PovNarrador:

Luego de unas risas y lloriqueos que sonaron por el jardín, se calmaron.

Risa, una vez más, se puso nerviosa; puso sus manos en sus rodillas, y mirando el piso comenzó a hablar.

Ya que sabes que la enfermera me ayudo... también quería darte esto _.

De su bolsillo saco dos preservativos, que poso en su palma cerrándola rápidamente, mientras miraba para todos lados, que ninguna estudiante estuviera posando su mirada curiosa.

Y-Yo tome uno porque ya tengo una idea del tamaño que es... _tiñó sus mejillas al recordar _. Quédate con los dos, ya que Sayuki y tú no han... eso, te los tienes que probar _. Le dio un apretón a la mano que tenia los preservativos.

Y-Ya veo, gracias por tu atención _abrió un poco su palma para nuevamente comprobar lo que estaba en su mano; cerrándola tras una breve mirada y llevándolos a su falda.

¿Sabes usarlos verdad? _.

Si... bueno, estuve investigando un poco, ya sabes... para tener una referencia cuando los compre _.

...

En la sala de reuniones solo había dos chicas; ambas con miradas serias en sus ojos.

Encontré información interesante sobre la enfermera... _empezó a contar Miya.

¿La nueva? _preguntó Yuuna.

Si _su expresión estoica se encontraba ensombrecida.

¿Que información interesante? Miya-san _la luz del atardecer llenaba la habitación.

Es una doctora, recibida, graduada con honores; es decir la mejor de su grupo _.

... _.

¿Raro no?, a mi también me dejo pensado _.

¿Que hará una mujer así aquí, verdad? _la rubia dio una risa irónica

...

El pasado viernes, Kaede y Sara*

Se miraron a los ojos la una a la otra con seriedad, el ambiente se sentía tenso, pesado... demasiadas cosas que decir, demasiadas cosas que preguntar.

Kaede-chan... ¿es cierto? _.

C-Claro, ¿por qué te mentiría? _.

Por miedo, por vergüenza o por no querer lastimarme... sólo dime que es mentira, esa locura que me dijiste fue para no decirme la verdad _sus ojos azules se empañaron a la vez que su labio inferior tembló.

N-No... _Kaede con vergüenza agachó su cabeza, mirando el piso de su habitación.

¡Kaede-chan por favor!¡Me lástimas más mintiéndome así! _.

Kaede ya se lo esperaba; no quería que esto sucediera, de tener que decirlo directamente y mostrando una parte privada de su nuevo ser.

Si hay alguien más solo dilo... _Sara empezó a llorar, sus lágrimas hacían caminos en sus mejillas, para terminar en su delgada barbilla.

Para ella, eso sonaba ridículo, pero para Sara, al parecer no. ¿Y quien la culparía?, digo... tu pareja de repente te evita, te miente, no te quiere besar, te deja de tocar, y empieza a salir sin ti casi que a escondidas... y un día encuentras ropa interior de hombre en su armario.

Ella se lo buscó, esa situación con su chica llorando y nerviosa, es todo su culpa, por su cobardía y falta de dos dedos de frente para plantarse cara y decirle "Esto me está pasando ¿estas conmigo o no?" Suena tan fácil pensarlo que hacerlo... pero es lo correcto.

Kaede ya resignada y con mirada cansada suspiro, suspiro largamente y parpadeo, estaba cansada de esa situación, de esconderle cosas a su amada Sara; ella esa tarde se había decidido hacerlo.

Al cabo de unos segundos sus párpados cerrados los abrió.

Su mirada dulce y tímida había cambiado totalmente, a una con un brillo duro, serio, determinado... su cobardía la había cansado y ya no tenía lugar en su mente.

Se sacó los lentes que usualmente usa por su seguridad y confianza, se desato su pelo hermoso, ondeado y brillate con una belleza que magnetiza la vista.

Sara tembló, su respiración paró por un segundo. Quería hablar, reprocharle algo, que se deje de juegos... pero cuando su novia se ponía así de... ¿como describirlo? era un cambio brusco de carácter y presencia, que la hacia temblar, sudar y no saber como actuar... a si, solo una palabra que se asemeje a su imagen... imponente.

La castaña quiso dar un paso atrás al ver el cuerpo de su imponente novia se acercaba con una cara tan seria, tan dominante... «¿Donde está mi Kaede-chan?» pensaba abrumada.

Ella la enfrentó, ella le exigió, ahora tenia que enfrentar la respuesta que le esperaba, por más nerviosa o insegura que estuviera.

Te amo, y eres la única persona en mi vida que quiero de esa manera... _su expresión era seria, pero sus palabras estaban cargadas de sentimientos que le llegaron a Sara, pesandole.

Tomó su mejilla con una mano, secando los vestigios de sus lágrimas; y su hombro con la otra, besando su boca. Esa gloriosa boca que extrañaba por las mañanas al despertar. Que era su desayuno, su energía vital, esa privación de tal dulzura y amor fue un suplicio.

Al principio Sara chilló contra sus labios, se removió un poco en su lugar, pero al final correspondió; rodeo sus brazos por el cuello de Kaede, y juntó aun más sus cuerpos, compartiendo así su calor, el que tanto extrañó, transmitiendo el sonido de su corazón acelerado, y siendo correspondida por el corazón de la mayor, en igual sintonía.

Los besos húmedos no tardaron en aparecer, la necesidad de más escalaba con intensidad por sus cuerpos.

Sus lenguas no tardaron en encontrarse, invadiendo boca ajena con su pegajoso afán, para pelearse entre si por más placer.

Se separaron por falta de aire, inhalando y exhalando agitadas, sus mejillas se encontraban coloradas, y sus miradas reflejaban necesidad.

E-Entonces es cierto... _Sara desabotonó el uniforme de Kaede, casi por completo, exponiendo sus voluminosos pechos que eran estrangulasdos por el sostén. Ella había sentido algo tocando su entrepierna.

Sus manos se posaron en el hueco en medio de ellos, bajando lentamente, en el camino escuchando suspiros de Kaede, hasta llegar a su vientre.

Observó el último botón que sostenía la parte delantera de la falda _¿Qué planeas hacer si ves que es verdad lo que te dije?... _insegura preguntó la mayor, llevando un mechón de su propio cabello detrás de su oreja.

La castaña solo la miró seria, y soltando el último botón dijo _No dejarte ir si es real... "mi príncipe" porque "eso" sería la prueba de que no me engañas, de que tu amor y tu cuerpo son solo míos... ah _. Observó maravillada el bóxer color vino que lucia Kaede.

Sara... _.

Agarro el borde de la tela del bóxer separando la tela lo suficiente como para meter su mano. Y con cuidado fue bajando, tanteando la zona con sus dedos teniendo cuidado, lo que debería ser lo primero a sentir, un pequeño bulto de nervios, ahora esa sensación era remplazada por algo mucho más rígido y largo.

Algo que usualmente bastaba solo con sus dedos sostener, cubría toda su palma.

Se oyó un suspiro en la habitación, uno largo y pausado. Sara sintió como eso en su palma se estaba poniendo rígido. Haciendo que un pulso de excitación viajara directo a su sexo, sintiendo como su corazón se aceleraba.

Kaede-chan... _la aclamada había subido sus palmas por ambas mejillas para capturar sus labios.

La menor gustosamente le correspondió. Se hallaba con hambre y sedienta de su amor. Mientras se comían la boca, Sara movía ávidamente su mano de arriba a abajo dentro de los bóxers de Kaede; sintiendo como ella se estremecía y el agarre de sus manos sobre ella se hacia más fuerte.

En la habitación resonaba los suspiros de Kaede, con su nombre, "Sara" acompañados con suspiros y gemidos que subían de tono conforme pasaban los segundos y su desesperación subía; quería más y Sara lo sabía.

A Kaede, le temblaban las piernas y su estabilidad se hacía cada vez más difícil, sobre todo con la dolorosa urgencia que sentía en su entrepierna.

Sus caderas instintivamente se empezaron a mover contra la mano de su novia, sintiendo el aliviador cosquilleo que le daba la fricción _Ah, Sara... _gemia contra su cuello.

Sara, sorprendida jadeo, pero no se separó, dejó que su novia hiciera lo que le diera placer; aunque al pasar de los segundos y varios empujones contra ella, el peso de Kaede, se soltó sobre ella; cayendo de espalda contra la cama, con Kaede encima.

La castaña sentía la caliente y acelerada respiración de la mayor en su cuello, y el emocionante latir de su corazón contra su pecho, pero su pecho no era lo único que palpitaba; ya que el calor y tensión en su vientre se había disparado desbordandose por sus pegajosas bragas, por culpa de la sensación rígida contra su centro. Sara sentía que se moría por atención, deseando un poco de esa fricción que había recibido su mano.

La castaña no era la única que su ropa interior le molestaba y apretaba dolorosamente, pero para no asustarla empezó a moverse contra ella, moviendo sus caderas y haciendo fricción contra la ropa interior de Sara.

¡Ah! _Sara se estremeció levantando su pecho de la cama y sus manos apretando las sabanas _Kaede-chan, no te detengas! _la castaña llevo sus manos a la cintura de Kaede. La nombrada se reicorporo sobre sus manos, mirando la cara de su novia sin detener el balanceo de sus caderas. La nueva sensación de placer era adictiva y precoz; ya que ambas sentían que con unas cuantas embestidas más sobre la ropa, iban a llegar al clímax.

Kaede-chan, Kaede-chan~ _repetía una y otra vez, disfrutando del hormigueo en su entrepierna, abriendo las piernas hasta donde se lo permitían, sintiéndose en trance, dejándose arrastrar por el creciente placer y disfrutando las fuertes sacudidas de sus caderas contra las suyas.

¡Sara, Sara! _acelerada, Kaede veía desde arriba como su novia aceptaba y imitaba su balanceo, emocionandola cada vez más. Escucharla gemir y decir su nombre con su caliente aliento había sido demasiado para ella, levantar su torso para verla, fue un grave error.

La mayor se levantó sobre sus rodillas _P-Por que te detuviste?! Estaba a punto de..._la desesperada ojivioleta se limitó a lo suyo, tomando así los botones del uniforme de Sara, separándolos bruscamente de una todos, casi rompiendolos; abriendo su uniforme escolar apreciando brevemente su abdomen plano y su sostén blanco.

T-Te deseo Sara... _sintió como se le erizó la piel, ver su cara colorada y sus ojos llenos de deseo, soltando esas palabras, a la par que ella misma se sacaba su uniforme ya abierto; Sara se sentía explotar... , piel a piel... _.

YA, YA PARA SARA-SAN!! _la pelirroja grito avergonzada cubriéndose la cara.

Gritó Nanami, cortando el Flash-back.

¡¿Qué? Si ni siquiera llegue a la mejor parte chicas! _decía emocionada la ojiazul.

Nanami, Sara y Sayuki estaban caminando las tres juntas por los pasillos del instituto, buscando a sus novias; pero sin apuro, ya que era la finalización de las clases y ya había terminado la reunión del comité. Además de que Sara, quería compartir su anécdota de como se había reconciliado con su novia.

Si, apenas empezaba el relato de Sara-sama... _Sayuki concordó con la castaña, apesar de que su cara estaba colorada y su expresión tímida; pero quería saber, ya que era la única persona de su grupo de amigas que se animaba a hablar sobre esos temas tan abiertamente, pudiendo así tomar referencia.

¡Si, si, ¿no ves? hasta Sayuki-san, sabe que aun falta lo bueno! _Sara vitoreaba tomando los hombros de Nanami, animándola; aunque la pelirroja estaba con los brazos cruzados y la mirada hacia otro lado, ocultando su cara sonrojada.

Eventualmente llegaron a la salida de la escuela, encontrando con la mirada a Risa y Rikka, charlando a un par de metros de ellas; el par también se percató de su presencia, cortando su charla, se acercaron a ellas.

¡Risa-chan ¿te encuentras bien?! _abrazándola habló Sara.

S-Si, no te preocupes _respondió soportando el fuerte abrazo de su amiga.

Nos sorprendiste un poco; como no acostumbras a faltar o llegar tarde a algo... _dijo Nanami.

Solo tenía algo que hacer en ese momento, nada más, fue algo que surgió de imprevisto que tuve que atender _la pelirrosa acomodaba su uniforme.

Sayuki, se aproximo a su novia mientras esas tres hablaban.

¿Te encuentras mejor? _tomó su brazo llamando su atención.

E-Eh, sí _sonrió como pudo , sólo me sentía un poco mareada eso es todo _su sonrisa nerviosa le parecio linda a su novia.

Bueno chicas ¿nos vamos a casa? _preguntó en alto Sara , ¿o tú, Risa-chan tienes que esperar a Miya-chan? _.

No, no se preocupen, ella ya se fue, tenia cosas que hacer _empezando a caminar hacia la salida, contaba.

¿Cosas de trabajo? _dijo Nanami, a su lado.

Si, lo más probable _.

¡Ah, me olvidé mi mochila! _gritó de repente la peliazul, deteniéndose en su lugar.

¿Hacia falta gritar? _regañó su "harmana".

L-Lo siento, en un segundo vuelvo _se preparó para correr dentro del instituto de nuevo.

Espera, Rikka-san _su novia la tomó de la mano, deteniéndola , acabo de recordar que nuestra profesora quería hablar conmigo después de clases así que voy contigo, no es necesario que corras; chicas no nos esperen _. Giró su mirada hacia ellas.

Las tres respondieron con un "está bien" y siguieron su camino tras saludarse.

Volvamos sin prisa, Rikka-san _le dio una sonrisa adorable a su novia, provocando que se ponga nerviosa.

S-Si... _.

Al llegar su aula de inmediato divisó su mochila la peliazul _¡Aquí estas! , la tomó de su asiento y miró hacia atrás , sí quieres ve con la profesora que te esperó aquí _dijo mientras movía su asiento atrás para sentarse.

No... _fijó su vista en su novia que estaba parada en el marco de la puerta.

¿Qué? _preguntó confundida. La pelirosa cerró la puerta detrás de si.

No hay dicha reunión, mentí _su mirada era seria y decidida y el tono de su voz le puso los pelos de punta , quería hablar contigo en privado, antes de que nos invitaran a tomar algo _.

Eh, ¿hablar?... _gotas de sudor caían por su cara y el corazón se le aceleraba, por una idea que se le insinuaba por la cabeza «A-A solas, "a hablar", un salón vacio» pero al instante sacudió su cabeza de un lado a otro «¡No mal pienses! Ella sabia que nos iban a invitar, por eso mintió para poder hablar, sin ser descortés con las chicas»

Sabes... Rikka-san, he escuchado a nuestras sempais, sus anécdotas, de su experimentación _comenzó a caminar hasta donde estaba parada la ojiambar , y dado su éxito me dio ganas de probar... , parada frente a ella posó sus manos alrededor de su listón, preparándose para desatarlo.

¡¿q-qué? Sayuki-san, n-No te había dicho que era..! _enseguida se sobresaltó, tomando sus hombros reteniendola _Rikka-san, te quiero _sus mejillas sonrojadas y su mirada seria, decidida _Y-Yo también, p-pero..._insegura miró a otro lado.

No corremos ningún riesgo Rikka-san, lo escuché de nuestras sempais, que de lo único que tendríamos que preocuparnos sería de la protección, de u-usar anticonceptivos... _su cara se puso más colorada.

La peliazul abrió los ojos, interesada, pero no tan convencida.

Yo te deseo Rikka-san... _levantó sus manos hacia la cara de la más alta _y-ya no aguanto más... , apretó los ojos avergonzada, pero se mantuvo firme _. Estallo de celos cada vez que escucho las historias de las demás, de que ya vencieron el miedo, que hicieron el amor, que unieron sus cuerpos a pesar de esto... una tras otra, escuchando, deseando _Soltó el listón de la ojiambar y lo tiró a la mesa _Yo te amo Rikka; y como mujer, como chica enamorada tengo necesidades _Desató su propio listón, tirándolo _Quiero ser tuya... y sentirte mía... _.

Trago pesado, escuchar esa confesión la emociono, no se iba a mentir; así que cuando Sayuki la beso no la hizo a un lado y dejo que cierre sus labios sobre los de ella.

Pero también no podía ignorar la inquietud que le daba su nuevo organo, no podía ignorar que le incomodaba, que no estaba preparada para eso.

Sintió un hormigueo en su entrepierna y como "algo" empezó a crecer. Sayuki, se pego contra su cuerpo al instante, sintiendo como sus senos se comprimían contra los de ella, y como su caderas empezó a balancearlas contra su pelvis.

¡A-Ah, Sayuki-san! e-espera... ah! _aun tenia sus manos sobre sus hombros, pero estas no hacian más que temblar; ya que la sensación eléctrica de placer la estaba abrumando, no podía negar que le gustaba; además, Sayuki no era la única que estaba frustrada sexualmente, ella también la deseaba, sobre todo por las testosteronas de más que tenia por esta nueva añadidura en su cuerpo.

Ah...Rikka-san, ah _Sayuki, la besaba y movía sus caderas contra las de Rikka, volviendo sus movimientos más bruscos al sentir como se ponía más dura. Sus respiraciónes se hacían más agitadas y la excitación más arriba. Rikka apretaba los dientes mientras discutía en su mente que hacer, ya que el placer se sentía tan delicioso que hasta ella misma empezó a moler sus caderas contra las de Sayuki. Sintiendo como la ropa interior de ambas era arruinada por sus jugos.

¡Rikka-san ya no aguanto! ¡p-Por favor! ¡Mm! _Colgada de su cuello jadeaba la pelirosa.

Ella tampoco podía más, estaba en su limite; levantó de sus caderas a Sayuki, y la llevó hasta el escritorio de la profesora, recostandola _Q-Que audaz... se gentil _

Rikka, abrió el uniforme por completo de su novia, revelando su ropa interior, que era un hermoso conjunto rosado; motivandola más, si era posible, porque la tensión en su vientre era dolorosa.

Estiró sus manos hacia el elástico de su ropa interior, bajándola con la ayuda de su novia, que levantó su cadera; el sostén solo lo levantó por encima de sus senos.

Acomodo las piernas de Sayuki, de manera que se pueda sostener sobre ellas y tener acceso a su jardín secreto.

La miró unos segundos, antes de sacar su lengua pegajosa y caliente, lamiendo de arriba a abajo su raja, separando sus labios y frotando su lengua por en medio, probando su miel.

R-Rikka-san! Mmmh! _sus dedos apretaron el pelo de la peliazul, mientras balanceaba su cadera contra la cara de su novia. Disfrutando los movimientos bruscos de su lengua y del aire caliente de su aliento.

Rikka, movía su lengua por fuera, tocando los lugares que sabia que le gustaba, succionó su capullo con fuerza, frotándolo en su cabeza con su lengua, esta misma la deslizó por en medio de sus labios y la metió en su desbordante entrada; sintiendo como el cuerpo de Sayuki se estremecía soltando un agudo "ahh" tras un suspiro satisfecho «¿Eh? » Rikka confundida, sentía como su lengua era succionada y exprimida por las continuas contracciones de su vagina «¿Acaso se vino?»

E-Espera, no te muevas Rikka-san _aun se sentía extremadamente sensible y queriendo alargar su orgasmo, frotaba su vagina contra la cara de su novia. A Rikka no le importó que su amada Sayuki, fuera tan brusca o que su cara se empapara de sus fluidos, quería complacer a su novia; que al parecer lo tuvo difícil sin ella; así que ávidamente movía su lengua en su interior, mientras ella terminaba de disfrutar las olas orgásmicas que repercutían por todo su cuerpo.

Ahhh, haaa... ahhh, haaa... _inhalaba y exhalaba agitada, Sayuki, dando tregua a su novia; la cual al reincorporarse limpiaba su boca y movía su despeinado cabello para atras, dándole una imagen más audaz a su cara.

Gh... _la peliazul miro hacia abajo, en donde un palpitante dolor pedía su atención; descaradamente asomándose por debajo de su falda.

Sayuki-san... ah... ha... _apartó su mirada del cuerpo expuesto de su novia frente suyo. «Controlate» Llevo su temblorosa mano hacia su bolsillo; sacando los condones.

Sayuki, se levantó y se sentó en el borde de la mesa; frente su novia.

Llevó sus manos hacia su uniforme, abriéndolo por completo, revelando su ropa interior, que empezó por quitar su sostén; arrojándolo por alguna parte del salón, para posteriormente bajar sus manos hasta sus bóxers azules, bajándolos antes de que su novia pueda decir algo.

La tela cayo hasta sus tobillos, dejando completamente expuesta sus vergüenzas. Sayuki, no sabia nada del promedio en tamaño, del aparato masculino, pero para ella no se veía nada pequeño la herramienta delante suyo.

A todo esto, Rikka había terminado de abrir el empaque del condón, soplandolo e inflandolo para comprobbar de que no este pinchado para su uso seguro.

Vio como Sayuki, la veía expectante, ansiosa mientras se lo ponía. Esto la avergonzó un poco, era la primera vez que se ponía uno; se puso de costado, y torpemente deslizo el preservativo por todo su miembro erecto hasta la base, bueno casi todo, por que dejo un espacio entre la punta y el látex. «Al parecer lo hice bien... »

Se giró de nuevo hacia su novia, y la besó mientras abrazaba su espalda juntando sus cuerpos; sintiendo como sus pechos se comprimían entre si con sus protuberancias endurecidas, enviándoles escalofríos por todo el cuerpo.

Rikka, recostó nuevamente a la pelirosa, besando su cuello, su pecho, bajando hasta su abdomen, para terminar el ultimo en su muslo. Se agarró de sus rodillas que estaba flexionadas pisando la mesa para tener estabilidad y control; y con una mano acomodo su pene entre sus labios, empezando a frotar y lubricar su pene con sus fluidos.

Sayuki, no tardo en jadear, toda esa tremula de carne seguía sensible; y la sensación dura y caliente frotándose contra ella se sentía genial, la estimulaba rápidamente y tocaba todos sus puntos sensibles a la vez.

¡No te detengas, sigue así! _Rikka empezó a mover sus caderas un poco más rápido, embistiendo con presicion su raja para no cortar la creciente estimulación de ambas; sentía como cada vez se estaba poniendo más húmedo y resbaladizo, siendo más fácil la movilidad.

Sayuki-san, Sayuki-san!~ _Rikka se inclinó más sobre su cuerpo mientras sus embestidas eran más fuertes.

R-Rikka-san! ¡ya estoy más q-que preparada! ¡ahh! _Ella solo apretó los labios y la beso sin detenerse _Y-Yo no lo estoy, S-Sayuki _Soltó entre jadeos Rikka, mientras sentía como el calor en su vientre crecía más, sintiéndose llegar a la cúspide como hace tiempo no se sentía.

Observo la cara de su novia, que era tan erótica ante sus ojos, su mirada con un brillo lujurioso, su boca entreabierta gimiendo, sus mejillas coloradas, sus manos por inercia apretaban el cuello de su uniforme. Tan linda... tan delicada, que no quería lastimarla _Mi amada Sayuki-san...no te quiero mancillar _

¿Q-Qué- ¡ahh! ¡Kya! _Sayuki, no tuvo tiempo para pensar en lo que dijo, ya que se dejo arrastrar por el arrebato de excitación de su acompañante; que había empezado a mover sus caderas violentamente contra ella, escuchando el sonido de su piel chocando y de sus fluidos cayendo. Fue cuestión de dos o tres sacudidas más que ambas se vinieron tensado sus caderas entre si levantándola por unos segundos.

Luego de un minuto de recuperarse, Rikka se levanto de encima de su novia para quitarse el condón. Dándole la espalda se lo quitó, le hizo un nudo y lo tiró a cesto de la basura (antes envolviéndolo en varios papeles).

Se ayudaron mutuamente a limpiarse y ponerse el uniforme prolijamente; como estudiantes elegantes que eran.

...

Risa llegó a su casa, y tras entrar se dejo caer contra la puerta, soltando un largo suspiro.

¿Como te lo digo? _pensó en voz alta; atormentada por los pensamientos en su cabeza. Es decir, como le iba a decir con las mejores palabras, que se le puedan ocurrir, que por no confiar en ella se hizo análisis a sus espaldas con una desconocida.

Su situación no era lo más normal del mundo; no siendo lo más prudente que le confiara a cualquiera su secreto, en otras palabras, Miya es una chica con poder, de una familia muy bien posicionada, con los mejores recursos, y conexiones confiables; y ella se puso en manos de cualquiera.

Rayos... _Suspiro amargamente (otra vez) recordando el pequeñísimo detalle de que ella pudo haberla embarazado, dos noticias que podrían tener resultados nada pacíficos.

¿Por qué tantos suspiros y maldiciones? ¿acaso un peluche que no puedes comprar? _divertida, dijo la morocha que estaba apoyada en el marco de la cocina tomado una taza de té _¿Quieres? _Also su taza _ Tengo la tuya recién preparada; al parecer calculé bien tú horario de llegada _Al parecer estaba de muy buen humor porque su cara tenia una muy linda sonrisa, que Risa, no quiso arruinar.

...

¿Por qué tantos suspiros y maldiciones? ¿acaso un peluche que no puedes comprar? _divertida, dijo la morocha que estaba apoyada en el marco de la cocina tomado una taza de té _¿Quieres? _Also su taza _ Tengo la tuya recién preparada; al parecer calculé bien tú horario de llegada _Al parecer estaba de muy buen humor porque su cara tenia una muy linda sonrisa, que Risa, no quiso arruinar.

...