La vida diaria del Instituto Deimon fue normal en los días posteriores al partido, o lo más cercano a la normalidad en Deimon, con gritos aterrados y los disparon provenientes del campo de entrenamiento.

Todos estaban muy interesados en el misterioso corredor del equipo de americano, sin duda, el que un jugador tan bueno se uniera a su instituto era un misterio aún mayor que conocer su identidad.

En la casa club del equipo de fútbol americano se encontraban los 3 jugadores titulares conversando sobre qué hacer con Anezaki Mamori, poco antes de terminar el primer partido ella había llegado exigiendo saber la ubicación de Sena, afortunadamente ella le había dicho a Ishimaru que iría a un lugar alto para tomar buenas fotos del partido.

Sena sabía que Hiruma podía respaldar su pequeña mentira, y así lo hizo, ahora venía el problema principal.

¿Qué van a hacer con Mamori?, Sena sabía que mientras ella estuviera cerca de Hiruma, Mamori no iba a descansar hasta que se alejara de él, pero también sabía que ella había sido o sería un miembro muy importante del equipo, así que la mejor opción sería hacer que se una al equipo y al igual que la otra vez ocultarle la verdad por el momento.

Sena no estaba particularmente feliz por tener que ocultarle la verdad, pero sabía que era la mejor opción, después de todo Mamori no la dejaría jugar a menos que demostrara ser una gran jugadora, e incluso después de eso Mamori probablemente se opondría por un tiempo.

Así que decidieron no hacer nada, después de todo tarde o temprano ella iría solita a la boca del lobo para tratar de proteger a Sena, ya con eso dieron por terminada su reunión, al rededor de 10 min después llego Mamori, estaba enojada por que el lugar estaba sucio, a pesar de que Sena había logrado limpiarlo un poco, Hiruma y Kurita habían salido por lo que solo se encontraba Sena limpiando, Mamori se enojo al pensar que Hiruma se estaba aprovechando de Sena y obligándola a limpiar sin ninguna ayuda, su molestia solo iba en aumento, por lo que decidió ayudar a Sena a limpiar.

Sena veía a Mamori, mientras limpiaban no pudo evitar perderse en su mente, tenía que traer a sus compañeros de equipo, pero no podía ir con Monta todavía, para poder ir con él, sus sueños de jugar baseball debían ser destruidos, a pesar de lo cruel que sonaba no había otra forma, Yukimitsu solo se animaría a unirse después del partido contra los Camaleones, al igual que Komusubi, Taki ni siquiera estaba en el país, lo mejor sería tratar de acercarse a los hermanos Ha-Haa, intentaría que los tres se unieran, pero sobretodo le insistiría a Jumonji, Kuroki y Togano se unirán si ven a Jumonji hacerlo. Con eso en mente termino de limpiar y decidió que esa tarde empezaría a tratar de convencerlos.

Al estar en la misma aula pudo encontrarlos con facilidad a la hora del receso, ellos salieron y ella los siguió poco después, los encontró en un callejón muy conocido para ella, al entrar los encontró ya sentados, ellos se giraron para mirarla, y ella les respondió con una sonrisa.

—Hola, chicos, los estaba buscando.

—¿Buscándonos?, llevas siguiéndonos desde que salimos del aula —La voz de Jumonji denotaba irritación.

—Así que lo sabían, quería hablar con ustedes sin que los demás nos molestasen

—Bien, ¿qué quieres? —el siguiente en hablar fue Togano, su forma de hablar era ligeramente maleducada, lo cual era un poco raro en él, ella lo recordaba como el más educado y formal de los tres.

—Quiero que se unan al equipo de fútbol americano —Eso los tomó por sorpresa, aunque no tanta, pues ya sabían que esa chica era un poco rara, y se había corrido la voz de que era la secretaria de dicho club.

—¿Por qué quieres que nos unamos?, ¿qué no sabias que somos delincuentes? —le dijo Kuroki, sin apartar la mirada de ella.

—Se lo que todos dicen, y no me importa, yo veo potencial en ustedes, estoy segura de que llegarán a ser grandes jugadores, y entonces nadie volverá a hablar mal de ustedes —el optimismo y alegría de la chica estaba empezando a molestarlos, seguramente se traía algo entre manos.

—Pareces muy segura de eso —Jumonji tenía las manos fuertemente cerradas en puños, quería gritar y maldecir.

—Lo estoy —la mirada que les dirigió se les hacía tan extraña, ella no los miraba como basura.

—¿Qué te hace pensar que aceptaremos?

—No tienen que aceptar de inmediato, me gustaría que lo piensen, y también me gustaría que vengan a ver nuestro partido contra los Oujo que será dentro de dos días.

El silencio se extendió por el lugar, hasta que fue roto por la campana que anunciaba el reinicio de clases.

El primero en moverse fue Jumonji, quien pasó a lado de Sena sin dirigirle otra mirada, al poco tiempo Kuroki y Togano también se fueron tras Jumonji, Sena no estaba segura de cómo tomar ese primer intento, pero sabía que lo mejor era asegurarse de que supieran que quería a los tres en el equipo, acercarse solamente a Jumonji podría causar malentendidos. Ya hizo el primer movimiento y ahora le tocaba seguir adelante.