10:"Marcas"
He Tian quiere, anhela y desea vivir su relación con Mo Guan Shan con total intensidad y amor. Él, por muy infantil que pueda sonar o inmaduro, sueña y crea un mundo ideal conforme todo avanza para bien de ambos. Una absoluta utopía perfecta donde ambos estén absurdamente felices, sabiendo que en ese oscuro mundo no todo puede ser perfecto ni ideal o como uno todo lo quiere.
Realmente pensar en que algún día en el futuro todo lo que ama puede terminar, le duele en gran medida, que sino fuese porque justo Guan Shan llegó para despertarlo de su ensoñación, continuaría pensando demasiado en ello hasta deprimirse increíblemente.
—¿Te sucede algo?— pregunta el pelirrojo. Por fin dejo a un lado los tiburones y ahora se centra específicamente en su novio.
—¿Quieres dar un paseo en los alrededores?— cuestiona para cambiar de tema y negar que le sucede algo.
—¿Acaso podemos?
—¿Lo dudas? Estamos en mi casa, claro que podemos. Sólo no te apartes de mi, ¿Entendido?— le contesta con firmeza y lleno de confianza.
Mo asiente a pesar de haber sentido un escalofrío por aquello último que dijo. Es de día y no deben tenerle miedo al bosque, además de que hay mucha gente también por ahí y por allá. Tampoco estarán completamente solos.
Durante el recorrido por las casas con temas de conversaciones vagos, sale uno que es de gran intriga.
—No suelo preguntarte este tipo de cosas...— menciona el Omega titubeando un poco. Observando con sentimiento, el dedo en su mano donde esta el anillo que días atrás Tian le obsequio. Como no esta en casa, no vio algo de malo en usarlo durante su visita en la vivienda de su novio quien también lo esta portando con mas lujo.
—¿Qué quieres saber de mí?— sonríe afectuoso, contento de que su pequeñín tomé interés por él, que desee saber algo acerca de él, su Alpha.
—Tu hermano está aquí, tu padre de viaje. Y sólo me queda una persona de tu familia que no se nada de ella...— traga grueso e inquieto. — ¿Dónde está tu madre?
Π Ω μ
«Pasar tiempo con su padre es algo inusual en su vida y aunque ya esté acostumbrado, no deja de ser doloroso y triste, especialmente en un niño de tan sólo diez años.
No obstante y para suerte, tiene a su hermano mayor. Siempre han sido muy unidos a pesar de que en ocasiones él se distancia un poco de él por trabajo o por su mismo padre quien lo educa con mano dura y estricta. Esto lo hace porque "quiere lo mejor para sus hijos", haciendo referencia que muy pronto le tocará a él ser entrenado para sabrá Dios y He Cheng qué.
Pocas son las comidas que se le permite compartir con su padre. Las conversaciones son cortas y aburridas para él. Sin embargo, en esa ocasión fue muy diferente. En aquella cena, su padre fue o muy sincero con él, o muy directo e insensible.
—¿Quieres saber cómo tú madre me marcó?
Su padre es un hombre robusto e increíblemente alto. A pesar de su edad aún se ve "joven". Cabellos rubios opacados y mirada oscura. Siempre viste formal y elegante. Cómo si siempre estuviera trabajando y quisiera verse bien, respetable y admirable como intimidante. Incluso con sus propios hijos.
—Papá...— le nombró Cheng, inseguro por lo que el mayor de los He acaba de decir.
—A tú edad igual se lo conté a tu hermano. No veo porque no decírselo. — comentó sonriendo de medio lado encogido de hombros.
La historia que esta por contar es interesante.
He Tian asiente ansioso. Después de todo, recuerda a su madre muy poco ya que murió hace años debido a una grave enfermedad que tuvo ella, aunque nunca ha sabido si es una enfermedad que contagio o es de nacimiento. Él todavía era más niño como para recordarla más que su rostro. Cabellos oscuros ondulados, y orbes profundos de color gris.
—Desde que tú madre no está aquí, me fue muy doloroso. No sólo por la pérdida, sino por la marca que ella me dejó que se fue borrando con el pasó del tiempo. — comenzó a explicar brevemente su padre.— Debes saber que la marca o mordida que te deja un Omega, es un lazo que solo se deshace cuando uno de los dos muere.— añade con seriedad.
—¿Los Alphas no pueden morder a su pareja?— preguntó curioso el menor. Todavía no sabe como funciona eso de los lazos, marcas ni periodos de celo en los Omegas y Alphas.
—La naturaleza quiso que sólo los Omegas tuviesen ese poder. — respondió con una sonrisa más arrogante y en su tono cierta ironía.— Ella me mordió cuando se enteró que estaba embarazada de nuestro primer hijo. — hizo una breve pausa, mirando de reojo a Cheng. — Ella era tan encantadora y hermosa. Mismo nivel económico y social, nuestros padres estaban de acuerdo con la relación. Todo parecía perfecto. Sino fuera por—,
—Papá, lamento interrumpirte. — habló su hermano mayor. — Pero no creo que sea bueno hablar mal de mamá. — reprimió su molestia.
—Solo le estoy diciendo la verdad, tiene derecho a saberlo y juzgar por el mismo. — le reprendió con seriedad.
—¿Quieres que le agarré algún rencor?— se atrevió a cuestionar Cheng, no le agrade que hablen de esa forma a la mujer que le dio la vida y ahora ya no esta con ellos compartiendo la cena. — Solo es un niño.
—Las decepciones llegan en los momentos que uno no desea.
—¿Qué tiene mamá?— habló está vez He Tian preocupado y ansioso por saber que ocurre.
—Que ella no me amaba como tanto decía.
—¿Qué?— cuestiona confundido el menor sin comprender lo que su padre dice.
—Creo que nunca fui suficiente para ella y sólo aceptó comprometerse conmigo por la presión de sus padres, las apariencias y que estaba embarazada de mí. ¿Entiendes todo lo que te estoy diciendo? — preguntó, pero antes de que He Tian diera alguna respuesta, el mayor se adelantó:— Déjame aconsejarte algo, mi pequeño cachorro. — hizo una breve pausa y le sonrió con ternura mientras le acariciaba sus cabellos oscuros. —Cuando crezcas, asegúrate de conocer bien a tú pareja y controlarla. Haz que te ame y que te tema también de ser posible.
—...
El pequeño Tian no supo que decir, ni siquiera su corta edad había pensando en tener "pareja" y no entiende a que clase de control se refiere su padre. Además que tampoco le agrada la mirada seria y disgustado de su hermano mayor o que quiso expresar su padre con esa pequeña historia de su madre. Es mas, esta seguro de que omitió varios datos importantes.
—Como le he dicho a tu hermano. Si quieres proteger a los que más quieres, debes volverte el más fuerte. Los sentimientos están fuertemente ligados a los instintos. —hizo una breve pausa mientras suspira pesado, se pone de pie y mirar a sus dos hijos. — Ninguno de los dos cometa el mismo error que yo, no sean tan amables y pacientes con su pareja. Recuerden que nosotros no podemos morder para crear un lazo, pero si manipular y doblegar a otros. "
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He Tian por lo general, no tiene buenos recuerdos de su familia. Él es clara definición de la frase "lo tengo todo, pero no tengo nada". O al menos eso era antes de conocer a Mo Guan Shan.
—¿Quieres conocerla?
Mo asiente, cuestionando se si la mujer estar por ahí o también es muy trabajadora como el padre. He Tian le explica que será después del desayuno.
Es domingo, un día de descanso que se debe llevar con calma. Ser disfrutable antes de que se acabe.
—¿Puedes dejar de tomarme fotos mientras estoy comiendo?— más que una pregunta, suenaa petición, una muy amenazante.
Guan Shan sabe que He Tian incluso antes de ser pareja, ha tenido la manía de tomarle fotos sin que se diera cuenta. Mientras dormía en alguna parte de la escuela, mientras conversaba con algún otro amigo, cuando cocinaba, etcétera.
—¡Imposible! Debo inmortalizar este momento. — le niega su petición con su altanera sonrisa.
—Uhm.
Mo se levanta de su asiento y calcula si puede quitarle ágilmente el celular al azabache, lo mira fulminante. Pero no hace nada más que levantar, sacar su celular y alejarse un poco.
—¿A dónde vas?— pregunta curioso su novio.
—Terminé, en un rato recojo los platos. Debo hablarle a mamá.— le contesta, buscando el contacto de su madre cosa que no fue tardada, decidido a llamarle.
—Dile a tía que te estoy alimentando y cuidando muy bien. — exclama eufórico, procurando que fuese escuchado. Después de todo, es una de sus tantas maneras de demostrar cuánto lo quiere y que deben seguir estando juntos.
Cuidándolo, alimentando lo, como su pareja que es, es su deber y adora de hacerlo.
—Cállate.
Mo intenta alejarse a un lugar menos ruidoso pero sin alejarse demasiado de dónde está He Tian, prosigue a llamarle a su querida madre.
—¿Momo?
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Lo que tiene con su "guardaespaldas" y mano derecha, no sabe si definirlo como algo prohibido. Si bien es cierto que sus amoríos con él son secretos y pasan de desapercibido por los demás, sospecha que quizás más de uno se habrá percatado de su fuerte aroma impregnado en la piel y cuerpo del Omega de duros rasgos y que varios dudan de su naturaleza por salirse del estereotipo de «delicado y suave», desbordando una belleza única y diferente a cualquiera que haya visto.
Al principio quizás fue necesidad, una fuerte atracción que desde hace años ha sentido hacia él. Comenzaron siendo desconocidos, rivales, luego colegas en el trabajo de su padre hasta volverse algo mucho más íntimo. No es un jovencito u adolescente hormonal como para no saber seriamente lo que quiere. Él, a su edad de treinta años está secretamente cautivado por alguien un poco mayor con quién desea formalizar, anudarlo y qué de a luz a todos sus cachorros.
No tiene marca. Pero como desearía tenerla. Su Omega es perfecto para tener a sus crías. Es fuerte, resistente, robusto, muy bien ejercitado, igual de alto que él y tiene un carácter sencillamente que lo enloquece. No le tiene miedo pero si algo de respeto. Difícilmente demuestra estar preocupado por él. Es bruto en ciertas cosas pero si lo consigues, puedes hacerlo dormir como bebé lo cuál lo ha aprovechado en diversas ocasiones. Y para culminar, las feromonas, el aroma que desprende encaja perfecto con su seleccionado gusto.
Al sentarse en la orilla de la cama, observa cautelosamente a su acompañante totalmente dormido. Más sabe que quizás pronto despierte si se da cuenta que no está a su lado. Verlo entre las sábanas, en su cama le otorga gran satisfacción y un impulsivo deseo de tenerlo así por mucho más tiempo. Saber que lo han hecho hasta el cansancio y sudor, que esas cuatro paredes son testigos de la lujuria y lo carnal que han despertado, es motivo suficiente para no despertarlo y continuar él con el trabajo. Todavía es "temprano". Son apenas las cinco de la tarde y en la noche estarán muy ocupados.
Sin embargo, su celular sonando también es algo que le preocupa y alerta un poco. No deja pasar diez segundos cuando responde al llamado.
Es él.
—¿Vendrás?— pregunta con calma y serenidad habitual, también demostrando un distanciamiento adecuado y respeto al mayor.
—Esta noche estaré allá. — contestó. Cheng está tan acostumbrado a su voz grave, ronca que quiere infundir en ocasiones miedo. Pero él es su hijo, el mayor de los dos y ha dejado de temerle miedo a su padre desde hace tiempo. —¿He Tian está ahí?
—Si.— responde enseguida para después titubear un poco. Pensando en si decirle o no.— Está con alguien. — agrega, sabiendo que su padre no estaría satisfecho con la cortante respuesta anterior.
—¿Es algún amigo de la escuela o alguien más?
Silencio, cuando debió hablar. Tensión en un momento no adecuado. Cheng quizás se arrepienta de su respuesta pero, no está diciendo algo malo.
—Diría que es alguien más.
He Cheng solo quiere regresar a la cama con su Omega de cabellos blancos y mirada fruncida, pero sabe que su padre no se lo dejara tan fácil.
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El día pasó muy rápido para ambos, o al menos así lo sintieron cuando la compañía del otro es agradable y amena. He Tian no dudó en demostrarle su afecto, besándole y abrazándole en cualquier rincón de la casa sin vergüenza ni miedo de que alguien los viera. Marcando al pelirrojo con su aroma y divirtiéndose con él.
Sin embargo, la alegría, regaños y muecas graciosas no es un privilegio que dure demasiado tiempo.
Siendo poco más de las cinco de la tarde y acordándose, He Tian lleva a Guan Shan al lugar donde en la mañana, muy temprano fue. Al lugar donde le dijo a su novio, descansa su madre.
—Yo... No sabía.
El lugar es grande, donde cientos de todo tipo de flores blancas están sembradas ahí y florecen. Enfrente de todas ellas una tumba las grabaciones de un nombre, fecha y algunas palabras dedicatorias.
Mo le abrazó con tanto sentimiento, queriéndolo reconfortar. Sería estúpido decir un "lo siento". No es un sentimiento que pueda igualar. Puede imaginarse lo doloroso y difícil que ha de ser, pero no estará en los pies del otro. Si siente empatía, pero tampoco tendría sentido disculparse por la muerte de la otra persona, es mejor solo abrazarlo y escucharlo. No sabe exactamente que cosas decir e esos casos.
Regresando a la casa, notaron que está por anochecer. El sol se oculta en el horizonte y en el cielo hay un hermoso arrebol.
—Creo que nadie ajeno a mi familia lo sabe. — comienza a contar. La profunda tristeza y depresión con el pasó de los años ha ido disminuyendo. Esto no significa que el momento sea menos melancólico. —Desde niño mi padre casi nunca estuvo conmigo, mi madre tampoco porque murió joven.— suspiró pesadamente.— Cuando crecí mi hermano también se fue alejando y distanciado conmigo. Me quedé sin nadie...
Mo lo vuelve abrazar pero más fuerte, queriendo hacerle saber con su abrazo, con su aroma y palabras que él no está solo.
—Yo estoy aquí.
—...
Silencio cuando debía haber ruido. La seguridad y determinación con la que el pelirrojo habló le hace sentir cosquillas y una satisfacción tan grande que no puede describir. Le hace sentir tan grande y querido.
"Tan lindo y sólo mío. ¿Me merezco a tan hermoso ser?"
—Ahora somos tú y yo y no pienso dejarte. — continua Mo dejando la pena a un lado. Se puso enfrente del mayor para apoyar su manos en sus hombros, ponerse de puntas y besarle. Un beso que no tardó en ser correspondido.
Un beso profundo que le transmite tantas cosas.
—¿Lo prometes?— murmura en medio del beso, deseoso de saber la respuesta de su Omega. Ansioso de sentir a su novio, de tenerlo más tiempo entre sus brazos y de que lo reconforte por más tiempo.
—No me hagas repetirlo dos veces.— gruñó. Tian sonríe al saber que Mo sigue siendo Mo.— Sabes que no soy alguien de muchas palabras.
Es cierto, Mo es alguien de acciones. Así demuestra en ocasiones su aprecio y afecto hacia él. Porque aunque no siempre lo oiga decir un te quiero, puede demostrar un me preocupas o un te amo cuando lo ayuda, cuando le hace compañía y muchas otras cosas más que ameritan actuar y no necesariamente hablar.
—Solo no quiero ilusionarme, mucho menos decepcionarme.— le abraza de la cintura, Mo sólo guarda silencio para escucharlo. He Tian no quiere despegarse de él aún sabiendo que deben volver a casa ahora.— Eres lo más hermoso que me ha pasado en mi corta existencia. Sigues a mi lado a pesar de conocer como soy realmente. Me soportas, me acompañas, me besas y me gustas, me enamoras cada día, tanto que yo... Odiaría que me mientas.
—¿Qué quieres que haga para que te lo demuestre?— pregunta un poco desesperado, pero decidido a realizar cualquier hazaña —que estuviese al alcance de sus límites obviamente—, cualquier cosa para demostrarte a su novio que el cumple con su palabra y que aunque no es una persona de mucho vocablo, realmente lo quiere un montón.
He Tian lo admira en silencio. Sus pequeños labios, su nariz, sus delgadas y pequeñas cejas, el rojizo de sus cabellos, el color en sus suaves mejillas y su silueta encantadora. Todo de él, le fascina y será algo muy raro e imposible que encuentre alguna imperfección que le llegue a desagradar.
El silencio se hace eterno y Guan Shan sólo se mantiene cerca suyo, casi chocando respiraciones y en un manto de emociones que solo ellos dos pueden entender.
—He Tian...— menciona su nombre. Le gusta escuchar su nombre de aquellos labios, de esa voz que no deja de encantarle.
"¿Qué quieres que haga para que te lo demuestre?" Recuerda que le preguntó, y por fin responde un poco ronco pero tan seguro y deseoso un:
—... Márcame.
«Fin del decimo capitulo»
Palabras: 2,866
Fecha publicación: Viernes 05 de marzo del 2021.
Escritor: JaquiiAleWorld
Fandom: 19 Days
Au: Omegaverse
Nota del escritor:
Mi idea era actualizar el día de hoy pero e la madrugada, sin embargo por diversos motivos no pude y no me quedo de otra que actualizar pero desde mi computadora lo cual hizo que me tardara un poco mas. Quise hacerlo mas temprano pero tenia clases y no había desayunado. Pero al fin les traje el capitulo de hoy, uf. Puse la escena ChengQiu que tanto quería xd. Ya vamos por el cap 10 gente, uf. Por fin hemos llegado aquí. en fin, creo que no se me ocurre nada mas que comentar así que los dejo, nos vemos la próxima!
Me encanta esta imagen, que no es mía obvio xd se me olvido el nombre de la artista pero ha subido algunos comics de la pareja. en Tumblr.
