¡Saludos, queridos lectores!
Finalmente le ha tocado actualización a esta historia, la cuál corresponden al Día 8: Falso noviazgo del calendario 1 del SasuKarin Month Junio 2024.
No haré larga la introducción para dejarlos con la lectura, la cuál espero que les guste n.n
Sasuke bajó de su departamento con las mangas desarregladas, la corbata sin ajustar y el saco en la mano, encontrándose con un auto viejo que Karin conducía. Ella abrió la puerta del carro y le hizo una señal para que subiera rápidamente. Él así lo hizo.
—En serio debes buscar otro sitio donde vivir. Esta zona es horrible —señaló Karin. Ella conocía muy bien esa zona— ¿Has tenido algún problema? La banda de Song molestan a los oficinistas.
—No vienen a esta calle desde que algunos vecinos pusieron cámaras de vigilancia —respondió el azabache abrochándose los botones de las mangas.
—Menos mal, pero enserio considera mudarte antes de comprarte un auto —respondió Karin echando a andar el carro— El departamento de Suigetsu es de dos habitaciones, podrías pedirle que rente una.
—No creo que quiera tenerme como compañero de piso.
—A pesar de todo, Juugo y Suigetsu no te odian. Están enojados, pero no te odian.
—¿De quién es este carro? —desvió el tema y Karin no quiso insistir.
—Del vigilante nocturno de la empresa, así que primero vamos allá a recoger el mío.
Sí, Karin siempre había sido muy lista y ni de chiste iba a meterse al barrio más bajo de Oto en su carro, que si bien no era de lujo, era lo suficientemente bueno para llamar la atención de cualquiera allí.
Al llegar a la empresa, salieron del carro viejo para pasar al de la fémina y fue en ese momento que Sasuke prestó atención en su arreglo.
Ella llevaba un vestido corte sirena color verde agua que resaltaba sus curvas, el pronunciado escote era disimulado por un adorno de velo negro que salía de este, rodeaba sus hombros y terminaba en el escote con una pieza de joyería roja que resaltaba en ese mar negro.
Llevaba unos guantes largos color negro y la joyería y adornos en el cabello completamente levantado en un chongo con algunos rizos sueltos, eran del mismo color.
Su maquillaje era cargado para la velada nocturna a la que irían, pero sin exagerar y sus ojos estaban libres de los anteojos que siempre usaba.
—¿Sasuke? Se nos va a hacer tarde —ella lo llamó y sintió que salió de un trance. No era la primera vez que él notaba lo guapa que era, pero sí la primera vez que se dejaba embelesar.
—Vamos.
—Espera, aún no te arreglas la corbata —Karin lo detuvo cuando él iba a caminar hacia el auto. Sasuke había bajado con la corbata de moño sin hacer alrededor del cuello, pues apenas le había dado tiempo de arreglarse porque Suigetsu, que le había prestado el traje, llegó tarde a dárselo— Ven, yo te ayudo.
Esa tampoco era la primera vez que Karin le hacía el nudo de la corbata, pero si era la primera vez que se sentía incómodo de tenerla tan cerca y no por la distancia, sino porque le gustaba y se sentía culpable por ello.
—Ya está bien —dijo nervioso, porque ella intentaba enderezar el moño, pero no la alejó.
—Si vas a ir como mi pareja, debes ir presentable —ella insistió hasta que el moño quedó como quiso— ¿Lo ves? Ya quedó. Así te ves muy guapo y presentable.
—¿No dijiste que se nos hacía tarde? —desvió la mirada. No era la primera vez que ella o alguien más le decían que era guapo, pero era la primera vez que se sintió tímido por el cumplido.
—Vamos —Karin apuntó el control al carro y le quitó el seguro a las puertas. Acto seguido, le dio las llaves a su acompañante— Tú conduces.
La pelirroja se metió al carro del lado del copiloto y Sasuke tardó un poco más en hacer lo mismo del otro lado. Veinte minutos más tarde, ya estaban llegando a la fiesta.
—No vayas a dejarme sola por nada del mundo —ella le murmuraba tomada de su brazo mientras caminaban a la entrada de la mansión donde se estaría celebrando la fiesta— Si tienes que ir al baño me llevas contigo.
—No puedo hacer eso —dijo avergonzado por lo que ella había dicho y porque se sentía nervioso de llevarla del brazo.
Tampoco era la primera vez que ellos iban juntos a una reunión como acompañantes, ella había sido su pareja en muchas fiestas de negocios en las que la llevó del brazo, pero esa noche las cosas parecían estar tomando un giro inesperado para él, como si todo fuera nuevo.
—Te esperaré afuera, obviamente no voy a entrar.
—¿Me permiten su invitación? —pidió el portero que iba vestido elegantemente y Karin, que ya había sacado el papel, lo entregó— Adelante, disfruten de la fiesta.
Ambos caminaron por el pasillo y llegaron a un área donde se exhibían objetos que serían subastados para la recaudación de fondos. La mayoría de los objetos eran joyería, pero también habían algunas antigüedades, piezas de arte y un póster original de la primera película de Yukie Fukikaze, autografiado por ella.
—No quisiera ir pronto a buscarlo, pero entre más rápido hagamos esto, más rápido nos iremos de aquí, así que si lo ves…
—Está en la mesa de postres —señaló el azabache y sintió cómo ella apretaba su brazo por la tensión.
—Vamos, entonces —dijo ella y él notó que contuvo el aliento al dar el primer paso.
—Espera un momento. No tienes que ir ahora mismo —él la detuvo y tocó suavemente la mano que ella tenía apoyada en su brazo— Relájate un poco o empezarás a usar tu tono pasivo agresivo.
—Quiero acabar con esto rápido, pero tienes razón —inspiró profundamente y exhaló lentamente para relajarse.
—¿Lista? —ella asintió, y más relajada, pero no por eso menos asqueada, caminó con Sasuke hasta el hombre que engullía un pastelillo como si se pasara una pastilla.
—Buenas noches, señor Sou. Gracias por invitarnos a su fiesta de caridad —Karin saludó con formalidad.
—Me pone contento… verla aquí —el hombre dio la media vuelta muy alegre al reconocer la voz, pero su tono se apagó cuando la vio acompañada de Sasuke.
—¿Recuerda al señor Uchiha?
—Buenas noches, excelente fiesta —Sasuke saludó con cordialidad. Era extraño tener que volver a los tiempos en que tendría que comportarse con el mínimo de etiqueta para mantener las relaciones públicas.
—Si, lo recuerdo. Pero pensé que… no estaban en buenos términos —obviamente quería preguntar sobre el incidente con Akatsuki, pero no se atrevió.
—La vida da muchas vueltas —Karin sonrió dejando establecido que ella no iba a contarle nada.
—¿Y el vestido que le envié? ¿No fue de su agrado? —el hombre quiso cambiar el tema.
—¿Vestido? ¿Cuál vestido? —se hizo la desentendida.
—Le envié un vestido para que lo usara en esta velada —miró de reojo a Sasuke buscando alguna reacción.
—No recibí nada. Quizá llegó a la hora de la comida y olvidaron dármelo cuando llegué.
—Qué pena. De verdad espero que le guste, y ya que no ha podido usarlo hoy, ¿me permitiría invitarla a cenar mañana en el Éclair? Es un lugar perfecto para que lo estrene.
—No es muy propio que haga ese tipo de invitaciones con socios de trabajo —señaló Sasuke cuando notó que Karin no sabía cómo rechazar la oferta sin mostrar su asco.
—Estamos en una fiesta para socializar, aquí no estamos trabajando. No le veo lo impropio —se defendió el hombre que tenía apenas un par de años más que Karin, pero parecía mucho mayor— ¿Qué dice, señorita Uzumaki? Le aseguro que ese restaurante no es el mejor de la ciudad por nada.
—Lo siento, pero no puedo aceptar su invitación —respondió la pelirroja haciendo uso de su mayor dominio para mantener una sonrisa— Tampoco me siento cómoda recibiendo ese tipo de regalos.
—¿Por qué? ¿Acaso no le gustan? Me está desairando —dijo molesto y era lo que Karin quería evitar. Ese hombre era conocido por ser caprichoso y no se tomaba muy bien los rechazos si sentía que eran por algo en su contra.
—Es que no sería propio aceptar cuando tengo un novio —mintió ella. No quería usar ese recurso porque las mentiras de ese tipo siempre eran enredosas, sin embargo, debían encontrar la forma de mantener al socio sin someterse a sus invitaciones.
—¿Un novio? Yo no sabía que usted tenía novio —dijo el hombre sorprendido y descontento.
—Es que soy muy discreta con mi vida personal. La prensa puede ser muy molesta al respecto cuando buscan noticias aún de una CEO de una empresa pequeña —respondió Karin tratando de mantenerse amable, pero el gesto del hombre delataba que no estaba convencido.
—¿Es eso? ¿O acaso le disgusto? —preguntó el hombre con enojo.
—¿Y qué hará si a ella le disgusta usted? ¿Terminar las asociaciones? —intervino Sasuke irritado con la actitud del hombre y porque podía notar que Karin se ponía roja sin poder contestar. Estaba seguro que ella se estaba mordiendo la lengua para no responderle— A su padre le disgustará saber que no está anteponiendo el trabajo.
—¿Por qué cree que debería escuchar a alguien que ya no es nadie? No se meta en mis asuntos.
—¡Usted es el que debería…!
—Tengo el derecho de intervenir, porque está incomodando a mi novia —Sasuke había interrumpido a Karin, quien evidentemente estaba a punto de gritarle todo lo que se había estado guardando.
—¡¿Está saliendo con este don nadie?! —preguntó Ichiro en tono ofendido, pues no sabía nada al respecto— ¡¿Por qué no sabía de esto antes?!
La pelirroja había quedado pasmada con la declaración de Sasuke, no era algo que ella se esperara, pero volvió a enfurecerse cuando el hombre exigía saber por qué no estaba enterado.
—¿Por qué tendría que saberlo? ¿Acaso está vigilando a mi novia? —Sasuke se le había adelantado a Karin, aunque su tono era más serio. Él estaba haciendo todo lo posible para que cualquier enojo de ese hombre recayera en él, de esa forma, la pelirroja aún tendría al menos un poco de la simpatía del hombre para mantener los negocios.
El problema sería que si se enojaba más de lo que estaba interesado en Karin, ya no habría nada qué hacer. Sin embargo, tampoco era justo que ella lidiara con alguien tan molesto.
—Yo… yo no estoy vigilando a nadie.
—Entonces no hay motivo por el que debiera saberlo antes de ahora. Mucho menos cuando no hemos hecho pública la relación y queremos mantenerla así —siguió Sasuke manteniéndose tranquilo a la vista de todos, pero estaba molesto— Teniendo en cuenta ello, Karin y yo no nos ofenderemos por su regalo ni por la invitación que le hizo, pero ahora que lo sabe, debe entender por qué lo rechaza.
Ichiro puso mala cara y no se atrevió a decir más en ese momento. Es decir, Sasuke no le daba miedo ni le causaba preocupación porque a sus ojos, un hombre con tan pésima reputación y sin dinero, no era competencia para él, pero debía hacerle ver a la chica, que debía estar ciega si no se daba cuenta por sí misma, que él era mejor partido.
—Me alegra que comprenda —respondió el hombre descontento.
—Arreglado el malentendido, buscaré el vestido y se lo devolveré —Karin contuvo su enojo al ver el logro que Sasuke consiguió— Aún así, le agradezco el gesto tan amable al pensar en ese detalle.
—No es nada. Sin embargo, le recuerdo que la invitación a este lugar es por trabajo, así que ¿le gustaría pasar a las negociaciones?
—Por supuesto.
—Espero que usted entienda que esto se trata de negocios, así que por favor no se ofenda si le pido que espere aquí —Ichiro miró a Sasuke con una sonrisa orgullosa— Pero adelante, vaya y disfrute de la fiesta mientras la señorita Uzumaki y yo trabajamos en el despacho.
—Es muy amable, pero Sasuke viene conmigo por trabajo, no sólo como mi pareja —respondió la pelirroja con una sonrisa sincera por poderle arruinar el plan— Él trabaja como mi asistente, así que lo necesito en la reunión para tomar notas.
—Entonces el rumor era verdad, usted está trabajando como secretario —Ichiro dijo burlón— Pensé que era una broma de la gente que haya terminado así.
—Sí, no es precisamente lo más normal que después de todo lo que haya pasado, él tenga un buen puesto en la empresa que él mismo fundó —Karin lo defendía— Usted sabe cuán inteligente y hábil es en la administración de empresas, así que no debería sorprenderle que no esté derrotado como todos pensaban.
—Por lo que dice la gente en su edificio, creo que tiene suerte y otro tipo de habilidades —murmuró el hombre— Pero tampoco podría decirle que ser un secretario es no estar derrotado.
—Seguramente usted conseguiría algo mejor si estuviera en sus zapatos.
—Por supuesto, soy el gran y único heredero de los Sou. Cualquiera me ofrecería un puesto de gerencia sólo por mi nombre.
—Cuide bien sus negocios —comentó Sasuke con una sonrisa burlona, pues si algo había hecho bien su padre, era enseñarle a sus hijos a que no pueden sólo depender del nombre de su familia. La gente disfruta ver a los "grandes" caídos y sólo los verdaderos amigos, aquellos difíciles de encontrar en un ambiente como en el que crecieron él y ese hombre, tienden la mano.
Si su lógica fuera aplicable, Sasuke tendría una mejor situación, pues los Uchiha habían sido más respetados en su momento que los Sou.
—Síganme —indicó el hombre descontento y de mala gana aceptó la presencia de Sasuke en las negociaciones.
Karin pudo hacer su trabajo gracias a que el hombre se mantuvo a raya por la presencia de Sasuke y que Ichiro aún no se creía del todo el cuento de que eran novios, de lo contrario, se habría dejado llevar por el enojo y habría cancelado las negociaciones en ese momento.
—Espero que se queden a la subasta que habrá. Ya saben, es para la caridad —comentó Ichiro cuando las negociaciones verbales terminaron y se volvió a Sasuke para sonreírle con soberbia— Podría comprarle un lindo regalo a la señorita Uzumaki. Habrá mucha joyería.
—No…
—Creo que podemos quedarnos —Sasuke aceptó la invitación aún cuando Karin iba a declinar. Ese hombre intentaba humillar al azabache.
¿Ichiro dejará en paz a Karin ahora que piensa que Sasuke es su novio? ¿Nadie más sabrá de ese falso noviazgo? ¿Sasuke podrá ayudar a Karin a levantar la empresa? ¿De verdad se quedarán a la subasta? ¿Sasuke podrá comprar algo de la subasta o sólo está blofeando? ¿Qué otras dudas les han nacido al leer la historia?
Me encantará leer sus teorías y dudas en los comentarios n.n
Espero que esta y las demás historias les estén gustando. Si aún no he actualizado alguna de los días pasados, tengan paciencia, todas tendrán actualizaciones, unas más que otras, pero todas tendrán su turno, así que, sean pacientes n.n
¡Hasta la próxima actualización!
