Era una fresca mañana, Liam comprobaba que su camisa estuviera bien, mientras las chicas discutían por quién tomaba el traslador.

—vamos, chicas, ya casi es hora — dijo Liam apenado — que lo tome Annelie, ella trajo los boletos

—tu cállate — le dijo Raine

—sí, silencio — gruño Emma

—pero…

—tú te robas las novias de tus hermanos, no puedes hablar — dijo Raine

—no soy tu novia — dijo Anne — ni de él…

—pues… — la rubia se quedó callada — pero… pero…

—ya, ya — dijo Annelie — tomen la lata de frijoles

—de acuerdo — Liam tomo la lata de frijoles, Emma se puso a su lado, luego Amanda, luego Raine, luego Anne, la señora Baker, Tom y el señor Baker — todos listos?

—listos — dijeron todos al unísono

Pasó un minuto, y cuando paso, la lata de frijoles se empezó a mover, y el grupo empezó a dar vueltas como locos. Los dedos de Liam se pegaron a la lata, y al parecer paso mucho, pero en realidad fueron solo dos segundos. Cayeron en una selva, aún que era el final de la zona, pues adelante estaba una enorme zona de acampada.

—y… en donde estamos? — pregunto Anne en cuanto se recuperó

—en México — contesto Liam

—QUE?! — Anne salto del susto

—sí, como ganaron el mundial anterior — Liam palmeo la espalda de Emma, estaba muy nerviosa — ahora son la sede!

—vaya, nunca había viajado tan lejos — dijo Anne mirando alrededor — México… en… eh… esto es México?

—sí, México — dijo Tom — aquí vive mi novia, aquí vive, aquí! — Tom camino contento hacia delante

—bueno… es hora de buscar un lugar — Liam tomo su equipaje

—sí, vamos — dijo el señor Baker recuperándose del arduo viaje

—oigan, de que era el partido? — pregunto Anne tomando su mochila

—de Quidditch — le recordó Amanda — Japón contra Perú

—JAPON?! — dijo Anne sorprendida — o sea… hay japoneses?!

—sí, supongo — dijo Emma — espero que no haya… tantas japonesas…

—no creo que estén — dijo Amanda — si no, las tienes bien alejadas

—si jeje, si se aparecen por ahí, me haría bien unos cuantos galeones gratis — Emma sonrió maliciosamente, y choco los cinco con Amanda

—oigan, no hagan nada de eso — Liam suspiro, caminando — saben lo que opino

—sí, Liam — suspiro Amanda

—de que hablan? — pregunto Anne contenta

—es que…

—NIÑOS! — grito la señora Baker, ya lejos de los jóvenes, junto a Annelie — NO SE RETRACEN!

El grupo comenzó a caminar con prisa, aún que Anne estaba maravillada con toda la magia que se veía por el lugar. Había puestos de comida por todos lados, japonesa, peruana, y hasta mexicana, y con eso, había una buena variedad de palabras, e idiomas, japonés, español e inglés. En general, se veía un ambiente muy animado, muy vivo, que influía positivamente en los jóvenes, más en Anne, irradiaba tanta felicidad que Liam se esperaba encontrarla haciendo magia de repente. Cuando llegaron a una zona particularmente británica, el grupo se instaló, no tardaron ni cinco minutos en colocar la carpa mágica, que parecía toda una mansión, o una casa normal por dentro.

—vamos, quiero explorar! — Anne daba saltos por toda la carpa

—no se… — Liam miro a Emma y Amanda, que peleaban por quién se quedaba con Liam

—vamos, Liam! — Anne tomo a Liam del brazo — quiero ver!

—hmmmm, no sé si los muggles deban ver eso — Liam río un poco — mejor no

—Liam! ¡Vamos! — Anne lo empujó un poco

—jaja, de acuerdo, vamos! — Liam salió corriendo de la tienda

—ya, dejémoslo a la suerte — dijo Emma

—de acuerdo — Amanda saco la varita — sé un sencillo encantamiento que nos ayudará

—está amañando — dijo Emma — a ver, cara o cruz — saco un galeón

—cara

—pues cruz — Emma lanzo el galeón al aire, dio vueltas y vueltas hasta que cayó de nuevo en sus manos — cruz

—UGH! — Amanda se cruzó de brazos — Liam, dile al…go... Liam?

—cariño? — Emma miro a todas partes, todos habían salido, menos Raine, que estaba haciendo flotar un vestido como si fuera un fantasma, incluso estaba haciendo un raro sonidito

—eh… — Amanda guardo la varita — debe de haber salido…

—con esa Annelie… esas malditas — gruño Emma — ellas quieren a mi hombre…

—a nuestro hombre — corrigió Amanda — vamos a darle una lección

—me lees la mente — Emma río maliciosamente — vamos!

—vamos — Amanda río y salió junto con la pelirroja de la tienda

Liam y Anne paseaban contentos, la chica veía las tiendas japonesas muy emocionada, y cuando salían los japoneses, lo estaba aún más. Liam incluso tuvo que retenerla porque casi se mete a una tienda detrás de un japonés. Pero fue en una de esas tiendas, que Anne casi choca con una mujer japonesa de cabello castaño claro.

—vamos, ya — Liam jalaba un poco del brazo a Anne — es la décima vez que te paras en la tienda de alguien

—espera, espera — Anne quiso hablar en japonés, pero la mujer se veía extremadamente confundida

—Anne…

HARU! — grito la mujer, hacia dentro de la tienda, y en menos de dos segundos, una joven de cabello castaño claro salió de la tienda

—hola? — pregunto la chica al ver a Anne

—uy, hola! — Anne saludo animadamente — mira, Liam, estoy hablando con una japonesa de verdad!

—Liam? — la chica camino un poco, hasta que vio al pobre Liam — LIAM!

—oh, Haru — Liam suspiro — vaya, no esperaba verte aquí

—Liam! — Haru corrió hacia el chico — cuánto tiempo, ¡cuánto has crecido! Sabía que andarías por aquí, ganaste los boletos después de todo, ¿no?

—si…

—la conoces? — pregunto Anne confundida

—sí, nos conocimos el año pasado en un concurso de Transformaciones — le explicó Liam — ella…

—oh, espera! — Haru aplaudió un poco — se de alguien que quiere verte!

—no…

—sí! — Haru corrió hacia dentro de la tienda

—Anne, vámonos — dijo Liam preocupado

—pero…

—vamos!

—pero Liam…

—LIAAAAAM?! — grito alguien dentro, no paso ni un segundo para que una chica pelirroja, junto a Haru saliera como un rayo — Liam-kun!

—oh…

—LIAM-KUN! — la chica se lanzó a abrazar a Liam

—Akane… está… está bien — Liam le dio palmaditas a la chica en la espalda

—uy, y está? — dijo Anne curiosa — no me digas que también la conoces!

—la conozco — suspiro Liam

—Liam-kun, te extrañé! — dijo la joven de nombre Akane — yo aprendí, aprendí inglés!

—vaya! — Liam abrió bien los ojos — eso sí que es una sorpresa

—lo se! — Haru apartó a Akane de Liam — se esforzó mucho, ahora sabe hablar más o menos bien, pero sabe hacerlo!

—genial — Liam sonrió — y… eh…

—oigan, no me excluyan! — Anne salto al lado de Liam — hola!

—y tú? — Haru miro de nuevo a Anne — vienen juntos?

—sí — respondió Anne — Liam me invitó, me invitó!

—pensé que estabas saliendo con… ella — Haru se retorció un poco — ¿cambiaste de novia?

—no — dijo Liam — Emma sigue siendo mi novia, mi novia, Akane

—jijiji, claro — Akane río un poco

—ay, estás chicas — Liam negó con la cabeza — bueno, ya nos vamos, adiós!

—un momento! — grito la inconfundible voz de Amanda, Liam volteo, y las dos amigas venían corriendo — lo sabía!

—aja — Emma gruño — sabía que no tardarían en aparecer, brujas

—Emma! — Haru retrocedió

—sí, la misma — Emma tomo a Liam de la mano — quiero que estén lejos de mi hombre, entienden?

—no nos puedes impedir nada! — dijo Haru avanzando de nuevo

—sí que puedo — gruño Emma — Amanda, ayúdame con la otra tonta

—sí! — Amanda saco la varita

—con que un duelo — Haru también mostró una bonita varita de cerezo

—VAMOS! — Emma saco la varita y apunto a Haru, a la vez que Akane sacaba su varita

—chicas, chicas! — Liam se interpuso entre las jóvenes — tranquilas, no hay necesidad de que…

DESMAIUS! — conjuro Amanda, el rayo rojo impacto en Akane

Flipendo! — conjuro Akane de vuelta, un buen rayo azul hizo girar a Amanda por los aires

—ya! — Liam hizo señas con los brazos — basta!

Expeliarmus! — conjuro Emma, la varita de Haru salió volando, pero la chica la recupero de un salto, entonces hizo una floritura y Emma se convirtió en un zorro

—EMMA! — Liam se lanzó al pelirrojo animal — oh, cariño, ahora eres una…

—una zorra — río Amanda — buena esa jajaja

—lo sé — dijo Haru orgullosa

—jeje, al final no me caen tan mal — Amanda siguió riendo animadamente

—oigan! — Liam alzó a Emma, que le lamió la cara — ahora que voy a hacer, no me puedo casar con un zorro!

—tienes magia, Liam — suspiro Amanda

—ah… es verdad — Liam saco la varita y dejo a Emma, se apartó un poco e hizo una floritura muy bonita, haciendo que Emma volviera a su cuerpo normal

—AHHHHHHH! — Emma sacudió los brazos — no me gustó, solo pensaba como zorro!

—eso te pasa cuando te transformas? — pregunto Haru curiosa

—no — contesto Liam — al menos no yo, porque soy un animago, yo sí pienso como humano

—pero lo único que tenía seguro es que tenía que estar contigo — Emma se lanzó a los brazos de Liam — es que te quiero mucho, mucho muchísimo!

—yo también te quiero mucho — dijo Liam contento

—pero no muevas la cola — Amanda siguió riendo, pues Emma movía esa parte del cuerpo de un lado a otro

—que? — Emma se detuvo

—oh, no te preocupes Emma, yo te quiero si sigues siendo un animal — Liam tomo a Emma de las manos — si así fuera, me quedaría como un hurón por siempre!

—que lindo — Emma sonrió

—sí, es muy bonito, Liam — Anne asintió con la cabeza — debería de decirlo eso a Raine!

—todo un romántico — suspiro Amanda — verdad?

—sí que lo es — Haru y Akane asintieron con la cabeza

—oigan, tengo hambre — dijo Anne

—oh, quieres comer algo? — Haru se acercó a Anne

—RAMEN?! — la cara de Anne se iluminó

—uh… si, si quieres — dijo Haru un poco confundida

—AMO LA MAGIA! — Anne sacudió a Haru

El nuevo grupo fue a comer a un puesto cercano de Ramen, había de todo tipo, y Anne casi se desmaya de la emoción.

—Haru—chan — le dijo Anne

—eh? — Haru negó con la cabeza — es san, formal

—Liam-kun! — Akane le dio otro Ramen a Liam — para ti

—pero ya estoy lleno…

—come, come — Akane sonrió

—no gracias…

—ella le dice Kun — le dijo Anne a Haru

—porque le tiene confianza — contó Haru y se acercó a Anne — es que piensa que ella es su novia

—COMÓ?! — dijo Anne sorprendida

—sí, sí, no entiende — suspiro Haru

—vaya, pero Emma…

—yo que? — Emma, al lado de Liam, volteo rápidamente — están hablando de esa idiota?

—oye — Haru gruño

—lo es — suspiro Emma

Liam continúo negando el Ramen de Akane, que no dejaba de sonreírle a Liam, y mirarlo con ojos de amor.

Mientras tanto, la señora Baker, el señor Baker y Annelie caminaban por el campamento, llegando hasta la parte latina del lugar. Había peruanos, mexicanos y hasta chilenos, todos hablando en un idioma que los británicos no entendían, entonces la señora Baker deseo que su hijo estuviera con ella.

—debe ser aquí — la señora Baker se detuvo frente a una carpa colorida

—hmmm, vaya lugar — dijo Annelie, se estiró un poco y tocó una campana en la puerta

—sí? — una mujer salió de la carpa, era de tez morena y castaña, relativamente regordeta

—hola — dijo la señora Baker — está es la carpa de… eh… los… Her… Hernández?

—sí? — la mujer alzo la ceja, confundida

—ah… soy la madre de Tom, Tom! — suspiro la señora Baker

—oh, ya! — la mujer asintió con la cabeza — SOFÍA!

mande — la joven salió de la carpa — oh, ya llegaron

avísale a tu novio, y pon la mesa mija — le dijo en español

—eh… — la señora Baker miro confundida a su esposo

—debimos de haber traído a Liam — suspiro el señor Baker

—ah, mamá! — Tom salió de la tienda — ya están… que hace ella aquí?

—no se… — la señora Baker miro a Annelie

—soy de la familia, ¿no? — Annelie se encogió de hombros

—supongo — dijo la señora Baker

—genial! — Annelie se apoyó en el hombro del señor Baker

—si… ejem, pasen — Tom se apartó de la entrada

El interior de la carpa era igual de colorido que el exterior, había música de un artista latino que la señora Baker desconocía, olía a fresco, el ambiente en general era fresco e iluminado. Sofía tenía puesta ya una mesa redonda, otro chico de su misma edad estaba sentado en la mesa junto a sus padres, y Tom corrió a hablarle. Ese joven se llamaba Sebastián García Serrano, y era el hermano de Sofía, aún que no de los mismos padres.

—así que… — la señora Baker miro a la madre de Sofía, ya cuando todos estuvieron sentados

—ejem, mamá — Tom se aclaró la garganta — preséntate

—ah, sí, soy Beatriz Baker — dijo — la madre de Tom, él es mi esposo — tomo a el señor Baker del hombro — y ella… — vio a Annelie — ella es… eh… la madre de mi hija

—de acuerdo… — la madre de Sofía cruzó miradas con su esposo — este hombre tiene dos esposas

es como el tío Lalo — dijo el padre de Sofía cabizbajo

—basta — suspiro Sofía

—sí, eso — Tom asintió — bueno, ellos son mis padres… bueno la rubia no

—muy amables — dijo Sofía — bueno, no la señora Baker

—ah, y por qué no? — la madre de Sofía cruzó los brazos

—porque su hija es una delincuente! — la señora Baker no resistió más — está cualquiera se está aprovechando de mi hijo!

—QUE DICE?! — la madre de Sofía se levantó de un salto — MI HIJA NO ES NINGUNA CUALQUIERA!

—LO ES, ¡LO ES! — la señora Baker se levantó de otro salto — LO RONDA Y LO RONDA COMO UNA MOSCA, MI HIJO ERA NOVIO DE UNA BUENA CHICA, ¡HASTA QUE ESTA INTERESADA LLEGÓ!

—Y COMO SABE QUE LA OTRA NO ERA LA INTERESADA?! — grito la madre de Sofía

—NO LO ERA, ¡NO LO ERA! — la señora Baker dio pisotones

—YA BASTA! — la madre de Sofía saco la varita

—AJA! — la señora Baker desenfundo — DESMAIUS!

—PROTEGO!

—DIFINDO

—WINGARDIUM LEVIOSA — conjuro la madre de Sofía, un plato se interpuso entre el encantamiento seccionador, cuando se rompió, aventó el plato hacia la señora Baker

CONFRINGO! — conjuro la señora Baker, toda la comida explotó y les salpicó a todos en la mesa

PINCHE VIEJA PENDEJA! — grito la mujer

—NO SE QUE DIJISTE, ¡PERO TAMBIÉN! — la señora Baker movió la varita, un chorro de agua potente impacto en la madre de Sofía, después hizo una floritura y la mujer quedó colgada del tobillo — jeje, un pequeño truco que me enseñó Liam

—BAJAME! BAJAME! — la mujer se retorció, la señora Baker movió la varita y la señora cayó al suelo

—TOM, vámonos ya — la señora Baker volvió a mover la varita, ella y su esposo quedaron libres de comida

—no

—QUE NOS VAYAMOS! — grito, y Tom se quedó quieto — que haces?

—perdóname, mamá — Tom se puso de pie, saco la varita

—Tom Baker, baja eso — la señora Baker se puso una mano en la cadera

Levicorpus! — conjuro Tom, el ataque fue desviado por la señora Baker, pero Tom lo intento de nuevo, está vez tiendo éxito — Expeliarmus! — la varita de su madre salió volando — Flipendo, Desmaius, petrificus totalus!

—TOM! — el señor Baker se levantó, y fue a socorrer a su esposa, que había caído petrificada — regresa a tu madre ahora!

—no

—TOM! — grito el señor Baker, en una mezcla de seriedad y preocupación

—hágalo usted — dijo la madre de Sofía levantándose

—que lo haga yo, si, ahora mismo lo voy a hacer — el señor Baker se revolvió el cabello — TOM MALDITA SEA REGRESA A TU MADRE AHORA MISMO

—no, lo siento — Tom retrocedió, y Sofía se levantó, para darle la mano

—no, no! — el señor Baker se levantó con desesperación, tomo la varita de su esposa y la movió apuntando a la misma, pero en lugar de hacer algo, el hombre salió volando hacia atrás

—qué pasa? — dijo la madre de Sofía, curiosa

—ALGUIEN PUEDE POR FAVOR AYUDARME?! — grito el señor Baker, recuperándose

—s—si — Annelie saco la varita, con un pequeño giro de muñeca, la señora Baker quedó libre

—Beatriz! — el señor Baker se lanzó a abrazar a su esposa — Beatriz, estás bien?

—jaja, si, cariño — la señora Baker sonrió — solo me petrifique

—solo?! — el señor Baker abrazo con fuerza a la mujer

—me parece que ya nos vamos — dijo Annelie apenada — Tom, estás castigado

—no eres mi mamá — dijo Tom confundido

—pero lo estás — dijo el señor Baker ayudando a su esposa a ponerse de pie — estás castigado, y mucho

—pero…

—silencio — el señor Baker levantó la palma

El matrimonio salió de la carpa, y Annelie se robó una fruta antes de salir. Tom suspiro, pero recibió el apoyo de toda la familia, muy cálido.

Liam paseaba junto a Anne, Emma, Haru y Akane. Amanda se había desviado del grupo, había visto algo interesante y había decidido quedarse. Las jóvenes hablaban y hablaban, mientras Liam pensaba en ese interesante puesto de comida mexicana, Sofía y Sebastián siempre le pedían un poco el 15 de septiembre. Pero entre las carpas, Liam vio a Amanda corriendo hacia ellos, muy confundido, se detuvo.

—LIAM, ¡VAMONOS! — dijo la castaña apenas llegó con Liam

—pero que pasa? — pregunto Liam

—m—mi p—p—pa…

—AMAMDA! — grito la voz gruesa, sería, molesta y adulta del padre de Amanda, el señor Hill, saliendo de un pasillo entre tiendas

—Hill… — Liam puso a Amanda detrás de él

—ah, tu — el señor Hill, a diferencia de hacia un par de años, usaba cabello largo, corto de los lados y peinado hacia atrás muy mal cuidado — Baker, tienes algo que me pertenece

—aparte de su hija? — Liam río un poco

—no te pases de listo idiota — el señor Hill avanzo — ya me enteré de que eres mayor, te puedo mandar a San Mungo sin problemas

—inténtalo — gruño Liam

—dime donde está — el señor Hill se llevó la mano al saco

—ni idea — contesto Liam — y si supiera no te diría una mierda

—me dirías — dijo el señor Hill sacando la varita — no creo que tengas una mente tan resistente

—ah, la maldición imperius — Liam saco la varita — supongo que te estás escondiendo por aquí, por qué el ministerio te está buscando por maldecir a tu propia hija

—no es mi culpa que no siguiera mi voluntad — dijo el señor Hill — además es mi hija

—exacto, pensé que tendrás un poco de decencia — Liam apretó su varita con fuerza

—no, Liam, no pelees — dijo Amanda tímidamente — vámonos, por favor

—si… — Liam no apartó la vista del señor Hill, se hizo un silencio y…

DESMAIUS!

—PROTEGO!

—EXPELIARMUS!

—FLIPENDO!

—DIFINDO!

—SECTUMSEMPRA! — conjuro Liam, en la cara del señor Hill aparecieron tres cortadas — FLIPENDO! — de la varita de Liam salió un poderoso rayó verde, que impacto directo en el hombre — CONFRINGO! DESMAIUS! FLIPENDO! — el señor Hill cayó al suelo

—estas bien? — dijo Anne preocupada — que pasa?

—tranquila, no pasa nada — Liam se acomodó el cabello, estaba cansado

—idiota! — el señor Hill se levantó de un salto, levantó la varita y Liam salió volando hacia las chicas. Las jóvenes no tardaron en sacar la varita, todas menos Anne, lo cual fue bastante notorio — ¿y tú? ¿Por qué no sacas la varita?

—y—yo… — Anne retrocedió

—déjala en paz — Liam se puso de pie — a ella no la molestes!

—TRAGISTE A UNA MUGGLE?! — el señor Hill puso cara de asco — claro, que se podía esperar de un maldito sangre sucia como tú

—CALLATE! — Liam sacudió la varita, al señor Hill se le marcaron otras tres cortadas, apenas Liam iba a volver a hacerlo, cuando el señor Hill, con solo un simple gesto, mando a Liam a volar de nuevo, otro movimiento le bastó para confundir a Liam, y luego, le dio con un poderoso rayó rojo a Anne

—AUCH! — Anne igualmente cayó al suelo, mientras otras personas salían de las carpas por el tumulto

DESMAIUS! — gritaron todas las chicas, un buen conjunto de rayos rojos fueron hacia el señor Hill, que los desvío todos

DIFINDO! — grito el señor Hill, Liam sintió una buena cortada en el brazo, y otra buena lluvia de hechizos aturdidores fue contra el hombre, que los volvió a desviar.

El hombre sacudió la varita, y las chicas cayeron todas al suelo, pues el suelo debajo de ellas se movió, fue entonces que volvo a apuntar hacia Liam. Como si no fuera nada, el señor Hill levanto bien la varita, y grito con fuerza:

CRUCIO!

Los espectadores gritaron horrorizados, pero la maldición, por fortuna, fue evitada por Liam, al hacerse a un lado convirtiéndose en hurón. Emma se levantó de un salto, enfurecida.

—BASTA! — dijo Emma, y sacudió la varita, Liam sintió un gran alivio — a ver, basta — Emma guardo la varita y se acercó al señor Hill de un salto tremendo, alzo el brazo y antes de que el hombre moviera la varita, Emma le encesto un enorme puñetazo en la cara

La pelirroja no se iba a detener ahí, antes de que el señor Hill se recuperará, Emma le soltó un gancho, un derechazo, un golpe al estómago y hasta un uppercut. Siguió y siguió, Emma saco de nuevo la varita, lo colgó de los tobillos y le dio una patada en la cara antes de que el señor Hill pudiera hacer otra cosa. Pateó el brazo del señor Hill y piso con fuerza su mano, el hombre pego un grito enorme y soltó la varita, entonces Emma dio otro pisotón, y rompió la varita. Emma tomo la varita rota del señor Hill y con fuerza se la enterró en el estómago.

—bien — Emma dejo caer al señor Hill, que se retorcía de dolor — y será mejor que deje de estar jodiendo con su puta tontería de la piedra, porque le juro que si la encuentro, la destruyó, puto idiota!

—estúpidos niños… — el señor Hill se arrastró un poco por el suelo

—ah, no, tú no te vas — Emma volvió a patear al señor Hill, saco la varita y con un movimiento firme ato al señor Hill de pies y manos, después alzó la varita y soltó luces rojas y azules

—para que lo hiciste? — pregunto Amanda poniendo de pie a Liam

—para que vinieran los del ministerio — respondió Emma — más en específico mis padres

—tus padres están aquí? — pregunto Liam, ya de regreso a su forma humana, y reparándose la manga de la camisa

—sí, ya sabes que son fanáticos — Emma sonrió — pero… ¿tú por qué no me detuviste está vez?

—tú crees que te voy a detener para que dejes en paz al que le hizo la maldición imperius a mi exnovia? — Liam gruñó — por mi puedes enterrarle más esa varita

—que malvado — dijo Emma riendo un poco — por eso no fuiste Hufflepuf

—exnovia? — Amanda sonrió — eso suena mejor que "la que me abandono"

—nunca dije eso — suspiro Liam

—no consiente — Amanda camino hacia su padre — lo siento, yo te quiero mucho, pero… hacerme una maldición imperdonable está mal…

—vas a dejar que me lleven a la cárcel? — dijo el señor Hill, ensangrentado

—sí — contento Amanda — solo… ah, Vulnera Sanentur — conjuro tres veces, y las heridas de la cara de le cerraron al señor Hill

Al poco tiempo, los padres de Emma se dejaron ver. Al ver al señor Hill, casi muriendo, el señor Brown le saco la varita con magia, lo curo todo lo que pudo, sin embargo, no lo liberó.

—si fuera alguien normal, tendrías que hacer una vista en el ministerio — le dijo el señor Brown a su hija — suerte, supongo, que es un delincuente

—meh — Emma se apoyó en Liam — podemos estar un rato en Azkaban, ya no usan dementores

—no en público — río la señora Brown — ah… ojalá fuera broma…

—que? — dijo Liam confundido

—nada, nada, ejem, vamos a tener que preparar un traslador, ¿no? — dijo la señora Brown haciendo levitar al señor Hill

—ah, Annelie anda por ahí — dijo Amanda — ella era de ese departamento, ¿no?

—sí — Liam asintió con la cabeza — ella les puede dar el permiso

—genial — el señor Brown sonrió — bueno, buen… trabajo, supongo… no se si esto esté bien pero ya que

—está mal — dijo Liam — pero hizo una maldición imperdonable, y casi me hace una a mí!

Los señores Brown se fueron con el señor Hill, que seguía golpeado y maniatado. Los jóvenes siguieron su paseo, aún que Liam se quedó pensativo, aún que fuera su enemigo, casi mata al señor Hill con el sectumsempra, eso lo convertiría en la misma clase de persona.

La tarde llegaba al campamento, las chicas se encontraban peleando por un partido de Quidditch improvisado, en el que Emma y Amanda habían ganado, pero Haru y Anne, que solo estaba de portera, y en aros bajos, pensaban que habían hecho trampa. Pero Akane estaba con Liam, ambos sentados en una rama, de un árbol con vista al atardecer. Tenían buena vista del partido, y de la discusión, pero Liam no prestaba mucha atención.

—jiji, Liam-kun! — Akane tocó la oreja de Liam

—qué pasa? — pregunto el chico saliendo de sus pensamientos

—oreja — dijo Akane — como un chico malo!

—ah, te refieres al piercing — Liam suspiro un poco — es falso, pero se ve bien, ¿no?

—bien! — sonrió Akane — me gusta, como… eres malo

—no soy malo — suspiro Liam

—no, como… Yakuza — río Akane — muy malo, rebelde!

—ya veo — Liam bajo la mirada

—me gustas! — dijo Akane contenta, prensándose de su brazo — la chica de un Yakuza!

—ya te dije que no eres mi novia — suspiro Liam

—jiji, finges bien, Liam-kun — Akane recostó su cabeza en el hombro de Liam — ella no sospecha

—porque tú y yo no somos novios — Liam apartó la mirada

—como digas — Akane se juntó más a Liam — yo se verdad… yo sé… que me amas…

Liam negó con la cabeza y vio a sus amigas, Amanda estaba sosteniendo a Haru por detrás, mientras Emma le daba puñetazos, mientras Anne intentaba detener a sus amigas. Liam suspiro, alejo su mente de aquella bonita convivencia, y pensó en lo que le decía Akane. Era malo, ¿realmente lo era? Había hecho el sectumsempra sin dudarlo un segundo, sin pensar en las consecuencias y a plena conciencia de lo que hacía, quería hacerlo. Era un hipócrita, supuestamente buscaba hacer el bien, pero a cualquier oportunidad hacia algo malo, inclusive dejar pasar algo que odiaba con toda su alma, solo porque Emma lo había hecho, se sentía culpable por perdonarla, pero la amaba tanto que quería perdonarla, como si no hubiera pasado nada.

No era malo, no quería serlo, no quería ser como esos mortifagos de los que la profesora Amelia y su madre hablaban. Liam ya no sabía que hacer, pero por el momento, saco la varita, con un meneó, Emma golpeó un escudo invisible, después Amanda cayó hacia atrás gracias a un rayo verde.

—Liam-kun… — Akane suspiro — tú quieres mí?

—me agradas — dijo Liam — no me gustas, pero… si, supongo que te tengo aprecio

—yo te… quiero — dijo Akane tímidamente

—Akane, por qué te gusto? — Liam miro a la chica — no hay alguien en Mahoutokoro que esté enamorado de ti?

—sí — respondió Akane — yo gusto a alguien

—y por qué no te vas con él? — suspiro Liam — yo tengo novia, tú puedes estar con el

—es que… yo sé que tú quieres mi — Akane sonrió — yo… soy tu novia

—no, Akane, no! — Liam se sacudió, y Akane se soltó — no somos pareja! ¡Yo amo a Emma, la amo! ENTIENDELO!

—Liam-kun… — Akane se sonrojo y bajo la mirada — me gusta… que grites…

—santo cielo, Akane! — Liam negó con la cabeza

—Yamada-san! — grito Haru desde abajo, adjuntando otro par de palabras en japonés

—Takanashi—san quiere bajar nosotros — suspiro Akane — yo no quiero, yo quiero seguir arriba contigo

—vamos a bajar — suspiro Liam, se acomodó un poco el cabello y salto, realizando un rápido encantamiento de almohada en el suelo

—vaya — Haru miro sorprendida a Liam — que duro, seguro le gustas más a Akane por eso

—y a ti — Liam cruzó los brazos

—no, yo no… — Haru miro a Liam a los ojos — ok, tal vez un poco…

—lo siento — Liam camino hacia Emma, que reía junto con Amanda

—les dimos una buena paliza! — reía Emma

—sí, pero… ah, Liam! — Amanda miro al chico, y le dio una palmada a Emma en el brazo

—oh, cariño — Emma sonrió — que tal…

—podemos hablar? — pregunto Liam

—ah… yo… — Emma dirigió su vista un momento hacia Akane, que bajaba cuidadosamente del árbol — hablaste con ella primero

—Emma — Liam dijo con seriedad

—qué pasa? — Emma retrocedió un poco

—podemos hablar a solas?

—yo… — Emma miro preocupada a Amanda, que le devolvía una mirada de sorpresa — sí, vamos…