Capítulo 16

Winry POV

«Quiero ser tuya, Ed»

Solo había sido capaz de decir aquello en mis sueños más descabellados para luego despertar y llenarme de una tristeza y sensación de vacío al pensar que mi mente era cruel y que eso nunca ocurriría, y vaya que estaba disfrutando tanto haberme equivocado.

Cuando dije aquellas palabras, Ed se me quedó mirando por unos segundos mientras sus ojos denotaban anhelo y el deseo que siempre quise ver en él, seguido de eso me había besado de nuevo con la misma pasión mientras apoyaba sus manos sobre mis muñecas, dejándome prácticamente presa debajo de su cuerpo.

Había soñado con esto infinidad de veces, antes y después de habernos visto por última vez, y hasta podía admitir haber tenido mi primer sueño subido de tono con él siendo el protagonista, y aunque como adolescente me haya avergonzado de sobremanera y haberme sentido bastante pervertida por pensar en mi amigo de aquella forma, hoy estaba más que segura de que era el único hombre que querría que me hiciera sentir mujer por el resto de mi vida, y es que la cantidad de sensaciones que estaba experimentando solo con sus besos eran indescriptibles.

Siempre pensé que él sería el primero (y hasta el único) con el que tendría intimidad, y de hecho guardé esa esperanza incluso después de su desaparición antes de darme la oportunidad de salir con otros chicos, sin embargo, a la fecha ninguno de ellos me había causado semejantes sensaciones solo con besarme y tenerme debajo de su cuerpo saboreando cada caricia y ansiando por la próxima.

La lengua de Ed se sentía cálida en mi boca y casi me estaba acostumbrado a esa sensación hasta que sentí como él cortaba el beso de repente. Por un momento me molesté ya que pensé que se habría retractado, sin embargo, al sentir sus labios viajar hacía la base de mi cuello y posteriormente percibir la humedad de su lengua en esa misma zona hizo que mi mente se fuera a blanco por unos segundos y que soltara un sonoro gemido.

Sus besos húmedos en mi cuello cosquilleaban, pero a la vez llevaban sensaciones placenteras a zonas como mis pechos, mi vientre y finalmente entre mis piernas donde la humedad empezaba a hacerse notoria. Mi boca se secaba con tanta rapidez que tenía que estarla remojando constantemente, y tenía la voluntad de abrazarlo por el cuello ya que me picaban las manos de recorrer su ancha espalda, sin embargo, Ed me mantenía presa debajo de su cuerpo y eso solo aumentaba mi deseo y ansias.

¿Quién diría que podría llegar a ser tan torturador en la cama y que yo disfrutaría de ello?

Ed estaba prácticamente recostado sobre mi cuerpo mientras sus labios seguían viajando por mi cuello y el comienzo de mi escote, pude sentir un bulto que chocaba con mi estómago, y aunque me gustaba aquella sensación, sabía que había una forma de hacerlo más cómodo y placentero para ambos.

Sin previo aviso abrí las piernas y abracé su cintura, e instintivamente él se acomodó acoplándose casi de inmediato y sin abandonar lo que estaba haciendo. En esa posición pude sentir con mucho más ahínco la naciente erección entre sus pantalones y como él muy intencionalmente me embistió, haciendo que me recorriera una sensación increíble, incluso con la ropa de por medio.

Demonios, necesitaba que empezáramos a deshacernos de la ropa.

Vagamente recordé la madrugada anterior, y cómo todo este juego previo no se había sentido ni la mitad de bien que este, considerando que finalmente las cosas estaban más claras entre nosotros. Debía admitir que la noche anterior quizás me había apresurado un poco al querer irme directo a la cama con él cuando había tantos temas sin resolver entre nosotros, sin embargo, hoy Ed incluso se veía mucho más cómodo y nada tímido en cuanto a llevar a esto al otro nivel.

Esta noche era de nosotros y la íbamos a disfrutar como nunca.

-Ed – Susurré mientras él jugaba con mi oreja – Quiero verte, y que me veas.

Él cortó el beso y me miró, sus labios hinchados lucían incluso más apetitosos – Te gusta dar las órdenes ¿no?

Me sonrojé notoriamente y solté un bufido – Lo dice el que me tiene debajo de su cuerpo sin poder moverme… Y si, también me gusta dar órdenes.

Ed me sonrió traviesamente – Haberlo dicho antes.

En un rápido y casi imperceptible movimiento, Ed finalmente dejó mis muñecas libres para tomarme por la cintura y cuidadosamente recostarse en la cama al mismo tiempo que me ponía encima él, quedando a horcadas sobre su cuerpo.

Su cabello estaba totalmente despeinado ya que lo traía húmedo del baño y dudaba que lo haya peinado ya que lucía su melena rebelde que lo hacía ver endemoniadamente sexy. Sus labios entreabiertos se veían hinchados y me invitaban a continuar con los besos, y tuve una fuerte necesidad de abalanzarme sobre él y quitarle finalmente toda la ropa, pero quería que fuéramos paso por paso.

-Tienes el control ahora – Dijo acercando su rostro y rozando sus labios con los míos mientras que sus brillantes ojos dorados me observaban con deseo – Puedes hacer conmigo lo que quieras, Winry.

Diablos ¿desde cuándo era tan secutor? Y para nada quería pensar en la posibilidad de que Noah le había enseñado todo esto, sino que él naturalmente era de esta forma.

Y aunque tuviera el control, por un momento me sentí un poco abrumada y no supe cómo proceder, sin embargo, buscaba que ambos nos dejáramos llevar por nuestros instintos naturales, por lo que sin decirle nada llevé mis dedos hasta el borde su camiseta de pijama y la subí hasta pasarla por su cabeza, él me ayudó y dejamos esa primera pieza al pie de la cama.

Mi vista se fue inmediatamente hacía su pecho, lleno casi en su totalidad de cicatrices de algún tipo, siendo una de las más notorias la que le cruzaba el hombro derecho, que era donde había estado su automail por tantos años, pasé mi mano delicadamente por esa zona y me acerqué para besarlo encima de las cicatrices, luego llevé mi vista a la que se posaba en su cintura y que, aunque me siguiera causando escalofríos, en el momento decidí solo acariciarla con mis dedos mientras volvía mi vista a Ed.

Todo esto era nuevo para ambos, y en parte me sentía un poco extraña, aunque al mismo tiempo todo se sintiera tan bien y me generara ansias de disfrutar de cada momento, por lo que decidí tomar las dos manos de Ed y ponerlas a los lados de mi cuerpo, justo debajo del pijama. Se sentían frías, pero no dejé que esto me distrajera, especialmente cuando él pareció haber entendido mi indirecta y procedió a subirlas lentamente a la par que la camiseta también lo hacía.

Pasé la prenda por encima de mi cabeza y la tiré al suelo, sintiendo como el frío terminaba por endurecerme los pezones, aunque he de admitir que eso ya había sido obra de Ed, quien, por cierto, no me había quitado la mirada de encima y aquello me hizo sonrojar un poco, al verme por primera vez sin nada que cubriera arriba frente a él.

Sin embargo, de un momento a otro, volví a sentir sus labios sobre los míos, buscando casi comerme la boca mientras que sus manos las pasaba delicadamente sobre mis pechos. Sentí la yema de sus dedos moverse en círculos sobre uno de mis pezones y posteriormente pellizcándolo, provocándome gemir en su boca.

Ed cortó el beso y seguido de ello sus labios volvieron a capturarme el cuello mientras que estos descendían con destino a mis pechos. Cuando su boca alcanzó uno de mis senos y empezó a besarlo y lamerlo me fue imposible no gemir con más fuerza mientras que enterraba mis manos en su cabello rubio y empezaba a mecerme sobre su erección.

Esto podría definirse como la misma gloria.

Una de las manos de Ed me tomaba por la cintura, mientras que la otra bajó hasta mi trasero y lo apretó contra su cuerpo haciendo que mi centro ardiente se frotara con más ahínco contra su miembro erecto, incluso con los pantalones de pijama de por medio, sin embargo, esto no fue un impedimento para él, ya que la mano que estaba en mi cadera decidió moverla hasta mi estómago y tomándome desprevenidamente, la introdujo dentro del pantalón y de la ropa interior, empezando a tocarme.

Mis mejillas se sonrojaron ante la sorpresa de su atrevimiento, pero ni siquiera tuve tiempo de procesarlo ya que sus dedos empezaron a moverse contra la humedad de mi centro mientras que sus labios seguían alternándose entre mis pechos dejando besos y mordiscos en ellos.

Corrijo, esta era la mismísima gloria.

Ni siquiera sabía que podía sentirme más deseada hasta que llegó este momento, y la necesidad de tenerlo a él por completo se fue haciendo mucho mayor.

Luego de unos minutos me bajé del regazo de Ed y me recosté de mi lado de la cama, llevando ansiosamente mis manos hasta la elástica del pijama con la voluntad de sacarlos por fin del medio, sin embargo, él al darse cuenta de mis intenciones, se acomodó sobre mi cuerpo de nuevo y me besó rápidamente para luego disponerse por sí mismo a bajarme los pantalones y junto con ellos las bragas.

Me quedé expuesta por primera vez bajo su mirada y me di cuenta como Ed simplemente me observó por unos momentos, haciendo que me sonrojara aún más, sin embargo, algo en su actitud me transmitió mucha confianza, por lo que no había espacio para tanta vergüenza entre nosotros, aunque no dejaba de sentirme nerviosa al respecto, incluso si no era el primer hombre que me veía sin ropa.

Ed me besó en los labios rápidamente para luego levantarse y poner sus manos sobre la propia elástica de su pantalón, a diferencia de él, yo si me quedé observándolo mientras se desnudaba frente a mis ojos, y aunque probablemente me estaba viendo como una completa acosadora y pervertida, Ed no parecía estar incómodo en lo absoluto, ya que se sentó tranquilamente para terminar de sacar su automail de su pierna con cuidado.

Y aunque obviamente me quedé sorprendida con lo grande que él era, al momento de sentarse pude ver su cabello caer por su ancha espalda, y recordé como siempre quise pasar mis manos libremente por esa zona, por, lo que decidí acercarme y aparté su melena para finalmente acariciarlo con la yema de mis dedos por todo lo largo y ancho de esa parte de su cuerpo.

Llevé mis labios hasta su nuca y lo sentí tensarse, por lo que mientras seguía acariciando su espalda, decidí llevar mis manos hasta sus hombros y masajearlos un poco al mismo tiempo que mi boca pasaba deliberadamente desde su nuca hasta su oreja perforada con mi arete y empecé a besar esa zona de su cuerpo y a morderla, escuchando como él respiraba con más fuerza.

Esto estaba gustándole, y a mí me estaba excitando ver aquello, sin embargo, quería hacer más y sabía perfectamente a donde llevarlo aprovechando totalmente que siguiera sentado al borde de la cama.

Decidí ponerme a un costado de su cuerpo, y finalmente vi como el camino de vellos dorados terminaba en una prominente erección que me invitaba a hacerme cargo de ella, por lo que la tomé entre mis manos y empecé a estimularlo con cuidado de no lastimarlo.

Ed se apoyó en sus codos haciéndose hacía atrás sin dejar de mirarme, pero podía ver en su cara que aquello le estaba gustando, por lo que decidí elevarlo acercándome un poco más y terminé por besar esa zona de su cuerpo y posteriormente pasar mi lengua. No estaba segura de que tan a gusto estaría él con eso, pero a juzgar por cómo me acariciaba el cabello y como trataba de ahogar sus gemidos para que no fuesen tan altos, debía suponer que si lo estaba disfrutando.

Alterné mi boca y mi mano por un rato, sintiéndome totalmente en control de la situación y ansiosa por seguir descubriéndolo, y al parecer fue como si él hubiese leído mis propios pensamientos, ya que terminó por alejarme delicadamente de su miembro y volverme a recostar en la cama, esta vez poniéndose sobre mí con nuestros cuerpos completamente desnudos, dejándonos abrazar por el calor de nuestras pieles calientes por primera vez.

Y puedo jurar que fue la mejor sensación del mundo.

Ed me besó ferozmente y me acariciaba con sus manos transmitiéndome sensaciones increíbles por todo el cuerpo. Me sentía deseada y más amada que nunca y eso era algo que nadie nunca me había hecho experimentar hasta esta noche, y estaba tan feliz de que fuese Ed precisamente quien lo hiciera.

Había aguardado demasiado por esto.

-Ed, estoy lista – Le anuncié entre gemidos.

Él me miró a los ojos – ¿Estás segura de que quieres seguir?

Solté una risa al verlo levemente temeroso de mi respuesta – Por supuesto… Creo que hemos esperado mucho por esto.

-Demasiado – Finalizó él robándome un corto beso en los labios.

Abrí las piernas y Ed se acomodó entre ellas y de un momento a otro pude sentirlo entrando lentamente, a la par que no habíamos parado de mirarnos en ningún momento.

Ed empezó a embestir con más rapidez y pude sentirlo dentro de mi cuerpo llenándome placenteramente a medida que aumentaba la velocidad. Me sentía yendo al cielo y volviendo de un solo golpe en cada caricia y beso de su parte, era una sensación tan increíble que no creí que alguien pudiera llegar a sentirse así, aunque suponía que era efecto de hacer el amor con la persona correcta.

Hacer el amor… creo que nunca había catalogado al sexo de esta forma, y es que no podría hacerlo con cualquiera.

Vernos en esta situación se sentía tan surreal como toda la última semana, y aunque por muchos años me creí perdida y también con cierta incapacidad a volver a sentir algo por alguien, hoy más que nunca podía decir que me sentía totalmente llena de vida.

Y creo que podría acostumbrarme a esto, siempre y cuando él estuviera incluido.

oOo

Ed se había quedado dormido hace como media hora, pero hacía mucho más que habíamos terminado y simplemente decidimos quedarnos recostados desnudos en la cama robándonos besos y soltando bromas sobre el otro como si fuésemos aun esos dos adolescentes.

Y aunque en parte siguiéramos siendo bastante inmaduros, hoy habíamos dado un paso gigante que nos marcaba a ambos, y es que finalmente nos habíamos entregado el uno al otro, y creo jamás me había sentido de esta forma en el pasado.

Ciertamente me sentía mal por Oliver, sin embargo, así como le dije a Ed, ni él ni ninguna de mis parejas anteriores si quiera habían llegado a encender un poco la llama en cuanto a sentimientos como lo había hecho Ed, incluso durante su ausencia, y es que me había enamorado de él tan inocentemente y sin darme cuenta, sumándolo a esa promesa que nos hicimos antes del día prometido y que, a pesar de las circunstancias, estaba siendo cumplida.

Nosotros volvimos a vernos y no podía contemplar de nuevo un mundo en el que él no estuviera.

Lo amaba, y eso me llenaba el alma.

Pasé mi mano por su cabello rubio, sin embargo, él ni siquiera se daba por enterado de lo que estaba haciendo ya que estaba profundamente dormido con su pecho y estómago al descubierto dándome cuenta de que seguía conservando esta costumbre, mientras que yo por mi parte estaba un poco ansiosa y me estaba costando un poco más conciliar el sueño.

Me levanté de la cama con cuidado de no despertarlo y me acerqué de nuevo hasta su escritorio donde había dejado mi cepillo para el cabello y empecé a peinarme, mientras miraba la cartelera y recordaba como la cara de Ed se transformaba totalmente cuando le conté sobre cómo había terminado en aquel mundo, y a decir verdad me sentía un poco tonta por no haberlo hecho antes, ya que parecía que hubiese ideado mil teorías en su cabeza en cuestión de segundos cuando yo todavía no había podido siquiera armar una.

De cualquier manera, pensar en eso no me haría dormir más rápidamente, sino todo lo contrario.

Estaba parada viendo su escritorio sin buscar nada en específico y con intenciones de volver a la cama, sin embargo, algo llamó mi atención, y fue lo que parecía la hoja de un periódico, y aunque no quisiera husmear en las noticias, algo me decía que lo tomara, por lo que con cuidado quité los libros que estaban sobre eso y finalmente pude ver la fotografía en blanco y negro que estaba en la portada de aquel periódico.

Creo que por un momento dejé de respirar.

"Fallece Wendy Rockwell a la edad de 16 años"

El título de la primera plana casi pasó desapercibido para mí, incluso si el nombre que estaba puesto ahí era casi una copia del mío, ni siquiera me impactó tanto como ver la fotografía de esa chica, quien sonreía animadamente. Usaba un flequillo y su perfectamente bien peinado cabello estaba recogido en una media cola adornada con un lazo, tenía una excelente postura y a leguas se notaba que su ropa había sido cuidadosamente escogida, y aunque la fotografía estuviese en blanco y negro, casi podía jurar que portaba un brillante cabello rubio.

Era como verme a un espejo.

¿Acaso esa era mi doble de este mundo? ¿Y Ed lo sabía?

Quería pensar que aquella chica en realidad no se parecía a mí, sin embargo, no podía tapar el sol con un dedo ni tampoco ignorar la exagerada similitud en nuestros nombres. Esa chica definitivamente tenía que ser mi doble de la Tierra, pero entonces ¿por qué Ed no la mencionó cuando hablamos de ello?

Me giré sobre mis talones y miré hacía la cama, donde Ed dormía pacíficamente tapándose únicamente de la cintura para abajo con las sábanas luego de que habíamos hecho el amor, y aunque yo aun me sintiera como en las nubes por ese hecho, el ver este periódico me había provocado un notorio nudo en el estómago que me resultaba difícil de ignorar.

Ed me escondió la existencia de mi doble por algún motivo, y aunque lastimosamente la chica hubiese fallecido, no entendía sus razones para querer ocultarlo o para siquiera guardar ese pedazo de papel. Confiaba en él, pero por alguna razón no pude evitar sentir que esto significaba algo y que él no me lo haya dicho dolía hasta cierto punto.

Y con esos pensamientos en mente, sabía que me sería imposible pegar un ojo esa noche… al igual que las anteriores.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una excelente semana.

Por aquí les dejo el capítulo de esta semana, que le da continuación directa a donde quedamos en el anterior, pero teniendo todo el acto desde el punto de vista de Winry. No es que sea parte del canon, pero siento que Ed y Winry serian demasiado intensos en la cama xd, por eso he decidido mantenerlo así en este fanfic, especialmente considerando que los dos tienen experiencia previa.

Además, no podía terminar este capítulo sin dejar algo a la expectativa para el siguiente ¿y qué mejor que terminarlo con el descubrimiento del doble de Winry?

Espero que les haya gustado. Escribir escenas intimas se me dificulta mucho, pero espero que esta haya cumplido con las expectativas y que sobre todo, se haya apegado a la personalidad y esencia de los protagonistas y de sus circunstancias.

Muchísimas gracias a todos por leer y comentar esta historia. Nos acercamos al final, pero recuerden que antes de que terminemos esta voy a empezar a publicar el AU que termine de escribir hace ya unas semanas, así que si están interesados en seguir leyendo EdWin, pues va para rato :D

Nos leemos la próxima semana.

Un abrazo enorme.

ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.