¡Saludos, queridos lectores!

No haré muy larga la introducción por lo que sólo me queda decirles que si bien este capítulo no corresponde del todo al Día 21: Hilo rojo del destino 2 del SasuKarin Month Junio 2024, si corresponde de cierta forma a la historia en general.

Dicho lo anterior, los dejo con el capítulo n.n


Karin estaba molesta de que la agencia pensara que ella no había reportado que había terminado con el trabajo para ganar más dinero, y aunque entendía que había personas que podían pasarse de listas, lo que más le había molestado, era que le daban prioridad al pago que a verificar que ella estuviese a salvo.

—Sí. La agencia va a llamarte para confirmar que sigo contigo —respondió ella y casi de inmediato sonó el teléfono del azabache.

—Diga —respondió Sasuke de inmediato— Sí, está conmigo ahora mismo —él la miró al contestar— Lo sé.

—Hasta a la agencia le ha extrañado que estés pagando tanto tiempo —señaló Karin cuando vio a Sasuke colgar.

—Entonces, ¿qué quieres desayunar? —cambió el tema— ¿Quieres salir o pedimos algo?

—Sasuke, enserio. Llevamos al menos… Doce horas juntos y yo gano quinientos ryōs por hora —comentó tras ver el reloj. Eran pasadas de las once de la mañana— Ellos cobran más que eso por la comisión de la agencia, aunque no sé cuánto, pero…

—¿Por qué cuidas de mi dinero? Te conviene para ganar más —él le preguntó y ella había dejado de hablar porque él le había acariciado la mejilla y le sonrió— ¿Sabes? Me hace muy feliz saber que aún te preocupas de alguna manera por mí.

—No me estoy preocupando por ti, sólo no quiero que después me reclames por el gasto —respondió Karin soltando su mejilla, pero había tintes rojos en su rostro.

—La tarifa que me dieron, es de mil quinientos la hora y soy consciente de ello, pero ya te dije que no me importa gastarlo si…

—¡Mil quinientos la hora! ¡Están ganando el doble que yo! —exclamó Karin enojada, pues aunque entendía que la agencia debía tener una ganancia por la gestión, le parecía un robo que ganaran el doble que ella cuando era ella quien hacía el trabajo pesado.

—¿Preferirías que te los dé a ti?

—¡Por supuesto! —exclamó enojada.

—Entonces vamos.

—¿A dónde? —preguntó confundida.

—Te llevaré a la agencia para que informes que terminaste el trabajo, luego iremos a desayunar.

—Recuerda que te dije que sólo estaba contigo por trabajo.

—Te pagaré lo que les pagaría a ellos de tarifa el tiempo que te quedes conmigo después de ir a la agencia. Además te invitaré el desayuno.

La pelirroja quedó en silencio pensativa. Sus deudas eran bastante grandes y la oferta que tenía enfrente era mucho muy generosa.

Quedarse y obtener el pago no iba a sacarla de todas sus deudas, pero definitivamente, hacerlo, iba a permitirle mantener su departamento un tiempo más, lo cuál sería ventajoso para poder mantener el trabajo en la universidad, y por ende, no tener que pisar la agencia de nuevo.

Al menos algo bueno saldría de todo ese reencuentro, y no tendría que seguir rogando por un cliente que podría ser un tipo desagradable… La verdad, es que entre los tipos desagradables que pudo haberle tocado atender, ese ex fue lo mejor entre lo peor, aunque nunca lo iba a admitir en voz alta.

Sí, su orgullo aún se sentía lastimado de haber aceptado quedarse allí por necesidad, pero de alguna forma, el haber oído la justificación de su partida, había ablandado el odio que había tenido por él en todo ese tiempo, aunque no por eso estaba dispuesta a volver con él.

—Sólo estaré el tiempo que dure el desayuno. No más —respondió la pelirroja cuando su estómago protestó por comida, algo que nuevamente la había avergonzado.

—De acuerdo —Sasuke mantenía su sonrisa y se levantó a buscar un cambio de ropa. Al ver esto, Karin se apresuró a encerrarse en el baño, no sólo para acomodarse la ropa y el cabello y lavarse la cara, sino porque presentía que ese hombre era capaz de cambiarse sin tapujos enfrente de ella.

No quería mostrar ningún tipo de interés en él.

—¿Estás listo? —Karin salió del baño cuando consideró que él ya estaría cambiado.

—Sólo quiero entrar al baño antes de salir —respondió Sasuke que ya estaba vestido.

La pelirroja salió del baño apresuradamente y el azabache entró. Mientras tanto, Karin fue a buscar su bolsa para guardar sus lentes de contacto y el líquido. No le gustaba usarlos y prefería usar los de armazón.

Al poco, Sasuke salió del baño y él la condujo a su carro, un Jaguar negro, que reafirmaba el hecho de que él podía pagar el tiempo que habían pasado juntos y más si así se lo proponía.

No era de sorprender, después de todo la zona en la que estaba ese apartamento no era una zona barata, aunque tampoco era la más lujosa de la ciudad.

El trayecto a la agencia fue corto, especialmente en auto, así que el diálogo entre ambos fue breve. Es decir, Sasuke no estaba acostumbrado a alentar la charla, y mucho menos sin presionar en lo que ya habían tratado, y Karin que no quería hablar mucho sobre ella ni demostrar querer saber sobre él, es lo que hizo tan breve la charla.

—Te espero aquí.

—Si ven que subo a tu auto después de reportar el cierre, podrían expulsarme, y tú auto es muy llamativo como para que no se den cuenta —respondió la pelirroja— En el reglamento dice que mientras tenga contrato con ellos, no puedo tener negocios de este tipo, sin tener a la agencia como intermediaria.

Ella notó que él levantó una ceja, seguramente pensaba que ella se intentaba zafar de él, aceptando su propuesta para poder irse con la excusa del reglamento, pero lo cierto es que aunque ella aún tenía dudas de aceptar la oferta, necesitaba el dinero.

—Si quieres…

—Te alcanzo dos cuadras más adelante, a la vuelta para que no nos vean —Karin se apresuró a decir— De todas formas de ese lado está la parada del autobús.

Sasuke asintió y la pelirroja caminó hacia la agencia donde se reportó con su trabajo concluído, esperó que confirmaran con el cliente la hora en que terminó el servicio y llenó la forma que le solicitaban posterior a un servicio. Finalmente le anunciaron que su paga de aquel día sería depositada en dos o tres días y ella se despidió.

Al salir del edificio, Karin se dió un momento para meditar si estaba segura de aceptar la propuesta de Sasuke, pero además de recordar que estaba a un soplo de quedarse sin casa, no tendría nada qué comer en casa sino hasta que cayera el pago.

—Supongo que después de todo lo que pasó anoche, un desayuno en un lugar público sabiendo que tendré una mejor paga, puede ser más llevadero —se dijo a sí misma antes de dirigir sus pasos hacia la parada de autobús, la cual pasó de largo para dar la vuelta en la esquina.

Una parte de ella temía que Sasuke hubiese cambiado de parecer después de haberlo rechazado tanto y se hubiese ido, pero el Jaguar negro estaba estacionado no muy lejos de allí.

—¿Ya sabes qué quieres desayunar?

—¿Me llevarás a cualquier lugar que elija? ¿Incluso al sitio más caro de la ciudad?

—¿Quieres ir al sitio más caro en el que podamos desayunar? ¿O al sitio más caro de toda la ciudad? —preguntó el azabache hablando seriamente— Porque si quieres ir al Sublime, sólo sirven cenas, así que abre hasta después de las seis de la tarde.

—¿Me estás tomando el pelo?

—No. Puedes revisar el horario.

—Me refiero a que ya has gastado tanto en la agencia, dices que vas a pagarme por ir a desayunar contigo y…

—Karin, ya te lo dije. Estoy dispuesto a hacer lo que sea para estar contigo. El dinero me es irrelevante.

—No lo fue cuando me dejaste para casarte con otra —a Karin se le escapó, pues aún si había dicho que no le importaba, toda esa situación había abierto viejas heridas y aunque sentía que era injusto reclamarle esa decisión cuando entendía que no lo había hecho frívolamente por el dinero, sino para tratar de salvar a su hermano, no pudo detener su boca a tiempo.

Por otro lado, también sintió cierta satisfacción, como si hubiese podido cobrar una parte del dolor que sintió en ese entonces.

—Entiendo que no importa si tenía una buena o mala razón para dejarte en esas circunstancias, después de todo, te rompí el corazón, pero nunca he estado tranquilo con eso, y es por eso que quiero una segunda oportunidad. Actualmente para lo único que me sirve el dinero es para comprar privacidad.

—¿Qué hay de tu familia?

—Con el divorcio, mi esposa va a quedarse con la mitad de todo, mi hija tiene dos fideicomisos y yo seguiré trabajando en los negocios que ya son míos desde hace varios años y seguiré ganando bien, así que a mi futura exesposa ni a mi hija le faltará dinero.

Karin quedó muda unos instantes, pensando en una respuesta y cuando consiguió algo, habló.

—Ya te dije que es absurdo pedir eso. Han pasado casi veinte años y ya no somos los mismos mocosos de la universidad —habló Karin que en parte quería morderse la lengua porque si Sasuke cambiaba de opinión, perdería el dinero extra y el desayuno. Sin embargo, le era difícil no hablar— Ni siquiera puedes estar seguro que yo te pueda gustar ahora o que tú puedas gustarme.

—Por eso intento quedarme a tu lado tanto tiempo como sea posible, para volvernos a conocer y volvernos a enamorar —respondió el azabache tomando una de sus manos— Anoche me di cuenta que muchas de las cosas que me gustaban de ti en aquel entonces, aún existen, y aún me gustan.

Ella se sonrojó y tartamudeó, aunque en realidad no sabía qué decir, pues aquella forma de actuar de Sasuke no era normal, al menos no lo que recordaba de él. De hecho, esa era la primera vez que lo oía decir que había estado enamorado de alguien.

—No juegues conmigo de esa manera —al fin pudo decir para soltarse de él, y aún con ello, él mantuvo su sonrisa, algo que la hacía sentir más débil a sus palabras— Ya no soy la misma chica ingenua.

—Yo jamás he jugado contigo —respondió Sasuke poniendo las manos en el volante sin dejar de sonreír— Entonces, ¿a dónde vamos?

Karin quedó un poco confundida cuando él volvió a preguntar por él desayuno, pues pasó de un tema serio a uno menos importante, pero por la sonrisa en su rostro y aquello de que quería pasar tiempo con ella, podía entender que él intentaba decirle que prosiguieran con aquello de volver a conocerse.

—Déjame pensar. No conozco mucho Konoha —respondió ella pensativa sin querer mirarlo a la cara.

—¿Qué se te antoja?

—No se me ocurre algo ahora mismo, pero sé que quiero un gran vaso de un buen jugo de naranja natural —respondió tras quedar pensativa unos instantes, pues dada su situación, ella comería cualquier desayuno que se le ofreciera, pero no quería delatarse.

—Conozco un buen lugar que podría gustarte —respondió el azabache arrancando el coche sin indagar más en lo que ella querría comer, pues sabía que ella no sería clara.

Sasuke la llevó a desayunar a un buen restaurante muy lujoso donde se estaba sirviendo un enorme y variado bufé, del que Karin no pudo evitar emocionarse, no sólo por el hambre que tenía, sino porque había varios de sus platillos favoritos allí y todo olía delicioso.

—Quiero probar un poco de todo —comentó ella tomando pequeñas porciones de comida aquí y allá.

—Si no puedes probar todo hoy, podemos volver la próxima semana —ofreció Sasuke.

—No creas que vas a sobornarme con deliciosa comida para tener una cita contigo —señaló Karin mientras se servía otro poco de esto y otro poco de aquello. Tanto dulce como salado.

—¿Lo harías por trabajo? Te daré la misma tarifa que comentamos y sin tener intermediarios.

—¿Quieres pagarme por salir contigo? —rió la pelirroja caminando a su mesa con Sasuke por detrás, mientras agitaba una brocheta de carne con la mano que no sostenía su plato lleno de comida.

—De eso se tratan las agencias de acompañantes —respondió el azabache mientras ambos tomaban asiento en la mesa.

—No, los hombres que piden acompañantes lo hacen porque quieren presumir a una hermosa y joven chica como si fuera un trofeo o tener placer sexual, y tu no estás haciendo nada de eso conmigo —dio un bocado a una de las comidas en su plato al azar.

—¿Entonces quieres que te presuma en elegantes fiestas y tengamos sexo duro para que aceptes mi propuesta laboral? —preguntó Uchiha dándole un sorbo a su café con una sonrisa divertida por la reacción de la pelirroja— Si es así, no me molesta, pero sé que no es la mejor forma de convencerte de volver conmigo, a menos que me digas lo contrario.

—Olvídalo, no quiero que arruines mi desayuno —respondió Karin sonrojada al no saber qué contestar a ello. No es que ella creyera que él podría conquistarla tratándola de esa forma, pero él estaba siendo bastante cínico, y no estaba acostumbrada a ello. Parecía que habían invertido papeles en ese reencuentro— ¡Olvidé mi jugo de naranja!

—Yo te lo traigo —Sasuke se ofreció cuando Karin iba a levantarse a conseguir su jugo.

Cuando Sasuke la dejó sola en la mesa, Karin no pudo evitar soltar un suspiro pesado mientras comía, pues ahora más que nunca se sentía muy confundida.

La noche anterior estaba segura que podría hacer ese trabajo sin permitir que sus emociones del pasado la arrastraran, pero desde que él le habló de sus motivos para dejarla en aquel entonces y los gestos dulces que había tenido con ella, podía sentir cómo la armadura en su corazón iba cayendo poco a poco.

Sabía que seguir en ese juego iba a ser muy peligroso, y aún si era verdad que él iba a pagarle mucho dinero por algunas citas, lo mejor sería negarse antes de que un paso en falso la fuera a dejar caer en la trampa del amor de nuevo. Además, con lo que ganaría de la agencia y ese desayuno, ella al menos tendría suficiente dinero para mantenerse hasta que iniciaran las clases y pudiera recibir su pago como maestra en la universidad de Konoha.

Definitivamente, cuando se despidiera de Sasuke, le diría que no habrían más citas y…

El teléfono celular de Karin sonó, y ella reconoció de inmediato por el tono que ella había elegido, de quién se trataba.

La verdad, es que de no ser por la confirmación de la agencia de su paga, ella habría ignorado la llamada y quitado el volumen a su celular, pero ahora que sabía que tendría algo de dinero, optó por responder.


¿Quién estará llamando a Karin? ¿Será verdad que Karin rechazará la propuesta de futuras citas pagadas con Sasuke o se verá obligada a aceptarlas? ¿A Karin le gustará ese nuevo cambio en Sasuke que parece ser más abierto con lo que siente? ¿La vida de Karin mejorará gracias a esta propuesta de Sasuke? ¿Qué otras preguntas les han nacido al leer este capítulo?

Me encantará leer sus preguntas e hipótesis en los comentarios n.n

Hasta aquí he cubierto todo lo que debía hasta el viernes, y aunque mi idea (especialmente por la hora), era subir también lo del sábado, me temo que los haré esperar un poco más, ya que no recordaba que la historia que actualizaré para este día, tiene una peculiaridad que requiere de más tiempo para poder subir el capítulo correspondiente. Por ahora me iré a dormir, pero espero poder subir el tema de hoy (sábado), por la noche, así que mientras tanto, por favor disfruten de la historias que sí he podido subir antes de irme a dormir n.n

Sin más por el momento, me despido por ahora n.n

¡Hasta la próxima actualización!