Disclaimer: Shingeki no Kyojin no me pertenece.
Epílogo.
Aférrate a los sueños, porque si ellos mueren, la vida se convierte en un pájaro con sus alas quebradas que deja de volar...
.
-De acuerdo, no lo negaré; sí creo que es gracioso- dice Eren junto a Armin mientras ambos ven cómo a un par de metros de ellos, Levi Ackerman, el infame soldado más fuerte de la humanidad, intenta verse sereno y en pleno control de sí mismo frente a sus padres.
Armin, por su lado, muy a pesar de sí mismo, le sonríe.
-No seas así- le golpea el brazo con el codo, más por cumplir que porque realmente quiera amonestarlo-. Sé lo que se siente; el padre de Annie es aterrador, ¡y eso que ni siquiera camina derecho!
-No pudo haber sido tan malo; tú le gustas a todos- responde Eren-. Al final te amó de todas maneras.
-Estoy de acuerdo- comenta Mikasa, al otro lado de Armin; había estado en silencio hasta entonces.
-¿Con que Armin es el Yerno de las murallas?- intenta bromear Eren con las relaciones de sus amigos, como si lo suyo con Krista (o más bien, Historia, luego de revelarles su identidad real, y el duelo tras la muerte de Ymir en acción) hubiera estado exenta de dramas.
-Bueno, sí- dice ella, como una obviedad-, pero estaba pensando en que a mí también me parece gracioso- y lo acompaña con un gesto del mentón hacia la mesa de la cocina en donde Levi habla con sus padres, aunque solo fuera por cumplir, porque, en honor a la verdad, no puede estarse refiriendo a nada más.
En respuesta, los tres ríen en silenciosas carcajadas.
Aunque solo fuera por cumplir, porque no puede importarles menos que les oigan reír a costa del relativo sufrimiento de su capitán de escuadrón, quien en este preciso instante, viste de civil porque no está en funciones, sino que está pidiéndole permiso a sus padres para casarse con su hija.
Y, por la mirada en los ojos dorador de Carla, la expresión impasible en el rostro de Grisha, y la tensión en los hombros de Levi, los tres más jóvenes, en casa, aprovechando el permiso que su capitán les consiguió para visitar Shinganshina, pueden ver que, al menos, está pasando por un momento duro.
Y ellos, em honor a la verdad, no pueden no encontrar una satisfacción malsana en verlo sufrir al menos un poco, después de todo el sufrimiento que les hace pasar a ellos y a todo su escuadrón en los entrenamientos.
Lástima que no alcancen a oír lo que dicen. Hasta que terminen y les cuenten, tendrán que conformarse con imaginárselo.
Un momento de silencio se produce cuando dejan de reír, que usan para tomar aire.
Para Mikasa, esta situación solo sucedía en sus fantasías. Amó a Levi desde que le salvó la vida por primera vez, solamente para ser salvada por él de diversas y repetidas maneras mientras crecía, lo que hizo que lo amara más y de otras formas a través de los años.
Piensa en todo lo que tuvo que atravesar para llegar aquí, el sacrificio y compañía de sus amigos, de su familia, para poder sentarse sobre el mesón de la cocina de la casa de su infancia, junto a su hermano y su mejor amigo mientras ven, entre ataques de risa, cómo el hombre al que ama, el soldado más fuerte de la humanidad, se porta como un aldeano cualquiera, pidiéndole permiso a los padres de la novia para casarse con ella.
Pero, la verdad, en lo único en lo que puede pensar, es que ellos están aquí con ella.
Pasa su brazo por el codo de Armin y alza el otro a través de los hombros de Eren, los acerca hacia sí y apoya su cabeza en el hombro más cercano del más alto.
-Oye, todo estará bien- dice Eren, interpretando su abrazo como una señal de nervios-. Mamá solo quiere asegurarse de que sea bueno contigo, y papá está jugando al padre celoso. Eso es todo.
Ella tararea en respuesta.
-Aquí estaremos, no debes preocuparte por nada- acta Armin contra el costado de la chica.
Ella siente su corazón hincharse de la felicidad ante esas palabras.
-Lo sé.
Más tarde, Mikasa recuerda las palabras de Armin mientras ve el rostro desconcertado de Levi cuando Carla le abraza por los hombros como haría con cualquiera de los muchachos, y Grisha le golpea la espalda con una afectuosa palmada, como si al entrar no le hubiese apretado la mano con intención de moldeársela.
Levi, su futuro marido, la mira a ella con la cara que pone al volver al interior de las murallas.
Y ella sabe que todo estará bien, no necesita nada más.
Fin
.
Y, fin. Quería darles un final no tan cerrado, en que hubieran pasado muchas cosas entremedio sin tener que contarlas.
Amo la idea de la visita a los padres de la novia. Me imaginé que Levi tenía que pasar por eso en algún momento, no quise dejarlo pasar.
Espero que les haya gustado, me sentí muy feliz con los reviews que llegaron. Muchas gracias.
