Sena estaba tranquila y sonriente, la emoción de poder jugar nuevamente con su antiguo equipo hacía que su sangre hirviera de alegría. La emoción fue tal que Sena apenas pudo conciliar el sueño esa noche y a la mañana siguiente cuando Sena llegó a su salón de clases, pudo escuchar el cuchichear de todos en el salón, todos aún estaban hablando del partido con Oujo, eso solo hizo que su sonrisa creciera aún más, no podía esperar para que todos estuviesen juntos de nuevo.

Sena entró tranquila y se dirigió a su asiento, y al llegar a su pupitre, mucha gente se acercó a ella, rodeándola por completo.

—¿Sabes quién es Eyeshield 21? —Pregunto uno de sus compañeros. Seguido por otro que pregunto. —¿De dónde es? —Las voces de todos sonaban en una cacofonía casi inentendible.

Antes de que pudieran seguir preguntando, Sena les dijo con calma y con una sonrisa avergonzada. —Lo siento, pero no lo sé, y Hiruma—sempai ha ordenado que cualquier información sobre Eyeshield debe ser autorizada por él, pueden pedírsela a él—.

Al oír el nombre del demonio muchos se estremecieron y se alejaron con rapidez, sabían que sonaba estúpido que Hiruma pudiese enterarse de lo que estaba pasando en ese momento, pero era Hiruma de quién estaban hablando y preferían no arriesgarse.

Las clases pasaron sin nada destacable, cuando el timbre que anunciaba el final de las clases sonó Sena se levantó y se dirigió al lugar donde estaban los hermanos Ha—Haa, dedicándoles su mejor sonrisa les pregunto si habían ido a ver el partido del día anterior.

—¿Qué te hace creer que iríamos a ver un estúpido partido de fútbol americano? —. Le respondió Jumonji con su típica actitud de chico malo.

Sena dejó escapar una risilla, y con una voz cantarina les digo.

—Qué lástima, me hubiese encantado que estuvieran ahí—. Sena giro sobre sus talones y con una última señal de sus manos se despidió de los tres.

Después de que Sena se fue Jumonji también salió del lugar, y se fue en dirección contraria a Sena. Kuroki y Togano solo los miraban sin decir nada, y sin moverse de su lugar, sin saber que hacer o decir, ellos si habían ido a ver partido, pero no podían decir eso o Jumonji se enojaría con ellos.

Jumonji siguió caminando y sin darse cuenta termino a pocos pasos de la sede del equipo de fútbol americano, cuando estaba por marcharse Kurita salió del lugar, y son su típica sonrisa y voz amable le pregunto si necesitaba algo.

—¿Esta es la sede del equipo de fútbol americano? —. Le pregunto con un tono de voz entre curioso y molesto.

—Así es—. Respondió Kurita sin inmutarse.

—¿Por qué? —.

—¿Por qué qué? —. Esta vez respondió con un claro tono de duda.

—Sabes de lo que hablo, ¿POR QUE SE ESFUERZAN TANTO? —. La última parte lo dijo entre gritos y maldiciones.

—Esforzarse por algo que todos quieren está bien—. Le respondió regresando a su característica sonrisa.

—¿Cómo puede estar bien? —. Le dijo con la voz entrecortada y al borde del llanto.

—Simplemente lo es—.

—Sabías que su secretaria ha estado intentando que nos unamos al equipo—. Mientras hablaba lo miraba fijamente con el ceño fruncido.

—No lo sabía, pero ella tiene un buen ojo, y nos harían muy felices si se unen—. Volvió a responder sonriendo.

Jumonji estaba molesto, ese gigante estaba ahí solo sonriendo como si nada, cada palabra que salía de su boca lo hacía enfurecer más y más, solo quería golearlo y quitarle su estúpida sonrisa de la cara.

Con los labios apretados y con el ceño fruncido trato de apartarse del lugar, pero antes de poder marcharse una mano se posó sobre su hombro deteniéndolo, Jumonji giró para mirar a Kurita de frente.

—¿Qué crees que estás haciendo? —. Le exigió con un gruñido.

—Tranquilízate, solo quiero hablar—. Le dijo Kurita con una sonrisa y levantando sus manos en son de paz.

—Pues yo no tengo nada que hablar contigo—. Le dijo tratando de alejarse nuevamente.

—Lo dije en serio, sobre tenerlos en el equipo, por favor piénsalo—. Y sin más dejó que Jumonji se alejara de él.

...

—¿Estás segura de que ellos se unirán?

—Tarde o temprano lo harán, y cuando lo hagan y se lo tomen en serio serán grandes hombres de línea—. Le dijo Sena saliendo de la casa club, con una suave sonrisa y un paso tranquilo se fue a ver el entrenamiento del equipo de baseball.

Sena llegó a ver las evaluaciones del equipo de baseball, ella ya sabía cómo terminarían, pero extrañaba a uno de los que fuese su mejor amigo, sabía que muchos pensarían que ella era cruel al hacerlo pasar por ese dolor, pero ella lo sabía, para que Monta pudiese alcanzar todo su potencial, su sueño de jugar baseball debía morir.

Sin que ella se diera cuenta, había llamado la atención de varias personas, para ese punto ya se había corrido de la voz, de que ella era la secretaria del equipo de fútbol americano, y muchos tenían la duda de si ella sabía quién era Eyeshield 21.

La práctica terminó, y Sena se acercó a varios chicos a ofrecerles un lugar en el equipo de americano si fallaban, dejando para el último a Monta a propósito.

—Eres bastante bueno para hacer recepciones—.

—Gra... gracias—.

—¿Qué te parecería unirte al equipo de fútbol americano? —.

—No gracias—. La respuesta fue rápida y contundente, sacándole una risilla a Sena.

—Sabes, el equipo te necesita en él, necesitamos un jugador especializado en las recepciones, así que piénsalo—.

—Eres permisible...—

—Persistente—.

—La palabra que buscas es persistente no perseverante—.

—Como decía, eres persistente, pero mi sueño es ser una estrella de las recepciones—.

—Para serlo no necesitas que sea en baseball, y siempre tendremos nuestras puertas abiertas para ti—.

Hiruma miraba todo desde la distancia, y no sabía que pensar de esa extraña chica, antes de que pudiese acercarse a ella un chico se acercó antes, así que siguió mirando.

—Di... Disculpa, ¿eres, eres la secretaria del equipo de fútbol americano? —. Sena lo miro con detenimiento, antes de sonreír y contestar.

—Sí, mi nombre es Kobayakawa Sena, un placer conocerlo sempai—.

—Perdón por mi falta de modales, soy Manabu Yukimitsu de segundo año—.

—¿En qué puedo ayudarlo Yukimitsu—sempai?—.

—Me, me gustaría saber si ¿pue... puedo unirme al equipo? —.

—Sí eso quieres, estaremos felices de tenerte en el equipo—.

Yukimitsu estaba feliz, pensó que sería rechazado, y que no tenía oportunidad de unirse al equipo. Sena le dio las indicaciones generales y luego se separaron.

Sena fue interceptada esta vez por Hiruma, que la miraba con detenimiento, alzando una de sus cejas y haciendo explotar la burbuja de chicle que tenía en sus labios en ese momento, preguntó, —¿Por qué aceptaste a ese maldito calvo sin avisarme primero? —

—Yukimitsu—sempai es conocido por ser muy inteligente, lo que le falta en destreza física sabe compensarlo con intelecto, necesitamos más jugadores que amen este juego, podríamos tener a los mejores deportistas del país, pero un equipo sin motivación y amor real por este deporte nos es inútil—. Las palabras de Sena fueron fuertes y contundentes, Hiruma solo la miraba con detenimiento, esperando y tratando de analizarla, pero cada vez le era más difícil entenderla, decidió ignorarla, parecía saber lo que estaba haciendo, por ahora solo esperaría.

Tal y como se había imaginado Monta había sido rechazado de la manera más cruel posible, con sus sueños destruidos Monta estaba vulnerable, Sena se sentía como basura al aprovecharse de esa vulnerabilidad, pero realmente extrañaba a su mejor amigo.

Sena lo encontró a la orilla del río al igual que la vez anterior, su rostro se encontraba cubierto de lágrimas, al verla acercarse trató de limpiar su cara, tenía las mejillas sonrojadas por la vergüenza y la mirada perdida.

—¿Estás bien? —. Sena trato de sonar lo más tranquila y calmada posible.

—¿Cómo crees que estoy? —.

~~~~~Nota de la Autora~~~~~

Espero que les guste, y para aquellos que quieran tengo una historia original en la plataforma de Dreame llamada "Yo Ganaré esta apuesta" para que vayan a darle todo su amor.

O si quieren leer el primer capítulo y ver si les interesa, se los dejo en mi perfil, sin embargo, no voy a subir el resto aquí.

Así que denle una oportunidad.