Capítulo 5
Winry POV
Una sensación de ahogamiento fue lo que me hizo recuperar la consciencia después de que todo se hubiese ido a negro, por lo que al sentir que el agua entraba sin control por mis fosas nasales y no me permitía respirar, fue el golpe de realidad que necesité para abrir mis ojos y finalmente erguir mi cuerpo fuera del agua.
Empecé a inhalar y exhalar rápidamente en la búsqueda de recuperar mi respiración y poco a poco abrí los ojos para encontrarme con el cielo estrellado y verme a mí misma dentro de una fuente.
¿Todo aquello había ocurrido solo porque me desmayé y caí dentro de la fuente del Comando Central?
Me sentía un poco tonta por este accidente, por lo que me quité el cabello de la cara y estaba pronta a sacarme a mí misma de aquel lugar, sin embargo, una voz aguda llamó mi atención.
-Mamá, hay una chica en la fuente – Dijo un niño mientras me señalaba con un dedo, a la par la mujer a su lado me miraba totalmente desconcertada.
Esto era muy extraño, considerando que hasta donde tenía entendido, el acceso al Comando Central era muy limitado y estricto ¿cómo podría un niño y su madre llegar hasta ese punto y a altas horas de la noche?
Y aquello solo se puso aún más raro, ya que cuando la mujer y el niño se quedaron mirándome, no pasó mucho tiempo para que más personas se acercaran a la fuente para verme de una manera que yo me sentía como si fuese la exhibición principal de un circo. Me tomé esos rápidos momentos para inspeccionar con mis ojos el lugar en donde estaba, de manera definitiva era una fuente exactamente igual a la que yo estaba visitando en Ciudad Central, sin embargo, aquel lugar no era ni de cerca el recinto militar donde me encontraba trabajando, de hecho, esto parecía ser más una plaza.
Cada vez más personas se conglomeraban alrededor de la fuente y me veían, me quedé en shock simplemente observando como la arquitectura del lugar era tan diferente a la que yo había visto en toda mi vida, así como también la vestimenta de las personas no se asemejaba casi nada a la mía o a la que estaba acostumbrada.
Definitivamente yo no estaba en Ciudad Central, pero ¿cómo?
- ¿Estará bien? – Escuché que dijo una anciana acercándose a la fuente, pero el hombre a su lado la retuvo.
No parece ser de por aquí – Dijo el hombre continuo a la anciana, quien parecía ser su esposo, y que me miraba con cara de poco amigos, como si desconfiara totalmente de mí.
Tantas miradas desconcertadas y otras temerosas me hacían sentirme cual monstruo dentro de esta fuente, ni siquiera me sentía en la capacidad de pedir ayuda o al menos una orientación de donde estaba, y una sensación de angustia se empezó a formar en mi pecho.
- ¿De dónde ha salido? – Esa era probablemente el único pensamiento en que yo misma podría haber concordado con alguna de estas personas, y aquello solo reforzaba la teoría de que yo no estaba en casa.
- ¿Le habrá pasado algo? – Dijo una mujer que sostenía de la mano a dos niñas pequeñas, cuyas caras eran de total asombro. Definitivamente podría decirse que me pasó algo, pero ni yo misma sabría ponerlo en palabras.
- ¿No te recuerda a esa chica del periódico?
Fue un hombre el que tiró aquella pregunta al aire que me generó aún más dudas. No sabría decir cuánto tiempo estuve inconsciente ya que para mí fue como si el tiempo se hubiese detenido, sin embargo, no era muy lógico que me haya ausentado tanto tiempo considerando que estaba dentro de esa fuente y que de no ser porque desperté a tiempo, podría haberme ahogado, por lo que no tenía ningún sentido que mi cara haya llegado al periódico local.
Escuchaba algunas conversaciones de las personas sobre esta chica que había aparecido en el periódico y que de alguna forma yo le recordaba a ella y creía haber escuchado algo sobre alguien de la alta sociedad o un "noble" o algo así, a este punto las conversaciones ya eran indistintas y demasiado confusas, incluso estas personas mencionaban lugares que en mi vida había escuchado.
Cada minuto que pasaba era más tortuoso que el anterior y yo no tenía idea de qué hacer, quería levantarme y sacar mi trasero de aquella fuente, pero sentía temor de las personas que la rodeaban, ya que muchos de ellos no parecían tener el mínimo interés siquiera de darme la hora si se las pedía. Esto era frustrante y atemorizante en iguales proporciones, pero no podía quedarme ahí toda la vida.
Seguía debatiéndome mis opciones a corto plazo cuando entre la multitud surgió un joven que al instante no reconocí para nada y creo que por un momento pensé que definitivamente este no era más que otro de mis sueños locos y sin sentido, sin embargo, cuando mis ojos se reencontraron con esos iris dorados todo el ruido de alrededor desapareció.
Esto no podía ser cierto.
Él se quedó ahí parado unos segundos antes de reaccionar haciéndose paso entre las personas con aquella actitud obstinada y determinada que pensé que quedaría enterrada entre mis recuerdos.
Vi casi en cámara lenta como finalmente se acercaba a la fuente, ponía un pie dentro de ella y el otro afuera para luego extenderme su mano derecha – Hay que sacarte de aquí.
Escuché sus palabras con claridad, sin embargo, mi cuerpo y mi mente seguían en shock, ya que no reaccioné hasta que sentí una de sus manos tomar la mía y la otra pasarla por mi cintura para ayudarme a levantarme. Sentía mis piernas entumecidas y el agua resbalarme por todo el cuerpo, por lo que apenas una mínima brisa sopló, me caló hasta los huesos.
Él me ayudó a salir finalmente de la fuente y tomó la mochila que se había mantenido prácticamente pegada a mi espalda todo este tiempo, pero que me había olvidado de ella por completo. Yo no podía articular palabra alguna desde que lo vi, era como si hubiese perdido la capacidad de hablar y simplemente me movía por pura inercia.
Nos hacíamos paso entre la multitud, recibiendo las mismas miradas llenas de desconfianza y de curiosidad de parte de las personas que habían rodeado la fuente y que ninguna se había atrevido a ayudarme.
-Avanza rápido y no mires a nadie, lo mejor es que nos perdamos de vista antes de que llamen a la policía – Escuché que me susurró.
Me limité a asentir con la cabeza dejándome guiar por él entre las calles desconocidas, que cada vez eran menos concurridas de personas hasta que nos vimos frente a un auto. Él se apresuró a abrir la puerta del copiloto y ayudarme a subir dentro del vehículo, seguido de ello vi cómo se quitaba la chaqueta, quedando únicamente con la camisa blanca y el chaleco, y finalmente pasaba la prenda que se había quitado y me cubría por los hombros con ella, haciéndome finalmente sentir calidez desde que salí de la fuente.
Ni siquiera reparó en decirme algo más, ya que cerró la puerta con cuidado y se subió al asiento del piloto mientras rápidamente encendía el auto – Ponte el cinturón, por favor.
Le hice caso ante esto y de inmediato sentí el vehículo ponerse en marcha. Pasé mi vista rápidamente por el hombre a mi lado, y "hombre" era definitivamente la palabra clave, ya que la última vez que me había topado con él no era más que un adolescente que había vivido demasiadas desgracias para tan corta edad, y aunque decidí no detallarlo de momento, solo buscaba algo que me demostrara que esto no era producto de mi imaginación y que definitivamente, él era la persona que yo pensaba.
Un chirrido muy familiar llegó desde su pierna izquierda cuando pisó el pedal de freno y de inmediato llevé la vista hacía ese lugar, pese a los pantalones y los zapatos, percibí inminentemente aquel brillo proveniente de su tobillo, no por nada había sido yo quien lo construyó y lo instaló ahí.
Era él, y esto no era un sueño.
-Disculpa si todo está siendo demasiado rápido, pero estoy evitando que nos encontremos con la policía – Dijo aquello tan de repente que me sobresalté y me sentí sonrojar un poco al estar viéndolo tan fijamente, por suerte, él mantenía la vista en el camino.
-Pronto estaremos en un lugar seguro – Agregó luego de un rato en el que yo no dije nada.
Quería decirle algo, ya que a este punto era él el único dirigiendo la conversación, pero seguía sintiendo las palabras atascadas en mi garganta como cuando estaba dentro de la fuente.
Sentí como el auto se detuvo por completo en una carretera en la que había mucho tráfico y de inmediato percibí la mirada dorada de nuevo sobre mí, y no pude evitar volverlo a mirar.
- ¿Winry? – Escuché como mi nombre se escapó de sus labios y el que honestamente, nunca pensé volver a escuchar de su voz.
-Ed – Dije finalmente mientras aprovechaba el pequeño tráfico y lo abrazaba por el cuello, sintiendo mi corazón acelerarse de la emoción.
Sé que debía pensar que había perdido la cabeza considerando que no había dicho una sola palabra en el camino y de repente me abalanzaba sobre él, sin embargo, para mi sorpresa sentí el abrazo ser correspondido de inmediato y llenándome de una sensación de tranquilidad finalmente desde que había estado metida en esa fuente.
Ed era real, y todo lo que estaba pasando alrededor, también lo era.
oOo
El agua caliente me recorría desde el cabello hasta los pies, finalmente dándome todo el calor del que me había privado cuando estuve dentro de la fuente, aunque debía de admitir que la chaqueta de Ed hizo una gran diferencia en el camino hacía aquí.
Y decía "aquí" precisamente porque no tenía ni la menor idea de donde estaba.
Cerré la regadera y tomé la toalla para secarme el cuerpo y seguidamente el cabello, mientras pasaba mis ojos curiosamente por el baño, era pequeño, aunque suponía que era ideal para el departamento de una sola persona. Pasé la toalla por las puntas de mi cabello y mi vista se fue hasta el lavamanos, con artículos que pude reconocer como cepillo de dientes, desodorante, crema de afeitar, colonia y hasta un cepillo para el cabello, que no dudé en tomar prestado dada la situación.
Me miré al espejo y empecé a desenredarme el cabello, todavía sintiendo todo lo que había sucedido un tanto irreal, especialmente lo que viví estando en la fuente, y también lo que vino antes de eso.
No estaba segura de que tan real había sido aquel destello de luz que vi antes de que todo se fuera a negro, ni hablar del recuerdo que apenas tengo de la persona parada frente a la puerta que no dijo nada. Esos recuerdos todavía no sonaban del todo convincentes en mis pensamientos, ni siquiera podía imaginar si los exponía en voz alta, por lo que trataría de no darles demasiada importancia por ahora.
De cualquier manera, podrían haber sido alucinaciones por el mismo shock que sufrí.
Terminé de cepillarme el cabello y tomé la ropa que Ed me había dado, disculpándose aparatosamente en el camino al decirme que por desgracia no tenía nada de ropa de mujer que pudiera prestarme. Empecé a vestirme con sus prendas, las cuales desprendían ese característico olor que ya había olvidado por completo.
Demonios, estaba aquí con Ed.
Y aunque todavía no supiera lo que "aquí" era, estaba casi segura de que no estábamos en Amestris, y un millón de preguntas aparecían una tras otra en cada minuto que transcurría.
Terminé de vestirme con aquel pantalón de pijamas que tuve que ajustar con una liga para el cabello y que de esta forma no terminara por caerse, por suerte la camiseta era lo suficientemente ancha para cubrir todo en caso de un accidente.
Salí finalmente del baño y caminé con lentitud hasta la sala, todavía me encontraba un poco desubicada en aquel departamento, pero por suerte, Ed se encontraba en el sillón de la sala esperándome.
Al verme me sonrió de medio lado haciendo que sintiera un tirón en el estómago – ¿Está todo bien?
-Oh, claro – Respondí sintiéndome un poco nerviosa – Gracias por prestarme el baño y también la ropa.
-No querrías pescar un resfriado – Dijo haciendo señas en el sofá para que me sentara a su lado – Aunque debo advertirte que quizás en algún momento suceda, considerando el jodido clima lluvioso de Londres.
Percibí como quiso hacer de eso una broma y soltó una leve risa nerviosa, sin embargo, yo me mantenía con el mismo semblante confuso, y creía que era tiempo de hacer algunas preguntas – ¿Qué es Londres, Ed? ¿Es aquí donde estamos?
Su sonrisa se borró progresivamente y se aclaró la garganta antes de hablar – Bueno no técnicamente, Londres es la ciudad donde te encontré. Este es un pueblo a las afueras que se llama Cookham, aquí vivo desde hace casi un año.
-Entiendo – Respondí suspirando pesadamente y lo miré a los ojos – Entonces, definitivamente esto no es Amestris ¿cierto?
Vi la expresión resignada de Ed y negó con la cabeza antes de hablar – Por lo que he logrado leer en mis investigaciones, podemos llamarlo "la Tierra", el cual no es más que todo el planeta, pero hay más continentes y cientos de países más, es un tema bastante extenso.
De seguro lo era, ya que apenas procesaba toda la información, tras la confirmación de lo que temía, y fue inevitable que no se me salieran un par de lágrimas al darme cuenta de que ya no estaba ni cerca de casa.
-Winry, lo siento – Dijo Ed percatándose de inmediato de mi conmoción y empezó a acariciar mi espalda con su mano.
-Esto no es ni de lejos tu culpa – Respondí secándome las lágrimas y evitando seguir llorando – Es solo un poco frustrante como de un momento a otro estaba en Amestris y al siguiente tu estabas extendiéndome tu mano con todas esas personas rodean…
Me había cortado en mi discurso, ya que caí en cuenta de un detalle sumamente importante que había pasado por alto desde que volví a encontrarme con Ed. Me quedé mirándolo un momento para confirmar que no me lo había imaginado y pasé mis ojos por encima de su mano derecha.
- ¡Ed tienes tu brazo! – Dije sobresaltándolo.
Él pasó su propia vista por esa extremidad de su cuerpo y luego la levantó – Así es, ya me he acostumbrado de nuevo a él.
-Claro, ya lo sabía, Al me lo contó luego del día prometido – Empecé a relatar con naturalidad sin darme cuenta de su expresión – Es solo que no lo había visto nunca y me resulta tan extraño.
Sin embargo, al volver a fijar mi vista en él pude darme cuenta del semblante de asombro que tenía y seguidamente se dirigió hacia mí – ¿Alphonse está vivo, Winry?
Vi como sus ojos denotaban total añoranza de una respuesta positiva y asentí con la cabeza inmediatamente, dándome cuenta de que, en efecto, según el relato de Alphonse era imposible que alguno de los dos tuviera fe de vida del otro, y me sentí un poco torpe por no haber abordado el tema con más delicadeza.
Sin embargo, vi como Ed sonreía con alivio y unas débiles lágrimas se escapaban de sus ojos mientras ponía su rostro entre sus manos – Entonces lo que sea que hice, lo llevó de vuelta.
Esas palabras generaron más dudas en mí, pero no me sentía capaz de abordarlas al ver la emoción en sus ojos, y simplemente me abalancé sobre él como lo había hecho en el auto y lo abracé con fuerza porque sabía que era lo adecuado.
-Está vivo y te extraña como a nadie – Fue lo único que sentí que era correcto de decir mientras él me correspondía el abrazo.
Nos separamos luego de unos minutos y al mencionar a Alphonse recordé algo sumamente importante que podría ser completamente reconfortante para él en este momento.
- ¿Dónde pusiste mi mochila?
Ed me miró confuso – Está junto al recibidor.
No dije nada más, simplemente me levanté y me dirigí hacía el lugar que me indicó para tomar mi bolso y empezar a hurgar dentro de él, rogando de corazón que el tiempo que estuve dentro de la fuente no haya estropeado aquello que estaba buscando con tanto ahínco. Por suerte, lo encontré y me encaminé de vuelta hacía el sofá bajo la mirada confusa de Ed.
Sin ningún tipo de contexto, le extendí aquella fotografía mientras me sentaba a su lado – Se mojó un poco, pero aún se puede apreciar.
Ed tomó la foto entre sus manos y pude ver como sonreía ampliamente mientras la miraba con añoranza – Es la foto más reciente que recibí.
-No puedo creerlo – Dijo en un aliento – Recuperó su cuerpo.
-Tú lo ayudaste – Lo alenté mientras le sonreía – Y no solo a él, a Amestris en general.
Ed se tensó ante este último comentario y apartó la vista de la fotografía para mirarme seriamente, a tal punto que sentí el ambiente más pesado entre nosotros de un momento a otro.
- ¿Cómo llegaste a esa fuente, Winry? – Preguntó finalmente.
Sin embargo, yo no estaba preparada para hablar de ello, especialmente si ni yo misma lo había asimilado aún, por lo que respondí con otra pregunta.
- ¿Cómo llegaste aquí, Ed? – Sabía que era una estrategia sucia hacerle prácticamente la misma pregunta, pero creo que estábamos en igualdad de condiciones.
Él se levantó del sofá y empezó a caminar por la sala sin mirarme – Es una historia larga y complicada, y creo que hemos tenido suficientes emociones fuertes por hoy.
En parte no se equivocaba, me sentía totalmente desbordada por todo lo que había vivido ese día, pero el que no me quisiera contar aún su historia, solo me generaba más ansias de saberla.
-Es tarde y debes estar cansada – Dijo Ed siguiendo la conversación mientras pasaba a la cocina – Usa mi habitación.
Decidí levantarme del sofá y seguirlo hasta la cocina, donde parecía estar sirviéndose un vaso con agua – Ed no creo que sea necesario, puedo usar el sofá…
Sin embargo, me quedé estática al darme cuenta de la botella de lo que parecía ser alcohol, Ed se servía un trago en un vaso diminuto y se lo tomaba al seco.
Él me miró un poco apenado, pero prefirió seguir con el tema que hablábamos – No, yo dormiré en el sofá.
Su tono fue cortante, mucho más que solo altanero como el que solía emplear en nuestras discusiones, por lo que preferí no seguir con aquella conversación, definitivamente el cansancio y la confusión empezaban a pasar factura por ambas partes, por lo que me di media vuelta para dirigirme a su habitación, no sin antes decir unas palabras que no esperé volver a mencionar en la vida.
-Buenas noches, Ed.
Empecé a alejarme hasta su cuarto y antes de abandonar por completo la cocina pude escuchar a mis espaldas – Duerme bien, Winry.
Y de forma casi irónica, dormir no sería precisamente una misión sencilla esa noche.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una buena semana.
Por acá les dejo el quinto capítulo de esta historia donde finalmente tenemos reencuentro, uno muy confuso, por cierto, pero es un reencuentro jajaja. Quise hacerlo desde el POV de Winry porque necesitaba poner en primera persona la confusión y el shock de aparecer en un mundo totalmente diferente y espero que les haya gustado, así como también que tanto ella como Ed sigan sintiendo esta ligera desconfianza por seguir algo shockeados por todos los eventos de ese día, ya veremos cómo sigue esto.
Les agradezco a todos los que apoyan esta historia leyendo, comentando, votando, eso me emociona mucho y me hace querer seguir escribiendo cositas para este fandom.
Nos leemos la próxima semana.
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
