PovNarrador:

Risa sonrío como pudo y la saludó; siendo Miya, quien le da un beso en los labios en lugar de su mejilla.

Lo que normalmente exaltaría a la ojiceleste, ahora simplemente se estremeció y desvió sus pupilas de la pelinegro.

Si, quisiera un poco de té, Miya... _la morocha le sonrió y se devolvió a la cocina a por su taza.

Risa, dejo su mochila, se acomodó en el sofá de su sala y se relajó, dejando caer su espalda contra el acolchonado respaldo, respirando profundamente. Sacó el papel bajo su brazo, estando doblado por la mitad lo miró en su mano, distraída.

En eso, escuchó los pasos de Miya, de regreso; sentándose a su lado, acomodando ambas tazas en la mesa ratona delante suyo.

Huh, Risa ¿qué es eso? _por fin preguntó la morocha, quien estaba curiosa por la cara absorta de la pelirosa.

Oh, esto es... unos análisis que me hice... hace unos días _lento, pausado, hablaba con los ojos mirando a todos lados, insegura; solo le faltaba sudar y temblar a la pobre. Por supuesto esto encendieron las alarmas de la pelinegro, ya que era un comportamiento inusual en Risa, que solo salía cuando algo la agobiaba a la determinada representante de la clase. Siendo hace poco vista esa actitud...

Miya se concentró, se sentó de lado en el sofá, estando de frente a Risa, estiró su mano a la ajena, que estaba siendo utilizada como soporte de su cuerpo, dándole una suave caricia con los dedos; y le dijo...

¿Puedo ver?... _Risa la miró, su voz sonó suave y tranquila, dándole confianza a la ojiceleste; la cual asintió y permitió tomar el papel de entre sus dedos.

Ella lo abrió, de extremo a extremo; y conforme leía su mirada se tornaba seria.

Risa la miraba en silencio, con sus ojos bien abiertos expectante, sus dedos no paraban de moverse por los nervios.

Así que... estas sana_tranquilamente habló, su tono no era enojado ni preocupado; era como su expresión habitual, estoica.

¿Eh?... si, b-bueno eso son solo exámenes de orina y semen; no es uno general o completo _Risa miraba a un costado; le daba miedo ver la cara de Miya _Me preocupaba como afectaría mi cuerpo esto... o que le estuviera haciéndome algo malo _. Brevemente miró hacia los ojos de Miya, quien la escuchaba con una expresión ilegible para ella, poniéndola más ansiosa; sus manos no dejaban de apretar sus rodillas de los nervios.

Obviamente, ¿no? _la morocha movió sus labios dando una pequeña sonrisa, agarró el dorso de su mano levantándola de su rodilla, y la llevo a sus labios; su mirada denotaba cariño , crece una mutación en ti y no solo exterior cambia, hay que ver los daños colaterales; es una reacción del ser humano el pedir ayuda _Risa suspiro de alivio al escuchar esas palabras, su expresión se relajó.

Bueno, sobre eso... _Risa dirigió su vista hacia el papel de sus dedos , quien me "ayudó" fue la enfermera _Miya solo la miro, y escuchó pacientemente, tranquila _. Ella me descubrió por un descuido mío, pero reaccionó de manera inesperada para mi; y terminé por aceptar cuando quiso ayudar... y bueno no tuve tiempo de pensar en las consecuencias ¿sabes?, digo... se mostró tan comprensiva y amable que en mi desesperación acepte... _nerviosa miraba a su novia.

Bueno, eso puede ser beneficioso para nosotras... _.

¿Eh?..._confundida miró a su novia «¿Como puede ser de benefició? que este en las manos de quien nos provocó esto».

Digo, ella está confiada ahora que una de ustedes esta en sus manos, y su guardia esta baja... _su cara se ensombreció, y sus ojos borgoña tomaron un brillo malicioso; mandándole un escalofrió a la pelirosa.

¿Entonces no estas molesta?... _inclinó levemente su cabeza hacia un costado al preguntar.

¿Por qué lo estaría?, cambia tu cuerpo y no puedes hacer nada para detenerlo, lo primero y lógico que te viene a la mente es aceptar la ayuda que te dan, por un evento totalmente inusual _la pelinegro le dio una sonrisa irónica.

Miya... _Risa, conmovida, miró hacia sus ojos, viendo como en unos segundos se transformaba ese brillo cariñoso a uno melancólico; apretando su corazón _Molesta no diría... sino dolida... _Miya, miró a Risa, con esa emoción reflejada en sus ojos... _. Sabes, creía que la peor sensación que podia llegar a sentir era la que te perdía... de sentir de que te ibas de mi lado _puso una mano en su pecho, recordando esa dolorosa emoción que la conectaba profundamente con el pasado, se hacia sentir tan vivido y real que sentía como sus ojos se cristalizaban _Ahora sé que lo peor que puedo llegar a sentir es tu desesperanza.._.

Risa jadeó. Sentimientos serios y fríos se estaban transmitiendo, y no estaba acostumbrada a ello. ¿Qué decir?, ¿Qué responder?, tal declaración... se sentía casi un delito responder con un simple "lo siento" o "no volverá a pasar" _M-Miya, yo... lo hice porque tenía miedo a perderte. Quería tratar de resolverlo sola; sin saber que era más de lo que aparentaba.

Miya sonrió. Tomó con ambas manos sus mejillas _Lo que me importa es que mi amor no solo sea en los buenos momentos _con ímpetu, desición, miraba a sus ojos para transmitirle su seguridad _Qué te apoyes en el cuando los problemas te agobien; sumérgete en el, y déjate abrasar por su calor _.

La pelirosa jadeó, palabras tan dulces y audaces tocaron su ser; estremeciendola _B-Bueno, yo quería pedirte disculpas por esto también _. Estiró su mano hacia el papel; señalando una parte en específico, el cual afirmaba la capacidad de la paciente de embarazar a otra mujer con sus nuevos órganos.

Miya jadeó, pero ella ya sabia eso, lo había leído, pero al releerlo con su novia al lado lo hizo sentir más real; aunque entendió la naturaleza de lo que quería decir su novia señalándolo. Ella se sentía culpable, y no solo por haberse metido en las manos de esa gente, sino por lo que implicaba ese resultado positivo en particular. «Oh, así que es eso» Miya suavizó la expresión de su cara y le sonrió.

Así que te molesta algo que es responsabilidad de las dos? _con humor en su tono soltó; entrando al ambiente juguetón y bromista con el que siempre intercambiaban palabras o "discusiones" _¿Eh?... _la pelirosa la miró con confusión por el repentino cambio de ambiente. _Conociéndote te estarás echando toda la culpa de haberlo hecho sin condón cuando yo era la que te estaba montando _la mejillas de Miya, estaban sonrojadas, pero de la emoción, al recordar el momento en donde ella estaba encima de su amada novia sometiendola; sus ojos reflejaban esa emoción, haciendo alterar a Risa «O-Oh, no... »

Cuando yo, principalmente, te di una lluvia de besos... en toda tu piel al descubierto... _Miya se acercó más a la nerviosa representante de la clase , tocando y acariciando cada parte de tu sensible cuerpo... hasta llegar a esa zona prohibida... _. Cada vez se acercaba más con cada oración dicha, inmersa en su declaración; extasiada por las reacciones y expresiones que su amada ojiceleste le regalaba. Queriendo cada vez más y más de eso, de ella... simplemente más, nunca se sentía llena, nunca le era suficiente o demasiado; incluso lejos de ella la tenia en sus pensamientos _Haa... _exhaló excitada, se estaba emocionando, como usualmente era en ella, con rapidez.

¡¡E-Espera Miya!! _Risa, exaltada puso las manos en los hombros de la morocha que se había arrodillado en el sillón y inclinándose hacia ella con emoción; forcejeando con su amada hasta el punto arrugar su ropa, principalmente la de Risa, dado su posición, así rápidamente cayendo el contenido de su diminuto bolsillo «Ay, no...»Lo que temió que sucediera... Miya vio casi al instante los condones que se le cayeron a su costado; dándole una sonrisa pícara _Ohh~ ¿así que venías preparada? _Antes de que Risa los tocara, rápidamente los tomó y burlonamente los sostuvo frente su cara sosteniendolos solo con sus dedos. Riendo mostrando sus dientes, entrecerró sus ojos de manera sospechosa para la representante; podía sentir el libido en su mirada y el agarre intensificarse en su hombro.

...

Rikka y Sayuki*

Luego de arreglarse y ver que su aspecto sea adecuado, salieron del salón de clases, caminando por los pasillos en silencio una al lado de la otra. No es como si el ambiente fuera incómodo o malo... simplemente no se tenían nada que decir; por el momento.

Ya Sayuki, le había dejado en claro sus sentimientos y lo que pensaba sobre su cuerpo; era una chica decidida.

Rikka, por otro lado, a duras penas le había contestado, con un simple "no estoy lista", dejando claramente insatisfecha a su amante. Esas palabras le supieron a poco, lo sexual no venía al caso, su problema era la inseguridad, Sayuki quería que ella le demostrara cuanto la amaba y confiaba en ella, y si en lo físico no se lo podía demostrar, esperaba al menos que le transmita con sus palabras lo que sentía ella, lo que le pasaba en su interior.

Como dije... por el momento el ambiente no era incómodo, ya habían tocado su piel y se habían dicho cosas lindas... pero...

«¿Debo decir algo? ¿Debo disculparme? O... » La peliazul nerviosa discutía en su mente mientras hacia visible, inconscientemente, sus emociones a través de sus gestos faciales; ganando la mirada curiosa de la pelirosa. «Ella esperaba más de mi y yo dudé... seguro que está decepcionada de mi... ¡O peor aún! ¡¿Tal vez piensa que ya no me gusta?!»

Como verán, igual que su "hermana" dramatizaba su situación; con gestualizaciones chistosas.

Ya Sayuki, no sabia si sentirse preocupada o reirse de la situación.

Antes de que dijera algo se toparon con la silueta de una niña frente su camino.

...

Las tres en silencio caminaban por los pasillos. Ambas jóvenes sostenían la mano de la "pequeña niña" que había llamado su atención.

«Al parecer estaba buscando a Risa-nee... ¿por qué? » Rikka desconfiada miraba a la adorable "niña" que estaba sosteniendo su mano. Porque tenia entendido que su madre era esa mujer donde recaían todas las sospechas; y que previamente tuvo contacto con la pelirosa.

Y que decir de las palabras que intercambió con la pequeña, que tras saludarse Dijo... "¿Sigue aquí Risa-oneesama? Es que tengo algo muy importante que darle"

Obviamente, ambas cortésmente le dijeron que ya no se encontraba en el edificio, inclinándose por la diferencia de altura al hablar; decidiendo al final acompañarla hasta donde se encontraba su madre, para que no se perdiera por el edificio ajeno a ella.

Tras llegar, ella se inclinó dándole las gracias, y sacando algo de su bolsillo _Por favor, podrían alcanzarle esto por mi... _Pidió, haciendo que su adorable vocecita sacudiera a ambas; sacándole un "aww" a Sayuki. Rikka tomó la caja rectangular envuelta, la misma se hallaba forrada por papel de diario «¿Qué?...» lo miraba confundida en su mano. _Si, seguro la haré llegar a sus manos... _La niña la vio por última vez con sus enormes ojos zafiro; entrando por la puerta de la enfermería.

...

Ahí estaba otra vez, Miya haciéndose cargo de la situación. Repartiendo besos por todo su cuello, abriendo los primeros los botones con cuidado, lentamente, a propósito para hacerla esperar, hacerla desear más, así exponiendo su clavícula; envolvió con sus labios esa piel, succionando y apretándola entre sus dientes; provocando aproposito chupetones. Sonriendo, ante la reacción de la chica debajo de ella, quien dejo escapar un dulce jadeo.

Eres hermosa Risa, nunca lo olvides... _.

Pov Risa:

No, no puedo seguir así; acobardada. Ya sentía como me estaba poniendo dura allí abajo, si dejo que esto continue, dentro de poco seré un cumulo de carne tembloroso bajo su merced.

No quiero cometer el mismo error; de dejar todo en sus manos, dejar que ella me haga el amor, demostrándome cuanto me quiere. Esta vez yo quería hacerle el amor para demostrarle cuanto la quiero, demostrando que confío en ella.

Ella había dado el primer paso el otro día, tras haberle confesado mi situación. Ella me tendió los brazos dándome su cariño y calor, abrazándome con su consuelo y amor. Ella reafirmó nuestro amor...

No volvería a quedarme atrás.

Tomé sus manos, alejándolas de mí, flexionando sus antebrazos a pulgadas de mí. Tanto su respiración como la mía estaban aceleradas, su hermoso rostro estaba colorado, y su expresión emocionada _¿Qué pasa?... haa... ahh... ha _me preguntó mientras recuperaba la respiración.

Sentía como mi cuerpo se estaba acalorado y mi adrenalina subía; mi nuevo cuerpo rogaba por más caricias y besos húmedos, queriendo dejar el pase libre a la morocha encima mío, que haga de mi lo que quisiese; pero no, merecía ser consentida.

Tomé su cuerpo al reincorporarme, abrazando su cintura la senté en mi regazo; deje escapar un jadeo al sentir sus pantis húmedas contra mi erección, pero no hice caso a las ganas de moverme y rosarla ahí abajo, quería tocarla.

Abrí su uniforme, dejando ver su sensual sostén negro de encaje, y su plano abdomen; el cual no pude evitar acariciar, bajando desde su estómago hasta su pubis.

Esta era una morbosa ventaja de los uniformes de San Michael, siendo prácticamente de una sola pieza, un enterito.

Ella no se quedó atrás; terminó de abrir el mío, para posteriormente empezar a bajarlo desde mis hombros y sacarlo de mis brazos... quedando en ropa interior.

Sentí un nudo en mi estómago, sentía su mirada, oía sus jadeos excitados, en cualquier momento iba a saltarme.

Respiré profundo, la tome por los hombros y la acosté en el sillón; antes de que hiciera algo, al parecer no le desagrado que la sometiera, su cara la ponía en evidencia; le gustó, dándome la confianza necesaria para seguir a delante.

Haz lo que quieras, mi adorable Risa... _sonrió suavemente.

Tomé el cojín detrás mío, y le di señales a Miya que levantara su cadera, cosa que acató de inmediato, poniéndolo debajo de su cintura _¿Que planeas hacer? Risa-ecchi~ _con tono malicioso "preguntó" para molestarme. Apreté los ojos avergonzada, tentada a contestarle, pero solo me limite a deslizar mi mano por sus muslos, acariciando cada centímetro de piel en mi recorrido, hasta llegar y tocar su entrepierna por encima de la tela; desde abajo a arriba, frotando todo su sexo en un movimiento lento, preciso, con mis dedos, prácticamente frotando su raja.

Sus piernas se tensaron, y su cuerpo se removió en su lugar acomodándose _Ha... e-eso es bueno... mm.. _cerró sus ojos disfrutando de la sensación. Sintiéndome más audaz, metí mi mano en sus bragas, acariciandola directamente; mojando mis dedos en su miel, agilizando el movimiento de mis dedos en su carne.

Ah, ah, ah... _con cada movimiento estaba más mojado, mis dedos con facilidad resbalaban en esa trémula de carne que se sacudía.

Metí un par de mis dedos en su interior, sintiendo su cuerpo estremecerse, Miya puso ambas manos a los lados de su cabeza; apretando el cojín. Mis dedos lentamente se hicieron para atrás y adelante, en un vaivén constante.

Risa... _ estirando satisfactoriamente sus paredes empapadas.

Tan fácil... _susurré, sintiendo mi miembro crecer al sentir como mis dedos eran succionados por su vagina.

«No, aún no... gh» No quiero dejarme llevar por el simple "mete y saca" como la última vez; quiero tocarla con mis dedos y legua, como acostumbraba hacer, necesito probarla antes de consumirme por las ganas.

Tomé sus bragas, bajándolas hasta sus tobillos; para después subir mis manos hasta sus rodillas y separarlas lo suficiente para acomodarme entre ellas _Ha... _«Hace tiempo que no la veo así de cerca» Su rosada carne hinchada y mojada me daba la bienvenida, con un extravagante olor a feromonas.

Sentí mi boca llenarse de saliva y mi pulso se acelerarse. Sin esperar demasiado, envolví con mi boca sus labios; los succioné y estiré para terminar de lamerlos con mi lengua _¡Aah, Risa qu-que haces?! _Ni le mire, había sentido como había levantado la cabeza, solo la seguí molestando tocándola de manera "errónea," jugando con ella.

¡H-Hey... Risa! _su respiración era acelerada y su cuerpo temblaba. Abracé sus muslos y sumergí mi cara por completo en su ingle, metiendo mi lengua en su sensible interior, masajeando y frotando la piel; escuchando así el sonido de su cabeza caer contra el cojín nuevamente, acompañado de un jadeo ahogado.

¡Risaa!~ _.

Movía mi lengua sin reparo, sus jadeos eran mi combustible, atrás y adentro hasta el fondo, lado a lado, meticulosamente, saboreando y tocando todo a mi alcance _¡Risa... Risa... más, sigue! _no me detuve, aunque que hace falta más que esto para hacerla llegar.

Sólo continue un poco más para degustar su sabor.

Saqué mi lengua de su cavidad, remplazandola con mis dedos; los cuales, por mas preparada que este, metí con cuidado, primero masajeando y abriendo sus labios para después hundir mis dedos, pero sólo lo suficiente para qué con solo doblarlos hacia arriba tocar ese lugar especial.

¡Hya! _chilló Miya, levantando su espalda, cruzando brevemente su mirada con la mía.

«Más, otra vez chilla, eres música para mi...»Disfrutaba cada gemido, grito o chillido de ella... pues ella no suele estar así de... sumisa...

No me limité a solo penetrarla, a la par, con la misma mano, incliné mi pulgar hasta llegar a su clítoris hinchado y caliente; frotándolo ágilmente, a los lados, adelante y atras, con movimientos circulares presionaba ese botón...

¡Oh ssiiii! ¡Risa, Risa eres la mejor!! _sus caderas empezaron a sacudirse por la inercia y la adrenalina; iba a venirse.

Miya... _Desde arriba, apreciaba su cuerpo esbelto; como su figura se tensaba y contraía con cada embestida de mi muñeca. Exhalé excitada, sentía mi cara hirviendo; necesitaba tocarla mas, sentirla cerca.

Miya... _pronuncié con fuerza, tensando mi garganta. Mis anhelos fueron cortados al percibir su atención.

Sus ojos una ves más se encontraron con los míos, pero esta vez nuestras miradas se sostuvieron; jadeando, respirando forzosamente, mirándonos fijamente, con nuestra vulnerabilidad expuesta. Una cara que solo nosotras conocemos de la otra.

Grr... _gruñí de dolor.

Mi mano se cansaba y el dolor aumentaba; mis movimientos se hacían mas erráticos con cada segundo, errando en sus puntos sensibles; malogrando su subida a la cúspide, llenándola de frustración; cosa que veía en su cara. Estaba a las puertas de su placer y no llegaba.

Mi orgullo dolió.

Me arrodillé nuevamente entre sus piernas, abrazando una de ellas con mi mano libre, y con la otra seguí con mis atenciones, pero esta vez solo con un par de mis dedos, embistiendola con un vaivén violento su hinchada entrada, a la par que con mi caliente boca encerraba su clítoris para dar paso a mi lengua quien aplastó su sensible cabeza frotandola sin piedad y descanso, sintiendo como sus paredes se dilataban; apretando mis dedos, trgandoselos prácticamente fácil, produciendo obscenos sonidos, su miel se caía por los lados de su vagina, que estaba siendo descuidadamente aplastada.

¡¡Risa, Risa!! _levanté mi vista brevemente para mirarla«Dios... » Su cara completamente empapada por el sudor, y su cabello que cubría sus ojos, el pecho subía y bajaba de manera acelerada.

Casi de inmediato tras haber admirado su aspecto sus manos empujaron mi cabeza con inpertinencia hacia abajo, con fuerza en su agarre; en una clara orden en que me concentre en lo mío.

Dolía, mi entrepierna dolía, sentía como debajo de mis pantaletas empapadas de fluidos (vaginal y preseminal creo), latían dolorosamente ambos órganos. Con eso en mente aceleré mis movimientos; los cuales eran al compás del meneo de sus caderas, las cuales se elevaban (al igual sus gritos), del sillón. Sus extremidades se tensaron y sus piernas no paraban de sacudirse; acompañado de un fuerte agarre dio un agudo grito clavando las yemas de sus dedos en mi cuero, llegando así, todo terminó.

A los segundos que su orgasmo terminó, su cuerpo se desplomo contra el sillón.

Haa... ahh... haa... Risa, eso fué fantástico... _me senté sobre mis rodillas, me saqué lo que se escurría de mi barbilla, tragándome lo que quedo en mi boca, cosa que se oyó fuerte y claro; dereojo, respirando forzosamente, me miró mi novia _Risa-ecchi... _sus ojos se veían vidriosos y anhelantes; cosa que me hizo tragar pesado por segunda vez.

Aún, casi sin aliento, trataba de burlarse de mi.

Estaba satisfecha, la había hecho llegar con mis esfuerzos y escuchado gritar; dejándola lo que es ahora, un desastre agitado y tembloroso. Esto es lo que me gusta de tomar la delantera de vez en cuando, deshacer su compostura. Verla así me hizo sentir un nudo en mi vientre, tenia que continuar... aun una parte de su hermoso cuerpo no había recibido mi atención, zona que era altamente erógena.

Y antes de que se sentara, puse una mano contra su abdomen, reteniendola en su lugar.

R-Risa ¿qué haces? _preguntó volteando su cabeza hacia mi. No le respondí; en su lugar, con mi otra mano subí su sostén por encima de sus senos.

Sus pezones estaban erectos, llamandome, su pecho subiendo y bajando con esos montículos endurecidos era tan llamativo, que no tarde en en abalanzarme sobre esa piel blanca para llenarla de manchas rojas.

Ella jadeó, me miró sorprendida por mi nuevo asalto, y en un suspiro susurró mi nombre. Puso una mano en mi nuca acariciando mi cabello, soportando mis caricias apresuradas.

Desde su base, succionaba y mordía su piel tersa y condenadamente adictiva; besándola y marcando un camino hasta la punta, la cual había estado estimulando con mi dedo índice.

S-Si que estas ¡ah! t-traviesa, Risa... _su cuerpo se retorcía, en respuesta, agarrándose de mis hombros.

Extasiada por mi exito y control de la situación, pase por alto la sensación de su mano metiéndose en mis bragas; paralizandome al instante encima de ella, sometida por el hormigueo en mi entrepierna, su mano subiendo y bajando con firmeza a lo largo de mi dureza _M-Miya... _pronuncié en un patético chillido; con mis manos temblando.

El salvaje animal que había sido, derrotado por un sobada «Patético, gh... »

Hmm, no estamos un poco emocionadas? _su cara estaba sonriente y su mirada burlona; su mano seguía con la desesperante caricia mientras decía cosas como: "si que estas caliente", "me querías oír gemir no?", "sabia que eras una pervertida" Todo en mi oído, con chupetones y besos ocasionales, caricias constantes que hacían hormiguear mi cuerpo.

N-No... yo... _no pude vocalizar bien, mi cuerpo estaba temblando, abrumada por las sensaciones eléctricas en mi abdomen; queriendo seguir el balanceo de su mano , queríacompensarte p-por todo... _de forma patética, con los ojos apretados, y temblando, hablé; escuchando una risa de satisfacción de su parte. Complacida por el cambio de roles, ella seguía abrazando mi cuello con un brazo, y con el otro seguía trabajando en mis bragas.

Compensarme he... _susurró en mi oreja _Jijiji no me molesta que quieras consentirme, es más me encanta, pero no me gusta quedarme sin hacer nada cariño... _desde su posición baja, me bajo las pantis empapadas, deslizándose por mis muslos hilos de pegajosa humedad; dándome alivio.

Me tomó por los hombros _Párate... _la miré confundida , vamos Risa, párate... _Me empujo por los hombros, he hizo que me pare frente al sillón.

La miré nerviosa desde mi posición; observando cada movimiento de sus extremidades al reincorporarse en el sillón.

Se sentó frente mío, inclinándose _O-Oh... _con sus labios envolvió la cabeza de mi miembro y tomó la base con su mano _¡M-Miya! , subía y bajaba a un ritmo moderado, sorbiendo con sus labios y frotando con su lengua la punta envuelta por sus labios, bajando con su boca hasta el glande, para poder menejar sus dedos con precisión, subiendo y bajando desde la base hasta la mitad. Cada vez con más fuerza.

Ahh... M-Miya... _en tono bajo pero con fuerza pronuncié; inclinando mi cabeza hacia atrás, elevando mis codos, apretando mis puños.

Bajé mi mirada al sentir sus labios apartarse; solo para avergonzarme al ver su mano trabajando ahí todavía.

Solo un poco más~... yy ahí~... _ella miró satisfecha su trabajo, mi miembro estaba completamente erecto.Tomando así los condones que habían caído en el sillón.

Se tomó unos segundos al elegir entre un de los dos; abriendo uno y colocándolo con sospechoso cuidado _A-Ay... _.

Ahora si puedes seguir consintiendome jijiji _me tomó de las manos arrastrándome con ella hacia abajo en el sillón; recostada encima de ella, tomó mis mejillas, besándome profundamente, entrelazando su lengua con la mía.

Hazlo cuando quieras ~_su aliento tocó mi cuello. En respuesta jadeé emocionada; aún el hilo de nuestra saliva nos unía.

Mi teléfono empezó a sonar desde el montón de ropa en el suelo«Oh, no» suspiré frustrada con una mueca de cansancio.

Me senté en el sillón y me incline para tomar mi celular, que no para de sonar «Espero que sea bueno... » contesté.

¿Hola? _.

¡Risa-nee! _aturdida aleje el celular de mi cabeza.

R-Rikka ¿qué paso? _a lo lejos escuche la voz de Miya, murmurando algo; seguramente una queja o maldicion a mi amiga. Y no la culparía sinceramente, yo soy la que tiene toda su maldita sangre acumulada en un lugar; amenazando con estallar en cualquier momento. Que buenas horas de llamar, tuvo la maldita.

No, bueno si, recibí algo que es para ti, hoy _.

¿Algo para mi? _.

¡Si! Bueno, verás... _.

Antes de seguir hablando, fue interrumpida por Miya, quien me había sacado el celular de la oreja y puesto a hablarle.

Mire, Rikka-san, en estos momentos Risa y yo nos encontramos ocupadas como para escuchar como estuvo su día, así que mejor cuelgue y llame cuando se le sea solicitado por mi NOVIA ¿Okey? _tras resaltar las últimas palabras colgó el celular; cortando el "okey, lo siento Miya-sa-" de Rikka.

En qué estábamos? _giró su rostro hacia mí, con una sonrisa inocente, como si hace unos segundos no le hubiera cortado una llamada bruscamente a una kohai.

...

Rikka y Sayuki:

¿Qué acaba de pasar? _me preguntó mi novia quien estaba parada frente mío; mirándome alejar el celular lentamente de mi cabeza, consternada.

No... tengo la menor idea... p-pero creo que hice enojar a Miya-sama, u-una vez más _sentí como mi cara palidecía.

¿Qué? _Sayuki, me miró confundida _Pero no le dijiste que era importante? _

Creo que llame en un mal momento...

...