2.
La misma que al día siguiente, se abrió. Era cuestión de tiempo que el pilar de agua volviera a ella, como las olas a la orilla. De todas formas le había dado una dosis de un día, no era solo para obligarlo a venir. Sino que no tenia mucho para darle.
-Lo lamento, Tomioka_san-dijo-Pero hoy no.
-¿Por que?
-Tomioka_san no eres el único pilar que no puede dormir, yo me incluyo. No voy a darte todos los días. Porque no tengo mucha reserva y seria injusto para los demás -explicó Shinobu-Te daré un consejo... entrena-repuso-Estarás cansado y eventualmente tus párpados se cerraran.
-No.
-¿No? ¡No seas holgazán!
No obstante, no fue por eso la negativa. Simplemente el entrenamiento arduo no funcionaba, mas bien, era peor, estaba cansado y no podía dormir.
-¿No puedes darme?
Shinobu por un momento, sintió ternura por la manera en que había hecho la pregunta. Pero aun así, no se podía doblegar.
-Ya te dije que no-repitió con una sonrisa dulce dibujada en sus labios-Te pido que lo entiendas.
-La necesito...
Sus ojos azules la miraban fijo. De verdad, la necesitaba. Hace tiempo no dormía de esa forma, desde hace mucho tiempo.
-No puedo creer que te hayas vuelto un adicto con tan solo un día-espetó-Me sorprendes, pero mi respuesta sigue siendo no. Vuelve el miércoles.
-Hoy es jueves.
-Ya lo se-la mujer seguía sonriendo.
En eso recuerda las palabras de la pilar de insecto-: ¿Sabias que dormir con un ser querido es más efectivo que lo que estoy dando?
La boca del pilar de agua se abre y las palabras fluyen de su garganta como corriente.
-¿Dormirías conmigo?
Las pestañas de Shinobu se agitaron como alas de mariposas. Su boca que se abrió de la sorpresa, la cubrió con la palma de su mano, mirándolo impresionada.
-Oh, pero que atrevido-mencionó-Nunca me lo hubiera esperado de ti, Tomioka_san. Ya veo porque dicen que los callados son los peores.
Obviamente su pregunta fue inocente, así que no había entendido a que se refería. Solo quería dormir.
-¿Puedo saber porque me lo esta pidiendo?
-Por lo que dijiste anteriormente.
Ella se quedó unos segundos, rememorando. Hasta que recordó, sus pestañas volvieron a batir vuelo. ¿Se lo había creído?
-¡Espera!-pronunció la pilar de insecto percatándose-¿Entonces para ti soy un ser querido? ¿Me quieres? Vaya, vaya.
Giyuu desvió la mirada, pero Shinobu vio su colorado rostro. Ella se acercó a él, divertida. El inexpresivo pilar de agua, por fin había agitado sus aguas calmas. Y había descubierto un secreto hundido.
-Por supuesto, Tomioka_san-inició, una sonrisa bailarina en sus labios- Pero dejame advertirte, que conmigo no vas a dormir en toda la noche.
