Brisa de amor
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El sol brillaba sobre el Thousand Sunny mientras la tripulación de los Sombreros de Paja disfrutaba de un día tranquilo en alta mar mientras hacían sus actividades diarias Zoro dormía en la cubierta usopp hacia nuevos inventos junto con Franky Chopper hacia nuevas medicinas Robin leía un libro mientras toma te Brook componía nuevas canciones Nami estaba en el cuarto de cartografía trazando un mapa de la última isla que habían visitado y Luffy se encontraba en la cabeza del sunny disfrutando de la suave brisa que golpeaba su rostro.
Después de un rato luffy comenzó aburrirse así que se levanto aver si alguien jugaba con el fue a preguntarles a sus amigos pero todos estaban ocupados así que decido ir donde Nami.
Luffy llegó al cuarto de cartografía en dónde vio a Nami trabajar concentrada en su mapa
fue hasta ella y la abrazo por la espalda colocando su cabeza sobre su cabello, ella sonrió al saber de quién se trataba.
-nami estoy aburridooo-dijo luffy.
-estoy ocupada-contesto la peli naranja.
-namii juega conmigo un rato- insistió el pelinegro.
Nami se voltio para ver a su novio el cuál lo es desde hace una semana, pero lo habían tenido oculto a sus compañeros hasta que decidieran cuando se lo dirian.
-Luffy ya te dije estoy ocupada talvez cuando termine juegue contigo un rato- dijo la pelinaranja tratando de convencer a luffy
-esta bieeen- dijo con pereza el pelinegro.
Ella sonrió y le dio un tierno beso agradeciendo su comprensión, lo que lo hizo sonreír.
Ella se giró y siguió trazando su mapa, mientras Luffy, aún con su sonrisa, se dedicó a jugar con el cabello de su navegante mientras esperaba a que ella terminara, haciendo diferentes tipos de peinados mientras se reía de ellos.
"Luffy", dijo ella regañando al pelinegro, "haz un poco de silencio".
Luffy asintió en señal de disculpa, pero no pudo contener una pequeña carcajada. "Lo siento, Nami. No puedo evitarlo, tu cabello es tan divertido".
Nami no pudo evitar sonreír ante la juguetona naturaleza de Luffy y, finalmente, terminó su trabajo. Guardó con cuidado sus herramientas y se volvió hacia él.
"Listo, Luffy. Ahora es nuestro turno de divertirnos juntos", dijo Nami con una sonrisa picara.
Luffy la miró con emoción y le tendió la mano. "¿Qué tal si jugamos a algo más divertido?", sugirió.
Nami asintió y se acercó a él. Pasaron el resto del día riendo y compartiendo momentos especiales, jugando a darse besos y disfrutando de su conexión única.
