Monta no quería hablar con Sena, el dolor de ver su sueño destrozado lo lastimaba profundamente, pudo sentir a alguien sentándose a su lado, sin decir nada, solo ahí, sin juzgar. Levantó su vista y pudo verla, Sena solo miraba al frente fijamente, las lágrimas lentamente se fueron secando, cuando el llanto inicial finalmente cesó, Sena habló.

—Se que es doloroso, pero todo irá mejor.

—¡¿Cómo puedes estar tan segura?!

—Solo lo sé, el beisbol no es el único deporte que existe, no tienes talento para ello, pero eso no quiere decir que no tengas talento para otro deporte.

—¡¿Cómo te atreves?! ¡Sé que quieres que me una al equipo de americano! Pero, pero yo...

—Quiero que lo pienses, el equipo no solo te quiere, el equipo te necesita, y sé que puedes ser un héroe atrapador jugando americano.

Sena se levantó, Monta necesitaba tranquilizarse y pensar, ella ya había hecho lo mejor que podía para animarlo, insistir más solo lograría el efecto contrario a lo que estaba buscando.

Yukimitsu empezó a ir a los entrenamientos del equipo al día siguiente de haber hablado con Sena, pero a pesar de todo su entusiasmo su condición física era realmente mala, así que Hiruma había tratado de sacarlo varias veces, pero Sena se interponía en su camino a cada rato, eso frustraba y divertía a Hiruma en partes iguales. Por otra parte, Monta se había unido finalmente al equipo, y al igual que la vez anterior se había dado cuenta de quien era Eyeshield de inmediato. Kurita estaba feliz de tener otro integrante y aunque Hiruma no lo admitiera estaba feliz de tener un receptor competente, poco a poco los Deimon Devil Bats estaban empezando a surgir.

Los días pasaron rápidamente en un abrir y cerrar de ojos, y Sena finalmente estaba empezando a recuperar a sus viejos amigos, los hermanos Ha—Haa aun eran reacios a unirse, pero solo era cuestión de tiempo para que estuvieran con ellos de nuevo. Pero esta vez se aseguraría de tener su completa lealtad.

Sena había empezado a entrenar en las mañanas con Shin, su encuentro había sido diferente de la vez anterior, esta vez Sena había decidido interceptarlo en su ruta habitual, el recordar aquel suceso la avergonzaba.

———Flashback———

Sena se había levantado temprano esa mañana, al igual que lo venía haciendo desde que había despertado en el pasado. Colocándose un atuendo cómodo salió de su hogar, comino hasta un parque cercano, Sena recordaba ese lugar, en el pasado Shin y ella siempre se encontraban ahí para ir a entrenar juntos, Sena atesoraba esos momentos, después de la universidad, había perdido el contacto con varios de sus viejos amigos, y ella jamás entendió el por qué un día simplemente dejaron de hablarle, sin darse cuenta se había perdido en sus pensamientos mientras clavaba su mirada en el pavimento.

Sena fue sacada de sus pensamientos al escuchar los pasos de alguien que se acercaba a su posición, al alzar su mirada se encontró de frente con Shin, se podía ver que él ya llevaba un buen rato haciendo ejercicio, el sudor recorría su rostro hasta perderse en su barbilla, al verlo Sena no supo que hacer, ella ya lo había visto así en varias ocasiones, pero esta vez se sentía diferente.

—¿Tú eres Eyeshield?—. Por fortuna para Sena, el que rompió esa escena tan incómoda fue Shin.

—Sí—. Su respuesta fue corta, pero cargada de sentimiento.

—Ya veo, nunca te había visto antes por aquí—.

—Eso es porque no quería que me vieras—. Shin al escuchar esa respuesta arqueo una ceja, pero no dijo nada. —Sabía que sueles pasar por aquí en tu ruta de carrera—.

—Sí estabas tratando de evitarme, ¿qué haces aquí? —.

—Quería hablar contigo—. Shin alzó una ceja en forma de una pregunta muda. —Lamento si te estoy molestándote—.

—Sigamos corriendo mientras hablamos—.

—Me gusta la idea—. Sena se puso a su lado derecho, y empezó a correr al mismo ritmo que Shin.

—¿Qué querías preguntarme? —.

—¿Qué piensas de que una chica juegue fútbol americano? —. Shin se detuvo y la miro fijamente por un segundo ante de girar su rostro y contestar.

—Si amas este deporte, no me importa si eres hombre o mujer—. Al escuchar su respuesta Sena soltó una risita, a lo que Shin se giró un instante para mirarla fijamente. Sena se sentía feliz sabía que Shin no la decepcionaría, una cálida sensación se extendió por todo su interior, en un intento por ignorarlo Sena reanudo su carrera, ocultando así su sonrojo. Pero estaba tan distraída que accidentalmente dio un mal paso, resbalando, antes de estrellarse contra el suelo, fue atrapada por Shin, el cual solo la apoyo contra su pecho diciéndole que sea más cuidadosa.

———Fin del Flashback———

El entrenamiento de ese día paso rápidamente, bajo la atenta mirada de Hiruma, aunque le molestará tenía que admitir que la enana sabía lo que estaba haciendo, incluso el maldito calvo había mejorado en esas semanas, aunque recién habían pasado dos semanas, el maldito calvo había empezado a tener mejor resistencia, pero aún era insuficiente para dejarlo jugar. Debía saber que tanto habían mejorado, y que mejor forma de hacerlo que con un partido de práctica y ya tenía a los oponentes perfectos. Y con una risa malvada mando a llamar a los dos miembros más jóvenes del equipo, Mamori solo lo veía y negaba con la cabeza, sabiendo que se traía algo entre manos.

———Salto de tiempo———

Sena y Monta regresaban, después de que lo enviaran a realizar un recado del demonio. Al llegar se encontraron que la sede estaba rodeada de motocicletas, con apenas espacio para poder pasar. Al acercarse a la puerta oyeron la voz de Hiruma que estaba "conversando" con alguien.

Al espiar por la abertura de la puerta, pudieron ver a Habashira de los Sokubaku Camaleons, Monta y Sena estaban asustados, por su parte Sena estaba tranquila por dentro pero no debía dejar que se dieran cuenta de eso.

Cuando Habashira salió, se encontró de lleno con esos 2, y después de lanzarles una mirada mordaz intento alejarse de allí, no sin antes dirigirles una palabras soeces, sus palabras groseras molestaron a Sena, Sena aun fingiendo estar aterrorizada, le dijo que Shin era actualmente el mejor linebacker, esto molesto aún más a Habashira quien estiró su brazo tratando de atraparla, pero sus intentos fueron detenidos por una escopeta recargada contra su muñeca, no era necesario alzar su vista para saber quién la estaba empuñando, pero aun así lo hizo, mirándolo de manera fría se encontraba Hiruma.

—Si tienes tanta confianza en ganar ¿Qué te parece si apostamos? —.

—Bien, estoy seguro de que los ganadores seremos los Camaleones de Sokugaku—.

~~~~~Notas~~~~

Espero que les guste, y para aquellos que quieran tengo mis historias originales en la plataforma de Dreame llamada "Yo Ganaré esta apuesta" y otra llamada "Hueco",para que vayan a darle todo su amor.

O si quieren leer los primeros capítulos y ver si les interesa, se los dejo en mi perfil, sin embargo, no voy a subir el resto aquí.

Así que denle una oportunidad, y sin más me despido.

Pdt. si ven algo mal escrito háganmelo saber, mi teclado está fallando y a veces no me doy cuenta.