Naruto y sus personajes son propiedad de Kishimoto sensei XD
- TXPOK2460: Perdón por la larga espera, aquí está el siguiente capítulo, espero que no te hayas desesperado y que lo disfrutes, espero actualizar de manera regular
Los meses transcurrieron sin grandes sobresaltos desde que Naruto se mudó al complejo Uzumaki, donde para su sorpresa, Mito le permitió elegir una habitación en la mansión de la familia real de Uzu, muchas cosas sucedieron durante este tiempo; en la aldea se corrió la voz de que el "niño demonio" ya no vivía en su antiguo departamento, aunque todavía se le podía ver rondando las calles de cuando en cuando, los ANBU encargados de su vigilancia, tenían un itinerario bastante aproximado de sus actividades diarias así como de sus conocidos, sin embargo no habían podido acceder a los terrenos del clan, los cuales estaban protegidos por una especie de barrera que les impedía el ingreso, el ojiazúl tomaba lecciones con la pelirroja todas las tardes, historia y costumbres de Uzushiogakure, historia general, etiqueta, Uzu Ken, Shio no Hashi, Kyū-jutsu, Fūin-jutsu, Ninjutsu y control de chakra principalmente.
En sí la aldea de la hoja era un lugar tranquilo, al menos tanto como una aldea ninja puede llegar a serlo, hasta que una infame mañana Konohagakure recibió con revuelo el nuevo día, ya que en algún momento durante la noche la seguridad del complejo Hyuga fue burlada por un número desconocido de infiltradores, el resultado, toda la ropa interior de los adultos del clan había desaparecido, solo para ser encontrada ardiendo en un pira al centro de la plaza principal de la aldea, además de que el cabello de casi todos sus miembros, que usualmente iba desde las tonalidades castañas hasta el negro azulado, ahora era de un vibrante color rosa chicle, y es en esta hermosa mañana que el líder del noble y honorable clan Hyuga se presentó ante el Hokage en toda su rosada magnificencia.
–Hokage-sama, exijo que el mocoso demonio sea castigado ejemplarmente por la afrenta que ha osado perpetrar en contra de los miembros de mi noble clan, que le recuerdo es uno de los distinguidos clanes fundadores de esta ilustre aldea–
Decía Hiashi Hyuga cuyo rostro teñido de rojo por la cólera que estaba sintiendo en ese momento combinaba a la perfección con el rosa de su cabellera y quien a duras penas podía mantener su voz en un volumen normal, había tenido que recorrer el trayecto desde el complejo de su clan hasta la torre Hokage soportando las miradas burlescas de la plebe de la aldea y eso era inaceptable para alguien de su prestigio y posición.
–Por supuesto que castigaré a Naruto-kun Lord Hiashi, tan pronto como me haga usted llegar las pruebas de su participación en esta fechoría de la que me está usted hablando–
Contestó de manera serena el anciano dirigente para mayor enojo y frustración del líder Hyuga, quien al ver que no conseguiría retribución para el orgullo herido de su clan, decidió conservar la poca honra que aún le quedaba y se retiró de la oficina con la mayor dignidad que su rosada cabellera le permitía.
Tan pronto el patriarca Hyuga dejó la oficina Hokage, una ANBU con máscara de serpiente apareció frente al anciano líder, el lenguaje corporal de la chica delataba el esfuerzo que realizaba para contener las carcajadas que sin duda provocaba el espectáculo que eran todos esos Hyugas estirados de rosadas cabezas yendo y viniendo por la aldea y que curiosamente parecían concentrarse en las tiendas de ropa esta mañana.
–Esta incursión, tiene sin duda, el sello Uzumaki por donde se le vea Hokage-sama–
Dijo con diversión la kunoichi, a lo que el anciano soltó una carcajada y añadió.
–No tengo la menor duda de la firma ni del autor Hebi-chan, pero como dije, solo actuaré en el momento que me sea presentada evidencia de que efectivamente nuestro rey bromista tuvo participación en dicha fechoría, o en cualquier otra de las que se le acusa–
Afirmó un divertido anciano Hokage para después adoptar una postura seria y profesional.
–¿Cómo va la infiltración en la organización de Kasuo Igurashi?–
Cuestionó la tercera sombra del fuego, a lo que Hebi, adoptando una actitud similar a la de su líder respondió.
–No hay avances Hokage-sama, ninguno de nuestros elementos ha logrado acercarse siquiera, nos hemos quedado sin ideas, cada que parece estar a punto de caer en nuestras redes nos topamos con un callejón sin salida, ¡demonios! Incluso he pensado en pedir consejos a Naruto en materia de infiltración, digo, alguien capaz de provocar "La purga Akimichi", "El nuevo look Inuzuka", o "La temporada rosa Hyuga" debe ser un maestro espía del más alto calibre–
Declaró una más que frustrada Hebi, logrando que el Hokage adopte una pose meditabunda al tiempo que arqueaba una ceja, el cuál tras unos minutos más de introspección solicitó la presencia del joven Uzumaki en la oficina.
–No lo dije en serio señor, ¿Acaso cree usted que el gaki pueda enseñar algo a los veteranos ANBU que han intentado infiltrar la organización?–
Preguntó una sorprendida Hebi ante las acciones de la tercera sombra del fuego, solo para quedar totalmente en shock ante la declaración que escuchó a continuación.
–No le vamos a pedir consejo Anko-chan, él infiltrará la organización de Kasuo, tienes razón en cuanto a las capacidades del joven Naruto-kun, alguien que puede entrar y salir a voluntad de lugares llenos de expertos rastreadores evitando ser descubierto, sin duda será capaz de tener éxito en esta misión–
Al oír su nombre en esta afirmación Anko se retiró su máscara para mostrar su rostro lleno de sorpresa e incredulidad, ¿cómo podía ser posible que su comandante en jefe estuviera considerando la posibilidad de incluir a un estudiante de la academia en esta delicada operación? La kunoichi estuvo a punto de replicar algo cuando el rubio en cuestión hizo acto de presencia en la habitación.
–Sé lo que dicen esos estirados de mí viejo, pero te aseguro que no tienen pruebas de que yo haya quemado sus calzones, ni de que les haya pintado sus melenas de color rosa chicle, tampoco pueden probar que fui yo quien vacío gelatina en los estanques del complejo, o que haya deshojado sus árboles o que haya cubierto de grafiti las paredes de la la casa principal–
Despotricó Naruto solo para ver la mirada de incredulidad que ambas personas presentes en la oficina le estaban dirigiendo, ¿hizo todo eso en una sola noche y sin secuaces? Pensaron los adultos en sincronía.
–No es para eso que te he mandado llamar Naruto-kun, pero gracias por prevenirme de las cosas que no hiciste, ¿hay algo más que no hayas hecho?–
Increpó el anciano Hokage al joven Uzumaki, solo para que este le dirigiera una sonrisa zorruna haciéndose el desentendido.
–La razón por la que te he mandado llamar es porque tengo una misión que requiere de tus talentos, Naruto-kun–
Dijo el viejo Sarutobi alternando su mirada entre Anko y Naruto; para ver cómo la primera no salía de su sorpresa y el segundo dibujaba un mohín en su rostro.
–Demonios viejo, ¿no podías esperar a que acabaran las clases para mandarme a comprar tus novelas pervertidas?–
Contestó un molesto rubio provocando un notable sonrojo en el anciano y una sonora carcajada por parte de la kunoichi
–¡No es por eso que te llamé mocoso imprudente!–
Reaccionó el anciano con agitación reponiéndose de la vergüenza inicial para después explicar a detalle el alcance de la misión, así como el rol de Naruto en la delicada operación.
–Déjame ver si entendí bien Sarutobi-jiji, quieres que vaya a meterme al Balalaika, para reunir inteligencia acerca de los proveedores y contactos de Kasuo así como de las actividades ilícitas que tanto él como sus asociados realizan en Konoha y los alcances de su organización tanto dentro como fuera del país del fuego, ¿Estoy en lo correcto, o se me escapó algún detalle?–
Sumarizó el ojiazul con cara de poker alternando miradas entre el dirigente y la kunoichi presentes, recibiendo una afirmación incrédula por parte de la kunoichi, al parecer este gaki es sin duda un estuche de monerías, después de unos pocos minutos más afinando los detalles de la misión, acto seguido el ojiazúl fue informado de que la líder de la operación sería Anko, bajo cuyo mando directo estaría el rubio.
–Muy bien gaki, si no hay más preguntas te veo mañana a las 0600 en las instalaciones de I&T para una junta táctica y presentarte al equipo–
Con esto la kunoichi desapareció en una nube de humo, despidiéndose Naruto del líder inmediatamente después.
El día siguiente, exactamente a las 0556 el rubio ingresó al edificio de I&&T pidiendo ver a la señorita Hebi al chunin que se encontraba de guardia en la recepción del sitio.
–Hebi no está disponible por el momento gaki, vuelve más tarde o búscala en otro lugar–
Gruñó el shinobi sin siquiera apartar la mirada de la revista que estaba leyendo en ese momento.
–A menos que quiera enfrentar cargos por insubordinación, mostrará el debido respeto ante sus superiores soldado–
Se dejó escuchar una voz femenina que el rubio reconoció de inmediato, al tiempo que el rostro del chunin perdía color y de un salto se ponía de pie cuadrándose ante la kunoichi que portaba una máscara de serpiente frente a él.
–¡Mil disculpas Hebi-taicho!, el gaki aquí presente preguntaba por usted–
Informó un tembloroso shinobi comenzando a sudar ante la postura amenazante que adoptó la oficial ANBU frente a él.
–Gracias por hacer un espacio en su apretado itinerario y tomarse el tiempo para apoyarnos Uzumaki-taicho, espero que su viaje hasta aquí no le haya causado inconvenientes– declaraba Hebi con un tono serio y profesional.
Dirigiéndose nuevamente al chunin, Hebi dijo severamente –A partir de este momento se referirá al gaki aquí presente como Uzumaki-taicho, y se presentará a las 0630 en la entrada norte para cumplir doce horas de arresto por insubordinación y falta de atención durante su turno soldado, ¿he sido clara?–
Si el chunin estaba pálido hacía un instante ahora parecía un fantasma, al parecer había insultado sin darse cuenta a un oficial de alto rango, todo por estar admirando el póster central de kunoichi mensual.
–Bastante clara señora, mi más sincera disculpa Uzumaki-taicho, no lo había reconocido–
Un tembloroso chunin hacía reverencia frente a un serio Naruto, esperando que este último no aumentara su castigo por haberle ofendido.
–Disculpas aceptadas soldado, descanse, Hebi-taicho es un gusto verle nuevamente, gracias por tomarse el tiempo de recibirme–
Habló el ojiazul con toda la seriedad y profesionalismo que podía, sin duda Anko le estaba jugando una broma al desdichado chunin y él no la iba a delatar.
–El gusto es mío Uzumaki-taicho, por aquí por favor, el resto del equipo ya debe estar esperando–
Decía una amable Hebi al rubio guiándolo al interior del edificio, donde una vez fuera del oído del pobre shinobi ambos rompieron a reír por la reacción del desgraciado objeto de su pequeña treta.
–Eres malvada Anko-chan, me agradas–
Afirmaba Naruto tratando de controlar un ataque de risa.
–Cuando traiga la máscara soy Hebi-chan para ti, Bigotes–
Dijo con una sexy voz una sonriente Anko al tiempo que se retiraba la máscara y guiñaba coqueta a un rubio que se sonrojaba por la acción, solo para ver como la pelimorada se reía ahora de su reacción, entrando en ese momento a un salón en el cual había por lo menos una docena de personas, todas pertrechadas y atentas a los recién llegados.
–Gaki, te presento al equipo con el que trabajaremos, de derecha a izquierda tenemos a Ibiki Morino, jefe del departamento de tortura, Yugao Uzuki, Hana Inuzuka y Genma Shiranui, fuerza de choque y combate, Inoichi Yamanaka, Jefe de interrogación y comunicaciones, Shikaku Nara, estrategia, Shibi Aburame, Jefe de criptología, y por último, tenemos a Fuu Sāji, Azuka Kurowa, Mayu, Cihiro Sendan, Ling y Len Aoi, nuestras infiltradoras, también conocidas como las hi no Shōjo, equipo, les presento a bigotes, nuestra más flamante adquisición–
Todos los mencionados fueron asintiendo o saludando conforme iban siendo nombrados, aunque Cihiro se mostró disconforme por la presencia del rubio en el lugar, ¡esto era una junta táctica, no una guardería, carajo!, aunque a fin de cuentas aceptó renuentemente que el ojiazul permaneciera en la reunión una vez que Anko les hizo saber que Naruto había asistido por petición expresa del Hokage, dando inicio así a interminables horas de planificación y discusión de un sin número de diferentes etapas y variables para la misión.
Al regresar de comer Shikaku llamó la atención de todo el equipo al preguntar a Naruto por su impresión y opinión para el plan de despliegue e infiltración de las chicas, el rubio se tomó unos instantes para repasar y revisar mentalmente las diferentes fases a seguir y negando con la cabeza respondió.
–No va a funcionar Nara-san, estamos enfocando el asunto como una infiltración a una organización civil, estos sujetos sin duda tienen sobrada experiencia tratando con shinobis, es por eso que los anteriores intentos han fallado, las hi no Shōjo están armadas y con chakra a disposición, la ropa que usan se nota a la legua que es de grado militar, el equipo de comunicación es bastante obvio por más oculto que lo tengan, solo por mencionar algunas cosas–
La primera en protestar fue una airada Cihiro.
–Ya sabía yo que este gaki imberbe no tiene idea de lo que está hablando, ¿quién en su sano juicio mandaría elementos desarmados e indefensos al frente?, además quiere que estemos incomunicadas, ¿acaso quieres que nos maten a todas mocoso idiota?–
Terminó su diatriba Cihiro con una vena pulsando en su frente y una mirada asesina dirigida a Naruto, pero este al contrario de sentirse molesto o intimidado, se rió de los argumentos.
–Desarmada, sí, indefensa lo dudo mucho a menos que no sepas taijutsu, por otro lado, nunca dije nada de estar incomunicadas–
Concluyó el ojiazul con su típica sonrisa zorruna, procediendo a continuación a detallar su plan punto por punto, sorprendiendo más de una vez al equipo completo, primero al incluirse él mismo con las hi no Shōjo, luego al pedir que se utilizaran sellos supresores de chakra ocultos en joyería, una vez más al poner un sello de comunicación Uzumaki en las chicas, y para rematar proporcionando detallados horarios, itinerarios, puntos de despliegue, rutas de desalojo y nombres de contactos en el barrio rojo de Konoha.
Afinando algunos detalles en le plan con la intervención de Shikaku, Inoichi y Shibi, el equipo acordó realizar el despliegue para la operación "Oiran" a las 2300 dentro de cuatro noches, para poder reunir lo necesario, ganándose así el respeto del grupo completo, ya que el inicio de dicha operación lo decidió también Naruto argumentando sólidamente que esa sería una noche en la que Kasuo estaría bastante ocupado como para prestar atención a cualquier otra cosa que no tuviera que ver con la administración de sus negocios y por tanto ideal para el despliegue de efectivos y la puesta en marcha de la etapa final de la infiltración.
