09"Luz"
—¿Llegaste bien, Momo?
—Si mamá, todo está bien. — le responde apenas sale del baño donde se cambió de ropa a una más cómoda y suelta para dormir mejor.
—¿Ya comiste?
—Me dieron de cenar hace media hora.
—¿Llevaste tus supresores por si se te llega adelantar el celo?— pregunta con suma preocupación y tono insistente.
—Si mamá. — le dice de corrido un poco cansando de tantas preguntas. Sabe que su mamá solo se preocupa mucho por él porque lo quiere, por lo tanto se aguanta de quejarse.
Aún faltan varios días para su período celo. Por lo general, su temporada de celo o días de calor son exactos. Nunca se le han adelantado o atrasado, pero tampoco se molestó en llevarse sus supresores por si acaso.
Recuerda todavía cuando llegó su celo por primera vez, a los catorce años. Fue tan horrible y bochornoso, tan confuso. A pesar que, desde los doce te dan al menos una clase al mes sobre este tema hormonal que es natural en cuestión, cuando llega el momento no dejas de sentirte confundido y abrumado. Con el profundo miedo de que cualquiera se aproveche de ti en esa situación tan vulnerable y sumisa en la que no estás bien protegido.
Es bien sabido que tanto Alphas como Omegas sufren por igual, siempre ha existido un debate extenso y complejo de diversas opiniones sobre quién de los dos géneros sufre un poco más que el otro cuando se supone es lo mismo.
Mo Guan Shan lleva sus supresores tan sólo por ser precavido. No cree que en esos dos días que esté ahí le llegue su celo, pero tampoco está de más asegurarse por cualquier mínima duda y calma.
—¿Conociste a la familia de He Tian?— pregunta ansiosa está vez, lo cuál sorprende ligeramente a Guan Shan.
—¿Su familia?— dice con rareza. Solo una persona se le viene a la mente. — Sólo a su hermano, pero no se queda mucho tiempo en una misma habitación porque trabaja. Y su padre creo que está de viaje. — explica brevemente. Aunque todavía tiene la gran intriga sobre los parentescos familiares.
He Tian y su hermano pueden ser parecidos físicamente e incluso confundidos un poco por el aroma. ¿Su padre será exactamente igual?
—¿Y qué me dices de su madre?— pregunta más tranquila pero curiosa.
—Su madre está...— se queda en silencio de repente al percatarse de que no sabe nada de la madre su pareja y nunca se lo puso a pensar.
—¿Momo? ¿Me escuchas?
—Ah, sí. Sólo que me perdí. — suspira. — Te hablaré mañana, ¿Si? — pide para evitar hablar de la madre de He Tian a la cuál jamás se le mencionó.
—De acuerdo. Descansa mi pequeño Momo. Te quiero.
—Yo también mamá.
Al colgar ambos, Guan Shan sale de la habitación y se encuentra en el pasillo esperándolo a su novio, cosa que tampoco le sorprende. Se le hubiera hecho muy raro si Tian no se presentará esa noche en su cuarto.
Que se supone, van a dormir en habitaciones separadas pero algo le dice que He Tian se las arreglará para dormir con él.
—¿Quieres ver una película?— sonríe malicioso y divertido. Con una mirada cautivadora y de que no aceptará un "no" por respuesta, aún así tuvo la amabilidad de preguntar.
"¿Qué estará planeando?"
Π Ω μ
El espacio entre las habitaciones, los diferentes pasillos que llevan a tantas direcciones, el personal de la casa desde mucamas hasta guardaespaldas. Los muebles, cuadros, artefactos decorativos que parecen sumamente caros y frágiles son lujos que le deslumbran en incontables veces en esa casa.
Incluso cuando entró a curiosear la cocina fue algo que le dejó asombrado, y milagrosamente no se desmayó. La decoración, los utensilios de cocina, refrigeradores, almacenas, hasta una máquina para hacer helado tienen, hornos, etcétera. Llegó pensar bobamente y medio en broma un "quiero quedarme aquí" por lo bello y grande de la cocina. Las ventanas en los lugares exactos, las flores o macetas también aunque nunca vio algún animal por ahí.
Un poco cansando pero sin llegar a tener sueño todavía, decide mirar un rato el televisor desde su habitación. Pero claro, nada es fácil y uno debe trabajar incluso para ver algún programa o película en completa armonía.
—Pequeño Mo.
La voz de su novio nunca le pareció tan irritante como ahora. Tan insistente y melosa, como un demonio que gusta de molestar y no estará satisfecho hasta conseguir su plena atención.
—¿Ahora qué? ¿No ves que trato de ver la televisión en alta resolución que tienes? — dice algo brusco y sin mirarlo, pero sabiendo que Tian está detrás del sofá en donde recostado se encuentra. Puede sentir su respiración a centímetros de su cuello, aparte de su sutil aroma.
Guan Shan acompaña ese momento con helado de chocolate que le ofrecieron, cosa que no iba a desaprovechar. ¿A quién no le gusta el helado? Casi nunca lo come, por supuesto que accedió a qué se lo dieran. Niño, adolescente o adulto, jamás dejará su amor secreto hacia el helado.
—Soy tu novio, préstame atención.— insiste el mayor para darse la vuelta y tomar asiento a su lado.
Mo lo comparó con un niño que busca total atención y no descansará hasta obtenerla.
—Te estoy prestando atención.— le responde encogido de hombros y terminando de comerse el cono o barquillo de helado. Incluso la galleta con la que está hecho le gusta, cosa que por lo general no es así. — ¿Tienes más helado de chocolate?— pregunta con sumo interés.
Tian sonríe entre orgulloso y divertido, así como algo asombrado. Pocas son las cosas que él conoce que realmente le gusta a su pelirrojo. Por ejemplo el helado, algo de lo que apenas se acaba de descubrir.
—Veo que te gustó mucho. Pero a lo que quiero llegar, es que quiero la otra clase de atención. — añade. El Alpha le dará helado, lo consentira, pero primero quiere un momento íntimo y a solas con su novio. —¿Puedes tocarme?
—...
Expectante, Mo no supo que decir. Lo miró como un bicho raro, aturdido y extrañado. ¿Qué quiere exactamente? ¿Qué lo vuelva a masturbar? ¿Qué le acaricie el abdomen o esas nalgas firmes que tiene? Simplemente no puede comprenderlo bien.
—Eres tan adorable cuando eres tímido. — le toma de las mejillas para jalarlas un poco. Con el propósito de besarlo, es detenido por el mismo pelirrojo.
—¡Yo no soy tímido! Mucho menos adorable. — gruñe.—Además te tengo en abstinencia.
—¿En serio? ¿Abstinencia?¿Cómo?— suelta totalmente confundido. ¿En qué momento fue que lo hizo? Además de que Tian se justifica con no haber hecho algo realmente malvado.— ¿Si te doy mimos y besos, me la quitarías?
—¡No te creas mucho!
—¿Quieres el helado?— cuestiona para calmar al contrario. Sabiendo que Guan Shan no podrá resistirse.
Mo desvía la mirada inquieto y avergonzando. Su boca esconde las palabras que quiere decir. Porque sí, claro que quiere más helado, He Tian lo sabe y parece chantajearlo un poco por diversión.
—¿No estás cansado?
Mo no comió más helado esa noche, pero confirmó su teoría de tener que dormir en el mismo cuarto con su novio.
π Ω μ
Siendo las once de la noche; estos dos jóvenes de todavía dieciocho años aún no van a dormir como se debe. Es sábado, Guan Shan se preguntó porque He Tian si vivía en una buena casa, se tuvo que ir a un departamento que, aunque no está nada mal, es bastante grande y solitario para una persona, para un solo chico. Pero en ese momento, no es tiempo para preguntarle y que esté le de una respuesta concreta. Ya que ahora, los dos están muy ocupados en otra cosa...
—Momo...— jadea su nombre, sus feromonas han cambiado y eso se puede percibir en el aire.
—C-Callate...— el resto de las palabras quedaron mudas, pues tiene su boca bastante ocupada y entretenida con algo más interesante.
Lo que pasaron hacer tímidas y titubeantes masajes en el pene del más alto hasta darle pequeñas lamidas en su glande, se fue animando con cierto nerviosismo a ir un poco más lejos. Pero en su defensa, la culpa la tiene el azabache. Mirándolo con esos seductores ojos grises, aquella mirada coqueta, atrapandolo con esos carnosos labios y habilidosa lengua, cautivando lo con sus caricias más el aroma varonil y lujurioso que fue desprendiendo para animarlo. El Alpha lo fue envolviendo con su tacto, su aroma, calor y de un momento a otro, casi sin darse cuenta, lo condujo a la perdición.
—Llega un poco más pequeño. — le murmura excitado, deleitándose ampliamente por la vista que disfruta. Tener a su novio obediente pero con esa mirada gruñona, su boca succionando su hombría y mejillas sonrosadas es algo que le vuelve loco.
«Una de sus tantas húmedas fantasías haciéndose realidad. Ni él mismo puede creerlo. »
—¡Mgh!— se queja, lagrimeando un poco cuando más de aquel palpitante, caliente y grueso pedazo de carne ocupa más espacio en el interior de su boca. El sonido de su lengua lamiendo lo, sus labios alrededor de la circunferencia de la polla del contrario es algo tan provocativo de admirar.
El sonido que causa es por de más erótico llegando a oídos del mayor quién le va meciendo la cabeza con cuidado, acariciando sus cabellos rojizos para marcar un ritmo constante y acelerando con cada minuto que transcurre.
—Mierda, me voy a correr. — avisa en la agonía del placer.
Mo no es un experto en ello, porque es obvio que es su primera vez haciendo algo tan erótico, lujurioso y sexual como eso. Pero que sea torpe, nuevo y sumamente lindo es lo que le excita a Tian, lo que siente tan placentero y como lagrimea cuando su polla alcanza lo más profundo de su garganta en alguna de las embestidas.
Guan Shan al escuchar el aviso del mayor, claramente sacá el pene de su boca justo a tiempo. Si hubiese tardado tan sólo dos segundos más, claramente la esencia blanca del azabache estaría deslizándose por su garganta y habría probado su sabor amargado y aspero. Sin embargo, tampoco fue tan rápido, ya que parte del esperma de su novio le cayó en su cara. Cerca del párpado, mejillas, sobre sus labios y peligrosamente su lengua toda húmeda con el sabor salado del miembro viril de su novio aún latente, alcanzó un poco de la corrida del mayor logrando saborear poco de ese amargo y peculiar sabor.
—Esta muy caliente. — murmura jadeante y regulando su respiración, sonando como una queja. Casi siente que pierde el aliento cuando metió el miembro ajeno en su boca durante largos ratos.
Toda la corrida de su novio cayó en él, tanto en su camisa como toda su cara. Tan espeso, caliente y abundante. El olor le es extraño y piensa urgentemente en limpiarse. Puede ver el pene de su novio humedecido por la felación que le acaba de proporcionar y expulsando todavía un poco de su esperma.
—Uh, se sintió tan bien. — suspira encantado su novio, apreciando a su Omega con su esencia blanca en su cara, labios y su lengua pareciendo unida a su glande. Su pene choca con la barbilla del pelirrojo, y por un momento, tuvo tantas ganas de volverlo hacer.
Ver a Mo Guan Shan de ese modo, le estremece por completo. Lo llena de satisfacción y agradece internamente que su novio le complazca sexualmente. Si es sincero consigo mismo, llegó a creer que el Omega realmente tardaría bastante en ceder, más ésto no significa que crea que es alguien fácil. Pero le asombra y gusta en parte que su novio se abra a él con las nuevas emociones, experiencias y toques que se proporcionan mutuamente.
—Eres un sucio marrano. — le insulta su colorado para irse a limpiar.
También debe admitir, que aquello le causó mucha gracia.
Π Ω μ
No recuerda en qué momento se quedó profundamente dormido. Solo comprende que ya es domingo por la mañana y está durmiendo en la misma cama con su novio. Sus cuerpos debajo de las colchas y cerca uno del otro.
Cuando Mo despierta bastante cómodo por la suavidad y espacio de la gran cama donde descansó toda la noche y durmió como bebé, debajo de las calientitas colchas que lo cubren, se sorprende bastante al no encontrar a He Tian haciéndole compañía cuando en la madrugada juró sentirlo a pesar de estar dormido. Muy dentro de su ser anheló con despertar somnoliento y encontrar en su radar visual esos cabellos oscuros despeinados y ojos profundos observándole. Tener ese aroma rodeándolo, estando presente y no ausente.
¿Por qué se siente algo decepcionado?
Al despertar, estirarse y tomar su celular se percata de la hora; ocho de la mañana. ¿Acaso He Tian tiene la costumbre de levantarse mucho más temprano sin ser un día de clases? Mínimo le hubiese avisado. Aunque por otro lado, ¿A él realmente le importa eso? De todas formas, ¿Por qué alguien como él se pone paranoico? Bien podría estar en el baño, aunque lo descarta de inmediato porque revisa rápidamente y no está. Así que también piensa que quizás fue a la cocina, o su hermano lo llamó o cualquier otra cosa que no debería preocuparle.
Es su novio, no su esposo por Dios. ¿Por qué de repente piensa demasiado en su paradero y se preocupa por él?
—¿Me extrañas te?
La voz de la persona de quién se la pasó pensando en los últimos varios minutos fue lo que lo trajo de vuelta al mundo real, regresando a la noción verdadera del tiempo y recobrando mejor los colores a su alrededor. Limpiando sus párpados de cualquier lagaña mañanera, lo miró expectante y en silencio al principio. Observando desde su socorrona sonrisa perfecta hasta la ropa casual con la que viste y supone, había salido a quien sabe dónde a quien sabe que. Porque sin duda alguna al baño no fue.
—¿A dónde fuiste?— no pudo controlarse a preguntar, ni siquiera lo pensó dos veces para decirle. Es curiosidad, mucha. No sabe desde cuándo le interesa saber a dónde va a él o que hace, no debe ser de su total incumbencia o importancia.
—Fui a ver a mi madre...— responde borrando su sonrisa, o mejor dicho cambiando la a una más, ¿Nostálgica? ¿Extraña? Mo diría más bien, "diferente" a las usuales que suele dedicarle.
Aunque aquella larga pausa a lo último le causa intriga, debe admitir que le sorprende su respuesta, pues tan sólo conoce apenas a su hermano y ha oído muy poco de su padre. He Tian las muy escasas ocasiones que hablaba de ese hombre, siempre lo describía como un hombre grande y muy ocupado. Así como controlador y cruel. Pero Guan Shan no sabe a que tipo de crueldad se refiere.
En todas estas semanas que lleva conociéndolo jamás se mencionó a su madre, ni siquiera a él mismo se le pasó por su cabeza preguntarle algo sobre ella hasta que su propia madre la mencionó hace poco en llamada de ayer y ahora, no evita preguntarse como será la mujer. ¿Igual tendría esa aura toda intimidante? ¿O sería alguien mucho más amable, compasiva y bondadosa, todo lo contrario a He Tian?
—¿Querías acompañarme?— si bien fue una pregunta, sonó como una afirmación por parte del azabache.
—Tenía mucho sueño.
—Lamento no haberte acompañado al despertar, me hubiese gustado apreciar te más al levantarte. Pero sin falta siempre la voy a ver cada mañana en la que estoy aquí.— comenta de la nada, no esperó a que Guan Shan se parará, tomó asiento a su lado, muy cerca y prosigue.—Cuando las estrellas dejan de ser visibles y el sol sale por el horizonte, sin nadie a mi alrededor me gusta visitarla, es tan pacífico y memorable. — añade sereno. Mo piensa que su novio es todo un poeta pero no comprende exactamente algo.— Además te levantaste un poco tarde, ¿No querías ver los tiburones? — le recuerda algo que seguramente al pelirrojo se le había olvidado.
—...
—¿Estás de mal humor por no haberte dado un beso de buenos días?— le toma del mentón dejando su seriedad atrás, con diversión apretó sus mejillas molestándolo.
—Claro que no, nada de eso. — bufa irritado por las conclusiones que el otro logra sacar de la nada.
—¿Quieres ser mimado? Estamos solos aquí, me gustaría mimarte mucho. — confiesa enternecido ante la idea, acercándose peligrosamente a sus labios pues desea un beso de buenos días correspondido, aunque el que le dio antes de irse a ver a su madre con él durmiendo, también había sido bastante bueno.
—Sera más tarde. Ahora sólo quiero ir a comer.
—Un desayuno juntos es algo muy bueno. — concordó decidido a esperarlo.
Lo que quizás ninguno planeo en verdad, habrá sido el desenlace de su estadía ahí. Luego de desayunar, dar un pequeño y rápido recorrido a los alrededores hasta llegar a la parte donde el admirado hermano mayor de Tian los llevó a ver los tiburones, aquello último sin duda fue como una bombilla que encendió un calor ferviente en el interior de Mo que le provocó tal emoción oculta lo llevo hacer mucho más abierto y complaciente de lo que He Tian hubiese pedido creer. Y claramente no piensa en desaprovechar en lo absoluto.
Había descubierto un par de cosas nuevas relacionadas más a los gustos de Guan Shan durante toda la media hora que estuvieron observando como Cheng les platica y deja ver en su enorme estanque como es el trato con tales animales carnívoros, depredadores del mar. Sobre las diferentes especies de tiburones que tiene y porque los tiburones blancos sólo duran un par de días ahí.
Existen tres animales en especiales que ganan el favoritismo del pelirrojo aunque de diferentes maneras y grados. El tiburón si bien le asombra y perturba al mismo tiempo, no sería un animal que le gustaría tener de mascota, pero si mirarlo con admiración durante un tiempo indefinido. También le cae de buen gusto los cachorros, perritos. Aunque a veces los considera un tanto desordenados, ha dicho que no le molestaría tener alguno que cuidar si estuviese estable económicamente. Y el tercer animalito que en definitiva le mata de ternura son los hámster. Lo cuál a He Tian le causó ironía y aún más ternura, pues considera a Mo Guan Shan un pequeño, tierno, gruñón y bolita pelirroja que podría ser fácilmente en su otra vida animal uno de esos animalitos, ya sea un arisco gato o un adorable hámster. Ni mencionar cuando esté llega a tener sus mejillas regordetas al guardar tanta comida en ellas por un pequeño lapso de tiempo, le parece lo más bonito y gracioso del mundo.
Guan Shan tiene un tipo de belleza exótica y fascinante que solo lo atrae más hacia él, con grandes deseos de acortar esa distancia entre ellos que poco a poco se va extinguiendo. En esos días debe admitir como enorgullecerse que han avanzado bastante en su relación, en hacerla más íntima como de confianza. Mo es esa luz que no solamente lo está sacando de esa oscuridad que lo atormenta desde más pequeño, sino también es esa compañía que tanto necesita y quiso tener en las sombras.
Porque de que le sirve estar en la claridad solo, cuando en el temor de la oscuridad estará alguien haciéndole compañía.
Él no se apartaría de su lado nunca, ¿Verdad?
«Fin del noveno capítulo»
Palabras: 3,222.
Escritor: JaquiiAleWorld
Fecha de publicación: Domingo 28 de febrero del 2021.
Fandom: 19 Days
Au: Omegaverse
Historia: "Indeleble"
Nota del escritor:
¡Último capítulo del mes!
Me da gusto decir que técnicamente, esté sería el último capítulo de una de las tramas que junte. Para explicar mejor; está historia está fusionada con tres tramas un tanto distintas de otros fics que tenía guardado en borradores de la misma pareja. Una de esas tramas o una de esas historias es la que más tenía avanzada y de hecho use el apartado de esa historia para publicar indeleble. Dicha historia tenía 9 capítulos exactos guardados y aunque actualmente pues la edite para agregar más escenas y cambiar ciertos detalles, tencnicamente nomás tenía guardado y escrito hasta aquí.
Los siguientes capítulos se me llegaron a dificultar en un principio puesto que no tenía algo escrito o muy bien pensado para ellos, pero ahora me alegra decir que los tengo muy avanzados.
Otra cosa; lo de la madre de He Tian pensé en un momento en qué esté viva físicamente, y haga ciertas apariciones pero pos... No se, no me venía algo a la cabeza de que diálogos exactos ponerles y si podía con el personaje. Aparte de que la muerte de la madre de He Tian tendrá mucha relevancia en mi historia, en la trama, más de lo que se imaginan. No puedo revelar más pero al final lo entenderán... Así que pasaré al siguiente punto.
Tiburones xd lo único que se es que no se pueden mantener en cautiverio por varios días a un Tiburón Blanco porque según se mueren, o algo así. Ellos necesitan la libertad del océano y esas cosas. No se si es lo mismo con otras especies de tiburones, no lo he investigado.
Es curioso; yo soñé hace tiempo que tenía un gran tiburón como mascota, y a mí realmente no me dan miedo. Irónico porque yo tengo una fobia a cierto animal. Y ese animal a lado del tiburón, no da para nada de "miedo", pero a mí sí por ciertas circunstancias que pase de pequeño y me traumaron. Incluso varios familiares y conocidos me han dicho "Quieres un cocodrilo/tiburón de mascota, pero le tienes miedo a-" como diciéndome tipo "Es neta wey?", Jajaja pero así soy yo.
Espero pronto traerles el siguiente capítulo de la historia, que va estar intrigante e intenso, creo... Ya lo leerán en su momento. Nos vemos y todavía le rezo a diosito (xd) porque Old Xian actualice.
