—lo siento, Amanda, pero Liam y yo estamos… ocupados está noche — Emma tomo a Liam del brazo

—pero quiero jugar Duendes y Dedales — dijo Amanda con una caja de juego de rol

—jugaremos mañana — Emma jalo un poco a Liam

—pero…

—ESTAMOS EN CASA! — gritaron dos voces en la entrada

—oh, vaya… — Emma suspiro

Antes de que pudieran decir nada más, una mujer de cabello rojo cereza se asomó por el pasillo, y seguida de ella, un hombre de cabello algo castaño apareció.

—oh, Liam — el hombre, el señor Brown, se acercó — no nos avisaron que venías

—pues vino — Emma se aferró a Liam — y estamos muy cansados, así que vamos a dormir

—alto ahí jovencita — dijo la mujer, la señora Brown — este joven es un delincuente

—QUE?! — dijo Emma sorprendida

—sí, ha estado haciendo magia fuera de la escuela — dijo el señor Brown

—pero ya soy mayor — dijo Liam tímidamente — tengo diecisiete!

—jaja, lo sabemos! — dijo el señor Brown — felicidades, Liam, muchas felicidades

—gracias — Liam suspiro — yo… eh…

—necesitamos dormir — dijo Emma, abrió la puerta de su habitación y lanzo a Liam adentro — ADIÓS! — grito, y cerró la puerta con fuerza

—bueno… — Amanda miro a los padres de Emma — quieren jugar?

—estamos algo cansados — dijo el señor Brown

—sí, nosotros… vamos a… dormir — la señora Brown miro a su esposo — verdad?

—si… dormir — el señor Brown empezó a caminar

—descansa! — la señora Brown corrió hacia el otro lado del pasillo, y el señor Brown la siguió

—oh… bueno… — Amanda vio el pasillo vacío — buenas noches! — grito, y tardo en recibir respuesta

—buenas noches! — dijo Liam desde la habitación de Emma

La pobre Amanda se dio la vuelta y se dirigió a su habitación designada, ya jugaría con alguien mañana.

La mañana llegaba a la mansión de los Brown, y Amanda estaba motivada, era un nuevo día, y una nueva oportunidad para jugar Duendes y Dedales. Salió muy contenta de la habitación, y se dirigió a la cocina. No había nadie más que el más joven de los Brown, James, que recibió a Amanda con una sonrisa.

—Amanda! — James sonrió — tengo hambre…

—te limpiaste los dientes? — pregunto la joven

—sí! — James dio saltitos

—muy bien — Amanda se acercó a las estufas — veamos… que cocinare… hmmmm… no se cocinar

—hay, buenos días — Emma entro a la cocina — que hambre!

—te lavaste los dientes? — pregunto de nuevo Amanda, y Emma se dio la vuelta, saliendo de la cocina rápidamente — creo que es un no…

—vaya — Liam entro a la cocina — oh, buenos días, Amanda

—ah! Liam, que bueno que llegas — Amanda se acercó a Liam y lo acercó a la estufa — tenemos hambre, nos haces de desayunar?

—claro — Liam asintió y sonrió contento — buenos días, James!

—hola — James saludo con la mano

—bueno, bueno, que hare… ya se! — Liam saco la varita — ustedes pónganse cómodos en el comedor, ahora llevo el desayuno — dijo con una sonrisa agradable

—ok! — Amanda tomo a James de la mano y los dos salieron de la cocina

Liam meneo la varita, a él acudió una sartén, harina, huevos, fruta, leche y mantequilla. Así pasaron los minutos, Emma ya se encontraba esperando junto a su amiga y su hermano, cuando de repente Liam salió de la cocina.

—desayuno, desayuno! — dijo Liam con los platos de comida detrás, flotando — preparé huevos fritos para las amigas — mientras hablaba, los platos se posaban enfrente de Emma y Amanda — y pequeños hot cakes para el pequeño — un plato con dos pequeños hot cakes se posó enfrente de James — y también le puse fruta, bastante nutritivo, ¿no?

—que rico! — dijo Emma — y tú qué vas a desayunar?

—lo mismo que ustedes — Liam se sentó al lado de Emma, y un plato de huevos fritos acudió a el — provecho!

—provecho! — dijeron los demás al unísono

—hermana, que hacemos hoy? — pregunto James cortando su desayuno con un tenedor y un cubierto de plástico

—a que quieres jugar? — pregunto Emma

Duendes y Dedales, ese — dijo Amanda con una sonrisa

—que tienes con ese juego? — suspiro Emma

Liam dejo que las chicas tuvieran su discusión matutina y saco su teléfono. Vio las noticias tranquilamente, había un nuevo método para limpiar las manchas de vino en la ropa, aún que Liam había descubierto que se quitaba muy fácil con magia, gracias a las movidas fiestas de navidad de sus padres en años anteriores. En redes sociales circulaban fotos de adorables gatos, bonitos perros alegres y divertidas imágenes humorísticas sobre todo tipo de situaciones. Las chicas seguían discutiendo y Liam seguía en su teléfono, incluso intercambio mensajes con Tom y con Anne, que le había mandado una lista, muy compleja, de animes que le gustaría ver con él.

Después del desayuno, el grupo se puso a jugar con James, hasta que alguien se acercó a la mansión. Era un grupo de tres personas, una muy pequeña, y ninguno de los chicos supo quiénes eran hasta que se acercaron.

—hola? — pregunto una mujer castaña

—ah, profesora! — Liam se acercó rápidamente a la reja

—oh, Liam! — dijo la mujer sorprendida, aquella era Amelia Forker, venía acompañada de su esposo, Anthony Forker y de una pequeña, Julie Forker — no sabía que estabas aquí

—pues aquí estoy — Liam sonrió — y ustedes?

—ah, trajimos a Julie un rato, quería jugar con James — la profesora tomo a la niña, de casi tres años

—vaya, Julie! — Liam miro a la niña — que grande!

—Liam! — Julie sonrió — hermano!

—jeje, así es — Liam asintió con la cabeza — hola, profesor

—buenos días, Liam — el profesor Forker, un hombre de cabello tintado de rosa, algo lacio, saludo con la mano

—quieren pasar? — pregunto Liam

—eh… pues ya que estás aquí, podrías llevar a Julie con James? — dijo la profesora un poco apresurada — es que todavía tenemos que hacer un poco de planeación en el colegio…

—ya veo — Liam volteo, y le hizo una seña a Emma, que se acercó rápidamente

—ahora abro — Emma saco una llave de su pantalón y abrió la reja

—Emma! — Julie corrió a abrazar a Emma en cuanto abrió la reja

—ay, esta niña — la profesora suspiro un poco — aprendió un montón en las vacaciones, no sabes cuánto habla ahora!

—jaja, que bueno! — Liam cargo a Julie, que ya se acercaba a el — AY, caray, ¡que pesada!

—crece muy rápido — dijo el profesor Forker — en fin, vendremos por la noche por ella

—se tiene que ir? — pregunto Liam — podemos cuidarla unos días, ya casi es su cumpleaños de todos modos!

—seguro? — la profesora Amelia miro emocionada a Liam

—sí! Podemos con dos niños, ¿no? — Liam miro a Emma

—sí, además Amanda también está aquí — respondió Emma — no se preocupen!

—caray… está bien! — la profesora Amelia asintió con la cabeza — entonces vendremos el diez para celebrar su cumpleaños

—entonces, nos vemos! — el profesor Forker tomo la mano de la profesora

—ah, solo asegúrense de darle un par de clases — dijo la profesora — TE QUIERO HIJA!

—yo también — Julie sonrió, y sus padres se desparecieron con un "zas"

—pues, Julie! — Liam miro contenta a la niña — como has estado hermanita?

—bien! — respondió Julie — Liam, te extrañe! ¡Los extrañe!

—nosotros también — dijo Emma — quieres jugar con James?

—sí, sí quiero! — Julie salto contenta, y Liam casi suelta a la niña

—bueno, vamos — dijo Liam apenado

Liam puso a Julie cuidadosamente en el suelo, le dio la mano y los dos empezaron a caminar hacia donde Amanda y James estaban. En cuanto Julie vio a James, corrió hacia él, y el niño miro sorprendido a Julie.

—HOLA! — Julie se acercó a abrazar a James

—Julie! — James correspondió el abrazo — vienes a jugar?

—sí! — dijo Julie contenta — vamos a jugar!

—siiii! — James dio saltitos de emoción, y Julie lo acompaño

—ahora si podemos jugar Duendes y Dedales? — pregunto Amanda

—ugh, si Amanda — suspiro Emma — solo trae el juego aquí, no quiero dejarlos solos

—BIEN! — Amanda corrió a la mansión

Julie ya tenía el cabello largo, Liam la observo con nostalgia, pues veía a la niña prácticamente desde que nació la niña. Se dio cuenta, una vez más, del paso del tiempo, Julie ahora era una niña de prácticamente tres años, solo faltaban 10 días para que los tuviera oficialmente. Mientras jugaba con el personaje que invento en el juego, un elfo mago, se aseguraba que los niños no se hicieran daño. En una ocasión, Julie le iba a tirar una piedra a James, pero Liam se aseguró que la piedra no le pegará a James.

Esos días fueron un sinfín de juegos infantiles, hasta que Liam decidió que era hora de la educación de los dos niños. Los junto en un par de sillitas infantiles, adjuntas a unas mesas hechas con magia, gracias a Amanda.

—muy bien, niños, es hora de clase — Liam movió la varita, una tiza se acercó y empezó a escribir en una pizarra, pues estaban en la biblioteca

—que vamos a aprender? — pregunto Julie

—nos va a enseñar magia! — le dijo James

—siiii! — los dos niños celebraron

—no, no, a ver, vamos a aprender cosas normales, ya saben, A, B, C…

—oh, eso — James pensó un poco — yo ya se leer!

—solo tu nombre, amigo — Liam río un poco — muy bien, hoy vamos a aprender los números

—yo se contar! — dijo James contento

—pero Julie no, y además sirve para que practiques — Liam se aclaró la garganta — bien, empecemos, el número uno…

—muy bonito y todo, pero por qué nosotras estamos aquí? — pregunto Emma, al lado de Amanda

—por estar discutiendo — gruño Liam — y pongan atención, que vamos a empezar, el número uno se ve así…

Mientras Liam hablaba, la tiza anotaba en la pizarra. Pero pronto descubrió que enseñar a niños pequeños no era tan fácil, ambos se distraían con facilidad, jugando con los lápices, con moscas, dibujando en su cuaderno, etc. Emma se quedó dormida a los diez minutos, pero Amanda aportaba bastante a la clase, lo cual alegro a Liam.

—muy bien niños, está fue la clase de hoy — dijo Liam con una sonrisa — pueden irse a jugar de nuevo

—siii! — Julie y James se levantaron y corrieron fuera de la biblioteca

—lo hiciste muy bien! — Amanda aplaudió animadamente — seguro aprendieron un montón

—gracias — Liam suspiro un poco con una sonrisa — pero Emma se durmió…

—EMMA! — grito Amanda, y la chica se despertó de golpe

—eh? — Emma se talló los ojos — ya se acabó?

—ya — dijo Amanda

—ah, muy bien — Emma se acercó a Liam — ahora vamos a qué te enseñe otra cosa

—alto ahí — dijo Amanda — no pueden ir a hacer el amor, hoy es día de Duendes y Dedales

ugh, no quiero jugar otra vez — suspiro Emma

—lo prometieron! — alego Amanda

—está bien, Amanda — Liam le sonrió — vamos a jugar

—sí! ¡Voy a poner la mesa! — Amanda corrió fuera de la biblioteca

—vaya, le gusta mucho — suspiro Emma — en fin, vamos

—no, de hecho, quería hablar contigo — Liam tomo a Emma del brazo — ya casi es cumpleaños de Julie

—ah, sí, que pasa con eso? — pregunto Emma

—quería hacer algo — Liam se acomodó un poco el cabello — qué opinas?

—quieres que planeemos algo juntos? — Emma sonrió

—sí! — Liam asintió con la cabeza — y… quería… decir otra cosa

—escupe — Emma río un poco

—ya no quiero estar contigo

—QUE?!

—jaja, no es cierto, no es cierto — Liam abrazo a Emma — estoy nervioso, estamos por salir de Hogwarts y… no sé, me siento… mal

—estaremos bien — Emma correspondió el abrazo — estaremos juntos, no nos pasará nada si estamos juntos

—lo sé — Liam no soltó a Emma

—y, oye, no bromees así — Emma suspiro un poco — me gustas mucho, y sé que tal vez es difícil de entender, pero no me gusta nadie más, tú eres el único por el que me siento así

—tú también me gustas mucho — dijo Liam contento — como… eh... te sientes con lo nuestro?

—muy bien — respondió Emma — tenemos buena comunicación, bonita química, y nuestros cuerpos embonan tan bien…

—Emma! — Liam se alejó un poco y soltó una risita

—jaja, bueno, también me gustas de esa forma, es bueno, supongo — Emma sonrió — el caso es que te quiero mucho, me siento muy cómoda contigo, eres mi mejor amigo y me entiendes muy bien

—lo mismo digo — Liam correspondió la sonrisa — aún que sigues siendo celosa

—es que soy una Slytherin, ¿no? — Emma río — y como buena Slytherin, odio compartir con otras, te quiero solo para…

—LIAM! — Julie corrió hacia el chico

—mi…

—Liam! — Julie estaba llorando — James me dijo que no me quieres!

—dijo eso? — Liam miro sorprendido a Julie

—sí, dijo que lo quieres más! — Julie gruño — pero tú eres mi hermano!

—así es, y yo te quiero mucho, mucho! — Liam soltó un momento a Emma, se agachó y abrazo a Julie

—yo también te quiero! — dijo Julie contenta — que hacías?

—oh, estaba hablando con Emma sobre algo — dijo Liam poniéndose de pie

—jejeje, Liam y Emma se quieren! — Julie río — como mamá y papá

—exacto — Emma tomo a Liam de la cintura — este hombre es mi futuro esposo

—Emma! — Liam se sonrojo un poco

—jijiji, se quieren! — dijo Julie dando saltitos de felicidad

—así es — Emma acercó más a Liam, y el chico se dejó querer por Emma

Había pasado tiempo desde que Liam vio a Julie por primera vez. En aquella ocasión, la pequeña no era más que una recién nacida, pequeña y sin decir muchas cosas. Pero había pasado el tiempo, y ahora que Julie cumplía tres años, ya era capaz de hablar mucho, como Liam descubrió mientras preparaba su pastel de cumpleaños.

—y yo lo vi, pero no había nada, pero yo lo vi! — le decía Julie a Liam

—y que viste? — pregunto Liam sacando la varita y abriendo el horno

—era con pelo! — contó Julie mientras Liam sacaba el pastel — y una cola así — Julie dibujo una larga cola con la mano

—una ardilla? — Liam suspiro un poco

—qué es? — pregunto Julie, Liam saco su teléfono y le enseño una imagen del susodicho animal — ah! ¡Si! ¡Si!

—son muy escurridizas — le explicó Liam — y corren muy rápido, viven en los árboles

—tú sabes mucho! — dijo Julie con admiración

—supongo — Liam meneo un poco la varita, y un par de galletas aparecieron — quieres?

—SIII! — Julie salto, y Liam le dio una de las galletas — gracias, Liam!

—y hoy habrá más regalos, hoy es tu cumpleaños! — sonrió Liam — sabes cuántos años cumples?

—ah… eh… así? — Julie puso un número tres con los dedos

—EXACTO! — Liam aplaudió — ya eres una niña grande, tres años, yo también tuve tres años…

—LIAM! — Amanda entro a la cocina con fuerza — Liam, los profesores ya están aquí, está todo listo?

—sí, ya casi — Liam asintió con la cabeza

—te ayudo? — Amanda dio saltitos hasta donde estaba Liam

—claro — Liam sonrió

Amanda y Liam terminaron de preparar todo, no tardaron mucho gracias a eso, y a la magia.

—mamá! — Julie corrió a los brazos de la profesora Amelia

—hola mi niña — la profesora se agachó y Julie la abrazo con fuerza — como has estado?

—muy bien! — Julie dio saltitos — mira, mira, Emma me regaló esto — Julie dio vueltas, y un bonito vestidito se infló

—qué bonito, hija — dijo la profesora jugando con las manitas de Julie — donde está tu hermano?

—en la cocina — Julie apunto a la puerta — está con Amanda

—que estarán haciendo? — la profesora Amelia se puso de pie y camino a la cocina, mientras el profesor Forker jugaba con su hija

—¡DAME, DAME! — Amanda saltaba para alcanzar una bolsita que Liam tenía en alto

—son para Julie! — alegaba Liam

—pero…

—niños? — la profesora Amelia vio confundida a Liam y Amanda

—oh, profesora — Liam se quedó quieto, Amanda aprovecho y le arrebato la bolsa a Liam — OYE!

—LASTIMA! — Amanda corrió hacia la puerta, pero Liam saco la varita rápidamente y con un movimiento la bolsa regreso a sus manos — NOOOOOOOOOOOOO

—basta — dijo Liam — ejem, hola, mamá

—hola — la profesora se acercó a Liam — está todo listo?

—sí, vamos a celebrar — Liam alzó el pastel, ya bien decorado — por cierto, es verdad, Julie aprende muy rápido!

—te lo dije! — la profesora río animadamente — y hablando de cumpleaños, no te felicité por el tuyo, felicidades!

—gracias, aún que ya pasó un mes…

—no importa, ya eres todo un adulto — la profesora Amelia abrazo a Liam con fuerza, aún que ya era más alto que ella — AY MI NIÑO, ¡QUE GRANDE!

—jaja, profesora! — Liam río animadamente

—como pasa el tiempo — la profesora soltó a Liam — bien, vamos a celebrar a Julie

—le compro un buen regalo, ¿verdad? — pregunto Amanda

—claro — contesto la profesora

—bien, Julie estará contenta — dijo Liam con una voz villanesca

—quieres que Julie sea una niña mimada? — suspiro la profesora Amelia

—solo por mí — dijo Liam orgulloso

Así era, cuando llegó la hora de los regalos, Liam sorprendido a Julie con un juguete completamente nuevo y revolucionario, al menos para Julie, un señor cara de papa con todos sus accesorios. La profesora Amelia le regaló a su hija un bonito osito de peluche, y una escoba de juguete. El profesor Forker, tan buen padre como siempre, le regaló a su hija una escoba de verdad.

—COMÓ QUE UNA NIMBUS 2004?! — dijo la profesora Amelia exaltada — Y CUANDO DISCUTIMOS ESO?! ¡¿DE DÓNDE SACASTE EL DINERO?!

—bueno es que tenía un ahorró y…

—Y PARA SU CAMA NO TE ALCANZO?!

—es que…

—NADA! NADAAAAAAA

—tranquila, tranquila — dijo el profesor Forker calmando a su esposa

—silencio, luego discutimos eso — la profesora inhaló y exhaló — pero la vamos a guardar hasta que tenga edad

—es que a ella le gusta mucho eso de flotar — dijo Liam subiendo a Julie en la pequeña escoba de juguete — verdad?

—exacto, por eso se la regale — dijo la profesora — pero una Nimbus… una Nimbus, Anthony!

—ya, ya, es buen regalo — el profesor Forker apachurro un poco las mejillas de su esposa

—QUE HACES?!

—es que cuando te enojas inflas las mejillas — el profesor Forker río un poco — es lindo

—lindo… — la profesora Amelia gruño — te voy a decir que es lindo

—mire, profesora! — Liam iba detrás de la pequeña Julie, que flotaba en la escoba por toda la habitación — jaja, Julie, no vayas tan alto… JULIE!

—jijiji, no me alcanzas! — Julie río contenta en el techo

—ahora verás — Emma tomo la Nimbus 2004 y subió rápidamente — WOW!

—oye! ¡Eso es de Julie! — alego Liam dando saltos — bajen de ahí, Julie!

—vamos, se está divirtiendo — dijo el profesor Forker

—ah, está bien, pero tendrás que arreglar la habitación de Julie, ahora la quiere de color azul celeste — la profesora Amelia se cruzó de brazos

—ella quiere o… solo quieres que sea una Ravenclaw? — el profesor Forker río un poco y tomo a su esposa de las caderas

—ella quiere — la profesora hizo un puchero y se acercó a su esposo

—claaaro — dijo el profesor Forker tranquilamente

—ya bajen! — Liam se estiró, pero no alcanzo a las jóvenes, entonces Amanda se le acerco

—ven aquí — Amanda le dio un buen beso a Liam en la mejilla

—AMANDA! — Emma aterrizó de golpe — maldita…

—shhhh! — Liam señaló a Julie con la cabeza

—amiga, no le des besos a mi novio — dijo Emma muy tensa

—sí, lo siento — Amanda asintió con la cabeza

—gracias — Emma se acomodó el vestido casual

Julie no podía estar más feliz, su mejor amigo, su hermano, y Emma estaban celebrando y jugando con ella, encima regalándole objetos, así que la niña no podía nada pedir nada más.

Pero tanta emoción fue demasiado para la pequeña Julie, que cayó rendida apenas llegó la noche, y los profesores tuvieron que llevarla cargando a casa. Liam se quedó triste, pues nunca era suficiente de convivencia con ella.

El vacío de Julie no podía ser llenado por nada en el corazón de Liam, a excepción de Emma, claro estaba, el resto del día todo parecía un poco más vacío. Fue así como pasaron los días de agosto, entre los pensamientos de su última vuelta a Hogwarts, el mundial de Quidditch y que Julie estaba muy lejos de él, los días de Liam parecían como una tormenta.

Faltaba una semana para regresar a Hogwarts, Liam leía un extraño libro sobre maternidad, que estaba en la habitación de Emma, no sabía por qué. Estaba en su casa, en Maida Vale, pero Emma le hacía compañía, aún que no se la pidiera, la agradecía. Los dos jóvenes descansaban tranquilos en la sala de la casa, Emma veía la televisión, más en específico, una película de Kung fu, mientras Liam leía aquel libro.

—ey, Liam — le dijo Emma — tengo sed

—oh, ahora te traigo algo — Liam se levantó muy contento, dejo el libro en la mesita de noche y fue hacia la cocina

Liam abrió la puerta del refrigerador, y saco una jarra de fresca limonada, saco dos vasos de la alacena y sirvió, todo muy contento. Fue a darle su bebida a Emma, que disfruto como toda una campeona.

—hmm, tengo hambre — dijo Emma

—que te traigo? — pregunto Liam

—algo frito — Emma sacudió las manos

—ahora voy! — Liam fue de nuevo a la cocina, y no tardó ni un minuto en regresar con un tazón de papas fritas — aquí tienes — dijo con cariño

—gracias — Emma tomo el tazón y se lo adueñó — hmmm, oye, Liam, mañana vamos al mundial, está lista Anne?

—se supone que llegaría a la una — Liam vio su reloj de muñeca — ya son más de la una…

—que preocupación — suspiro Emma

—sí, en donde… — alguien tocó a la puerta, y Liam fue a abrir

—ah, Liam — Anne se encontraba fuera de la casa — eh… oye… tengo que decirte algo

—esta todo bien? — pregunto Liam — quieres entrar?

—sí, pero… oye, no puedo… ir — dijo Anne cabizbaja

—por qué?

—am… bueno… es que… mis… padres…

—oh, ya veo — Liam suspiro un poco — y si voy a verlos?

—no creo que sea buena idea — dijo Anne apenada

—dame la mano — Liam extendió la mano

—n—no funciona así — Anne negó con la cabeza — n—no sabes en donde vivo, y solo te puedes aparecer si sabes, me lo dijo Raine!

—Raine me enseñó en donde vives — dijo Liam — ahora vengo, Emma!

—sí! — contesto Emma desde la sala — trae un poco más de papas

—genial — Liam salió de la casa y tomo a Anne de la mano

—NO, LIAM, NOOOO… — Anne no pudo protestar mucho, pues con un "zas" se desapareció

Era otro vecindario, soleado como lo era en todo Londres, aún que a Liam se le hacía extrañamente familiar. Estaban fuera de la casa de Anne, o al menos eso recordaba que le había dicho Raine. Anne se recuperaba de la aparición, mientras Liam analizaba la calle.

—en… donde dices que estamos? — pregunto Liam

—Battersea — suspiro Anne

—oh! — Liam miro sorprendido a Anne — aquí vive Raine!

—se mudó? — Anne retomo su postura

—no, bueno, aquí vivía con su papá biológico — dijo Liam — aún que me dijo que pronto se mudaría de nuevo, podría mudarse aquí o a la casa de sus abuelos… Raine tiene dos propiedades, te imaginas?!

—Raine es genial! — dijo Anne, y los dos asintieron con admiración. En ese momento, una mujer salió de la casa de enfrente

—oh, hija — dijo la mujer, una mujer de cabello negro y un poco canoso — pensé que… hola?

—hola — Liam saludo con la mano

—tu… eres…

—Liam

—oh, Liam, claro — la señora asintió con la cabeza — quieres pasar?

—bueno, quería hablar con usted y su esposo — dijo Liam tranquilamente

—ah… sí, pasa — la señora se apartó de la entrada, Liam entro junto a Anne — cariño, Anne está… con… él chico

—ah, claro — un hombre de huesos anchos se dejó ver en la sala, era calvo e imponía con tan solo verlo, eso incluido a su voz gruesa — pasen

—vamos — Anne acercó a Liam a la sala, y lo sentó en un sillón, la joven se sentó a su lado

—y? — dijo el hombre, mientras su esposa se sentaba modestamente a su lado — es tu novio, hija?

—n—no — Anne contesto sin mirar a los ojos

—la invite a quedarse en mi casa unos días — dijo Liam con paciencia — me dijo que no accedieron

—así es — contesto el hombre — supongo que entiendes que nuestra hija no está para esas cosas

—estas cosas… no, no es eso — Liam continuo — somos amigos, y pronto terminarán las vacaciones, así que queríamos aprovechar para pasar unos últimos días juntos

—juntos? — Anne miro un poco sonrojada a Liam

—son pareja, o no? — pregunto el hombre notoriamente molesto

—no — respondió Liam — somos amigos

—es… de esas relaciones modernas, cariño — dijo la mujer mirando a su esposo — yo creo que está bien

—yo no — el hombre se aclaró la garganta — mi hija merece respeto, y mira a este… joven, parece más una chica

—con Raine no tenían problemas! — dijo Anne alzando un poco la mirada

—y dónde está? — dijo el hombre, y Anne volvió a bajar la mirada — mira, joven, queremos que nuestra hija esté feliz, ya sabes, lo mejor para ella, y si ni siquiera puedes darle la seguridad de una relación…

—ah, claro — Liam suspiro un poco — Anne, quieres salir conmigo?

—L—Liam! — Anne se sonrojo mucho — y—yo… n—no s—s—se… yo… ah… sí

—bien, ya estamos saliendo — dijo Liam — ahora puede pasar la semana conmigo?

—ah, sí, supongo — el hombre suspiro con exasperación

—bien, vamos a hacer tus maletas — Liam se levantó y levantó a Anne, que camino cabizbaja a su habitación. Liam la siguió, hasta entrar a su habitación en la planta de arriba, una habitación con las cortinas corridas, por lo que había poca luz — estás bien? — pregunto al ver a su amiga

—no — suspiro Anne mientras Liam sacaba su varita — estamos saliendo de verdad?

—no, de hecho, quiero romper contigo, ahora mismo — Liam río un poco y sacudió la varita, una maleta salió del clóset, junto con ropa, que se doblaba sola y se acomodaba en la maleta — solo fue para que te dejarán ir

—lo sé — Anne alzo la mirada — pero… hum… yo… te parezco bonita?

—sí, lo eres — sonrió Liam — por eso le gustas a Raine

—le sigo gustando? — Anne ilumino sus ojos

—sí, pero está con Noach — Liam se encogió de hombros

—ya… — Anne bajo la mirada

—tranquila, la vida es larga — Liam tomo la maleta, ya hecha — Anne, eres muy bonita, especial, agradable, y todo eso, a cualquier chico le podrías gustar

—gracias — Anne se sonrojo un poco y miro a Liam — eres un buen amigo, me alegro de haberte hablado

—yo también — dijo Liam contento — y por eso, vamos a viajar!

—vamos! — Anne dio un salto de felicidad