PovRikka:

Me sentía como una idiota, nerviosa hasta los vellos de la piel; prácticamente temblando sentada en mi cama con mi novia a un costado; su expresión lo decía todo...

Incomodidad.

Me sentía inútil por permitir este tipo de ambiente, después de todo, la había invitado para hablar sobre lo que me pasaba, y porqué dudaba tanto al momento de tocarla...

No queriendo que se haga ideas equivocadas sobre nosotras... ¡pero es tan difícil!

Su mano se movió con la intención de alcanzarme; cosa que no ocurrió, al parecer, se arrepintió en el último instante... La tensión entre las dos era tan palpable como la colcha de debajo nuestro...

¡Lo siento! _.

Perdóname... _.

Al mismo tiempo y en distinta frecuencia hablamos.

«¿Qué..? » Extrañada por su remordimiento, una nueva oleada de nervios serpenteo sobre mi cuerpo; yo era la que estaba mal, la que no tenía las agallas necesarias; de zanjar los problemas a la primera que aparecen.

Apreté los dedos alrededor de mi rodillas y tragué saliva con fuerza.

Dignándome a por fin mirarla ladeé mi cuerpo. Sólo por unos segundos, nuestros ojos se encontraron, antes de que los nervios me consumieran obligándome a desviarlos devuelta.

Su postura sentada era tímida, con sus manos posadas en sus rodillas de forma delicada.

¿Q-Qué? _pregunté, su remordimiento no estaba justificado para mí; me tenía confundida y un poco preocupada, de lo que sea que se halla echado la culpa.

Su cara tomó un poco de color y su rostro se contrajo un poco al fruncir su seño; fue la manera más adorable de tomar valor y aire a la vez.

Yo... te empujé sin contemplaciones a hacer algo que, visiblemente, no estabas preparada. Por mi egoísta forma de darte mi amor _.

«Ah..., era eso. »

Aunque no es la primera vez que le da un arrebato de sexo... en la escuela...

N-No... yo, e-esta bien, lo entiendo _.

Como pude, le quise hacer saber que, no estaba molesta; sabia con que intensiones hizo eso, y el hecho de que se culpe me hacia sentir peor.

Sayuki, yo no fui clara en como me sentía con todo esto, con esto... _.

Baje mi palma a mi vientre; enfatizando el por qué.

Y en mis nervios y vergüenza, no pude ser clara contigo, de lo que me molesta... Son lógicas tus acciones Sayuki-san, soy tu novia y compañera, tengo obligaciones contigo; que como tal debo satisfacer... _.

En ese instante ambas desvíamos la mirada; era obvio lo que significaban mis palabras, y el significado pesaba; más por lo ocurrido en el salón.

No es que ya no me atraigas, no me siento cómoda con mi cuerpo, ahora... _.

Cuando me di cuenta, ella estaba a pulgadas mío, y en segundos me dio un casto beso, suave, lento, dulce... ; su cara estaba relajada y sus ojos transmitían tranquilidad.

Es como si toda la tensión en el ambiente se hubiera esfumado en un instante. No, se desvaneció en un instante, al momento que nuestros labios se encontraron, filtrándose cualquier nervio o duda; nos queremos después de todo. Sólo que el miedo y la duda nos tira palos en la rueda.

Está bien, si es así como te sientes, Rikka, me quedo mucho más tranquila ahora _. Quería abrazarla y besarla en ese mismo instante.

No sabia que había hecho para merecer una chica así... la amo.

Gracias por entender _.

Te quiero, Rikka _.

Era la sonrisa más linda que había dado esta semana...

...

Semanas atras, cuando se ocultaban de sus novias: Reo, Shizuku y Nanami *

PovNarrador:

Era el atardecer. La reunión del comité medioambiental había llegado a su fin, los últimos miembros acababan de salir del aula, dejándolas en perfecta privacidad a las amantes.

Nanami, estaba que se moría de los nervios. Había intentado colarse en entre sus compañeras de camino a la puerta, y librarse así de su querida "Onee-sama", pero la rubia como la respetada y venerada presidenta que era, utilizó sus privilegios. Pidiéndole amorosamente, frente de sus compañeras, que se quedara a ayudarla a terminar unos trabajos.

Es decir... tiempo extra en la escuela trabajando.

¿Quien se negaría a la ídola de San Michael?

Nadie.

Menos frente a tantas chicas que la admiran.

Hola, presión social.

Así que Nanami, como la humilde abeja obrera que era, se sometió a las demandas de su Reina.

Estos últimos días hemos trabajado duro Nanami, creo que hay que desestresarnos..._.

Tan pronto como el salón quedó vacío, Yuuna, ni tonta o perezosa, caminó dirigiendo sus pasos hacia la espalda de Nanami. La cual, ni la miraba o le respondía a su propuesta.

Fingiendo demencia, Nanami tenia sus ojos puestos en las hojas de su mochila, ordenandolas prolijamente dentro de la misma, innecesariamente.

Qué opinas Nanami-chan _su sonrisa dulce y expresión simpática, no contrastaban para nada con sus siniestras intenciones.

Acercándose unos pasos... rodeó la cintura de Nanami, con sus brazos; descansando sus manos peligrosamente cerca de su pelvis.

¡O-Oh! Me olvidé de algo importante en mi aula! _.

¿Qué? _espetó confundida por el sobresalto repentino de la pelirroja, quién estaba repleta de transpiración.

Soltó todo lo que tenía en las manos y salió corriendo del aula, sin darle tiempo de reaccionar a Yuuna, o qué despertara, como ella llama, 'la chica sucia'.

Nanamiiiii~ _.

...

¿Cómo que no quieres que te haga un pastel? _.

Mai recibió las palabras que nunca esperó escuchar en su vida, perturbandola.

S-Si no quiero que vengas a casa a-a hacerme un pastel, grr... _ni ella misma se creía las palabras que acababa de decir.

¿Tú?, ¿de verdad? _exclamó atónita _. Como últimamente no hemos pasado un tiempo a solas... _y era verdad, hace sólo unos cuantos días habían pasado la tarde en la casa de la pelinegro; para ayudarla a cuidar a sus hermanitos; así que no cuenta.

Como si quisiera que entrara en razón, sus dedos que acariciaron el dorso de la mano de la niña mas baja; poniéndola en alerta, sin saberlo.

¡S-Si!, que no quiero ¡Mai idiota! ¡pervertida! _.

Hecho qué, llamo la atención mucho.

El arrebato de insultos no; que no quiera pastel era lo preocupante.

¡Reo! _.

Llamó a su novia en vano, estirando su brazo para alcanzar a la más baja que salía corriendo por el pasillo, lejos de ella.

...

Shizuukuuu~ _.

La despampanante rubia chilló a la perfeccionista chica qué, caminaba tan rápido lejos de ella.

Pero la alta rubia era conocida por su imprudencia y falta de sentido común. Empezando a correr por los pasillos sagrados de San Michael.

La estaba por alcanzar cuando...

¡Oh es Lily Platinium! _.

El universo no la quería.

Miembros de su club de fans aparecieron de la nada por los pasillos, rodeando a la alta chica, que con angustia miraba por donde se escapaba su enamorada.

Shizuku... _.

...

¡Háganse a un lado! ¡¿creen que el pasillo es suyo o algo así?! _.

El rugido rabioso de Reo, hizo al mar de chicas temblar atemorizadas.

L-Lo sentimos _.

Disculpe R-Reo-sama _.

Las voces sumisas y con temor, sonaron al unisono en un coro de disculpas. Haciéndose a un lado y desapareciendo ante el paso firme de la salvaje rubia.

¡Puah! _por caminar con la cabeza mirando a los lados, dándoles miradas feroces a las estudiantes, se chocó con un par de pechos más grandes que su cara.

¡¿Eris?! ¿q-que haces tú aquí? _gruñó molesta, entrecerrando sus ojos, le dio una mirada fatal a las causantes de su tropiezo.

Buenos días a ti también, Reo-san. ¿Sabías que este es un país libre? _.

¿Tú sabias que estudias en otro edificio? grrr! _.

Mi cara está acá arriba Reo-san _con una sonrisa, señalo su cara una y otra vez, mientras se inclinaba un poco hacia su cara.

Encontrarse con su pequeña amiga le levanto un poco el humor.

¡Tch, tu pecho-! _.

De la nada se paro en seco, como si el piso se moviera y estuviera haciendo equilibro; unos segundos después caminó rápido por detrás de Eris, escondiéndose entre su espalda y la cascada de rizos voluminosa que era su pelo.

¡Reeo...~ ¿dónde estas?! _.

La voz de su novia resonó por los pasillos antes de que su figura se viera, cruzando de un pasillo a otro; borrándose de su vista tan rápido como de vio.

Oh, ¿Qué pasa? _.

N-Nada, solo unos asuntos que tengo que resolver sola _.

Se veía preocupada Mai-san _.

Lo sé, Mai siempre se preocupa, por eso... hay un asunto que quiero resolver por mi misma. No siempre tengo que contarle todo a Mai, o depender de su ayuda... _.

... _.

¡La cosa es qué no entiende! ¡y me atosiga sin cesar, como la cabeza dura que es! _.

Ah... _.

Sé que me ama y se preocupa por nosotras, pero... ¡¿no podría simplemente acompañarme en silencio o algo así?!"

...

Ah, disculpa, no sabía que este era un club; pensé que era un salón vacío _.

No te preocupes, Yuuna-san, soy consciente de que mi club no es muy reconocido _Shizuku, sentada en su pupitre hablaba con tranquilidad y elegancia.

Su antiguo club, el que sólo eran parte su novia y ella, ya no estaba activo, por la falta de miembros tras su graduación se cerró, pero a veces, Shizuku, cada vez que se puede dar una vuelta por su antigüo edificio, visita su su ex club.

Bueno, estaba buscando a Nanami-san por estos corredores, donde en su mayoría son salones en desuso, y por eso entré sin tocar. Disculpa por la intromisión _.

Descuida Yuuna-san, y si veo por estos pasillos a Nanami-san, te lo diré _.

Gracias, Shizuku-sama que tengas un buen día _.

Se levanto para hacer un ademán respetuoso, y tras verla salir, cerrando la puerta detrás desi, miró hacia el rincón donde estaba Nanami sentada.

Era el escritorio donde normalmente una profesora daría clases, pero por su antigüedad lo dejaron abandonado ahí.

La pelirroja tenia la espalda apoyada contra la esquina que miraba hacia la parte interna del salón, es decir, le daba la espalda a la puerta del salón.

Ya se fue _. Se acercó unos pasos, quedando de pie frente a ella.

La joven, tenía sus manos sobre su cabeza, y sus ojos estaban cerrados; como si eso la fuera a esconder más.

¿Por qué tú...? _.

Enmudeció. Nanami estaba estada con las rodillas contra el pecho, levantando, lo poco, que tenía de falda, exponiendo su ropa interior y algo más, que se marcaba en la tela.

Con el peligro fuera y el silencio abrupto, Nanami abrió los ojos, levantando la mirada hacia su Sempai, que estaba estupefacta mirando hacia ella.

Iba agradecerle por mentir descaradamente a su amiga.

¿Qué rayo-? _susurraba al ver su expresión.

Pero también se cortó, ya que en su posición baja, pudo ver, sin querer, debajo de su pollera.

¡¡Tú también!! _.

Gritaron al unísono, apuntándose con el dedo índice, sobresaltandose en su lugar.

...

Como te lo dije Shizuku-sama, fue de la noche a la mañana. Aunque esa noche, me subió una fiebre terrible, y un espantoso dolor en las articulaciones del cuerpo... No hay nada más. No puedo ver o recordar una pista más allá de eso _.

Shizuku, le había contado algo similar, también una noche antes de que todo cambiara, había sufrido una fuerte fiebre acompañada de dolores por todo el cuerpo; desapareciendo la mañana siguiente.

Estaban caminando por los pasillos de camino al baño, a esa hora los pasillos estaban vacíos y la luz era tenue, desprovisto de estudiantes metiches que husmean, para encontrar algo nuevo que contar. Aún así ambas hablanban por lo bajo, casi susurrando por el miedo profundamente arraigado.

A las puertas, antes de entrar, de la mano de enfrente se toparon con una rubia platinada que caminaba con la frente baja. Sólo dándose cuenta de su presencia al estar a un metro de distancia.

¿P-Por qué?, ¿q-qué hacen ustedes aquí...?_.

Las tres tenían una vejiga que vaciar...

...

Por ahora no esta terminado, pero estamos un paso más cerca de la perfección... _.

A mi solo me interesa la salud de mis estudiantes... _.

Le garantizó que su salud no corre ningún riesgo, Directora. Tienen la suerte que se le administró el suero casi terminado; sus efectos son casi perfectos. No como a las otras... _.

¿Qué quiere decir? _cada fibra de su cuerpo se estremeció ante esa declaración.

La albina iba a responder a su duda, pero fue interrumpida por el portazo de la enfermera.

Renuncio _tiró los papeles en el escritorio con desdén , no puedo con la culpa..., lo siento Directora, se que tiene las manos atadas, pero ya no la puedo acompañar... _. Su colega de años no la miraba a los ojos. Y ella no la culparía... sinceramente, se estaba alejando de sus ideales.

La mujer mayor suspiro y negó.

Lo entiendo, a mi también todo esto me está superando, pero no voy a abandonar a mis niñas, y pelearé, los hundiré si les llegan a perjudicar su vida... Es lo menos que puedo hacer por permitir todo esto _.

...

Después de la reunión del comité.*

PovRisa:

Después de esa tensa y tenebrosa reunión, dónde Eris-sama y Shizuku-sama, narraron su escalofriante experiencia, tratamos de ponernos a trabajar, pero unos ligeros pasos y unos pequeños golpes, nos detuvieron.

Era la hija de esa mujer.

Nadie estaba de humor para volver a recibirla, ni intentarlo, no con Reo-sama hecha una furia. Todo estaba muy fresco, así qué de inmediato me ofrecí para distraerla.

Desde hace unos cuantos días vinimos siguiendo al pie de la letra el plan de Miya, de amigarnos con ella y consentirla, creando un vínculo de confianza para sacarle información.

Mai-san, fue de gran ayuda, gracias a qué es hermana mayor de dos pequeños traviesos.

Pero ahora, está ocupada conteniendo a su novia.

Tal vez sea una cómplice de quién nos hizo esto, pero eso no borra el hecho de que es una niña. No permitiría qué la usen como chivo expiatorio, por sus emociones a flor de piel.

No estoy a favor ni en contra de nadie aquí, sólo tengo una mirada imparcial sobre todo el asunto, y mucha cabeza fría, para poder salir adelante todas juntas, cuánto antes de esto.

Además, habíamos trabajado mucho para tener algo de su confianza. La "niña" no era para nada tonta, era suspicaz y un poquito egocéntrica, lo dejaba entrever cuando ayudaba con arreglos y manualidades del comité, pero lo guardaba bien, difícilmente te darías cuenta si la subestimas por su edad y endemoniada lindura.

Y quién me conoce sabe mi debilidad por lo adorable.

Pero gracias a qué tengo una novia narcisista y con una belleza endemoniada, la supe manejar desde el primer instante, qué empezó a "molestarnos" con su presencia cada día.

Antes que entrara, salí primero, cerrando la puerta detrás de mi, y la convencí de ir a comprar las dos solas, algunos materiales para el comité. Como el horario era uno en dónde todo el mundo está trabajando o estudiando, no tardamos mucho, aunque lo intenté, caminando lento por sus cortas piernitas, y estirando dolorosamente los segundos para elegir un color o medida.

Y como las cosas de seguro seguían tensas con las chicas, me la llevé fuera del edificio, a seguir caminando por los jardines del terreno.

Conseguí unas bebidas y bocadillos, y nos sentamos en una banca qué, estaba cerca de un hermoso matorral de flores.

PovNarrador:

Cuando ambas chicas terminaron su refrigerio al mismo tiempo, una de ellas hizo una pregunta un tanto fuera de lugar; rompiendo el cómodo silencio.

¿Por qué la amas, Risa-onesama _le preguntó la joven niña peliblanco _si es una problemática chica mimada _Risa sólo esbozó una sonrisa; mirando al frente de si ordenando sus pensamientos antes de responder.

Sabes... a veces me preguntó lo mismo, pero cuando recuerdo los parecidos, se me borra toda duda _miró a la joven niña que la miraba extrañada.

Risa-onesama, con todo el respeto, pero a pesar que tú eres muy inferior académicamente, comparada con ella, como persona y con sentido de responsabilidad, eres tú mejor _seria le dijo la de ojos zafiro.

Jajaja tiempo atrás tenía pensamientos similares _.

¿Huh? _.

Decía: ¿como alguien tan irresponsable tiene ese intelecto?, ¿por qué no lo heredó alguien igual a mí? O ¿por qué Dios no se lo dio a alguien que lo supiera aprovechar? _ Risa le dio un sorbo a su jugo antes de continuar _. La verdad pensaba todo eso antes de conocernos a profundidad...

La niña la miraba con duda, no comprendiendo su expresión feliz, dijo:

La veces que he visto a Miya-onesma, ella leía libros o toma el té largas horas, devorando dulces; reconozco que cuando presta su ayuda hace un trabajo excepcional _dijo sacando otro sándwich.

Si que la has observado bien... _le sonrió mientras le revolvía el pelo a la imprudente, pero adorable niña.

Pero mira ¿te cuento un secreto? _hizo un ademan con su mano de silencio _a veces las mejores personas se esconden de los demás _.

La niña solo se perdía más y más así que solo se limitó a comer mientras la escuchaba.

Meses de contiendas; peleando y gritandonos, sin querer nos fuimos acercando y tomando aprecio la una por la otra _.

Ahora sí la más joven, estaba totalmente perdida «¿Aprecio por alguien que era tu enemigo?»

¿Pero cómo es posible que dos personas qué, se pelean se quieran? _.

Jejeje ¿como es posible querer a alguien sin que te importe sus fallas? _le contestó con otra pregunta a la niña.

¿Quieres a alguien por sus fallas? _Risa, se rió.

No, mira, lo que quiero decir, es que no te vas a molestar por los errores de alguien a quien no quieres; es decir qué, a alguien que no te importe, no te vas a molestar en señalar sus errores y tratar de remediarlos _.

Risa no pudo evitar a empezar a narrar su historia con su novia.

Al principio... comenzó como un deber más; ya que la profesora me lo encomendó, pero con el transcurso del tiempo y la convivencia, el tratar de comprendernos... hizo que nos acerquemos _Risa miraba en frente, pérdida en sus recuerdos del pasado; sus ojos reflejaban la nostalgia y el amor que sentía en ese momento. Sus brumosos ojos lo delataban.

Entonces... quieres decir que el tiempo suficiente más la persona indicada ¿surge la magia? _.

Jijiji puede ser, digo que, no te puedes enamorar sin conocer a la persona, así que el tiempo fue crucial en nuestra relación _Risa sonrojada por la emoción rascó su nuca.

La menor agradeció en silencio el por fin el haber entendido su extraña atracción, antes le parecía raro e hilarante que, dos opuestos estén juntos; no creía en la ficción romántica.

Risa-oneesama, crees que si no la hubieras reprendido todo este tiempo ¿tal vez nunca se hubieran enamorado? _la pregunta de la albina hizo que la mayor abriera los ojos en grande y su sonrisa desapareciera.

Hum... si... probablemente, muy probablemente eso hubiera sucedido; es más, creo que nuestro amor es un milagro que nació entre estas paredes _a pesar de que, estaban hablando de una suposición, el imaginarlo hacia estremecer a Risa, de pensar en que hubo una gran probabilidad de que nunca estuvieran juntas hizo que una angustia en el pecho se le anclara.

Si en ese tiempo hubiera pensado en: "Es un pérdida de tiempo el tratar con esa chica" y dejarla de lado... ya se imaginaba el escenario la pelirosa; una Miya aislada, sentada en el banco comiendo su almuerzo sola, viendo a las chicas pasar charlando animadamente... tomando su té sola en el estudio, pensado en los problemas que tenía en casa, atormentada con sus cargas y responsabilidades heredadas. Nunca haber reconciliado su relación con sus padres, aislada de todo el mundo en su burbuja.

Es hermoso Risa-oneesama, suena como si el destino las hubiera juntado _Risa la miró, sacada de sus pensamientos _. Yo creo lo que el amor une, nada lo puede separar _inocente dijo la infante.

S-Sí... _Risa, contempló al cielo _creo que el destino nos unió _porque a pesar que la ojiceleste era una chica sociable y activa en la escuela; la relación con su madre era mala y distante, qué gracias a Miya, pudieron reconciliar, así devolviendo el favor qué, Risa había hecho primero, el unir el lazo familiar, un milagro hecho gracias a su amor.

Tras esos pensamientos, Risa sonrió; sonó la campana indicando el final del receso.

Nos tenemos que ir _levantándose, Risa acomodo su pollera y agarró la mano de la pequeña, ayudándola a levantarse de la banca , y tú también tienes que ir a clases _. La niña asintió y dejó que la pelirosa la acompañara en su camino.

Mientras se iban caminando despreocupadamente, a unos metros detrás de los árboles y arbustos, una figura femenina encendía su grabadora y dijo:

Aparentemente, podremos ver en un futuro cercano, el objetivo: 'reproducción', dado que los sujetos tienen una fuerte y profunda conección emocional.

No tendremos que precisar de sujetos externos para las pruebas; ese riesgo ya no será necesario _.

...