Nota del autor: Esta es una completa re-escritura del final de Yaoyorozu. Luego de leer unos comentarios y que yo mismo releyera varias veces el primer final luego de haber escrito el resto, me di cuenta que la calidad no era aceptable. Ahora, si bien la lógica que hay es un poco... rara, al menos encuentro que está al mismo nivel que el resto.
Nos vemos. Cuídense todos :)
Izuku se estaba congelando mientras esperaba en una farola cerca de UA. Luego de dejar la carta en el bolso de Yaoyorozu, Izuku recibió un mensaje de ella diciéndole que sus padres le habían llamado para una reunión importante.
El chico sospechó que había algo extraño con la forma de hablar de Yaoyorozu, por lo que rápidamente llamó a All Might para pedirle un favor y luego a Shoto y Kacchan para que pudieran ayudarlo a elegir un traje adecuado.
Hercules, el vehículo especial de All Might se detuvo frente a él con las llantas derrapando levemente por el asfalto. Aquel automóvil sufrió un par de modificaciones luego de ser reconstruido y entre ellas estaba una fila de asientos extra en la parte de atrás para adecuarse más a un uso promedio.
"Joven Midoriya, este favor tuyo es algo… poco común, por decirlo de alguna forma", dijo All Might abriendo la puerta de Hércules para que el chico pudiera entrar.
"Lo sé, por eso te agradezco All Might", dijo el chico arreglándose la corbata verde de su traje.
"¿Entonces, vas a contarme que es eso tan importante que involucra a la joven Yaoyorozu?", preguntó el héroe retirado guiñandole el ojo al joven peliverde haciéndolo sonrojar.
"T-Tuve un mal presentimiento cuando hablé con ella. Casi parecía que estaba despidiéndose"
"Oh…", fue todo lo que dijo All Might antes de pisar a fondo el acelerador sorprendiendo a Izuku. "Entonces es mejor que no la hagamos esperar ¿No es así chico?"
"Por supuesto"
Cuando llegaron, Izuku se sorprendió al ver un montón de gente reunida en un salón. All Might iba a esperarlo en Hércules hasta que fuera hora de irse, por lo que Izuku rápidamente empezó su misión.
Dentro de aquel mar de gente rica fue fácil para Izuku reconocer a las personas que estaban dentro del mundo del heroísmo. El presidente del HPSC, Endeavor, algunos héroes que utilizaban su imagen para promocionar sus empresas y uno que otro CEO de compañías de artículos de apoyo, gente que en su mayoría estaba solo por compromiso y apariencias más que por gusto, pero en ninguna parte estaba Yaoyorozu.
Fue entonces que un foco iluminó un escenario y subió un joven con actitud desagradable. "Sean todos bienvenidos. Esta noche el motivo de celebración… soy yo", el hombre hizo un pose mucho más exagerada a las que Aoyama suele hacer y todos le aplaudieron, "... y también mi futura esposa, Lady Yaoyorozu"
Los ojos de Izuku se abrieron como platos cuando vio a Yaoyorozu a un lado del escenario vistiendo un hermoso vestido rojo. A su lado estaban sus padres que, pese a que eran buenos disimulando, Midoriya claramente pudo ver que estaban tristes.
Momo frunció el ceño cuando sintió el toque inmundo de aquel hombre en su hombro desnudo.
Fue un mal cálculo de su padre. Pese a ser un genio de las inversiones, a veces la gente olvida que también es humano y comete errores. Esta vez fue uno grave que le hizo perder mucho dinero de los inversionistas, que provocó que ese desgraciado aprovechará para pedir su mano como compensación.
No sabía cómo esa estupidez fue aceptada por la compañía, pero ahí estaba ella siendo exhibida como un trofeo por un hombre miserable.
"L-Lo siento, hija mía", se disculpó su padre con la cabeza baja. "No hay palabras para decirte lo mucho que me arrepiento de ese maldito trato"
"P-Padre… no te culpo, por favor no te aflijas más"
"Es mi responsabilidad como padre velar por tu felicidad y lo único que hice fue condenarla…", murmuró el hombre solo para ser abrazado por su esposa.
La madre de Momo le dedicó también una mirada que mostraba todo el arrepentimiento que sentía, Momo solo le sonrió lo mejor que pudo para tranquilizarla. Luego su mente volvió a desvariar.
Si tan solo fuera Izuku el que estaba a su lado… Él era un caballero, siempre educado, teniendo cuidado al tratar con las chicas y respetando los límites. No mirándola por su apariencia o por su apellido… Para él solo era Momo, la estudiante de UA.
No como ese sujeto… Dios ya era la segunda vez que intentaba tocar su trasero en público, ¿acaso no sabe que puede patearle el trasero si no estuviera atada por contratos?
Su mente volvió hacia ese joven de cabello verde que tanto añoraba. Si bien no iba a dejar UA, su oportunidad de tenerlo a él como pareja estaba yéndose como el agua entre los dedos de sus manos.
Todas esas sesiones de lectura en la sala común que solían tener ya no serían lo mismo. Aquella paz y satisfacción que sentía cada vez que elogió el té que preparaba para los dos.
Todo eso perdido por…
Momo tuvo que llevarse sus manos a los ojos y restregarlos para asegurarse que no estaba alucinando. Para su sorpresa, aquel que estaba añorando estaba parado entre la multitud dedicando una sonrisa celestial.
"¿Por qué?", murmuró la chica con las lágrimas amenazando salir contra su voluntad.
Casi como si el joven peliverde le hubiera escuchado, sus labios se movieron pronunciando un par de palabras antes de llevarse un chocolate a la boca.
Ella reconoció aquellos dulces al igual que sus palabras y al final las lágrimas comenzaron a caer.
"¡Oye, oye! No arruines el maquillaje", le susurró el hombre a su lado tomando su hombro con brusquedad.
"Disfruta mientras puedas", le respondió desafiante Momo.
Pese a todo, no tenía idea de que tenía planeado Izuku para sacarla de ahí, pero confiaba plenamente en él.
El tiempo pasó y un representante legal subió al escenario para comenzar con los arreglos legales del matrimonio. El sujeto estaba tan desesperado que decidió hacer todo de inmediato sin siquiera preparar una ceremonia adecuada.
El padre de Yaoyorozu estaba hirviendo de rabia mientras veía al hombre firmar con avidez los papeles. Luego le entregó la pluma a Yaoyorozu.
"Es ahora o nunca Izuku", pensó, cerrando los ojos y demorando todo lo que podía la firma.
"¡Un momento!", gritó una voz en la multitud haciendo que todos voltearan a ver quien era. Momo simplemente sonrió. "¡Yo me opongo a esta unión!"
"¡¿Quién dijo eso?!". Las personas poco a poco dejaron vía libre para que Izuku se acercara y subiera al escenario quedando frente a frente al otro joven.
"Yo lo hice", dijo Izuku con firmeza mirando directamente a los ojos. "No voy a quedarme callado viendo que tratas a la mujer que amo como un trofeo"
Una vena en la frente del millonario parecía querer estallar cuando Izuku pasó a un lado de él y llevó una rodilla al suelo frente a los padres de Momo.
"Señor y Señora Yaoyorozu, he estado enamorado de su hija desde hace tiempo, pero nunca tuve el valor de decirlo. Fue solo ahora que pude reunir el valor para confesar gracias al hermoso regalo que su hija preparó. Por eso quiero pedirles su bendición para que ella sea mi novia"
"¡E-Espera, Midoriya-kun…!", exclamó Yaoyorozu con el rostro igual de rojo que su vestido mientras intentaba acercarse al chico, "¡N-No digas esas cosas de repente!"
Los padres de la chica vieron sorprendidos como estaban desarrollándose las cosas, sin saber realmente qué hacer.
"¡¿Cómo te atreves?! ¡¿Quién eres tú para atreverte a interferir aquí?! ¡¿Acaso sabes que están cumpliendo un contrato y si no lo hacen lo perderán todo?!"
Izuku se quedó en silencio, gracias a la iluminación del lugar, sus ojos parecieron estar ensombrecidos hasta que la electricidad verde que caracterizaba el Full Cowl comenzó a emanar de su cuerpo.
"¡S-Soy Izuku Midoriya, el hijo de All Might, y aquel contrato ha sido revocado desde que llegué a este lugar!", exclamó Izuku mostrando los documentos que Nezu consiguió para él.
Todas las bocas cayeron luego de que Izuku hablara. Incluso la misma Momo estaba sin habla. Antes de que ella pudiera hacer o decir cualquier cosa una mano se posó frente a ella.
"Vámonos a casa, Milady", dijo Izuku con una sonrisa haciendo que el mundo de Momo de un salto.
Ella tomó la mano con delicadeza. La diferencia de altura entre ellos se hizo aún más notoria cuando ella recuperó su buena postura, haciendo que Izuku tuviera que mirar hacia arriba, pero no le importaba.
"Guia el camino, Izuku"
Aprovechando que todos estaban sorprendidos por lo que acababa de pasar Izuku y Momo se escabulleron hacia el Hércules, donde All Might estaba esperándolos a ambos.
"¡Bien hecho, joven Midoriya! ¡Estuviste SORPRENDENTE!", exclamó el hombre volviendo a su forma musculosa por breves segundos. "Ahora volvamos a UA. Estoy seguro que Nezu tendrá un día de campo destruyendo a quienes arreglaron ese matrimonio"
"L-Lo siento por decirles que soy tu hijo, All Might… No quería causarte problemas, pero necesitaba tener un título de peso"
"Bah, no te preocupes por eso. Yo me encargo de todo"
Apenas entraron al automóvil, Toshinori cerró disimuladamente una mampara que separaba los ambientes dentro del vehículo.
"Dejemos que tengan su privacidad", se dijo el héroe retirado con una sonrisa.
Desde que subieron al vehículo, Yaoyorozu había evitado mirar a Izuku, pero se negaba a soltar su brazo. El chico, viendo que tendría que ser él quien rompiera el hielo, se armó de valor para hablar.
"Yaoyorozu-san… lamento si de alguna forma fui demasiado directo o te ofendí de alguna forma", dijo el chico moviendo un poco el brazo para llamar su atención.
Eso pareció funcionar ya que la joven parpadeó un par de veces antes de procesar lo que había dicho el chico. "¿Eh? ¡N-No! No hiciste nada malo. De hecho… me alegra que lo dijeras"
"Yaoyorozu-san… yo", el dedo índice de la chica posándose sobre sus labios impidió a Izuku terminar su frase. Llevando sus ojos a encontrarse con los de ella, pudo notar como estaba sonriéndole con cariño.
"Ya volcaste tus sentimientos por mi… Es justo que sea mi turno ahora, Izuku", el leve rubor en sus mejillas y el ligero brillo en sus ojos hicieron que, para los ojos de Midoriya, Momo fuera aún más hermosa.
Momo cerró los ojos antes de hablar, en un intento de hacer que la vergüenza sea menor. "Izuku, sé que no tuve la mejor opinión de ti cuando nos conocimos por primera vez… pero realmente me equivoque. Eres alguien sorprendente y especial para mi. Desde el primer momento me trataste como un igual, ignorando mis orígenes o mi apellido. Viste quien soy realmente y por eso todas esas sesiones de lectura a tu lado, aquellos pequeños detalles que compartimos siempre estarán en mi memoria como unos de los recuerdos más preciados de mi vida y…"
"Y-Yaoyorozu-san… por favor detente". Cuando la chica abrió los ojos notó como Izuku estaba rascando su mejilla avergonzado y con el rostro completamente rojo. Lentamente ella también quedó en la misma condición.
"Entonces…", comenzó Izuku cuando se recuperó finalmente, "¿Harías realidad mi deseo egoísta convirtiéndote en mi novia?"
Yaoyorozu rió con elegancia al escuchar el intento de Midoriya por parecerse a los príncipes y caballeros de los libros que tanto leía, aun así, apreciaba el intento.
No fueron necesarias las palabras para transmitir su respuesta. Con un suave movimiento, la chica movió su cuerpo hasta que pudo unir sus labios con los de Izuku.
Ninguno de los dos saben cuánto tiempo estuvieron así, el mundo pareció quedar en pausa y fue solo la tos incómoda de All Might la que los trajo a la realidad.
"Ejem… si bien no estoy en contra, por favor hay lugares para hacer eso", dijo el héroe algo incómodo.
Ambos jóvenes se sonrojaron y asintieron lentamente antes de caminar hacia los dormitorios acompañados por All Might.
Solo fueron días antes de que las noticias sobre la disolución de la agrupación del padre del niñato que intentó comprar la mano de Yaoyorozu. Nezu sin duda daba miedo.
También, en ese mismo lapso de tiempo, se hizo público un vídeo de lo que pasó en la gala y Mina lo proyectó a máxima resolución en la sala para que todos lo vieran. Haciendo que tanto Yaoyorozu y Midoriya se avergonzarán cuando escuchaban los comentarios de sus compañeros.
Para sorpresa de Izuku y, francamente, todos los que lo conocían, All Might de hecho se convirtió en el padre de Izuku al revelar que había comenzado a salir con su madre tan solo unos meses antes.
Shoto estuvo muy feliz al oír la noticia.
Más tarde, el siguiente obstáculo en su relación (al menos para Izuku) era volver a ver a los padres de Momo luego de lo que dijo. Su cuerpo parecía un fideo mojado cuando estaba esperándolos en la mansión y si no fuera porque Momo estaba sosteniéndolo estaba seguro que se habría caído al suelo.
Afortunadamente, luego de una mirada intensa por parte del señor Yaoyorozu (que se detuvo cuando recibió un golpe en la nuca por parte de su esposa), fue aceptado completamente. Para ellos, ver cómo reaccionó su hija al oír la confesión de Midoriya fue suficiente prueba. Ellos confiaban en el juicio de Momo y no sentían tener la potestad de opinar luego de lo que le habían hecho pasar.
Los años pasaron y la pareja vivió miles de aventuras juntos. Ahora, felizmente retirados luego de una vida llena de acción, podían dedicarse a ver crecer a su hijo Toshi y disfrutar cada momento juntos.
Fue un día cuando Toshi los reunió en la sala. Ambos estaban asustados, pensando cuál podría ser el motivo por el que su hijo quería hablar con ellos tan seriamente. Cuando escucharon que también quería entrar a UA para ser un héroe, pero haciendo el examen normal Izuku rápidamente lo abrazó y lo lanzó varias veces al aire como cuando era pequeño.
Tanta ansiedad solo para llenarse de orgullo al final.
Luego de que Toshi se graduó, Momo e Izuku tuvieron una conversación y decidieron desempolvar los viejos trajes. Cuando su hijo los vio nuevamente vestidos con sus trajes casi cayó desmayado igual que la abuela Inko.
La familia Midoriya marcó un antecedente, al ser la primera familia heroica que actuaba como grupo. Su popularidad se disparó, al ser viejos héroes reconocidos y que sus notas individuales fueran altísimas era solo un bonus para su popularidad.
Izuku abrazó con cariño a Momo cuando Toshi llevó a su novia a casa. La chica le recordaba mucho a como era él cuando conoció a los padres de Momo.
Sin esa carta, esta vida podría no ser suya y a veces ese pensamiento aterraba a Izuku. Momo lo sabía y es por eso, que sin que él lo descubriera aun, ella siempre le hacía el mismo regalo en el día de San Valentín.
