Nota

Texto entre " ", pensamientos de los personajes.

Texto entre «», consciencia o voces de personajes terciarios.

PVO MAAM

El resplandor de la luna que iluminaba el lago me permitió también detallar cada parte del cuerpo de Popp.

Recorrí con mi boca su duro pecho. Sus gemidos elevaron mi excitación y aumenté las caricias ante la necesidad de dejarle grabado mi toque con el fuego de mi pasión.

El exquisito sabor de su piel me enloqueció y el calor que emanaba era tan grande, que no soportaba tener puesta mi ropa.

"Todo mi ser ansía sentir la unión de nuestros cuerpos desnudos… ¡Te deseo tanto, mi amor, y no me avergüenza decirlo porque no es sólo lujuria lo que despiertas en mí… es amor y pasión en su forma más pura!".

–¡Te amo, Maam! –su confesión la alternó con suaves caricias y sentí que me sumergí en el inmenso mar del deseo.

–¡También yo te amo, Popp!, ¡jamás podrás imaginarte cuan grande es mi amor! –besé con intensidad su boca –¡te amaré para siempre!

–¡Lo siento!… –de pronto me obligó a detener el beso y lo miré desconcertada –… te amo y siempre lo haré, pero sabes que jamás podremos estar juntos –enseguida me alejó y se puso de pie.

A pesar del dolor que sentí en mi corazón, no pude evitar observar con atención su maravilloso cuerpo. Para mi desgracia, lo cubrió con rapidez, privándome de la dicha de seguir admirándolo.

–¡En verdad te amo! –se hincó frente a mí y acarició tiernamente mi rostro –hace mucho te dije que no iba a pedirte que olvidaras lo que sientes porque yo tampoco he dejado de amarte, pero al menos quiero que intentes darle otra oportunidad al amor… un amor que no te haga llorar.

–¡No puedo y no quiero! –cubrí mis oídos y grité con todas mis fuerzas –¡vas a regresar, confió en eso!

–Un alma mortal nunca podrá ser resucitada –alzó la voz e intentó que quitara las manos de mis oídos –¡quiero verte feliz!, no puedes pasarte la vida llorando, ¡qué no entiendes que me destrozas el alma!

–Si te destrozo el alma significa que no está muerta –retiré mis manos y limpié mis lágrimas –¡sé que regresarás, y cuando lo hagas, me aseguraré de que nunca vuelvas a irte de mi lado!

–¡Maam! –pronunció mi nombre con tanta pena, que me lancé a abrazarlo, pero una bruma oscura lo rodeó haciéndolo desaparecer.

–¡Poooooppppp! –grité con todas mis fuerzas.

Abrí los ojos y me incorporé rápidamente.

Mi respiración era demasiado agitada y tardé un poco en recuperar el aliento, pero una vez libre de esa desesperante sensación, fui consciente de mi horrible realidad.

Observé con tristeza el pequeño cuarto en el que duermo casi todos los días desde hace cinco años, el cual no es otro que el que Popp ocupó en su última estadía en mi casa.

Mis lágrimas volvieron a aparecer al tomar su almohada que para mí tormento, no conservó el rico aroma que lo caracterizaba.

–¡Te extraño tanto, mi amor! –pegué su almohada en mi nariz en un intento tonto de percibir, aunque sea un poco de su olor –¿por qué me dejaste sola si te rogué que no lo hicieras?... sea cual sea el lugar al que te llevó esa bruja, debiste llevarme contigo, pero si es verdad que tu alma murió, con gusto habría ofrecido la inmortalidad de la mía para impedir que la tuya desapareciera.

El llanto eterno que nunca me abandona, duró el resto de la madrugada, y como siempre, se fue reduciendo al salir los primeros rayos del sol.

Con desgana me vestí con mi traje de sacerdotisa, (idéntico al de mi madre en su juventud). Al estar lista, salí del cuarto para entrar a mi habitación a mirarme en el espejo.

La imagen que tengo es deplorable.

El color de la ropa es negro y ni el emblema dorado que lleva enfrente, ayuda a reducir lo sombría que me veo.

Mis ojos han perdido su brillo, mi piel se ha vuelto pálida, el cabello lo llevo suelto (más abajo de los hombros), pero se ve un poco maltratado, y la falta de expresión en mi rostro, provoca que parezca un muerto en vida.

Del buró tomé el sombrero que completa el atuendo, pero ni eso consiguió que mi apariencia mejorara, es más, ahora me notaba más atemorizante.

Mi madre me avisó que el desayuno estaba listo y me apresuré a ponerme el cinturón donde llevo algunas hierbas medicinales.

Saqué un poco la cabeza por la entrada de la puerta para asegurarme de que no había nadie a la vista, y corrí al creer que mi madre estaba ocupada en la cocina, pero antes de que pudiera salir, su voz detuvo mi huida.

–¡Maam, tienes qué alimentarte mejor! –me regañó como siempre –cada día te ves más delgada y hasta estás perdiendo musculatura. Si continúas así, no serás capaz de cargar ni al pequeño Hyun.

–No tengo hambre en las mañanas, pero comeré algo en casa de mis suegros –giré el pomo de la puerta y di un paso afuera –¡nos vemos luego!

–¡Espera Maam! –mi madre corrió y me obligó a entrar a la casa –¿cuándo entenderás que los padres de Popp, no son tus suegros? –suspiró con fuerza –¡hija!, Hyunckel no puede solo con el cuidado de Hyun. Tú también tienes la obligación de ayudarlo a cuidar del pequeño, sobre todo ahora.

–Quiero mucho a Hyun, pero no por eso tengo que estar pegada a Hyunckel día y noche… ¡ya estoy harta de que todos me digan que tengo que estar a su lado!, pero por más que se esfuercen en que lo ame, o como dicen, lo vuelva a amar, no puedo.

–Por favor, inténtalo por Hyun. Ese pequeño no merece que lo apartes de tu lado… ¡es… es mi nieto!

–¡Cállate! –grité y la empujé para liberarme de su agarre –¡no quiero que lo vuelvas a decir!... ¡no puedo amarlo como a mi hijo!, por más que lo aprecie, no ocupará el lugar de los hijos de mi amado Popp, ¿entiendes?... ¡al menos dame ese derecho!

–¡Popp está muerto!, ¿cuándo lo vas a aceptar? –mi madre también empezó a gritar –tu destino siempre ha estado ligado a Hyunckel y ahora al de Hyun. Como su madre, tienes que enseñarle tu técnica de combate para que se cumpla la visión que tuvo Popp respecto al futuro de tu hijo.

–¡No lo haré! –di unos pasos para salir de nuevo –Hyun tiene mucha gente que lo ama. Yo lo cuidaré los días que me corresponda, pero no voy a cambiar mi rutina ni por él, ni por nadie.

Me eché a correr con todas mis fuerzas.

De noche lloro sin parar, pero de día puedo mantener bajo control mi tristeza y ni este mal momento conseguiría desestabilizarme porque ahora soy una Maam amargada a la que no le importa lastimar a los demás, ni siquiera a un niño inocente.

Al llegar al claro me dejé caer en la árida tierra.

Desde el día en que perdí a Popp, no he podido dar vida a ninguna flor y los lugares donde estuvieron antes, son tierras desérticas en las que no crece nada.

De mis ropas saqué una de las plumas que me regaló el maestro Aván durante mi estadía en Papunika, y luego de concentrarme, aparecí en la aldea Lankirks.

En cuanto vi el quiosco de la plaza, mi maltrecho corazón recobró su vitalidad y corrí animada hacia la casa de mis suegros.

–¡Maam, querida! –Stein abrió sus brazos y yo me aferré a ella porque su presencia es casi la misma que la de Popp –hoy viniste temprano. Significa que no has desayunado ¿verdad?

–Quería preparar desde temprano los platillos que repartiremos mañana –me separé un poco y la miré con ojos llorosos –Popp estaría cumpliendo veinticuatro años y quiero celebrar ese día con todos ustedes.

–Jank dice que no debería dejar que sigas viniendo, pero tenerte conmigo me hace creer que mi hijo también sigue aquí –pasó su mano por mi mejilla y me sonrió cálidamente –Popp te amaba tanto, que aún con tu deber con ese joven guerrero, te sigo queriendo como mi hija.

–Soy tu hija, y también del señor Jank –retiré mis lágrimas y le sonreí porque son las únicas personas a las que deseo dedicarles ese gesto –cuando Popp regrese con nosotros, retomaremos los preparativos de la boda que quedó pendiente y haremos oficial nuestro parentesco.

–¡Pero Maam… –Stein me trata bien, aunque cuando abordamos esa clase de temas, la pongo en aprietos.

–¡Olvida lo que dije!... es un día difícil por tantas cosas que hay que hacer, y no quiero que te sientas incómoda.

Ambas nos sonreímos y luego entramos a la casa.

El señor Jank me dedicó una mirada resignada.

Al principio se negaba a recibirme, pero al ver que eso me destruía más, aceptó que viniera tres veces a la semana a comer con ellos y los fines de semana me permite quedarme a dormir en la sala.

Mientras Stein servía la comida, me fui a parar frente al cuarto de Popp y coloqué mi mano en la barrera que impide que entre.

–Me quitaste todo lo que podría ayudarme a hacer más llevadera la espera de volver a verte –mis constantes lágrimas se agolparon en mis ojos –no son los objetos o las personas a las que les borraste la memoria, lo que me harían olvidarte. Si tenías ese propósito, debiste dejar que mi alma muriera. Sólo así me habrías evitado este dolor eterno.

–¡Por eso me negaba a que vinieras! –Jank se puso a un lado mío –apenas ves este cuarto y te pones a llorar… tienes unas ojeras demasiado grandes porque seguramente no puedes dormir a causa de los recuerdos… ¿no crees que ya es tiempo de sepultar lo que te hace sufrir?... a mi hijo no le hubiera gustado verte así.

–Mis lágrimas desaparecerán el día que Popp regrese –limpié mi cara y me forcé a dejar de llorar –cambiando de tema, hoy seré yo la que prepare la cena –le sonreí antes de encaminarme a la cocina a ayudar a Stein.

–Maam –sujetó mi brazo para detenerme –te agradezco el tiempo que compartes con nosotros, pero tenía entendido que esta semana te toca cuidar al pequeño Hyun.

–Hyunckel tiene más obligación con Hyun, que yo, además, no pienso cambiar mi rutina de cada cumpleaños de Popp. Aunque no esté con nosotros, celebraremos su día como siempre.

–Eres la madre de ese niño, ¿no te parece injusto ignorarlo?... incluso mi hijo deseaba el nacimiento de Hyun y habíamos quedado en que lo consideraríamos nuestro nieto.

–Y por culpa de ese deseo egoísta, todos me obligaron a tomar el puesto de esposa de Hyunckel, pero aunque Popp planeara mi destino, jamás aceptaré estar con una persona a la que no amo.

–¡Maam…

–¡Ya basta Jank! –Stein lo regaló y me abrazó tiernamente –Maam tiene derecho a decidir su vida. Si ella quisiera estar con ese joven guerrero, estoy segura de que lo haría sin la necesidad de obligarla.

–¿Y qué pasa con su hijo?

–Ella le da todo el cariño que puede, y sé que ese pequeño comprende la situación de sus padres mucho más que los adultos.

–El problema es que no son pocos los que saben que es la esposa del guerrero Hyunckel y que Hyun es su hijo… su actitud ya es criticada en todos los reinos.

Jank se retiró al comedor y Stein me abrazó más fuerte.

–En esa parte tiene razón –la amable mujer retiró unas gotas de lágrimas que empezaron a salir de mis ojos –no hay nadie en los diferentes reinos, que no te considere la esposa de ese joven.

–¿Y quién tiene la culpa? –no pude evitar decirlo con rencor –si Popp no los hubiera engañado con la falsa imagen que adoptó de Hyunckel durante nuestras visitas a los reinos, eso no habría sucedido.

Stein ya no pudo encontrar otro argumento para defender la postura de Jank.

Ella es consciente de que la persona que me encadenó a Hyunckel fue Popp, y por más que quiera liberarme de esa atadura, simplemente no puedo porque de esa unión depende la seguridad de Hyun.

–Es mejor comer antes de que la comida se enfríe –Stein me encaminó al comedor.

Me sentó frente a Jank y por la mirada de disculpa que me dirigió, supe que entendió un poco más mi situación.

Realmente estar con los padres de Popp me ayuda a recuperar, aunque sea una pequeña pizca de mi ánimo.

La hermosa energía que desprenden es tan similar a la de su hijo, que no hay otro lugar en el mundo en el que me sienta a gusto, pues sólo con ellos soy capaz hasta de sonreír.

El mal momento quedó en el olvido y conversamos de todas las cosas que estuvimos haciendo los dos días en los que no nos vimos y luego de que terminamos de comer, Stein y yo nos dedicamos a cocinar, mientras que Jank se fue a la tienda de armas.

Las horas pasaron muy rápido y cuando Jank regresó, cenamos.

De postre les di un pedazo de pastel de fresas que yo hice. Al probarlo mi tristeza amenazó con volver.

Por más que lo he intentado, no he logrado igualar el sabor que tenían los pasteles que Popp preparó para mí en los dos cumpleaños que festejó a mi lado.

Stein y Jank notaron el cambio en mi estado de ánimo, pero no dijeron nada porque saben bien que es imposible que me deshaga de los recuerdos y les agradecí que respetaran mi duelo.

Los dos se retiraron a dormir, no sin antes darme un beso en la frente.

Yo alisté el sillón en el que duermo siempre, y que da directamente a la habitación de Popp.

"¿Cuánto tiempo más tengo que esperar?", es la misma pregunta que hago cada vez que estoy aquí, "Dai ni siquiera ha dado muestras de vida y sin algo que me haga mantener la esperanza, tengo miedo de caer más en la oscuridad de mi dolor".

Cerré los ojos en el instante en que mis lágrimas empezaron a salir, (ya me arden por el llanto constante que derramo todos los días).

Desde hace cinco años, ésta es mi rutina sin importar el sitio en el que esté.

Todavía no me sumía en el mundo de los sueños, cuando sentí una extraña sensación. Fue como si una onda de energía hubiera sacado mi alma de mi cuerpo y la hizo entrar en un túnel oscuro que la jaló tan rápido y fuerte, que de no ser porque tengo entendido que las almas no respiran, habría pensado que me ahogaría por la presión ejercida.

Al abrir los ojos, vi que estaba frente a la casa que construí con Popp en la villa de Nayle.

La ansiedad me invadió. He evitado visitarla porque es el lugar que me confirma que el hermoso futuro que hubiera tenido junto a la persona que amo, jamás se materializará.

La respiración me empezó a fallar y mi cuerpo entero se puso a temblar.

Tenía que escapar. Ni siquiera me atreví a mirar las flores que plantamos porque me destruiría verlas muertas, así que cerré los ojos para correr lejos, pero un aura que conozco bien logró detenerme.

–Ya es tiempo de que te enseñe a viajar astralmente –la voz de Skadi era amable, (algo que conseguí con muchas horas de aguantar su duro entrenamiento y demostrar que podía confiar en mí) –¡abre los ojos y mira a tu alrededor!

–¡No! –moví la cabeza negativamente –si veo que las flores que revelaron el amor mutuo entre Popp y yo, están muertas, no voy a soportarlo.

–¡Míralas! –su tono seguía siendo amable, aunque con autoridad.

Desobedecer una orden de Skadi es imposible. La ex diosa de hielo no es muy paciente y sé que si se enoja, mi alma se llenará de heridas astrales.

Tomé una gran bocanada de aire antes de mirar las flores, pero enseguida salió expulsado de mi boca al ver que éstas siguen igual de hermosas que la primera vez.

–¿Cómo es posible? –me acerqué a tocarlas –Eira dijo que las flores germinan por el amor de dos personas, y mueren cuando alguno, o ambos, dejan de amarse o de existir.

–Entonces es obvio que Popp sigue vivo. Desafortunadamente no puedo asegurar que sea su alma –voltee rápidamente a mirarla –Koré tiene un plan siniestro y para eso se llevó el cuerpo de Popp. Eira hace un excelente uso de la magia celestial y su poder de revivir y reconstruir es algo que ni tú has logrado igualar, pero aun siendo una diosa humana poderosa, es incapaz de usar la magia astral y Koré tiene el mismo problema… Hay hechizos sencillos que cualquiera podría manejar utilizando poderes astrales básicos, sin embargo, no son efectivos si se desea matar a un dios celestial o demoniaco.

–Y ese es el motivo por el que la bruja se llevó el cuerpo de Popp. Él aprendió a usar esa magia y la quiere para ella, pero si eso es verdad, ¿de qué manera podría sacarle provecho si me has dicho que el poder astral a nivel divino requiere control mental? –cerré mis puños ante lo siguiente que diría –sin un alma, el cuerpo que tiene es un simple cascarón vacío.

–Dai prácticamente te aseguró que su alma sigue viva… Esa idea tiene lógica y una teoría sería que Koré encerró su alma en una cúpula de tiempo para que no muera, y la llevó a algún sitio lejos de nuestro alcance. La energía maligna que absorbió de ti, más la que ya tenía, la contaminó lo suficiente para poder manipularla y en esa situación es fácil hacer que mueva el cuerpo astralmente… si consigue esa proeza, invocar magia también es posible.

–¿Por qué estás diciéndome esto ahora?, además, también dijiste que tenía que aprender a viajar astralmente.

–Sabes bien que Eira regresó al Reino de Celesta para ayudarnos a descubrir el motivo por el que los dioses son condescendientes con Koré –puso una mano en su vientre y lo acarició suavemente –su sacrificio acaba de dar frutos –al alzar la vista me miró con su acostumbrada seriedad –Koré regresó a este espacio/tiempo, y no vino sola… Sea quien sea la persona que la acompaña, tiene un aura mágica más fuerte que la de la misma Koré.

–¿Es posible que exista alguien más fuerte que esa bruja? –me parecía imposible porque con lo poco que hizo durante la prueba, nos dejó en claro que a pesar de que Dai es un Caballero Dragón, esa mujer lo supera, y más con su habilidad de manipular el tiempo.

–El que esa persona posea una magia más grande que Koré, no significa que pueda vencerla. Lo que cuenta es la experiencia y ella ha vivido más de un milenio... Sus conocimientos son los peligrosos.

–Me estoy perdiendo en la conversación –le contesté quedito y con nerviosismo, (es que es muy gruñona).

–Eres buena en lo que respecta a tu habilidad de artes marciales, pero eres bastante mala en hacer deducciones y percibir presencias diminutas –suspiró cansada y luego apareció una silla en la que se sentó –días antes de que mi hermana me informara del regreso de Koré, percibí un pequeño rastro de un aura idéntica a la de Popp en el plano astral, pero lo más confuso es que estaba junto al aura de Dai… Pensé en ignorarla, aunque terminé por no hacerlo debido a lo que te acabo de contar… Lo extraño es que Crocodine dice que ni él, ni Larhart, han visto algo raro en tu amigo. Dai se comporta como siempre y juró que no sabe nada del alma de Popp desde el día en que desapareció.

–¿Quieres que aprenda a hacer desdoblamientos astrales para que busque a Popp? –mi corazón latió de emoción –¿podré… podré verlo en verdad? –mi llanto amenazó con aparecer, aunque en esta ocasión por la felicidad que sentía.

–Quisiera creer que tú sí lograrás encontrarlo porque sus almas están unidas, pero nunca pudiste invocar ni siquiera los hechizos básicos de la magia astral humana.

–¿Y entonces para que necesitas que haga un intento que al final será imposible de conseguir? –mi desánimo regresó.

–Necesito confirmar una duda que tengo. Si al menos logras entrar a tu propio plano astral, será suficiente.

En el breve silencio que siguió, iba a llorar. Skadi vino a traerme una pequeña esperanza que desapareció rápidamente porque soy una inútil que no mejoró en nada en estos cinco años.

–Por cierto, Crocodine y tus otros amigos estarán llegando a la aldea de Lankirks mañana por la tarde –su aura blanca cubrió la zona de la casa e inmediatamente se rompió la ilusión que escondía su precioso vientre de cinco meses de embarazo.

–¿Puedo saludar a mi primo? –verla así disipó mi tristeza y me hinqué frente a ella para poner mi mano en su vientre cuando asintió con la cabeza –¡dio una patadita! –grité emocionada y Skadi sonrió como muy pocas veces.

–Y empezará a dar más porque está feliz de que su papá viene en camino –su mirada estaba puesta en su vientre y su imagen ruda e insensible, desapareció para dar paso a la de una mujer tierna y amorosa –creo que ahora me veo igual de enorme que Crocodine –increíblemente se rio –si adopto mi forma de loba, estoy segura de que me veré más grande que él.

–Ustedes son afortunados –traté de no sonar envidiosa, pero no conseguí mi objetivo –forjaron su amor en el plano astral y ni los dioses se han dado cuenta de que pronto tendrán en sus brazos la prueba más hermosa de ese sentimiento.

–En algún momento se habrían enterado. Fue por eso que decidí renunciar a ser una diosa… El dios de los humanos es quien nos creó para beneplácito de los dioses celestiales y tuve buena suerte de que se les impusiera para que me liberaran…sigo sirviendo al dios humano, pero mi problema es que sin protección celestial y embarazada, no seré de mucha ayuda ahora que Koré vuelve a ser una amenaza para su mundo.

–Nos las arreglaremos –recargué mi cabeza en su vientre y el pequeño volvió a dar una patada, aunque más leve –se nota que tendrá un gran poder de percepción. Se dio cuenta de que no era mi mano, sino mi cara la que estaba aquí, por eso no pateó fuerte.

–Reconoce todo de ti, porque has estado presente desde la primera vez que lo sentí dentro de mí… Te quiere mucho, él me lo ha dicho.

–¿Ya sabes que será niño? –asintió contenta –y supongo que hasta has visto cómo será físicamente, ¿verdad?

–Es la ventaja de usar magia astral… El alma no tiene forma, pero en ese plano forzosamente adquiere un cuerpo similar al que tendrá en el mundo real.

–Como me hubiera gustado que Popp viniera a visitarme en el plano astral.

–Estando en manos de la traidora, no creo que consiga hacer desdoblamientos. Además, con un alma herida no duraría mucho tiempo en el plano astral y también le sería difícil llevarte a su lado.

–¿No hay ninguna forma en la que pudiéramos interactuar?

–Sólo con algún objeto mágico que haya sido imbuido con poder astral. Eso crearía un portal en el que el alma del visitante entraría al plano del que imbuyó el objeto.

–A Popp no le dio tiempo de hacer algo así –el bebé pateo muy fuerte –¿se enojó?

–Tal vez no le pareció alguna cosa que dijimos y quiso demostrarlo.

–¡Eres igual de gruñón que tu mamá! –solté sin pensar –¡perdón Skadi!, ¡no lo decía en serio! –mis nervios resurgieron y estaba planeando una huida rápida.

–¡Deja de temblar! –nuevamente se puso seria –¡ustedes son más miedosos que Popp!, siempre se la pasan pidiéndome disculpas y ese necio lo hizo muy pocas veces.

–Porque él también se convirtió en un enojón de primera –¿acaso hoy no estoy pensando con la cabeza? –¡eso tampoco fue en serio!, ¡lo juro!

–¡Déjalo así!, eres pésima intentando disimular lo que piensas –se puso de pie –¡bien!, ya que nunca duermes más de dos horas, aprovecharemos ese tiempo en tu entrenamiento. Comenzaremos por lo sencillo… ¡ponte a meditar!, sólo te dejaré regresar a tu cuerpo cuando consigas evitar las distracciones.

Con un suspiro de resignación me senté con las piernas dobladas y cerré los ojos para concentrarme.

Dentro de mí pensaba que esto no serviría de nada. Hace cinco años, Skadi intentó enseñarnos magia astral a todos los que no fuimos con Dai en su viaje, (el maestro Aván, Leona, Him, Nova, Chiu e incluso Merle).

Pasamos dos años tratando de hacer desdoblamientos, pero ninguno pudimos lograrlo. A lo más que conseguimos, fue conjurar pequeñas descargas eléctricas similares a los ataques astrales de bajo nivel. Estos no afectan el alma, pero al menos impiden que el enemigo se mueva durante treinta segundos. Si sabemos aprovecharlos, somos capaces de escapar o de atacar con otra magia de mayor impacto.

La meditación es algo que no se me da. Las distracciones son constantes, pero en esta ocasión, en lugar de que los sonidos de los insectos o el viento me sacaran de concentración, mi mente jugó en mi contra porque se llenó de recuerdos de los días alegres que pasé con Popp en su aldea.

"Definitivamente nunca podré olvidarte… Hay días en los que reniego del momento en que me enamoré de ti... Mi vida sería más tranquila si me hubiera aferrado al cariño que le tenía a Hyunckel. Él es tranquilo y sin importar que sigue encadenado a sus errores del pasado, quiso luchar por ser feliz. Por eso me convenció de representar la farsa de un matrimonio entre los dos... Lo único cierto de esta mentira, es que somos padres del pequeño Hyun… ¡Popp!, ¿qué pensarás de mí si algún día te vuelvo a ver y te enteras de esto?".

–¡Despierta! –al principio no reconocí la voz de quien me habló y no abrí los ojos –¡niña!, ¡despierta! –me movieron tan fuerte que caí de espaldas.

–¿Qué… –por instinto de supervivencia me levanté con la intención de atacar, pero detuve el golpe al ver que sólo estaba Skadi –¿tú me zarandeaste?

–Y te habría cacheteado si no reaccionabas –cruzó sus brazos y me apresuré a dejar mi pose de combate.

–¡Perdón!, debí quedarme dormida porque… –me callé al sentir que tenía lágrimas en mis ojos –… yo…

–Es esa tristeza que te niegas a desaparecer de tu corazón y mente, la que ha impedido que uses la magia celestial –su voz no denotaba molestia, si no compasión –puedo comprender que debido a tu naturaleza bondadosa y la herencia de tu madre, no seas capaz de invocar magia de ataque, pero los poderes celestiales no son para atacar, sino para salvar y proteger. La magia astral tampoco es cien por ciento de ataque y ni siquiera eres capaz de acceder a tu propio plano astral.

–¡Sé bien que soy una inútil! –bajé la mirada por la vergüenza –no entiendo por qué insisten en volver poderosa a una persona que no tiene cualidades y sólo sabe dar problemas.

–Popp estuvo en la misma situación en la que te encuentras. A él le costó mucho llegar a ser un hechicero poderoso, pero su cariño por Dai y su amor por ti, es lo que le dieron las fuerzas para luchar… Tú debes buscar una motivación que te ayude de la misma manera.

–Mi motivación me abandonó hace cinco años –mi tristeza dio paso al rencor –últimamente siento que mi dolor va a volver a convertirse en odio… Si regresa ese sentimiento, también regresará el deseo que me evitará seguir sufriendo.

–Eres una mujer adulta, pero en este momento te asemejas más a una niña que se ha perdido en un laberinto –caminó hacia mí y me sorprendió que me abrazara con cariño –¡dejemos el entrenamiento para después!, esta noche te pondré un hechizo de sueño profundo para que descanses. Mañana tienes que estar rebosante de energía para recibir a tu querido amigo Dai… Muchos esperan su llegada y por primera vez vendrán a la aldea natal de Popp… Como su prometida, debes recibirlos en su representación.

–Para el mundo y para mis amigos, no soy la prometida de Popp, si no la esposa de Hyunckel –Skadi se tensó al oírme hablar duramente.

–Tal vez es así para los otros humanos, pero tus amigos saben cuál es la verdad. Sé que ninguno te forzará a estar con el guerrero inmortal, y él tampoco lo hará… Eira sigue en su corazón.

–Y por esa razón no me negué a involucrarme en esta comedia que detesto.

Skadi optó por no decir nada. Ella sabe que este tema es delicado y siempre termino enfureciéndome.

Comentarios al final de la segunda parte.