Izuku respiro hondo mientras observaba el grande edificio de UA.

Como había soñado con este día.

Después de haber sido transportado al otro mundo el casi había perdido las esperanzas de regresar, de ver a su madre una vez más, de seguir el legado de All Might... de ser un héroe.

Claro él se volvió un héroe en el otro mundo, pero por más que se forzó a hacerlo jamás se sintió en casa allí, en cambio el solo regresar, el solo poner un pie de vuelta en su mundo natal lo lleno de una sensación que solo se podría describir como la de regresar a casa después de un largo viaje.

Así que por su sanidad Izuku vio toda su aventura como si estuviera cursando un programa introductorio a la vida de héroe.

Que mentalmente tenga 18 años también ayudo a templar su temperamento.

Aunque de nada sirvió al ver a su madre a sí que sin explicación aparente la abrazo y lloro como solo un Midoriya puede hacerlo.

La mujer simplemente pensó que su hijo se estaba desestresando del examen y como la llorona que también es lloro junto con él.

Riendo en voz baja por el cálido recuerdo el joven hombre se acomodó la roja corbata del uniforme y con paso seguro y tranquilo entro al edificio... en forma de H.

Encontrar el salón 1-A fue sencillo ya que en las paredes pequeños letreros indicaban a donde ir no muy diferente de un hotel.

Subiendo las escaleras hasta el tercer piso el peliverde analizo el área lo mejor que pudo.

A la izquierda estaba las aulas 1-B identificables gracias al número y letra pintados en la pared exterior del aula; voces ya se podían escuchar salir de la habitación.

Sí él siguió la lógica 1-A estaba a ala derecha.

Camino por el pasillo hasta encontrar la puerta de entrada al aula luego miro el extraño bulto amarillo apoyado justo al lado de la puerta.

Una de sus pokébolas se movió en su cinturón, según la posición era la esfera de Luxxy lo que a su vez indicaba que alguien estaba dentro de la bolsa.

Izuku debatió un momento si debiera saludar a la persona dentro del ahora obvio saco de dormir cuando es cucho un distintivo sonido y el olor a caramelo quemado.

Con una mueca de fastidio, abrió la puerta del aula bruscamente llamando la atención de los dos ocupantes.

Uno era un tipo bastante alto con gafas pequeñas y cuadradas, de pelo azul ojos oscuros fruncidos en lo que parece una mirada afilada, una de sus manos estaba en alzada perpendicular a su torso en lo que parecía una postura defensiva básica de karate su expresión estaba congelada en una de incredulidad, extrañas protuberancias en forma de escape automovilístico surgían desde sus pantorrillas.

A Izuku se le hacía extrañamente familiar aun que cuatro años de no ver a alguien después de que solo hallas visto a esa persona por un día harían olvidar a cualquiera.

La otra persona, sin embargo, no podría olvidar, aunque quiera.

De cabello rubio arenoso, ojos rubí, ojos llenos de furia, disgusto y... ¿Respeto recluso?, una mano estaba en abierta en forma de garra lista con su Quirk listo para ser utilizado en cualquier momento.

Ambos jóvenes se miraron fijamente sin decir nada; con el de gafas retrocediendo lentamente, un poco perturbado por la intensidad que los dos se miraban.

Después de unos instantes más Katsuki desestimo a Izuku con un bufido y fue a sentarse a su pupitre.

Izuku por su parte lanzo un suspiro de cansancio, como no extrañaba la actitud de su conocido.

Luego se dirigió al peli azul con una sonrisa de disculpa.

"Me disculpo sinceramente por la actitud se Katsuki". - dijo izuku cordialmente dando una reverencia tomando por sorpresa al adolescente más alto.

Este retomando su compostura empezó a golpear el aire con el filo de la mano, en un aparente tic nervioso.

"No tienes por qué disculparte por las acciones de otro... aunque debo saber si... su actitud es siempre tan...". - Desestimó el adolescente amablemente antes de terminar con incertidumbre mientras miraba de reojo al rubio explosivo quien estaba siendo molestado por un chico de pelo rojo y una chica de pelo y piel rosa.

Izuko lanzo un suspiro lento y pesado.

"Mentiría si dijera que los nervios lo tienen estresado, ya que, lamentablemente, su actitud ha sido así de... desagradable, desde que salimos del jardín de niños.". - Izuku respondió a lo que el adolescente mayor de altura simplemente asintió con la cabeza en comprensión.

Ambos adolescentes hicieron una pequeña charla presentándose (El nombre del adolescente era Tenya Ida) y hablando de sus esperanzas sobre lo que podría pasar en el curso mientras más alumnos entraban al aula.

Izuku pudo ver con intriga que la mayoría de ellos tenían alguna clase de mutación u otra.

Había un joven con cabeza de cuervo, una chica que parecía ser parte rana, un chico bastante alto con la cabeza triangular y de aspecto rocosa, otro chico este el más alto de la clase que poseía seis brazos unidos por una membrana de piel, otra chica con conectores de audífonos colgado de los glóbulos de las orejas y otro chico más de pelo bicolor rojo y blanco.

Desconocido para para Tenya una chica pueblerina castaña parecía querérseles unir a la conversación, pero ambos usaban palabras complejas que ella jamás había escuchado antes, lo que la intimido un poco.

Una lástima, ya que ella quería darle las gracias a al chico de pelo verse frondoso por salvarla del punto 0.

Bueno, en otro momento será; ya que ahora estaba más preocupada por chillar del susto al ver a un gusano amarillo gigante que se metía lentamente al salón.

Su grito llamo la atención de todos en el aula por lo que dirigiendo sus miradas hacia ella pudieron ver lo que la había asustado y por consecuencia también reaccionaron con varios niveles de sorpresa.

Antes de que los alumnos pudieran reaccionar correctamente (Leer: Posiciones defensivas) el gusano se arrastró hasta el medio del salón.

Luego con letargia el gusano se giró para revelar la cara de alguien quien necesitaba urgentemente varias horas de sueño extra.

Y una rasuradora.

La cara del hombre estaba perfectamente en blanco no demostrando nada en ella, incluso Izuku no podía leerla.

Luego cual mariposa que sale de su crisálida el hombre se despojó del saco de dormir revelando su atuendo de expandes negro, zapatos negros y una extraña bufanda gris concreto; su cabello negro le llegaba cerca de los hombros resaltando sus ojos negros.

Realmente lo único que rompía la monocromía en su atuendo eran los extraños goggles amarillos que colgaban de su cuello y su cinturón multiusos también amarillo.

La clase simplemente se le quedo mirando mientras sus ojos recorriean lenta y deliberadamente la habitación.

Él los estaba juzgando Izuku comprendió y por el suspiro que dio no le gusto lo que vio.

"Cinco minutos y 32 segundos.". - Estas fueron las primeras palabras del hombre a los alumnos para la confusión de muchos.

"Cinco minutos y 38 segundos desde que la campana sonó y aún no están sentados.". - El hombre puntuó su declaración con un alzamiento de su ceja.

Esto movilizo a los más receptivos de la clase y rápidamente se fueron a sentar en sus pupitres lo que provocó que el resto siguieran su ejemplo.

El hombre lanzo otro bufido y saco un pequeño control remoto de su cinturón.

"Ustedes niños sí que no son razonales, esto no bastara". - Comento secamente.

"Mi nombre es Shota Aisawa su profesor del aula, se referirán a mi como Aisawa-sensie o solo como sensie; ahora vengan y agarren un uniforme de gimnasia y encuéntreme en patio exterior que se ve desde nuestra ventana, háganlo rápido". - Así apretó un botón del control y salió del salón.

Los alumnos se miraron entre ellos mientras pequeñas platicas empezaron a la vez que de la pared dos secciones se abrieron cual cajón.

Izuku simplemente se encogió de hombros se acercó al cajón derecho y vio el simbolo masculino pintado a un lado.

"Hey, compañeros, los uniformes de hombres son de donde yo estoy agarrando el mío por lo que los de mujeres son del otro compartimento movámonos antes de que el profesor se irrite más.". Sus palabras reaccionaron a la clase y empezaron a recoger los uniformes... de manera casual.

La mayoría al menos ya que personas como Tenya, una chica de pelo negro y coleta puntiaguda, el chico bicolor, Bakugo y la chica rana agarraron su uniforme y salieron al baño más cercano para cambiarse.

Izuku estaba entre ellos mientras negaba con la cabeza sobre lo casual que eran sus compañeros de salon.

Mientras terminaba de cambiarse Izuku se debatió el que debería hacer con sus Pokébolas, no podría llevarlas a lo que obviamente sería una prueba de aptitud fisca y/o Quirks sin que todos hagan preguntas al respecto y el preferiría tener algunos ases bajo la manga.

Un sonido de claxon llamo su atención y vio con diversión que un pequeño coche a control remoto que tenía acoplado un remolque aceleraba hacia su dirección.

Cuando se detuvo junto a sus pies pudo ver una pequeña caricatura del director Nezu pintada sobre el capo del vehículo.

Izuku se rio un poco y coloco suavemente sus Pokébolas en el remolque, el coche hiso sonar su claxon una vez y aceleró por los pasillos del edificio.

Cuando este se perdió de vista Izuku cerró los ojos y tomo un largo y profundo respiro cuando los abrió sus ojos brillaron de color aguamarina eléctrico por un instante.

Él estaba listo.