para accionar bajo la luz de todos. Respondiendo bajo Alanzer y ante los héroes fue un pequeño estímulo que la motivó bastante a seguir con el juego que ella había creado.

― ¿Ahora qué te pasa? ―Merlín alzó la cabeza para ver a Emiya quien la había estado viendo desde que se había quedado quieta en sus pensamientos.

Merlín sonrió y miró al hombre con una energía renovada.

― ¿Preocupado? ―una pregunta a modo de burla pero sin la respuesta que Merlín hubiera esperado.

―… ―Emiya guardó silencio brevemente viendo a Merlín fijamente―. Me preocuparía por otros antes que por ti, hace falta que aprendas una o dos lecciones.

― ¡Qué cruel! ―Merlín llevó una mano a su pecho e hizo un signo de dolor―, también soy una dama con sentimientos y sueños.

―Por supuesto.

El sarcasmo en la afirmación de Emiya fue más que claro para Merlín.

―Es solo la ropa que usaremos en la boda Rias ―Merlín cambió de tema rápidamente.

― ¿Tanto quieres asistir?

―Tengo que comprobar que Issei-kun cumpla lo que su papel en la obra, es la estrella de este acto ¿Cómo podría perderme su interpretación protagónica? ―Merlín comentó tranquilamente. Emiya alzó una ceja pero no indagó más en el tema.

―La ropa… tiene el escudo de los Asmodeus ―no fue una queja pero tampoco se mostró la emoción en Emiya―. Creí que no estaríamos jugando a los bandos ni las facciones.

Merlín tarareo ante aquel comentario.

―Es momentáneo, eventualmente todo irá a lo que fue planteado, de momento es cosa de presentarme como la representante de la familia y que ahora se está considerando que los Asmodeus tomen un puesto otra vez.

―Pensé que tu familia tenía muchos problemas con los híbridos.

―Lo tiene, pero no pueden ir contra la palabra de Sirzech y el resto de reyes.

―Supongo que también sería poco inteligente desaprovechar una salida fácil en el gobierno del infierno ―Emiya dio una breve observación en base a lo que sabía de los demonios.

―Por supuesto, así que vendrás como mi compañero ―Merlín sonrió con entusiasmo.

Emiya arrugó el rostro ante la situación planteada entendiendo por fin que todo esto no fue más que una treta de Merlín para molestarlo.

―…

Merlín suspiró ante aquel silencio.

―Es mejor estar listos y esperar, lo entenderás eventualmente.

Una ronda de aplausos y una bienvenida enorme, trompetas anunciando la entrada junto con un maestro de ceremonias que daba anuncio a su llegada como invitados.

Merlín estaba emocionada, observó la sala y a quienes antes había visto como una sonrisa y burla clara hacia ella. No fue lo mismo ahora que antes, no con el anuncio de la familia, no pensó que las cosas irían tan rápido pero fue lo mejor.

Así podría acceder a un desenlace buscado con mayor franqueza. Solo había una persona la cual sabía que sin importar el tiempo o el momento Emiya reconocería debido a la historia tras estos.

¿Quizá solo había dos personas a lo mucho tres que podrían ostentar de tal privilegio?

Merlín sabía que ella era fácilmente olvidable para el hombre, no hubo una interacción real más allá de lo que fueron los momentos puntuales dados entre ambos, no hubo suficiente tiempo y a pesar del reconocimiento de Merlín.

No hubo impacto para que ella pudiera perdurar en la memoria de aquel hombre como ella hubiera deseado.

Aún tenía mucho que trabajar para poder alcanzar el estado que quería para estar en el memoria del hombre sin importar el tiempo que hubiera pasado, tenía trabajo y tiempo para hacerlo gracias a todos los arreglos vistos con anterioridad.

Merlín no pudo decir cuando fue la última vez que había estado tan centrada en algo, no podía decir que ella hubiera dado su todo en el momento de cuidar de Arthur por que aquello fue natural.

Para ella Arthur siempre sería su máxima creación y alguien lo suficientemente importante para no olvidar. Quizá ese fuese el mismo tren de pensamientos que Emiya, pero no importó.

― ¡Mari Wyllt de la casa Asmodeus acompañada de Archer un invitado de la casa dan presencia en la celebración!

El aviso fue dado por el maestro de ceremonias al momento en que ambos dieron un paso hacia adelante.

Había llegado el momento de presentarse ante todos y Merlín estaba más que feliz de lo sucedido. Un brazo que era sujetado por el de Emiya con cuidado, ambos vestidos elegante, ropa que había sido enviado por la misma casa Asmodeus y probablemente era un regalo de Alanzer para que se dieran a conocer ante los demás.

Un regalo para mostrar que la casa aun existía y que podían esperar un regreso en algún momento. Merlín miró a su lado y vio la capa de hombro que Emiya portaba, era una prenda bastante significante si conocían el significado tras el que una persona pueda portar eso, y que la propia casa hubiera dado aquello para un invitado significó aún más.

Merlín tuvo que controlarse para no echar a perder la sonrisa que llevaba, no quería romper la sonrisa inocente y amable que portaba por algo como una simple alegoría, no lo valía.

Aquella prenda que portó Emiya en el hombro como llevaba el escudo de la familia estaba presente junto con la estola que llevaba con el bordado de la familia en la parte trasera fue lo que se destacó entre cualquiera que los viera.

La anulación del compromiso no era algo al corriente de todos pero si la baja de la familia de Glasya-Labolas y la oportunidad dada a la actual familia Asmodeus siendo ella la cabeza.

Era divertido el solo hecho de ver las caras de todos dudando de las acciones dadas por los de arriba y como alguien de la propia familia que ahora ostentó de un título pudo darle la espalda a su propia familia.

Merlín no podía estar más a gusto con la situación generada entre los demonios y la inminente discusión al ceder ante el mandato de unos pocos y la desaprobación de muchos.

Al momento de llegar al centro de la celebración fue que una persona se le acercó con la misma mirada fría de siempre.

Sona estaba parada ante Merlín quien saludó como siempre, como una amiga para luego alzar ambas manos y darle un saludo más informal a Momo quien estaba a un lado de la mujer junto a Tsubaki.

Un saludo feliz con una bienvenida cálida, aquello fue lo que salió por parte de Mari a los ojos de los demonios que habían llegado para ver el suceso.

Sona no dijo nada, solo se limitó a ver a la joven y luego pasar los ojos hacia su acompañante. Sona no estaba al consciente de que fue lo que había pasado para forzar todo lo que había parecido inamovible hasta ahora.

Quería saber pero su hermana indicó que no había necesidad de segundos miramientos, que había sido aprobado por ambas familias.

Algo no cuadraba y Sona lo sabía, es por eso que no estuvo tranquila en ningún momento en que vio a aquella figura misteriosa que apareció al lado de Merlín de la nada. Alguien que podría llegar a ser una influencia suficiente para que ciertos eventos cambiasen de la noche a la mañana no fue algo que sintió como correcto.

―Es un placer que la joven heredera de los Sitri venga personalmente a darnos la bienvenida ―una reverencia con una mano en el pecho fue lo que Sona obtuvo por parte de Archer. Luego el hombre pasó a la joven de pelo blanco y le dedicó una sonrisa―. Es bueno que también estés aquí, Momo.

Sona inclinó la cabeza ante aquella forma de llamar a la joven que fue sumamente informal.

― ¡Es bueno que hayan podido asistir! ―Sona vio como Momo no pareció disconforme o molesto en lo absoluto con aquella forma de hablar, no hubo signos de incomodidad.

―Por supuesto, no podíamos faltar después que mi familia lograra darme aprobación y dejamos de ser una casa vasalla ―Mari habló con emoción y Momo la escuchó atentamente. Dio un paso hacia adelante y sonrió alzando un brazo.

― ¡Felicidades en ese caso! ―un abrazo fue dado entre ambas jóvenes y Sona ya no estaba segura de que decir o cómo reaccionar ante la forma de actuar, sabía de la relación amistosa entre ambas jóvenes, pero este no era lugar para actuar.

Además que no podía hacer que alguien como Momo actuase así con alguien que acaba de ser reconocida por parte de los altos mandos. Sona quiso corregir a Momo por la forma de hablar tan fácil que llevó ante Mari, siendo que ya no era lo mismo que hace unas semanas, ahora la joven poseía un estatus diferentes.

No era una heredera pero pasó a ser una princesa, la carta de repudio de los Glasya-Labolas y firmada por Creuserey habían sido anuladas por "falta de autoridad" haciendo que la joven que antes había estado al borde la venta pasase a ser una princesa de la casa consolidada.

A Sona no le gustó el desenlace de los eventos.

En cierta forma estaba feliz de ver a la joven libre y logrando todo lo que había estado intentando en el pasado, pero por el otro fue un poco doloroso que un poder a futuro grande como el Mari Wyllt sea independiente.

Sona suspiró para desconcierto de los presentes antes de darse la vuelta. La joven de corto cabello negro le hubiera encantado tener a alguien como Mari en su nobleza pero no estaba dispuesta para ir al extremo.

No estaba dispuesta a actuar como Rias.

―Perdonen a la presidenta, ha estado bastante ajetreada en los últimos días ―Fue Tsubaki quien se disculpó antes de seguir a Sona y desaparecer en la multitud.

No hubo nadie más que se acercara a Mari, lo cual fue algo Tsubaki previó cuando se alejó, incluso si las cosas hubieran estado mejor y la propia Sona Sitri se hubiera acercado para presentar su saludo.

No hubo ningún índice de reconocimiento dado.

―Lo siento por ambas ―ahora fue Momo quien se disculpó, la mano tras la nuca y una risa nerviosa viendo a ambos.

―No tienes por qué preocuparte ―Momo escuchó la respuesta comprensiva de Mari junto con la sonrisa tranquila―, espero que puedan pasar un buen rato en la fiesta, escuché las noticias de parte de la presidente y estoy feliz que pudieras salir de todo eso Mari-chan.

Emiya estaba viendo a ambas jóvenes hablar con bastante avives de temas aleatorios. Los ojos de los presentes en la boda no eran precisamente discretos a quien miraban y Emiya sintió varias de estas miradas yendo hacia él. Era el interés vinculado con la curiosidad generada por su ropa, dada la apariencia era obvio que no correspondía a la línea de sangre de los Asmodeus y aun así se le había dado la ropa con el emblema que portaba.

Alarmas sonaron en la cabeza de todos al ver como una "presa" que había sido plantada para el buen comercio había alcanzado el estatus de "libre" como si hubiera sido una mala broma para todos aquellos quienes habían esperado el momento oportuno para tomar lugar en lo que ella podía ofrecer.

Era sabido que a pesar de las palabras Raiser no daría a nadie de su harem, pero eso no fue lo que interesó a los que habían estado observando desde hace tiempo a la joven de pelo blanco.

Era el deseo de tener a alguien que podía hacer artefactos y tener un potencial a futuro de su lado.

Emiya no supo si sentir pena por las personas que codiciaban a Merlín o ver si había alguna forma de tirarla en algún lugar con el intento de que no vuelva una vez más.

El tiempo pasó con relativa paz, la mesa dada para Merlín y Emiya había tenido un ocupante extra quien fue Momo, la joven se había unido poco después que Sona hubiera dicho que tenía que ir con otros nobles.

Merlín no había sido invitada a esa pequeña junta por lo que terminó en que Momo pudiera acercarse a la que podía considerar una de sus amigas más cercanas sino la más cercana.

Momo estaba feliz de que siempre pudo contar con quien para ella fue Mari Wyllt, la joven simpática que había sido su amiga prácticamente desde que se conocieron.

La boda se detuvo de golpe cuando un círculo se presentó y entre la multitud se alzó alguien que comenzó a caminar hacia los novios en la boda.

Momo se sorprendió de ver a Issei Hyoudou avanzar a paso firme hacia Raiser y Rias, la última estaba sorprendida de que el joven de cabello castaño se hubiera acercado a pesar de todo.

No fue solo Issei quien se alzó entre los guardias para impedir el avance, sino también los miembros de la nobleza de Rias quienes presentaron la oposición ante la boda que estaba siendo celebrada.

Todo pasó rápido cuando el desafío se presentó a Raiser y este aceptó pero no del todo a su voluntad. Fue obvia la presión que recibió ante la llegada de rey demonio actual, el Lucifer que era considerado la mayor autoridad actual fue quien impulsó el desafío.

Momo se impresionó de la escena, según Sona ya hubo problemas debido a la autoridad que se había utilizado entre los cuatro para darle otra oportunidad a Mari Wyllt como Asmodeus.

¿Pararse ante otros no era un poco descuidado? Por más indirecto que fuese no podía comprender que era lo que pasaba pero viendo a su lado y a una Mari bastante enfocada en lo que pasaba probablemente no era la única algo perdida en lo que sucedió.

― ¿Mari-chan? ―Momo giró a cabeza hacia un lado buscando algo en la joven quien parecía al borde de algo, pero al momento en que la escuchó hablar se recompuso y le devolvió la sonrisa amable de siempre.

Momo no pudo evitar preguntarse; ¿Quizá Mari aún estaba preocupada de lo que podría llegar a pasar con los Phenex? No sabía que podía llegar a ser el resultado del duelo pero cuando Momo escuchó que Raiser si ganaba podría elegir una recompensar y los ojos del hombre se fueron a la mesa era obvio que la intención a buscar era la joven de pelo blanco.

―Lo siento, solo me detuve a pensar en algunas cosas ―la risa nerviosa y los gestos con las manos fue todo lo que Momo necesitó para saber que la joven estaba nerviosa.

― ¿Estás bien? ―una pregunta un poco torpe pero Momo no pudo evitarlo.

Ella no fue la mejor al comunicarse con los demás y por mucho que Momo intentara comprender el sentir de otros o la emoción correcta a veces sentía que buscaba algo.

Jamás supo que fue pero por cómo había aprendido hasta ahora fueron preguntas que no necesitaba hacerse.

―Estoy bien ―la respuesta ahora de forma tranquila de Mari hizo que Momo se calmara y soltara un suspiro que no sabía que llevaba.

―Es bueno, pero es increíble, no hace mucho Hyoudou-san fue derrotado pero ahora parado ante aquel hombre…

― ¿Parece otra persona no es así? ―la pregunta de Merlín fue con más que tranquilidad, pero el intento de diversión y complacencia fue uno que Emiya captó al instante en que la mujer le había dado una pequeña mirada de reojo.

Aquel fue indicativo que debía meterse en la conversación.

―Probablemente llegó con un plan, pero sí, su energía es diferente ―el comentario de Emiya casi hizo reír a Merlín por la forma en que lo dijo.

La forma tan muerta en la que podía soltar palabras como una simple grabadora le parecía realmente divertido.

―Una palea no es algo que hubiera esperado ver en este momento, mucho menos entre alguien que ya ha sido derrotado ―Emiya continuó llamando la atención de Momo dado que hasta ahora el hombre había estado en silencio.

― ¿Eso es malo Archer-san? ―la pregunta de Momo usando simplemente el nombre sin ningún añadido más allá del simple hizo que Merlín sonriera de lado.

―Usualmente lo es, pero algo no va bien con el chico ―la única observación real que Emiya había quitado fue esa, podía sentirlo incluso sin la necesidad de examinarlo.

El corazón de Issei parecía un núcleo de maná a diferencia de lo que había sido la última, por lo tanto, aquello fue el indicio que la idea de Merlín había resultado e Issei había usado su corazón como parte del pago.

― ¿Irás? ―la pregunta de Emiya hizo que Merlín sonriera. Momo había visto las interacciones en silencio, pero lo que más le llamó la atención fue que en vez de responder, Momo vio como Mari extendió la mano.

―Es un bonito regalo que preparamos para la boda, ¿por qué no dársela al próximo en candidato a novio?

Un pequeño objeto envuelto en vendas blancas fue extendido por parte de Emiya quien lo sacó del interior de su saco y se le tendió a Merlín quien sonrió felizmente.

Merlín no pudo casi saltar y tararear mientras que iba a la sala donde Issei estaría ahora esperando para ir a la arena.

Aquel regalo iba a ser algo bonito por lo cual empezar el juego que tanto tiempo le había costado preparar y era momento que ella lo pudiera jugar.

Issei lo vio una vez más. Al momento en que se abrió la puerta y las voces de los que estaban dentro se detuvieron cuando se giraron ante la recién llegada. Fue ahí que Issei la vio.

Más hermosa que nuca en un vestido blanco y prendas que no conocía el nombre pero por la calidad era obvio que era de la nobleza.

Ahí estaba la tan querida senpai que Issei había estado dándolo todo para poder alcanzar y de momento solo pudo quedarse quieto y observar.

― ¿Es mal momento para entrar?

Una pregunta inocente al igual que lo era aquella joven, Issei se paró y se puso frente a la puerta con una sonrisa. Siempre había sido ella la primera en dar un paso al frente y ayudarlo, siempre fue ella la que se alzó entre los demás cuando parecían no darle el apoyo necesario.

Fue solo aquella joven tan animada e inocente que siempre parecía apoyarlo de manera incondicional.

―Está bien Mari-senpai ―Issei se puso al frente y vio como la joven dudó unos instantes antes de tragar con nervios y extender un pequeño objeto en vendas blancas para Issei.

El joven castaño se había quedado anonadado por la acción que no notó que la joven le había extendido aquel objeto.

Issei no pudo culparse esta vez, simplemente había reconocido que no importaba cuanto lo intentara, el ignorar los pequeños gestos que hacían a Mari Wyllt la amable y dulce persona que era fue todo lo que necesitó a veces para seguir avanzando.

Issei tomó el objeto con cuidado y quitó las vendas y vio algo que le llamó la atención.

― ¿Una daga? ―la pregunta de Issei fue dada cuando vio el acero brillante de la hoja, se sintió raro con solo verla, como si le estuviera mareando con la mera acción que verla.

―Es para la pelea, sé que no es mucho pero cualquier oportunidad es buena… ―la risa final que mostró el nerviosismo de Mari Wyllt fue la gota que colmó el vaso para Issei quien se adelantó y le dio un abrazo a la joven.

Issei sintió como Mari Wyllt se había tensado pero no hubo rechazo o incluso un movimiento para apartarlo, en cambio correspondió el abrazo y le dio breves palmadas en la espalda.

―Lo harás bien, sé que ganará ―Merlín vio al frente y como quienes estaban dentro quienes eran Grayfia, Koneko y Kiba se detuvieron al verla.

Merlín sintió que si seguía siendo vista así mientras que sonría tan dulcemente algo dentro de ella se rompería.

Y su máscara caería ante todos.

El sentimiento de estar al límite ante todos con la obvia posibilidad de ser atrapada solo hizo que el corazón de Merlín acelere en desmedida.

Lo que para Issei fue una signo de emoción ante la obvia aceptación del abrazo dado de su parte a la joven que apreciaba.

Para Merlín fue el signo que estaba llegando al límite de cuanto podía estar sin estallar en carcajadas por lo que estaba pasando.

Merlín se había quedado en el baño de paso cuando regresaba de la sala en donde estaba el castaño antes de entrar al partido.

El resultado ya estaba escrito desde la primea pelea pero nadie lo supo a excepción de ella.

¿Ahora?

No podía imaginar qué tipo de situación sería la que se daría con un corazón que potenciaba las emociones cuanto más mana daba y una daga con la parte de la hoja hecha con materiales de propiedad sagrada.

Emoción.

Merlín llevó una mano a su rostro y aguantó las ganas de reír, puso una mano sobre el lavabo que tenía delante y la otra intentando sostener el rostro, como si algo estuviera por caer de este.

El agua corriendo y el que no hubiera nadie fue algo que logró que Merlín se tranquilizara. Miró hacia adelante y vio la sonrisa que estaba dando y lo reconoció ni bien la vio.

No fue una sonrisa que ella llamara "bonita" en lo absoluto. No podía salir con una expresión tan torcida y por más que lo intentara.

Un chirrido hizo que los ojos de Merlín se dirigieran a la puerta y no pudo evitar ver a Emiya quien estaba ahí de pie, viéndola como si esperase algo.

―No es propio de un caballero ir al baño de damas.

―No hay problemas cuando no hay una en absoluto.

Aquella respuesta del hombre hizo que Merlín se girase y entrecerrase los ojos con una sonrisa nueva.

―Que cruel~

― ¿Cruel? ―la pregunta de Emiya hizo que Merlín se recompusiera y diera varios pasos hacia al frente hasta llegar al pie de la puerta y ver a Emiya que estaba con los brazos cruzados viéndola―, lo que le diste al chico es algo que decidió el encuentro.

―Y es por eso que estamos aquí, solo llegaremos para ver el desenlace final ―Merlín intentó salir y pasar de largo de Emiya pero una mano que la tomó por el brazo hizo que se detuviera.

Los ojos de la mujer se abrieron. Merlín se giró y vio como poco después de eso Emiya movió la capa de hombro que había portado anteriormente y la ató con cuidado alrededor de ella y cubrió su cuello.

―No quieres que todo se vaya a perder ¿no es así? ―Emiya preguntó viendo a Merlín de frente. La nombrada miró la puerta que se abría y cerraba a cada segundo y no pudo evitar verse una última vez en el espejo.

Entendió del porque Emiya le había prestado aquella prenda para que pudiera ocultarse.

La sonrisa que había en su rostro era simplemente tan asquerosa que ella no pudo evitar reprocharse por lo que pasaba.

―Gracias querido~

Un agradecimiento sincero ante aquel rostro. Merlín se giró y vio a los ojos a Emiya. No había nada, ni incomodad ni molestia, como tampoco simpatía o el mismo deseo de entretenimiento que el de ella.

Una mirada vacía fue todo lo que obtuvo de aquel hombre a pesar de haberle mostrado una de las peores caras que ella podía expresar.

― Solo asegúrate de cubrirte bien ―Emiya extendió la mano a Merlín quien abrió esta vez los ojos con sorpresa cuando vio la mano extendida para que ella la tome.

―Volvamos.

―Ah… ―Merlín suspiró antes de tomar la mano del hombre y sin saberlo, por tal acción

La sonrisa de Merlín había cambiado.

Emiya era consciente de como a Merlín le costaba mantener su cara de siempre, a cada que avanzaba un poco algo que la complacía llegaba a suceder como lo había planeado o por el contrario, yendo a lo opuesto que ella deseaba.

Aquella sonrisa que tanto buscó ocultar es que surgía.

Una sonrisa que hasta ahora solo él conocía.

Emiya suspiró cuando vio de reojo a Merlín quien parecía más que feliz tarareando mientras que tenía su mano sujetada con fuerza, como si él fuese a soltar en cualquier momento.

¿Qué sentido tenía una acción tan innecesaria e inútil? Emiya se preguntó junto con el hecho de que fue lo que a veces pasaba por la mente de Merlín quien debía estar al consciente que sea lo que sea pasase Emiya no podía ir contra el plan si es que quería asegurarlo todo.

Volviendo a ver hacia el frente Emiya vio a Momo quien al verlos volver se emocionó, un deje de brillo en los ojos oro de la joven que usualmente eran apagados.

¿Por qué?

¿Por qué cuando la veía a los ojos sentía alguna especia de pesar o molestia?

Emiya quiso decir que a pesar de conocer el nombre no tenía recuerdos de aquella mujer, pero ocasionalmente cuando cerraba los ojos podía verla, una joven de cabello blanco enrizado en las puntas venía en su mente.

No era en lo absoluto lo que había esperado y sabía por propias palabras de Merlín que algo así era de esperar.

¿Pero cómo?

No soportaba aquella sensación de molestia como si estuviera ligado a algo cada vez que veía a la joven, pero al mismo tiempo rechazaba cualquier idea naciente de eso llegando a lo que era su situación actual.

Una en la que a pesar de todo respondió con un ligero toque de sinceridad a Momo quien parecía siempre demasiado libre a la hora de hablar, lo había notado cuando la veía en la biblioteca.

Siempre parecía demasiado cómoda con todos y quizá lo que hacía que más piense en regañarla fue cuando alguien le pidió ayuda a la joven con la única intención de liberar tareas.

Momo no rechazaba el dar ayuda cuando alguien se lo pedía. Quizá a palabras de Sona todo miembro había aceptado en el pasado de forma voluntaria el estar en su nobleza.

¿Pero qué sentido tenía preguntar a alguien que daría un sí de respuesta por no saber negarse ante la oportunidad de mostrar caridad?

Emiya rechistó y los ojos de Merlín fueron directamente al hombre quien si bien no presentó un cambio real en emociones, el disgusto se vio marcado por algo.

Merlín no entendió nada y solo miró a donde los ojos de Emiya iban y fue cuando lo vio.

Merlín sonrió cuando entendió.

Momo ayudando a otros fue algo no les gustó debido a las implicaciones que tenía ¿no es así? La pregunta final de aquel cuestionamiento se quedó en la cabeza de Merlín y no se atrevió a decir algo.

El darle al hombre señales de cómo se estaba comportando sería lo mismo que retroceder diez pasos luego de avanzar un pequeño paso.

El anuncio y la emoción del público en la arena hizo que todos los presentes se acercaran a los ventanales para ver el duelo que se estaba desarrollando.

Emiya fue arrastrado por Merlín y miró hacia el frente para encontrar a donde estaba siendo llevado, la ventana mostró el partido y la extraña armadura que le chico había tomado presencia.

Había algo diferente.

Merlín miró hacia abajo y no pudo estar más que complacida con el resultado, siendo este una suma de lo que esperó con algo nuevo, factores como la voluntad eran ciertamente algo que no podía medir con propiedad porque dependía de cada uno y como es que este se iba en contra de un evento.

Emoción.

No solo fue ella si no el público quien alentó el partido, si bien no se sumó al grito de "Gremory" en modo de apoyo a Issei, no pudo evitar ver la escena con emoción.

Y esa emoción aumentó cuando después de un golpe más la armadura de Issei había caído pero los ojos del chico no eran los de siempre.

Ahí estaba, ojos que mostraron cualquier emoción más allá de lo razonable, más allá de lo que un ser pensante podía dar y más allá de lo que un humano podía cargar.

Euforia.

La daga que Merlín le había dado fue algo que Issei sacó, la mirada del chico estaba por todos lados, parecía hiperventilado al mismo tiempo que no mostró signos de que estaba viendo al más que Raiser en aquel momento.

Issei Hyoudou estaba en un completo estado de euforia sin retorno cuando corrió hacia Raiser usando un brazo para detener las llamas entrante sin importarle que después de unos segundos el brazo quedó inútil.

Raiser estaba sorprendido pero confió como siempre lo hizo en cada golpe dado por Issei hasta el momento.

Sangre y una sonrisa.

Sanger por parte de Raiser y una por parte de Merlín al ver como Issei había conectado la daga con el cuello del rubio y lo derribó.

Nadie intervino de inmediato debido a que algo como esto no era previsible.

― ¿Por qué no lo sacan?

― ¿Qué están haciendo?

― ¿No está sangrando demasiado en este punto?

Segundos que parecían horas y el grito de los presentes llegó en una cuestión de que era lo que pasaba y porqué algo como eso estaba pasando.

El sistema no sacó a Raiser cuando el daño pasó a ser crítico e Issei no se detuvo como alzaba y bajaba el brazo apuñalando el cuerpo del hombre sin parar.

Fue hasta que llegaron y entraron en la arena que el chico se detuvo al ser derribado al otro lado.

Issei estaba inconsciente pero Merlín se aseguró que esa daga pudiera ayudarlo.

Ayudarlo a recordar con perfección cada puñalada dada.

De verdad, Merlín no pudo seguir así con un resultando más allá de sus expectativas, pensó en el posible daño de Issei a Raiser, que quizá lo dejaría en un estado grave.

¿Pero que todo hubiera ido perfecto para que la barrera no cayera y que Raiser terminase en un charco de sangre con todos pidiendo ayuda?

Un abrazo la rodeó al momento en que Emiya quien tenía de vuelta puesta la capa de hombro la envolvió en un abrazo que la dejó fuera por un instante.

Ella no podía ver nada más debido a que la había cubierto y estaba siendo abrazada, como si la estuvieran protegiendo de algo. Y fue Emiya quien protegió a Merlín de ser expuesta.

―Gracias… ―no hubo un tono de lujuria ni tampoco una emoción que presentó molestia por la acción.

Fue puro agradecimiento por algo como eso, por breve que fuese, Merlín se había dejado llevar por la emoción dada por lo que pasó.

―El chico, Raiser ha muerto.

―Esa daga estaba hecha para cazar seres demoniacos, no pensé que funcionaría tan bien en demonios aquí.

―Si los demonios que piensas son dioses demonios, entonces creería que ese objeto es algo para cazar demonios concurridos como aquí.

Merlín rió ante la respuesta de Emiya.

―Parece que los subestimas.

―No lo hago ―Emiya comentó con simpleza y Merlín lo creyó, si había algo que jamás hubiera hecho Emiya contra alguien fue confiarse.

― ¿Volvemos a casa? ―Merlín preguntó aun siendo abrazada y envuelta por Emiya, a diferencia de las tantas veces que solo fue un deseo de placer.

Fue extraño sentirse bien solo por el hecho de ser sujetada de una forma suave.

―Vamos.

Rias no supo que decir.

Estaba feliz, su compromiso se había terminado aquella noche, desde el día de la boda habían pasado alrededor de tres días, y ahora estaba por retomar su vida normal.

O al menos le hubiera gustado que todo sea normal como hace unas semanas.

Decir que su vida había comenzado a ser algo descontrolada no fue algo de menos. Un incidente y una indemnización entre los Gremory y los Phenex.

¿Un peón matando a un noble?

No se había visto algo así en el pasado, y cuando todos examinaron el arma con la cual fue realizado el acto, se encontró nada más que una pieza de acero fundido que a palabras de todos los que la examinaron.

No tenía propiedad alguna.

No podía ser así y Rias lo sabía. Lo escuchó de Koneko y de Kiba, que la daga había sido un regalo dado por Mari Wyllt lo que comenzó una investigación hacia al joven que no llegó a nada.

Había más de una daga simple preparada que ella misma presentó como un trabajo de artesanía. Era obvio para Rias que algo no iba bien, no solo fue ella, para cualquier que pensara un poco lo sucedido no era realmente creíble que una hoja de acero pudiera herir a un noble pero pasó.

¿Qué no existía algún registro o muestra real que aquella arma pudiera haber sido infundida? Rias no lo creyó en lo absoluto.

"Huele a acero"

Palabras dadas por Koneko una vez había estado en la antigua residencia de Mari Wyllt. El olor seguía persistiendo y Koneko afirmó que no se trataba de algo que fuese propio de un material, que había olido aquella esencia en otro lado y ahora de vuelta en la academia es que la joven lo dijo.

Archer.

¿Quién era?

Rias llevó la uña de su dedo pulgar y lo mordió pensando en las posibilidades, dado que desde que se presentó las cosas habían cambiado para Mari Wyllt significaba que podía hacer uso de algún tipo de autoridad.

¿Pero convencer a su hermano? No había ningún posibilidad que algo así pasara sin más, podía entender el resto de reyes actuales, especialmente Serafall quien era fácilmente influenciable por la decisión de los otros reyes.

Rias negó para sí. Quizá esa idea de Serafall fuese errónea debido a que la mujer era por mucho más capaz de lo que ella daba crédito a veces, solo que la forma en la que ella y su hermano podían llegar a un acuerdo jamás le pareció coherente.

Rias sacudió la idea de la cabeza y pensó en la situación actual. Si bien el golpe final de la política no cayó en Sirzech, si fue algo que se sintió por parte los Gremory. Afortunadamente Issei no obtuvo ninguna acción en contra debido a las reglas del duelo que aseguraba que el ganador no tendría responsabilidad en caso de que la vida del perdedor fuese comprometida.

Una división.

Lo que había sido por tanto tiempo desde la guerra una sociedad consolidada ahora parecía poder caer en la división debido a que una de las familias con mayor influencia política estaba en mala posición con una de las familias con mayor influencia económica.

Rias eliminó esos pensamientos y se centró nuevamente en lo que sería el problema principal.

Si es que algo hubiera sido planteado por Mari Wyllt hace tiempo la hubieran descubierto, era el tipo de persona que no podía ocultar nada de lo que sentía y era emocional.

Rias suspiró al recordar como actuó solo porque estuvo un poco de tiempo a solas con Archer y esta actuó como si algo pudiera llevárselo.

¿Por qué otra razón había recorrido tanta distancia corriendo sin más si no fuese por ello?

Rias no se confió en lo absoluto de Archer y el que Grayfia hubiera comenzado a actuar de forma extraña no le gustó tampoco, era como ver a la que consideró su hermana dar carta libre a tránsito a alguien desconocido.

¿Qué Koneko dijera que esa persona olía a metal y siendo ahora un objeto como ese en manos de Issei lo que causó un problema a tal medida?

No podía creer que algo así fuese puesto sin más y estaba segura que los demás pensaban lo mismo, o al menos eso fue lo que inicialmente se planteó Rias.

No lo entendía.

A palabras de su hermano, Grayfia comprobó ya que no hubo algo que pudiera causar el problema anterior, que la mujer había examinado la situación y las posibilidades y que no hubo nada raro.

No confió, Rias supo cuando encontraba algo extraño, una pieza que no encajaba, ese mismo sentimiento que tuvo cuando encontró a cada uno de los miembros de su nobleza fue lo que sintió en aquel instante.

Además.

¿Qué pasó con la interacción de Momo Hanaki con Archer?

Sin sentido.

Y más aún que Sona no hiciera algún movimiento a pesar de estar al consciente de lo que podía significar, aunque no se sintió cómoda Sona había alegado que solo iba porque era una amiga de Mari Wyllt, que se sintió cómoda de poder hablar con alguien que se presentó como alguien de la que Momo llamaba "una amiga muy querida".

Al final no hubo nada y el que su hermano hubiera dado el visto bueno a las acciones solo significó que su paranoia debía desaparecer pero algo no iba bien y Rias tuvo ese sentimiento, que algo no estaba siendo puesto de la forma correcta.

La puerta se abrió y dejó a Koneko asomarse por un costado, la joven estaba viendo a Rias de frente esperando permiso o algún indicativo para hablar.

― ¿Sucede algo Koneko-chan? ―Rias bajó la mano con la uña que había estado mordiendo y le dirigió una sonrisa Koneko quien inclinó la cabeza.

―Issei-senpai parece estar una vez más fuera de sí.

Rias intentó no arrugar el rostro pero le fue imposible no hacerlo. Aquella condición había estado presente desde que Issei despertó y parecía que no se detenía por mucho que lo intentaran.

Era como si algo hubiera tomado posesión de Issei por un breve momento antes que volviera a actuar con normalidad, pero en ese momento en que parecía que estaba haciendo algo que estaba por pasar el punto de inflexión para Issei.

Este simplemente volvía en sí y se ponía peor, fue así desde que terminó la pelea contra Raiser.

Culpa.

Issei no quiso matar a nadie en aquel momento pero algo así había pasado, lo peor para Rias fue escuchar aquel susurro de Issei.

No le pidió perdón a ella sino a Mari Wyllt, le pidió perdón por tener un corazón profano y una mente débil.

Una vez más aquel nombre había vuelto a ser nombrado y mostró un grado mayor de apego para Issei del que debería ser.

Y eso a Rias no le gustó en lo absoluto.

Bien, espero que el capítulo sea del agrado.

Y tal, ando jodido, bastante, más de lo usual, ahora doble, pero detalles.

¿Les gustó el capítulo?

La verdad que siento que la primera parte del capítulo es mucho texto, pero si no pongo las cosas como quiero después siento que no va ir acorde a lo que planteo inicialmente.

No es que sea una preocupación de lo que va a durar, porque esta historia va para un buen rato.

Y tal, actualizo semanalmente como puedo y creo que intentaré traer una actualización junto con la comisión este fin de semana entrante.

Pasaron cosas, la historia de Atalanta fue algo que me motivó bastante la verdad, tuvo bastante buen recibimiento y siendo un personaje que desde hace mucho tiempo quería usar me dio ganas de seguir con ella, no, no significa que esa será la próxima actualización.

Y bueno, espero que de verdad el capítulo les haya gustado, y sigo metiendo cosas por abajo que luego tendrán sentido, en fin.

Perdón por cualquier error o palabra perdida, saben que la cantidad de lo que escribo y lo que actualizo fuerza un poco llevar todo al 100.

No olviden de comentar, votar, dejar su favorito, seguir la historia o el modo en el que sea que la ven, leer comentarios siempre es un gran incentivo para seguir escribiendo.

Bien, les deseo lo mejor y hasta la próxima.

Rey de picas fuera.