Es extraño, raro. Uno creería que al no tener a su Alpha merodeando por ahí ni estando siempre muy al pendiente de él, Mo por fin podría salir con quién quisiera sin tener a su novio detrás de él. Que se sentiría más "libre", no se enojaría por las discusiones que a veces se dan entre ellos dos y tendría más tiempo para él mismo. Que ya no se sentiría tan controlado.

Pero la verdad es que, aunque si tenía más tiempo para él mismo y no discute constantemente con alguien, aunque en sus ratos libres se comunica con su novio por el móvil, no siente total comodidad o entusiasmo al no tenerlo cerca suyo y saber que hace. El dormir ahora se siente tan solitario y frío. El despertar en la mañana y ver qué no hay alguien a quién abrazar o darle los buenos días, también le da ansiedad y cierta frustración que ni él mismo puede explicar.

Los dichosos tres días fueron apenas soportables, pero no por ello menos vacíos. Realmente extraña tener frente a frente a su pareja, su mirada profunda y aroma enloquecedor que encaja con el suyo. Escuchar su voz en diferentes tonos, delinear sus pestañas, labios y cejas, besar su cuello donde tiene su marca mientras disfruta de las caricias que ambos proporcionan al otro. Sons esos detalles y demás que realmente comienza a extrañar demasiado en ese corto tiempo que ha pasado.

Mo recuerda entonces que He Tian no le comentó exactamente a qué iba a la casa de su padre en las montañas. Solo dijo que es una "emergencia" y "asunto familiar". Tampoco le ha preguntado cuando lo escucha hablar por teléfono. Siempre se le olvida porque prefiere hablar de otras cosas más amenas con su novio.

En la noche duerme aferrado a aquella gigante almohada de sandwich que su novio le obsequio hace bastante tiempo y se sigue manteniendo suave y con un muy sutil aroma a su Alpha. Pero en realidad huele más a él.

El Omega entra en conciencia que ya han pasado los tres días y He Tian no da señales de volver pronto, lo cuál no dejar de preocuparle.

"¿Por qué tarda tanto?"

Π Ω μ

No fueron solo tres días como se supone debían ser, fue toda una semana entera. Incluso ya está en la cuarta semana del mes de julio. Y no se siente para nada contento de la ausencia de su pareja, ni qué tardé en responder sus mensajes de texto y las llamadas que se hacían eran pocas, insuficientes.

En la mente de Mo Guan Shan sólo pasan las mismas preguntas que lo hacen sentir intrigado y con un miedo profundo e irracional; "¿Qué tanto hace? ¿Por qué no me cuenta? ¿Y si me está engañando? ¿Será que se molestó mucho porque no he accedido a casarme con él? ¿Quizás está buscando la forma de romper nuestro lazo?¿Acaso no se da cuenta de que lo necesito yo también?¿No se da cuenta que yo daría todo él?"

Pensar en todo ésto realmente le provoca querer vomitar, devolver la comida y un poco llorar. No siente nada fuera de lo común con la conexión que todavía tiene con su novio debido a la marca o el lazo que tienen muy íntimamente, pero de todas formas no deja de sentirse inconforme, temeroso y muy angustiado. ¿He Tian realmente lo habrá dejado? ¿Habrá perdido el interés en él? Esas preguntas no lo dejan dormir bien en las noches e incluso afecta su salud y un poco su estado mental.

"Hasta ahora sólo existe una forma definitiva y efectiva de romper por completo un lazo entre Omega y Alpha." Es lo que se sabe hasta la actualidad, ni la ciencia o biología ha descubierto otros métodos efectivos para romper esa clase de profundas marcas, solo han encontrado modos para evitar que se hagan."Tian no sería capaz de..."

Que He Tian no esté cerca suyo le está afectando demasiado. En estos últimos cinco días ha sentido de todo; ansiedad y a veces un poco de depresión con algo acompañado como muchas náuseas, vómitos y mareos, e incluso en ocasiones le duele un poco la cabeza.

Ha oído que cuando una pareja está enlazada y se distancia demasiado por un tiempo indefinido, comienza a causar o afectar física como mentalmente en ambos. Incluso entre sueños o cuando Guan Shan intenta dormir, parece calmarse un poco pero no le dura demasiado dicha calma, porque hasta en el mundo de los sueños se convierte en pesadillas que muestran los peores escenarios para hacerlo preocupar aún más. Cuando Guan Shan despierta la mañana siguiente, lo hace inconscientemente llorando, hasta darse cuenta que lo está poco después.

No sabe porqué. No entiende bien el porque. Esta sufriendo, él y su Omega se sienten así, es horrible, doloroso. Extraña todo de su Alpha, su aroma, su voz, su cuerpo y el amor que esté siempre le demuestra aunque a veces se pase de posesivo y celoso, aún así quiere verlo pronto. Quiere que regrese, necesita de su compañía y amor.

En el trabajo, en la universidad, todo el tiempo se siente intranquilo, incompleto.

Es así que sin darse cuenta, o quizás en lo más profundo de él lo sabe y no lo quiere admitir, depende emocionalmente de He Tian.

Odia un poco sentirse así.

Π Ω μ

He Tian entra al avión privado de su hermano. Si es sincero, nunca imaginó que de la casa iba a tener que salir a otro lugar muy lejos de ahí. Y él único modo de llegar "rápido" de un punto a otro es por ese medio costoso de transporte.

Su celular fue bloqueado durante veinticuatro horas por ciertos motivos, pero al fin lo enciende para ir a leer la última conversación que tuvo con pareja en mensajes de texto.

Se distrajo un poco en realidad. Sabe que ya es tarde, que quizás su novio esté a punto de dormirse o esté muy cansado y por lo tanto no quiere molestarlo con sus llamadas. Así que decide esperar hasta mejor, llegar a casa, a su hogar con él. Le comentaron que el vuelo tardaría alrededor de cincuenta minutos, después de todo no es muy lejos donde está.

Para su gran molestia y fastidio, su padre se sienta cerca suyo. No en los mismos asientos, pero si lo suficiente cerca para escuchar lo que dice.

—¿Has escuchado la noticia?— le pregunta para asombró del más joven de los He. Tian no sabe de qué le habla.

—¿Qué noticia?

—Ya eres tío.

—¿Qué?— expresa con estupefacto y suma sorpresa.

No es difícil deducirlo, solo tiene un hermano. Aunque ya sospecha un poco quien es la madre, de todas maneras lo que le asombra y da gran curiosidad es saber hace cuánto fue. Después de todo, está distanciado de su hermano desde hace mucho tiempo, por lo cuál es algo normal que apenas se esté enterando de esté tipo de cosas.

—¿Ya nació?— pregunta Tian sin evitar su interés en el tema. Quizás nunca se imaginó a su hermano con un hijo, o siendo padre. Todavía le resulta muy raro de tan sólo imaginarlo.

—Tienen un par de semanas.

—¿Tienen?— interroga. Después de todo, su padre habló en plural.

—Son gemelas. — responde tranquilo, seguro pero con el ensamble serio como siempre.

—¿Y por qué me cuentas todo ésto?

Su padre no responde en un largo rato, parece incluso sonreír un poco con ironía.

—¿Y cómo te va a ti, con tu Omega?— le sonríe, cambiando de tema.— Nunca he tenido el honor de conocerlo personalmente. En todo este tiempo que llevas con él.

Lo siguiente solo es más charla. Su padre se percata de la intranquilidad y lo mal que ha dormido estos días. Parece casi enfermo.

—Por cierto, ¿Cuándo me pensabas decir que estás enlazado?— pregunta su padre de repente. Tian no puede creer que lo haya notado. ¿O cómo lo habrá descubierto?¿Acaso es muy obvio? Si durante su viaje ha tratado de cubrirla. — ¿Sabes las consecuencias que ésto puede traer, considerando tu situación?— hace hincapié en lo último, en un tono molesto. No necesita decir más para que su hijo sepa perfectamente a qué se refiere.

He Tian no quiere dejar a su Omega.

Π Ω μ

La noche de un día domingo, alrededor de las once; Mo escucha apenas como se abre la puerta principal de la casa. Aunque en realidad se levantó primero para ir al baño a vomitar en el retrete, todavía se siente mal por la distancia entre él y su pareja. Al principio se horroriza un poco pensando que podría tratarse de algún ladrón y está más que listo para sacarlo a golpes pero sin que llegue a escapar para así llamar a la policía. Pero de inmediato cae en cuenta en algo muy importante, y es que se ve que la persona que está entrando es su novio. Él único que tiene copia de las llaves —aparte de su madre—.

No niega que se siente dichoso y ansioso por estar de nuevo entre sus brazos. De volver a aspirar su aroma, sentir su calor natural y escuchar su voz cerca de él hasta estremecer lo por completo.

—¡He Tian! ¡Volviste!

No oculta su sonrisa y emoción de volver a ver a su novio, de correr a él para abrazarlo con todas sus fuerzas para después enterrar su nariz en su cuello, teniendo que ponerse de puntillas para poder alcanzarlo y besarle mejor, acariciando sus cabellos oscuros con esmero, enredando sus dedos en sus hebras largas oscuras.

—Omega... Momo.— sonríe enamorado, un tanto sorprendido por como lo recibió su novio y que gustoso, corresponde el abrazo mientras le besa sus mejillas y cuello.

A él también se le complicó separarse de Mo por unos días. No dormía bien o casi nada, siempre se sentía inquieto, nervioso por no saber exactamente cómo y dónde está su pareja. ¿Y sí le sucedía algo mientras él está afuera? Aquella sensación le abrumo horrible. Fue insoportable esos días estando lejos de él. No quiere volver a separarse de Mo de esa ni de ninguna otra forma por tanto tiempo.

—Mierda, me dijiste que sólo eran tres días.—Le reprocha con razón de molestia.— ¡Maldito mentiroso! ¿Por qué tardaste tanto en regresar?

"No te vuelvas a ir", es lo que piensa Mo en realidad, mientras se aleja para darle espacio y ayudarle con su maleta. He Tian debe estar muy cansado y ha de querer quitarse la ropa para luego dormir.

—Un asunto de mi padre y... — titubea un poco al hablar.— Otro familiar que tiene problemas de salud.

—¿Tú tío?— piensa rápidamente. No cree que se trate de su hermano, indirectamente lo hubiese mencionado. Vagamente recuerda al desconocido tío de Tian.

El mayor asiente.

Cuando llegan a su dormitorio, el Alpha se va quitando todas sus prendas de ropa hasta quedarse en bóxer. Rápidamente toma a su pareja para jalarla y que ambos caigan en la cama para descansar. He Tian da un bostezo largo hasta lagrimear un poco, se acomoda en su lugar y hace que Guan Shan se posicione en su regazo para abrazarlo y besarle, acariciar su espalda debajo de su camisa.

—Realmente te extrañe, me sentí muy mal sin ti. — confiesa el azabache.

—Idiota Alpha... Yo igual te extrañe mucho He Tian. — le corresponde sus mimos con el mismo amor y aprecio que el otro, hasta recordar algo.—¿No tienes hambre?¿O prefieres a dormir?

—Mmm.— lo piensa un poco. Esta muy cansado, pero quizás no demasiado. Además que ahora que por fin está en casa con su novio, le levanta los ánimos.Y que Mo esté de buen humor hasta el punto de querer atenderlo o cocinarle, le tienta mucho en aceptar su amabilidad. —Quizás tengo hambre.

No quiere algo muy elaborado, algo sencillo pero delicioso que le preparé su novio, estará más que contento y satisfecho con ello.

—Entonces ven, te prepararé algo para cenar. — le dice para levantarse de la cama e ir rápidamente a la cocina, no sin antes ponerse sus pantuflas de gatito, cortesía de He Tian hace un par de semanas atrás, fue uno de los regalos de su cumpleaños.

Antes de seguir a su novio por detrás, el Alpha recuerda algo muy importante y lo va a buscar rápidamente en la maleta que trajo consigo. Es una suerte que Mo no lo haya visto o no haya revisado dentro de está.

El Omega pelirrojo comienza a ver las cosas que hay en el refrigerador y en la alacena para ver que se le ocurre preparar. Saca varios ingredientes con el objetivo de realizar un risotto de calabaza, unos sandwiches acompañado de algunas papitas fritas para acompañar y una salsa no tan picante para darle más sabor.

—¿Cómo te fue en tu viaje? ¿Tú tío está mejor o se sigue sintiendo mal?— pregunta Mo para sacarle conversación, apenas ve que He Tian baja y se acerca a él. No toma en cuenta que se tardó un poco en seguirlo. Trae puesto unos pantalones holgados, pero del torso no trae nada más puesto.

—Tiene una enfermedad incurable. — admite, soltando un pesado suspiro.

—Oh, eso suena bastante mal...— muerde el interior de su mejilla, pensando en como cambiar el tema. No sabe si Tian es cercano a su tío, lo único que si tiene consciencia es que con su hermano y padre no lo es.

—Pero desde hace tiempo recibe tratamiento.— responde encogido de hombros y más tranquilo. Con sus manos atrás de la espalda, se acerca más a su pelirrojo.—¿Sabes? en mi viaje, medite varios aspectos de mi vida, sobre mis próximas decisiones y que es lo que quiero para mí y para ti, para nosotros dos. — le besa su cuello desde atrás, lo arrincona un poco.

—¿Sigues con la idea de casarnos? — frunce el ceño. Durante estos días no había vuelto escuchar hablar del tema que en ese aspecto, si sentía alivió de no oírlo.

Y hablando de ello, ya no siente más náuseas o mareos, o eso cree. Sin duda la presencia de su Alpha lo hace sentir mucho mejor. Quizás si se sienta un tanto cansado, pero es porque es tarde y en estos días tampoco dormía bien, nada extraño en realidad.

—Me di cuenta que, sin mi, no puedes seguir adelante. Que tú vives solamente para mí, me necesitas tanto como yo a ti.

Mo detiene lo que está haciendo para darse la vuelta a duras penas, puesto He Tian lo tiene bien arrinconado contra un mueble que se le hace difícil moverse. Debido a que su pareja no tiene más que unos pantalones que lo cubren y sabrá Dios si se quitó también los bóxers que tenía puesto antes, no evita frotarse un poco en contra de él. Ni siquiera se da cuenta de cierto detalle, hasta...

—... Estás raro. Sin duda debes tener mucha hambre. — es lo único que se me ocurre decir.

—Momo, te amo tanto. Eres el Omega más precioso y hermoso que he conocido, todo mío~— le empieza a decir mientras lo abraza con fuerza. Aspira su aroma natural, aquel que tanto le encanta.

—Dime algo que no sepa.

—Algún día, en un futuro próximo, vas a cargar a todos mis cachorros~— le besa su cuello, dejando un camino húmedo y continúa frotando su cuerpo contra el suyo, Mo siente sus músculos y piel caliente. Pero se siente un poco desconcertado por lo que acaba de decir su novio. No asqueado, quizás un poco incómodo, pero tampoco le molesta las caricias y besos de su pareja. Después de todo, todo de él lo ha extrañado.— Vas a ser el dueño de mi dinero, cuerpo y corazón.— añade un tanto divertido pero sin mentir.

—Ugh, realmente te estás portando muy raro. ¿Tomaste algo de camino a casa?— pregunta sin saber cómo quitárselo de encima para continuar cocinando. Nunca ha visto a He Tian borracho, o tan siquiera sabe si toma como tal, pero podría compararlo un poco en esos momentos con un torpe borracho.

De repente y para extrañes de Mo, He Tian se aleja y se arrodilla enfrente suyo, sosteniendo en su mano algo que no había notado antes.

... Hasta Ahora

—Momo, por favor, cásate conmigo. — lo mira con total ilusión y amor.

"Ah, por eso tardó en bajar" "por eso se porto particularmente, muy cariñoso y raro"

Guan Shan se queda sin palabras por un largo rato. Antes era diferente. He Tian siempre le molestaba con ese tema, presionando lo a qué debían casarse por equis o ye razón. Sin embargo ahora es algo diferente, porque le hizo la propuesta más real y formal. Medio desnudo pero muy persuasivo, agarrándolo de un buen humor y en un momento clave de vulnerabilidad por lo que había pasado debido a su larga ausencia. Un momento donde Mo quiere consentirlo, donde quiere estar con él porque le extraño mucho y sintió necesitarlo tanto.

De todas maneras, no deja de pensar lo innecesario que es y fue comprar un par de sortijas para ello, como si ya aceptará casarse con él. Como si He Tian diera por hecho su consentimiento.

Lo que más le preocupa ahora al Omega; no sabe si es la pedida de mano o adivinar el costo de la sortija que compró He Tian sólo para que la use si es que acepta en casarse con él. El Alpha sabe que su novio por lo general no niega los regalos que su él le da, porque en la mayoría de las veces son particularmente muy caros. No quiere que el otro gaste en vano o no le gusta rechazarlos por los que los termina aceptando. Pero ahora, la cosa es muy diferente.

Y aún así, Guan Shan no duda ni tiembla ante su respuesta, que tarda un poco en responder:

—No quiero.

—Estoy siendo muy serio, sin filtros. Quiero que nos casemos...— volvió a repetir insistente. No piensa retroceder, no piensa aceptar un no por respuesta, aunque debe admitir que la contestación tan directa de Mo si le ha dolido.

—¡Yo no me quiero casar todavía!— frunce más el ceño y lo mira con cierto enfado.

El Alpha no responde, se pone de pie y lo mira decepcionado como enfadado. A Mo no le importa, no tiene porqué sentirse culpable por rechazarlo. Realmente había creído que las cosas llegaron a quedar claras desde hace días atrás y que su pareja no volvería a tocar ese tema que le incómoda y pone muy nervioso. Un tema que quizás a cualquier otro Omega a su edad le emocionaría y llenaría de tanta ilusión, pero a él no, no exactamente.

—He Tian, — le llama mientras da un largo suspiro cansado de lo mismo. ¿Cómo puede ser capaz de arruinar su buen humor en cuestión de minutos?—

Si sigues insistiendo y presionando me con ésto de casarnos, si no tomas en cuanta mis sentimientos y lo que opino, yo tendré qué...— hace una breve pausa receloso y dudoso. No quiere utilizar la "carta" como dice Jian Yi, pero sino tiene otra opción y por más que le duela decirlo, debe hacerse lo entender.— Tendré que terminar contigo.

"Por fin lo dije". Le ha costado, pero lo dijo que es algo muy importante. No le importa si el otro se le toma como amenaza o advertencia, y por supuesto que no quiere llegar a ese extremo de terminar su relación con He Tian, pero debe hacer lo necesario para conseguir también sus propios objetivos y metas, para que su pareja entienda de una vez lo que necesita y lo que deben pausar.

—¿Qué dijiste?— le emita en la acción de fruncir el ceño aparentemente incrédulo e indignado por lo que acaba de escuchar.

—Pienso terminar lo nuestro si sigues presionando me con eso de casarnos. — dice firme o al menos, intentando no temblar. Debe demostrarse serio y recto ante su decisión o Tian no le tomará enserio.

—Tú no puedes hacer eso, ¡No puedes terminar conmigo!— exclama con terquedad y enfado.

Mo Guan Shan sale de la cocina, a duras penas esquivando su acción de arrinconar lo y va directo arriba, a su habitación. Ya se ha dado cuenta que no habrá cena que preparar y que el He no lo dejará en paz.

Es increíble como él que lo espero durante días en casa, extrañandolo todas las noches y deseando tenerlo en casas, ahora He Tian tiene que arruinarlo todo.

"Lo está arruinando todo". Piensa Mo aguantando las ganas de gritarle o responderle de alguna manera grosera.

—¿¡A dónde mierda crees que vas!?— le vuelve hablar el azabache molesto, siguiéndolo hasta su dormitorio compartido.

Mo Guan Shan piensa en cerrarle la puerta en la cara para que lo dejé solo, pero se abstiene a hacerlo. En vez de eso, se detiene en el pasillo y antes de entrar al cuarto, le dice:

—¡No me grites! Si sigues comportándose así y presionando me a hacer algo que no quiero, entonces lamentablemente tendré que terminar contigo e irme a casa de mis padres.— le advierte, su rostro está rojo de la ira que siente en esos momentos. Realmente lo ama, pero ya no puede soportar o tolerar su actitud o como quiere controlarlo por completo hasta el punto de presionarlo a qué se case con él sin considerar sus pensamientos.—¡No pienso vivir bajo el mismo techo de alguien que se comporta como una mierda de persona, como un monstr!—

No logro terminar lo que quiso expresar.

He Tian está en silencio en el habla, seriedad en su mirada pero lo que hace para detener las palabras de Mo, es lo más grave de ahí.

El estruendo fuerte acapara todo. Guan Shan es interrumpido y no de la mejor manera. El golpe quizás no es el más fuerte que ha recibido en su vida, porque sabe que el Alpha se contuvo un poco, pero ha sido lo suficiente doloroso como para callarlo por un breve rato y causarle un ardor en su mejilla golpeada hasta el punto de que poco después estará entumecida.

El Omega de cabellos rojos tirando a lo naranja, pudo imaginar tantos escenarios posibles a la reacción de su novio, menos ése. No puede creer que He Tian haya sido capaz de callarlo de ese modo, a él. A quién siempre le juró nunca mentirle, nunca levantarle la mano, tratarlo siempre con cuidado y mucho amor.

El impacto del golpe lo hace irse para atrás hasta chocar con una pared donde se agarra para no caerse. Sus ojos pican, se aguan, amenazantes con romper en llanto en cualquier momento. Porque a Mo no le dolió tanto el golpe como tal, ha recibido varios en el pasado, lo que realmente le dolió es que He Tian sea quién lo hizo a esas alturas de su relación. La acción e intención con que lo hizo le duele demasiado. Sobre todo, que se tratará precisamente de la persona que tanto ama y nunca pensó recibir tal agresión.

—... M-Me pegaste. Cómo mierda pudiste.— le recrimina apenas recupera aire y la voluntad de hablarle, sin saber que más decirle. Su vista se nubla por las lágrimas, el dolor en su pecho y cabeza que comienza a provocarle toda la densa situación.

He Tian ha permanecido en un largo silencio, mirando todo lo que acaba de acontecer y analizando sus próximos movimientos. No niega que le duele haber tenido que llegar hasta este punto de pegarle a su novio, es algo que realmente no quiso llegar a cometer y no sabe si podrá perdonarse él mismo por lo que acaba de hacer.

Pero también está muy consiente de que quiere controlarlo, dominarlo. Esta cansado de que continúe rechazando lo de esa manera. ¿Acaso no puede comprender que si ha llegado hasta este punto, es porque lo quiere mucho? No le ve el verdadero problema en casarse tan jóvenes, después de todo ya están enlazados. Tan sólo que el matrimonio confirma aún más su unión en unos papeles y otros detalles más.

He Tian Quiere que cada parte de Mo le pertenezca. Necesita de él y viceversa. El Alpha también está consiente de que el Omega depende mucho de él en ciertos aspectos. No comprende porque su novio se hace el difícil, ¿Acaso no lo ama?

Sus padres igual se casaron muy jóvenes. Y aunque le contaron que su madre tampoco estuvo muy de acuerdo al principio, luego se acostumbró o cedió y no hubo más inconvenientes. Fue feliz con su papá hasta sus últimos días de vida. Aunque claro, tampoco es que admire a su papá por las cosas que hace en su trabajo o a su hermano, él quiere una vida diferente junto a Mo.

Y quiere hacer entrar en "razón" a Guan Shan para que comprenda porque él hace todas estas cosas. Es por la "felicidad de ambos."

—Pequeño Mo, tú no entiendes en la situación en la que estás.— habla por fin para acercarse hasta él. Lo arrincona encontra de la pared y esté apenas reacciona a su cercanía, quiere alejarse de él pero el mayor se lo impide.— No puedes irte de mi lado, nunca.

—Tú no puedes hacer...— su voz sale temblorosa para su rabia, recuerda de nuevo aquel golpe que recibió hace poco. Teme que se vuelva a repetir si dice algo que no sea del agrado de su novio.

"¿Todavía debería llamarle así?" Él no quiere vivir bajo los brazos de alguien que le golpeó y no es ningún desconocido. No quiere dormir en la cama de alguien que detesta y ama a la vez. Sus sentimientos son un conflicto en su interior. Una parte de él dice que debe aguantarlo y ceder ante él, otra parte que se joda y se largué de ahí antes que sea aún más tarde.

Sea lo que sea, la cabeza le da vueltas y siente náuseas otra vez. La situación es demasiado para él. No quiere aguantarlo más.

—No quise golpearte, no me gusta verte llorar de está forma. — dice en un extraño modo de disculpas.—Pero no me dejaste otra opción. Si dejás de decir que terminarás conmigo, no volverá a pasar. — le besa con suavidad la mejilla donde lo golpeó, como si aquello fuese lo mejor.

El Alpha besa a su Omega está vez en otras partes de su cuerpo, quién al principio intenta rechazarlo, pero al final logra ceder por las feromonas que el otro desprende para cautivar lo y sobre todo, mantenerlo bajo su control.

Mo no quiere odiarlo, pero He Tian se la está poniendo muy difícil.

Π Ω μ

Mo Guan Shan no tiene la intención de perdonar lo que ha hecho e hizo He Tian con él. Un desastre por completo. Convierte su amor en un caos.

—H-He Tian, ya déjame.

Otra vez en una situación que se escapa de su control. Mo no es que no quiera, no puede apartarlo, su naturaleza hace imposible que lo haga. Quiere odiarlo, aborrecer lo, alejarlo de su lado y no volverlo a ver nunca más, pero hay algo que se lo impide.

Él mismo. Y no, no se refiere está vez a su novio.

—Pero si estás necesitado de mí. Tú Omega no se quiere apartar de mi lado, por eso estamos enlazados y no habrá nada ni nadie que rompa lo nuestro.

Tian reparte besos húmedos en varias zonas de su cuerpo, desde su cuello a zonas más erógenas y por lo tanto sensibles para el hermoso Omega. Guan Shan detesta con todas sus fuerzas que no pueda hacer nada encontra de él, al menos no en ese preciso momento. Su cuerpo se siente caliente y necesitado de su Alpha, sus piernas se abren casi por inercia y el morbo de sentir a su novio dentro de él es enorme.

Sabe que está muy mal, no necesita que alguien venga a decírselo. Y aunque realmente quiere alejarse de la inestabilidad de He Tian, otra parte de él no quiero apartarse del Alpha, porque es suyo. Los dos están tan obsesionados con el otro, el amor que sienten es tan fuerte como dañino. A Mo le duele en cierta forma.

—Yo no controlo mis instintos primitivos, y tú lo sabes bien.— le dice sonrojado, apenado y humillado. — ¡AH!— gime con fuerza al sentir la primera y ruda embestida que su novio le da.—¡Cuando salga de ésto, me iré muy lejos de ti! ¿¡Escuchaste!?— amenaza con desesperación.

Realmente detesta no poder hacer mucho, el ceder de forma sumisa por el contrario. En tener ese deseo sexual y primitivo de que se corra en su interior, tan profundo y olvidar todo lo malo que ha pasado entre los dos para concentrarse en lo único bueno de su relación, la felicidad y el amor.

—Siempre estaremos unidos, nada nos separará... — murmura entre las embestidas que da. Mo no se da cuenta, no lo percibe, pero hay algo en el tono de voz de He Tian que parece vacilante. Como si ocultará mucho más de lo que dice.

Mo ya lo ha dicho antes; ese hombre es tentación y seducción. El no quiere caer, quiere rechazar la tentación y la oscuridad que los rodea, pero su Omega, su natureza le contradice por completo.

Hace que se olvide de varias cosas para ahora, solo disfrutar, embriagarse en el placer y múltiples orgasmos, todos sus sentidos están cegados por el libido sexual.

He Tian es demasiado adictivo y tóxico en la relación.

Oh, ¿Pero que puede quedar de lo que acaba de pasar? ¿Todavía estará en esa relación que tanto caos ha creado? ¿Acaso nunca se acabará?

Las cosas se rompen. Los errores existen, las imperfecciones. Pero todo tiene un sucio límite.

Mo Guan Shan tiene dos únicas opciones, de momento. Aceptar a He Tian tal y como es, resignarse a qué ese será su destino y futuro, que no puede escapar de su enfermo amor o, irse de su lado, para siempre. Sin importar las consecuencias que traerá consigo.

«Fin del vigésimo quinto capitulo»

Palabras: 5,000

Escritor: JaquiiAleWorld

Fecha de publicación: Viernes 14 de mayo del 2021.

Fandom: 19 Days

Historia: "Indeleble"

Au: Omegaverse

Nota del escritor:

En esta ocasión actualice más temprano que de costumbre, o sea no actualice muy noche. Aquí en México son las 18:00 horas, todavía es tarde cerca de la noche. De hecho, quiero tratar de seguir un horario cada vez que actualicé. Serán dos veces a la semana, y trataré de hacerlo siempre a esta misma ahora. Ya estoy cerca de mis vacaciones de verano.

Este capítulo igual me salió muy extenso y eso que le corté algunas escenas que puse en el siguiente capítulo para que precisamente no me saliera tan largo, XD.

•Dato muy curioso e interesante:

A lo largo de la historia, dentro de la narración y diálogos de los personajes, nunca, pero nunca hasta el final de esté capítulo, mencioné la palabra "Tóxico".

Si bien se mencionaron algunos sinónimos y se dieron indicios además de que yo puse advertencias de lo que iba suceder, nunca puse como tal la palabra "clave" o en sí lo que iba a ser la relación de los protagonistas, tóxico. Me esperé hasta este momento para ponerla, fue emocionante la espera he de admitir.

Ya estamos cerca de la recta final de la historia. Ya estamos cada vez más cerca de los capítulos finales.

¿Cómo esperan que termine? :)

¿Qué final les gustaría? :)

Hay algunos lectores viejos que ya me conocen de otros fandoms e historias, ellos ya han de esperar cosas trágicas de mí jajajajaa, en fin, ya veremos. Si sigo el ritmo de actualización, la historia terminaría a mediados del mes de junio aproximadamente. También habrá una sección extra de curiosidades de la historia, por si gustan leer. Pero esto ya sería hasta el mero mero final, luego del Epílogo.

Ahora fuera de esto, puse que Cheng tiene hijas3 jajaja, que lindo. Según yo es obvio quien es la "mamá". ¿Aparecerán en un futuro? Ni yo me acuerdo jajaja, estos capítulos están re guardados y apenas ahora los estoy leyendo para editarlos y hasta yo me sorprendo de lo que escribo jajaja.